Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

La economía china se encuentra inmersa en un proceso de transición de una economía esencialmente industrial a una economía en la que los servicios y el consumo privado sean motores del crecimiento, tal como se refleja en el hecho de que en los cuatro últimos años el sector servicios haya sobrepasado al sector industrial en contribución al PIB y al empleo. A principios de los años 70 del pasado siglo, el sector primario suponía 30% del PIB, el secundario 47% y el terciario 23%. Los últimos años han venido marcados por el paulatino crecimiento de los servicios en detrimento de la industria y, sobre todo, del sector primario. En 2016, el sector servicios contribuyó en un 51,6% a la formación del PIB, 1,4 puntos porcentuales más que en 2015, mientras que el sector industrial lo hizo en un 39,8% y el primario en 8,6%.

En 2016, el valor añadido del sector terciario creció a un mayor ritmo que el del secundario. El sector servicios registró un crecimiento del 7,8% interanual, mientras que el sector industrial lo hizo en un 6,1%. Por su parte el sector primario, que supone la menor aportación al PIB pero que todavía es importante en términos de empleo, el 28% de la fuerza laboral china, sólo creció un 3,3%.  

Un análisis rápido del crecimiento del PIB por el lado de la oferta nos muestra que el sector industrial, en los últimos años, crece a un menor ritmo que el sector servicios, rasgo impropio de una economía emergente y señal de la progresiva consolidación de China como potencia económica mundial y país más cercano al término desarrollado.

Por el lado de la demanda, en 2016 el consumo privado contribuyó en un 64,6% al crecimiento del PIB, un 4,7% más que en 2015, mientras que el crecimiento de la inversión se estabilizó en un nivel moderado.

El consumo registró un crecimiento sólido y relativamente rápido en 2016, favorecido por el incremento de la renta disponible de los hogares tanto en las zonas urbanas, donde subió un 5,6% interanual, como en las rurales, donde el incremento fue del 6,2%. El crédito al consumo, al margen de las hipotecas, todavía es limitado pero hay signos de que está creciendo. Los hogares chinos tienen hábitos de ahorro muy arraigados, y ahorran una parte considerable de su renta disponible. 

Dentro del marco del XIII Plan Quinquenal (2016-2020), las autoridades han incluido entre los objetivos prioritarios "avanzar en el cambio del patrón de crecimiento", apoyando el incremento del consumo privado de una población de 1.380 millones de habitantes, donde cada vez hay un mayor número de rentas medias. En cuanto a las exportaciones, si bien son elevadas generan una riqueza limitada. Sin embargo, el sector exportador es muy relevante, ya que ofrece empleo a gran número de trabajadores poco cualificados. La menor inversión en actividades inmobilarias y activos fijos, prueban que el modelo econónomico chino de años atrás está girando hacia un crecimiento guiado por el consumo interno.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB
POR SECTORES DE ACTIVIDAD (%) 2013 2014 2015 2016
Agricultura, silvicultura y pesca 10,1 9,2 9,0 8,6
Industria 43,9 42,6 40,5 39,8
Servicios 46,1 48,2 50,5 51,6

Fuente: National Bureau of Statistics of China.





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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

En 2016, el PIB real creció el 6,7% interanual (6,9% en 2015 y 7,3% en 2014), siendo la menor tasa de crecimiento de la economía china en 26 años, pero dentro del objetivo oficial del 6,5% al 7%. En julio 2017, el FMI ha mantenido al alza sus previsiones sobre el crecimiento de China del 6,7% para 2017. 

La ralentización del crecimiento económico en los últimos años es consecuencia de las reformas estructurales que se vienen aplicando desde finales de 2013 para transformar el patrón de crecimiento chino. En noviembre de 2013, en el Tercer Plenario del 18 Comité Central del PCC se aprobaron las reformas dirigidas a eliminar los desequilibrios y hacia un modelo productivo sostenible centrado en la expansión del consumo más que en la inversión pública, con objetivos oficiales de crecimiento anual menores, en lo que las autoridades chinas han denominado como la "Nueva Normalidad" del crecimiento. En 2016, el consumo contribuyó en un 64,6% al crecimiento del PIB, y en cuanto a la contribución sectorial a la formación del PIB, el sector servicios representó el 51,6% (1,4% más que en 2015) y la industria el 39,8%. Estos datos reflejan un rápido avance del proceso de transformación del modelo de crecimiento económico chino.

En el segundo trimestre de 2017, el PIB creció un 6,9% interanual, igual tasa que en el primer trimestre, y un 1,7% en términos intertrimestrales. El crecimiento ha venido impulsado principalmente por la demanda externa y el consumo privado.

En julio 2017, el índice de precios al consumo creció un 1,4% interanual, y mes a mes creció un 1% . Los precios crecieron un 1,5% en las ciudades y un 1% en las zonas rurales. Los precios de los alimentos, que representan un tercio de la cesta de productos, bajaron un 1,1%, los de bienes de consumo aumentaron en un 0,5%, y los de los servicios crecieron un 2,9%. En enero-julio 2017, los precios crecieron de media el 1,4% respecto al mismo periodo del año anterior.

En julio 2017, las exportaciones (193.646 millones de dólares) crecieron un 11,2% interanual, y las importaciones (146.909 millones de dólares) aumentaron en un 14,7%, el superávit comercial ascendió a 46.736 millones de dólares. En enero-julio de 2017, el volumen del comercio exterior chino totalizó 2.363.900  millones de dólares, las exportaciones (1.304.140 millones de dólares) aumentaron un 14,4%, y las importaciones (1.059.760 millones de dólares) lo hicieron en un 24% interanual, ascendiendo el superávit comercial en la primera mitad del año hasta los 244.380 millones de dólares.

En julio 2017, la inversión extranjera directa en China alcanzó 6.500 millones de dólares (+11,8% interanual). En el periodo enero-julio 2017, la IED en China totalizó 72.140 millones de dólares (-1,2% interanual), siendo los principales países inversores: Hong Kong, Taiwan, Singapur, Japón, EEUU, Corea del Sur, Países Bajos, Alemania, Reino Unido y Dinamarca. Respecto de la inversión china en el exterior, realizada por empresas no financieras, en el periodo enero-julio 2017 ascendió hasta los 57.200 millones de dólares, una caída del 44,3%.

En julio 2017, las reservas exteriores aumentaron en 23.931 millones de dólares respecto a junio, encadenando seis meses de subidas, y se situaron en 3.080.720 millones de dólares. Las reservas exteriores chinas siguen siendo las mayores del mundo, a pesar de que en 2015 se redujeron en 512.656 millones de dólares y en 2016 lo hicieron en otros 233.088 millones de dólares.

El 30 noviembre 2015, el FMI aprobó la inclusión del Yuan (Renminbi) en la cesta de divisas de los DEG, al considerar que el Yuan chino cumple los actuales criterios para ser incluido. El Yuan tiene un peso del 10,92% en la nueva cesta para calcular el valor de los DEG, por detrás del dólar americano (41,73%) y del Euro (30,93%). El yen japonés tiene el 8,33% y la libra esterlina el 8,09%. La inclusión del Yuan chino en la nueva cesta de los DEG es efectiva desde el 1 de octubre de 2016 y supone un gran respaldo a la internacionalización de la divisa china, como moneda de reserva.

En agosto de 2015, el Banco Popular de China (PBoC) aprobó una devaluación del RMB Yuan de un 4,6% respecto al dólar y, lo que es más importante, cambió el mecanismo de fijación del tipo de cambio. Hasta el 11 de agosto de 2015, el PBoC fijaba un tipo de cambio diario con respecto al dólar y permitía una banda de fluctuación del +/-2% en el mercado interbancario sobre ese tipo prefijado. A partir de esa fecha el tipo de cambio de referencia se fija por "35 creadores de mercado” (los bancos e instituciones financieras más importantes en China), que han sido designados por las autoridades monetarias Chinas. En 2016, el RMB se depreció un 6,39% con el dólar, situándose el tipo de cambio en 6,93 RMB/$US a final del año, y con respecto al Euro se depreció un 2,90%, situándose el cambio en 7,30 RMB/EUR a final de año. En julio 2017, el RMB se mantuvo estable respecto al dólar, situándose el tipo de cambio a final del mes en 6,73 RMB/US$. El cambio del EUR se situó en 7,91 RMB/EUR a final de mayo. 

Con respecto a los tipos de interés, a lo largo de 2014, el Banco Popular de China recortó en 40 puntos básicos el tipo de interés base aplicado a los préstamos a un año, que pasó a ser del 5,6%. En 2015, se produjeron nuevas bajadas de tipos y, en particular, el 23 de octubre el PBoC aprobó un recorte de 25 puntos básicos, situando el tipo de interés base en el 4,35%, que es el vigente actualmente. Dentro del proceso de reforma financiera se han liberalizado los tipos de interés de los depósitos bancarios, para pasar a adoptar un modelo de mercado. Con la adopción del nuevo modelo, China se acerca a conseguir el objetivo del Partido de estimular el consumo interno, así como evitar la colocación de capital en empresas públicas, que en su mayoría no cumplen mínimos de eficiencia, o en gobiernos locales.

El 29 de febrero de 2016, el PBoC aprobó una reducción del coeficiente legal de caja del 0,50%, situando el coeficiente de reserva de los bancos en el 17%. Con esta medida el PBoC pone más dinero a disposición de la banca para estimular el crédito y la liquidez en la economía.  En un año, de febrero 2015 a febrero 2016, el PBoC recortó en dos puntos porcentuales el coeficiente legal de caja de los bancos para estimular la economía. El 5 de febrero de 2015 entró en vigor una reducción del coeficiente legal de un 0,50% situando el coeficiente de caja en un 19,50%. Con este cambio se pretendía inyectar alrededor de 600 millardos de yuanes en el sector financiero, lo que permitiría a los bancos aumentar el crédito para apoyar el crecimiento de la economía. Además, se permitía a los bancos reducir este coeficiente legal de caja al 19% si se comprometían a prestar a PYMES. De nuevo, el 25 de agosto de 2015 el PBoC recortó el coeficiente de caja situándolo en el 18%, y posteriormente el 23 de octubre de 2015 aprobó otra reducción del 0,50% hasta el 17,50%. Además, el Banco de Desarrollo Agrícola de China, centrado en financiar a las áreas rurales, goza de una reducción de un 4%, lo que refleja el énfasis de las autoridades en promover el sector agrario.

Se ha reducido el umbral para inversores que participen en fondos de “private equity” a través de plataformas de crowdfunding. Se pretende aumentar los canales y el acceso a la financiación para pequeñas y medianas empresas. La inversión mínima en un proyecto en particular se reduce del millón de yuanes a los 100.000 yuanes. Además, en necesario que los inversores tengan un mínimo de un millón de yuanes en activos financieros (antes se exigían 3 millones).

La situación del mercado laboral es fuente de preocupación para el Gobierno, que se muestra reformista para afrontar problemas latentes como la rigidez laboral o la emigración de trabajadores cualificados. La economía china creó 13,14 millones de empleos urbanos en 2016 (13,12 millones en 2015), situándose la tasa oficial de desempleo en el 4,02%. En el primer semestre de 2017 se crearon 7,35 millones de empleos urbanos, 180.000 más que en el mismo periodo del año anterior. El objetivo para 2017 es crear 11 millones de empleos en zonas urbanas.

La situación de la empresa privada, responsable del 60% del PIB y del 80% del empleo, es también fuente de preocupación. La presión sobre las PYMEs es creciente y la mayoría de factores que contribuyen a ella son tendencias a largo plazo: aumento de salarios, costes de las materias primas y la apreciación del RMB. Los resultados de una encuesta realizada por Beijing National Accounting Institute indican que la presión fiscal es actualmente la mayor fuente de preocupación de los empresarios por delante de la falta de financiación. En respuesta a estos problemas, a finales de julio 2013, Li Keqiang anunció la creación e incentivación de más canales de financiación para PYMEs y la exención del IVA y Sociedades para aquellas empresas con facturación mensual inferior a 20.000 RMB, afectando a unas 6 millones de las 50 millones de PYMEs existentes.

La Bolsa de Shanghai (principal índice de referencia en China) registró una gran volatilidad a lo largo de 2015. De junio de 2014 a junio de 2015, el índice de referencia se revalorizó un 150%. En junio y julio de 2015 se produjeron correcciones importantes a pesar de los intentos del gobierno por estabilizar el mercado: prohibición de venta de acciones a determinados accionistas de referencia, prohibición de ventas a corto, autorización a fondos de pensiones para que inviertan hasta el 30% de su capital en bolsa... Con el desplome del 24 y 25 de agosto (-8,5% y -7% respectivamente), la bolsa de Shanghai acumuló rendimientos negativos en 2015, siendo su nivel a final de año similar al de diciembre de 2014. A lo largo de 2016 los índices de las bolsas de Shanghai y Shenzhen registraron una gran volatilidad. La Bolsa de Shanghái perdía un 5,3% en el primer cuarto del año, mientras que la de Shenzhen, donde cotizan las empresas tecnológicas, caía un 6,6%. Las fuertes caídas se produjeron tras los cierres anticipados de las Bolsas chinas por los malos resultados, así como por la publicación de los datos de crecimento de la economía china. El 1 de enero de 2016 se aprobó una norma de cierre de los mercados bursátiles si pierden un 7%, como medida de control para evitar desplomes bursátiles, pero ésto llevó al pánico, por lo que esa medida se suspendió una semana después. Los mercados bursátiles chinos no guardan casi relación con la economía real del país, ya que el 80% del total de los inversores son actores individuales con escasos conocimientos financieros. A final de 2016, el índice de la Bolsa de Shanghái cayó un 12,3% respecto a 2015, y el de la Bolsa de Shenzhen el 19,6%.

En el mercado inmobiliario, algunos gobiernos locales han promulgado una serie de medidas dirigidas a limitar la especulación y recortar la demanda de viviendas, reduciendo los riesgos a medio y largo plazo para el sector financiero y la economía (el sector inmobiliario representa el 15% del PIB). Desde marzo de 2013 está vigente un impuesto del 20% (antes era solo del 1% del valor total de la vivienda) que grava las plusvalías obtenidas en las ventas de viviendas. En Pekín y Shanghái, las dos mayores ciudades, los precios de la vivienda nueva en 2016 crecieron un 28,9% y 34,8% respectivamente. En julio 2017, los precios de la vivienda nueva subieron en 56 de las 70 ciudades grandes y medianas del país.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS
 2013201420152016
PIB
en millones de dólares (precios corrientes)9.323.30010.352.00010.984.00011.007.720
Tasa de variación real interanual (%)7,77,36,96,7
Tasa de variación nominal interanual (%)9,49,19,4 9,1
INFLACIÓN
Media anual (%)2,62,01,4 2,0
Fin de período (%)2,51,61,7 2,1
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%)6,06,04,354,35
Fin de período (%)6,05,64,354,35
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x 1.000 habitantes)1.360.7201.367.8201.374.6201.374.620
Población activa (x 1.000 habitantes)793.000796.900800.900806.460
Desempleo sobre población activa (%)4,14,14,054,04
SALDO PRESUPUESTARIO
en % de PIB-1,9-0,9-2,7-3,7
DEUDA PÚBLICA
en millones de dólares3.673.3804.400.4365.296.458 
en % de PIB39,442,548,2 
EXPORTACIONES DE BIENES
en millones de dólares2.219.0002.342.7472.276.5742.097.444
% variación respecto a período anterior8,26,1-2,9 -7,7
IMPORTACIONES DE BIENES
en millones de dólares1.859.1001.960.2901.682.0691.587.480
% variación respecto a período anterior9,50,4-14,1 -5,5
SALDO B. COMERCIAL
en millones de dólares359.900382.457593.904 509.964
en % de PIB3,83,75,4 4,6
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en millones de dólares193.100182.800214.000 293.400
en % de PIB2,01,71,9 2,6
DEUDA EXTERNA
en millones de dólares842.300895.8501.114.000 1.239.000
en % de PIB9,08,610,1 11,2
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en millones de dólares65.10075.20071.100 71.100
en % de exportaciones de bienes y servicios4,04,03,1 3,1
RESERVAS INTERNACIONALES
en millones de dólares3.840.0003.843.0183.303.6203.051.598
en meses de importaciones de bienes y servicios25,325,022,1 21,4
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA RECIBIDA
Acumulada en millones de dólares123.911119.600126.270 126.001
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
Media anual6,136,146,146,39
Fin de período6,106,126,126,95

Fuentes: National Bureau of Statistics (NBS), State Administration of Foreign Exchange (SAFE), China Commerce Yearbook 2016, Economist Intelligence Unit (EIU), WB. 

Último dato disponible: dic. 2016. 

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Principales objetivos de política económica

En marzo 2017, en la sesión anual de la Asamblea Popular Nacional, el Primer Ministro, Li Keqian, anunció los principales objetivos y líneas de acción en política macroeconómica para 2017 en la presentación del Informe sobre la Labor del Gobierno. Éstos están en línea con el XIII Plan Quinquenal, aprobado en el plenario de la Asamblea Popular Nacional de marzo de 2016, como marco de referencia para el periodo 2016-2020, cuyo objetivo primordial es completar la transformación del patrón de crecimiento económico del país, en base al reajuste de la estructura de la economía, la estabilización y mejora de la calidad del crecimiento, el control de los precios, la mejora de las condiciones sociales y el fomento de las reformas y el desarrollo y la innovación. Para 2017, el Gobierno fija el nivel de crecimiento en el entorno del 6,5%, con un objetivo de inflación del 3%, y el aumento moderado del volumen de exportaciones e importaciones. Además, anunció los objetivos de creación de 11 millones de empleos urbanos, y el mantenimiento de la tasa de desempleo por debajo de 4,5%.

En cuanto a las líneas de acción, cabe destacar las siguientes: en materia de política fiscal, mantener una política activa, que se traduce en aumento del déficit fiscal y la deuda pública 2,5% (déficit/PIB); incremento del nivel de inversión pública, especialmente en los sectores de infraestructuras ferroviarias, carreteras y medioambiente. En cuanto a la reforma del sector financiero, tras llevar a cabo en 2016 la liberalización de los tipos de interés, la reforma de los bancos comerciales públicos, la autorización de bancos privados de capital chino, la reforma de los mercados de valores y la interconexión de las Bolsas de Shenzhen y Hong Kong, para 2017 las autoridades se han fijado como prioridades mejorar el funcionamiento de los bancos y reformar las cooperativas de crédito rural. Continuar la reforma de las empresas públicas estatales (SOE), la reducción del exceso de capacidad en los sectores del acero y el carbón, e iniciar la apertura al sector privado de los sectores de la energía y de petróleo y gas. En materia de política monetaria, ante las expectativas de contracción de la demanda externa, aplicar una política prudente para controlar la inflación e impulsar el crecimiento, y el incremento de la masa monetaria M2 en un 13%.  

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Previsiones macroeconómicas

Mientras las autoridades chinas buscaban un nuevo modelo de crecimiento, para hacerlo sostenible, los datos estuvieron por encima de las previsiones macroeconómicas y los objetivos del gobierno. Para el periodo del XIII Plan Quinquenal (2016-2020), se ha fijado un objetivo de crecimiento anual del 6,5-7%, frente al 7% marcado para el periodo del anterior plan (2011-2015). Sin embargo, se entiende que este objetivo es más un mensaje de que se debe poner más énfasis en la distribución de la renta que en el crecimiento, y allanar el camino a las reformas anunciadas en el Plan. El gobierno chino ha fijado para 2017 un objetivo de crecimiento del entorno del 6,5%, con una tasa de inflación del 3%, así como aumento de los intercambios comerciales y promover un mayor consumo privado, en línea con las reformas estructurales emprendidas para transformar el patrón de crecimiento.

Los organismos internacionales (FMI, OCDE) han revisado al alza las previsiones sobre el crecimiento de la economía china para 2017 y 2018, por el buen ritmo de avance de las reformas estructurales y del consumo interno. El FMI  y la OCDE prevén que la economía china crecerá a unas tasas interanuales del 6,6% en 2017 y del 6,2% en 2018.     

En suma, las previsiones de crecimiento de China a medio y largo plazo están ligadas al cambio de patrón de crecimiento y al éxito con que éste se produzca. China deberá reducir la dependencia de su crecimiento de la inversión y las exportaciones netas, e incrementar el consumo privado en relación al PIB. Es decir, la única forma de reequilibrar su economía es haciendo que el consumo crezca por encima del PIB. No es sostenible un crecimiento basado en proyectos de inversión pública que mandan señales no consistentes a las industrias con exceso de capacidad productiva, en buena parte de naturaleza pública.

Hasta ahora, las economías domésticas han suministrado los recursos para el saneamiento de los bancos chinos, sufragar la agresiva política industrial del país y el apoyo a las empresas públicas y exportadoras por diversos mecanismos más o menos ortodoxos.

En la medida en que se han transferido recursos masivamente de las familias al sector público, financiero, industrial y exportador, el tope superior de crecimiento del PIB, esto es, el crecimiento de la renta disponible de los hogares, se vió mermado. De ahí, la necesidad de llevar a cabo reformas estructurales de calado que permitan el crecimiento del consumo, el desarrollo y liberalización de los servicios, la reducción del papel de la administración pública en la asignación de recursos y la puesta del sector público empresarial en pie de igualdad con las empresas privadas a la hora de captar recursos.

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Política fiscal y presupuestaria

Las autoridades chinas han utilizado la política fiscal para apoyar el crecimiento económico, en gran parte mediante gasto extrapresupuestario. Por ello, el dato oficial de déficit presupuestario no es un indicador fiable de la situación fiscal.

En el balance de los últimos cinco años, dos tercios del gasto fiscal fueron destinados a apoyar el estado del bienestar, principalmente en educación, sanidad, industrias no contaminantes y transporte. Además, se ha avanzado en la reforma del sistema impositivo, con la eliminación del impuesto sobre los negocios y la introducción y generalización del impuesto sobre el valor añadido. En 2016 las autoridades han aplicado una política fiscal expansiva, aumentando el objetivo del déficit fiscal hasta el 3% desde el 2,3% en 2015, para impulsar el crecimiento económico.

El presupuesto de 2016 contemplaba un aumento del gasto del gobierno central del 7%. Las partidas presupuestarias que más subieron en 2016 son las dedicadas al pago de intereses de la deuda, que creció un 15% respecto al presupuesto del año anterior, servicios públicos un 13,7%, ciencia y tecnología un 9%. También se incluyó en los presupuestos de 2016 un fondo de 15.400 millones de euros dedicado a subvenciones y compensaciones para los trabajadores afectados por la reducción del exceso de capacidad en varios sectores (carbón, acero, naval). 

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Política monetaria

El Gobierno emplea la política monetaria como principal herramienta para regular la economía a través del Banco Central (People’s Bank of China, PBoC).

En los últimos tres años, ante la ralentización del crecimiento económico, el Banco Central (PBoC) ha venido aplicando una combinación de políticas de estímulo monetario, inyecciones de liquidez en el sistema junto a reducciones del coeficiente de caja de los bancos para facilitar un nivel aceptable de liquidez en el sistema financiero, y rebajas de los tipos de interés de los créditos y depósitos a un año. Así, a final de 2014, el tipo de los créditos y de los depósitos a un año se situaron en el 6% y el 3% respectivamente. También, a lo largo de 2014 el Banco Central (PBoC) recortó en 40 puntos básicos el tipo de interés de referencia aplicado a los préstamos a un año, que pasó a ser del 5,6%. Entre febrero y octubre de 2015 el PBoC rebajó cinco veces el tipo de interés de referencia hasta situarlo en el 4,35% a final de octubre, que se mantuvo a lo largo de 2016. Así mismo, entre febrero y octubre de 2015, el PBoC redujo en tres ocasiones el coeficiente legal de caja de los bancos, hasta situarlo en el 17,5% a final de octubre. 

En 2016, el People´s Bank of China mantuvo una política monetaria prudente. Aprobó un recorte del 0,5% del coeficiente de caja de los bancos, situándolo en el 17%, para facilitar liquidez a largo plazo. Así mismo, mantuvo una política de flexibilidad de los tipos de interés dentro de un cierto rango para alinear el tipo de interés con la evolución de la actividad económica y del mercado financiero, con el fin de facilitar el control de los precios. Los avances en la reforma de los tipos de interés se centraron en desarrollar un sistema de tipo de interés de referencia incluyendo el Shanghai Inter-Bank Offered Rate (Shibor) y el Loan Prime Rate (LPR). En cuanto al régimen del tipo de cambio del RMB (yuan), el People´s Bank of China puso en funcionamiento un nuevo mecanismo para determinar la paridad central del RMB con el dólar. Las preparaciones tecnicas para la inclusión del RMB en la cesta de monedas de los Derchos Especiales de Giro se completaron, y el 1 de octubre de 2016 el RMB entró a formar parte efectiva de la nueva composición de divisas de los DEG.  Las medidas de política monetaria aplicadas en 2016 han producido buenos resultados. La liquidez del sistema bancario se mantuvo en niveles razonables y suficientes, el crecimiento de la masa monetaria, del crédito y de todos los agregados financieros fue relativamente rápido, los tipos de interés se mantuvieron bajos, y el tipo de cambio del RMB (yuan) se mantuvo básicamente estable en relación con una cesta de divisas y con una flexibilidad creciente respecto al dólar. A final de 2016, la masa monetaria (M2) creció un 11,3% interanual, el volumen de créditos denominados en RMB aumentó en un 13,5% interanual, y el volumen del stock de todos los agregados financieros creció un 12,8% interanual.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

La situación del mercado laboral es fuente de preocupación para las autoridades, pues se teme que el descenso de la oferta de mano de obra, debido a causas de carácter estructural, provoque un incremento rápido de los salarios que reste competitividad a la economía. Este problema ha hecho que se abran al debate político medidas como el aumento de la edad de jubilación y una flexibilización de la política del “hijo único”. La política del hijo único se ha modificado en 2016, permitiendo que las parejas chinas tengan dos hijos. Respecto a la edad de jubilación, en la actualidad, se sitúa entre los 50 y 55 años para las mujeres y 60 años para los hombres (180 millones de personas superan esta edad, lo que supone más de 12% de la población). Algunos estudios indican que la política del “hijo único” ha evitado 400 millones de nacimientos desde su implementación hace 30 años. Estos debates se desarrollan en paralelo con el cambio de modelo económico y la necesidad reconocida por el Gobierno de aumentar los salarios. En consecuencia, se acordó en 2013 el objetivo de subir el salario mínimo un 13%, anualmente, hasta 2015. En 2016 los salarios subieron un 8% de media. Con el fin de que el mercado laboral esté ocupado por personas de mayor talento que contribuyan a generar mayor valor añadido, se han introducido nuevos tipos de visados que facilitan y agilizan la concesión de permisos de residencia, por razones de interés económico, a través de un procedimiento ágil y rápido, ante una única autoridad.

Respecto al mercado inmobiliario, los gobiernos locales han promulgado una serie de medidas dirigidas a limitar la especulación, y reducir los riesgos a medio y largo plazo para el sector financiero y la economía (la inversión inmobiliaria representa el 13% del PIB). Estas medidas se unen a las ya aplicadas a nivel nacional desde finales de 2010, pero esta vez enfocadas a diseñar soluciones para un problema nacional pero de diferente magnitud a nivel local. De esta manera, el precio de la vivienda sigue subiendo pero eso sí en menor número de ciudades y a un ritmo más lento en todas ellas, lo que índica que las medidas empiezan a ralentizar el sobrecalentamiento del sector. En general, este tipo de iniciativas restrictivas en el mercado inmobiliario están siendo implementadas en la mayoría de ciudades de primer, segundo y tercer nivel. El gobierno también anunció su intención de implantar un nuevo impuesto a las personas que posean más de una vivienda en todas las regiones (actualmente sólo Shanghái y Chongqing cuentan con este programa). Además, en marzo de 2013 se aprobó un nuevo impuesto del 20% (antes era tan solo del 1%) sobre la plusvalía en la venta de viviendas.

En base a los objetivos para 2016 fijados en el Informe sobre la Labor del Gobierno, dentro del marco del XIII Plan Quinquenal para el período 2016-2020, la ampliación de la demanda interna jugará un papel fundamental para garantizar el desarrollo a largo plazo de la economía. Por ello, el gobierno ha anunciado que se reorganizará el sistema de distribución de ingresos para aumentar las rentas salariales medias y bajas, concentrándose en las zonas del oeste y centro de China, y así potenciar la capacidad de consumo de la población. Aun así la diferencia de poder adquisitivo sigue aumentando, según un estudio de la consultora de recursos humanos Robert Walters Plc. De esta manera los salarios se incrementaron más para los mejor pagados (20%), en comparación con el aumento de los salarios más bajos (15%). El gobierno está estimulando el consumo en los servicios, fomentando nuevas modalidades de consumo, ampliando los créditos al consumo y reforzando la protección al consumidor; se orientarán los sectores públicos hacia la inversión privada.

Por otro lado, con el objetivo de avanzar en la reestructuración de la economía, el Gobierno ha anunciado que se seguirá priorizando el desarrollo de las industrias tecnológicas estratégicas, se impulsará el ahorro energético y la reducción de emisiones de gases contaminantes y se impulsarán políticas de protección del medio ambiente.

En lo relativo al control de los precios, además de contener el alza del precio de los productos alimentarios (suponen 1/3 del peso en el cálculo del IPC) mediante el control de los programas provinciales, el Gobierno ha anunciado que se aplicará estrictamente la política de canal verde para su transporte, se supervisará su distribución y se tomarán medidas fiscales para reducir los costes de los intermediarios.  El Gobierno tomará medidas según ha anunciado para la modernización del sector y la consecución de una mayor productividad. Por otro lado, también se supervisarán los precios de los medicamentos, las tarifas de algunos servicios y las sanciones por infracciones que distorsionen los precios.

En cuanto a la agricultura, el Gobierno ha anunciado que se seguirá estabilizando e incrementando la producción de cereales, así como el volumen total de subsidios agrícolas, las subvenciones adicionales, los fondos de gratificación y subsidio a los principales distritos productores de los productos más importantes y se intensificará el desarrollo de recursos para luchar contra la pobreza en el campo; se promoverá la aplicación e innovación de la tecnología agrícola, se potenciarán las infraestructuras y se profundizará en la reforma rural mediante, principalmente, la regulación del uso de la tierra. El objetivo principal es el de promover cultivos de mayor escala, más productivos y que puedan responder a las necesidades de la población.

Respecto a educación, ciencia y desarrollo cultural, el gobierno ha anunciado que se destinará 4% del PIB a la educación para desarrollar la reforma del sistema: se fomentará la educación obligatoria, el desarrollo regional, rural y étnico, se mejorará la calidad y se facilitará el acceso en zonas rurales (sistema de subvenciones), se reforzará el control de la seguridad, se instituirá un sistema de formación profesional y se estimulará la entrada de capitales en el sector de la educación privada; se impulsará la innovación científico-tecnológica y se promoverá la formación y la atracción de recursos humanos altamente cualificados; por último, se potenciarán las infraestructuras culturales en las zonas rurales y del centro-oeste del país, y se promoverá la reforma del régimen cultural (las entidades culturales con fines lucrativos pasarán a ser empresas), el intercambio internacional de recursos humanos y el deporte. Unos 160 millones de niños se beneficiaron de la instauración de la educación obligatoria, y durante los últimos cinco años el Gobierno ha aumentado el gasto en educación un 21,6% de media.

Con el objetivo de garantizar el bienestar social, el gobierno ha anunciado que, se priorizará la creación de empleo (en particular, se apoyará a las empresas de tecnología y a las pymes); se perfeccionará el sistema de seguridad social, de manera que el nuevo sistema de pensión de jubilación cubra por completo las zonas rurales y el antiguo cubra a todos los habitantes urbanos; se incrementará la cobertura del sistema de seguro médico, se ampliará la cobertura del seguro médico básico (hasta 280 yuanes por persona el subsidio anual al seguro médico de los habitantes urbanos y al nuevo tipo de asistencia médica cooperativa rural) y se elevará el nivel de garantía de la asistencia médica básica. Además, desde diciembre de 2012 los extranjeros que tengan un “permiso de residencia” poseen los mismos derechos que un ciudadano chino, y el mismo acceso a todos los servicios de la seguridad social. De todos los ingresos fiscales, China destina un 15% a bienestar social, mientras esa cifra en la UE es del 45%.

Con el fin de aliviar la presión fiscal y estimular el desarrollo económico, en el XIII Plan Quinquenal para el sector financiero se incluyó un paquete de medidas para la liberalización de los tipos de interés y una flexibilización en los tipos de cambio.

Por otra parte, el gobierno ha anunciado que también se llevarán a cabo las siguientes acciones: se modificarán las funciones gubernamentales para racionalizar la relación entre los gobiernos locales y el mercado, se llevará a cabo reforma del sistema fiscal, se profundizará la reforma de tenencia de la tierra, el empadronamiento (hukou) y los servicios públicos y se promoverá la reforma de los servicios de interés social; se promoverá la inversión privada en los siguientes sectores: ferrocarril, servicios públicos, finanzas, energía, telecomunicaciones, educación y asistencia médica; se reformará también el sistema de distribución de ingresos para reducir la disparidad de las rentas; se mantendrá el objetivo de desarrollo del comercio exterior y éste se se centrará en la calidad y en la diversificación del mercado; por último, se apoyará a las empresas que realicen inversiones en el extranjero y se promoverá la entrada de capital directo extranjero en las regiones del centro-oeste y en algunos sectores (manufacturas, altas y nuevas tecnologías, ahorro energético, protección medioambiental y servicios).

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