Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Dentro del sector agropecuario (6,5% del PIB; 17% del empleo) hay una amplia variedad de actividades entre las que destacan la producción de café, la caña de azúcar y hortofrutícolas. Aunque este sector ha ido reduciendo su peso en términos de PIB y empleo, su importancia en la sociedad sigue siendo notable, ya que da sustento a la población más pobre y rural.

En el sector extractivo (5% del PIB) sobresalen hidrocarburos, carbón, hierro y níquel. Estas actividades tienen gran relevancia como fuentes de divisas, en particular en los casos del petróleo y del carbón. La producción de petróleo sufrió un declive durante los primeros años del siglo XXI. Sin embargo, las inversiones y la puesta en explotación de nuevos pozos han permitido relanzar la producción, que se dobló entre los años 2007 y 2012, pasando de medio millón a un millón de barriles diarios. Sin embargo, en los últimos años, la producción petrolífera se ha estabilizado, produciéndose incluso una caída en el año 2016. El país  uno de los 20 primeros productores mundiales de petróleo. Dado que el petróleo supone una parte importante de la exportación, la caída de la producción puede ser un problema considerable a medio plazo. Asimismo, la caída de los precios del crudo ya ha afectado de forma considerable a las exportaciones de Colombia. El carbón, por su parte, es apreciado por su buena calidad. En 2016 se superaron los 90 millones de toneladas de este mineral (por encima del doble de la cantidad producida en 2002). Colombia posee unos 6.700 millones de toneladas en reservas, las mayores de Latinoamérica.

Aun así, es notable el descenso que ha tenido la explotación de minas y canteras como porcentaje del PIB en los últimos años (pasando de suponer más de un10% en 2013 a cifras cercanas al 5% en 2016). En general, el resto de sectores de actividad suponen un porcentaje similar del PIB a hace unos años, creciendo en general ligeramente en porcentaje.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

  2013 2014 2015 2016*
Por sectores de origen        
Establecimientos financieros, Seguros y Servicios a empresas 18,65 % 18,91 % 19,23 % 19,61 %
Servicios Sociales, Comunales y Personales 16,05 % 16,35 % 16,65 % 16,62 %
Industria Manufacturera 11,82 % 11,48 % 11,40 % 11,51 %
Comercio, Restauración y Hoteles 11,53 % 11,73 % 12,27 % 12,51 %
Explotación de minas y canteras 10,17 % 8,41 % 6,41 % 5,40 %
Construcción 8,83 % 9,53 % 9,28 % 9,38 %
Agropecuario 5,59 % 5,66 % 6,04 % 6,52 %
Transporte, Almacenamiento y Comunicación 6,02 % 6,21 % 6,60 % 6,44 %
Suministro de electricidad, gas y agua 3,34 % 3,30 % 3,45 % 3,54 %
Otros 8,00 % 8,42 % 8,66 % 8,47 %
TOTAL 100 100 100 100
Por componentes del gasto 2013 % 2014 % 2015* % 2016** %
Consumo 78,25 % 79,17 % 81,40 % 81,12 %
 Consumo Privado 60,55 % 61,23 % 62,78 % 62,73 %
 Consumo Público 17,70 % 17,94 % 18,62 % 18,40 %
Formación Bruta de Capital Fijo 24,31 % 26,28 % 26,72 % 25,48 %
Exportaciones de bienes y servicios 17,57 % 15,94 % 15,25 % 14,04 %
Importaciones de bienes y servicios 20,13 % 21,38 % 23,37 % 20,64 %

* Cifras provisionales

Fuente: Banco de la República, DANE. Datos a precios corrientes.

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

En los últimos años la economía colombiana ha experimentado un significativo auge gracias al clima de seguridad jurídica, los incentivos fiscales, la buena gestión macroeconómica y una significativa entrada de capitales extranjeros, que han dado lugar a altas tasas de crecimiento, con baja inflación y poco endeudamiento público.

El crecimiento económico en 2016 se ha ralentizado (2,2%), después de las cifras registradas en 2015 (3,08%) y 2014 (4,6%). No obstante, el buen desempeño de la economía colombiana en los dos últimos ejercicios contrastó con el bajo crecimiento registrado por las economías más grandes de la región y por otros países emergentes. La disminución de los precios del petróleo y la alteración de la política monetaria de Estados Unidos han impactado la economía de Colombia en 2016.

De los sectores económicos cabe destacar el buen desempeño de la industria manufacturera y los establecimientos financieros, los cuales han tenido un crecimiento anual de 6% y 4,6% respectivamente, y en particular por la construcción, que aunque se ha ralentizado en el último año, es el subsector que más ha crecido en los últimos años, un 11,46% en 2013, un 10,45% en 2014%, un 3,95% en 2015 y un 5,2% en 2016. Este crecimiento dependió de las edificaciones (10,9%), mientras que la infraestructura prácticamente se estancó, con un ritmo de 0,4%.

En contraposición, los sectores de explotación de minas y canteras- lastrado por la caída de los precios internacionales- y la industria manufacturera vienen registrando los crecimientos más bajos de los últimos años. En este sentido, la extracción de petróleo le restó 0,3 puntos a la expansión de la economía en 2016, pero la refinación se los devolvió en la misma proporción.
Un sector que preocupa es el de la agricultura, tras un fuerte fenómeno del Niño sufrido a finales de 2015 y comienzos de 2016. Su ritmo de crecimiento en el primer trimestre de 2016 fue de 0,7%, lo que provocó que Colombia importara alimentos, profundizando el desequilibrio que trae el país en su balanza comercial.

Las previsiones de crecimiento se mantienen moderadas, debido a los riesgos asociados a la caída en el precio internacional de los bienes básicos, el menor dinamismo en la actividad económica local junto con las perspectivas de menor inversión y un consumo privado menos dinámico. Para 2017, el Banco Mundial ha pronosticado un crecimiento del 2,7% en 2017, y 3,5% en 2018.

De nuevo, la construcción- en particular las obras civiles- será el principal motor de la economía colombiana impulsado por los proyectos de infraestructura de cuarta generación que se llevarán a cabo hasta el 2020. El megaproyecto del ejecutivo de Santos se divide en cuatro “olas” y en el que se concesionarán más de 8.000 kilómetros de carreteras y 1.000 kilómetros de vías férreas. La minería presentará una fuerte caída debido a la reducción en el precio internacional del petróleo. En cuanto al sector industrial, se espera una recuperación gracias a la depreciación del tipo de cambio y a la puesta en marcha de la refinería de Cartagena a finales del segundo semestre del año.

Así, se destacan los servicios de intermediación financiera con 11,1% y los servicios inmobiliarios y de alquiler de vivienda con 3,2%”. El crecimiento del sector construcción en el 2016 se explica por la variación positiva de construcción de edificaciones (6%) y de obras civiles con 2,4%.

En el 2016, la tasa de desempleo en Colombia se ubicó en 9,2%, con una tasa de actividad de 64,5% y de ocupación de 58,5%. En 2015 fue del 8,92%, decreciendo ligeramente con respecto a 2014, cuando se situaba en 9,1%.

La inflación registrada en 2016 no se situó el rango meta establecido por el Banco de la República (2%-4%) por segundo año consecutivo. Según el informe del Índice de Precios al Consumidor del Dane, la variación anual del IPC en 2016 fue del 5,75 %, mientras que en el año anterior fue de 6,77%.

El grupo de alimentos tuvo una variación de precios inferior a la presentada en 2015, en 3,63 puntos porcentuales, que se explica por los menores cambios observadas en el precio de la papa, el fríjol, la cebolla, el tomate y otras frutas frescas. El grupo de gasto que presentó la menor variación anual de precios fue vestuario con 3,98% debido a menores modificaciones en los precios de ropa interior para niños, pantalones para hombre, entre otros. El grupo de gasto que registró la mayor variación anual fue el de salud con 8,14% en 2016. Esto se explica por las variaciones positivas en los precios de medicinas, aseguramiento privado, pagos complementarios, otras medicinas y anticonceptivos, entre otros. En 2015 este grupo registró una variación de 5,30%. Es importante destacar que en 2016, la depreciación del peso colombiano ha sido de 11%.

En cuanto a la demanda externa, ésta es más débil de lo esperado, estando impulsada principalmente por la economía de los Estados Unidos, mientras que la zona del euro y China presentan un bajo dinamismo. Respecto a los indicadores de comercio exterior del 2016, las exportaciones colombianas registraron durante 2016 una caída del 13%, al pasar de 35.690 millones de dólares en 2015 hasta los 31.831 millones alcanzados en diciembre del 2016. Por sectores, en el acumulado de 2016 las exportaciones de combustibles y productos de las industrias extractivas fueron las más golpeadas, con una caída de 21,7%. De igual forma, las manufacturas cayeron un 10% y las ventas de agropecuarios un 1%. El resto de sectores presentaron un avance de 40,2%.

La caída en los precios internacionales del petróleo está afectando de forma importante a los ingresos del país debido a su gran peso respecto del total de los bienes exportados (el capítulo de crudos y petróleo supone prácticamente el 50% del total de los bienes exportados). Se estima que por el desplome del precio del crudo, el país dejara de recibir este año 9 billones de pesos (aproximadamente unos 300 millones de euros).
La inversión extranjera directa, acumulada al 30 de diciembre de 2016, se ubicó en 8.799,9 millones de USD, es decir, 2.646,3 millones de USD menos que en el mismo periodo del año anterior. Esto supone un caída del 23,1% con respecto al dato de 2015. El 52,3% de la inversión extranjera directa correspondió a petróleo, hidrocarburos y minería (4.605,8 millones USD) mientras que el año anterior participaba con un 71,4%, (8.177,9 millones USD), lo que supone una caída interanual del 43,7%. 
   

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

 

 
2013 2014 2015 2016
INFLACIÓN        
Media anual (%) 2,65% 2,70% 4,27% 5,81%
 Fin de período (%) 2,74% 2,81% 5,42% 5,05%
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL        
Media anual (%) 3,42% 3,88% 4,67% 7,10%
Fin de período (%) 3,25% 4,5% 5,75% 7,50%
EMPLEO Y TASA DE PARO        
Población (x 1.000 habitantes) 47.121 47.662 48.203 48.748
Población activa (x 1.000 habitantes) (dic) 23.483 23.814 24.380 24.529
% Desempleo sobre población activa 9,65% 9,11% 8,93% 9,22%
DÉFICIT PÚBLICO        
% de PIB (GNC) 2,3% 2,4% 3,0% 4,0%
DEUDA PÚBLICA        
en MUSD 133.982 145.451 125.798 124.025
en % de PIB 35,8 38,5 42,0 43,9
EXPORTACIONES DE BIENES        
en MUSD 58.823 54.795 35.690 31.073
% variación respecto a período anterior -2,21% -7,35% -53,53% -14,86%
IMPORTACIONES DE BIENES        
en MUSD 56.620 61.087 51.598 42.849
% variación respecto a período anterior 0,93% 7,31% -18,39% -20,42%
SALDO B. COMERCIAL        
en MUSD 2.203 -6.292 -15.907 -11.776
en % de PIB 0,58% -1,66% -5,47% -4,10%
DEUDA EXTERNA        
en MUSD 92.073 101.404 110.492 120.010
en % de PIB 24,22% 26,80% 37,97% 41,74%
RESERVAS INTERNACIONALES        
en MUSD 43.639 47.328 46.740 46.683
en % de importación de b. y s. 62,21%. 62,63% 73,04% 86,38%
INVERSION EXTRANJERA DIRECTA        
en MUSD 16.209 16.163 11.732 13.593
TASA DE CAMBIO FRENTE AL DOLAR        
media anual $1.868,9 $2.000,68 $2.746,47 $3.053,42
fin de período $1.934,08 $2.344,23 $3.244,51 $3.009,53

 

Fuente: Banco de la República, Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas, Ministerio de Hacienda, Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.

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Principales objetivos de política económica

A pesar de la bonanza en muchos puntos, aún existen algunos en los que se debe seguir poniendo énfasis, como el aumento en la formalidad del mercado laboral, la ejecución de las obras de infraestructura que demanda el país, un crecimiento balanceado con más peso de la industria y menos dependencia de las materias primas o reformas estructurales en seguridad social y planes de pensiones.

 

 

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Previsiones macroeconómicas

Para el periodo 2016-2018, el escenario central asume un comportamiento austero y conservador del gasto, creciendo igual que el PIB nominal y manteniendo así el gasto como porcentaje del PIB en 19,4%. Bajo este escenario, el gobierno deberá realizar un importante esfuerzo en términos de racionalizar e incrementar la eficiencia del gasto. No obstante, y aún bajo dicho conservador escenario -el cual no recoge completamente los compromisos de gobierno y las necesidades de gasto social del periodo presidencial actual es importante notar que los ingresos deben aumentar más allá de lo que generan las normas tributarias actuales. En otras palabras, la senda de ingresos que están contempladas  en el escenario base incluyen necesariamente una reforma tributaria que de forma gradual generando una adición en el recaudo del orden de un punto porcentual del PIB en el cuatrienio.

En cuanto al escenario pesimista se supone una profundización de los diversos riesgos que enfrenta la economía colombiana, la cual presentaría un crecimiento promedio de 3,1% para el periodo 2015-2018, además de una depreciación del peso como consecuencia de menores flujos de inversión extranjera directa. Asimismo, los ingresos fiscales derivados de la actividad petrolera se reducirían aún más por cuenta de la persistencia de los cuellos de botella en la producción de crudo y el aumento de la oferta internacional lo cual reduciría sustancialmente el precio internacional del petróleo (por debajo de los USD$50 por barril). Ahora, si bien la depreciación del peso tendría asociado un aumento de los ingresos fiscales por actividad exportadora, éstos se verían compensados por los mayores niveles de gasto en intereses. En este escenario sería necesario un mayor incremento en el recaudo por cuenta de la implementación de nuevas medidas tributarias.

En el escenario optimista, la economía colombiana mantendrá tasas de crecimiento promedio de 4,7% en los próximos cinco años, sustentada por una recuperación en la renta petrolera y un mayor impacto en términos de crecimiento por cuenta de la inversión en obras civiles. En consecuencia, los ingresos fiscales aumentarían como consecuencia de los mayores recaudos provenientes de la extracción del crudo y el dinamismo de las demás actividades económicas.

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Política fiscal y presupuestaria

En octubre de 2016 el Ministerio de Hacienda publicó el último Marco Fiscal de Mediano Plazo 2016 en el que se elabora un análisis detallado de los resultados macroeconómicos y fiscales observados en la vigencia anterior y la descripción de lo que se proyecta será el comportamiento futuro de las principales variables económicas y los resultados fiscales para la vigencia siguiente y el mediano plazo. Destaca el análisis de la nueva coyuntura: la caída de los precios del petróleo; situación que afecta intensamente a Colombia.

Así, para el 2016, en el MFMP (Marco Fiscal de Mediano Plazo se estipuló un déficit fiscal del Gobierno Nacional Central equivalente al 3,9% del PIB, como consecuencia de unos ingresos avaluados en 15% del PIB y unos gastos previstos en 18,9% del PIB. Por el lado de los ingresos, el documento previó que los ingresos tributarios mostrarían un incremento del 3,6% entre los años 2015 y 2016 (aunque cae en puntos porcentuales del PIB), mientras que otros ingresos se verían afectados por una caída en el pago de dividendos de Ecopetrol y el efecto negativo de la renta del sector petrolero. El objetivo del déficit fiscal del GNC para 2017 es del 3.3% del PIB en 2017 y del 2,7% en 2018.

Ya en el cierre del año en materia tributaria mostró un dinamismo ligeramente inferior al pronosticado por el Ministerio de Hacienda. De hecho, según la DIAN, en el 2016 los ingresos tributarios exhibieron un incremento del 2,4% anual, cifra que contrasta con el aumento previsto del 3,6%. Como consecuencia, los ingresos tributarios representaron el 14,2% del PIB.

En cuanto a los gastos, el gobierno estimaba  que el gasto total se incrementaría en un 4,9% anual, principalmente por un crecimiento del 12% anual en el rubro de gastos corrientes, mientras el gasto de inversión decaería un 32,5%. El gasto de funcionamiento fue ligeramente menos dinámico que previsto, al incrementarse en 8,3% anual.

La Ley 1473 de 2011 -conocida como regla fiscal- establece que el déficit estructural debe mantener una senda decreciente, ubicándose en niveles inferiores al 2,3%, 1,9% y 1% del PIB para los años 2014, 2018 y 2022, respectivamente. El hecho de que la Regla Fiscal esté anclada al déficit estructural permite al gobierno realizar gasto contra-cíclico en una coyuntura desfavorable. En este sentido, los menores ingresos asociados a un crecimiento inferior al potencial o a un precio del petróleo por debajo de sus niveles de largo plazo no harían parte del balance estructural.

El Ministerio de Hacienda anunció que en el 2014 se logró cumplir la regla fiscal, ya que el déficit estructural se ubicó en 2,3% del PIB.

El resultado fiscal del GNC mantiene el nivel de déficit total en 3,0% del PIB para 2015, que implica un déficit estructural de 2,2% del PIB. En línea con este objetivo, el déficit a financiar ascenderá a 33,3 billones de USD.

Se ha aprobado, asimismo, una nueva reforma tributaria que entró en vigor en enero del año 2017. Con las medidas estipuladas en esta reforma se busca recaudar 7 billones de pesos adicionales (o, lo que es lo mismo, algo más de 2 millones de euros) en 2017, suponiendo un 0,8% de incremento en el PIB. Asimismo, se espera recaudar cantidades cada vez mayores hasta alcanzar unos 26 billones de pesos actuales (algo más de 8 millones de euros) en 2022, lo que supondría aproximadamente un incremento del 3,3% en el PIB de esa anualidad. En la reforma se han tomado diferentes medidas como incrementar el IVA del 16 al 19%, cambiar los tipos impositivos de particulares y empresas o reducciones fiscales para las empresas afincadas en las regiones más afectadas por el posconflicto.

Las principales modificaciones impositivas son:

·         Incrementar el IVA de la mayoría de los productos del 16 al 19%, con lo que el gobierno espera obtener una mayor recaudación pero que puede tener un efecto negativo sobre el consumo, cambiar los tipos impositivos de particulares y empresas o reducciones fiscales para las empresas afincadas en las regiones más afectadas por el posconflicto.

·         Se crean incentivos fiscales para las empresas que fijen su sede en las zonas más afectadas por el posconflicto, de modo que se espera que la inversión sea superior en estas zonas.

·         Se eliminan impuestos que hacían más complejo el sistema tributario, como el IMAN y el IMAS en las personas físicas o el CREE en las personas jurídicas. Este último será integrado en el impuesto general.

A raíz del reciente desplome de los precios internacionales del petróleo, bajo la presunción que esta caída será en alto grado persistente, el gobierno revisó al alza sus previsiones de déficit fiscal del GNC. No se esperan subidas por encima de los 70 dólares en el medio plazo, con el barril de Brent en un precio actual de unos 55 dólares el barril. El objetivo de producción para 2016 era de 1 millón de barriles al día, objetivo que ya se cumplió en el 2015. Sin embargo, la producción petrolera cayó ligeramente en 2016 respecto a la anterior anualidad, alcanzando los 885.000 barriles de petróleo diarios.

Por otro lado, el Ministerio de Hacienda es optimista respecto al comportamiento de la actividad económica general en la medida que espera un crecimiento del PIB de 2,5% para el año 2017, cifra alta teniendo en cuenta que el FMI ha fijado este pronóstico en un 2,3%.

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Política monetaria

La política monetaria de Colombia se rige por un esquema de inflación objetivo y es el Banco de la República (Banco Central) quien se encarga de mantener una inflación controlada y de alcanzar un crecimiento acorde con la capacidad potencial de la economía. Con tal fin, el Banco de la República utiliza principalmente subastas de operaciones repo, a través de las cuales el Banco central suministra liquidez al sistema bancario mediante créditos a un día y, en ocasiones, a corto plazo. La inflación objetivo para el Banco de la República para el año 2017 es del 3%, teniendo como objetivo inferior el 2% y como objetivo superior el 4%. En el año 2016, la inflación estuvo lejos de este objetivo, situándose durante todo el año en cifras superiores al 4%.

Dado el comportamiento de la actividad económica y el panorama inflacionario, la Junta Directiva del Banco de la República adoptó una política monetaria menos expansiva al incrementar de manera gradual la tasa de interés de referencia en el año 2016. Así, la tasa repo pasó de 5,75% a comienzos de año a 7,50% en diciembre, alcanzando picos de 7,75% en octubre y noviembre. A partir de ese momento, el emisor ha considerado apropiado reducir ligeramente la tasa de interés constante, llegando al 7% en abril de 2017. En cuanto a las tasas de captación, en diciembre la DTF (tasa de referencia depósito a término fijo) se ubicó en abril de 2017 en el 6.48%. Ello implicó una ligera reducción frente al mes anterior, mientras que la tendencia desde el mes de julio de 2016 ha sido a la baja. Por su parte, la tasa de colocación se situó en abril de 2017 en 14,76%. Al comparar con los niveles de un año atrás, la tasa promedio de captación en abril de 2017 disminuye en 49 pbs y la de colocación lo hace en 19 pbs.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

En Colombia, desde hace 20 años los gobiernos presentan en promedio, cada 18 meses proyectos encaminados a solucionar problemas financieros de corto plazo a través de la modificación de impuestos, pero durante este tiempo no se ha logrado establecer una base sólida que sea equitativa y progresiva, esto es poner a pagar más impuestos a los más ricos y menos impuestos a los más pobres.

La reforma tributaria, concretada en la Ley 1819 de 2016, rige desde el 1 de enero de 2017, En ella se incluyen, además de cambios estructurales al sistema tributario, el aumento del IVA y penalización a los evasores.

Los principales objetivos que pretende lograr el Gobierno con su implantación son los siguientes: recaudar 2.300 millones de euros adicionales en 2017 y otros 7.000 millones de euros en 2018 para mantener y aumentar el gasto social y en infraestructura, mantener la inflación alrededor del 3% y reducir el déficit a un 3,3% del PIB

Además, la reforma se centra la modernización del sistema tributario para facilitar a los contribuyentes y a las empresas el pago de sus obligaciones. Por último, el Gobierno busca reducir diferencias en la distribución de los ingresos nacionales (personas físicas y personas jurídicas) con los países de la OCDE, a través de los impuestos directos, así como atraer la inversión nacional y extranjera, especialmente en las zonas de conflicto.

A pesar de lo expuesto anteriormente, desde diferentes sectores económicos colombianos se prevé una nueva reforma económica en los próximos dos años.

Continúan pendientes algunos temas como la ejecución de obras de infraestructura, reformas estructurales necesarias para aumentar la formalidad del trabajo, flexibilizar el mercado laboral y mejorar el sistema de pensiones tal y como han aconsejado el FMI y la OCDE en sus recomendaciones para Colombia.

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