Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Al estructurar el PIB por sectores, cabe destacar la importancia del sector servicios que representa casi un 75% del total, del cual la mayoría corresponde a servicios sociales. Por el contrario, la aportación del sector agropecuario y pesca no llega al 4% y la industria aporta en torno al 20%.

En cuanto al PIB por componentes de gasto, a la espera de los datos oficiales de 2016, en 2015 destacó el alto porcentaje que supone el Consumo, tanto Privado como Público, que alcanzó el 80,2%. En su composición interna, el Consumo Privado crece todos estos últimos años hasta alcanzar casi un 71% del Consumo Total, mientras que el Consumo Público, mucho más relevante que en otros países, pierde fuerza y disminuye al 29%, como consecuencia de las medidas de fomento a la iniciativa privada tomadas en los últimos años.

En coherencia con los datos anteriores, la inversión o Formación Bruta de Capital Fijo es significativamente más reducida en Cuba que en la generalidad de los países y, en especial, en los países emergentes en procesos de rápido crecimiento. Su participación en el PIB es del 14,6% en 2015.

La aportación del sector exterior (balanza de bienes y servicios) al crecimiento ha sido positiva en 2015 y representa en torno al 2,7% del PIB en términos nominales. Sin embargo, esta balanza depende fuertemente de la exportación de servicios, en concreto servicios médicos a Venezuela, que son el componente que financia fundamentalmente las importaciones básicas para el crecimiento, como son el petróleo y los bienes intermedios y finales para abastecer a la industria del turismo.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD Y POR COMPONENTES DEL GASTO (%) 2013 2014 2015 2016
POR SECTORES DE ORIGEN
AGROPECUARIO Y PESCA 3,8 3,8 3,8 3,8
INDUSTRIAL 21,4 20,5 21,3 20,6
MINERÍA 0,6 0,6 0,5 0,5
MANUFACTURAS 13,7 13,0 13,2 12,9
CONSTRUCCIÓN 5,7 5,5 6,2 5,9
ELECTRICIDAD Y AGUA 1,4 1,4 1,4 1,3
SERVICIOS 74,8 75,7 74,9 75,6
TRANSPORTE Y COMUNICACIONES 9,3 9,6 9,8 10,4
COMERCIO, RESTAURANTES Y HOTELES 24,8 25,3 25,9 26,5
FINANZAS Y SERVICIOS A EMPRESAS 5,8 6,1 6,1 6,2
SERVICIOS COMUNALES, SOCIALES 33,7 33,6 32,1 31,4
DERECHOS DE IMPORTACIÓN 1,2 1,1 1,1 1,1
TOTAL 100,0 100,0 100,0 100,0
POR COMPONENTES DEL GASTO
CONSUMO 78,3 79,7 80,2 N/d
Consumo Privado 53,4 55,3 56,9 N/d
Consumo Público 24,9 24,4 23,3 N/d
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 13,7 12,9 14,6 N/d
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 28,0 26,9 25,7 N/d
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 20,0 19,5 20,5 N/d
TOTAL 100,0 100,0 100,0 100,0

Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba. Precios Constantes de 1997. Última actualización: Octubre 2017.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Evolución económica.

De acuerdo con datos oficiales publicados por la ONEI (Oficina Nacional de Estadística e Información) el quinquenio 2010-2014 acabó con un crecimiento medio de 2,38%, a pesar de haberse planificado un crecimiento medio del 5%, lo que no ha permitido el salto cualitativo que se esperaba tras las reformas acometidas por Raúl Castro.

Entre 2015 y 2016 Cuba terminó prácticamente de renegociar la mayor parte de su deuda oficial. Tras haber llegado a acuerdos con China, acreedores comerciales japoneses, México y Rusia, cerró acuerdos de reestructuración con España y con el Club de París. La deuda oficial remanente (no incluye intereses de demora no pactados) estaría en el entorno de los 6.000 millones de dólares. Cuba está haciendo frente a los pagos de estas negociaciones. A lo anterior habría que sumarle aproximadamente 9.000 millones de dólares de deuda bancaria y de proveedores en la que sí hay retrasos e impagos. La calificación crediticia de Cuba de Moodys es de Caa2.

No están disponibles todos los datos sobre resultados económicos de 2016. Se esperaba un crecimiento del 2% que acabó en un decrecimiento del 0,9% según declaraciones de las autoridades económicas. Raúl Castro anunció ya en julio de 2016 una disminución de la ayuda venezolana, que según el Ministro de Economía reduciría las importaciones en 2.500 millones de dólares y el combustible asignado a las empresas en un 28%. La consecuencia inmediata fueron impagos de cartas de crédito a proveedores que siguen existiendo en el año 2017. A excepción de los sectores priorizados, particularmente la construcción de nuevos hoteles y el suministro al turismo, el resto de sectores se ha visto afectado por los retrasos a proveedores, aunque Cuba atiende las obligaciones derivadas del servicio de la deuda con países soberanos.

El dato del decrecimiento del PIB en un 0,9% a precios constantes en 2016 sorprende en un año donde las exportaciones de bienes cayeron un 31% por la reducción del petróleo que Venezuela envía a refinar a Cuba y que esta exporta a su vez a los países del ALBA y en el que la exportación de servicios cayó (según datos oficiosos) un 8,5%. La consiguiente reducción en la disponibilidad de divisas llevó a una caída de las importaciones del 12% lo que tuvo que tener un impacto sustancial en el crecimiento del PIB debido a la fuerte correlación entre importaciones y crecimiento. Este efecto restrictivo se compensó según datos oficiales con un crecimiento de la inversión doméstica del 33%, algo insólito en la historia económica del país.

Los únicos datos disponibles del 2017 son los ofrecidos por las autoridades en la Asamblea Nacional del mes de julio que hablan de un crecimiento del PIB en el primer semestre de un 1,1%. La previsión para final de año fue inicialmente de un crecimiento de un 2%. El consenso entre los analistas es que es una cifra muy optimista. Para justificar un 2% de crecimiento, los Presupuestos de 2017 contemplan crecimientos de la inversión del 49%, incremento del déficit público hasta el 12% del PIB y el mantenimiento de los ingresos por exportación de servicios, todo lo cual parece altamente improbable.  A ello habría que añadir el impacto de los recientes acontecimientos del paso del huracán Irma.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS2014201520162017
PIB
PIB (MUSD a precios corrientes)80.65687.13389.689N/d
Tasa de variación real (%)14-0,9 ( 1,1 enero-junio)2 (prev.)
INFLACIÓN
Media anual (%) *2,13N/dN/d
Fin de período (%)N/dN/dN/dN/d
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%)N/dN/dN/dN/d
Fin de período (%)N/dN/dN/dN/d
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x 1.000 habitantes)11.23811.23911.239N/d
Población activa (x 1.000 habitantes)5.1054.9804.686N/d
% Desempleo sobre población activa2,72,42,0N/d
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB-2,2-5,8-6,812 (prev.)
DEUDA PÚBLICA
en M USDN/dN/dN/dN/d
en % de PIBN/dN/dN/dN/d
EXPORTACIONES DE BIENES
en MUSD4.8583.3502.317N/d
% variación respecto al período anterior-8-31-31N/d
IMPORTACIONES DE BIENES
en MUSD13.03611.70210.270N/d
% variación respecto al período anterior-11-10-12N/d
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD-8.178-8.353-7.953N/d
en % de PIB1010N/dN/d
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en MUSD9681.490N/dN/d
en % de PIB1N/dN/dN/d
DEUDA EXTERNA
en MUSD**13.0006.000N/dN/d
en % de PIB167N/dN/d
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en MUSD**3.0985.700N/dN/d
en % de exportaciones de b. y s.***1731N/dN/d
RESERVAS INTERNACIONALES
en MUSD10.000N/dN/dN/d
en meses de importación de b. y s.N/dN/dN/dN/d
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en MUSDN/dN/dN/dN/d
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
Media anual24242424
Tipo Cambio Peso Cubano Convertible (CUC)1111

Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba. Última actualización: Noviembre, 2017.

* Se refiere únicamente a mercados en CUP. ** Excluidos intereses de demora.   ***Según declaraciones oficiales.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Principales objetivos de política económica

Los objetivos del Gobierno en materia de política económica están definidos por los Lineamientos y persiguen eliminar las trabas al crecimiento. Se resumen en lo siguiente:

  • Dar prioridad a las inversiones que generen ingresos por exportaciones sin incurrir en más gastos que los que sus ingresos puedan soportar.
  • Reducir importaciones (en especial de alimentos) y potenciar la producción nacional con el programa de agricultura suburbana y líneas de apoyo a agricultores privados.
  • Mejorar la eficiencia del proceso inversionista y de la producción.
  • Reducir gastos en la esfera social, principalmente en salud y educación, para poder dedicar los recursos a inversiones en infraestructura y equipamiento productivo.
  • Descentralizar la toma de decisiones de los Ministerios a los Grupos Empresariales.
  • Permitir que la iniciativa privada absorba mano de obra excedentaria del sector estatal.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Previsiones macroeconómicas

El futuro económico de Cuba está condicionado por las dos limitaciones a las que se enfrenta tradicionalmente la economía cubana: un sistema productivo basado en una planificación central muy ineficiente y la débil capacidad de generación de divisas en un contexto en el que la producción está fuertemente vinculada a las importaciones de materia prima y bienes intermedios.

Los intentos de modificación del actual sistema productivo para incrementar su eficiencia se basan en la aplicación de los Lineamientos de las políticas económicas y sociales aprobadas en 2011 para la actualización del modelo económico, que se han reflejado en un conjunto de medidas liberalizadoras en distintas áreas, aprobadas desde entonces. Algunas de estas medidas liberalizadoras como la compraventa de casas y autos, la adquisición de teléfonos celulares, la entrada de los ciudadanos nacionales a los hoteles, el acceso limitado a internet, los viajes al extranjero y, sobre todo, las dirigidas a facilitar la entrada de remesas han cambiado el panorama de La Habana.

Sin embargo, las medidas dirigidas a cambiar el sistema productivo todavía no han conseguido aumentos de productividad sustanciales. Los cuentapropistas y las Cooperativas no Agrícolas, a pesar de alcanzar las cifras de 540.800 y 397 respectivamente en 2016, no han calado suficientemente en el tejido productivo por la excesiva reglamentación y obstáculos que encuentran. Por otro lado, se han repartido 2,3 millones de hectáreas en régimen de usufructo a campesinos privados y Cooperativas de Crédito y Servicios, pero de nuevo las limitaciones a las que se enfrentan han impedido un desarrollo adecuado en esta área.

Sin embargo, es en el sector estatal, que representa el 90% del PIB, donde menos se ha avanzado, a pesar de la profusión de normas en sentido descentralizador. La excesiva rigidez en la toma de decisiones empresariales, la ausencia de un sistema de formación de precios eficiente que refleje la escasez, la inexistencia de un mercado mayorista de insumos y la dualidad monetaria que distorsiona los balances de las empresas son algunos de los problemas que debe manejar la empresa estatal.

La otra limitación al crecimiento es la dificultad de obtener divisa para la importación de materias primas, bienes de equipo, tecnología y bienes finales, absolutamente necesarios para la producción. Los productos clásicos de exportación, como el azúcar y el níquel requieren fuertes inversiones para aumentar la producción. La exportación de derivados del petróleo que fuera cercana al 50% de la exportación de bienes en años anteriores, se estima que ronda el 17% en 2016, como consecuencia de la reducción de suministro de petróleo venezolano en condiciones preferenciales.

En la balanza de exportación de servicios las partidas más importantes han sido tradicionalmente los servicios profesionales a terceros países, en torno a 11.500 millones de dólares -esta cifra se ha visto disminuida por el descenso en la contratación de servicios médicos cubanos por Venezuela- y el turismo que supuso 3.068,6 millones de dólares en 2016. Los servicios asistenciales se concentran fundamentalmente en Venezuela, a pesar de los intentos de diversificación en países como Brasil. Por tanto, no son previsibles crecimientos fuertes en esta partida.

El turismo está abocado a ser, si no el principal, uno de los ingresos más importantes del país en el futuro por su situación geográfica, pero con el modelo actual los ingresos no terminan de despegar ni de dar el salto cuantitativo necesario para financiar un proceso de crecimiento como el esperado. Todo ello a pesar del incremento constante de turistas, pasándose de recibir 2,8 millones en 2013 a 4 millones en 2016, lo que supone un incremento del turismo del 40% en los últimos tres años.

Recae pues en el fomento de la inversión extranjera la tarea de aportar la divisa necesaria para financiar el crecimiento y reducir la dependencia con Venezuela. Podía esperarse que las medidas tomadas por Obama para suavizar el embargo aportaran nuevas divisas. El cambio de rumbo en las relaciones Cuba-Estados Unidos tendrá su impacto igualmente en el turismo. Es preciso destacar el incremento de la cifra de turistas estadounidenses que llegaron a Cuba; esta cantidad se triplicó, pasándose de 91.000 turistas en 2014 a 281.700 en 2016.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política fiscal y presupuestaria

El déficit fiscal descendió desde el 6,9% en 2008 hasta el 1,3% en 2013. Sin embargo, en 2014 fue un 2,2%. En 2015 ascendió al 5,8%. En 2016 fue de un 6,8%. Asimismo, la cifra prevista para 2017 asciende al 12% del PIB a precios corrientes.

Los gastos asociados a educación, salud, cultura, deporte y asistencia social (sin incluir Seguridad Social) supusieron en 2016 un 23,3% de los gastos totales del Estado. Si se añaden los de la Seguridad Social, el conjunto de partidas citadas representa el 41,5% de los gastos totales del Estado.

La política fiscal, prevista en las nuevas directrices económicas del país, propone el establecimiento de impuestos progresivos sobre la renta y la necesidad de crear una cultura fiscal en la población. En consonancia con todo ello, fue promulgada una nueva Ley Tributaria a finales del 2012. Por otra parte, el déficit se financia con la emisión de bonos a 20 años que se colocan en el sistema bancario.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política monetaria

La responsabilidad de la política monetaria es del Banco Central de Cuba, quien regula también la supervisión bancaria de los bancos comerciales. Otra de sus funciones principales es regular, junto con el Ministerio de Economía y Planificación, el control financiero y administrativo de las empresas cubanas.

Las directrices de política monetaria aprobadas en 2011 mencionan la necesidad de contar con coeficientes de liquidez y solvencia en los bancos, regular la obligación de depósitos del Banco Central y los tipos de descuento. En cuanto a política financiera, se propone el establecimiento de tipos de interés estimulantes del ahorro para los depósitos en cuenta y una política de créditos dirigida a favorecer actividades prioritarias (exportación, agricultura, cuentapropistas, etc.).

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Las reformas económicas en Cuba

Muy significativo es el proceso de reformas económicas y estructurales que comenzó en 2011. Se han tomado medidas de corte liberalizador y descentralizador que han generado un incipiente sector privado. No obstante, la iniciativa privada ve limitadas sus posibilidades y las medidas adoptadas en este sentido no consiguen modificar la inercia del amplio sector estatal.

1. En el sector agrícola destacan: la ampliación del microcrédito agrícola, la descentralización paulatina de la comercialización, el incremento de precios de algunos productos que se pagan a los campesinos y el aceleramiento del proceso de entrega de tierras a campesinos que comenzó en 2008 para favorecer la sustitución de importaciones de alimentos. Desde entonces se han entregado a agricultores más de 2 millones de hectáreas de tierras cultivables, pero se calcula que aún queda casi otro millón de tierras ociosas. En 2011 se sustituyó el sistema tradicional de contratación de productores, que los obligaba a vender al organismo estatal de acopio el 80% de su producción, por un nuevo sistema más flexible de contratos negociados individualmente en que el monto contratado depende del suministro de insumos y se permite vender en el mercado libre la producción no contratada. También se autorizó la venta directa de productos agropecuarios a hoteles y restaurantes del sector del turismo.

Con objeto de profundizar en la reforma agrícola, se han publicado varias normas: el Nuevo Reglamento sobre las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC) (2012) que da a estas cooperativas más independencia organizativa y las desliga de su subordinación a las unidades estatales de control y el Decreto Ley 300 (2012) que amplía hasta 67 ha las tierras agrícolas ociosas que pueden ser entregadas en usufructo. En 2013 se publicó una norma que establece un sistema experimental que debería ser la base para la creación de un mercado mayorista en el que puedan participar personas jurídicas y naturales. En 2013 abrió sus puertas en La Habana «El Trigal», mercado mayorista de productos agropecuarios con capacidad para 250 camiones en sustitución de otro que había surgido de forma espontánea. Fue cerrado en 2016, por lo que todavía no hay un mercado mayorista que permita al sector no estatal aprovisionarse de materias primas no agrícolas. En 2013 también se creó la «Empresa Comercializadora Mayorista de Productos Alimenticios y Otros Bienes de Consumo», para comercializar bienes de consumo e intermedios a empresas estatales y otras formas de gestión no estatal y se publicó la Resolución 242 que define quiénes podían participar en el mercado y qué empresas debían ofertar productos. Hasta la fecha estas medidas han tenido poco efecto práctico y los agricultores adolecen de escasez de inputs (simientes, herbicidas, abonos, etc.), obsolescencia de la maquinaria y escasa o nula inversión en la tierra.

2. Trabajo por cuenta propia. A finales de 2016 el número de cuentapropistas autorizados en 210 actividades económicas aceptadas alcanzó la cifra de 540.800. Las actividades con mayor representación son las de elaboración de alimentos, arrendamiento de viviendas y transporte de carga y pasajeros.

Los cuentapropistas carecen de personalidad jurídica lo que conlleva problemas variados, pero su mayor dificultad radica en la falta de acceso estable a las materias primas y suministros necesarios para su actividad, por lo que ante la ausencia de mercado mayorista muchos de estos negocios privados se abastecían en el exterior por vías no legales, ya que estos carecen de licencia de importación. Para evitar la utilización de los márgenes de importación personal con fines comerciales, entraron en vigor en 2014 las Resoluciones 208/2014 de la Aduana General de la República y la 300/2014 del Ministerio de Finanzas y Precios, con el objetivo de limitar los envíos de mercancías con fines comerciales por vía aérea, marítima o postal. La nueva normativa redujo los límites autorizados para la importación no comercial y aumentó los aranceles, con lo que se limitó el principal canal de suministro de los cuentapropistas.

La forma de gestión no estatal preferida, por desarrollar la iniciativa privada «sin cambiar la naturaleza de la propiedad» es la regulada por el Decreto Ley 305 y demás normas, publicado en 2012, que autorizó la creación de Cooperativas no Agropecuarias. Estas cooperativas, integradas por un mínimo de tres personas, trabajan en sectores como la gestión de mercados agropecuarios, transporte, pesca, gastronomía, servicios personales y domésticos, recuperación de materias primas, producción de materiales y servicios de construcción. Fijan los precios de acuerdo con la oferta y la demanda excepto en los productos que el Estado determine y tienen libertad de elegir a sus proveedores. Los cooperativistas no son los dueños de los locales ni de los medios de producción, sino que pueden alquilárselos al Estado.

En la actualidad hay 397 cooperativas no agrarias constituidas (de las 498 aprobadas desde 2013). Su autorización es larga y compleja pues en última instancia requiere el visto bueno del Consejo de Ministros a diferencia de la autorización de las licencias de un negocio privado que se otorgan habitualmente con gran rapidez. Sus problemas principales son el abastecimiento de materias primas a precios más bajos que el mercado minorista estatal, el acceso a maquinaria, equipos y repuestos y las limitaciones para interactuar con el sistema empresarial estatal, el área económica de mayor volumen del país, dado que frecuentemente las empresas estatales no están autorizadas o habituadas a comprar, vender o contratar con ellas. Un último elemento es la falta de una política crediticia efectiva que fomente el cooperativismo.

En conclusión, las nuevas figuras de «Cuentapropistas» y «Cooperativas no Agrícolas», a pesar de su rápido desarrollo en número y aportación al PIB en este periodo, no han terminado todavía de calar en el tejido productivo con suficiente fuerza por la fuerte regulación y los obstáculos legales que encuentran. El mayor cuello de botella que impide un mayor desarrollo es la falta de un mercado mayorista de insumos y la prohibición de importar y de revender productos adquiridos en el mercado minorista.

3. La nueva política crediticia abrió las puertas a una mayor bancarización ya que permitió que los pequeños agricultores y los trabajadores por cuenta propia pudieran abrir una cuenta corriente en los bancos, en pesos cubanos o pesos convertibles. Además, existe la posibilidad desde 2011 de que las personas naturales puedan solicitar créditos por valor superior a 3.000 pesos cubanos para financiar capital de trabajo en el régimen de cuentapropismo, para la actividad agropecuaria y para la construcción y reparación de viviendas. Sin embargo, la escasez de garantías y experiencia bancaria ha hecho que por el momento los créditos concedidos sean muy escasos.

4. Otra norma largamente esperada fue el Decreto–Ley 302 que regula la política de inmigración, elimina las restricciones para viajar al extranjero y alarga el tiempo que pueden permanecer fuera del país sin regresar para renovar el pasaporte. Hasta su entrada en vigor, en 2013, los cubanos necesitaban para viajar un permiso de salida junto al pasaporte, que costaba 150 dólares y una carta de invitación de coste variable. Con la nueva norma los cubanos necesitan solo el pasaporte y la visa del país de destino. Asimismo el plazo de estancia en el exterior se amplía de once meses a dos años. El permiso de salida se mantiene para determinados sectores de la población, como los vinculados al ejército, etc.

5. A lo largo de estos años se han publicado diversas medidas dirigidas a la descentralización de decisiones de ministerios a las empresas, que ganarían en autonomía de organización y decisión, entre las que destacan las siguientes:

  • En la reunión de la Asamblea Nacional de Poder Popular de 2013 se informó sobre una serie de novedades que se aplicarían a las empresas estatales a partir de 2014. Entre ellas estaban: que los organismos se paguen entre sí con su capacidad de liquidez para importar; el cierre, fusión o redimensionamiento de las empresas en pérdidas; desaparición de barreras administrativas para el pago por resultados; uso del 50% de las utilidades para recapitalizarse y posibilidad de vender sus inventarios ociosos a particulares.
  • En 2013 se facultó a 14 empresas públicas para la venta mayorista de sus excedentes de producción, una vez cumplidos sus contratos con el Estado. Parece que no dio los resultados esperados ya que el mercado mayorista cerró en 2016.
  • En 2014 se publicó la Ley 118/2014 y los Decretos-Ley 320 y 323 cuyo propósito es «otorgar más independencia y autonomía» a las empresas estatales. Con la flexibilización de sus objetos sociales las empresas tendrán la facultad de decidir qué actividades secundarias están en condiciones de realizar, como la producción o comercialización de nuevos productos o el reciclaje, y podrán vender los excedentes de su producción al precio que dicte el mercado. Podrán retener hasta el 50% de las utilidades después de impuestos, lo cual representa un 20% más de lo que hasta entonces estaba establecido y podrán establecer salarios más altos para sus empleados en proporción a sus ganancias y dentro de unos límites. Sin embargo, seguirán con la obligación de cumplir con las cuotas de producción que establezca el Gobierno Central. Está concebido como un proceso gradual de descentralización de facultades y sienta las bases para separar paulatinamente las funciones estatales de las empresariales. El plan de la empresa lo aprueba ahora el Presidente de la Organización Superior de Dirección Empresarial (OSDE), algo que hasta el momento hacía el Ministro del ramo o el Presidente del Consejo de la Administración Provincial, en caso de entidades locales. Además se aplicará un nuevo sistema de solo siete indicadores para medir el desempeño de las empresas frente a una larga lista anterior. Esta normativa es de aplicación a las 1.024 empresas en perfeccionamiento, de las 2.472 existentes, que, de acuerdo con cifras oficiales, sostienen más del 80% de la actividad económica de la isla.

Estas medidas son un paso más en la descentralización gradual de decisiones, que previsiblemente continuará hasta situar las mismas directamente en las empresas. En la actualidad la empresa estatal todavía no toma todas las decisiones en cuanto a precios, producción y asignación de recursos y no existe un mercado mayorista fluido y de importación.

6. En 2012 se aprobó la Ley 113 del Sistema Tributario. La nueva ley define 16 impuestos, 3 contribuciones y 3 tasas con los que espera recaudar en los nuevos espacios económicos abiertos y compensar los desequilibrios de renta que la liberalización conllevará. La ley, en sus disposiciones transitorias, establece un periodo de aplicación gradual durante 5 años para ciertos impuestos.

7. Todas estas medidas son consistentes con los lineamientos aprobados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba. Sin embargo, el Congreso no definió el modelo económico al que se dirige Cuba y existen a veces contradicciones entre las medidas dirigidas a introducir nuevas formas de mercado y la definición del Congreso de que Cuba es una economía de planificación centralizada. En el VII Congreso de 2016 se evaluó el grado de avance en la implementación de los Lineamientos aprobados en 2011 y se sometió a consideración de los delegados varios documentos, entre ellos «La conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista» y el «Programa de Desarrollo Económico y Social hasta 2030». En 2016, el Comité Central del Partido Comunista concluyó que en el último quinquenio se habían implementado un 21% de los 310 lineamientos previstos.

Desde un punto de vista económico, los Lineamientos aprobados en 2011 buscan eliminar barreras al crecimiento económico y crear las condiciones para alcanzar aumentos sostenidos del PIB que permitan dar un salto cualitativo en el grado de desarrollo. Los Vicepresidentes del Consejo de Ministros, Díaz-Canel y Marino Murillo, han cuantificado en distintas ocasiones el objetivo deseable, cifrándolo en una tasa de crecimiento anual sostenida del PIB en torno al 7%. Ello requeriría, entre otras cosas:

  1. Crecimientos de la inversión sostenidos en torno al 20% anual.
  2. Que el sector exterior deje de limitar el crecimiento por la restricción de divisa.
  3. Una transformación de la base productiva que impulse crecimientos de la productividad superiores a los salarios reales, que genere ganancias de competitividad, que permitan la sustitución de importaciones y una unificación monetaria con costes amortiguados.

8. Unificación monetaria y cambiaria. En 2013 el gobierno cubano anunció que pondría en marcha la primera etapa de la unificación cambiaria en el sector empresarial.

Se comenzó por «la elaboración de propuestas de normas jurídicas, diseños de cambios en los sistemas informáticos encargados de los registros contables y ajustes en las normas de contabilidad». En 2014 se publicaron los criterios contables que deberán aplicar las entidades estatales en la revaluación de las partidas de sus activos y pasivos en el DÍA CERO de la unificación monetaria. También, en lugares seleccionados, se comenzó efectuar pagos en CUP por productos nominados en CUC a la tasa de CADECA de 24CUP: 1CUC desde 2014.

Sin embargo, actualmente subsisten todavía distintos cambios entre el CUC y el CUP. Coexiste un tipo de cambio para las empresas de 1:1, un tipo para la población de 1:24, un tipo para el cálculo del salario de 1:10 en la Zona Especial de Mariel, 1:2 para las empresas mixtas y 1:7 para las ventas de agricultores al turismo y otros para industrias específicas. Además está la Capacidad de Liquidez (CL) que dota de convertibilidad al CUC.

Esta disparidad de cambios envía señales confusas a los agentes económicos pues distorsiona las cuentas nacionales que publica la ONEI y distorsiona las cuentas de resultados de las empresas estatales. Eliminar el actual sistema de cambios múltiples es condición necesaria para que puedan producirse las transformaciones necesarias en el sector productivo y para que la inversión extranjera despegue con fuerza.

Para unificar los tipos en un cambio que esté entre 1 y 24 es imprescindible aumentar la productividad de la economía a un ritmo superior al crecimiento de los salarios para ganar competitividad. Sin embargo, a la espera de los datos oficiales de 2016, el crecimiento acumulado de la productividad entre el periodo 2011 y 2015 ha sido de 25,7%, mientras el de los salarios ha sido del 40,6%. Por lo tanto, es improbable que, sin un cambio de tendencia en los próximos ejercicios, sea posible una unificación monetaria a cambios más favorables que el 1:24, al menos en la población.

Junto a todas estas medidas señaladas, las iniciativas de Obama, que facilitaron las visitas de familiares procedentes de EE. UU., el envío de remesas, a la par que abrió la posibilidad de viajes por motivos académicos, culturales o religiosos, junto con los tres paquetes de medidas económicas aperturistas adoptadas por los EE. UU. entre 2014 y 2016 y la normalización de relaciones diplomáticas en 2015, han contribuido a consolidar una sensación de cambio irreversible. Es positiva tendencia se ha visto interrumpida por los reciente acontecimientos. Desde la elección del presidente Trump estamos presenciando un cambio de orientación en las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos. Sin ir más lejos, a finales de septiembre de 2017, el Gobierno de Trump repatrió a la mayor parte de su personal diplomático estadounidense presente en Cuba con motivo de los supuestos ataques acústicos que estaban sufriendo. Los efectos de estas nuevas tensiones, aunque es pronto para poder ser cuantificados, tendrán su impacto negativo visible en la economía cubana en los próximos periodos, incidiendo posiblemente en el turismo internacional.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex