Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

En Finlandia, la importancia relativa del sector de servicios en el conjunto de la economía se combina con un pujante sector manufacturero exportador que ha mantenido, hasta la fecha su participación en la generación del valor añadido bruto del país. Aunque en los últimos periodos (2013-2015), la contracción de la demanda exterior, la falta de reformas estructurales y la obsolescencia de algunos sectores está minando esta capacidad.

En el sector de servicios destacan los sectores de transportes y comunicaciones (en claro declive tras la desaparición de Nokia), comercio y de servicios inmobiliarios, con una participación de alrededor del 10% en la actividad económica en cada caso. Es necesario mencionar también la  importancia de la Administración Pública y de la Seguridad Social, que generan alrededor del 5% del PIB.

Conjuntamente, los sectores manufacturero y de la construcción suponen alrededor del 30% del tamaño de la economía nacional. Esta proporción, que se ha mantenido estable a lo largo de los últimos años, ha reflejado una fortaleza clara del sector industrial finlandés. Los datos sobre el desglose sectorial y por componentes de gasto son de caracter anual.

Desglose Sectorial 2015% del PIB
Agricultura, Silvicultura y pesca2,55
Minería0,31
Fabricación, manufacturas16,97
Electricidad, gas, vapor y aire acondicionado2,35
Suministro de agua, saneamiento...0,97
Construcción6,26
Comercio9,3
Transporte y almacenamiento4,9
Alojamiento y servicios1,67
Información y comunicación5,77
Seguros y actividades financieras2,86
Actividades inmobiliarias12,68
Actividades profesionales, científicas y técnicas5,11
Actividades administrativas y servicios auxiliares3,42
Administración pública y defensa y seguridad social6,12
Educación5,68
Actividades de la salud y servicios sociales9,96
Arte, entretenimiento y recreación1,28
Otros servicios1,85
TOTAL 100

 

 

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB (por sectores de origen y componentes del gasto)  2013   2014 2015 2016
POR SECTORES DE ORIGEN  %   %  % 
AGRICULTURA, INDUSTRIA FORESTAL Y PESCA 2,9 2,8  2,55 2,67
MINERÍA  0,4  0,3  0,31 0,36
MANUFACTURAS 16,6   16,7  16,97 16,91
CONSTRUCCIÓN 6,4  6,2  6,26 6,84
COMERCIO  10,0  9,6  9,30 9,25
HOTELES, BARES Y RESTAURANTES  1,7  1,6  1,67  1,72
TRANSPORTE Y ALMACENAJE  5,2  5,0  4,90 4,79
ELECTRICIDAD Y GAS 2,4 2,2  2,35 2,03
FINANZAS Y SEGUROS 2,5 3,0   2,86 2,83
INMOBILIARIO 12 12,3  12,68 12,88
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA, SEGURIDAD SOCIAL Y DEFENSA 6,4  6,3  6,12 6,00
SANIDAD Y SERVICIOS SOCIALES 10 10  9,96 9,81
EDUCACIÓN 5,9 5,8  5,68 5,48
OTROS 17,6 17,4   1,85 1,83
TOTAL 100  100   100 100
         
POR COMPONENTES DEL GASTO  %   %   %   % 
CONSUMO 58,3 57,6 80,4 58,1
Consumo Privado 40,1 39,8 55,8 40,5
Consumo Público 18,2 17,8 24,6 17,6
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 13,4 14,6 20,3 15,8
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 28,4 27,3 37,3 25,8
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 28,7  27,9 37 26,7

 

Fuentes: Agencia Estadística de Finlandia (Market Output) - Tilastokeskus

Última actualización: Septiembre 2017

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La evolución de la economía finlandesa ha sido muy desigual desde el inicio de la crisis, que llevó, en 2009,  a una caída muy pronunciada de la producción, de algo más del 7% en términos de PIB. En 2010 y 2011, la economía experimentó un crecimiento sostenido en torno al 3%, que ya en 2012, empezó a mostrar los primeros síntomas de agotamiento vía la demanda exterior (especialmente de la eurozona) pasando factura a las empresas finesas, que redujeron su producción total en un 0,2%, a pesar del dinamismo mostrado por la demanda interna (consumo privado). En los dos años siguientes, hasta el 2015 cuando la economía crece un modesto 0,5% (que se consolida a lo largo de 2016), la economía encadenó un trienio de crecimiento negativo en términos anuales. En 2012 empezaron a generarse también los primeros déficits de la balanza comercial; en 2014 los saldos de la balanza comercial y por cuenta corriente fueron 680 y -3.826 M.EUROS, respectivamente; en 2015 por primera vez en un lustro se produce una inversión en estas cuentas, generándose un saldo positivo en ambas de 1.000 y 1.170 EUROS.

En general estos déficits no han sido sólo consecuencia de la caída de la demanda exterior, sino también de una incesante pérdida de competitividad sufrida por la economía finlandesa, con unos costes laborales unitarios crecientes (alto grado de indexación en las negociaciones salariales) desde el año 2000, una estructura empresarial muy oligopolizada y una productividad creciendo debajo de los costes salariales, lo que inevitablemente ha empujado al alza los CLUs. Los acuerdos salariales alcanzados en 2013 y 2016 han frenado el crecimiento nominal salarial y han iniciado un proceso de recuperación de la productividad.

En cuanto al sector público, el deterioro de la economía experimentado durante 2012 y 2013, ya no garantizaba unas cuentas públicas saneadas, por lo que en 2013 se tomaron una serie de medidas tendentes a aumentar algunos tipos y extender bases de impuestos especiales. Estas medidas se reforzaron con recortes extraordinarios y un acuerdo de contención salarial a lo largo de 2013. En 2014, el déficit público alcanzó un 3,4% del PIB, saltándose por primera vez el limite establecido por el PEC. Para 2015, el déficit se vuelve a situar en el abanico del PEC (2,7% del PIB), mientras la deuda pública se situa en el 63% del PIB.

En 2016 el PIB creció el 1,6%, mientras que la inflación se situó en 0,4%y el desempleo en 8,8%. Según la OCDE el output gap de Finlandia se situó en -0,3% y no se prevé que cambie de signo en los próximos dos años. La deuda pública alcanzó el 63,5% del PIB.

El ouput gap registró en ese año un saldo relativo de -3,6%, algo mayor que en años anteriores y con tendencia a aumentar, hasta convertirse en positivo a partir del 2020(OCDE).

Evolución económica.

Crecimiento:

Después de la importante caída del PIB sufrida en 2009 por el output gap, se reinició un proceso de recuperación que fue reduciendo la brecha, aunque en 2012 se mantuvo en negativo (-1,8%), aumentando en 2013 y 2014 en 2014 (-3,1% y  -2,5% en 2015; EU Autum Forecast 2015). Se espera que vaya mejorando en 2016, aunque con cifras negativas. Por su parte, la tendencia a largo plazo exhibida por la productividad (TFP), filtrada por el método de HP, indica una sensible caída de la misma (del 3,5% en 1995 a -1% en 2012). En 2013 esta disminuyó en un 0,3%, respecto al año anterior,  en 2014 hasta el crecimiento registró un retroceso de -0,2%. En 2015, por primera en los últimos cuatro años el crecimiento del PIB fue positivo (0,5%)

Para 2017 y siempre que el ahorro de las economías domésticas no exceda el promedio de ahorro a largo plazo y que el proceso inversor no se vaya  posponiendo en el tiempo, circunstancia,  no siempre  descartable a tenor de la evolución de la demanda interna y el retraso en el nuevo gobierno en poner en práctica las necesarias reformas estructurales, se espera un crecimiento positivo aunque tenue. Mientras, la recuperación de la demanda exterior, en la zona euro ya no tan  condicionada por los importantes ajustes del último quinquenio y la incertidumbre económica y política que ha afectado  a los mercados (aunque algunos elementos cuestionando la libertad de comercio puedan generar incertidumbres) ,  ayudará a la  contribución positiva al crecimiento. En efecto, la demanda interna ha contribuido al crecimiento del PIB en 2016 en 1,8% , mientras la externa en -0,2%. Se espera que la primera se reduzca en 2017 y la segunda sea positiva (UE).

Demanda interna.

-Consumo: el consumo privado, que había servido de motor al crecimiento económico (basado en niveles elevados de empleo) hasta 2012 (0,3% de crecimiento), inició un proceso de desaceleración en términos reales, que llevó a un crecimiento negativo del PIB en 2012. Esta tendencia se acentuó a lo largo de 2013 (-0,7%), periodo durante el cual el poder adquisitivo de los consumidores se fue reduciendo (especialmente por el aumento del desempleo). Los datos de  2014 indicaban un ligero crecimiento de este componente (0,1%) que, siendo periodo preelectoral, fue seguido por un aumento del consumo público (1,5%), con todo insuficiente para reanimar el PIB (-0,1), debido al comportamiento del sector exterior y dela formación en capital productivo. Sin embargo en 2015, la tasa consumo ha mostrado un crecimiento positivo en su vertiente privada (1,5%) frente a un estancamiento del consumo público (0,0%), consolidando así una tendencia de dos años. El avance del consumo privado se ha producido en 2015 en un entorno de crecimiento poco vigoroso del PIB (0,5%),con un moderado ajuste salarial y un aumento de la tasa de paro. En 2016, según datos de la UE, el consumo privado creció en 2,0%

-Inversión: la inversión privada en capital productivo fijo en 2012 sufrió una contracción en términos reales (-1,1%) que no pudo ser compensada por el escaso dinamismo mostrado por la inversión pública. Este comportamiento se acentuó en 2013 (-4,6%, acrecentada en el último trimestre:-8,9%). En 2015 mantuvo la misma tónica habida cuenta que, el proceso de reequilibrio de balances y la eliminación de stocks y existencias para adecuarse a la nueva fase del ciclo, aún no ha terminado. Fué el cuarto año de decrecimiento de esta variable, aunque ya con cifras más atenuadas. El comportamiento de la inversión pública fue residual en el bienio 2014-2015, esperándose  que mantenga un tono neutro con muy leves crecimientos en los dos próximos años. Datos de la  UE situaron el crecimiento de la formación bruta en capital productivo fijo en 3,2% para el ejercicio 2016. La inversión en bienes de equipo creció en 0,6%

Demanda externa.

El retroceso de las exportaciones desde 2010 se puede explicar, por el lado de la demanda, por el bajo crecimiento o contracción sufrida por la economía europea (especialmente, en años 2012 y 2013 por los países de la zona euro, el  principal mercado de los productos finlandeses) y la menor demanda de productos de sectores tradicionales en la exportación finlandesa como son el papel y el sector industrial. Por el lado de la oferta, el proceso de pérdida de competitividad vía incremento de costes (importante auge salarial-2008 y 2009, sostenido hasta 2013-) y contracción en el crecimiento de la productividad, también han afectado negativamente al crecimiento de  las exportaciones de este país. Ya en 2014 se inicia un proceso de mejora de la balanza comercial que se mantuvo en 2015, merced, sobre todo, a la mayor desaceleración relativa de las importaciones (-6%). Durante el 2016, se ha mantenido la caída de las exportaciones (-4%) y se ha seguido con el proceso de consolidación a la baja de las importaciones que han vuelto a presentar un perfil de crecimiento negativo.

En  2016, las exportaciones vuelven a decrecer con -4% y las importaciones aumentan en 2,0, con una aportación negativa a la tas de crecimiento del PIB.

La alarmante pérdida de cuota de mercado del país desde 2008, que ha venido acompañada de una caída del producto potencial y de la TFP que se prolonga en 2014, parece indicar que la economía del país aún no se ha adaptado a la cuasi desaparición del sector electrónico y forestal (cuya reconversión se está llevando a cabo). La contracción de los márgenes ha permitido, por el momento, no deteriorar aún más sus posiciones competitivas, vía precios, pero al coste de reducir las inversiones. Indudablemente, un entorno político/económico más inseguro en relación Rusia ha hecho que la demanda de productos fineses a este mercado se haya resentido sensiblemente (sanciones por la crisis ucraniana y devaluación del rublo). 

Por la parte de las importaciones, estas  también han visto ralentizadas su tasa de crecimiento, consecuencia de la desaceleración de la demanda de productos intermedios para la exportación y la atonía iniciada en 2012, del consumo privado. En 2014 se produce por primera en los últimos tres años una inversión en el saldo de la balanza comercial que por primera vez, desde 2012, es superavitario (680 millones de euros) que no compensa el gran déficit de la balanza de servicios (1.500 millones d euros). En 2015, ambos saldos presentan un signo positivo, que se mantienen en 2016. En ese año, las exportaciones se situaron en torno a los 51.000 millones de euros, aproximadamente el 60% de ambos flujos tuvo destino u origen, en la UE. Por su parte las contabilizaron 54.669 millones de euros. El saldo del balanza comercial fue de 301 millones de euros y el de la balanza corriente de -1.788 millones de euros.

En 2016 la balanza de servicios presentó un saldo negativo de cerca de 2.200 millones de euros. Así la resultante de este comportamiento es un saldo de la balanza de bienes y servicios, en 2016, deficitario  de aproximadamente 400 millones de euros.

La posición inversora internacional neta se situó en 2015 en torno al -3,0% del PIB habiéndose reducido sensiblemente desde 2010, año en el que alcanzó el 20,4%. Los activos detentados por inversores no residentes alcanzan en 2012 un 122% del PIB, mientras que los activos de no residentes detentados por residentes alcanzaron ese mismo año el124%. La deuda bruta externa en 2015 se situaba cerca del 180% (31% en términos netos).

Con todo, parece que el problema de balanza de pagos de Finlandia es de naturaleza estructural, y se requerirá un conjunto de reformas serias para invertir el proceso de deterioro de competitividad.

Con todo, las reservas internacionales a final de periodo 2016, alcanzaron 6,000 millones de euros.

Con una demanda interna tanto pública como privada (estimulado por el desarrollo del sector electrónico) creciendo por encima de la renta hasta 2012 se ha producido un déficit de cuenta corriente desde 2012 afianzado en los años siguientes,  que ha originado un proceso de acumulación de deuda neta por la economía finlandesa que, parece mostrar un cierta inflexión a partir 2015.

Empleo:

Se ha mantenido relativamente estable durante todo este quinquenio con una tasa de población activa en torno al 66% y una tasa de paro en torno al 8%, aunque desde 2012 empieza a aumentar. El crecimiento del paro está afectando especialmente a los jóvenes, de la misma manera que la crisis de los 90 lo hizo con los jóvenes de aquella generación. En otoño de 2013, se ha llegado a un acuerdo de carácter nacional para frenar los aumentos salariales y reconducir salarios y productividad, que vigencia hasta noviembre 2015. A partir  de entonces, los salarios iniciarán una subida del 0,7% anual. El nuevo Gobierno surgido de las elecciones de mayo 2015 ha promovido un acuerdo entre los agentes sociales que se firmó en el segundo trimestre de 2016 Pacto por la Competitividad).La consecución de este nuevo acuerdo limita el alza de los costes laborales con una congelación salarial de un año y subidas posteriores más acordes con la variación de la productividad (el objetivo es ser competitivos respecto a Suecia en 2019 y Alemania en 2021).

Los CLUs, después de haber subido por encima del 2% en los últimos años, empezaron a mostrar un perfil de decrecimiento en 2014 (0,9%) que se afianza en 2015 (0,8%), descelerándose claramente en 2016 (0.1%) coincidente con la entrada en vigor de la reforma laboral de junio de ese año.Como en la mayoría de los países con economías abiertas y que han experimentado un crecimiento alto de los salarios, los CLUS han aumentado sensiblemente en el sector servicios y construcción/servicios, mientras que se han mantenido mucho más estables en el sector de productos comerciables.

En este año el desempleo (medido por su tasa respecto a la población activa) se sitúa en el 8,8%.

Inflación:

El IPC ha sufrido importantes variaciones en estos años oscilando entre el 3,4% de 2011 al 0% en 2009. La inflación subyacente ha mostrado un perfil creciente, hasta alcanzar el 3,1% en enero de 2013 y empezar a caer rápidamente a partir de esa fecha, la inflación anual se situó en 1,46% y a final de periodo en 1,6%. en 2014, en línea con los demás países de la zona euro mostró una tendencia a la desaceleración, aunque en cifras mayores que la media de la zona: 1%. Algunos estudios (Macroeconmic Imbalances EU 2014) apuntan a que un bajo grado de dispersión salarial, como el que existe en Finlandia, podría estar detrás del nivel de precios elevados como el que se experimenta en este país, que según el BdF (Economic outlook5, 2014) resulta ser el país más caro de la eurozona. En 2016, la tasa de inflación se situó en 0,4%.

Endeudamiento y sistema financiero.

Desde una perspectiva financiera, en los últimos años, se puede destacar que el endeudamiento de las economías domesticas ha crecido en términos de PIB, del 145% en 2012 a 150% del PIB en 2014. Las economías domesticas han aumentado su ratio de endeudamiento, pasando de 63% a 65% del PIB. Las corporaciones han mantenido un proceso de desapalancamiento que les ha permitido mantener casi el miso nivel que en el año 2012 (84%). Sin embargo, las compañías siguen siendo prestamistas netos de la economía (2,9% en 2014), con lo que no se han producido, hasta el momento, tensiones crediticias que justifiquen un desapalancamiento de estas instituciones

Por su parte, los activos en manos del público han aumentado en cerca de un 40%/PIB hasta situarse en torno al 245% del PIB en 2013. La deuda bruta exterior de las economías domesticas, corporaciones y gobierno ascendía a 180% del PIB, repartido casi a la mitad entre gobierno y agentes privados.

Por su parte, el gobierno ha aumentado su nivel de endeudamiento en 15%/PIB desde 2009 hasta 2016 la deuda pública alcanza el 63,7% del PIB a final de este año.

Referente a los riesgos del sistema, estos se centran sobre todo de las relaciones interregionales de las entidades financieras, la mayoría de ellas de origen escandinavo, lo que puede generar importantes desequilibrios si se produjesen shocks financieros en Suecia o Dinamarca (países no encuadrados en la zona euro). La política del estas entidades puede generar aún mayor incertidumbres sobre la situación financiera, como la reciente decisión del Nordea Bank de consolidar todo su negocio de derivados en Finlandia

Como en la mayoría de los países, el flujo de recursos hacia a las PYMES se ha visto reducido en estos últimos años lo que ha obligado al Gobierno a realizar aportaciones de recursos a FINNVERA (Agencia de intermediación financiera con las PYMES) para allegar los créditos necesarios para su funcionamiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2014 2015 2016 2017 (Q2)
PIB
PIB (Millones de € a precios corrientes) 205.474 209.511 214.062 109.620
Tasa de variación real (%) -0,6 0,3 1,4 3
Tasa de variación nominal (%) 1,1 2 2,2 n.d
INFLACIÓN
Media anual (%) 1,0 -0,2 0,4 0,8
Fin de período (%) 0,5 -0,2 1 0,7
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x 1.000 habitantes) 5.474 5.484 5.502 5.507
Población activa (x 1.000 habitantes) 2.640  2.678 2.628 2.691
% Desempleo sobre población activa 8,8 9,2 8,8 8,9
SUPERÁVIT PÚBLICO
% de PIB -3,2 - 2,7 -1,9 n.d
DEUDA PÚBLICA,
en millones de € 121.000 130.764 136.054 n.d
en % de PIB 59,3 63,1 63,6 n.d
EXPORTACIONES DE BIENES
en millones de € 55.973 53.880 51.780 29.654
% variación respecto a período anterior -0,13 -4 -4 15
IMPORTACIONES DE BIENES
en millones de € 57.769 54.493 54.669 30.534
% variación respecto a período anterior -0,96 -6 13
SALDO B. COMERCIAL
en millones de € 686 157 96 1.134
en % de PIB 0,33 0,07 0,04 1,03
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en millones de € -2.213 1.172 -1.788 1.522
en % de PIB -1,08 0,56 -0,84 1,39
RESERVAS INTERNACIONALES
en millones de € 5.286 5.721 6.171 5.538
en meses de importación de b. y s.
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA NETA EN FINLANDIA
en millones de € 13.796 1.274 n.d n.d
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual 1,32 1,32 1,11 1,08
fin de período 1,21 1,08 1,05 1,14

Fuentes: Agencia Estadística de Finlandia; Banco Central de Finlandia.

Última actualización: Septiembre de 2017  

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Principales objetivos de política económica

Actualmente, la política económica del Gobierno se ha marcado como prioridades el mantenimiento del crecimiento económico finlandés a largo plazo junto a un aumento de la competitividad exterior del país dentro de un contexto de estabilidad macroeconómica que contribuya a la reducción del desempleo a medio plazo así como a adaptar la economía finlandesa a los desafíos planteados por el envejecimiento y la reducción de la población a largo plazo. Para ello se han establecido un conjunto de reformas orientadas a mejorar la productividad de la economía finlandesa  (políticas de oferta) a la vez que se trata de mantener un control estricto de las finanzas públicas, primando la reducción del gasto sobre la subida de los ingresos.

Las líneas maestras del actual Gobierno finlandés (Conservadores, Nacionalistas y Liberales), salido delas elecciones de mayo 2015, en la conducción de su política económica, se van a centrar en medidas que afectan al presupuesto del Estado y en medidas destinadas a mejorar la competitividad.

a)    Mejora de la Competitividad:
La finalidad es reducir en cinco por ciento los costes laborales unitarios y aumentar la movilidad laboral.
-      Flexiseguridad: apoyar a los trabajadores de las empresas con más de 20 empleados a conseguir un nuevo trabajo: paga similar al salario medio de la compañía durante el periodo de formación de reciclaje profesional.
-      Igualdad de género: apoyar las bajas de maternidad con una transferencia de una vez por todas a la empresa de 2.500 euros.
-      Reducción de dos días festivos al año; reducción de los días de permiso por enfermedad (el primero no se paga y el resto hasta los nueve días, sólo se paga el 80%); los ingresos las horas extraordinarias se reducen al 50% y los de los días de trabajo en festivo se reducen en 25%.
-      Las cotizaciones sociales de las empresas se reducen en 1,72% a partir de 2017, que serán compensadas por una aumento de las cotizaciones delos empleados.
-      Las vacaciones de los empleados públicos se reducen de 38 a 30 días laborables.
 b)    Control del gasto Público.
Con el fin de reducir el “sustainability gap”, cifrado en 10.000 millones de euros, el Gobierno propone una serie de medidas:
-      Recortes del gasto público en 4.000 millones
-      Reformas estructurales (redistribución competencias administrativas) por valor de 4.000 millones
-      Medidas de fomento de competitividad (punto (a)), 2.000 millones de euros.
Todas estas medidas están programadas para tomarse por parte del Gobierno si las negociaciones de los convenios colectivos no logran acuerdos significativos en la línea de mejora de la competitividad y reducción del “sustainability gap"

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Previsiones macroeconómicas

Las previsiones macroeconómicas generales señalan que el crecimiento económico finlandés sea, en media, moderado a lo largo de 2016, con un perfil desigual (0,5% y 0,9% en 2017- Comisión UE- la OCDE lo sitúa en 1,0% y 1,7% respectivamente), después de la contracción sufrida por el PIB desde 2012(-1,0%), 2013 (-1,4%), 2014  (-0,1%) y 0,4% en 2015. La recuperación está siendo muy lenta (el BCF sólo espera un crecimiento significativo positivo en 2016, retrasándolo de año en año) pues se espera que el estancamiento del consumo a lo largo del 2014 dé paso a un aumento del mismo, mientras  la inversión no parece salir de su atonía y seguirá mostrando un perfil un tanto decepcionante después de cuatro años consecutivos de minoración (1,1% en 2016 y 2,8% en 2017 -según la Comisión de la UE; 3,7% y 3,1, más optimista, respectivamente según la OCDE). 

El comercio mundial (que, en principio, iba a ser el factor que tiraría de la economía (depreciación del euro y caída del precio de los combustibles), no ayudará a la economía finlandesa en 2016  y 2017 (contribución del 0,0% en ambos años según la UE) a tenor de la evolución de la zona euro. En estas circunstancias, es de esperar que la recuperación se empiece a producir con cierta debilidad a partir de finales del 2015 y más ciertamente en 2016, siempre y cuando el entorno político (Rusia) económico (incertidumbre países emergentes) y financiera no acabe generando otro periodo contractivo nivel europeo.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política fiscal y presupuestaria

Política Fiscal

El Gobierno General en Finlandia consiste de tres estamentos: Gobierno Central, Gobiernos Locales y seguridad Social.

El presupuesto para el año 2015, alcanzó por la parte del gasto más de 100 Millardos de EUROS lo que equivale, según datos del Ministerio de Finanzas a cerca del 58,2% del PIB, que según lo presupuestado para 2016 debería reducirse en seis décimas (57,6%). La partida más importante de los gastos (45%) corresponde al gasto de seguridad social y pensiones.

Por su parte, los ingresos tributarios y contribuciones a la seguridad social supusieron en 2015 el 44,5% del PIB que en 2016 debería situarse en el 44,2%. El resto de los ingresos hasta el 49,9% tienen distintos orígenes no impositivos. Por su parte, la partida más importante de los ingresos es la referente a la imposición sobre renta y patrimonio

Según informes de la Comisión Europea, en 2014 Finlandia destaca por ser el país con mayor ratio de gastos sobre PIB -59%- y de ingresos sobre PIB-46%- de toda la UE. Como consecuencia, el déficit para 2014 se situó en el entorno del 3,4% del PIB. El déficit estructural en 1,0% y el déficit ajustado ciclicamente en 0,9%. Estos datos son peores que los de 2013, a pesar del esfuerzo de consolidación que están llevando a cabo gobierno y municipalidades. En 2015, el déficit se situó en -2,7% del PIB, con un déficit estructural de -1,8% y una ratio de impuestos/ PIB del 44,5%

Este comportamiento, se produce dentro de la fase contractiva cíclica, una menor actividad y empleo, que están repercutiendo negativamente en los ingresos y aumentando, vía estabilizadores automáticos, los gastos públicos, con lo que no se prevé que el déficit público se pueda reorientar fácilmente en los próximos años.  

De la misma forma que muchos de los desequilibrios presentes en la actividad privada de la economía finlandesa presentan un perfil no sólo cíclico, los déficits gubernamentales empiezan, también, a tener una naturaleza estructural. Así, es poco probable que su ajuste pueda responder, únicamente, a variaciones cíclicas de la economía y necesiten un tratamiento más profundo. Como la mayoría de las economías europeas, el problema que plantea el envejecimiento de la población puede derivar hacia una tendencia en la que economía finlandesa se vea abocada a tasas persistentemente elevadas de desempleo y una hacienda pública con escasez permanente de recursos.

Por su parte, los niveles de deuda/PIB aumentarán, en consecuencia (se estima que 2015 supere el 60%). En los últimos cuatro años, el gobierno ha aumentado su nivel de endeudamiento en 10%/PIB desde 2009 a 2013, alcanzando ese último año el 57%. Sin embargo, no parece que a corto plazo, una vez reducidas las incertidumbres, los mercados vayan a cuestionar la situación financiera del país. En efecto, el actual gobierno ha puesto un gran empeño, desde que tomó posesión, en consolidar las finanzas públicas. En este sentido, se han llevado a cabo algunas reformas, en el ámbito de la recaudación y gastos públicos (pensiones y subsidios). A pesar de ello, desde octubre de 2014, la agencia de rating SP ha bajado la clasificación crediticia de Finlandia de AAA a AA+ debido a las incertidumbres que presenta su cercimiento económico.

Medidas de control del deficit:

En marzo de 2014 el Gobierno decidió tomar la iniciativa de reformar la gestión del sistema sanitario, creando cinco grandes áreas de gestión hospitalaria que cubrirán todo el país. De esta forma se pretenden abaratar los costes de gestión y de logística y hacer contratos únicos a nivel hospitalario. Esta decisión llevó a una quiebra en la coalición que sostenía al Gobierno, que se saldó con el cese de dos ministros.

El gobierno ha fomentado y apoyado el acuerdo para que la Negociación Colectiva incluyese una evidente moderación salarial. Así, a finales de 2013 se ha llegado a un acuerdo que duró hasta finales de 2015 (aunque con acuerdos puntuales hasta 2017) en el que las rentas laborales han iniciado una ralentización de su crecimiento.

El nuevo gobierno salido de las elecciones de mayo 2015 ha iniciado unos recortes de los gastos públicos en un intento de dotar de mayor flexibilidad y competitividad a la economía finlandesa. Como consecuencia de estas medidas, el presupuesto del Gobierno Central para 2017 hasta el 20020 queda configurado de la siguiente manera:

Central government on-budget revenue, expenditure and balance

 

2016,

budgeted

2017,

GGFP

2018,

GGFP

2019,

GGFP

2020,

GGFP

Revenue (EUR billion)

49.1

49.3

50.6

51.4

52.4

Expenditure (EUR billion)

55.4

55.1

55.4

55.1

55.7

Deficit (EUR billion)

5.4

5.9

4.8

3.7

3.2

 (at current prices)

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política monetaria

La pertenencia de Finlandia al euro como moneda europea común implica que la política monetaria nacional sea aquella determinada por el Banco Central Europeo en todos sus aspectos. En consecuencia, Finlandia no puede adoptar ni medidas de política monetaria ni decisiones de política cambiaria de forma autónoma.  

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Finlandia es un país de la UE que respeta las normas del mercado interno de la misma.

A pesar de que el marco institucional en Finlandia es relativamente eficiente en  sus infraestructuras físicas e institucionales (justicia, administración y educación)  y su población, en términos relativos, altamente cualificada, es necesario orientarlos hacia una estrategia de generación de empleo y crecimiento potencial apoyándose en una mayor competitividad internacional. Para alcanzar estos objetivos es necesario llevar a cabo un reajuste de los costes económicos que hoy día pasan por moderar el crecimiento salarial en los próximos años. En un sistema de negociación salarial altamente indexado y sectorializado, se impone una reforma en las estructuras de negociación que permitan ajustar los avances salariales al crecimiento de la productividad.

Adicionalmente, es necesario hacer ampliar la base de la población activa a la vez que dotarla de mayores cualificaciones (sobre todo a las poblaciones de mayor edad), con lo que se logrará una mayor  base de crecimiento potencial con unos menores costes asociados al envejecimiento. En un entorno en el que la población envejece rápidamente, es necesario aumentar, en paralelo, la eficiencia de los servicios públicos, especialmente en los aspectos sanitarios y de atención de las poblaciones mayores.

Respecto a la estructura administrativa, Finlandia aparece con más municipios de los que, por población, resulta deseable. En este sentido, se están llevando a cabo reformas parciales que afectan también al sector sanitario, tratando de reagrupar la gestión municipal, especialmente la relacionada con el envejecimiento  y hospitalaria (no necesariamente de atención) en entidades administrativas mayores para prestar eficientemente los servicios prestados y aprovechar, así, posibles economías de escala. Algunas instituciones (BCF y Gobierno) abogan, adicionalmente, para que se aumente la eficiencia de las administraciones locales en la puesta a disposición de suelo urbanizable para asignar más eficientemente los recursos urbanos. Todos estos elementos deberían apoyar un mayor crecimiento potencial.

En lo que se refiere a los aspectos relacionados con la competencia, se estima que Finlandia es un país con unas estructura poco competitiva en general (aunque altamente productiva) pero, especialmente, en el sector de ventas al por menor. A pesar de que se han iniciado acciones legislativas para subsanar este aspecto, la costumbre, la estrechez del mercado, los intereses creados por las propias empresas y el gobierno (monopolio del alcohol, monopolio municipal de apertura de locales y declaración zona urbanizable,... ) pueden hacer que los esfuerzos en este área resulten infructuosos.

Concerniente al ámbito de investigación e innovación a finales del 2012 ha establecido un programa “Growth trough Expertise” que pretende la mejora de los programas de investigación e innovación, especialmente su internacionalización, complementando las directrices del gobierno para el año 2015. El principio fundamental de este programa es crear un mayor número de empresas con potencial de crecimiento en el área de la innovación e investigación. Este programa se ha visto reforzado por otro aprobado en primavera del 2013 y que contará con unos recursos anuales de 10 Millones EUROS financiados por la Academia de Ciencias, y tratará de volver a poner a Finlandia en la parte alta del sector ITC, aprovechando la importante cantidad de recursos que, en forma de capital humano, han quedado liberados después de la lenta desaparición de Nokia y su venta final a Microsoft.

Para hacer frente a todos estos compromisos, los distintos gobiernos han llevado a cabo un conjunto de reformas:

Reformas

El  29 de agosto de 2013 el Gobierno finlandés (coalición de seis partidos) comunicó que se habían aprobado en Consejo de Ministros una serie de medidas tendentes a reducir el déficit de sostenibilidad (“sustainability gap”) de Finlandia que se estima en torno a los 10.000 millones de euros.

La propuesta de reforma se estructuraba en tres ejes:

- Recortes en los beneficios sociales a las familias.

- Mercado Laboral

- Recortes en los Gastos Públicos

A finales de 2013, se ha suscrito un acuerdo salarial bajo el titulo de Pacto para el Empleo y Crecimiento que tiende a moderar los aumentos salariales. Este se divide en dos tramos: en la primera fase (hasta noviembre de 2015), habrá un aumento mensual salarial de 20 euros, para cada trabajador asalariado. En la segunda fase se ha acordado un aumento anual de 0,4%. Adicionalmente a estas subidas, en el acuerdro también se ha incluido una subvención mensual de 300 euros para beneficiar el empleo de corta duración (iniciado en 2014), reducir el altisimo nivel de absentismo y la necesidad de inicar la negociación para reformar el sistema de pensiones antes de final de 2014.

Al haberse agotado este pacto y no habiéndose alcanzado uno nuevo, el gobierno salido de las urnas de mayo 2015 ha propuesto una serie de reformas que a principios de 2016 aún no ha puesto en marcha en espera de un cada vez más dilatado pacto fiscal. 

Sin embargo, las líneas maestras del Gobierno  finlandés (Conservadores, Nacionalistas y Liberales), en la conducción de su política económica, se van a centrar en medidas que afectan al presupuesto del Estado y en medidas destinadas a mejorar la competitividad.

a)    Mejora de la Competitividad:
La finalidad es reducir en cinco por ciento los costes laborales unitarios y aumentar la movilidad laboral.
-      Flexiseguridad: apoyar a los trabajadores de las empresas con más de 20 empleados a conseguir un nuevo trabajo: paga similar al salario medio de la compañía durante el periodo de formación de reciclaje profesional.
-      Igualdad de género: apoyar las bajas de maternidad con una transferencia de una vez por todas a la empresa de 2.500 euros.
-      Reducción de dos días festivos al año; reducción de los días de permiso por enfermedad (el primero no se paga y el resto hasta los nueve días, sólo se paga el 80%); los ingresos las horas extraordinarias se reducen al 50% y los de los días de trabajo en festivo se reducen en 25%.
-      Las cotizaciones sociales se reducen en 1,72% a partir de 2017.
-      Las vacaciones de los empleados públicos se reducen de 38 a 30 días laborables.
 b)    Control del gasto Público.
Con el fin de reducir el “sustainability gap”, cifrado en 10.000 millones de euros, el Gobierno propone una serie de medidas:
-      Recortes del gasto público en 4.000 millones
-      Reformas estructurales (redistribución competencias administrativas) por valor de 4.000 millones
-      Medidas de fomento de competitividad (punto (a)), 2.000 millones de euros.
Todas estas medidas están programadas para tomarse por parte del Gobierno si las negociaciones de los convenios colectivos no logran acuerdos significativos en la línea de mejora de la competitividad y reducción del “sustainability gap”.
Como consecuencia del anuncio de estas medidas y la posibilidad de que se regulen directamente por el Gobierno, agentes sociales y políticos han anunciado el inicio de medidas de protesta en la calle y oposición parlamentaria, respectivamente.
(Acuerdo en 2016 de reforma de los acuerdos de negociación colectiva y los condicionantes para el 2017).

Se prolongan los convenios colectivos en vigor, con la novedad de mantener congelados los salarios durante todo el año 2017. Se empezarán a negociar los del año 2018.

Adicionalmente y de acuerdo con el reparto de tiempo que se acuerde entre patronales y sindicatos, se aumenta la jornada laboral anual en 24 horas, sin remuneración.

En cuanto a las cotizaciones sociales, las relacionadas con las pensiones del trabajador aumentarán en 1,2% durante el periodo 2017-2020, reduciéndose en esa misma proporción la de los empleadores. La cotización por seguro de desempleo subirá en 0,85% entre 2017-2018 para el trabajador, con la reducción de ese porcentaje para el empleador.
Además se establece una dinámica al proceso de forma que entre 2017 y 2019 las contribuciones de las empresas a la seguridad social han de disminuir al menos en 1%

La paga extra de vacaciones de los empleados públicos (50% de la paga de junio) se verá recortada en un 30% entre 2017 y 2019.

El gobierno se compromete a presentar un paquete legislativo encaminado a modificar el proceso de negociación colectiva.
 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex