Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

En Finlandia, la importancia relativa del sector de servicios en el conjunto de la economía se combina con un pujante sector manufacturero exportador que ha mantenido, hasta la fecha su participación en la generación del valor añadido bruto del país. Aunque en los últimos periodos (2013-2015), la contracción de la demanda exterior, la falta de reformas estructurales y la obsolescencia de algunos sectores está minando esta capacidad.

En el sector de servicios destacan los sectores de transportes y comunicaciones (en claro declive tras la desaparición de Nokia), comercio y de servicios inmobiliarios, con una participación de alrededor del 10% en la actividad económica en cada caso. Es necesario mencionar también la  importancia de la Administración Pública y de la Seguridad Social, que generan alrededor del 5% del PIB.

Conjuntamente, los sectores manufacturero y de la construcción suponen alrededor del 30% del tamaño de la economía nacional. Esta proporción, que se ha mantenido estable a lo largo de los últimos años, ha reflejado una fortaleza clara del sector industrial finlandés. Los datos sobre el desglose sectorial y por componentes de gasto son de caracter anual.

Desglose Sectorial 2015% del PIB
Agricultura, Silvicultura y pesca2,55
Minería0,31
Fabricación, manufacturas16,97
Electricidad, gas, vapor y aire acondicionado2,35
Suministro de agua, saneamiento...0,97
Construcción6,26
Comercio9,3
Transporte y almacenamiento4,9
Alojamiento y servicios1,67
Información y comunicación5,77
Seguros y actividades financieras2,86
Actividades inmobiliarias12,68
Actividades profesionales, científicas y técnicas5,11
Actividades administrativas y servicios auxiliares3,42
Administración pública y defensa y seguridad social6,12
Educación5,68
Actividades de la salud y servicios sociales9,96
Arte, entretenimiento y recreación1,28
Otros servicios1,85
TOTAL 100

 

 

 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB (por sectores de origen y componentes del gasto)  2013   2014 2015 2016
POR SECTORES DE ORIGEN  %   %  % 
AGRICULTURA, INDUSTRIA FORESTAL Y PESCA 2,9 2,8  2,55 2,67
MINERÍA  0,4  0,3  0,31 0,36
MANUFACTURAS 16,6   16,7  16,97 16,91
CONSTRUCCIÓN 6,4  6,2  6,26 6,84
COMERCIO  10,0  9,6  9,30 9,25
HOTELES, BARES Y RESTAURANTES  1,7  1,6  1,67  1,72
TRANSPORTE Y ALMACENAJE  5,2  5,0  4,90 4,79
ELECTRICIDAD Y GAS 2,4 2,2  2,35 2,03
FINANZAS Y SEGUROS 2,5 3,0   2,86 2,83
INMOBILIARIO 12 12,3  12,68 12,88
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA, SEGURIDAD SOCIAL Y DEFENSA 6,4  6,3  6,12 6,00
SANIDAD Y SERVICIOS SOCIALES 10 10  9,96 9,81
EDUCACIÓN 5,9 5,8  5,68 5,48
OTROS 17,6 17,4   1,85 1,83
TOTAL 100  100   100 100
         
POR COMPONENTES DEL GASTO  %   %   %   % 
CONSUMO 58,3 57,6 80,4 58,1
Consumo Privado 40,1 39,8 55,8 40,5
Consumo Público 18,2 17,8 24,6 17,6
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 13,4 14,6 20,3 15,8
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 28,4 27,3 37,3 25,8
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 28,7  27,9 37 26,7

 

Fuentes: Agencia Estadística de Finlandia (Market Output) - Tilastokeskus

Última actualización: Septiembre 2017

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La evolución de la economía finlandesa ha sido muy desigual desde el inicio de la crisis, que llevó, en 2009,  a una caída muy pronunciada de la producción, de algo más del 7% en términos de PIB. En 2010 y 2011, la economía experimentó un crecimiento sostenido del 3%, pero en 2012 empezó a mostrar síntomas de agotamiento por la débil demanda exterior (especialmente de la eurozona), lo que pasó factura a las empresas finesas, que redujeron su producción total en un 0,2%, a pesar del dinamismo mostrado por la demanda interna (consumo privado). En los dos años siguientes la economía encadenó un trienio de crecimiento negativo en términos anuales, hasta el 2015 que fue cuando se consiguió crecer un modesto 0,5%, que se consolidó en 2016, con un 1,9% de aumento, y que todo indica se va a doblar en 2017, con un aumento del PIB del 2,8%. Se puede decir, por tanto, que se ha salido ya de la crisis, puesto que la previsión de crecimiento del PIB es del 2,3% para el año 2018.

Al hilo del impacto que tuvo la crisis en este país, en 2012 empezaron a generarse los primeros déficits de la balanza comercial, que han oscilado entre el cero y el uno por ciento del PIB, empeorando en 2016 (-1,2%) y consiguiendo por fin neutralizarse en 2017 (-0,1% del PIB) y en 2018 de acuerdo con las previsiones (-0,2%) para desaparecer a partir de 2019. El saldo de la balanza por cuenta correinte siguió una evolución similar, aunque de mayor tamaño, con un déficit que ha oscilado entre el 1% y el 1,6% hasta el año 2016 incluido y que por fin arroja superávit en 2017 (+0,2% del PIB) por primera vez desde el comienzo de la crisis, previsión positiva que se mantiene para 2018 (+0,2%) y para 2019 (+0,5%).

En general estos déficits no han sido sólo consecuencia de la caída de la demanda exterior, sino también de una incesante pérdida de competitividad sufrida por la economía finlandesa, con unos costes laborales unitarios crecientes (alto grado de indexación en las negociaciones salariales) por encima de los aumentos de la productividad, además de una estructura empresarial muy oligopolizada. Los acuerdos salariales alcanzados en 2016 han frenado el crecimiento nominal salarial y han sido en gran medida los que han permitido recuperar la productividad y la mejoría que se aprecia ahora en las variables macroeconómicas.

En cuanto al sector público, el deterioro de la economía como consecuencia de la crisis no garantizaba unas cuentas públicas saneadas, por lo que se tomaron una serie de medidas tendentes a aumentar tipos de gravamen y a extender los impuestos especiales. Estas medidas se reforzaron con recortes extraordinarios y con un acuerdo de contención salarial en 2016 que permitió reducir el déficit público, que en 2014 había alcanzado el 3,4% del PIB (saltándose el límite establecido por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento), consiguiendo dejarlo en 2015 en el 2,7% del PIB y en 1,8% del PIB en 2016, y ya por fin bajarlo al 1,4% del PIB en 2017, con una deuda pública que se ha conseguido mantener en el 63% del PIB en 2017 y que se prevé reducir al 62,7% del PIB en 2018.

Mientras el PIB experimentaba la recuperación que se ha descrito en el primer párrafo, la inflación se ha conseguido mantener baja (0,4% en 2016 y 0,8% en 2017), con una previsión del 1,2% en 2018.

El ouput gap registró en 2016 un saldo relativo de -3,5%, algo menor que en años anteriores con tendencia a reducirse (-2,0% en 2017) y -0,9% en 2018 hasta convertirse en cero a partir de 2020.

El consumo privado, que como consecuencia de la crisis inició un proceso de desaceleración en términos reales, se empezó a recuperar a partir del 2014 , alcanzado un crecimiento del 1,8% en 2016 y del 2,1% en 2017, con una previsión del 1,7% en 2018, comenzando a tirar de la economía (junto con la mejora de las exportaciones) frente a unas tasas muy moderadas de crecimiento del consumo del sector público, del 0,3% en 2017 con una previsión del 0,4% en 2018.

La inversión privada en capital productivo fijo, que se contrajo muchísimo durante la crisis (-4,9% en 2013), y que no pudo ser compensada por el escaso dinamismo mostrado por la inversión pública, se recuperó a partir de 2015, primero tímidamente (0,7% en 2015) y después ya con fuerza (7,2% en 2016 y 8,1% en 2017), con una moderación de la misma a partir de 2018, año en que se estima que el aumento será del 2,9% y del 3,1% en 2019.

El retroceso de las exportaciones al comienzo de la crisis se puede explicar, por el lado de la demanda, por el bajo crecimiento o contracción sufrida por la economía europea (especialmente por los países de la zona euro, el  principal mercado de los productos finlandeses) y por la menor demanda de productos de sectores tradicionales en la exportación finlandesa como son el papel y el sector industrial, en consonancia con una caída de las inversiones en Europa. Por el lado de la oferta, el proceso de pérdida de competitividad por el incremento de costes salariales de los años antes de la crisis y la contracción en el crecimiento de la productividad afectaron negativamente a las exportaciones de este país. Pero la mejora de la balanza comercial y de la balanza por cuenta corriente ya es clara, como se ha indicado anteriormente en el segundo párrafo de este capítulo. La contracción de los márgenes permitió iniciar la recuperación y la ha consolidado el pacto de competividad de 2016 que ha moderado los crecimientos de los costes laborales unitarios por debajo de los aumentos de la productividad, si bien el entorno político/económico más inseguro en relación con Rusia y las sanciones por la crisis ucraniana, así como la devaluación del rublo, han hecho que la demanda de algunos productos fineses hacia este mercado se haya resentido.

Por la parte de las importaciones, vieron ralentizadas su tasa de crecimiento como consecuencia de la desaceleración de la demanda de productos intermedios para la exportación y la atonía por la que atravesó el consumo privado por la crisis aunque, como ya se ha indicado antes, este se está recuperando. En 2016 la balanza de servicios presentó un saldo negativo del 1,2% del PIB (cerca de 2.200 millones de euros) si bien esta se corrige en 2017 (saldo negativo del 0,1% del PIB) y en 2018 (previsión de un saldo negativo del 0,2%) y en 2019 (previsión de saldo 0%).

La posición inversora internacional neta se situó en 2016 en el -2,5% del PIB y en el -2,3% del PIB en 2017,  habiéndose reducido sensiblemente desde 2010, año en el que alcanzó el 20,4%. La previsión para 2018 es que sea del -2,0%.

La deuda externa bruta es del 201,4% del PIB en 2017 y se prevé que sea del 198,9% en 2018, con una tendencia a la caída (previsión del 183,9% del PIB en 2022).

Con todo, las reservas internacionales de divisas en octubre de 2017 alcanzaron los 8.944 millones de euros, y han estado en una media de  8.231 millones de euros entre los años 2000 y 2017.

Referente a los riesgos del sistema financiero, estos se centran sobre todo en las relaciones interregionales de las entidades financieras, la mayoría de ellas de origen escandinavo, lo que puede generar importantes desequilibrios si se produjesen shocks financieros en Suecia o Dinamarca (países no encuadrados en la zona euro). La política de estas entidades puede generar incertidumbres sobre la situación financiera, como la reciente decisión a mediados del 2017 del Nordea Bank de consolidar todo su negocio de derivados en Finlandia.

Como en la mayoría de los países, el flujo de recursos hacia las PYMES se ha visto reducido en estos últimos años, lo que ha obligado al Gobierno a realizar aportaciones de recursos a FINNVERA (Agencia de intermediación financiera con las PYMES) para allegar los créditos necesarios para su funcionamiento.

El empleo se ha mantenido relativamente estable durante el último quinquenio con una tasa de población activa del 69,4% en 2017 y una previsión al alza (70,5% en 2018 y 71,3% en 2019).

Como en la mayoría de los países con economías abiertas y que han experimentado un crecimiento alto de los salarios, los CLUS habían aumentado más en el sector servicios y construcción/servicios, mientras que se mantuvieron más estables en productos comerciables. Como ya se señaló antes, el nuevo Gobierno promovió un acuerdo entre los agentes sociales que se firmó en el segundo trimestre de 2016 (Pacto por la Competitividad), con una congelación salarial de un año y subidas posteriores más acordes con la variación de la productividad y un objetivo de ser competitivos respecto a Suecia en 2019 y con Alemania en 2021.

En 2017 el desempleo (medido por su tasa respecto a la población activa) se sitúa en el 8,7%, con una previsión a la mejora, estimándose que quede en el 8,1% en 2018 y en 7,8% en 2019.

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS  2014 2015 2016 2017 (Q1) 2017 (Q2) 2017 (Q3)
PIB            
PIB (Millones de € a precios corrientes) 205.474 209.511 214.062 55.217 109.620 167.871
Tasa de variación real (%) -0,6 0,3 1,4 3,0 3,0 3,8
Tasa de variación nominal (%) 1,1 2 2,2 n.d n.d n.d
INFLACIÓN            
Media anual (%)  1 -0.2 0.4 0,9 0,8 0,8
Fin de período (%) 1 -0,2 1 0,8 0,7 0,8
EMPLEO Y TASA DE PARO            
Población (x 1.000 habitantes) 5.474 5.487 5.503 5.505 5.507 5.510
Población activa (x 1.000 habitantes) 2.640 2.689 2 628 2.638 2.691 2.601
% desempleo sobre población activa 8,8 9,2 8,8 9,6 8,9  8
SUPERAVIT PÚBLICO            
% PIB -3,2 -2,7 -1,9 n.d n.d n.d
DEUDA PÚBLICA            
En millones de euros 121 130.746 136.054 n.d n.d n.d
En % de PIB 59,3 63,1 63.6 n.d n.d n.d
EXPORTACIONES             
En millones de euros     55.973       53.880       51.780   14.371 29.654 44.190
% variación respecto a período anterior 0 -4 -4 18 15 16
IMPORTACIONES             
En millones de euros     57.769       54.493       54.669   14.995 30.534 45.857
% variación respecto a período anterior -1 -6 1 15 13 14
SALDO B. COMERCIAL            
En millones de euros 686,00 157 96 570 1.134 1.848
En % de PIB 0,33% 0,07% 0,04% 1,03% 1,03% 1,10%
SALDO B. CUENTA CORRIENTE 2014 2015 2016 2017 (Q1) 2017 (Q2)  
En millones de euros -2213 1172 -1788 -80 1.522 -144
En % de PIB -1,08% 0,56% -0,84% -0,14% 1,39% -0,09%
RESERVAS INTERNACIONALES            
En millones de euros 5.286 5.721 6.171 6.005 5.538 5.409
En meses de importación de b. y s. n.d n.d n.d n.d n.d  
INVERSION EXTRANJERA DIRECTA NETA EN FINLANDIA            
En millones de euros 13.796 1.274 n.d. n.d. n.d. n.d.
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR            
Media anual 1,3285    1,1069  1,2102 1,0830 1,1140
Fin de período   1,0800 1,0541 1,0691 1,1412 1,1806

Fuentes: Agencia Estadística de Finlandia; Banco Central de Finlandia.

Última actualización: Diciembre de 2017  

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Principales objetivos de política económica

Actualmente, la política económica del Gobierno se ha marcado como prioridades el mantenimiento del crecimiento económico finlandés a largo plazo junto a un aumento de la competitividad exterior del país dentro de un contexto de estabilidad macroeconómica que contribuya a la reducción del desempleo a medio plazo así como a adaptar la economía finlandesa a los desafíos planteados por el envejecimiento y la reducción de la población a largo plazo. Para ello se han establecido un conjunto de reformas orientadas a mejorar la productividad de la economía finlandesa  (políticas de oferta) a la vez que se trata de mantener un control estricto de las finanzas públicas, primando la reducción del gasto sobre la subida de los ingresos.

Las líneas maestras del actual Gobierno finlandés (Conservadores, Nacionalistas y Liberales), salido delas elecciones de mayo 2015, en la conducción de su política económica, se van a centrar en medidas que afectan al presupuesto del Estado y en medidas destinadas a mejorar la competitividad.

a)    Mejora de la Competitividad:
La finalidad es reducir en cinco por ciento los costes laborales unitarios y aumentar la movilidad laboral.
-      Flexiseguridad: apoyar a los trabajadores de las empresas con más de 20 empleados a conseguir un nuevo trabajo: paga similar al salario medio de la compañía durante el periodo de formación de reciclaje profesional.
-      Igualdad de género: apoyar las bajas de maternidad con una transferencia de una vez por todas a la empresa de 2.500 euros.
-      Reducción de dos días festivos al año; reducción de los días de permiso por enfermedad (el primero no se paga y el resto hasta los nueve días, sólo se paga el 80%); los ingresos las horas extraordinarias se reducen al 50% y los de los días de trabajo en festivo se reducen en 25%.
-      Las cotizaciones sociales de las empresas se reducen en 1,72% a partir de 2017, que serán compensadas por una aumento de las cotizaciones delos empleados.
-      Las vacaciones de los empleados públicos se reducen de 38 a 30 días laborables.
 b)    Control del gasto Público.
Con el fin de reducir el “sustainability gap”, cifrado en 10.000 millones de euros, el Gobierno propone una serie de medidas:
-      Recortes del gasto público en 4.000 millones
-      Reformas estructurales (redistribución competencias administrativas) por valor de 4.000 millones
-      Medidas de fomento de competitividad (punto (a)), 2.000 millones de euros.
Todas estas medidas están programadas para tomarse por parte del Gobierno si las negociaciones de los convenios colectivos no logran acuerdos significativos en la línea de mejora de la competitividad y reducción del “sustainability gap"

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Previsiones macroeconómicas

Las previsiones macroeconómicas generales señalan que el crecimiento económico finlandés sea, en media, moderado a lo largo de 2016, con un perfil desigual (0,5% y 0,9% en 2017- Comisión UE- la OCDE lo sitúa en 1,0% y 1,7% respectivamente), después de la contracción sufrida por el PIB desde 2012(-1,0%), 2013 (-1,4%), 2014  (-0,1%) y 0,4% en 2015. La recuperación está siendo muy lenta (el BCF sólo espera un crecimiento significativo positivo en 2016, retrasándolo de año en año) pues se espera que el estancamiento del consumo a lo largo del 2014 dé paso a un aumento del mismo, mientras  la inversión no parece salir de su atonía y seguirá mostrando un perfil un tanto decepcionante después de cuatro años consecutivos de minoración (1,1% en 2016 y 2,8% en 2017 -según la Comisión de la UE; 3,7% y 3,1, más optimista, respectivamente según la OCDE). 

El comercio mundial (que, en principio, iba a ser el factor que tiraría de la economía (depreciación del euro y caída del precio de los combustibles), no ayudará a la economía finlandesa en 2016  y 2017 (contribución del 0,0% en ambos años según la UE) a tenor de la evolución de la zona euro. En estas circunstancias, es de esperar que la recuperación se empiece a producir con cierta debilidad a partir de finales del 2015 y más ciertamente en 2016, siempre y cuando el entorno político (Rusia) económico (incertidumbre países emergentes) y financiera no acabe generando otro periodo contractivo nivel europeo.

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Política fiscal y presupuestaria

Política Fiscal

El Gobierno General en Finlandia consiste de tres estamentos: Gobierno Central, Gobiernos Locales y seguridad Social.

El presupuesto para el año 2015, alcanzó por la parte del gasto más de 100 Millardos de EUROS lo que equivale, según datos del Ministerio de Finanzas a cerca del 58,2% del PIB, que según lo presupuestado para 2016 debería reducirse en seis décimas (57,6%). La partida más importante de los gastos (45%) corresponde al gasto de seguridad social y pensiones.

Por su parte, los ingresos tributarios y contribuciones a la seguridad social supusieron en 2015 el 44,5% del PIB que en 2016 debería situarse en el 44,2%. El resto de los ingresos hasta el 49,9% tienen distintos orígenes no impositivos. Por su parte, la partida más importante de los ingresos es la referente a la imposición sobre renta y patrimonio

Según informes de la Comisión Europea, en 2014 Finlandia destaca por ser el país con mayor ratio de gastos sobre PIB -59%- y de ingresos sobre PIB-46%- de toda la UE. Como consecuencia, el déficit para 2014 se situó en el entorno del 3,4% del PIB. El déficit estructural en 1,0% y el déficit ajustado ciclicamente en 0,9%. Estos datos son peores que los de 2013, a pesar del esfuerzo de consolidación que están llevando a cabo gobierno y municipalidades. En 2015, el déficit se situó en -2,7% del PIB, con un déficit estructural de -1,8% y una ratio de impuestos/ PIB del 44,5%

Este comportamiento, se produce dentro de la fase contractiva cíclica, una menor actividad y empleo, que están repercutiendo negativamente en los ingresos y aumentando, vía estabilizadores automáticos, los gastos públicos, con lo que no se prevé que el déficit público se pueda reorientar fácilmente en los próximos años.  

De la misma forma que muchos de los desequilibrios presentes en la actividad privada de la economía finlandesa presentan un perfil no sólo cíclico, los déficits gubernamentales empiezan, también, a tener una naturaleza estructural. Así, es poco probable que su ajuste pueda responder, únicamente, a variaciones cíclicas de la economía y necesiten un tratamiento más profundo. Como la mayoría de las economías europeas, el problema que plantea el envejecimiento de la población puede derivar hacia una tendencia en la que economía finlandesa se vea abocada a tasas persistentemente elevadas de desempleo y una hacienda pública con escasez permanente de recursos.

Por su parte, los niveles de deuda/PIB aumentarán, en consecuencia (se estima que 2015 supere el 60%). En los últimos cuatro años, el gobierno ha aumentado su nivel de endeudamiento en 10%/PIB desde 2009 a 2013, alcanzando ese último año el 57%. Sin embargo, no parece que a corto plazo, una vez reducidas las incertidumbres, los mercados vayan a cuestionar la situación financiera del país. En efecto, el actual gobierno ha puesto un gran empeño, desde que tomó posesión, en consolidar las finanzas públicas. En este sentido, se han llevado a cabo algunas reformas, en el ámbito de la recaudación y gastos públicos (pensiones y subsidios). A pesar de ello, desde octubre de 2014, la agencia de rating SP ha bajado la clasificación crediticia de Finlandia de AAA a AA+ debido a las incertidumbres que presenta su cercimiento económico.

Medidas de control del deficit:

En marzo de 2014 el Gobierno decidió tomar la iniciativa de reformar la gestión del sistema sanitario, creando cinco grandes áreas de gestión hospitalaria que cubrirán todo el país. De esta forma se pretenden abaratar los costes de gestión y de logística y hacer contratos únicos a nivel hospitalario. Esta decisión llevó a una quiebra en la coalición que sostenía al Gobierno, que se saldó con el cese de dos ministros.

El gobierno ha fomentado y apoyado el acuerdo para que la Negociación Colectiva incluyese una evidente moderación salarial. Así, a finales de 2013 se ha llegado a un acuerdo que duró hasta finales de 2015 (aunque con acuerdos puntuales hasta 2017) en el que las rentas laborales han iniciado una ralentización de su crecimiento.

El nuevo gobierno salido de las elecciones de mayo 2015 ha iniciado unos recortes de los gastos públicos en un intento de dotar de mayor flexibilidad y competitividad a la economía finlandesa. Como consecuencia de estas medidas, el presupuesto del Gobierno Central para 2017 hasta el 20020 queda configurado de la siguiente manera:

Central government on-budget revenue, expenditure and balance

 

2016,

budgeted

2017,

GGFP

2018,

GGFP

2019,

GGFP

2020,

GGFP

Revenue (EUR billion)

49.1

49.3

50.6

51.4

52.4

Expenditure (EUR billion)

55.4

55.1

55.4

55.1

55.7

Deficit (EUR billion)

5.4

5.9

4.8

3.7

3.2

 (at current prices)

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Política monetaria

La pertenencia de Finlandia al euro como moneda europea común implica que la política monetaria nacional sea aquella determinada por el Banco Central Europeo en todos sus aspectos. En consecuencia, Finlandia no puede adoptar ni medidas de política monetaria ni decisiones de política cambiaria de forma autónoma.  

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Finlandia es un país de la UE que respeta las normas del mercado interno de la misma.

A pesar de que el marco institucional en Finlandia es relativamente eficiente en  sus infraestructuras físicas e institucionales (justicia, administración y educación)  y su población, en términos relativos, altamente cualificada, es necesario orientarlos hacia una estrategia de generación de empleo y crecimiento potencial apoyándose en una mayor competitividad internacional. Para alcanzar estos objetivos es necesario llevar a cabo un reajuste de los costes económicos que hoy día pasan por moderar el crecimiento salarial en los próximos años. En un sistema de negociación salarial altamente indexado y sectorializado, se impone una reforma en las estructuras de negociación que permitan ajustar los avances salariales al crecimiento de la productividad.

Adicionalmente, es necesario hacer ampliar la base de la población activa a la vez que dotarla de mayores cualificaciones (sobre todo a las poblaciones de mayor edad), con lo que se logrará una mayor  base de crecimiento potencial con unos menores costes asociados al envejecimiento. En un entorno en el que la población envejece rápidamente, es necesario aumentar, en paralelo, la eficiencia de los servicios públicos, especialmente en los aspectos sanitarios y de atención de las poblaciones mayores.

Respecto a la estructura administrativa, Finlandia aparece con más municipios de los que, por población, resulta deseable. En este sentido, se están llevando a cabo reformas parciales que afectan también al sector sanitario, tratando de reagrupar la gestión municipal, especialmente la relacionada con el envejecimiento  y hospitalaria (no necesariamente de atención) en entidades administrativas mayores para prestar eficientemente los servicios prestados y aprovechar, así, posibles economías de escala. Algunas instituciones (BCF y Gobierno) abogan, adicionalmente, para que se aumente la eficiencia de las administraciones locales en la puesta a disposición de suelo urbanizable para asignar más eficientemente los recursos urbanos. Todos estos elementos deberían apoyar un mayor crecimiento potencial.

En lo que se refiere a los aspectos relacionados con la competencia, se estima que Finlandia es un país con unas estructura poco competitiva en general (aunque altamente productiva) pero, especialmente, en el sector de ventas al por menor. A pesar de que se han iniciado acciones legislativas para subsanar este aspecto, la costumbre, la estrechez del mercado, los intereses creados por las propias empresas y el gobierno (monopolio del alcohol, monopolio municipal de apertura de locales y declaración zona urbanizable,... ) pueden hacer que los esfuerzos en este área resulten infructuosos.

Concerniente al ámbito de investigación e innovación a finales del 2012 ha establecido un programa “Growth trough Expertise” que pretende la mejora de los programas de investigación e innovación, especialmente su internacionalización, complementando las directrices del gobierno para el año 2015. El principio fundamental de este programa es crear un mayor número de empresas con potencial de crecimiento en el área de la innovación e investigación. Este programa se ha visto reforzado por otro aprobado en primavera del 2013 y que contará con unos recursos anuales de 10 Millones EUROS financiados por la Academia de Ciencias, y tratará de volver a poner a Finlandia en la parte alta del sector ITC, aprovechando la importante cantidad de recursos que, en forma de capital humano, han quedado liberados después de la lenta desaparición de Nokia y su venta final a Microsoft.

Para hacer frente a todos estos compromisos, los distintos gobiernos han llevado a cabo un conjunto de reformas:

Reformas

El  29 de agosto de 2013 el Gobierno finlandés (coalición de seis partidos) comunicó que se habían aprobado en Consejo de Ministros una serie de medidas tendentes a reducir el déficit de sostenibilidad (“sustainability gap”) de Finlandia que se estima en torno a los 10.000 millones de euros.

La propuesta de reforma se estructuraba en tres ejes:

- Recortes en los beneficios sociales a las familias.

- Mercado Laboral

- Recortes en los Gastos Públicos

A finales de 2013, se ha suscrito un acuerdo salarial bajo el titulo de Pacto para el Empleo y Crecimiento que tiende a moderar los aumentos salariales. Este se divide en dos tramos: en la primera fase (hasta noviembre de 2015), habrá un aumento mensual salarial de 20 euros, para cada trabajador asalariado. En la segunda fase se ha acordado un aumento anual de 0,4%. Adicionalmente a estas subidas, en el acuerdro también se ha incluido una subvención mensual de 300 euros para beneficiar el empleo de corta duración (iniciado en 2014), reducir el altisimo nivel de absentismo y la necesidad de inicar la negociación para reformar el sistema de pensiones antes de final de 2014.

Al haberse agotado este pacto y no habiéndose alcanzado uno nuevo, el gobierno salido de las urnas de mayo 2015 ha propuesto una serie de reformas que a principios de 2016 aún no ha puesto en marcha en espera de un cada vez más dilatado pacto fiscal. 

Sin embargo, las líneas maestras del Gobierno  finlandés (Conservadores, Nacionalistas y Liberales), en la conducción de su política económica, se van a centrar en medidas que afectan al presupuesto del Estado y en medidas destinadas a mejorar la competitividad.

a)    Mejora de la Competitividad:
La finalidad es reducir en cinco por ciento los costes laborales unitarios y aumentar la movilidad laboral.
-      Flexiseguridad: apoyar a los trabajadores de las empresas con más de 20 empleados a conseguir un nuevo trabajo: paga similar al salario medio de la compañía durante el periodo de formación de reciclaje profesional.
-      Igualdad de género: apoyar las bajas de maternidad con una transferencia de una vez por todas a la empresa de 2.500 euros.
-      Reducción de dos días festivos al año; reducción de los días de permiso por enfermedad (el primero no se paga y el resto hasta los nueve días, sólo se paga el 80%); los ingresos las horas extraordinarias se reducen al 50% y los de los días de trabajo en festivo se reducen en 25%.
-      Las cotizaciones sociales se reducen en 1,72% a partir de 2017.
-      Las vacaciones de los empleados públicos se reducen de 38 a 30 días laborables.
 b)    Control del gasto Público.
Con el fin de reducir el “sustainability gap”, cifrado en 10.000 millones de euros, el Gobierno propone una serie de medidas:
-      Recortes del gasto público en 4.000 millones
-      Reformas estructurales (redistribución competencias administrativas) por valor de 4.000 millones
-      Medidas de fomento de competitividad (punto (a)), 2.000 millones de euros.
Todas estas medidas están programadas para tomarse por parte del Gobierno si las negociaciones de los convenios colectivos no logran acuerdos significativos en la línea de mejora de la competitividad y reducción del “sustainability gap”.
Como consecuencia del anuncio de estas medidas y la posibilidad de que se regulen directamente por el Gobierno, agentes sociales y políticos han anunciado el inicio de medidas de protesta en la calle y oposición parlamentaria, respectivamente.
(Acuerdo en 2016 de reforma de los acuerdos de negociación colectiva y los condicionantes para el 2017).

Se prolongan los convenios colectivos en vigor, con la novedad de mantener congelados los salarios durante todo el año 2017. Se empezarán a negociar los del año 2018.

Adicionalmente y de acuerdo con el reparto de tiempo que se acuerde entre patronales y sindicatos, se aumenta la jornada laboral anual en 24 horas, sin remuneración.

En cuanto a las cotizaciones sociales, las relacionadas con las pensiones del trabajador aumentarán en 1,2% durante el periodo 2017-2020, reduciéndose en esa misma proporción la de los empleadores. La cotización por seguro de desempleo subirá en 0,85% entre 2017-2018 para el trabajador, con la reducción de ese porcentaje para el empleador.
Además se establece una dinámica al proceso de forma que entre 2017 y 2019 las contribuciones de las empresas a la seguridad social han de disminuir al menos en 1%

La paga extra de vacaciones de los empleados públicos (50% de la paga de junio) se verá recortada en un 30% entre 2017 y 2019.

El gobierno se compromete a presentar un paquete legislativo encaminado a modificar el proceso de negociación colectiva.
 

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