Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Estructura del PIB por componentes del gasto.

Por el lado del gasto, el consumo privado destaca como motor de la actividad económica de EE UU, con una aportación del 69,1% al Producto Interior Bruto estadounidense. La inversión privada y el sector público, tanto consumo como inversión, representaron un 16,2% y 18,3% del PIB, respectivamente.

En el año 2015, las exportaciones han descendido ligeramente. El déficit comercial ha aumentado en este último año debido al mayor aumento de las importaciones. Las exportaciones suponen un 13,2% del PIB, mientras que las importaciones crecen suponen un 16,8% del PIB.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD Y POR COMPONENTES DEL GASTO (%)2012201320142015
POR SECTORES DE ORIGEN
AGROPECUARIO1,21,21,11,6
AGRICULTURA----
GANADERÍA----
SILVICULTURA Y PESCA----
INDUSTRIAL18,218,018,820,8
MINERÍA1,71,71,82,0
MANUFACTURAS11,110,811,212,3
CONSTRUCCIÓN4,24,34,44,9
ELECTRICIDAD Y AGUA1,21,21,41,6
SERVICIOS80,680,880,177,6
TRANSPORTE Y ALMACENAMIENTO3,03,03,13,0
INFORMACIÓN3,53,63,73,5
COMERCIO13,013,113,012,6
HOTELES, BARES Y RESTAURANTES2,92,93,02,8
BANCA Y SEGUROS7,07,27,27,2
EDUCACIÓN Y SANIDAD9,99,89,79,5
SERVICIOS PROFESIONALES13,513,413,513,2
INMOBILIARIO17,217,817,717,2
ARTE Y ENTRETENIMIENTO1,01,01,01,0
ADMINISTRACIONES PÚBLICAS12,111,711,310,9
OTROS SERVICIOS4,54,44,24,0
TOTAL:100,0100,0100,0100,0
POR COMPONENTES DEL GASTO
CONSUMO PRIVADO68,668,568,569,1
INVERSIÓN (FBCF) PRIVADA15,315,816,416,2
CONSUMO E INVERSIÓN PÚBLICOS19,618,718,218,3
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS13,613,513,413,2
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS-17,1-16,5-16,5-16,8
TOTAL:100,0100,0100,0100,0
Fuente: Bureau of Economic Analysis
Última actualización: abril 2016

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

PIB

La tasa de crecimiento del PIB para el primer trimestre de 2017 se sitúa en el 1,4%, siete décimas por debajo del registrado en el último trimestre de 2016. Si se tiene en cuenta la evolución de la demanda final (descontando la variación de existencias) el PIB se expandió un 2,6%, duplicando de esta manera el registrado el anterior trimestre. En el primer trimestre de 2017 el crecimiento moderado de la economía se debe a la atonía del consumo privado que sólo avanzó seis décimas y a la caída de más de casi un punto del gasto público. Por su parte, la inversión privada continuó creciendo (3,7%) aunque a una tasa muy inferior a la registrada el último trimestre de 2016.

Destacan este trimestre la inversión privada tanto no residencial como residencial que registraron crecimientos de dos dígitos. Los gastos de consumo y de inversión bruta públicos experimentaron una caída del 0,9%, tras un segundo semestre de 2016 en positivo derivado principalmente del retroceso de dos puntos del gasto federal.  Las exportaciones de bienes crecieron un 10,5%, al tiempo que los servicios lo hicieron ligeramente un 0,7%. En la partida de importaciones, el apartado de bienes experimentó un aumento del 4,4%, mientras que los servicios crecieron un 2,4%.

Al analizar la aportación de cada uno de los componentes del PIB, se observa que el consumo privado aportó 0,75 puntos al crecimiento, frente a los 2,4 del trimestre anterior. Por su parte, la inversión privada en capital fijo sumó 0,6 puntos, tras contribuir 1,5 en el último periodo de 2016. Las exportaciones netas sumaron algo más de dos décimas al crecimiento, tras haber restado 1,8 puntos en el periodo anterior. Así, la contribución de las importaciones (-0,59) no logró compensar el buen comportamiento de las exportaciones (+0,82). Por último, la evolución del consumo e inversión públicos restó casi dos décimas al crecimiento del PIB tras una contribución casi nula el trimestre anterior.

Precios

El IPC en el mes de mayo de 2017 subió un 0,1%. Así, la variación interanual del IPC en mayo ascendió al 1,9%, ligeramente por encima del objetivo de la Reserva Federal. La inflación subyacente, aquélla que excluye los precios de los alimentos y la energía, se vio incrementada en un 1,6% respecto al año anterior.

El índice de precios de la energía marcó un -2,7% en mayo. Este dato sitúa la tasa interanual en 5,4%. De esta forma, comienza a diluirse el efecto base derivado de los niveles extraordinariamente bajos de los precios de la energía en los primeros meses de 2016. El precio de la electricidad aumentó un 2,7% interanual y la gasolina se incrementó un 5,8% en mayo. 

El precio de la vivienda, medido por el índice S&P/Case Shiller 20-City Composite no desestacionalizado, presentó un valor del 197,19 puntos, lo que supone un ascenso mensual del 0,93%. De entre las 20 principales urbes del país, las que presentaron un mayor crecimiento de precios desde el máximo en 2000 fueron Miami, Los Angeles y Washington DC con crecimientos por encima del 150%.

Desempleo

La tasa de desempleo, que era del 4,6 % al inicio de la crisis y llegó a acercarse al 10 % en su peor momento, se ha reducido de manera gradual hasta alcanzar el 4,4% en junio de 2017. En este mes la cifra de creación de empleo, medida por el Current Employment Survey, se situó en 222.000 trabajadores. El desempleo de larga duración también se ha visto reducido en los últimos años, situándose en junio de 2017 en 1,7 millones de personas, un 24,3% del total de desempleados.

Cuentas Públicas

Según los datos publicados en el Congressional Budget Office, hasta abril se registraron unos ingresos por valor de 2.168 millardos de dólares, mientras que los gastos ascendieron a 2.600 millardos de dólares. De este modo, el déficit estimado acumulado hasta mayo se situó en 432 millardos de dólares, 26 más que el mismo periodo del año anterior. El déficit total federal del año fiscal 2016 -que terminó en septiembre- se situó en 587,4 millardos de dólares, el 3,2% del PIB, tras los 439 millardos de dólares (2,5% del PIB) acumulados en 2015. Como se esperaba, 2015 fue el último año de la senda descendente en el déficit público.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2012201320142015
PIB real (miles de millones USD, a precios constantes de 2009)15.369,215.710,316.085,616.345,0
PIB (MM USD, a precios corrientes)16.163,1 16.768,117.418,917.942,9
Tasa de variación real (%) 2,21,52,42,4
Tasa de variación nominal (%)4,13,14,13,5
INFLACIÓN
Media anual (%)1,71,51,61,4
Fin de período (%)21,70,8-0,1
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%)0-0,250-0,250-0,250-0,26
Fin de período (%)0-0,250-0,250-0,250-0,375
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x 1.000 habitantes)315.217 317.292320.087321,368
Población activa (x 1.000 habitantes)154.975 155.389155.922157,833
% Desempleo sobre población activa8,17,46,24,9
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB -6,8-4,1-2,8-1,8
DEUDA PÚBLICA
en M USD16.432.730 17.351.97118.141.44418.922.179
en % de PIB101,7 101.8102.4101.8
EXPORTACIONES DE BIENES (BP)
en M USD 1.561.6891.592.7841.632.6391.573.453
% variación respecto a período anterior4,22,02,7-3,6
IMPORTACIONES DE BIENES (BP)
en M USD2.303.785 2.294.4532.374.1012.402.760
% variación respecto a período anterior 2,9-0.53,41,2
SALDO B. COMERCIAL
en M USD-741.171-702.587-741.462-759.307
en % de PIB 4,834,474,234,54
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en M USD-460.749-400.254-410.628-478.567
en % de PIB-3,0-2,3-2,3-2,4
DEUDA EXTERNA
en M USD15.929.96816.487.77116.487.77117.253.461
en % de PIB98,698,398,398,5
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en M USDn.d.n.d.n.d.n.d
en % de exportaciones de b. y s. n.d. n.d. n.d.n.d
RESERVAS INTERNACIONALES
en M USD151.372 145.740130.047128.135
en meses de importación de b. y s.n.d.  n.d.n.dn.d
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual1,281,321,331,11
fin de período1,291,371,231,08
Fuentes: Bureau of Economic Analysis, Bureau of Labor Statistics, Federal Reserve, Treasury Bulletin
Última actualización:  abril 2016

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Principales objetivos de política económica

El programa económico de la Administración Obama estuvo condicionado desde el principio de la crisis por la situación económica excepcional y se definió superponiendo medidas a corto plazo para estimular la demanda y reforzar la actuación de los estabilizadores automáticos, con otras medidas pensadas para tener un efecto a más largo plazo, guiadas por el objetivo de sustituir el patrón o modelo económico de crecimiento de los últimos años, actuando tanto desde la demanda como desde la oferta. Las medidas a largo plazo por el lado de la demanda se articularían en torno a dos ejes: inversión en infraestructuras (desarrollo de las redes de transporte, telecomunicaciones y energía además del impulso de una mayor eficiencia energética) y fomento de las exportaciones (nueva Estrategia Nacional de Exportación). Por el lado de la oferta, se planteaban reformas de la estructura productiva, como la reforma del sistema financiero (aprobada en julio 2010), del sistema educativo, o del seguro sanitario (aprobada en marzo 2010), entre otras.

En su discurso sobre el estado de la Unión, en enero de 2012, el Presidente Obama propuso un plan para sentar las bases, tras la crisis económica, que permitiera a la economía americana crecer y crear empleo de forma sólida y duradera (Build America to Last). Este plan contemplaba la recuperación de la producción industrial en EE.UU, incentivando a las empresas para que abandonen los procesos de deslocalización y vuelvan a invertir y crear empleo en EE.UU. Este proceso iría acompañado de un aumento de las exportaciones, impulsado por la Administración (Nueva Iniciativa de Exportación, cuyo objetivo era duplicar las exportaciones en cinco años) y por la firma de importantes tratados comerciales. En el área de la energía se planteaba, sin renunciar a los objetivos relativos a las energías renovables, el desarrollo y puesta en explotación de importantes nuevos yacimientos de gas y petróleo no convencionales, lo que está reduciendo notablemente el grado de dependencia energética y ha aumentado las perspectivas de reservas disponibles y de consumo en los próximos años. Por último, el plan también planteaba aumentar la inversión en infraestructuras así como en educación e innovación.

Más recientemente, en sus discursos del estado de la Unión de 2013 y 2014, el Presidente insistió en estas líneas de política económica, además de continuar con la política de consolidación fiscal.

La política monetaria continúa siendo expansiva. Tras el programa de compra de deuda pública de la Fed, por 600 millardos de dólares hasta el fin de junio de 2011, se puso en marcha un programa para cambiar la composición de la cartera de deuda, que vencía el 30 de junio de 2012: la Fed compró 400 millardos de dólares de títulos a largo plazo y vendió el mismo importe de títulos a corto plazo. La FED ha  prorrogado esta operación twist hasta finales de 2012, por importe de 267 millardos de dólares y ha puesto en marcha una tercera fase de expansión cuantitativa (QE3) sin límite cuantitativo ni temporal en principio. En 2014 la Fed ha comenzado a reducir los estímulos monetarios de forma gradual. Se ha mantenido hasta el presente (septiembre 2015) el tipo de  interés entre el 0% y el 0,25%, aunque seguramente la Fed llevé a cabo una primera subida de tipos durante este otoño.

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Previsiones macroeconómicas

El Fondo Monetario Internacional, en su World Economic Outlook publicado en abril de 2016, estima que la economía estadounidense en el año 2016 crecerá un 2,6 %, y que se mantendrá la misma tasa en 2017. En cuanto al desempleo, considera que se situará en el 4,8% en 2016, cifra idéntica a la estimada para el año siguiente. Por otro lado, sus predicciones sobre la inflación sitúan el IPC en el 0,8% en 2016 y el 1,5% en 2017. Respecto al sector exterior, el FMI espera déficit por cuenta corriente del -2,9% del PIB en 2016 y del -3,3% en 2017.

En el Economic Outlook de la OCDE de febrero de 2016 se estima un crecimiento de la economía estadounidense en 2016 del 2,0%. La estimación de crecimiento para 2017 se sitúa en el 2,2%.

Las últimas previsiones de crecimiento de la Reserva Federal para la economía americana se sitúan en el 2,2% para 2016, y el 2,1% para 2017. En cuanto al desempleo, las proyecciones para 2016 se sitúan entre el 4,7%, mientras que para 2017 descienden al 4,5%. La inflación se situaría en 2016 entre el 1,2%.

La Comisión Europea estimaba en sus previsiones de mayo de 2015 un crecimiento de la economía estadounidense del 2,7% para 2016 y del 2,6% para 2017. Según estas previsiones la inflación será del 1,2% en 2016 y del 2,2% en 2017. También se preveía que la tasa de desempleo se sitúe en el 4,8% en 2016 y el 4,7% en 2017. Por otro lado, el déficit por cuenta corriente en porcentaje del PIB será del -3,1% en 2016 y del -3,2% en 2017.

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Política fiscal y presupuestaria

La llegada de Bush al poder supuso un cambio de tendencia en la evolución de las cuentas públicas, pasándose en un año de un superávit de 128 millardos de dólares en 2001, equivalentes al 1,3% del PIB, a un déficit de 158 millardos (1,5% del PIB). Estas cifras se fueron incrementando, hasta que en 2004 se alcanzó un exceso de gasto de 413.000 millones (3,6% del PIB). A partir de entonces, la situación se fue corrigiendo. En 2005, la cifra se situó en el 3,2% del PIB, en 2006 en el 1,9% y en 2007 en el 1,2%.

Para el año fiscal 2008, la Congressional Budget Office (CBO) presentó un déficit de 454,8 millardos de dólares, 276 millardos más que el año anterior, incrementado en gran medida por las medidas de estímulo para amortiguar los efectos de la crisis. Este déficit supuso el 3,2% del PIB, que casi triplicó el 1,2% de 2007.

En el año fiscal 2009, el déficit fue de 1,4 billones de dólares, el 10% del PIB. Los ingresos cayeron en más de un 17% debido principalmente al descenso en la recaudación del impuesto de sociedades (un 54%) y los gastos se incrementaron en un 18%. La mayor parte de este incremento procede de los fondos del Troubled Asset Relief Program (TARP) y de los sistemas de cobertura médica Medicare y Medicaid. Los gastos en defensa aumentaron un 7,1%.

La CBO declaró un déficit de la Administración federal para el año fiscal 2010 (desde octubre 2009 a septiembre 2010), de 1,3 billones de dólares, 122 millardos inferior al alcanzado en el año anterior. Este déficit supone el 8,9% del PIB.

Durante el año fiscal 2011 (desde octubre de 2010 a septiembre de 2011) la Administración Federal incurrió en un déficit presupuestario de 1,29 billones de dólares, casi la misma cantidad que la registrada en el año 2010. Sin embargo en términos relativos supone una reducción y se sitúa en el 8,4% del PIB, debido al mayor crecimiento registrado.

En el año fiscal 2012 (desde octubre de 2011 hasta septiembre de 2012), el déficit presupuestario ascendió a 1,089 billones de dólares, un 10,2% menos que en el año fiscal 2011. La CBO estima esa cifra en 1,1 billones de dólares. Como porcentaje del PIB, el déficit ha bajado del 8,4% al 6,8% en el año fiscal 2012. 

En 2011 se aprobó la Budget Control Act, con el objetivo de alcanzar la consolidación fiscal a medio y largo plazo. En esta ley se contemplaba un recorte automático del gasto a partir del 1 de enero de 2013 en el caso de que no se llegara a un acuerdo en plazo de reducción del déficit de 1,2 billones de dólares en un período de 10 años. Ante la falta de acuerdo, en 2013 se puso en marcha el citado recorte automático del gasto (sequestration).

En el año fiscal 2013 (octubre a septiembre) la Administración Federal incurrió en un déficit presupuestario de 680 millardos de dólares, un 37,5% menos que en el año fiscal 2012 (1,09 billones de dólares, un 10,21% inferior al del 2011).

En el año fiscal 2014 (octubre a septiembre) la Administración Federal incurrió en un déficit presupuestario de 483,33 millardos de dólares, un 29% menos que en el año fiscal 2013 (680 billones de dólares, un 37,5% inferior al del 2012). Como porcentaje del PIB, el déficit ha bajado del 6,8% en 2012 al 4,1% en 2013 y al 2,8% en al año fiscal 2014. En este último ejercicio se ha acelerado el ritmo de reducción del déficit, gracias a los efectos de las medidas impositivas sobre los ingresos y a un crecimiento algo más moderado en los gastos.

En el año fiscal 2015 (octubre a septiembre) la Administración Federal incurrió en un déficit presupuestario de 483,33 millardos de dólares. Como porcentaje del PIB, el déficit ha bajado del 4,1% en 2013 al 2,8% en 2014 y al 1,8% en al año fiscal 2015. En este último ejercicio se ha acelerado el ritmo de reducción del déficit, gracias a los efectos de las medidas impositivas sobre los ingresos y a un crecimiento algo más moderado en los gastos.

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Política monetaria

La política monetaria en los EE. UU. es diseñada y ejecutada por la Reserva Federal. La Reserva Federal es un organismo público-privado independiente del ejecutivo y está compuesta por el Board of Governors y por los Bancos Regionales de la Reserva Federal.

El Board of Governors es una agencia pública de EE.UU. cuya sede se encuentra en Washington, DC. Está formada por siete miembros que son nombrados por el Presidente de EE.UU., con consejo y consentimiento del Senado, por un plazo de 14 años. Los nombramientos son escalonados, uno cada dos años, de modo que ningún Presidente o Senado, pueda manipular la composición del mismo. El presidente del Board of Governors es nombrado por el Presidente de EE.UU. por un plazo de 4 años, con posibilidad de reelección, hasta un máximo de 14 años. Normalmente, la mayoría de miembros del Board of Governors provienen del sector bancario.

Dos veces al año, el Board of Governors debe remitir al Congreso un informe sobre el estado de la economía y la dirección de la política monetaria y su presidente debe prestar declaración sobre este informe.

Los Bancos Regionales de la Reserva Federal, el lado privado de la institución, son doce: Boston, Nueva York, Filadelfia, Cleveland, Richmond (Virginia), Atlanta, Chicago, St. Louis, Minneapolis, Kansas City (Misuri), Dallas y San Francisco.

La principal función de la Reserva Federal es asegurar el correcto funcionamiento del sistema monetario y para ello asume las siguientes funciones:

Tiene el monopolio de la impresión de moneda. Actúa como banco de los bancos, participando en las transacciones de éstos como proveedor de dinero en efectivo y como cámara de compensación. Asimismo, los bancos poseen depósitos o saldos en la Fed, tanto saldos de compensación, como las reservas obligatorias.  Es la encargada de controlar la oferta monetaria y lo hace a través de tres instrumentos: los requerimientos de reservas, la tasa de descuento y las operaciones de mercado abierto.

Principales instrumentos de política monetaria

Los coeficientes de reservas legales: los bancos están obligados a mantener una cantidad de fondos en forma de reservas para satisfacer salidas inesperadas de dinero. Los bancos pueden mantenerlas en efectivo o como depósitos en la Reserva Federal.   Operaciones de mercado abierto: se trata de la herramienta más frecuente y efectiva de la Fed para modificar la oferta monetaria. La operación es sencilla: mediante la compra de valores del Estado nacional en el mercado inyecta dinero en la economía y mediante su venta detrae liquidez del sistema. Para ello el FOMC emite directivas al securities trading desk del Banco de la Reserva Federal de Nueva York indicándole las operaciones a realizar. El precio de estos valores se determinará en el mercado, en función de la oferta y la demanda. Control del tipo de interés a través de la gestión del “federal funds rate: se trata de otra herramienta a disposición de la Fed que le permite influir directamente sobre el tipo de interés y, a través de éste, en el nivel de actividad de la economía.   Cambios en el tipo de descuento: los bancos pueden pedir prestadas reservas directamente a la Fed en su ventanilla de descuento y la tasa de descuento es el tipo de interés al que la Fed presta ese dinero. El Board of Directors establece estos tipos, aunque está sujeto a la revisión del Federal Reserve Board. Operaciones con moneda extranjera: las compras y ventas de moneda extranjera se realizan a través del FOMC en cooperación con el Tesoro, que tiene la responsabilidad en este tipo de operaciones. La FED no tiene objetivos de tipo de cambio, ni niveles deseados para el precio del dólar, sino que, actúa para contrarrestar movimientos desordenados en los mercados de divisas, como movimientos especulativos que pueden crear problemas en el funcionamiento de este mercado o en los mercados financieros.

Las operaciones de mercado abierto son dirigidas por el FOMC, el Comité Federal de Mercado Abierto, que está formado por los siete miembros del Board of Governors, el director del Banco de la Reserva Federal de Nueva York y cuatro presidentes del resto Bancos Regionales de la Reserva Federal (estos últimos son elegidos de forma rotatoria, por el plazo de un año).  

El FOMC se tiene que reunir al menos cuatro veces al año, aunque por lo general se reúne unas ocho veces. En cada una de estas reuniones regulares el Comité vota sobre la política monetaria que se llevará a cabo hasta la siguiente reunión. Debido a la confidencialidad de la información tratada, la asistencia a las reuniones se limita a los miembros del FMOC, los presidentes de los bancos de la Reserva Federal que no son miembros del FOMC, el jefe del System Open Market Account y un reducido número de personal del Board of Governors y del Reserve Bank.

En estas reuniones, cada uno de los miembros del FOMC y los presidentes de los bancos de la Reserva Federal expresan su punto de vista sobre el estado y las perspectivas de futuro de la economía y, en consecuencia, la dirección que debe seguir la política monetaria. Tras esa primera intervención, cada uno de los participantes hace una serie de recomendaciones de política monetaria más explícitas. Finalmente el Comité debe alcanzar el consenso sobre cuál debe ser la política monetaria, que se incorporará a una directiva para el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, ya que éste es el banco que ejecuta las transacciones del sistema de cuentas de mercado abierto.

La política monetaria de la Reserva Federal durante los años de la crisis fue de carácter expansivo, con la compra de importantes volúmenes de deuda pública y el mantenimiento de los tipos de interés entre el 0% y el 0,25%. Tras el programa de compra de deuda pública de la FED, por valor de 600 millardos de dólares hasta junio de 2011, se puso en marcha un programa para cambiar la composición de la cartera de deuda, que vencía el 30 de junio de 2012. La FED compró 400 millardos de dólares de títulos a largo plazo y vendió el mismo importe de títulos a corto plazo. La FED prorrogó esta operación twist hasta finales de 2012 por importe de 267 millardos de dólares y puso en marcha una tercera fase de expansión cuantitativa (QE3) en 2013 por importe de 85.000 millones de dólares mensuales, sin límite temporal. El compromiso de la FED ha sido continuar con esta política expansiva hasta reducir la tasa de paro al 6,5%. En 2014 la FED comenzó a reducir los estímulos monetarios de forma gradual, acabando con su programa de compra de activos en octubre de 2014. En el año 2015, la atención de la FED se encaminó hacia la normalización monetaria, es decir, a subir los tipos de interés de referencia. Lo hizo en el mes de diciembre desde los 0,125 a los 0,375, en lo que supuso la primera subida de los tipos en casi una década. En enero de 2016, se llevó a cabo una nueva subida hasta las 0,5, nivel que se mantiene a la fecha de elaboración de este informe.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Políticas estructurales

La Administración Obama durante sus primeros cuatro años tomó tanto iniciativas económicas urgentes de carácter general como propuestas de intervención en los sectores más afectados por la crisis. Medidas de estímulo a la actividad de las pequeñas empresas y extensiones del seguro de desempleo y otros incentivos para tratar de reactivar la actividad económica, la mayoría de ellos fiscales o financieros, se alternaban con medidas primero para tratar de reactivar los sectores inmobiliario y bancario, después el sector del automóvil.

El primer conjunto de medidas se incluían ya en febrero de 2009 en un paquete de estímulo superior a los 790 millardos de dólares denominado American Recovery and Reinvestment Act.

El segundo programa de estímulo se aprobó en diciembre de 2010 y consistió en la extensión durante dos años más de los recortes de impuestos impulsados por G.W.Bush, que expiraban a finales de 2010, junto con la extensión de las prestaciones por desempleo a parados de larga duración durante un año más. Ambas medidas supusieron un total de 858 mil millones de dólares.

Una de las reformas estructurales estrella del programa electoral demócrata, la reforma sanitaria, fue finalmente firmada por el Presidente el 23 de marzo de 2010. Su aplicación permitirá ampliar la cobertura sanitaria a 32 millones de personas que carecían de seguro. Sin embargo, alrededor de 15 millones de personas permanecerán sin cobertura, la mayoría de ellos inmigrantes indocumentados. Se espera que la reforma elimine gastos médicos innecesarios, pero no recortar los servicios del programa Medicare. Por otro lado, se prevé reducir los costes a largo plazo, mejorando la situación fiscal, y permitiendo ahorrar más de 100.000 millones de dólares.

La otra gran reforma estructural, la reforma del sistema financiero, fue aprobada finalmente en julio 2010: la Dodd–Frank Wall Street Reform and Consumer Protection Act. Las principales características de esta reforma son las siguientes: 1. Se creó una agencia de Protección al Consumidor Financiero (CFPB); 2. El Tesoro, el FDIC y la Reserva Federal acordarán la liquidación de entidades con problemas; 3. La mayoría de los contratos de derivados tendrán que llevarse a cabo a través de cámaras de compensación; 4. Los bancos sólo podrán adquirir algunos tipos de derivados (los de menor riesgo); 5. Las inversiones por cuenta propia de los bancos en hedge funds, en capital privado o en fondos inmobiliarios quedan limitadas al 3%; 6. Se creó un Consejo de Supervisión de la Estabilidad Financiera (FSOC), compuesto por un grupo de reguladores y presidido por el Secretario del Tesoro, creando de este modo un sistema de alerta temprana que vigile el riesgo sistémico.

En agosto de 2011 el Congreso aprobó un acuerdo para reducir el déficit público como mínimo en 3,1 billones de dólares en los siguientes diez años (2012-2021), junto el aumento del techo de la deuda entre 2,1 y ,4 billones de dólares.

El acuerdo aprobado, la ley Budget Control Act, presenta las siguientes características:

1.- Incorpora un mecanismo extraordinario para aumentar el límite de la deuda pública entre 2,1 y 2,4 billones de dólares (desde los 14,3 billones de dólares actuales hasta los 16,4 o 16,7 billones).

2.- Establece límites a los gastos discrecionales para los años fiscales 2012-2021, en particular fija techos a los gastos discrecionales en seguridad y no seguridad para 2012 y para el caso en que el  Comité Conjunto del Congreso para la elaboración de un programa de reducción del déficit para los próximos diez años, creado al efecto, no consiga llegar a un acuerdo o no se apruebe su propuesta (el programa tiene que incorporar propuestas para reducir el déficit en 1,5 billones de dólares), fija una reducción automática distribuida de manera uniforme entre 2013 y 2021 de 1,2 billones de dólares repartidos de igual forma entre gastos en defensa y no defensa, excluyendo de estos últimos la seguridad social, el programa de seguro médico para las rentas más bajas (Medicaid), el seguro de desempleo, los programas para familias de renta baja y otras pensiones civiles y militares.

3.- Requería al Congreso la votación de una enmienda a la Constitución para la introducción del equilibrado como requisito del presupuesto federal, lo que todavía (septiembre de 2015) no ha tenido lugar.

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