Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

Egipto es el más poblado de los países árabes, su población supera los 92 millones y representa el 26% de la misma. Está encuadrado en el grupo de países de renta media, con un PIB de 315.000 millones de dólares en 2014/15. Egipto es la segunda mayor economía de Norte de África y Oriente Medio tras Arabia Saudita (según datos del FMI). Se estima que el sector informal supone el 30-35% de la actividad económica del país.

La economía egipcia está diversificada. Aproximadamente la mitad de su PIB está compuesto por el sector servicios, que incluye el sector público, el turismo y el Canal de Suez. El turismo es altamente dependiente de la situación del país/ región y en los últimos años ha mostrado una gran sensibilidad a la situación de inseguridad del país y a los ataques terroristas. El Canal de Suez es la tercera fuente de divisas convertibles -aporta aproximadamente el 10% de éstas- tras las remesas de emigrantes y el turismo (aunque hay ejercicios en los que ha superado a este último)

La agricultura está viendo mermada su importancia relativa en los últimos años aunque emplea al 30% de la mano de obra (lo que da idea de relativamente baja productividad) y genera la mayor parte de las exportaciones no petroleras. En el año fiscal, 2014-2015, la contribución al PIB fue de 11.2%, con una disminución de 3 puntos. Egipto, que cultiva sólo el 5% de su superficie, carece de autosuficiencia alimentaria y es el principal importador de cereales del mundo.

La industria, por su parte, supone el 18% del PIB y está constituida fundamentalmente por el sector petroquímico, el textil y agroalimentario.

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Precios (minoristas y mayoristas)

Las reformas estructurales, permitieron estabilizar la tasa de inflación en torno al 10,5% desde finales de 2010 hasta la Revolución de 2011, tras alcanzar un pico del 24% en agosto de 2008. Los repuntes inflacionistas se suelen producir por incrementos estacionales en los precios de los alimentos, que representan el 40% de la cesta de productos que compone el índice de precios al consumo (IPC) egipcio. Asimismo, los cuellos de botella generados por las deficientes infraestructuras de transporte y de almacenamiento afectan negativamente a los precios.

La incertidumbre política que siguió a la Revolución aminoró la pujante demanda interna y dicha ralentización de la demanda tuvo como consecuencia una reducción paulatina de la inflación, que se situó en el 4,7% a finales de 2012.  

Sin embargo, la depreciación frente al dólar sufrida por la libra egipcia a lo largo del primer semestre de 2013 provocó un repunte inflacionista, de modo que al final del año fiscal 2012/2013, llegó al 9,8%, ya que la mayor parte de la inflación egipcia es importada, pues Egipto es importador neto de alimentos. A finales del ejercicio 2013/14 la tasa de inflación se moderó ligeramente, 8,2%, como resultado de una caída de los precios internacionales de los alimentos.

Las medidas de consolidación fiscal adoptadas en julio de 2014 en particular , el programa de ajuste fiscal de 5 años introducido por el gobierno de El Sisi en julio de 2014 para eliminar gradualmente subsidios a la energía , se materializaron en un repunte del nivel general de precios, si bien la inflación va alejándose paulatinamente de los 2 dígitos.

Según los datos más recientes de la Oficina de Estadística del Gobierno egipcio (CAPMAS), la inflación alcanzó el 10,4% en el año 2015; superior a la media anual de 10,1% en 2014, debido a los factores comentados: impacto de la cadena de suministro y al debilitamiento de la libra. Sin embargo, nuevos descensos en los precios mundiales del petróleo deberían permitir un relajamiento de la presión inflacionista en 2015/16. Asimismo, habrá que tener en cuenta el efecto de la devaluación de la libra egipcia de marzo 2016 en los precios domésticos. 

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

A partir de la década de los 80 y a raíz de la iniciación de un programa de expansión y modernización del sector, se ha notado un gran esfuerzo por parte del Ministerio de Transportes a través de la General Authority For Roads, Bridges And Land Transport, (GARBLT) en lo que se refiere particularmente a la construcción y mejora de carreteras, a pesar de lo mucho que queda por hacer. Egipto posee ahora 127.742 km de carretera asfaltada, aunque todavía existen muchos tramos en malas condiciones, de los que 838 km son de autopista. Se ha acometido también la construcción de una carretera de circunvalación de El Cairo de 90 km y un proyecto de mejora de la autopista que une Alejandría con El Cairo. El Ministerio de Transportes tiene intención de licitar una serie de carreteras de peaje en los próximos años. 

Por otro lado, a principios de 2014 empezó a implementarse el plan estratégico de carreteras en Egipto con un largo de 7263 Km. En 2016, se han terminado de construirse 5.000 km y 150 puentes con un coste total de 80 mil millones de LE. Este plan lo ha llevado a cabo la Autoridad politécnica de las Fuerzas Armadas egipcias que en los últimos años está ayudando – por orden de El Sisi – a la autoridad de caminos, puentes y transporte terrestre que depende del Ministerio de transporte.

El sistema de ferrocarril egipcio es el más antiguo de la región y la administración egipcia en los últimos años ha acometido una mejora de la infraestructura férrea, en particular de su señalización, que forma parte de un Programa ambicioso de reforma integral del sector, cuya gestión actual es ineficiente, ya que prácticamente no se utiliza para el transporte de mercancías y el transporte de viajeros está muy por debajo de su enorme potencial.

El Cairo cuenta con una red de metro que se encuentra en plena expansión y en la actualidad está desarrollando la línea 3 de metro de la ciudad, con algunos tramos ya en funcionamiento. La obra civil fue adjudicada a un consorcio francés y el material rodante a Mitsubishi.

Adicionalmente el gobierno egipcio está valorando la posibilidad de unir las ciudades satélites de El Cairo con la capital por medio de un sistema de cercanías, así como la construcción de una red de metro de 46 km de longitud en Alejandría.

El transporte aéreo nacional está dominado por EgyptAir, que opera en régimen de monopolio, si bien la situación parece próxima a cambiar debido a las presiones para liberalizar el sector que está recibiendo el gobierno por parte del fuerte lobby formado por las empresas turísticas egipcias. Por el momento la línea aérea estatal ha emprendido un programa de modernización y al mismo tiempo ha creado una línea de bajo coste que opera tanto en el mercado nacional como el regional.

Los aeropuertos pertenecen en su mayoría al estado y EgyptAir cuenta con la concesión de la explotación de algunos de ellos. La Egyptian Airports Company es la empresa estatal encargada de las obras de mejora de la red aeroportuaria. El aeropuerto internacional de El Cairo es el aeropuerto más grande del país; cuenta con cuatro terminales, una de las cuales está especializada a transporte de mercancías. El aeropuerto está bien conectado con la red de aeropuertos egipcios y cuenta con vuelos directos a prácticamente todos los países del mundo. Existen aeropuertos internacionales en otros lugares como en Alejandría (Borg el Arab), Luxor, Asuán, Hurghada, Taba y Sharm El Sheikh. También hay aeropuertos construidos y operados por compañías privadas como los de Alamein y Marsa Alam.

El Gobierno trata de potenciar el transporte fluvial, mediante la construcción de seis puertos a lo largo del Nilo, cuyos estudios de viabilidad están actualmente en marcha.

En cuanto a transporte marítimo, El Cairo está a dos horas del puerto de Alejandría, que es la puerta de entrada de mercancías al mercado egipcio. Asimismo, está a tres del gran puerto de contenedores de Port Said, que se han convertido en el tercero más grande del Mediterráneo y punto de encuentro de las grandes rutas transoceánicas entre Europa, África y Asia, que atraviesan el Canal de Suez. También en el Mediterráneo, está el puerto de Damietta, especializado en el transporte de gas licuado y granos a granel. Otros puertos marítimos de importancia creciente son los de de Ain Sokhna (privado) y Safaga, en el Mar Rojo. Aproximadamente, el 60% de todos los barcos comerciales en el mundo usan las aguas del Mar Rojo a través del estrecho de Bab-el-Mandeb hacia el Golfo de Adén y el Océano Índico.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

Según los datos referidos a población, publicados por la Oficina de Estadística egipcia en junio de 2015, de los más de 63 millones de egipcios mayores de 15 años, la población activa estaba solamente constituida por 28,4 millones de personas.

El número de parados ascendía en ese momento a 3,6 millones y el gobierno cifraba la tasa de paro en el 12,8% en dicha fecha. La ralentización de la economía tras la revolución de enero de 2011 ha incidido negativamente en la tasa de desempleo, de modo ésta se ha visto vio incrementada en un 3%.

La siguiente tabla desglosa la distribución del empleo según los sectores de actividad:

Sector Porcentaje de población ocupada
Agricultura, pesca y ganadería 27,5%
Minería 0,2%
Ind. manufacturera 11,1%
Construcción 11,3%
Servicios 48,2%

 

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PIB per capita y distribución de la renta

Las altas tasas de crecimiento económico registradas en los últimos años han incrementado la renta per cápita egipcia desde 700$ en 2004 hasta los aproximadamente 3.356$ en 2014/15. Por su parte, deben tenerse en consideración las grandes desigualdades sociales existentes en el país, que tienen como consecuencia que solamente una pequeña proporción de la población pueda asemejarse en poder adquisitivo y en hábitos a la población de países occidentales. En efecto, los ingresos medios de un ciudadano egipcio ascienden a 63 euros/mes y sólo aproximadamente unos 15 millones de personas componen las clases adineradas del país.

Según el PNUD, el índice de Gini (indicador de distribución de la renta) para Egipto es del 30,8%, inferior al 34,7% para España, lo que indicaría una menor dispersión en Egipto. No obstante, hay que considerar que este valor no es indicativo de la situación real de Egipto por dos razones fundamentales:
1. El Índice de Gini solamente considera las rentas salariales y no las procedentes de otras fuentes de riqueza. En Egipto las diferencias salariales no son tan altas como las diferencias de riqueza, que son el origen de las rentas de las clases más altas.
2. Las desigualdades sociales en Egipto se dan principalmente entre dos bloques de la población, siendo el más numeroso el que comprende a las clases más bajas, lo que sesgaría la estimación del coeficiente de Gini.  

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Sector primario

La participación del sector primario en el PIB total cayó desde el 25,6% en 1985 al 11,2% en el ejercicio 2014/2015 (según últimos datos publicados por el Banco Central de Egipto y por el Grupo Banco Audi). No obstante, continúa empleando al 27,5% de la mano de obra y generando más del 9% de las exportaciones totales.

La superficie cultivable del país representa el 3% del territorio y se reduce prácticamente a la cuenca del río Nilo y a los cuatro oasis principales. La tierra negra del Nilo es muy rica en nutrientes y permite hasta tres y cuatro cosechas al año de determinados productos.

Egipto, que fue durante siglos el granero de Europa, importa anualmente 5.000 millones de dólares en alimentos (10-15% del total de sus importaciones). La agricultura depende casi enteramente del riego con las aguas del Nilo, los acuíferos se están salinizando por sobre-explotación y solamente un 4% de la superficie del país es actualmente cultivable. En este contexto y con una población creciente, el Gobierno está decidido a introducir eficiencia en el consumo del agua mediante proyectos de regadío por goteo, implantar cultivos que acepten un mayor grado de salinización del agua, mejorar la red de canales y drenajes del país, instalar plantas desaladoras, etc.

Entre las principales cosechas destacan el trigo con 9,2 millones de toneladas en la campaña de 2014 y el maíz con 5,7 millones de toneladas en 2013 (últimos datos oficiales publicados). Además, tiene importancia la cosecha de arroz con 6 millones de toneladas (datos de 2015) y el algodón, con una producción de 0,25 millones de toneladas y que ha sufrido un descenso importante frente a la producción de solo dos años atrás con más de 0,5 millones de toneladas (2011). Por último, cabe destacar la alfalfa, las habas en invierno y, por supuesto, la caña de azúcar, que con una producción de 15,7 millones de toneladas, se cultiva a lo largo del año en el Alto Egipto y ocupa una gran superficie. Durante la campaña de 1998/1999 quedó totalmente liberalizado el comercio de algodón. Las frutas y las hortalizas, así como el arroz se producen en cantidades suficientes para satisfacer la demanda local.

Entre los productos agrícolas, destacan primeramente las exportaciones de algodón y cítricos, seguidas de las de patatas y de las de plantas medicinales. Cabe destacar que la superficie total cultivada en Egipto se calcula cada diez años y está alrededor de 10 millones de feddanes (unos 2400 millones de hectáreas). El último dato publicado por el Banco Central de Egipto es un crecimiento anual de 2.9% de la superficie cultivada.

En cuanto a la producción ganadera, puede decirse que la misma no ha tenido un desarrollo positivo en Egipto, a pesar del proteccionismo y los precios elevados. El reciente abandono de esta política provocó nuevas caídas de la producción, con la excepción de la industria avícola gracias a las fuertes inversiones realizadas en este sector. No obstante, la producción avícola es fuertemente dependiente de la oferta y precios internacionales debido a que la mayor parte de sus inputs es importada.

En cuanto a la pesca, la producción total en 2013 (últimos datos publicados) fue de aproximadamente 1,5 millones de toneladas, un 6% por encima del año precedente. Egipto se ha marcado el objetivo de producir 2 millones de toneladas en 2020. La mayor aportación procede de la piscicultura, que supone el 72% de la producción total de Egipto y que en 2012 aumentó la producción en un 3,1%, resultado del esfuerzo del Gobierno en el fomento del uso de lagos y ríos para la realización de proyectos de piscicultura. Egipto exporta aproximadamente unas 2.900 toneladas al año, generalmente de buena calidad.

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Sector secundario

El empleo en el sector secundario representa en torno a un 23% del total, cifra que, de acuerdo con los datos suministrados por el Ministerio de Planificación, ha tenido una evolución bastante estable a lo largo de los últimos años. Su contribución al PIB representaba el 34,2% en 2014/2015.

Minería

Con excepción de la explotación de hidrocarburos, la minería en Egipto es de una importancia relativa. Todo el subsector supone un 12,8% del PIB ( año fiscal 2014/2015).

Las reservas de carbón, localizadas principalmente en el Sinaí, se estiman en 50 millones de toneladas.

Hay que mencionar también la producción de mineral de hierro (6 millones de toneladas en 2009) y de fosfatos (1,6 millones de toneladas), estimándose las reservas de mineral de hierro por encima de los 400 millones de toneladas.

Egipto posee también depósitos de manganeso, zinc, cobre, plomo, potasa, etc., aunque su remota localización y su elevado coste de extracción y transporte condicionan notablemente su explotación.

Hidrocarburos, derivados del petróleo y petroquímico

En Egipto, el sector secundario se encuentra altamente dominado por la extracción, desarrollo y producción de derivados del sector de hidrocarburos, pues en 2014 producía unos 664.000 barriles de petróleo al día (es el 28º productor mundial) y unos 43 millones de tep de gas. La extracción ha registrado tasas de crecimiento negativas (-5.3%) debido al retroceso en los precios mundiales del petróleo y del gas natural además de la disminución del volumen de producción del crudo.

Tras los recientes descubrimientos de gas, las reservas probadas de gas natural en 2014 ascendían a 77 billones (españoles) de pies cúbicos, equivalentes al 1,12% de las mundiales y al 14,1% de las africanas y se espera que los nuevos hallazgos permitan incrementar la producción de gas. Esto es absolutamente necesario, pues debido a falta de planificación, La producción fue declinando en los últimos años de Mubarak y en la época de Morsi sin haberse hecho nuevas exploraciones. Desde 2013 la producción de gas ha sido insuficiente para satisfacer la demanda interna, de modo que ha sido necesario restringir el suministro a la industria, además de que se ha dejado de exportar gas para, en su lugar, destinarlo al consumo local, con la consecuente caída en la entrada de divisas y problemas por incumplimiento de contratos firmados con empresas extranjeras. Según las últimas declaraciones del Ministerio de Petróleo en enero de 2017, Egipto podría alcanzar la autosuficiencia a finales de 2018.

En este sentido, hay que destacar que en agosto de 2015, la firma italiana ENI descubrió el mayor yacimiento de gas del Mediterráneo en aguas egipcias, Zhor (a 180 km al norte de Port Said). Se estima que la cifra total de reservas de gas podría verse incrementada en 30 billones (españoles) de pies cúbicos adicionales. El desarrollo de Zohr tardaría por lo menos tres años (2019). De confirmarse estos datos, Egipto volvería a ser autosuficiente e incluso podría volver a exportar gas en la próxima década. Según los expertos, es posible que se descubran más yacimientos en la zona.

Entre los proyectos estratégicos cabe mencionar la negociación que se está llevando a cabo con Israel para importar gas desde el yacimiento de Tamar (en funcionamiento desde 2013 operado por la empresa americana Noble Energy y por la empresa israelita Delek Group), ya que el segundo yacimiento, Leviathan, todavía no está operativo (se tardarían unos 2 años y medio desde que se llegue a un acuerdo por parte de las autoridades competentes israelitas sobre posibles prácticas restrictivas de la competencia en la explotación del gas) o la importación de gas natural licuado y su posterior regasificación en la plataforma flotante que la empresa noruega Höegh ha alquilado al Gobierno egipcio entre otros.

Relacionado con la importancia de la industria extractiva de hidrocarburos, debe hacerse mención especial a las actividades de refino de crudo y a la industria petroquímica. La capacidad actual de refino en el país es de 28 millones de toneladas anuales (726.300 b/d), repartidas entre nueve empresas distribuidas por todo el país. El Ministerio del Petróleo ha fijado como prioridad absoluta el incremento de la capacidad de refino del país y poder reducir el gap existente entre la producción local y la importación de crudo. En este sentido, dicho Ministerio tiene como objetivo aumentar la capacidad de refino para alcanzar los 30 millones de toneladas de petróleo crudo en la segunda mitad de 2017.

La industria petroquímica se encuentra en fase de expansión y el Ministerio del Petróleo egipcio ha puesto en marcha un nuevo plan nacional global para petroquímicos, con el fin de abastecer la demanda creciente  y abrir nuevos mercados de exportación. Existen proyectos para producir fibra acrílica, propileno y polipropileno, metanol, poliestireno, amoniaco, urea y poliéster.


Industria manufacturera

Hasta hace pocos años, destacaban en el panorama industrial de Egipto los sectores textil y alimentación. Sin embargo, en este momento, aunque ambos siguen representando la parte más importante del sector manufacturero y de transformados, se detecta un aumento en la importancia de otros sectores como el mueble, productos cerámicos, industrias farmacéuticas y diversas ramas de la industria metalúrgica.

Es conveniente señalar que el sector textil, está atravesando una serie de dificultades. A pesar de ser uno de los principales productores mundiales de algodón, el sector textil egipcio arrastra problemas de exceso de personal, de tecnología obsoleta y de falta de control de calidad en las actividades de hilado y tejido, en manos del estado. Sin embargo, el subsector de la confección, privado en un 90%, se encuentra en plena expansión.

En diciembre de 2004 Egipto firmó un acuerdo con EEUU e Israel para establecer siete zonas industriales cualificadas (QIZ), de forma que los productos manufacturados en ellas, siempre y cuando Israel participara en un 11,7% del valor del producto, pueden ser exportados a EEUU exentos del pago de aranceles. El QIZ beneficia sobre todo el sector textil. Según los últimos datos publicados, el QIZ tiene en total 600 compañías registradas distribuidas en las siete zonas cualificadas, de las cuales 196 se dedican a ropa confeccionada. En el tercer trimestre del año 2015  las exportaciones alcanzaron los 221.9 M$  y  las importaciones  24.3 M$ . En total, desde el inicio de las actividades de QIZ en 2004 hasta ahora, las exportaciones alcanzaron 8099.4 M$ y las importaciones 865.4 M$.

Por su parte, el sector del automóvil  ha alcanzado un desarrollo considerable tras el abandono de su monopolio por parte del sector privado en el año 1991, fecha a partir de la cual han empezado a erigirse nuevas plantas de ensamblaje de automóviles, existiendo actualmente alrededor de 12 marcas extranjeras actuando en este mercado, básicamente de EEUU, Alemania, Italia, Francia, Japón, Corea, etc. No obstante. se prevé que la escasez de divisas y una moneda débil continuarán limitando el crecimiento en el mercado de automóviles en 2016 ya que los consumidores se enfrentan a precios más altos para los vehículos y los productores nacionales tienen dificultades para obtener las divisas necesarias para pagar los kits y componentes importados.

En Egipto la industria pesada se centra en la producción de acero, aluminio y cemento. El sector cementero, empujado por el boom de la construcción, se expandió enormemente hasta convertirse en unas de las mayores del mundo. Sin embargo, los problemas energéticos del país hicieron que la producción local cayera un 33% desde 2013. Los desafíos a los que se enfrenta el sector consisten en la diversificación de las fuentes de energía con la que hacer funcionar las plantas productoras, puesto que las expectativas de crecimiento de la industria de la construcción auguran una fuerte demanda de cemento. En este sentido, el Ministerio de Industria va a subastar 14 licencias para la construcción de fábricas de cemento en 9 provincias con una capacidad total de 28 millones de toneladas anuales (2 millones cada planta).

Otro sector que presenta buenas perspectivas para el futuro es el de fertilizantes. De hecho, Egipto consume aproximadamente 14.3 millones de toneladas de fertilizantes nitrogenado y fosfatado al año. Existen actualmente 12 grandes fábricas estatales productoras de los dos tipos, fosfatados y nitrogenados. Sin embargo, durante los dos últimos años, ha bajado la producción de fertilizante y su exportación por la escasez del gas natural líquido. El último dato disponible indica que la exportación en el año 2014 cae un 30% (de 6722 a 4677 mil millones de LE)

Entre los planes de expansión se destaca la construcción de un macro complejo de fertilizantes en Ein Sokhna (Mar Rojo) que será el mayor complejo construido en Egipto en este sector (la producción de 300.000 toneladas/año con una inversión total de 1.500 millones de dólares) .Se espera que otras dos fábricas empiecen en el año fiscal 2016/17 la producción de urea y de amoniaco.

Además Egipto tiene abundantes rocas de fosfato cuya demanda mundial está creciendo. Se estima que el sector del fertilizante fosfatado puede absorber inversiones 10 veces más de lo actual. Para ello, la IDA – Industrial Development Authority – aprobó en 2015 el establecimiento de 10 nuevos proyectos para producir el fertilizante fosfatado, y en estos momentos, dos de ellos se están implementando. Por otro lado, en Asuán se ha construido una fábrica de fertilizante NPK (nitrógeno – fósforo – potasio) con una inversión de 1.200 millones de dólares y empezará a producir a finales de 2016.

Existe también una importante industria de defensa que emplea a unos 75.000 trabajadores y produce no solamente armamentos, sino también diversos productos industriales de uso civil.

En cifras globales, el sector manufacturero y transformados ha registrado en 2015/16 una leve reducción de crecimiento de 228.3 a 227.9 MLE siendo su contribución en el PIB de 12 mil millones en 2015/16 después de 12.300 millones de dólares en 2014/15.

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Sector terciario

El sector terciario supone, según las autoridades egipcias, alrededor del 50% del PIB. A diferencia de la evolución en los sectores primario y secundario, el peso del sector terciario ha venido aumentando paulatinamente en los últimos años, al tiempo que se ha mantenido en las mismas cifras en lo que a mano de obra empleada se refiere. Los tres grades motores de la economía de los últimos años han sido el comercio, la construcción y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. No debe olvidarse tampoco la relevancia del sector turístico y el Canal de Suez.

Puede decirse, por lo tanto, que en la economía egipcia existe una preponderancia del sector servicios, teniendo una especial relevancia dentro del mismo el turismo y el Canal de Suez.

Turismo

El turismo ha sido tradicionalmente uno de los sectores más importantes de la economía egipcia, llegando a representar el 19,5% del PIB en 2007 según datos del World Travel and Tourism Council. En los años precedentes a la Revolución de enero de 2011 registró un crecimiento muy notable (en 2009/2010 alcanzó los 14,7 millones de visitantes), y constituía una de las principales fuentes de divisas del país. Su evolución se ha visto afectada en ocasiones por diversos acontecimientos y problemas de seguridad, tanto dentro del país como en la región.

Antes de la Revolución, se estimaba que creaba 1,8 millones de empleos directos y que 5 millones de personas dependían indirectamente de este sector para vivir. En algunos sectores del Alto Egipto y en ciertos lugares de la costa del Mar Rojo, el turismo es prácticamente la única fuente de empleo. Los principales países de origen de los turistas eran Rusia, con tres millones de turistas al año, Reino Unido, con casi dos millones, e Italia.

En los últimos años el peso del sector en el PIB ha ido cayendo tras la expulsión de Mubarak, con la llegada al poder de los Hermanos Musulmanes y el primer año del Presidente El-Sisi. (14,5% en 2011, 12,4% en 2013, 12,8 % en 2014). A pesar de todo, el turismo interno y de países de la región se ha mantenido en niveles aceptables. 

La política turística, que se había centrado tradicionalmente en la herencia arqueológica del país como medio de atracción, se orientó a diversificar la oferta en la última década y media, comenzando a explotar el turismo de sol y playa, lo que multiplicó la afluencia de turistas y, consecuentemente, los ingresos del sector. Los puntos de atracción más importantes en este sentido se encuentran en el Mar Rojo y son Hurgada y Sharm El Sheikh. Asimismo, el Ministro de Turismo dio a conocer en 2014 los planes de desarrollo turístico de la Costa Norte, una franja de 500 Km de litoral que va desde El-Alamein hasta la frontera con Libia.

A pesar de que el turismo ha sido tradicionalmente uno de los sectores más importantes de la economía egipcia, en el ejercicio 2014/2015 su peso fue de alrededor de un 10% del PIB, según datos publicados por el Grupo de Banca Audi y el ministerio de turismo registró 9,3 millones de visitantes en 2015. Su recuperación se ha visto truncada por el deterioro de la seguridad y la amenaza yihadista y por el atentado contra el avión ruso en el Sinaí, que supuso que Rusia y el Reino Unido suspendiesen vuelos a Sharm El Sheikh.

Según datos del Ministerio de Turismo, en el primer trimestre de 2016 el turismo ha caído un 40% respecto al mismo trimestre del año anterior y el total de visitantes en 2016 ha sido 4,8 según CAPMAS, la agencia oficial de estadísticas, aunque se espera atraer 12 millones de turistas a finales del 2017 gracias a un plan basado en seis puntos: nuevos acuerdos de asociación con socios internacionales en el sector turístico; apertura de nuevos destinos y de bajo coste con las líneas aéreas egipcias (Egyptair); mejora de la infraestructura turística con el apoyo a inversores; atraer inversores internacionales; impulso al turismo verde y sostenible.

Los ingresos del turismo cayeron en 2016 un 44% alcanzando solamente 3.400 millones de dólares. 

Entre las últimas medidas cabe destacar que El Banco Central de Egipto (CBE) lanzó en febrero 2017 una iniciativa para subsidiar la renovación de hoteles y barcos de crucero. Para esta iniciativa el Banco cuenta con 5.000 millones de libras egipcias, el tipo de interés de las operaciones será del 10%, extendiéndose por un período máximo de 10 años, y se estudiará caso por caso. 

Canal de Suez

El Canal de Suez ha registrado unos ingresos por peajes de 5.410 millones de USD en el ejercicio 2014/15, lo que supone un nuevo aumento respecto al año anterior de alrededor del 2%, y la cifra más alta registrada hasta ahora, mientras en el año 2015/2016 registró otro crecimiento de 1,3%.

Los ingresos provenientes del Canal tienen un peso muy importante en la economía egipcia y suponen alrededor del 10% de divisas convertibles, tras las remesas de emigrantes y superando al turismo en algunos de los últimos ejercicios.

Al final de la década de los 70, se procedió al dragado del Canal para permitir el paso de petroleros de mayor tonelaje (el transporte de petróleo representa el 25% de los ingresos del Canal, siendo el resto “dry cargo”) y a partir de 1996, el gobierno aprobó un nuevo proyecto para permitir el paso de barcos de mayor calado. En agosto del año 2000 se anunció otro nuevo proyecto de dragado que posibilita el tránsito de barcos de 72 pies de calado.

El presidente Al-Sisi inauguró en agosto de 2015 el proyecto de ampliación del Canal de Suez que ayudará a reducir el tiempo de espera de los barcos que cruzan el Canal. Asimismo, se ha constituido la Zona Económica del Canal de Suez que ayudará al desarrollo industrial de todo el área. Dicha Zona,  establecida en 2002 bajo la ley 83 que regulaba “las zonas económicas de naturaleza especial”, fue modificada en el año 2015 con la idea del Gobierno de crear una zona industrial que  anime a los inversores extranjeros y locales a establecer sus fábricas allí y beneficiarse de sus incentivos. Su superficie se extiende en 461 Km2 incluyendo 6 puertos en el mar mediterráneo y en el Golfo de Suez. La nueva “General Authority for Suez Canal Economic Zone” tiene todos los poderes de la Administración en esta Zona: desde la ventanilla única  que reduce la burocracia del Gobierno Central, pasando por la firma de  contratos de usufructo de los terrenos concedidos, licencias para vender electricidad y agua, los permisos de construcción, de medio ambiente, etc. y hasta la recaudación de  impuestos en nombre del Estado y la gestión de los problemas de los inversores. Las áreas más importantes de esta zona son: 1) Puerto este de Port Said, conectado por el túnel bajo el canal de Suez con la ribera occidental del canal, y ya ha empezado a operarse. 2) Qantara oeste, que está en construcción, 3) Área de Ain Sokhna y Adabia, en pleno rendimiento con el puerto de Sokhna único puerto privado en Egipto y 4) el valle tecnológico en el Este de Ismailía, también en  funcionamiento, equipado para acoger industrias ligeras y medianas, I&D y servicios comerciales. 

 

Comunicaciones

El sector de las telecomunicaciones ha mostrado un gran dinamismo derivado principalmente de los pasos tendentes a la liberalización de la telefonía móvil. Existen actualmente tres operadores de telefonía móvil: Vodafone Egypt, liderado por Vodafone Group, británica; Orange que adquirió MOBINIL, y Etisalat Egypt, filial de la Empresa emiratí Etisalat, que cuenta con la participación en su accionariado de Egypt Post, National Bank of Egypt y Commercial International Bank.

Se ha anunciado que Telecom Egypt lanzará la cuarta operadora de telefonía móvil en Egipto.

En el sector de la telefonía fija Telecom Egypt sigue manteniendo el monopolio. La empresa cuenta con más de 12 millones de clientes y cuatro filiales: Xceed (empresa de consultoría IT y call centres); TEData (proveedor de Internet), Centra (fabricante y distribuidor de ordenadores personales); y MERC (comunicaciones sin cable: radio y televisión).

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Privatizaciones

El programa de largo plazo para vender empresas de propiedad estatal comenzó lentamente a mediados de los años noventa -más de tres décadas después de que el gobierno se había apoderado de gran parte de la economía egipcia en la época del socialismo/naserísmo- luego se retomó la privatización fuertemente durante años con el gobierno del ex primer ministro Ahmed Nazif, que llegó al poder en 2004.

Sin embargo, en 2008 se paralizó el movimiento de la privatización cuando una subasta polémica para vender Banque du Caire, el tercer mayor banco estatal del país, fue abortada porque las ofertas estaban por debajo de las expectativas del gobierno.

El programa de privatización había estado sumido en controversia desde el principio, con una opinión pública convencida de que los activos se estaban vendiendo a un precio bastante por debajo del valor de muchas instituciones y empresas estatales, por ejemplo Omar Effendi, la versión egipcio del El Corté Inglés. El gobierno de Nazif se enfrentaba con acusaciones de corrupción, asimismo, la oposición socialista unida a los HHMM entonces, se opusieron a la noción de privatización en principio, y se pararon las ventas hasta la caída de Mubarak en 2011.

Con la toma de posesión del Presidente Abdel Fattah El-Sisi, y ante los retos económicos que está la economía egipcia enfrentando hasta hoy en día con una deuda pública equivalente al 85% del PIB en 2016, la administración egipcia anunció en la conferencia económica de Sharm El Sheikh la reanudación de la privatización.

En septiembre 2016, la ex ministra de inversiones Dalia Khorshid anunció que el gobierno egipcio comenzaría a listar compañías estatales en la Bolsa Egipcia (EGX) para el primer trimestre de 2017. Se trata de 3 empresas que están programadas para iniciar su oferta pública inicial (IPO) para el primer trimestre del año actual, que son: Alexandria Mineral Oils (AMOC), la Compañía de Ingeniería para las Industrias Petroleras y de Procesos (ENPPI), y Sidi Kerir Petroquímicos Company (Sidpec).

El flotador de las empresas oscilará entre el 20% y el 35% según la propuesta y los requerimientos de cada empresa, asimismo el gobierno anunció que dichas empresas estatales emitirían recibos de depósito globales en los mercados bursátiles globales.

 

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