Estructura de la oferta

Precios (minoristas y mayoristas)

La inflación ha crecido a final de periodo 2016 un 2,1%, mientras que la inflación subyacente se habría situado en un -0,2% en términos interanuales. La media se sitúa en un 0,8% (frente a un 0,1% en 2015). La inflación no debería superar un 2,5% en 2017, favorecida  

Volver a índice de Estructura de la oferta

Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Según la DPEE el sector contribuye en torno al 4,7% del PIB, y según la ANSD el sector ocupa aproximadamente un 8,6% del gasto de los hogares. El sector está en pleno crecimiento (12% en 2016, 13% proyectado para 2017), gracias sobre todo al dinamismo del sector portuario.

La red de carreteras se puede considerar buena para los estándares de África Occidental, con una extensión de 14 959 Km según Ageroute (18 063 Km según el Banco Mundial). El porcentaje de rutas en buen y medio estado se elevó a 77% en 2016, según el último Informe de evaluación de la política económica y social del Plan Senegal Emergente (RAC, mayo 2017 en adelante). Por su parte, el índice de accesibilidad rural (porcentaje de personas en acceso a una ruta practicable todo el año) se situó en un 70%. Las tres vías de comunicación más importantes son las que unen Dakar con Kidira (frontera con Malí); Dakar con Gambia y la región sureña de Casamance (Corredor transgambiano); y Dakar con la frontera mauritana, continuando a lo largo del río Senegal. Existe además un ambicioso plan de puesta en marcha de un hub logístico integrado en el marco del Plan Senegal Emergente (PSE) a través de partenariados público- privados. El primer proyecto de esta clase (siendo además la primera infraestructura de este tipo en PPP en todo África Subsahariana) fue la construcción del primer tramo (25 Km., Dakar-Diamniadio) de la autopista de peaje Dakar –AIBD, gestionada a través de una concesión a 30 años a la empresa francesa EIFFAGE, y financiada por el Estado senegalés, la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), Banco Mundial (BM), Banco Africano de Desarrollo (BAfD), y la propia Eiffage. El segundo tramo Diamniadio-AIBD (16,5 Km.), siguiendo el mismo modelo, este puesto en servicio desde enero 2017. El otro tramo finalizado en 2016 han sido AIBD- Sindia, estando en construcción además AIBD-Thiès; AIBD-Mbour y Thies-Touba (113 Km), en los tres casos por empresas chinas.

Por lo que respecta a la red ferroviaria, destaca la actual reorganización de la línea Dakar y Bamako, tras la retirada de la concesión a TRANSRAIL, retomada por ambos gobiernos con la creación de una nueva estructura: DAKAR-BAMAKO-FERROVIAIRE (DBF). El proyecto goza de gran interés para muchos operadores económicos (muy especialmente en el sector de la minería). Diversos actores (BM, UE) están buscando formas de relanzar el proyecto con iniciativas público-privadas. Por el momento, el gobierno está lanzando licitaciones parciales para cubrir los tramos más urgentes: en 2016 ha sido la línea Dakar-Tambacounda, así como la construcción de un puerto seco en Tambacounda. En cualquier caso, el proyecto por el que ha mostrado más interés el gobierno es el Tren Express Regional (TER), que deberá unir Dakar con nuevo el Aeropuerto Internacional Blaise Diagne (AIBD) a través de 57 Km. de vía. El proyecto ha sido adjudicado a empresas francesas (Alstom, Engie, Eiffage y Thales) y comenzó las obras en diciembre 2016 Se financia entre la BAD (alrededor de 182 M €) y la AFD y la BID (unos 200 M € cada uno). El tesoro francés también financia algunos de los componentes del proyecto, como el material rolante.Las fechas previstas de realización del proyecto son entre 2018 y 2019 y cuenta con un coste estimado superior a los 600 M€ en su primera fase de construcción.

Entrando en el transporte marítimo, el Puerto Autónomo de Dakar (aumento del tráfico de 12M Tn en 2012 a 17 M Tn en 2016) es, junto al de Lagos y Abijan, uno de los más importantes de la región de África Occidental. Es explotado entre otras por Bolloré (tráfico rodado); Dubai Port (contenedores) y Necotrans (granel). Otros puertos secundarios de Senegal son Ziguinchor (2º puerto de Senegal), Kaolack y Saint Louis. Por otra parte, Senegal cuenta con tres ríos navegables: el Senegal, el rio Saloum y el río Casamance. Es lider en el corredor maliense, con 70% del tráfico de contenedores y 60% convencional.

En materia de tráfico aéreo, Senegal cuenta con 15 aeropuertos, de los cuales 4 son internacionales (Dakar, San Luís, Ziguinchor y Cap Skirring). El Aeropuerto Internacional Léopold Sédar Senghor de Dakar tiene capacidad para 1,8 millones de pasajeros anuales y 30.000 Tm. de carga. En 2007, se inició la construcción del nuevo Aeropuerto Internacional Blaise Diagne (en Ndiass, a 47 Km de Dakar), que pretende duplicar el actual número de pasajeros. Se espera que las obras terminen a lo largo de 2017, pudiendo encontrarse operativo a finales de este año. Tras la crisis de la última compañía aérea nacional, la nueva Air Senegal S.A. deberá iniciar sus actividades a principios del año próximo.

La economía digital tuvo una participación en el PIB en 2016 de 8,7% (RAC, mayo 2017), con un índice de desarrollo de las telecomunicaciones del 2,53 (frente a 2,41 en 2015), lo que sitúa a Senegal en el país nº 15 del ranking africano según los últimos datos de la Union internacional de Telecomunicaciones. Según los últimos datos del Ministerio de telecomunicaciones (RAC, mayo 2017), la tasa de penetración de internet se situó en 58,8% en 2016. El número de líneas móvil es de 15 186 485, con una tasa de penetración de 102,6%. Por su parte, la tasa de penetración del fijo continua a a baja (1,9% en 2016 frente a 2,1% em 2015). Según el último informe de la autoridad reguladora recogidos en el informe DUE 2017 (2º semestre de 2016), los principales proveedores son Orange (SONATEL; 55% en el sector del móvil en 2º semestre 2016 y 97,1% de las líneas fijas), Tigo (MILICOM INTERNATIONAL CELLULAR; 23%), Expresso (SUDATEL, 22% móvil y 2,9% fijo). SONATEL, lider del sector, es propiedad de France Telecom (42%), el Estado senegalés (27%), el personal (6%); siendo el 25% capital flotante. Una de las principales debilidades del sector radica, en cualquier caso, en el desigual reparto de las infraestructuras en el territorio. En 2016 el país ha puesto en marcha la Estrategia Digital 2025, cuyo objetivo es situarse en el TOP 5 africano en economía digital. Los diferentes proyectos previstos en la estrategia tienen un coste aproximado de 2.000 M€, entre los que destacan la actualización del código de telecomunicaciones; reforzar la implicación de las comunidades locales en el desarrollo digital y la puesta en marcha de la Plataforma de Tecnologías Digitales, la llamada “villa digital” de Diamandio, parcialmente financiada por la BAD, cuyo objetivo es transformar a Senegal en una plataforma digital para el desarrollo de las TICs en la región.

La energía es uno de los sectores más ineficientes de la economía senegalesa, si bien el coste del mix energético mantiene una tendencia a la baja (69,79 FCFA/Kwh en 2015 frente a 45,17 FCFA/Kwh) gracias a la reducción de los precios del petróleo (que ha permitido eliminar toralmente las subvenciones en 2016), el aumento de capacidad instalada (la capacidad de generación de energía eléctrica instalada ha pasado de 898MW en 2015 a 1168 MW en 2016, RAC mayo 2017) y las importaciones de Mauritania (40MW). En cualquier caso, el coste del plan de reestructuración del sector energético se estima en 304,9 M € entre 2016-2018, sea un 2,4% PIB, y se apoya técnica y financieramente en la BAD y el BM. El sub sector habría crecido en 2016 un 7,5%.

Actualmente la tasa de penetración de electricidad es del 61%, entre un 85%-90% en zonas urbanas y un 33,2 % en zonas rurales en 2016 (RAC mayo 2017). Las fuentes de energía son principalmente el petróleo (abastece un 89,2% en capacidad instalada y un 88,2% de la energía eléctrica producida en 2014, último dato disponible), quedando la parte restante dividida entre hidráulica (en torno a un 9% y un 10% respectivamente de forma aproximada), y correspondiendo la parte residual a gas, si bien esta parte se espera pueda incrementarse en el corto plazo con las infraestructuras actualmente en curso para la importación de gas de Mauritania.

La producción total de electricidad se situó en 2016 en 3555,87 Gwh (crecimiento de un 8,4%), de los cuales un 59% fueron producidos directamente por SENELEC. En 2016 se ha finalizado y puesto en marcha la central de Taiba Hdiane de 70 MW (estando en marcha una ampliación de la misma de 53MW), y la central de Cap de Biches, con 53 MW adicionales (y una extensión en curso de 32 MW más).  La estrategia del gobierno pasa por priorizar el carbón y las renovables, cuya presencia a día de hoy es aún reducida (se persigue que estas generen un 20% del mix energético en 2017). En 2016 se han inaugurado las centrales solares de Bokhol (20 MW, la más grande de África del Oeste) y Malicouda (11MW), lo que serían las 2 primeras de las 11 centrales fotovoltaicas programadas. Si unimos el proyecto eólico en curso de Taiba Ndiaya (de 3* 50 MW) -en curso- supone un aumento de la capacidad instalada de alrededor de 270 MW entre 2016 y mediados de 2017.  Adicionalmente, en 2016 han sido lanzados nuevos proyectos solares en régimen de PPP y con el apoyo técnico y financiero de IFC (Grupo BM).

En lo que se refiere a la electrificación rural, el país está dividido en 10 concesiones a operadores privados, de las cuales 10 están atribuidas y 4 pendientes. El subsector presenta numerosos problemas, destacando el desequilibrio financiero de las empresas concesionarias (lo que limita la capacidad de inversión del sector) y la falta de capacidad de la Agencia de electrificación rural (ASER). Recientemente se ha lanzado un nuevo Programa Nacional de Urgencia de electrificación valorado en alrededor, de 350 M €, y que trata de alcanzar el objetivo intermedio de electrificación de 60% en 2017, con un mínimo de 30% en todos los departamentos, bajo la óptica de garantizar el acceso universal en 2025.

En materia de producción de hidrocarburos propiamente dicha, el país no es aun productor de petróleo, y las importaciones suponen en torno a 10% de su PIB. En 2014 contaba con 18 bloques (10 off shore- 8 on shore) en su mayoría en exploración y solo uno en producción de gas. Las actividades de importación petrolera en bruto permiten que la refinería (Joint venture entre Total, Shell y la empresa pública PETROSEN), garantice alrededor del 60% de las necesidades del país. Recientemente se han descubierto importantes yacimientos de petróleo y gas que podrán cambiar el panorama: por un lado, la norteamericana Kosmoss ha encontrado importantes yacimientos de gas entre Senegal y Mauritania (Grand Tortue), unos 700.000 M de m3 de gas, lo que sería el yacimiento de gas más importante de África del Oeste. Komoss, aliada con BP, prevén la puesta en marcha de una planta de gas licuado en 2022, con una producción de 227.000 m3 / 30 años. La compañía estima que el gas podrá contribuir en 27.000 M€ al PIB de cada uno de los dos países. Con respecto al petróleo, los descubrimientos offshore han sido de la británica Cairn Energy, quien a su vez se ha aliado con la francesa Total. Las estimaciones son de 473 M de barriles a partir de 2021 (de 100.000 a 120.000 barriles /día). Por su parte, la china CNOOC se ha posicionado en la frontera de Guinea Bissau.

 

 

Volver a índice de Estructura de la oferta

Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

Según la última Encuesta Nacional de Empleo elaborada por la ANSD (datos del cuarto trimestre 2016), la tasa de actividad se sitúa en 57,7%, y la tasa de ocupación, incluyendo asimismo el trabajo familiar, es de 34,1%, 38% en el medio urbano y 29,2% en el medio rural.

Aproximadamente un 38,4% de los trabajadores ocupados lo haría con un empleo asalariado, destacando la enseñanza (12,3%); industria (11,4%); construcción (10,9%). El salario medio es de 114.152 FCFA (174,02 €). Por su parte, el 61,6% de la población ocupada lo haría por cuenta propia, casi un 42,5% de los mismos en comercio reparación de automóviles, y un 27,2% en agricultura o pesca.

La tasa de desempleo se situaría en 16,6% (24% entre las mujeres y 10,2% entre los hombres). El paro es mayor también en las zonas urbanas (16,9) que en las zonas rurales (16,2%).La mayor incidencia de paro es entre 15- 34 años ( 62,2%) y en formación universitaria ( 19,9%).

Por otra parte, hay que considerar a Senegal como un país de alta emigración. Según la última estimación nacional (Recensement Général de la Population, de l’Habitat de l’Agriculture et de l’Elevage; RGPHAE 2013), se estima en torno a 165.000 senegaleses emigrados entre 2008-2012, un 44,5% de los mismos establecidos en Europa y un 27,5% en África del Oeste. Según la ONU, el número de senegaleses establecidos en el exterior era de 533.000 personas en 2013, si bien la diáspora senegalesa se estima en torno a 2,5 -3 millones de personas (Rapport économique et comérciale DUE 2016 -2017).

Volver a índice de Estructura de la oferta

PIB per capita y distribución de la renta

El PIB per cápita estimado es de 943 USD y 998 USD en 2016 y 2017 respectivamente (datos FMI, WEO octubre 2017); 2356 USD y 2533 respectivamente si consideramos el PIB pc en términos de paridad de poder adquisitivo.

El 46,7% de la población vive por debajo del umbral de pobreza según la ANSD, en su última Encuesta de Seguimiento de la Pobreza en Senegal (2011, publicada en mayo 2013), con un gasto medio por persona /día estimado en 780 FCFA (1,20 €).

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector primario

Según los últimos datos publicados por la Dirección de Previsiones y de Estudios Económicos del Ministerio de Economía y Finanzas (octubre 2016), el sector primario ha supuesto en 2016 un 16,2% del PIB, de los cuales 9,1% corresponderían al sector agrícola (y sólo 2% a la agricultura de exportación), 4,8% la ganadería y 1,5% la pesca.

La FAO estima que la superficie cultivable de Senegal supera los 3,8 M Ha (equivalente al 19% de la superficie del país), de las que como media se cultivan 2,4 millones de Ha (63%). Las explotaciones agrícolas industriales de cierto tamaño son escasas y se limitan al cacahuete (Senegal es el 2º exportador en África del oeste después de Nigeria, con alrededor de 991 427 Tn en 2016), el azúcar, el algodón y, en menor medida, el tomate industrial. Por su parte, el sector de frutas y hortalizas (alrededor de 1 206 810 Tn, en 2016), se mantiene orientado fundamentalmente a satisfacer la demanda interna, que absorbe el 92% del total de la producción (en 2016 se exportaron 91106 Tn).  Sin embargo, se está prestando cada vez más atención al potencial exportador en este sector, especialmente en lo que concierne a las frutas y verduras de fuera de temporada, concretamente en la cuenca del río Senegal.

Entre los cultivos de cereales (producción de 2 124 668 Tn en 2016, 1,3% menos que en 2015 y muy por debajo del objetivo de 2 541 000 Tn) destacan el mijo y sorgo (alrededor de 39% de la producción total) y el maíz como cultivos de secano, y el arroz como cultivo de irrigación. En este sentido, se prevé una intensificación de las cuencas agrícolas irrigadas, en el marco de garantizar la seguridad alimentaria, y muy especialmente la autosuficiencia de arroz en 2017, habiéndose situado la producción de arroz paddy (no transformado) en 2016 en las 945 617 Tn (lo que supondría un 4,3% más que en la campaña anterior, pero lejos aún del objetivo de autosuficiencia de arroz y producción de 1,6 M Tn para la campaña 2017/18).

Para todos estos datos es preciso matizar en cualquier caso que, entre los profesionales y analistas, existe una opinión generalizada de la falta de veracidad de las cifras estadísticas agrícolas, lo que a veces es corroborado también por las discrepancias estadísticas entre la ANSD y el Ministerio de agricultura y equipamiento rural.

La ganadería y la caza ocupan el 2º lugar en creación de valor añadido en el sector primario. Las principales cabañas son de bovino, caprino y ovino. La producción avícola se beneficia todavía de la prohibición de importación de carnes de ave, decretada en 2005 con motivo de la gripe aviar, y ha permitido el desarrollo de la avicultura industrial, alrededor del 64% de la producción total). Por su parte, la producción lechera resulta insuficiente para cubrir la demanda (53% en 2016), por lo que la importación de leche en polvo es imprescindible para la elaboración de productos lácteos.

Por último, la importancia de la pesca radica en gran parte de variables, y en especial su fuerte peso social: supone aproximadamente ¾ del consumo de proteínas de origen animal provino del sector y emplea alrededor de 600.000 personas. Fue el primer sector de exportación en 2016 (14,6%). La pesca artesanal (con alrededor de 20.000 piraguas registradas) supone alrededor del 90% de las descargas (397 871 Tn en 2016), y más del 60% del abastecimiento de las compañías de exportación. El sector industrial está compuesto por alrededor de 100 navíos (menos del 10% de la captura total), pertenecientes en su mayor parte a sociedades mixtas de capitales europeos-con fuerte presencia española-, chinos y coreanos. Las banderas extranjeras (europeas y cabo verdiana) solo suponen un 1% -2% de las capturas totales. El sector está entrando en una profunda crisis debido a la sobreexplotación de la pesca artesanal (acceso libre al recurso; no aplicación de la restricción efectiva a la construcción de nuevas piraguas; débil supervisión de las reglamentaciones existentes).  A ello se une el peso importante también de la pesca ilegal, no declarada, que introduce un nuevo elemento de presión sobre el recurso, tanto desde el punto de vista cuantitativo como por la utilización de técnicas no autorizadas. Según un estudio de USAID de 2013, la pesca ilegal causaría a Senegal pérdidas anuales en torno a 2% de su PIB (alrededor de 230 M€). El nuevo código pesquero promulgado en julio 2015 ha sido un importante avance para el sector, tanto desde el punto de vista de las prácticas de pesca como de la lucha contra la pesca ilegal, si bien ha perdido gran parte de su credibilidad al introducir una excepción para que los barcos senegaleses incluyan inspectores oficiales.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector secundario

La economía senegalesa se caracteriza por una base enormemente estrecha de producción. En 2016, el peso del sector secundario ha sido de 20,1% PIB, donde destaca el sector construcción (4,6%), la industria agroalimentaria y electricidad- agua y gas (2,3%) y las actividades extractivas (2,2%). En 2016 el sector se ha mantenido dinámico, con un crecimiento de 6,8%, gracias esencialmente a la industria extractiva, agroalimentaria y materiales de construcción, unido al dinamismo del sector de BTD y de producción energética.

Según últimos datos del “Centre Unique de Collecte de l’Information”, publicados en noviembre 2016, el parque industrial (incluyendo en este también la industria minera) estaba constituido, en el año 2015, por 1 508 empresas, un 12,3% del total de empresas registradas en el país. La mayor parte pertenecen a la industria alimentaria (45%) o manufacturera (36%), 12% para la industria química y 36% para la industria extractiva (DPEE). Un 92,5% de las empresas son PYMES y el 91% de las mismas están registradas en Dakar.

En la actividad extractiva destacan los yacimientos de fosfatos, calcáreos, atapulgita y también oro, hierro, mármol, turba, zircón y titanio. Según el último estudio de ITIE 2014 (Iniciativa para la transparencia de la industria extractiva en Senegal), habría concedidos alrededor 202 títulos, destacando 23 concesiones mineras; 110 permisos de investigación y 15 permisos de explotación de pequeña mina. En 2016 se ha promulgado el nuevo código minero, que -aunque fuertemente criticado por el sector por romper el marco de estabilidad fiscal- introduce importantes modificaciones en torno a la duración de los permisos de investigación, el cuidado del medio ambiente y el refuerzo del control.

En general, el sector industrial es poco competitivo y -salvo en la actividad minera- con escasa proyección exportadora. Entre los factores explicativos se encuentra el alto coste energético (ver 2.2), el débil clima de negocios existente (lo que explica la débil atracción de IDE del país) y la falta de una política industrial real. El PSE coloca la industria como uno de los motores del crecimiento, con especial atención a las industrias extractivas. Uno de los elementos más importantes en este ámbito es el desarrollo de suelo industrial y zonas económicas especiales, bajo la estrategia de “un país- dos sistemas”, donde destaca la Plataforma Industrial Integrada de Diamandio (P2ID) y la nueva ZEE junto al nuevo aeropuerto, construido como zona franca industrial y bajo la tutela del APIX.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector terciario

Por último, el sector terciario sería el principal creador de riqueza, con un peso en el 2016 de 44,1% PIB. Destacan comercio (15,1%), transportes y telecomunicaciones (10,4%), sector público (6,8%) y actividad inmobiliaria (4,7%), donde destaca la actividad de las empresas públicas SICAP y la SNHLM en la actividad de la vivienda social.

Aunque su contribución al PIB es mucho mayor que la del sector primario, el efecto es inverso en términos de empleo (22% del terciario frente al 45% del sector primario, según datos del BM, 2015). La tasa de crecimiento en 2016 se habría situado en 5,6%.

Mención especial merece el sector financiero que, si bien está experimentando un importante crecimiento gracias al Plan Senegal Emergente, continúa siendo un sector limitativo para el desarrollo de la economía senegalesa, por las dificultades de acceso al crédito. La tasa de financiación de la economía senegalesa no llego al 35% del PIB y la tasa de bancarización fue de 17,94% en 2015. El sector conoce una fuerte concentración: de 27 establecimientos de crédito registrados a 31 12 2015, 4 de ellos concentraban el 60% de los activos: CEBAO (Grupo Attijariwaffa Bank), SGBS (Société Générale); ECOBANK y BICIS (BNP- Paribas). La cifra de bancarización es muy baja (18,3% en 2016) frente a una media de 25% en los países emergentes (RAC, mayo 2017). Las estimaciones sitúan la negativa al crédito bancario en un 80% (DUE, 2017), esencialmente a PYMES.

En lo que se refiere al sector de microfinanzas, a mediados de 2016 se contaba con 208 instituciones y más de 2 millones de cliente, lo que supone una tasa de penetración de 16,9%. Una vez más existe una fuerte tasa de concentración: las 6 principales redes concentran alrededor del 90% de los clientes. 

Volver a índice de Estructura de la oferta

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex