Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

En las tres últimas décadas, la economía tailandesa ha experimentado cambios sustanciales, pasando de una base agrícola de exportación, consistente en pocos productos (fundamentalmente arroz, caucho, estaño y madera de teca) a otra industrial más diversificada y orientada al exterior. Tailandia se ha convertido en una plataforma de producción de manufacturas intensivas en trabajo (ordenadores, vehículos de transporte de mercancías, componentes electrónicos, piezas de automóviles) con destino al mercado internacional.

Sin embargo, Tailandia mantiene todavía un importante sector agrícola y es el octavo exportador neto de productos agrícolas a nivel mundial. Es el primer exportador de arroz (a pesar de la sequía y un menor rendimiento),  pescado procesado, piña enlatada, atún enlatado y gambas congeladas, y tercer exportador mundial de carne de pollo. También destacan las exportaciones de caucho y azúcar.

La transformación económica de Tailandia se ha venido produciendo desde los años sesenta gracias a una política industrial basada en el fomento de la inversión privada, tanto tailandesa como extranjera. La inversión pública se ha centrado en el desarrollo de infraestructuras y servicios públicos.

La industria, generalmente muy concentrada en Bangkok y sus provincias adyacentes, ha experimentado una gran expansión en los últimos 25 años, aportando en 2015 cerca del 35,7% del PIB y ocupando a un 17,22% de la población, según datos del Banco de Tailandia. En cuanto al sector servicios, su crecimiento ha sido igualmente notable, generando un 51,1% del empleo, según la misma fuente. Dentro del sector servicios hay que destacar la contribución del turismo: es la principal fuente de divisas del país y en 2014 dio empleo a más de 5,4 millones de personas (14,1% del empleo total), según cifras del World Travel & Tourism Council. Por último, se ha producido una relativa modernización de la banca, los seguros, los transportes y las telecomunicaciones, si bien estos servicios se encuentran todavía regidos por normas restrictivas que crean una situación de oligopolio en favor de las principales empresas nacionales. 

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Precios (minoristas y mayoristas)

En 2013 la inflación fue de 2,19%, la cifra más baja en los anteriores cuatro años, debido a la desaceleración del consumo interno y a pesar del aumento de los costes laborales tras la entrada en vigor en todo el país del salario mínimo, cifrado en 300 baht (8€ diarios) ,

En 2014, la inflación continuó su tendencia decreciente situándose en un 1,9% debido al débil consumo interno y a la caída de las exportaciones. La inflación subyacente fue del 1,6%. 

La inflación del año 2015 se situó en el -0,9%, mientras que el objetivo era del 2,5%. El IPC mantuvo de forma constante tasas negativas de alrededor del 1%, lo que motivó que el BoT modificase los tipos de descuento para intentar corregirlo. La última cifra de abril de 2016 es de -0,53%. 

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

 

Transporte

Tailandia tiene una gran necesidad de mejorar y ampliar sus infraestructuras de transporte, sobre todo las de carácter ferroviario, ya que no llegan a cubrir gran parte del país y se han quedado obsoletas.

Tanto el Gobierno anterior al golpe de estado como la actual Junta Militar han coincidido en establecer como objetivo mejorar las redes de comunicación dentro de Tailandia y la interconexión con sus vecinos, con la intención de convertir al país en un centro neurálgico de la región del Sudeste Asiático y aprovechar así las sinergias surgidas a raíz de la implantación del mercado AEC en el marco de ASEAN.

El pasado julio de 2014, la Junta Militar que gobierna Tailandia aprobó un Plan maestro de Infraestructuras para el período 2015-2022, que tras la revisión del presupuesto en agosto 2015, ha sido valorado en 3,3 billones de bahts (84.500 millones de euros, aproximadamente). En él se recoge parte del anterior plan del gobierno depuesto de la ex primera ministra Yingluck Shinawatra. En concreto, el plan maestro consta de 5 planes que son los siguientes:

Plan 1: Desarrollo de rutas ferroviarias entre las ciudades del país. En este plan, se incluyen proyectos negociados bilateralmente con China y Japón, como se indicará más adelante.

Plan 2: Mejora de las redes de transporte público, en el que se encuadran tanto la mejora de carreteras y puentes urbanos, como el desarrollo de líneas de metro, compra de 3.183 autobuses y creación de depósitos para los mismos.

Plan 3: Mejora de la conectividad entre las bases de producción del país y los países vecinos. Este plan se centra en el desarrollo de autopistas entre zonas industriales como Nonthaburi (Bang Yai), Kanchanaburi, Ayuthaya (Bang Pa In), Rayong (Mat tha Phut) y Nakon Ratchasima

Plan 4: Incremento de las redes de transporte marítimo, con la mejora de puertos, basado en la ampliación de Laem Chabang, principalmente.

Plan 5: Incremento de la capacidad de transporte aéreo, en el que se incluye la expansión de la capacidad de los aeropuertos, mejoras en la gestión del tráfico aéreo e incremento de la utilización de la flota.

Por tipos de transporte, el ferroviario es el que recibe una mayor asignación en el plan maestro, con el 66% del presupuesto, seguido por el transporte público subterráneo (22,1%), carreteras (8,9), aire (2,9%) y agua (0,2%).

Tailandia tiene una costa de 3.219 kilómetros y más de 4.000 kilómetros de vías navegables. De la gestión de los puertos tailandeses más importantes se encarga la Autoridad de Puertos de Tailandia, Port Authority of Thailand (PAT - www.port.co.th/sitenew/en/), que es una empresa pública supervisada por el Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones. Otros puertos de menor importancia están gestionados por el Harbor Department.

Los principales puertos comerciales son:

- Klong Toey, también denominado Bangkok, con una capacidad de aproximadamente 1,4 millones de TEU/año y situado en la zona oeste del río Chao Phraya River, a la entrada al canal Prakanong. Este puerto no puede acomodar buques de más de 12.000 DWT, largo mayor a 172m o calado superior a 8m, razón por la cual se creó el puerto de Laem Chabang en 1961 con el objetivo de facilitar el acceso a los buques de gran tamaño.

- (ii) Laem Chabang, que mueve aproximadamente 6,9 millones de TEU/año y se sitúa en los distritos de Tungsukhla, Sriracha y Banglamung de la provincia de Chon Buri. Se espera que en 2018 esté lista la tercera fase del puerto y en 2022 la segunda. El puerto tiene estructura de U, con 450m de ancho por 1.600m de largo y capacidad para barcos Panamax, de 3000 TEUs.

 -(iii) Sriracha Harbour Deep Seaport, en Chonburi que fue el primer puerto de Tailandia habilitado para buques de hasta 100.000 TPM.

Otros puertos importantes a nivel local son los de Phuket, Songkhla, Sattahip y Rayong.

Existen otros puertos a nivel regional, como los puertos de Chiang Saen, Chiang Khong y Ranong  utilizados para el transporte fluvial. El Departamento Marítimo del Ministerio de Transporte es el encargado de mejorar la logística de estas vías de navegación.

  • Aeropuertos:

Airports of Thailand Public Company Limited (AOT - www.airportthai.co.th/main/en) es una compañía estatal que bajo la supervisión del Ministerio de Transporte, se encarga de la supervisión de todos los aeropuertos en Tailandia.

Tailandia cuenta con 109 aeropuertos, entre ellos seis aeropuertos internacionales, situados en Bangkok (Suvarnabhumi y Don Muang), Chiang Mai, Chiang Rai, Phuket, Hat Yai.

Según AOT, en 2014 el tráfico aéreo de pasajeros de Tailandia fue de más de 87 millones de personas (50 millones procedentes de vuelos internacionales), lo cual mejora en un 1,6% la cifra de 2013. El transporte de mercancías en este mismo año fue de 1,3 millones de toneladas métricas, un 0,8% más que en 2013. No se conocen aún los datos de 2015.

En la actualidad, se han planteado proyectos de mejora de la capacidad en algunos aeropuertos. La ampliación del aeropuerto de Suvarnabhumi, el más grande del país, se completará previsiblemente en 2017, elevando su capacidad a 65 millones de pasajeros al año, frente a los actuales 45 millones.

Por otra parte, la ampliación del aeropuerto de Phuket, cuya apertura se anunció para mayo de 2016, se ha retrasado en varias ocasiones. En 2015 la capacidad del aeropuerto de Phuket alcanzó los 12,5 millones de pasajeros, y con la nueva ampliación se espera que la cifra alcance los 13,6 millones. 

  • Autopistas:

Tailandia tiene una red de transporte por carretera de más de 390.000 kilómetros, de los cuales un 98,5% es de cemento o está pavimentado. El Departamento de Autopistas, dependiente del Ministerio de Transporte, es el encargado de mejorar y expandir la red de carreteras nacionales. Estas carreteras mejoran y facilitan el transporte terrestre, reduciendo los tiempos de conducción y fomentando este tipo de transporte en las actividades comerciales.

La construcción de nuevas carreteras en el East-West Economic Corridor (EWEC) ha permitido conectar el sur de China con la Bahía de Bengala. El North-South Corridor une Singapur con Kunming. La firma por parte de 26 países del Asian Highway Agreement el 26 de abril de 2004, así como la implementación de los tratados de libre comercio (ASEAN Free Trade Area, AFTA) y China-ASEAN Free Trade Area (CAFTA) han fortalecido asimismo las conexiones terrestres de Tailandia con el resto del mundo.

Todas las ciudades principales de Tailandia son accesibles por tierra a través de carreteras que se unen a la red que cubre todo el país y a la red de carreteras de los países vecinos. El país está inmerso en un plan de desarrollo de autopistas, repartidos en cinco grandes proyectos de carreteras. Estas incluyen  326 km en cinco rutas conectadas con Bangkok –Bang Pa-In-Korat, Bang Pa-In- Nakhon Sawan, Bang Ai- Kanchanaburi, Nakon Phaton -Cha-Am y Chonburi- Ma Tha Phut – además de 11 rutas transnacionales con 292 km de extensión y 159 km adicionales que conecten puntos clave como el aeropuerto de Suvarnabhumi o los puertos de Laem Chabang y de Chiangsan.

En cuanto a los puentes que atraviesan las autovías, existe más de una veintena de ellos con cierta relevancia en las autopistas y autovías del país. El más importante es el Bang Na Expressway, un puente de 55 kilómetros de longitud. La obra fue implementada por Asian Engineering Consultants y fue hasta 2010 el puente más largo del mundo. Por el contrario, no existen muchos túneles que atraviesen las carreteras de Tailandia porque la orografía del país no lo requiere. El más famoso es el túnel Betong Mongkhonrit, que con sus 268 metros de longitud es el más largo del país 

  • Ferrocarriles:

El sector más beneficiado por el Plan de Infraestructuras 2015-2022 es el sector ferroviario con aproximadamente el 65,9% del presupuesto.

La intención del Gobierno es invertir en la expansión y modernización del sistema, que actualmente solo cuenta con 4.000 kilómetros de vías en un estado obsoleto, para conectarlo con los países vecinos,

La Autoridad Ferroviaria de Tailandia, State Railway of Thailand (SRT), que opera bajo la supervisión del Ministerio de Transporte y es responsable de la construcción, operación y mantenimiento de las vías, ha propuesto una serie de inversiones a medio y largo plazo. En concreto, el Gobierno ha puesto en marcha dos grandes proyectos ferroviarios que se están llevando a cabo en estos momentos. El primero de ellos consiste en la creación de seis líneas de ferrocarril de un metro de ancho de vía, conectando diversas zonas del país como Saraburi, Chumphon, Nakhon Pathom y Khon Kaen. De ellas, tres de las líneas ya están siendo construidas, mientras que las tres restantes están pendientes de la correspondiente evaluación de impacto medioambiental. El total de estos proyectos alcanzarían conjuntamente los 906 km de vías de tren.

El segundo de los proyectos está aún en fase de estudio, y consistirá en la construcción de ocho líneas ferroviarias, también de un metro de ancho, conectando varias ciudades importantes del país como Chiang Mai, Khon Kaen o Surat Thani.

Con el gobierno chino, se ha negociado de forma bilateral, la construcción de dos rutas ferroviarias de ancho de vía estándar: 1. Ruta Bangkok-Laem Chabang, el mayor puerto de Tailandia (133 km) y 2. Nong Kai, en la frontera con Laos-Mat Tha Phut, centro industrial petroquímico más importante de Tailandia (740 km). Aunque el marco de cooperación se firmó en diciembre de 2015, hay varias cuestiones pendientes que están obstaculizando el proyecto. Entre ellas, el coste total del proyecto, el tipo de interés del préstamo chino o el esquema de colaboración que se seguirá entre ambos gobiernos.

Además, se ha aprobado recientemente la realización de un proyecto ferroviario en colaboración con los gobiernos chino y laosiano, que unirá la capital de Tailandia, Bangkok, con la ciudad de Kunming, en China, pasando por la capital de Laos, Vientián.

También en 2015, se firmó un acuerdo con Japón para construir una línea de tren de alta velocidad uniendo Bangkok con Chiang Mai (672 km), la creación de la línea roja de metro de Bangkok para unir Bang Sue con Rangsit y la construcción de dos corredores este-oeste de ancho de vía estándar. El primero de ellos, unirá Kanchanaburi con Aranyaprathed, en la frontera con Camboya (574 km) y el segundo uniría Mae Sot, en la frontera birmana, con Mukdahan, en la frontera laosiana (718km).

De forma complementaria a lo anterior, el Gobierno tailandés también ha incorporado en el Plan de Infraestructuras 2015-2022, la construcción de 165km de doble vía para unir Bangkok con Hua Hin y 220 km para unir Bangkok con Rayong.

Por otro lado, en los últimos años se han aprobado varios proyectos de infraestructuras de transporte para el desarrollo del transporte público en Bangkok.  En Bangkok existen en la actualidad tres infraestructuras de este tipo: las líneas del tranvía elevado BTS (Bangkok Transit System), la conexión con el aeropuerto, y la línea de metro MRT (Mass Rapid Transit). En conjunto, solo cubren un recorrido de 80 km, pero el gobierno espera ampliarlo hasta al menos 400 km en los próximos años. La construcción de los primeros 160 km ya está en marcha y espera finalizarse antes del 2017. Además, la expansión de estas líneas de transporte probablemente provocará la demanda de otras construcciones en los municipios cercanos, como Nonthaburi, Pathumthani y Samut Prakan.

Existen hay 10 proyectos de ampliación de la red de transporte público en Bangkok:

·         Línea roja oscura (80,5 km): Thammasat University – Mahachai

·         Línea roja clara (54 km): Siriraj- Salaya-Taling Chan- Hua Mak

·         Línea naranja (37,5 km): Taling Chan – Min Buri

·         Línea amarilla (30,4 km): Lat Phrao – Samrong

·         Línea rosa (34,5 km): Khae Rai – Min Buri

·         Línea verde oscura (67 km): Lam Luk Ka – Bang Pu (ampliación de líneas existentes)

·         Línea verde claro (15,5 km): Yot Se – Bang Wa (ampliación de líneas existentes)

·         Línea azul (55 km): Bang Sur – Hua Lamphong – Tha Phra – Phutthamonthon (ampliación de líneas existentes) 

Energía

Tailandia es uno de los mayores consumidores de energía en el sudeste asiático, con un consumo de 168.620 GWH en 2014, a falta de actualización de los datos de 2015. La Autoridad de Generación Eléctrica de Tailandia (Electricity  Generating Authority of Thailand - EGAT) prevé que la demanda crezca un promedio del 4% anual hasta el año 2021.

A enero de 2016, alrededor del 58% de la generación eléctrica instalada de Tailandia se obtiene de gas natural importado, lo que supone para el país un  riesgo por la volatilidad de los precios y el suministro.

La composición de la red tailandesa se distribuye en función de la capacidad instalada de la siguiente forma:

·         Producida por la EGAT (41,19%): térmica (9,17%), ciclo combinado (23,17%), hidráulica (8,67%), diesel (0,08%) y energías renovales (0,10%).

·         Adquirida a distintas plantas energéticas (58,81%).

La tarifa eléctrica de Tailandia es de unos 10,6 céntimos de dólar por kilovatio/hora, por encima de los 5,8 céntimos que se pagan en Myanmar, los 6,7 de Indonesia, los 6,9  de Vietnam, o los 10,3 de Malasia, y sólo por debajo de los 15 céntimos por kilovatio/hora en Camboya. La Comisión de Regulación Energética (Energy Regulatory Commission, ERC), ente encargado de la fijación de los precios, no ha modificado los precios por la depreciación del baht y los subsidios a las energías renovables, a pesar de la caída de los precios del petróleo. Para reducir la dependencia energética, el actual gobierno ha puesto en marcha una serie de planes que abogan por la construcción de  plantas de energía de carbón limpio y el fomento de energías renovables, con incentivos a la inversión en estos campos y tarifas remuneratorias.

El Gobierno tiene varios planes en funcionamiento para diversificar la oferta energética y promover las energías alternativas. Las medidas de promoción del Ministerio de Energía incluyen la adhesión al "Renewable Portfolio Standard", el Programa para Productores Pequeños (Small Producer Program, SPP), el Programa para Productores Muy Pequeños de Energía (Very Small Producers Program, VSPP), el Fondo de Promoción de Conservación de Energía y el establecimiento de una serie de incentivos a la producción en función del tipo de energía y la capacidad instalada.

El pasado 14 de agosto de 2014, tras la toma de poder de la actual Junta Militar, el Comité Nacional de Política Energética (National Energy Policy Committee) ideó una renovación de los planes de este sector, lo que se tradujo en la aprobación del Plan integral de Energía a comienzos de 2016. Este plan, previsto para un periodo temporal de 20 años (2015-2036), pretender realizar una armonización de todos los planes desarrollados por el Ministerio de Energía y una mayor coordinación entre los mismos. Este plan se compone de los siguientes cinco pilares:

  • Plan de Desarrollo de Eficiencia Energética
  • Plan de Desarrollo de Energías Renovables
  • Plan de Desarrollo Energético
  • Plan de Suministro de Petróleo
  • Plan de Suministro de Gas

Especialmente destacable es el Plan de Desarrollo de Energías Renovables  para el fomento de las energías solar, eólica, biomasa, biogás, hidráulica, biofuel, geotérmica y de células de combustible, que busca reducir el impacto medioambiental a la vez que un desarrollo sostenible.

El anterior plan de energías renovables, formulado hasta 2022, estipulaba como objetivo que el 25% de la energía consumida en Tailandia en ese año procediera de fuentes de energía renovable. El nuevo plan, con el horizonte temporal 2015-2036, supone una extensa revisión del anterior, estableciendo como objetivo principal incrementar la capacidad energética del país de energías de fuente renovables del 8% actual al 20% para 2036, lo que implicaría incrementar la capacidad instalada de las energías de fuente alternativa a 19.635 MW en 2036, siendo las estimaciones de capacidad actual de 7.279 MW. En este nuevo plan se consolida el compromiso con la energía solar y se añade el fomento de la utilización de residuos para generar energía (biomasa y biogás).

El Plan de Desarrollo de la Energía 2015-2036,  se basa en tres grandes puntos: diversificar las fuentes de energía a fin de reducir el peso del gas natural, implementar medidas de ahorro energético para las empresas y hogares, y determinar el precio de la energía para que refleje el coste real y tenga el menor impacto posible en el coste de vida de la población.  En estos planes de inversión, se incluyen reparaciones y ampliaciones importantes en las redes de las regiones noreste y norte del país, que permitan soportar  el aumento de las compras de electricidad de los países vecinos y de los productores de energías renovables. La región sur también precisa de una nueva línea de transmisión de 500 kilovoltios

Además, en el 11º Plan Nacional para el Desarrollo Económico y Social, publicado por el NESBD y que marca los objetivos del país de 2012 a 2016, destacan entre las estrategias de desarrollo el fortalecimiento del sector eléctrico, la reestructuración económica para alcanzar un crecimiento sostenible, y la gestión de los recursos naturales.

Por otro lado, hay que recordar que Tailandia ha firmado el Protocolo de Kyoto, y por tanto se está beneficiando del Mecanismo de Desarrollo Limpio, MDL (Clean Development Mechanism, CDM). Este convenio internacional permite que toda empresa que invierta en Tailandia en el sector de las energías renovables pueda compensar sus emisiones de carbón.

El notable sector industrial de Tailandia es el principal contribuyente a la demanda de energía del país. El sector consume el 37% de toda la electricidad, con la industria alimentaria a la cabeza, según datos del Departamento de Desarrollo de Energías Alternativas y Eficiencia (DEDE, Department of Alternative Energy Development and Efficiency). El transporte fue el segundo sector por consumo de energía (36%), seguido por los consumidores residenciales (15,1%), consumidores comerciales (7 %), y la agricultura (5,2%).

Existen varias compañías públicas relacionadas con la energía en Tailandia:

La Autoridad de Generación de Energía de Tailandia (EGAT, Electricity Generating Authority of Thailand) genera casi la mitad de la energía del país (41% del total en 2015) y  gestiona en exclusiva el sistema de transmisión de electricidad en Tailandia. La distribución de electricidad al usuario final la lleva a cabo la Autoridad Metropolitana de Electricidad (MEA, Metropolitan Electricity Authority) en las provincias de Bangkok, Samutprakan y Nonthaburi, y la Autoridad Provincial de Electricidad (PEA, Provincial Electricity Authority) en el resto del país. En el sector de producción y distribución de carburantes, PTT Exploration and Production Co., Ltd. (PTTEP) y Bangchak Petroleum Public Co., Ltd. (Bangchak) son las compañías más importantes.

Asimismo, el Gobierno o las empresas estatales poseen acciones en las siguientes compañías: Thai Oil, Electricity Generating Public Co., Ltd. (EGCO), Fuel Pipeline Transportation, Thai Petroleum Pipeline, Thai LNG Power Co. (TLPC), Esso (Thailand), Rayong Refinery Co. (RRC) y Bangkok Aviation Fuel Services Co., Ltd (BAFS), entre otras. 

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

La población activa de Tailandia ascendió en 2015 a 38,5 millones de personas, situándose la  tasa de desempleo en el 1%, de acuerdo con el NESDB, cifras que están en línea con los datos de paro de años anteriores. Hay que señalar que esta baja tasa de desempleo oculta la realidad del subempleo en Tailandia, los trabajos precarios y el empleo de familiares en las empresas.

Según los datos de abril de 2015 del TNSO (Thailand National Statistical Office), la población ocupada se distribuye de la siguiente forma: 33,9% trabaja en el sector primario, un 23% está empleada en la industria, y un 43,1% en el sector servicios.  

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PIB per capita y distribución de la renta

El índice de Gini en 2013, situó a Tailandia con una puntuación de 39,4 más igualitario, por ejemplo, que Malasia, Filipinas, Argentina o Estados Unidos, pero más desigual que Vietnam, España, India o Egipto. Actualmente, el Banco Mundial no proporciona datos más actualizados sobre el país.

Por otro lado, en el Índice de Desarrollo Humano realizado por el PNUD en 2015, Tailandia ha obtenido un coeficiente de 0,73, lo cual posiciona al país en el puesto 93º de 188 países analizados. España está en el puesto 26º, Malasia en el 62º y Vietnam en el 116º.

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Sector primario

 

El sector primario ha ido perdiendo peso paulatinamente en la economía tailandesa a favor de los servicios. En 2015, supuso un 9,14% del PIB, frente al 10,5% en 2014 o 11,3% en 2013. Dentro del sector, las actividades más importantes fueron agricultura, ganadería y silvicultura, las cuales en conjunto supusieron un 8,38% del PIB, mientras que la pesca supuso un 0,76%, según datos del NESDB.

Agricultura

La agricultura  en Tailandia tiene una gran importancia económica, en términos de producción,  exportaciones y, sobre todo, empleo,  ya que el 33,9% de la población ocupada trabaja en este sector, según datos del Banco de Tailandia. Además, juega un papel importante en momentos de crisis, por la capacidad de absorber la mano de obra excedente de la industria.

Aproximadamente, el 33,9% de la superficie del país es suelo agrícola y más de la mitad se dedica al cultivo de arroz. Otros cultivos importantes son la tapioca, la caña de azúcar y el caucho. En los últimos años, se ha incrementado la producción de otros productos como el aceite de palma, la mandioca o la caña de azúcar, gracias a su uso con fines energéticos, así como el cultivo de cocos.

El arroz sigue siendo el principal componente de la dieta tailandesa y una de las principales exportaciones del país. Las cosechas dependen mucho de las lluvias, ya que sólo una pequeña parte de la superficie destinada al cultivo es de regadío. La producción de arroz se ha reducido desde 2009, fundamentalmente debido a la caída de los precios de venta y a la disminución de la demanda con motivo de la crisis económica mundial. La disminución de la producción tailandesa de arroz en el período 2012-2015 se estima en el 8%. Tailandia domina buena parte del mercado mundial del arroz, pese a la creciente competencia de India y Vietnam. En el ranking de productores mundiales, India es el principal exportador desde 2012, sólo superado por Tailandia en 2014. Vietnam se ha situado también en los últimos años en la cabeza del ranking, alcanzando el segundo puesto en 2013, superando a Tailandia.

El cultivo de caña de azúcar es muy dependiente de las condiciones climatológicas, ya que el 85% de las plantaciones depende de las precipitaciones,  de  las fluctuaciones del precio en los mercados internacionales. Tailandia es el primer productor del Sudeste Asiático y el segundo productor mundial, después de Brasil. La producción de azúcar se redujo en 2015 con respecto al año anterior en un 3,7%, con 12,5 millones de toneladas en 2015.

La producción de caucho natural también se ha reducido por los bajos precios de las materias primas en el mercado mundial. En los últimos años, Tailandia se ha convertido en uno de los mayores productores mundiales de esta materia prima, cuya producción se concentra fundamentalmente en el sur del país. Por su parte, la tapioca, extraída de la raíz de la mandioca, se exporta fundamentalmente como pienso.

Características del sector:

  • En los últimos veinte años, ha aparecido un subsector agroindustrial fuerte, por lo que la producción primaria va orientándose cada vez más hacia productos con un mayor valor añadido.
  • Desde los años 80 el modelo de producción agrícola ha variado hacia una mayor mecanización del sector.
  • La configuración de la propiedad de la tierra explica algunas de las carencias de la agricultura tailandesa, ya que la dispersión de la misma impide a los pequeños agricultores poder obtener beneficios basados en economías de escala. Por este motivo, en los últimos años se ha desarrollado una mayor concentración en el sector, a favor de grandes compañías agrícolas que aseguran una mayor estabilidad a los agricultores.
  • La productividad en el sector sigue siendo baja por el escaso rendimiento de los productos producidos y las dificultades para los agricultores de diversificar sus cosechas, considerando la reducida área de las zonas de regadío (64 mil km2).
  • El uso de fertilizantes en el sector ha aumentado significativamente en los últimos años. Desde 2009 a 2013, el uso de kilogramo de fertilizantes por hectárea cultivable aumentó en un 37%, llegando a 167,7 kg/hc cultivable en 2013, un volumen bastante superior a la media mundial (119,9 kg/hc).
  • Los salarios del sector son bajos, siendo ésta una de las causas de los fuertes desequilibrios de renta en el país. La enorme diferencia de ingresos ha intentado ser combatida, con escaso éxito, con diversos instrumentos: protección aduanera para sectores sensibles, préstamos blandos a los agricultores, subvenciones a los factores de producción (agua, fertilizantes y combustibles, entre otros), asistencia técnica al asociacionismo, diversificación de cultivos, investigación, etc. Según la OCDE los subsidios del gobierno tailandés a este sector no han aumentado la competitividad de Tailandia a nivel global, a lo que se ha unido el aumento de producción de China o India, especialmente en el caso del arroz.  No obstante, desde el año 2000, el índice de pobreza rural en Tailandia se ha reducido, pasando de un 51,4% del total de la población rural, a un 13,9% en 2013, según datos del Banco Mundial.
  • La política arancelaria de Tailandia continúa siendo proteccionista en determinados productos agrícolas. Los aranceles aplicados actualmente oscilan entre el 0% y un 65%, con una media del 29,6%.

Ganadería

La ganadería tailandesa ha sido tradicionalmente un elemento subsidiario de la agricultura, si bien en los últimos tiempos el aumento de la demanda urbana de productos derivados de estos animales, ha favorecido su orientación progresiva hacia el mercado y la intensificación de estas explotaciones, fomentándose en particular la cría de aves de corral y de cerdos.

El número de cabezas de aves de corral aumentó un 31% entre 2005 y 2013, según la FAO. Las facilidades de la producción a gran escala y la calidad de la materia prima, han logrado que la industria avícola en Tailandia se convierta en una importante fuente alimentaria mundial y un punto fuerte de atracción de inversión extranjera. Por otra parte, el número de cabezas de cerdo aumentó en el mismo periodo en un 5%. La producción de ganado vacuno y caprino se ha reducido en un 8% y un 16% respectivamente, en el mismo periodo consultado.

Las buenas perspectivas para el sector de las exportaciones de alimentos en Tailandia han conducido a inversiones sustanciales en la industria ganadera. Con este incremento del comercio de ciertos productos cárnicos, el país se encuentra más cerca de cumplir su deseo de convertirse uno de los mayores proveedores de alimentos del mundo.

Pesca

La industria de la pesca desempeña un papel importante en la economía de Tailandia, especialmente por su papel en el comercio exterior. En 2015, la pesca supuso un 0,76% en términos del PIB del país a precios corrientes.

La superficie total de aguas dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) es de unos 420.280 kilómetros cuadrados, 304.000 de los cuales corresponden al Golfo de Tailandia y 116.280 forman parte del Mar de Andamán.

Tailandia se está consolidando como un importante exportador de pescado y marisco fresco y congelado. Según el Ministerio de Comercio de Tailandia, en 2015 las exportaciones ascendieron a 442 mil toneladas con un valor de 1,7 billones de dólares. Los mercados principales de exportación son Japón (27,5%), Estados Unidos (20,6%), China (7%), Vietnam (6,3%), Corea del Sur (5,7%), Italia (5,4%), Hong Kong (3,5%) y Canadá (3,5%).

 

Características del sector:

·         Tailandia posee un notable sector pesquero y se sitúa entre los 20 países proveedores mundiales, pero sufre problemas de obsolescencia y de sobrepesca en su ZEE.

·         La distribución de la pesca es 58,2% altura, 22,9% de bajura, 13,1% de agua dulce y 5,8% interior.

·         La pesca que se lleva a cabo en la ZEE (60%), se realiza en una proporción de 70-30 entre el Golfo de Tailandia y el Mar de Andamán. Las área de más importancia pesquera en Tailandia son Songkla, Pattani, Samut Sakorn, Nakhorn si Thammarat y Trat.

·         El sector pesquero se enfrenta a varios problemas como la pesca ilegal en los países vecinos, la sobrexplotación de los recursos marinos, y el empleo de mano de obra en condiciones cercanas a la esclavitud. Además, el suministro de atún no se ajusta a las exigencias de los productores de atún en conserva.

·         La flota tailandesa, tanto de bajura como de altura, se estima en unos 40.000 barcos, que dan empleo a unas 300.000 personas. En general, en Tailandia siguen coexistiendo las tradicionales explotaciones familiares de un solo barco, con las modernas flotas dotadas de cámaras frigoríficas. La pesca tradicional, que se estima en un 80% del total, implica en muchos casos economías de subsistencia para los pescadores.

En abril de 2015, la Unión Europea  instó al gobierno tailandés a tomar medidas urgentes para poner fin a las prácticas pesqueras ilegales (Ilegal, Unreported and Unregulated, IUU), indicando que en caso contrario impondría sanciones a las exportaciones tailandesas de productos pesqueros –incluyéndose las conservas- a la UE, lo cual podría suponer pérdidas para Tailandia por valor de 500-657 millones de euros, aproximadamente.

Posteriormente, Tailandia estableció en 2015, en virtud de la nueva Ley de Pesca (BE 2558), la regulación necesaria para mejorar las prácticas y explotación de los recursos para proteger y conservar el medio marino. Desde marzo de 2016, se han implementado medidas como las limitaciones a arrastreros, registro de embarcaciones, seguimiento de las rutas de pesca, entrada y salida en puerto y multas para los barcos que incumplan la normativa, entre otras medidas. La Unión Europea está estudiando los avances de Tailandia en esta materia y la implementación de las medidas aprobadas para decidir si finalmente impone la sanción a las exportaciones tailandesas.

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Sector secundario

La evolución de este sector durante los últimos veinte años ha sido muy notoria, siendo la producción industrial el motor de la transformación económica de Tailandia. En el año 2015, el sector industrial ha contribuido a un 35,7% del PIB, con las manufacturas a la cabeza con una contribución del 26,9% al PIB y una producción valorada en 104 mil millones de dólares. El peso de este sector ha disminuido en los recientes años, de nuevo a favor de los servicios, como ocurría con el sector primario.

Aunque el peso de este sector en términos del PIB se ha reducido, los productos industriales siguen jugando un papel fundamental en la economía tailandesa, ya que suponen importante saldos del comercio exterior tailandés. De hecho, en 2015, las exportaciones de Tailandia han sido de nuevo principalmente productos industriales: automoción (15,1%) constituye la partida más importante, seguida de productos electrónicos (15%) y maquinaria y equipamientos (9%).

Los índices de desempeño industrial en Tailandia, según la Oficina de Economía Industrial de Tailandia (Office of Industrial Economics), muestran la desaceleración que supuso el Golpe de Estado de 2014. No obstante, la inversión en base al número de factorías establecidas con autorización del Ministerio de Trabajos Industriales, muestra un crecimiento del 11% en 2015 con respecto a 2014, lo que supone un total de inversión de 250 millones de dólares, para un total de 722 factorías.

Características del sector:

·         La base industrial tailandesa se creó con aportación de capital extranjero, fundamentalmente asiático (y, en buena medida, japonés), como resultado de sucesivas oleadas de deslocalización de industrias relativamente intensivas en mano de obra, para así reducir los costes laborales. Así surgieron las industrias del automóvil, textil y calzado, mueble, electrónica, etc., con una notable orientación exportadora.

·         Las autoridades tailandesas están intentando orientar la industria hacia productos de mayor valor añadido, a través de incentivos a la instalación de industrias auxiliares (por ejemplo, componentes de automoción, industria química, cemento, electrónica, fertilizantes, etc.). Esto se debe en parte a la paulatina reducción de ventajas competitivas en costes, especialmente en mano de obra, en comparación con los países vecinos.

·         En los inicios de la industrialización del país, se sostuvo una política de sustitución de importaciones y de fomento de las exportaciones. A este cambio ayudó el dinamismo económico de la región, tanto de Japón como de los llamados “Nuevos Países Industrializados” (Hong Kong, Taiwán, Singapur y Corea del Sur). Sin embargo, en los últimos años esta política ha dado un giro hacia la progresiva apertura comercial, lo que se ha traducido en la reducción gradual de aranceles para los productos industriales; en una primera fase para la maquinaria y bienes de capital, para posteriormente generalizarse a otros bienes.

·         Los principales retos de la industria tailandesa son: elevar la calidad de sus productos, incrementar la formación de su mano de obra y mejorar la tecnología propia.

Minería

La minería supuso un 3,12% del PIB tailandés en 2015. Su aportación al ÌB tailandés se ha mantenido prácticamente en valores constantes en los ´últimos tres años, en torno al 3,1-3,8%.

Dentro de este sector, destaca la explotación de zinc, arcilla calcárea, hierro y estaño, del que Tailandia posee un 12% de las reservas mundiales. Tailandia se sitúa además entre los principales exportadores mundiales de piedras preciosas (rubíes, zafiros, cuarzo o jade), tanto por producción propia como por ser el centro de distribución de los países vecinos (Birmania y Camboya). En cuanto a los minerales no metálicos, el principal es el lignito, aunque existen también importantes depósitos de potasio en la meseta noroeste.

Además, Tailandia posee reservas de gas natural, insuficientes para cubrir la demanda domestica, así como una pequeña reserva de petróleo. Tailandia sigue siendo muy dependiente de este tipo de importaciones para satisfacer la creciente demanda interna de energía.

Construcción

El sector de la construcción en Tailandia, se puede dividir en dos grandes segmentos: proyectos de inversión pública y de inversión privada. Los proyectos de inversión pública se centran principalmente en el sector de las infraestructuras de transporte, energía, medioambiente, educación y sanidad. Por el contrario, los proyectos de inversión privada se concentran mayoritariamente en el sector inmobiliario y en el sector industrial.

Según el informe de AECOM “Asia Construction Outlook 2014”, aproximadamente el 50% del gasto del sector en Tailandia en el año 2013 se dedicó a la construcción de infraestructuras, seguido de la construcción residencial (31%) y no residencial (19%).

Tras varios años de contracción, la inversión privada en la industria de la construcción empezó a remontar en 2010, creciendo un 11% en la segunda mitad de ese año, comparado con el mismo periodo de 2009, pero encontrándose aún en menos de la mitad de los niveles de 1996 – fecha en la que se produjo la burbuja inmobiliaria - en términos reales y en un 69% del valor de ese año en términos nominales.

Sin embargo, a finales de 2011 el mercado se enfrentó a  inundaciones masivas, que redujeron el número de operaciones de compra y venta de propiedades residenciales en las zonas afectadas.

La construcción comenzó a rebotar nuevamente en el segundo trimestre de 2012, y en 2013. Para 2014 el sector constituyó un 2,59% del PIB, y en 2015 un 2,80% con un valor aproximado de 10,8 mil millones de dólares. Se estima que sea uno de los sectores que más crezcan en los próximos años, aunque de forma más moderada que en el año 2015, cuando se alcanzó una tasa de crecimiento del 15,8% con respecto al año anterior.

A pesar de la desaceleración que se produjo en 2014 por la incertidumbre política, el Ministerio de Industria impulsó un plan para desarrollar y modernizar las infraestructuras locales.

Para 2015, algunos indicadores clave para el sector privado como las ventas de materiales de construcción, avance de las zonas edificables o permisos de obra muestran los siguientes resultados:

-      Las ventas de los principales materiales de construcción se han visto mermadas, especialmente por el aumento de precios. Las ventas de cemento y hormigón cayeron en 2015 un 0,8% y 2%, respectivamente.

-      Las zonas edificables en áreas no municipales aumentaron hasta los 43 mil km2 en 2015. En las áreas municipales la tendencia es decreciente y sólo se observa crecimiento en aquellas de uso comercial. El área edificable en términos municipales fue de 21 mil km2.

-      El volumen de registro de condominios ha crecido especialmente en otras provincias diferentes a la zona metropolitana Bangkok, donde en 2013 y 2014 decreció el número anual de registros. También el número de viviendas nuevas ha visto frenado su crecimiento en la capital desde 2014.

La tendencia en 2015 en el sector privado confirma un ligero estancamiento del  mismo, debido a indicadores clave como la concesión de permisos y los precios de los materiales de construcción, según la Junta de Desarrollo Económico y Social de Tailandia (NESDB).

Pese a la crisis política y la desaceleración del consumo interno en 2014, la demanda en el mercado de la construcción en Tailandia ha resistido gracias  a las operaciones de reparación causadas sobre todo por las lluvias torrenciales,  y a la construcción y urbanización en zonas rurales del país. Según un informe del Kasikorn Bank, se espera que continúe la tendencia en el sector, gracias al desarrollo de infraestructuras de transporte y servicios públicos,  y a las oportunidades de inversión en la zona interior del país.

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Sector terciario

El sector servicios ha ido tomando paulatinamente un papel más relevante en la economía de Tailandia. En términos del PIB, las actividades de este sector, representaron el 55,2% en 2015, lo que supone un crecimiento del 6,8% en tan sólo dos años, pues en 2013 los servicios representaban el 51,7% del PIB. La economía tailandesa es actualmente una economía terciarizada gracias al peso de estas actividades.

Turismo

El turismo es un sector con un gran peso en el PIB de Tailandia, aportando un 8,6% del PIB con una contribución indirecta que alcanza el 20%. Es la principal fuente de divisas del país y genera más de 2,5 millones de empleos directos (6,6% del total del mercado de trabajo).

Según la Autoridad en Turismo de Tailandia (TAT – Tourism Authority of Thailand), Tailandia ha recibido un total de 29,9 millones de turistas en 2015 lo que representa un incremento del 20,4% interanual, tras las cifras más modestas del 2014 cuando a continuación del Golpe de Estado del  22 de mayo de 2014, numerosos países emitieron alertas para que sus ciudadanos evitaran en la medida de lo posible viajes al país. Asimismo, las aseguradoras comunicaron que las pólizas dejaban de tener efecto  lo que conllevó la creación por parte del gobierno de Tailandia del ‘Thailand Travel Shield’ para aquellos visitantes que no pudieran encontrar seguros de viajes. Sin embargo, la conciencia de la importancia de este sector en la economía junto con la relativa frecuencia de los golpes de estado en el país, han hecho que la seguridad de los visitantes no se haya visto alterada.

Los turistas que visitan el país son principalmente asiáticos, con China (18,7% sobre el total) y Malasia (10,7% sobre el total) como países líderes en la emisión de turistas.

Estructura del sector:

·         El sector turístico en Tailandia es un elemento clave para el desarrollo económico y social del país. Permite, por un lado, capitalizar la industria por el importante papel del cambio de divisas y acumular reservas internacionales, además de aliviar la presión para la financiación externa.

·         El turismo es el motor de otros sectores relacionados, como el transporte, la energía o la hostelería. El turismo puede actuar como sector receptor del exceso trabajadores del sector secundario, lo que suaviza la saturación que pueden darse en la industria tras el rápido desarrollo inicial de las últimas décadas y la paulatina automatización de esta.

·         El índice TOURISM elaborado por el Mercado de Valores de Tailandia (The Stock Exchange of Thailand, SET), que incluye el desempeño de las empresas que cotizan en Bolsa en el sector del alojamiento y ocio, ha evolucionado desde 2009 de forma notable. Si en 2009 el índice se situaba en torno a los 190 puntos básicos, creció considerablemente en 2012 hasta los casi 600 puntos, para caer como consecuencia del Golpe de Estado de 2014 a 400 y volver a abril de 2016 a 612,04.

·         El gobierno intenta promover una mayor calidad en el turismo tailandés, para aumentar el valor añadido en la industria local. Asimismo, otro de los ejes de las políticas de impulso al sector implica el desarrollo de un mayor consumo interno de este tipo de servicios, promocionando nuevos destinos turísticos en provincias de menor desarrollo.

·         Las medidas adoptadas para la promoción del turismo han incluido la creación y mejora de recursos e infraestructuras, esfuerzo de promoción y divulgación de nuevos destinos, simplificación de los procedimientos de inmigración y apuesta por la formación  y cualificación de los profesionales del sector.

Servicios financieros

El sector de servicios financieros tailandés h    ha representado  un 8% del PIB en 2015, creciendo un 11% de media en los últimos cuatro años. Cabe destacar que un gran número de entidades financieras desaparecieron con la crisis financiera asiática de 1997-1998, y sólo recientemente este sector ha pasado a tener un peso equiparable al que tenía antes, ya que en 1994 representaba un 9% del PIB.

En 2015, las finanzas representaron el cuarto sector de la economía en términos de crecimiento (7,2%), sólo detrás de construcción (15,8%), turismo (14%) y transporte y comunicaciones (7,4%), según las cuentas nacionales publicadas por el NESDB, En cualquier caso, se espera que sea el segundo sector con mayor crecimiento en los próximos años (solo por detrás del sector turístico), con una tasa media de crecimiento anual del 7,5%, según The Economist Intelligence Unit.

El sistema financiero de Tailandia sobrevivió a la crisis financiera mundial de 2008-09 sin graves incidentes. Tras el comienzo de la crisis, los bancos locales restringieron las concesiones de créditos nuevos y las autoridades introdujeron una garantía estatal sobre todos los depósitos bancarios.

Una de las razones por las que los bancos tailandeses fueron capaces de resistir la crisis financiera mundial fueron las reformas introducidas tras la crisis asiática de 1997-98. La reestructuración bancaria y la transferencia de los préstamos incobrables a empresas de gestión de activos condujeron a una mejora significativa en los balances de los bancos. El Plan Maestro del Sector Financiero (FSMP, Financial Sector Master Plan), introducido por el gobierno de 2004, produjo profundos cambios en la estructura y en el número de instituciones bancarias y financieras que operaban en el país.

 El sector se encuentra actualmente muy limitado a la entrada de inversión extranjera por la ‘Financial Institutions Business Act, B.E. 2551 (2008)’, en la que se exige que al menos tres cuartas partes del accionariado y de los consejeros sean de nacionalidad tailandesa, aunque pueden existir excepciones si son aprobadas por el Banco de Tailandia o el ministerio de Finanzas.

Telecomunicaciones

Las empresas públicas en este sector son dos: Telephone Organization of Thailand (TOT), cuyo principal rol es proveer servicios a las llamadas locales, y The Communications Authority of Thailand (CAT), que cubre las llamadas internacionales. Las dos empresas públicas están bajo el control del Ministerio de Información y Tecnologías de la Comunicación, aunque la privatización de las mismas está prevista en el futuro.

La demanda de servicios de comunicaciones en Tailandia es cada vez mayor, ejerciendo presión sobre la capacidad instalada y congestionando las redes. En el sector privado de las telecomunicaciones, hay 4 grupos principales: AIS, DTAC, True y TT&T, siendo las dos primeras los líderes del mercado. Varias de las empresas pertenecen a corporaciones internacionales (AIS a Intouch Pld, Singapur y DTAC a Telenor, Noruega.),  True, al grupo tailandés Charoen Pokpan Plc, y TT&T que pertenece a Jasmine Internacional PLC.

Las líneas fijas de teléfono son provistas por TOT y por las empresas privada TT&T Public Co. en todo el país. True también da servicio en línea fija, aunque principalmente en Bangkok. La red de telefonía fija tiene una capacidad total de 8 millones de líneas, de las cuales 7 millones están en uso. Además, hay teléfonos públicos habilitados por todo el país.

La tecnología móvil ha crecido mucho en los últimos años. Según la Comisión Nacional de Difusión y Telecomunicaciones (NBTC, National Broadcasting and Telecommunications Commission), en mayo de 2015 había 98,9 millones de líneas móviles frente a 5,6 millones usuarios de líneas  de teléfono fija, que han ido decreciendo en número desde el pico de 7,5 millones de líneas alcanzadas en 2007. Los operadores móviles del mercado son AIS, DTAC, True Move, Hutch, TOT, CAT, Hutch y TruemoveH.

La empresa pública TOT dispone del servicio 3G en la banda 2,1GHz, la más extendida para este servicio internacionalmente. En 2012 se llevó a cabo una licitación (que había sido suspendida temporalmente en 2010 por una decisión judicial cautelar) para el reparto de frecuencias entre TOT y los otros operadores privados del sector. La NBTC, organismo que regula las telecomunicaciones tailandesas de forma acorde con los estándares internacionales, fue la encargada de subastar el espectro de la banda 2,1GHz. Finalmente, la licitación fue ganada por el operador privado AIS, que recientemente ha empezado a implantar el nuevo espectro. Las subastas se produjeron en noviembre y diciembre de 2015, siendo AIS la concesionaria, y las migraciones del servicio 2G al 3G/4G se han producido desde principios de 2016.

Internet está disponible en la mayor parte del país en alta velocidad. Los principales proveedores de este servicio son True Internet, 3BB Broadband, TOT, CAT Telecom, KSC, CS Loxinfo, KIRZ, TT&T, entre otras.

En 2015, Tailandia contaba con 26 millones de usuarios de Internet, de los cuales 17,6 millones se conectan a la red a través de sus teléfonos móviles, según la NBTC. 

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