Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

La estructura de la economía turca es similar a la de un país desarrollado, con un peso fundamental del sector servicios, una importante base industrial y una decreciente participación de la agricultura en el PIB, si bien hay que destacar que en el caso turco la agricultura sigue teniendo una especial relevancia, sobre todo en términos de empleo ya que emplea a alrededor del 24% de la población activa.

Las últimas décadas han sido testigos de los cambios en esta estructura, el sector primario suponía casi el 40% del PIB a principios de los 70, el sector servicios tan sólo el 43% y el sector secundario el 17%, cifras muy distintas a las actuales. Los años posteriores a la crisis de 2001 han venido marcados por la constante disminución de la importancia del sector primario. Actualmente, Turquía cuenta con una importante base industrial, que en 2010 supuso el 25,8% (26,1% en 2009) del PIB; la agricultura mantiene todavía un peso importante con un 9,4% (10,1% en 2009); la construcción es responsable del 5,6% (5,2% en 2009) y el sector servicios es el más importante con un 59,2% del PIB (58,2% en 2009)

Las variables macroeconómicas fueron antiguamente reflejo de las características de la economía turca como mercado emergente, mostrando una considerable inestabilidad. La estructura débil e ineficiente del sistema financiero turco estuvo detrás de las crisis de noviembre de 2000 y febrero de 2001 que hicieron caer al país en una severa crisis, cerrando el 2001 con un descenso del 5,7% del PIB. En 2002 se inició claramente la recuperación, con un crecimiento del PIB del 6,2%, seguido de un 5,3% en 2003. 2004 marcó una cifra récord, al situarse el crecimiento del PIB en el 9,4%. El ejercicio 2005, aunque algo más moderado, fue también excelente con un crecimiento del 8,4%. En 2006 se produjo un enfriamiento menor de lo esperado en la economía, con un crecimiento del PIB del 6,9%. Se anticipaba un menor crecimiento en 2006 debido a que se produjo un limitado episodio de inestabilidad financiera a mediados de ese año, que dio lugar a una notable depreciación de la lira y al repunte de la inflación.

Tras experimentar en 2007 el crecimiento más bajo desde 2001, con una variación del 4,7% del PIB, en 2008 la economía turca creció tan sólo un 0,7%, tras un acelerado deterioro de la economía en el último trimestre del año (-6,2% en el último trimestre). En 2009, el PIB real de Turquía decreció un 4,7% en el cómputo general del año. A pesar de esta contracción, en el cuarto trimestre la economía turca experimentó un crecimiento del 6% rompiendo la tendencia de cuatro trimestres consecutivos de decrecimiento.

En 2010 el PIB real Turquía creció un 8,9%. Los dos primeros trimestres del año fueron especialmente positivos con crecimientos del 12% y el 10,2%. El tercer trimestre se caracterizó por una cierta ralentización en el crecimiento de la actividad (5,5%) pero en el cuarto trimestre volvió a aumentar con fuerza hasta el 9,2%. Esta tendencia de altas tasas de crecimiento se confirmó con el último dato oficial de crecimiento del PIB del 11% en el primer trimestre de 2011.

El dato más preocupante de la economía turca se encuentra en el desempleo (11,9% en 2010 y 10,8 en marzo de 2011), que muestra estructuralmente una gran resistencia a la baja, altos niveles de desempleo juvenil y de larga duración. Por otro lado, el déficit por cuenta corriente ha aumentado de manera significativa, representando el 6,7% del PIB en 2010 (2,3% del PIB en 2009) como consecuencia de la recuperación de la economía internacional tras la crisis financiera, ya que la economía turca tiende a aumentar su déficit por cuenta corriente en épocas de expansión. Se espera que pueda rondar el 9% en 2011.

La evolución de los precios ha sido positiva en los últimos años. Las abultadas cifras de inflación del año 2001 (68,5%) se han ido reduciendo paulatinamente en los años posteriores hasta que en 2004 la tasa de inflación se redujo a un solo dígito, tendencia confirmada en 2005 con una variación del IPC del 7,7%. Se situarían en niveles muy superiores a los objetivos del Banco Central durante los próximos años, recuperando los dos dígitos en 2008, hasta el 10,1% de crecimiento del IPC. En 2009, la inflación mantuvo la senda decreciente con la que finalizó 2008 por la desaceleración económica y alcanzó su mínimo en octubre (5,08%) como consecuencia de la disminución de la demanda tanto interna como externa, cerrando el año en el 6,5. En 2010, los precios han ido aumentando hasta marcar un máximo anual del 10,19% en abril de 2010. A partir de ese mes la tendencia de crecimiento se ralentizó cerrando 2010 con un IPC del 6,4%, ligeramente por debajo de las previsiones del BCT. En 2011 continuó su desaceleración, hasta que en marzo registró un 3,99%, el nivel más bajo en cuatro décadas, pero en mayo creció con fuerza hasta situarse en el 7,17% para volver a desacelerarse en junio hasta el 6,24%.

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Precios (minoristas y mayoristas)

La evolución histórica de los precios ha sido creciente en la última década. Las elevadísimas cifras de inflación del año 2001, en plena crisis financiera nacional (68,5%) se han ido reduciendo paulatinamente en los años posteriores. Desde 2004 la inflación se ha movido entre el 6% y el 10%.

La inflación es uno de los problemas a los que se enfrenta la economía turca. En los últimos tres ejercicios el IPC ha sido el siguiente: 7,40% (2013); 8,17% (2014) y del 8,81% en 2015, en tasas interanuales (dic/dic).

 En 2014, por grupos del IPC, el mayor incremento lo registró el de Hoteles, cafés y restaurants con un 13,28%, seguido de alimentos y bebidas no alcohólicas (12,62%); transporte (9,77%) y medicina/sanidad (8,45%),  entre otros. En 2015 el mayor incremento lo registró el de Hoteles, cafés y restaurants con un 13,23%, seguido de Ocio y Cultura con un 11,56%, Menaje y mobiliario con un 10,95%, Alimentos y bebidas no alcohólicas con un 10,87% y Vestido y Calzado con un 8,99%.

 Por regiones los mayores incrementos de precios en 2015 se han registrado en las 10 regiones siguientes:

 

RegionesTasa de variación interanual (%)
TR31 (Izmir)9,83
TR32 (Aydin, Denizli, Mugla)9,49
TR62 (Adana, Mersin)9,47
TRC1 (Gaziantep, Adiyaman, Kilis)9,38
TR22 (Balikesir, Canakkale)9,34
TR33 (Manisa, Afyon, Kutahya, Usak)9,31
TR41 (Bursa, Eskisehir, Bilecik)9,28
TR52 (Konya, Karaman)9,18
TR83 (Samsun, Tokat, Corum, Amasya)9,13
TR81 (Zonguldak, Karabuk, Bartin)9,06
Fuente: Instituto Turco de Estadísticas. Última actualización: abril 2016

 

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Actualmente Turquía cuenta con una red de infraestructuras de transporte en desarrollo, pero notablemente desequilibrada. La red de carreteras, ferrocarriles, puertos y aeropuertos es insuficiente para abastecer la demanda creciente del país y es desequilibrada porque la mayoría del transporte, tanto de mercancías como de pasajeros se hace por carretera, no existiendo una alternativa multimodal eficiente. 

Es vital para el desarrollo económico del país crear un modelo de transporte equilibrado, racional y eficiente, basado en un sistema multimodal integrado. En este sentido, se están llevando a cabo políticas de fortalecimiento del ferrocarril como medio de transporte de mercancías y se debe actuar para convertir a los puertos marítimos en verdaderos centros logísticos. En concordancia, los documentos que articulan las políticas del sector en Turquía inciden en la búsqueda de equilibrio entre los distintos modos de transporte y para alcanzarlo hacen especial hincapié en el ferrocarril como medio predominante. 

El reflejo de que el cambio de modelo de transporte es una realidad es el esfuerzo inversor que las instituciones están realizando. De acuerdo con la Organización de la Planificación Estatal (SPO), el sector Transporte ha venido recibiendo las mayores dotaciones presupuestarias. 

En 2015 los contratos públicos alcanzaron los 4.690 MUSD, con un incremento del 39,8% respecto al año anterior, de los cuales el 83% fueron ejecutados por compañías locales y el 17% por internacionales, de acuerdo con la publicación especializada TEBA News. En la misma línea, el 31% de los trabajos relacionados con los contratos públicos se dedicaron a la construcción del metro; el 14% al ferrocarril; el 12,2% a líneas de transmisión de energía; 11,8% a obras relacionadas con el riego; 8,8% a la construcción de carreteras y autopistas; y un 5,5% a infraestructuras aeroportuarias. 

En 2016 los contratos públicos alcanzaron 8.000 MUSD y tras las revisiones de costes sumaron 10.000 MUSD. La participación de empresas internacionales en los contratos públicos en 2016 fue del 6,5%, lo que corresponde a 519 MUSD. Los contratos más importantes firmados por empresas internacionales en 2016 corresponden a la fabricación de vehículos de metro y equipos electromecánicos HEPP. De los proyectos ejecutados, 7.144 MUSD se destinaron al sector transportes, 540 MUSD al sector de la agricultura y 326 MUSD al de la energía.

Carreteras 

La carretera es el medio de transporte más utilizado tanto para pasajeros como para mercancías, debido a la escasez y obsolescencia de otros medios, en especial del ferrocarril. Como consecuencia del uso excesivo del vehículo por carretera y la inexistencia de circunvalaciones en los núcleos urbanos, las ciudades más importantes de Turquía sufren problemas circulatorios, contaminación y un alto nivel de siniestralidad. 

La red de carreteras es el segundo sector en orden de porcentaje de inversión en cuanto a infraestructuras de transporte. 

En 2016 el número de proyectos para construcción y mantenimiento de autopistas fue 17. Desde 2003 el número de kilómetros de las autopistas turcas ha aumentado 828 km, pasando de 1.714 a 2.542. De acuerdo con la Dirección General de Carreteras (KGM) se espera que de aquí a 2035 el número ascienda a 9.680 km. Cabe destacar también las labores realizadas referentes a los túneles en Turquía, que han aumentado de 49,9 km en 2003 a 345,8 km en 2016 y los puentes, que han pasado de 250 km a 387,9 en el mismo periodo.

El presupuesto 2017 destinado a proyectos por la Dirección General de Carreteras (KGM) es de 3.277 MUSD, algo inferior a la inversión realizada en 2016. La partida destinada a inversiones en autovías para 2017 es de 380 MUSD. Cabe destacar, además que capital del Fondo Soberano creado a principios de 2017, será invertido en proyectos de autovías.

La prioridad del Gobierno respecto a la construcción de carreteras es el Partenariado-Público-Privado (PPP). Así se refleja en el dosier de la red de carreteras del gobierno que presenta más de 1.000 km de autopistas en régimen de BOT (Build-Operate-Transfer) para ser ejecutadas de aquí a 2023 (centenario de la fundación de la República). Y otros 2.000 km con vistas a ser ejecutados antes de 2035. 

En este marco de actuación, el gobierno prepara un nuevo marco legislativo sobre partenariado público-privado (PPP). La nueva legislación revisara las condiciones de los actuales modelos PPP Build-Operate-Transfer (BOT), Build-Operate (BO) o Build-Rent. Además, está previsto que incluirá nuevos modelos PPP como Restore-Transfer o Design-Rehabilitate. A finales de 2016 se requiere por parte de Turquía un enfoque coordinado de las PPP en todos los sectores y flexibilidad en los diferentes tipos de PPP. 

Algunos de los proyectos previstos más importantes, con un kilometraje total de 763,5 km, son:

  • Proyecto de la autopista Istanbul-Bursa-Izmir: este Proyecto cuenta con una longitud total de 433 km de los cuales 103,5 km ya han sido concluidos. Se inició en 2013 y se espera que sea finalizado en 2018. El presupuesto total del proyecto es de 7.300 MUSD. Se está construyendo bajo la modalidad BOT (Build-Operate-Transfer) y cuenta con un periodo de operación de 22 años y cuatro meses incluyendo el proceso de construcción.
  • 3º Puente del Bósforo y autopista del Norte: este Proyecto cuenta con un presupuesto de 3.450 MUSD y consta de tres partes; La construcción y explotación del tercer puente del Bósforo y de la autopista Odayeri-Paşaköy, que consta del eje principal de 70 km (116 km en total); la construcción y operación de la autopista de 169 km Kurtköy-Akyazı (parte asiática); y La construcción y la explotación de la autopista 88 km Kınalı-Odayeri (parte europea). Este proyecto también se está construyendo bajo la modalidad BOT y cuenta con un periodo de operación/ejecución de 6 años y 9 meses, se espera sea finalizado para 2022?.
  • Puente Çanakkale y autopista Kınalı-Tekirdağ-Savaştepe: se prevé que la construcción se inicie durante el año 2017 y, bajo la modalidad BOT, cuenta con un período de operación/ejecución de 16 años 2 meses y 2 días. El valor total del proyecto ronda los 2.700 MUSD y consta de dos partes; la construcción y explotación de la carretera de 70 km, incluido el puente Çanakkale, que totaliza 90 km entre Malkara y Çanakkale; y la construcción y explotación de la autopista İstanbul-Balıkesir de 227 km. El tramo del puente 1915 fue adjudicado bajo licitación el 26 de enero de 2017.
  • Autopista Menemen-Aliağa-Çandarlı: si bien se desconoce el coste total de este proyecto, se sabe que la longitud total será de 75 km. El periodo de explotación es de algo más de 9 años.
  • Autopista Ankara-Niğde: la longitud total de esta autopista será de 330km y el coste total asciende a 4.050 MUSD. Se espera que el proyecto finalice en 2023 y que el ganador de la licitación se publique durante la segunda mitad del año 2017.

Ferrocarriles 

Como ya se mencionó anteriormente, se están destinando asignaciones presupuestarias muy importantes en los últimos años con lo que se materializa la apuesta por el ferrocarril. La TCDD (Compañía Estatal de Ferrocarriles Turcos) se ha embarcado en ambiciosos planes de renovación, mayoritariamente de electrificación, y de construcción de líneas de alta velocidad (Ankara-Estambul, Ankara-Sivas y Ankara Konya) así como las estaciones esas líneas de alta velocidad. También hay que mencionar las nuevas líneas férreas para mejorar la conexión del país con sus vecinos: líneas Kars-Tbilisi-Bakú (Turquía-Georgia-Azerbaiján) y Halkali-frontera de Bulgaria. Se tiene previsto construir 1.311 nuevos kilómetros de alta velocidad hasta 2023. 

El plan de inversión de la TCDD para 2016 fue de 1.800 MUSD. La mayor partida fue destinada a los seis proyectos de alta velocidad firmados por TCDD, entre los que destacan:

  • Ankara-Izmir con 220 MUSD: la línea ferroviaria continúa bajo construcción. Entre los aspectos técnicos más relevantes se encuentran su longitud, 570 km, el tiempo de duración de los trayectos, Ankara-Afyonkarahisar en 1h 30min, y Ankara-Izmir en 2h 30min, y su coste total que asciende a 1.500 millones de euros. Se espera que la línea sea concluida en 2019. Este proyecto cuenta con 6 estaciones.
  • Ankara-Sivas con 120 MUSD: la construcción de esta línea ferroviaria se inició en 2008 y la fecha prevista de finalización es el segundo semestre de 2018. El presupuesto total del proyecto asciende a 1.200 millones de euros. La línea tiene una longitud total de 460 km y la velocidad máxima que alcanzará es 250km/h. Este proyecto cuenta con 6 estaciones.
  • Bandirma-Bursa-Ayazma con 35 MUSD: este proyecto se inició en 2012 y la fecha prevista de finalización es a lo largo de 2018. Su coste total es 350 millones de euros. La línea contará con una longitud total de 185 km. Este proyecto cuenta con 4 estaciones.
  • Ankara-Estambul: con un presupuesto total de 4.300 millones de euros y 533 km de longitud. Cuenta con varios tramos que ya están completados y se espera que se finalice en su totalidad durante 2017. Este proyecto cuenta con once estaciones.

 

El plan de inversión de la TCDD para 2017 asciende a algo más de 1.600 MUSD. Los proyectos más importantes son:

  • Línea de alta velocidad Sivas – Erzincan: con un presupuesto de 1.500 millones de euros, se prevé comience su construcción en 2018. Su longitud será de 235 km y el objetivo es que esté concluido en 2023.
  • Línea de alta velocidad Yerköy-Kayseri: con un presupuesto de 650 MUSD este proyecto se encuentra en fase de estudio. La línea tendrá 142 km de longitud y se prevén las licitaciones a mediados de 2017 e iniciar la construcción a finales de 2017.
  • La línea ferroviaria Aydın – Denizli: pendiente de aprobación para incluir en el programa de inversión en 2017. Cuenta con un presupuesto de 265 MUSD y tendrá alrededor de 90 km de longitud.
  • 106 trenes: este proyecto se ha dividido en dos licitaciones, una primera para 10 trenes que se ha convocado en 2016, por 273,2 M€ y otro con 96 trenes. El valor total del proyecto ronda los 3.200 M€.

Los ayuntamientos de las principales ciudades están apostando por el metro y los trenes ligeros para descongestionar el tráfico rodado en el centro urbano (nuevos sistemas de ferrocarril urbano y metro en Ankara, Antalya, Bursa, Estambul, Gaziantep, Izmir, Samsun, etc). Entre ellos destacan los distintos proyectos de mejora del metro de la Municipalidad de Estambul, incluyendo el proyecto Marmaray, que incluye la construcción de un túnel bajo el Bósforo.

Los proyectos del Ayuntamiento de Estambul: Kabataş-Beşiktaş-Alibeyköy- Mahmutbey Metro System Project; Ataköy-İkitelli Metro Project; Dudullu-Bostancı Rail System Metro Project y Eminönü - Alibeyköy Tramcar Line Project se formalizaron en 2016.

En 2017 el Ayuntamiento de Estambul tiene previstas las licitaciones para la construcción de las líneas de metro Vezneciler-Sultangazi, Başakşehir-Kayaşehir, Kaynarca-Pendik-Tuzla y Mahmutbey-Bahçeşehir y la adquisición de vehículos para la misma línea, y para los sistemas ferroviarios Ümraniye-Ataşehir-Göztepe, Çekmeköy-Sultanbeyli, Kirazlı-Halkalı y Haliç-Kemerburgaz-Black Sea Coast.

Puertos 

Turquía cuenta con 183 puertos, la mayoría de propiedad y gestión estatales aunque el sector privado está introduciéndose progresivamente. 

Hay importantes proyectos previstos en Izmir e Izmit para descongestionar el intenso tráfico del Bósforo. Los principales puertos son los 3 de Estambul (Haydarpasa, Ambarli y Sali Pazari), Derince (Golfo de Izmit), Alsancak, Aliaga (Egeo), Bandirma  Gemlik (Mármara) Iskenderun y Mersin (Mediterráneo) y Karadeniz Eregli y Zonguldak (Mar Negro). 

La mayoría de puertos son de propiedad y gestión estatales, aunque el sector privado está introduciéndose progresivamente. La Autoridad de Privatizaciones (www.oib.gov.tr) ha privatizado el puerto de Mersin y se esperan otras privatizaciones de los puertos. Entre los proyectos más interesantes en el sector, destaca el del puerto de Estambul que será el único puerto para cruceros de Estambul, con un total de más de 100.000 m². 

El servicio de transporte marítimo se mantiene como uno de los sistemas de transporte más importantes en Turquía. Las empresas privadas dominan el transporte de mercancías, mientras que el sector público domina el de pasajeros, incluyendo el transporte por ferry. 

El principal proyecto llevado a cabo durante el año 2016 fue en el puerto marítimo Zonguldak-Filyos. La construcción del rompeolas se está realizando a través de procedimientos de licitación abierta, mientras que las obras de la superestructura se presentan a través del modelo de Build-Operate-Transfer (BOT). El presupuesto en 2016 fue de 172 MUSD.

Hay diversos proyectos importantes que se llevarán a cabo en 2017:

  • Aliağa-Çandarlı Seaport: se trata de uno de los puertos más importantes de Izmir y en el proyecto se llevarán a cabo labores de construcción por valor de 250 MUSD. Este proyecto va de la mano del Bergama Railway Connection Project. Este puerto es gestionado por TCDD.
  • Adapazarı-Karasu Seaports and Industrial Facilities Railway Project: en éste proyecto, gestionado por AYGM se llevarán a cabo labores de electrificación, señalización y telecomunicación por valor de 64 MUSD. El valor total del proyecto es de 240 MUSD.

Aeropuertos 

Turquía cuenta con un total de 70 aeropuertos de los que 42 son civiles y 28 militares. 

El sector está dominado por la empresa THY (Turkish Airlines), de la que se ha privatizado el 51%. Existe competencia con algunas empresas privadas, tanto en vuelos chárter como en servicios regulares. En vuelos domésticos ha aumentado la competencia tras la liberalización de las tarifas y la consiguiente entrada en el sector de nuevas aerolíneas. 

Se prevé la privatización de ocho pequeños aeropuertos mediante modelo BOT o TOR (Çukurova, Samsun, Tokat, Sinop, Zafer, Nevsehir y Kocaeli).

Entre los proyectos realizados en 2016 destacan:

•        Mantenimiento de PAT fields del aeropuerto Milas Bodrum: este proyecto cuenta con un presupuesto de 13 MUSD.

•        Construcción de pista en el aeropuerto Sabiha Gocken: el proyecto fui iniciado en el último cuarto de 2016 y consta de dos partes; la construcción de una nueva pista y el arreglo de la existente y trabajos de superestructura. La fecha esperada de finalización es 2019 y el presupuesto total asciende a 355 MUSD.

Entre las licitaciones previstas para 2017 destacan:

•        Trabajos de construcción del aeropuerto de Çukurova: el presupuesto del proyecto asciende a 169 MUSD y los trabajos de construcción iniciaron en marzo de 2017. Las autoridades esperan que las labores finalicen antes de la fecha esperada que es 2023. La pista que se construirá es de 3.500 metros de largo y 60 metros de ancho lo que permitirá a más de 15 aviones aparcar.

•        Construcción de un nuevo aeropuerto en Tokat: este proyecto contará con un presupuesto de 56 MUSD en 2017. Se encuentra, además, en la segunda fase de privatización, si bien la primera fase no ha sido aún finalizada. Se espera que este proyecto concluya en 2019.

•        Construcción de una nueva terminal y plataforma de aparcamietno en el aeropuerto de Gaziantep: el proyecto incluye la construcción de la nueva terminal doméstica de Gaziantep, la conversión de la terminal doméstica existente a la terminal internacional y la construcción de una nueva plataforma de aparcamiento. El proceso de licitación está en marcha y su presupuesto es de 51,4 MUSD.

•        Trabajos de construcción en el aeropuerto de Milas Bodrum: este proyecto incluye la construcción de una nueva pista, calle de rodaje, y plataforma de aparcamiento.

Energía

La creciente tasa de urbanización, la creciente tendencia demográfica y la expansión económica son los principales vectores que impulsan el aumento de la demanda energética año tras año en Turquía, que se prevé aumente entre un 4% y 6% al año de media hasta 2023. 

Durante 2015 el sector se ha visto afectado principalmente por la apreciación del dólar y el descenso de los precios del gas natural y la electricidad, lo que ha provocado que la capacidad instalada de las plantas bajo gestión privada se haya reducido un 32% respecto al año anterior, hasta los 4.287 MW. 

Además, a lo largo del año 2015 se han producido varias cancelaciones en licencias de explotación y que no se haya recibido solicitudes para una planta de energía lista para operar. Asimismo, tres diferentes ministros han pasado por la cartera de energía a lo largo de 2015, hecho que ha impedido el debate de importantes proyectos de ley como la Ley del Mercado de gas natural y la Ley del Mercado Energético. 

Por otra parte, el consumo de energía en 2015 creció un 2,5%, hasta alcanzar los 263.828 Gwh. En lo que refiere a las energías renovables, la EPDK (Autoridad Reguladora del Mercado Energético) seleccionó 234 proyectos en 2015 para recibir subvenciones del programa YEK (Incentivos a la Energía Renovable), dentro de sus objetivos para 2023 de suministrar el 30% de la energía total mediante fuentes renovables. 

En 2016, la infraestructura eléctrica se fortaleció en el país y se registró un incremento de la producción, paralela al aumento del consumo. A finales de 2016 la capacidad instalada aumentó a 78.497,4 MW un 6% que en 2015.

Por otra parte, el consumo de energía en 2016 creció un 3,3%, hasta alcanzar los 278.300 Gwh. En 2016 se han puesto en servicio 239 centrales con una capacidad de 5.899 MW lo que supone un incremento del 37,5% respecto al año anterior. Dado el impacto de la depreciación de la lira turca en el sector, la inestabilidad política y los problemas experimentados por el sector en los reembolsos de crédito, muchas licitaciones previstas para 2016 han sido derogadas y las cancelaciones de licencias continúan.

En junio de 2016 un informe elaborado por el Banco Mundial sobre inversiones mundiales destacó las labores realizadas por Turquía durante el año 2015 en materia de energías renovables. Solo en el campo de energía solar, las inversiones alcanzaron 9.400 MUSD. Además, en este período, el proyecto de ley que modifica la Ley del Mercado Eléctrico entró en vigor. Después de la entrada en vigor del Reglamento de YEKA, se anunció la primera licitación de 1.000 MW de energía solar de YEKA en Karapınar.

Dentro de las licitaciones previstas para 2017 se encuentran:

  • Incremento de la capacidad y modernización de la planta de Ambarlı, con coste de 1.125 MUSD. La planta se construye como una planta de turbina de gas de ciclo combinado y una capacidad de 1350 MW.
  • Trabajos de mantenimiento para la planta de Gas Natural de Ambarlı, coste de 130 MUSD.
  • Proyecto de rehabilitación Keban HEPP con coste de 110 MUSD. Comprende la rehabilitación de la central hidroeléctrica Toktogul, de 40 años y 1.200 MW (HEPP), que produce el 50% de la electricidad del país, es la prioridad.

Defensa

Desde mediados de los años ochenta, Turquía ha emprendido un amplio programa para desarrollar una industria de defensa moderna basada en la cooperación con empresas de otros países. A mediados de la década de 1990, la industria de defensa turca empleaba a unas 50.000 personas en 110 empresas, muchas de ellas de propiedad estatal.

 La situación geoestratégica de Turquía ha forzado a su gobierno a desarrollar sus capacidades de defensa. Según datos del Banco Mundial, se estima que el gasto turco en Defensa en 2015 fue del 2,1% del PIB. El Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo informó que el nivel de gasto militar en 2014 en Turquía se situó en el 15º lugar del mundo, con 22.600 MUSD.Según datos de la OTAN, se estima que el gasto turco en Defensa en 2015 fue del 1,67% del PIB, o 12.081 MUSD y del 1,57%, o 11.573 MUSD en 2016.

Hay importantes proyectos previstos para su realización durante los próximos años, entre los que destacan los anunciados por el ex Primer Ministro Ahmet Davutoglu en marzo de 2016 y que supondrán una inversión de 5,9 MUSD de los cuales 1,4 serán de producción internacional. Además el Primer Ministro Binali Yildirim anunció a finales del año 2016 26 proyectos por valor de 4.100 MUSD en el sector de defensa.

Las exportaciones de defensa y aeroespaciales de Turquía aumentaron de unos 900 MUSD en 2011 a 1,68 MUSD en 2016, aunque sus exportaciones en 2016 se mantuvieron en niveles prácticamente sin cambios respecto a los 1,65 MUSD en 2015 (un aumento de sólo 1,4 por ciento) debido principalmente a problemas que afectaron las exportaciones del país en general.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

El fuerte crecimiento económico y la creación de empleo, en los últimos años, no han sido suficientes para absorber el acusado aumento de la población activa turca.

La población activa en 2015 fue de 29,7 millones de personas, representando el 51,3% de la población (15-64 años) total en edad de trabajar en Turquía. La población ocupada masculina representa aproximadamente el 71,6% y la femenina el 31,5%. Por sectores, la agricultura, ganadería y pesca ocupan todavía un lugar destacado, con un 20,6% de la población ocupada; la industria representa un 20,0% del total. El sector servicios emplea al 52,2% de la población ocupada y es el sector que ha experimentado el crecimiento más rápido en los últimos años.

La población en edad de trabajar (a partir de 15 años) aumenta a un ritmo cercano al millón de personas cada año. Se calcula que la economía turca debe crecer por encima de un 5% anual para reducir la tasa de desempleo. El problema se complica por la emigración masiva a las ciudades. Sin embargo, la prolongación de la formación educativa está conteniendo el aumento de la población activa.

El desempleo se ha caracterizado por mostrar una gran resistencia a la baja. En 2009 el desempleo era del 13,5%; 11,9% en 2010; 9,8% en 2011; 8,4% en 2012; 9% en 2013, del 9,9% en 2014 y en 2015 ha registrado una tasa del 10,3%.

En 2015, las regiones más afectadas por el desempleo, dejando aparte Estambul con un 12,9%, se concentran en el Sur del país, mientras los índices más bajos se localizan en el Norte y particularmente en la región del Mar Negro con tasas entre 4-5%.

 

REGIONES MÁS AFECTADAS POR EL DESEMPLEO 2014-2015

Regiones Población activa(miles personas) Población activa ocupada (%) Tasa de desempleo(%)
  2014 2015 2014 2015 2014 2015
Estambul 5 785 6 092 52,7 54,4 11,9 12,9
Egeo 4 142 4 200 53,3 53,3 9,1 9,4
Anatolia Oeste 2 827 2 929 50,8 51,9 9,8 9,8
Mediterráneo 3 542 3 586 49,6 49,8 11,1 11,5
Anatolia Central 1 367 1 435 48,1 50,0 8,9 9,8
SE Anatolia 2 107 2 232 41,3 42,2 15,6 16,5
Turquía - Total 28 786 29 678 50,5 51,3 9,9 10,3

Fuente: Instituto Turco de Estadísticas. Última actualización: abril 2016

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PIB per capita y distribución de la renta

La renta per cápita en 2013 se situó en 10.822 US$, en 2014 disminuyó a los 10.404 US$ y en 2015 se ha situado en 9.261 US$. La distribución de la riqueza entre la población es muy desigual sin que, de momento, se encuentren indicios de que se puedan aminorar las diferencias. Esta característica es todavía más acentuada si se comparan las zonas urbanas con las rurales.

El índice de Gini mide hasta qué punto la distribución del ingreso entre individuos u hogares dentro de una economía se aleja de una distribución perfectamente equitativa. De ese modo, un índice de Gini de 0 representa una equidad perfecta, mientras que un índice de 100 representa una inequidad perfecta. Según datos del Banco Mundial en 2015 Turquía se situó con un índice del 41,7%, con un índice cercano al de países como Rusia (41,4); Israel (41,9); Nicaragua (40,5); Gabón (42,2) o China (42,5).

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Sector primario

El sector primario ha sido tradicionalmente el sector más importante, si bien a medida que se desarrolla la economía turca, pierde peso en el PIB. La agricultura, pesca y silvicultura representan un 4,9% del PIB en 2016 y ocupan al 19,5% de la población activa; puesto que se basa principalmente en pequeñas explotaciones, el sector presenta una baja productividad.

El total de área agrícola en 2016 supera los 38 millones de hectáreas, en las que el cultivo de cereales es el predominante. El 51,13% del total de las tierras cultivadas están destinadas al cereal (el 10,5% de las mismas son tierra en barbecho); el cultivo de verduras, frutas y especias alcanza el 10,76%; el de plantas decorativas el 0,01%, y el 38,1% restante se dedica a pastos.

En lo que refiere a la producción de cereales y otros cultivos importantes, en 2016 el trigo ocupa la primera posición, con más de 20 millones de toneladas (MT) y un descenso del 8,84% respecto a 2015; le sigue la remolacha azucarera con 19,5 MT con una variación del 21,5% respecto al periodo anterior; la cebada con 6,7MT y un descenso de 16,25%; el maíz con 6,4MT sin apenas variación respecto al ejercicio anterior; el algodón con 2MT y por último el girasol, con 1,6MT y un descenso del 0,59%.

En el ámbito de hortalizas, frutas y té, destaca en 2016 la producción de tomates con más de 12,5MT y un descenso de 0,11% respecto a 2015; le sigue la de sandía con 4MT y variación del 1%; la de uva con 4MT y un aumento del 9,5%; la de manzana con 2,9MT y 13,85% de crecimiento; la de naranjas con 1,8MT y 2% de aumento; y el té verde con 1,3MT y sin apenas variación. La producción orgánica, que no alcanza el millón de hectáreas (0,5M hectáreas y 1,8MT de producción en 2016), ha decrecido por primera vez desde 2005.

Hay que destacar la importancia del proyecto GAP (http://www.gap.gov.tr), que pretende aumentar la superficie de regadío en el sudeste del país. Lo que en los años 70 se planificó como una serie de proyectos de irrigación y energía hidráulica, se ha convertido en un programa de desarrollo que comprende distintas áreas (educación, agricultura, salud, infraestructuras) y cuyo objetivo es elevar los estándares de vida de la región, tradicionalmente más atrasada que el resto del país. El proyecto GAP recibe financiación de la Unión Europea y del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

El sector agrario turco se enfrenta a la necesidad de mejora tecnológica y de reestructuración. Estas carencias han tenido tradicionalmente origen en los problemas de eficiencia de los cultivos por minifundismo, utilización de métodos rudimentarios y la poco desarrollada política de regadío o la escasa incorporación de maquinaria agrícola a los cultivos. Las mejoras técnicas son apreciables en las zonas del Mediterráneo y el Egeo. La producción y exportación de los productos de estas zonas (cítricos, aceite, hortalizas...) y la exportación de frutos secos, han permitido a Turquía mantener un saldo positivo de intercambios con la UE en productos agrarios, a pesar de que la Unión Aduanera no se extiende a estos productos. Turquía se presenta como un serio competidor con los demás países mediterráneos, en la medida que sea capaz de acometer una modernización más profunda de sus explotaciones.

El sector ganadero se centra en el ganado ovino, caprino y vacuno. La amplitud de la cabaña ganadera turca contrasta con su escasa productividad, que hace necesaria la importación de productos ganaderos.

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Sector secundario

La base industrial turca es considerable, con gran potencial de atracción de la inversión extranjera. La industria turca representa el 24,4% del PIB y ocupa a más del 26,7% de la mano de obra, con 7,2 millones de trabajadores, lo que en 2016 supuso un incremento del 0,5% respecto a 2015.

La industria manufacturera, principal rama de la actividad industrial del país, con un peso del 25,8% del PIB  (24,1% del PIB en 2015), se centra en la industria de la automoción, electrodomésticos, TV y maquinaria y metales. Por su parte, el suministro de gas y agua y la gestión de residuos suponen el 2,1% del PIB, lo que supone un descenso del 4,5% respecto a 2015.

La industria minera ha experimentado un notable aumento desde el comienzo de los años 2000, tras años de estancamiento. En los últimos 10 años registra un crecimiento del 22%, y en 2016 registró un incremento del 6,9% respecto al año anterior. Dicha dinámica responde al Plan quinquenal del Gobierno para fomentar el sector energético y de minas. Los recursos minerales son abundantes en Turquía y presentan oportunidades para la industria.

En el campo de la minería podemos mencionar las considerables reservas de bauxita, cromo, cobre, boro, hierro, magnesio, azufre, mármol y zinc, que no están, sin embargo, suficientemente explotadas. Destacan por la importancia de sus exportaciones el boro y el mármol (35% de las reservas mundiales de mármol). La minería ha atraído a importantes empresas extranjeras del sector.

El sector privado está liderado por una serie de grandes holdings, de estructura familiar y muy diversificados sectorialmente, que dominan la actividad económica y entre los que cabe citar a KOÇ, SABANCI, DOGUS, ÇUKUROVA, ENKA, YASAR, ECZACIBASI, AKKOK, PROFILO, ALARKO, RUMELI, OYAK y STFA. Junto a estos grandes holdings, se encuentra una muy numerosa participación en la actividad económica de las Pymes y el pequeño negocio familiar.

La producción industrial se centra en bienes de consumo y bienes intermedios con un uso de tecnología media y baja. La producción de bienes de equipo ha ido ganando importancia en los últimos años. Destacan especialmente el sector automoción, textil y siderúrgico. Son también relevantes la agroindustria, la industria química, la cerámica, la electrónica y los electrodomésticos (con considerables exportaciones). Dentro del Plan de Acción a Corto Plazo de 2016, que el Primer Ministro  Biniyali anunció a principios de año, se pretende promover la fabricación local de bienes como maquinaria médica, medicinas y vacunas, con el fin de reducir su volumen de importación.

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Sector terciario

El sector de los servicios es el de mayor peso y el más dinámico de la economía turca, está en pleno desarrollo y aporta el 59,2% del PIB y emplea al 53,7% de la población activa en 2016.

El sector servicios es heterogéneo, abarca desde el pequeño comercio privado hasta las grandes compañías de transportes, telecomunicaciones y finanzas pertenecientes a los holdings privados. Destaca el turismo como subsector clave, en el que se han producido inversiones de considerable magnitud y que en el corto plazo se enfrenta a la tesitura de cómo subsanar la importante pérdida del turismo ruso; en caída libre desde que las relaciones entre ambos países se enfriaran en noviembre de 2015. En el cuarto trimestre de ese mismo año, los ingresos del turismo ya habían registrado un descenso del 14,3%.

El número total de turistas que visitaron Turquía en 2015 con 35,6 millones disminuyó un 1,6% en comparación con 2014 y en 2016 el número de turistas disminuyó un 29% respecto a 2015 con la llegada de 25,3 millones de turistas. Los ingresos totales por turismo descendieron un 8,3% en 2015 con 31.465 MUSD, mientras en 2016 disminuyeron un 30%, con un total de 22.107 MUSD. El 80,9% de los visitantes en 2016 fueron extranjeros y su gasto medio per cápita fue de 633 USD. Este sector contribuye con un 12,9% al PIB y un 8,3% al conjunto del empleo total.

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