Información del mercado

El mercado (nivel de vida, rasgos de la demanda, centros económicos)

Principales fuentes consultadas: https://www.cia.gov, http://mospi.nic.in, http://online.wsj.com/ y http://www.livemint.com/

Con casi el 17,5% de la población mundial en el año 2011 (censo de 2011) y según las últimas estimaciones del The World Factbook (Julio 2015) con una población superior a 1.251 millones de habitantes, es el segundo país más poblado después de China. La economía india ocupaba la undécima posición a nivel mundial en PIB nominal en el año 2011, y el tercero en cuanto a Paridad del Poder Adquisitivo (después de EEUU y China) aunque, según datos del Banco Mundial, el 21,9% de la población india total se encuentra por debajo del umbral internacional de pobreza (1,25 USD al día), mientras que el 51,7% vive con menos de 2 USD diarios.

El crecimiento económico está consolidando una clase media que se acercará a los 300 millones de personas en los próximos años, con incorporación anual de 15 millones, y con un poder adquisitivo lo suficientemente alto como para comprar bienes de consumo duradero, y con hábitos de compra cada vez más parecidos a los occidentales. Aunque constituye un mercado de primera magnitud por número, no posee todavía un nivel de riqueza similar al de las clases medias occidentales y no constituye un mercado homogéneo y agrupado, dado el tamaño y la diversidad de la India. Entre el año 2001 y el 2011, la población de la India aumentó en 181,4 millones de personas y la tasa de crecimiento de la población en el último año (2014-15) ha sido del 1.22%.

Según los datos del último censo de 2011, India sigue siendo un país principalmente rural, donde sólo el 31% de la población vive en áreas urbanas (proporción al menos mayor que en el anterior censo elaborado en 2001, cuando era de 27,8%). La migración urbana, por tanto, continúa, pero a una velocidad considerablemente más lenta que, por ejemplo en China. En 2011, por tanto, el 69% de la población vivía en áreas rurales, concentrándose mayoritariamente en ellas las unidades familiares con renta familiar anual inferior a 90.000 rupias. Mientras tanto, las unidades familiares con una renta familiar superior a 200.000 rupias vive mayoritariamente en las ciudades, concentrándose en ellas el 66% de la clase media. Según estimaciones, en 2015 el 32,7% de la población es ya urbana, tasa que ha aumentado en un 2,38% en los últimos cinco años.

Además, es importante señalar que India se encuentra entre las naciones más jóvenes del mundo con una mediana de edad de 27 años, en comparación con 46 en Japón y 37 en los EE.UU.

 

Pautas de consumo

De acuerdo con la última encuesta oficial disponible (Household Consumer Expenditure in India 2011-2011 (últimos datos actualizados, el último censo que se realizó en India fue en 2011), Ministerio de Estadística), el presupuesto familiar de gastos presenta la siguiente composición media (se indica en primer lugar la población urbana y en segundo la rural): alimentación (42,6%; 52,9%), energía (6,7%; 8%), servicios excepto transporte (-; 4%), educación (6,9%; 3,5%), ropa y calzado (6,4%; 7%), transporte (6,5%; 4,2%).

Siguiendo una ley universal, el aumento del nivel de renta disponible va acompañado de  un  cambio en los patrones de consumo, con un aumento, año a año, de la demanda de productos manufacturados y servicios y una caída de la de productos primarios, comenzando por los alimentos, y ello tanto en el medio rural como en el urbano. Sin embargo, desde 2013, la alimentación está recuperando su importancia, reduciéndose el gasto mayormente en la educación y gastos de vivienda.

El mercado indio se caracteriza, por lo demás, por una gran diversidad de estilos de vida en función de los niveles de renta. En el tramo inferior de la escala (familias con ingresos anuales inferiores a 200.000 rupias) se encuentran consumidores del mercado de productos básicos. En los escalones superiores (familias con rentas anuales superiores a dos millones de rupias) se encuentra un segmento relativamente pequeño pero de rápido crecimiento de demanda de productos de marcas internacionales, abarcando desde automóviles y electrónica, hasta cosméticos y artículos de confección, a menudo a precios internacionales. El segmento medio (entre 200.000 y dos millones de rupias, la gran mayoría de la clase consumista y los que están ascendiendo) está muy diferenciado, dependiendo del producto, y es muy sensible al precio, lo que exige un planteamiento muy centrado sobre el diseño del producto y el precio.

Aunque es complicado definir la estructura socioeconómica de India, debido a la disparidad de criterios estadísticos para definir el nivel de renta de las distintas clases sociales en este país, el National Council for Applied Economic Research propone una clasificación de cuatro categorías por rango de ingresos que muestran una aguda desigualdad de ingresos anuales entre los consumidores indios. Así, se encuentra que dentro de la clase baja más del 80% es población rural, porcentajes que se reducen al 30% en la clase media y al 20% en la clase alta. Un dato significativo es que la población de India crece a un ritmo de 1,22% (2015), mientras que el porcentaje de la población de clase baja está decreciendo a un ritmo del 2% y paralelamente aumentan las clases medias y altas.

 

Principales centros de negocios

Gujarat: Cuenta con el mayor número de propuestas de inversión extranjeras. La actitud del gobierno estatal es favorable a la inversión extranjera, el proceso burocrático se ha simplificado con una “ventanilla única” y posee una buena cultura laboral, basada en su tradición industrial.

Karnataka: Su capital, Bangalore, ha cosechado un éxito meteórico como capital del software de la India y sede de numerosas empresas extranjeras de tecnologías de la información y de biotecnología. Cuenta con conexiones aéreas internacionales y una vida social más parecida a la europea.

Tamil Nadu: Su capital, Chennai, está captando el interés de los empresarios que, en un principio, miraron hacia Bangalore y ahora se fijan en el dinamismo de este estado. Cuenta, además, con buenos puertos y conexiones aéreas internacionales.

Maharashtra: Siempre se encuentra entre las primeras en las encuestas y en las preferencias empresariales para el establecimiento de empresas. Cuenta con el mayor porcentaje de la industria manufacturera del país, y Bombay (Mumbai) – su capital – es el centro financiero más importante de la India y una de las dos entradas internacionales más importantes al país. El problema de esta ciudad es el alto precio de la propiedad inmobiliaria. Por este motivo, la ciudad de Pune, a tres horas en coche de Bombay, está atrayendo de forma creciente la atención de los inversores y el desarrollo de la industria.

Delhi: Es la capital administrativa e institucional, y el centro político, donde prácticamente todas las grandes empresas indias y extranjeras, mantiene la sede corporativa o al menos una oficina de representación. Al hablar de Delhi, debe extenderse al área metropolitana, incluyendo dos ciudades colindantes como son Gurgaon (estado de Haryana) y Noida (estado de Uttar Pradesh), con un importante desarrollo industrial, impulsado por su condición de “Special Economic Zones” (Zonas Económicas Especiales).

Andhra Pradesh: Su capital, Hyderabad, es unos de los polos de desarrollo del sur de la India. Es el tercer estado en atracción de inversión extranjera, con importante atractivo para el sector farmacéutico, ya que en él se lleva a cabo 1/3 de la producción nacional. Ha perdido cierto brillo desde fines de 2009 debido a la intermitente agitación reivindicatoria de un nuevo estado de Telangana que se ha convertido en el vigésimo noveno estado de la India.

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Canales de distribución. Estructura y marco legal de la distribución comercial

Dado el tamaño del mercado indio, tanto en número de consumidores como en extensión geográfica, y la dispersión de los núcleos de comercio, la distribución se convierte en un aspecto decisivo en la política de comercialización.

Aunque todos los canales usuales de distribución están presentes en el mercado indio, la mayor parte de las empresas extranjeras han preferido, en lugar de crear sus propias redes, subcontratar la distribución de sus productos (especialmente productos con marca) con agentes independientes o distribuidores.

La distribución minorista en India representa en torno al 20% del PIB, y se caracteriza por ser un sector muy atomizado y por el claro predominio de la distribución tradicional (kiranas), pequeños puntos de venta que representa el 92% del mercado, sobre la distribución organizada (supermercados) que tan solo suponen el 8%. Así, India es el país con mayor número de establecimientos detallistas en el mundo (más de 12 millones), pero con menor superficie comercial por habitante (0,19 m2 por cada mil habitantes). Los pequeños comercios familiares representan en torno al 95% del total del mercado. Aún así, el sector organizado, valorado en 40.500 millones de dólares según el India Retail Report 2013, crece según Price Waterhouse Coopers entre un 15 y un 20% anual y se estima que para 2020 suponga el 20% del comercio minorista total. Según Euromonitor International, el sector minorista de alimentación moderno u organizado en la India ha emergido en los últimos cinco años. El número de puntos de venta modernos ha aumentado de alrededor de 200 en 2005 a más de 4.000 en 2015.

El fenómeno más evidente que refleja las posibilidades de expansión del sector minorista moderno es la masiva aparición de centros comerciales o "malls" a las afueras de las principales ciudades. El 90% del espacio a ocupar por los formatos de distribución moderna se ubicará en estos centros comerciales debido al coste inferior de alquiler que supone para las grandes cadenas distribuidoras establecerse en estos complejos.

En los últimos años, la expansión de formatos de venta minorista organizados se ha producido casi exclusivamente en las principales ciudades que componen la India urbana, son las llamadas ciudades tipo I (más de 5 millones de habitantes) que comprende Bangalore, Chennai, Nueva Delhi, Hyderabad, Calcuta y Bombay y tipo II (población de entre 1 y 5 millones de habitantes) que son Ahmedabad, Pune, Vizag, Nasik, Cochín, Jaipur, Coimbatore, Surat, Lucknow, Patna, Madurai, Calicut, Jalandhar, Hubli, Bharuch, Rourkela, Rajkot, Kolhapur, Bellary, Warangal y Sambalpur.

Hasta estos momentos gran parte del desarrollo minorista se ha llevado en las ciudades mencionadas de tipo I y tipo II en forma de centros comerciales y tiendas. Los motivos principales de este crecimiento han sido el incremento en la renta per cápita de los consumidores, la mayor variedad de productos disponibles, la evolución en la estructura familiar india y la aparición e influencia de los medios de comunicación. Sin embargo, las ciudades de tipo I han comenzado a saturarse, surgiendo oportunidades de negocio en las mencionadas ciudades tipo II, tipo III (menos de 1 millón de habitantes) y tipo IV (pequeños pueblos). 

La clasificación geográfica elaborada por la consultora Knight Frank en el estudio de 2015 Think India. Think retail, describe las siguientes 7 ciudades como los principales núcleos minoristas del país: 

  • Delhi-Gurgaon-Noida: sigue representando la mayor cuota del mercado al por menor de la zona norte de India. El crecimiento del sector servicios y los esfuerzos para mejorar la conectividad y la infraestructura, incluyendo el metro, dentro de la NCR han sido los factores clave.
  • Bombay: alberga los mayores centros comerciales del país pero tienen mucho espacio comercial vacío debido a los altos costes. 
  • Pune: la nueva oleada de jóvenes profesionales, de trabajadores inmigrantes con altos ingresos y la importancia del sector de las tecnologías de la información han impulsado este crecimiento del mercado minorista de Pune.  Hyderabad: ha presentado un cambio radical inmobiliario en los últimos años y es uno de los principales centros IT del país. 
  • Bangalore: pionera y líder en el sector minorista de los supermercados (el primer Food World perteneciente a RPG Group se instaló allí), y en establecimientos con gran formato tipo Big Bazaar, Globos, Westide, Shopper's Stop. Cuenta con una gran población de clase alta que trabaja en grandes multinacionales.
  • Chennai: a pesar de sus buenas infraestructura y conectividad, el desarrollo comercial crece a un ritmo más lento. 
  • Calcuta: El mercado organizado al por menor está todavía en una etapa incipiente y el ritmo de crecimiento estancado.

Según la consultora americana AT Kearney (2015) la India, como el resto de los denominados BRICS, es un país con alto potencial y atractivo para los retailers. Pese a la leve desaceleración económica (su PIB crece al 7% frente al 7,8% de media de los últimos 10 años) se espera un crecimiento del mercado de entre el 5 y el 15% en los próximos 5 años.

Pese a lo dicho anteriormente, de acuerdo con el Índice Global de Desarrollo Minorista (GRDI) de AT Kearney, en 2015  la imagen de la India en el exterior como destino para la inversión en el sector del comercio minorista mejora, tras el deteriorado sufrido en 2014. Según este listado, China es hoy por hoy el mercado más atractivo para este tipo de inversión, seguido por Uruguay, Chile, Qatar, Mongolia y Georgia. La India ha pasado del decimocuarto puesto en 2013 al vigésimo en 2014 y el decimoquinto en 2015. La posición de India en este listado podría achacarse tanto a factores internos y la mejora a los nuevos datos macroeconómicos publicados, que apuntan a un repunte en el crecimiento de India. Por un lado, el escaso apoyo de las políticas gubernamentales – los diferentes gobiernos estatales no consideran el sector de la distribución como una industria -, el elevado precio del suelo, las grandes ineficiencias en la infraestructura, los problemas en la cadena de frío y la necesidad de mano de obra cualificada para la buena gestión del sector, lastran la posición de India en este indice.

Uno de los aspectos más relevantes para las empresas españolas e internacionales ha sido la restricción a la inversión extranjera en el comercio minorista. Esta prohibición estaba fundamentada en el tradicional recelo de los dirigentes indios a la entrada de multinacionales extranjeras en el sector, que consideraban podía destruir miles de puestos de trabajo en las pequeñas tiendas de proximidad. Sin embargo, el nuevo Gobierno de la NDA (electo en 2014) ha marcado como una de sus prioridades, mejorar el clima de negocios del país con el objetivo de incrementar las inversiones tanto directas como indirectas.

Pese a que algunos de los miembros de la NDA siguen sin estar a favor de una apertura del sector minorista multi-marca a la IED, desde la toma de posesión en mayo de 2014 el ejecutivo no ha revertido la ley aprobada por la Alianza Progresiva Unida (UPA en sus siglas en inglés, el anterior partido) de 2012, que permite hasta un 51% de IED (aunque la ruta de aprobación es automática, está limitada). El comercio multi-marca consiste en la venta de una variedad de productos y marcas a través de un único canal (como en el caso de un supermercado: Tesco o Walmart han mostrado su interés por India), en contraposición al comercio mono-marca, que como su propio nombre indica, comercializa una única marca y donde la IED permitida según establecieron los presupuestos de 2015-16, es del 100% bajo la ruta automática (aunque toda inversión que supere un 51% requiere un componente local del 30%).

Además, la reglamentación de la distribución es competencia de cada uno de los Estados de India, lo que da como resultado una gran diversidad de normativas que impiden el desarrollo de un mercado uniforme y unificado, y explica también en cierto modo la abundancia de intermediarios y redes de distribución locales. Pese a esta barrera, algunas compañías extranjeras han implantando su cadena de establecimientos en India a través de licencias y franquicias para monomarcas o bien en el segmento de distribución mayorista (wholesale trading), que posibilita una nueva forma de entrada al mercado indio.

De esta manera y pese a las dificultades, todo apunta a que el sector minorista organizado experimente un gran desarrollo en los próximos años. Los recientes buenos resultados cosechados por las principales cadenas existentes están animando a las corporaciones indias como Tata, Reliance y Godrej & Boyce a entrar en este sector en un futuro muy cercano, mediante la creación de sus propias cadenas. Las políticas expansivas a ciudades de menor tamaño de las compañías presentes en el mercado, la apertura del mercado a las multinacionales extranjeras y la reducción progresiva de los aranceles de importación, dinamizarían el potencial de crecimiento de un sector que hasta la fecha apenas ha sufrido modificaciones con respecto a su estado a lo largo del tiempo.

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Importancia económica del país en la región

Principales fuentes consultadas: https://www.cia.gov, Trading Economics, FMI y http://thediplomat.com

China, con 1.367 millones de habitantes (datos Julio 2015), continúa siendo el líder económico indiscutible de las economías emergentes de Asia. Su PIB de 10.380.000 millones de dólares es muy superior al de India (2º entre los países emergentes de Asia), que registra una cifra de 2.050.000 millones de dólares y una población de 1.236 millones de habitantes.  Indonesia, por otra parte, es la 3ª economía de la región, con un PIB de 888.600 millones de dólares y 255 millones de habitantes. Sin embargo, respecto a la región del sur de Asia, India sin duda es la principal economía, seguida de lejos por Pakistán 250.100 millones de dólares. India es indudablemente la superpotencia regional del sur de Asia, por su altísima población, un sistema democrático relativamente estable y una economía más robusta que la de sus vecinos más inmediatos (Pakistán, Bangladesh, Nepal, Bután).

Las cifras de PIB per cápita de los países arrojan un escenario diferente al anterior. India, con 1.262 dólares per cápita se sitúa por detrás de países como Indonesia (1.865 $) o Filipinas (1.649 $). Malasia con 7.304 dólares por persona es el país con mayor PIB per cápita de la región, seguido de China (3.865$) y Tailandia (3.451 $). India se sitúa como noveno país en la lista de países emergentes de Asia en términos de PIB per cápita.

Respecto al crecimiento económico de los países de la zona, para los años 2015 y 2016, el FMI señala que India tendrá un crecimiento del 7,5% y 7,5% respectivamente y China un 6,8% y 6,3%. Es interesante subrayar dentro del capítulo de previsiones económicas del FMI, que otros países de Asia como Indonesia, Vietnam, Bután, Filipinas y Sri Lanka, van a registrar un crecimiento económico comprendido entre el 6 y 7% en el periodo mencionado, situándose de esta manera en un nivel de crecimiento muy similar al previsto para India.   

Las tensiones bilaterales de corte político entre India y sus vecinos continúan lastrando el potencial económico de la zona y además contrastan con las relaciones más distendidas que India tiene con otros países del sudeste asiático como Malasia o Singapur. Los países situados en el sur de Asia están lejos de ser un bloque cohesionado y las relaciones entre India y sus países vecinos siguen siendo muy complejas y en ocasiones, poco distendidas. Ejemplo de ello son las relaciones con Pakistán, Sri Lanka o Bangladesh. Las relaciones entre India y Afganistán, por el contrario, han mejorado durante los últimos años. Además, los intentos por lograr una mayor cohesión regional continúan en el dique seco. La Agrupación de naciones del sur de Asia, SAARC, continúa siendo un órgano de poca relevancia. Sin embargo, es importante mencionar el esfuerzo del actual Primer Ministro, Narendra Modi para mejorar las relaciones con sus países vecinos realizando visitas multitudinarias.

Estas inestables relaciones se reflejan también en el comercio bilateral entre India y sus vecinos más cercanos ya que estos países supusieron tan sólo el 0,54% de las importaciones hacia India en el periodo 2012-13, y 0,55% en 2013-14, en 2014-15 se ha mantenido en 0,59%. Además, fueron destinatarios del 5% de sus exportaciones en 2012-13, 5,6% en 2013-14 y 6,5% en 2014-15, según datos del Departamento de Comercio del Gobierno Indio. Como hecho significativo hay que subrayar la mejora que se ha producido en las relaciones comerciales con Pakistán durante el último año, con una liberalización de los intercambios comerciales, que ha conllevado a un incremento del 10,17% de las exportaciones con el país mencionado, en el año fiscal 2014-15, las exportaciones hacia este país han supuesto un 0,59% del total de exportaciones desde India.

Por otra parte, destaca el impulso que han recibido las relaciones con Myanmar en los últimos años, fruto de la progresiva apertura de dicho país al exterior. Situado entre Bangladesh y el resto de naciones del sudeste asiático India ve a este país vecino como un potencial aliado en la región, que le sirva de puente para fortalecer aún más sus relaciones con el resto de naciones del sudeste asiático, y también para tratar de reducir la influencia económica y política de Bangladesh en la zona. Según la noticia publicada en el The Diplomat, el 12 de Agosto de 2014, las relaciones con Myanmar son cada vez más importantes para India hablando tanto estratégicamente como económicamente. En 2015, han continuado reforzandose las relaciones en sectores clave, como defensa, con visitas institucionales del más alto nivel. Mientras que la influencia de China (aunque continúa siendo el mayor inversor) decae, India se sitúa como socio natural de este país.

En definitiva, India continúa siendo la segunda potencia económica entre las economías emergentes de Asia en términos de PIB y crecimiento económico. El país es un mercado atractivo para la inversión extranjera, a pesar de que ciertos sectores continúen cerrados a la misma. Bien es verdad que aunque el nuevo Gobierno tiene como objetivo prioritario atraer dicha inversión para seguir desarrollándose, todavía existen muchas trabas para las compañías extranjeras a la hora de actuar en el país. Es indiscutible el gran atractivo de la India al ser un mercado grande con potencial a medio y largo plazo que cuenta tanto con costes laborales más bajos que otros países asiáticos como con el valor añadido que mucha de su fuerza laboral es angloparlante y cualificada. 

Tabla 21: Comparación con la economía española

 

Datos 2014 y proyecciones 2015 India España
2014 2015 2014 2015
PIB (Millones de USD) 2.049 2.308 1.407 1.230
PIB PPP (USD) 7.375 7.996 33.711 34.899
Crecimiento PIB (%) 7,1 7,4 1,3 2,5
Cuenta corriente (% del PIB) -1,43 -1,27 0,11 0,27
Cuenta Corriente (Millones de USD) -29.473 -29.404 1.598 3.348
Inflación (%) 5,99 6,09 0,1 0,7
Superávit/Déficit Sector Público (% PIB) -7,03 -7,07 -5,8 -4,3

 

Fuente: World Outlook Economic Database abril 2015 del FMI
Última actualización: febrero 2016

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Perspectivas de desarrollo económico

La desaceleración del crecimiento y el mal comportamiento macroeconómico en India, son lógicos teniendo en cuenta el panorama mundial de los últimos años. India pasó de un crecimiento del 6,6% en 2011 a una tasa del 5,6% en el 2012. Sin embargo, a partir de ese año, la tendencia se revirtió de nuevo al alcanzar un 7,2% en 2014 y un 7,3% en 2015. Las previsiones son mucho más optimistas y las perspectivas de crecimiento para 2016 y 2017 se sitúan en torno al 7,5%, alcanzando el 7,6% en 2018 (FMI)[1].

 

Tras la crisis financiera del Norte Atlántico (NAFC) de 2008-09, el crecimiento real del PIB de la India se recuperó en el periodo 2009-11. Sin embargo, este repunte no duró por mucho tiempo y sufrió una desaceleración significativa en los dos siguientes años, acompañada por una serie de medidas macroeconómicas desconcertantes.

 

En primer lugar, el proceso de consolidación fiscal de 2003-08 sufrió un revés a pesar de algunas correcciones y concluyó con un nivel de déficit del 4,5% en 2014  y del 4,1% en 2015, mayor que a aquel obtenido en el periodo pre-crisis (un 1,5% superior al de 2011).

 

En segundo lugar, el CAD (Déficit de Cuenta Corriente), que fue relativamente moderado y de un promedio de menos de 1% del PIB durante 1992-2008, se amplió significativamente a poco menos de un 5% en 2012, aunque las medidas de política monetaria tomadas durante el último ejercicio lo han reducido hasta el 2% del PIB en 2013 y el 1,4% en 2014, con previsión de que se reduzca al 0,8% en 2015 y posteriormente se vuelva a incrementar ligeramente hasta el 1% y 1,3% en 2016 y 2017 (OCDE)[2].

 

En tercer lugar, la inflación (medida por los índices WPI y CPI) se ha conseguido reducir desde los altos niveles alcanzados en 2012 y 2013. Sin embargo, la inflación en los productos alimenticios se ha mantenido persistentemente en niveles altos en la post-crisis, y sigue siendo aun una preocupación importante para el gobierno. Por último, en relación a la inversión privada, esta ha seguido una tendencia irregular. Pese a que en 2012 y 2013 redujeron los flujos de inversión y disminuyo el stock de IED en el país, la entrada del Nuevo Gobierno en 2014 liderado por Modi ha mejorado el clima de inversiones, y los flujos a este país han aumentado en gran medida. Uno de los principales objetivos de este gobierno, es la atracción de inversiones, y desde su entrada en el gobierno ya ha liberalizado numerosos sectores (aunque no todos en igual medida) siendo los más importantes defensa, seguros, alimentación, comercio electrónico, ferrocarriles,  construcción y el sector farmacéutico.

 

En materia de reformas estructurales, hay una lista considerable de tareas pendientes. Según el informe del “Economic Survey 2014-15” de la India los principales retos son[1] reformar la tasa de gastos y crear un marco regulatorio para los impuestos directos e indirectos (así como la introducción, previsiblemente para 2017, de un único impuesto indirecto GST, que sustituya los anteriores); reformar la política de subvenciones para los más desfavorecidos; reformar el sistema educativo y financieros; reducir la dependencia de las inversiones privadas y fomentar las públicas; mejorar el marco jurídico que haga posible el desarrollo de las infraestructuras básicas, imprescindibles para un desarrollo económico inclusivo haciendo especial hincapié en las infraestructuras de transporte, energía, agua potable y saneamiento.

 

Durante el AF 2013-14, ya se observó una ligera recuperación, con una tasa de crecimiento del PIB del 6,9% en 2013, una tendencia continua, ya que en 2014 el crecimiento ha sido del 7,3%[3]. Estos resultados positivos han dado confianza a los mercados, y en los últimos meses la mayoría de las instituciones han revisado al alza sus expectativas de crecimiento para el presente AF indio. Las previsiones de la OCDE sitúan el crecimiento en un 7,2% para 2015, 7.33% para 2016 y 7,4% para 2017. Esta mejora en la coyuntura económica ha estado propiciada por la mejora de la consolidación fiscal, del sector externo y la reducción de las presiones inflacionarias en India. La inflación se ha reducido desde 2014, año en el que alcanzó la puntuación máxima de los últimos años con un 11,47%, para situarse alrededor del 7% en 2015 y con previsiones del 5,9% para 2016[4].

 

A continuación se plantea una revisión de las perspectivas económicas planteadas por las principales instituciones internacionales y gubernamentales:

 

-El RBI ha previsto que la economía alcanzará un ritmo de crecimiento de entre el 7% y 8% en los próximos años, y ha situado el crecimiento entre un 6% y un 6,4% para el año fiscal 2015-2016 [2], en línea con las previsiones de los organismos multilaterales. Las previsiones hechas por este organismo mejoran los pronósticos del año anterior que se situaban en el 5,4% para 2014-2015.

 

-Como se ha señalado, la OCDE ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento de India para el AF 2015-16 hasta el 7,2%. Asimismo, ha fijado en un 6,9% el crecimiento de los países emergentes de Asia para el periodo 2014-2018. Es importante mencionar que estas proyecciones de crecimiento a medio plazo son ya muy similares a los resultados obtenidos en el periodo anterior a la crisis y cuando el crecimiento medio obtenido en el periodo 2000-07 fue del 7,1% para India.

-Los pronósticos de entidades multilaterales se han mostrado en línea con estas expectativas, optimistas, y la mayoría de ellos han revisado sus estimaciones al alza durante los últimos meses. Las estimaciones de estos organismos son las siguientes: BM (7,5%), BAD (6,3%), OCDE (7,3%), FMI (7,5%), UNCTAD (6,3%). 

-En cuanto a las consultoras y bancos privados, Morgan Stanley pronostica un crecimiento del 7,9% para 2015-16 y el Citigroup, revisó también sus previsiones con respecto al año anterior pronosticado un crecimiento que ha pasado del 5,6% para el AF 2014-15 a un 7,9% para 2015-16.

- Por último, las agencias de calificación, han mejorado sus expectativas respecto al país. Fitch, ha revisado el crecimiento esperado para India, pasando de una tasa de crecimiento del 5,6% para 2014-2015 al 7,5% para 2015-16 y al 7,7% para 2017. Standard & Poor, por su parte, ha revisado su rating,  mejorando la calificación de India a BBB- con perspectiva estable y estima que el crecimiento del país se situará alrededor del 8% entre 2015 y 2020.


 [1] http://pib.nic.in/newsite/PrintRelease.aspx?relid=116051

[2] https://rbi.org.in/scripts/PublicationsView.aspx?id=16202

 

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