Información del mercado

El mercado (nivel de vida, rasgos de la demanda, centros económicos)

En los 23,8 millones de hogares censados en 2014-15 por el Banco Central de Irán, un 4% más que el año anterior con un promedio de 3,55 miembros por hogar, los gastos ascendieron a 8.218,25 €; un 15,6% más que el año anterior. En el periodo 2014/2015 se ha incrementado un 25% el salario mínimo nominal y un aumento del 20% en el coeficiente de sueldos de los funcionarios públicos. Además, estos incrementos fueron superiores a la tasa de inflación interanual (alrededor del 15%), lo que indica un aumento del poder adquisitivo de los trabajadores y de los funcionarios.[2]
 
La demanda iraní está dividida en varios estratos. La población con una situación económica más solvente es compradora habitual de productos de importación. Es este un estrato de 20 millones de personas. 
 
Estos productos suelen ser del sector de la alimentación, moda, cosmética o cerámica. A nivel empresarial, las materias primas y bienes de equipo son también un componente importante de la demanda iraní de bienes producidos en el exterior.
 
Los principales centros de negocios en Irán son Teherán y Mashhad, seguidos de Tabriz, Esfahan y Shiraz. Hay que tener en cuenta que las autoridades tratan de promocionar las Zonas Económicas Especiales, aunque su éxito está siendo relativo.

Volver a índice de Información del mercado

Canales de distribución. Estructura y marco legal de la distribución comercial

La industria de la distribución se ha establecido en Irán desde 1950 y ha tenido un escaso desarrollo desde entonces, probablemente a causa de la política fuertemente restrictiva aplicada hasta hace poco a la importación de bienes de consumo.
 
En Irán la distribución está marcada por varias particularidades. Por un lado el enorme peso del Gran Bazar de Teherán en la distribución, por otro, la dificultad de las marcas extranjeras de penetrar en el país y por último, el dominio absoluto del pequeño comercio en la venta final al cliente. Este protagonismo de los detallistas de dimensión reducida ha supuesto un incremento en los costes de distribución y ha generado una red poco estructurada.
 
Las distintas empresas de distribución trabajan en tres niveles en función del territorio que cubren. Unas cubren todo el país, otras trabajan estatalmente y otras lo hacen regionalmente. Algunas empresas trabajan en líneas específicas de producto y otras en varias líneas.
 
Algunas compañías de distribución en Irán son dependientes del productor y otras son independientes. Las empresas dependientes son empresas establecidas bajo el paraguas de una empresa matriz productora. Los ejemplos más característicos pertenecen al sector de comida y bebida, así empresas como Zam Zam, Kaleh, o Minoo son propietarias de su distribución. En contraste, las empresas independientes de distribución actúan en diferentes ramas del negocio. Hejrat, Alborz y Ferdows son famosas empresas de distribución independientes que distribuyen una amplia gama de productos a lo largo y ancho del país.
 
El Canal de Distribución Tradicional está compuesto por los siguientes eslabones:
 Agente Importador – Gran Bazar/Mayorista – Almacén – Punto de Venta – Consumidor.
La forma más habitual de entrar en el mercado iraní es a través de un Agente local  responsable de introducir los productos en el mercado y llevar a cabo todos los trámites necesarios para su importación. Para las empresas internacionales es muy difícil operar sin un socio local que salve estos trámites y conozca el mercado.
 
El Gran Bazar de Teherán sigue siendo el centro de negocios de la República Islámica. Por él pasa gran parte del flujo de mercancías del país, tanto de productos locales como extranjeros. Los bazaríes o mercaderes actúan como grandes mayoristas, comprando un amplio espectro de productos en volúmenes elevados. Su principal criterio de compra es el precio. Dada la imposibilidad de contactar, directamente, con ellos, es el agente local quien se encarga de venderles la mercancía (de ahí la importancia de escoger un agente local con la red de contactos adecuada).
 
Mayoristas: Generalmente, el bazarí vende su mercancía a sus contactos mayoristas, que poseen almacenes por toda la geografía, desde donde abastecen a pequeños y grandes comercios. En cualquier caso el bazarí también puede distribuir la mercancía directamente al minorista.
 
Las mercaderías pueden quedar depositadas en almacenes mayoristas que suelen ser generalistas, es decir, cubren un amplio rango de productos de gran consumo. Desde cada uno de ellos se suministra a una zona geográfica determinada. En Teherán, dado el tamaño de la ciudad, existen múltiples almacenes de este tipo.
 
Transporte: El transporte desde el almacén mayorista al punto de venta suele llevarlo a cabo el detallista. Es éste quien se dirige con su medio de transporte al almacén, donde realiza la compra necesaria para abastecer su establecimiento. El almacén actúa, por tanto, como un mercado tradicional, donde los minoristas acuden con frecuencia para realizar su compra, dada su escasa capacidad de almacenamiento. Raramente los mayoristas tienen su propia flota de transporte.
 
Puntos de venta: Más del 90% de los puntos de venta iraníes son tiendas tradicionales de pequeñas dimensiones (10-25 m2), propiedad de un particular. En general, se trata de pequeños comercios, semejantes a las tiendas de ultramarinos o colmados en España, cuyos propietarios se abastecen a través de agentes locales. En estos establecimientos se pueden encontrar la mayoría de bienes de consumo, tanto nacionales como importados.
 
Existen, no obstante, algunas cadenas de alimentación, así como supermercados de mayores dimensiones e hipermercados estatales, aunque son la excepción. Las dimensiones de los supermercados raramente exceden los 50m2. En este espacio se pueden encontrar todos los bienes de consumo, organizados por categorías de productos: higiene personal, frescos, frutas y vegetales, conservas, etc.
Consumidor final: realiza sus compras en los establecimientos tradicionales cercanos a su hogar. Frecuentan varias tiendas, cambiando de establecimiento dependiendo del precio y productos ofrecidos. La compra media realizada es reducida y la frecuencia de compra, muy elevada.
 
La capacidad de influencia del minorista sobre la compra del consumidor es muy grande, dado que el concepto de marca aún no ha arraigado en la mayoría de la población.
Promociones: La posibilidad de realizar promociones en el punto de venta es limitada, dado el poco control que el exportador ejerce sobre la mercancía vendida en el mercado local.
 
El Canal de Distribución Moderna está compuesto por los siguientes eslabones:
 
Agente Importador/Distribuidor Local – Almacén- Punto de Venta – Consumidor
 
Este canal ofrece la oportunidad de disminuir el número de intermediarios de la cadena, así como de controlar todo el proceso de distribución, desde la compra del producto al exportador hasta la comercialización en el establecimiento detallista. De esta forma, se simplifica el canal, eliminando intermediarios que encarecen el producto y no aportan valor añadido. En la actualidad, existen sólo unas pocas empresas privadas de distribución que operan bajo este esquema y trabajan tanto con productos locales como de importación.
 
Distribuidor Local:El acceso al mercado de gran consumo se realiza a través de un Distribuidor Local, quien integra toda la cadena de distribución: compra del producto al exportador extranjero, se encarga del almacenamiento de la mercancía, tiene una flota de transporte propia y una red interna de comerciales.
 
Almacenes: Tras comprar la mercancía al productor extranjero, las empresas de distribución moderna transportan la misma a sus propios almacenes. Estos almacenes suelen estar especializados en ciertos tipos de productos, aunque también poseen almacenes generalistas.
 
Punto de venta: El Transporte hasta el punto de venta también es realizado por la propia empresa de distribución. La red interna de comerciales se encarga de visitar los puntos de venta diariamente e identificar nuevos establecimientos. Cada comercial se encarga de un área geográfica específica, gestionando una media de 20-25 establecimientos que visita diariamente. Con ello se logra control sobre la comercialización del producto por parte del exportador extranjero.
 
La empresa local, además, puede ofrecer servicios complementarios, tales como comunicación y publicidad en medios locales, adecuación del envasado a la normativa islámica, etc.
 
Existen una serie de distribuidores que están vinculados a los hipermercados y grandes superficies iraníes de titularidad estatal. Estos distribuidores, también de origen público, se encargan de realizar las compras de producto final y de abastecer a los hipermercados de su grupo empresarial, además de colocar sus productos a través del pequeño comercio tradicional.
 
Existen, fundamentalmente, tres empresas estatales dedicadas a la distribución de productos de consumo:
-         Ghasem Iran Co. (del Grupo Minoo);
-         Behpakhsh Distribution Co. (del Grupo Behsharh Industrial Development); y
-         Alborz Distribution Co.
 
Los hipermercados son los puntos de venta de mayor dimensión en Irán, aunque su tamaño es más reducido que el habitual en Europa para este tipo de distribución comercial. Los precios están controlados por el gobierno.
 
Estos distribuidores estatales siguen una operativa más parecida a la del canal moderno que a la del canal tradicional. Distribuyen a nivel nacional productos de consumo y productos farmacéuticos, representando a empresas locales y extranjeras. El portafolio medio de estas empresas incluye alrededor de 700 Stock Keep Units, incluyendo productos importados. Estos productos de importación se compran directamente del exportador.
 
La mercancía recibida se distribuye a sus propios almacenes, los cuales están especializados por productos o por zonas geográficas y están repartidos por toda la geografía del país. En Teherán, la mayoría de los almacenes están especializados en una categoría de productos, dado el gran volumen de su mercado, mientras en ciudades de tamaño medio, los almacenes son generalistas. 
La red interna de comerciales se encarga de visitar, diariamente, los puntos de venta de una determinada zona. Visitan más de 80.000 puntos de venta en todo el país, incluidos los hipermercados y grandes superficies estatales.

Volver a índice de Información del mercado

Importancia económica del país en la región

Puede afirmarse que Irán es el país más importante del Golfo Pérsico, tanto por el tamaño de su mercado e industria como por las características del mismo. En cualquier caso, el crecimiento de su PIB pocas veces se ha situado por encima del de sus vecinos (solo en 2008), debido a las prácticas restrictivas aplicadas por las potencias internacionales en contra del país, aunque en 2016 ha sido el país con mayor tasa de crecimiento (4.5%) de la región.

El deterioro del contexto internacional desde hace cuatro años, unido a la falta de transparencia del marco regulatorio y las sanciones internacionales, han dado lugar a una escasa presencia de inversores extranjeros y han originado una dificultad creciente para la realización de transacciones financieras.

Las relaciones de Irán con sus vecinos del Sur distan de ser excelentes, excepto con Omán, aunque últimamente se está realizando esfuerzos por estrechar lazos con países del golfo pérsico y Arabia Saudita. Sin embargo, la República Islámica mantiene buenas relaciones políticas y económicas con Irak, Afganistán y Tayikistán (en estos dos últimos países se habla persa). Irán tiene acuerdos de suministro de gas con Turkmenistán como comprador y con Turquía, como vendedor; con este último país, ha establecido fuertes lazos comerciales y económicos. Finalmente, las relaciones con Azerbaiyán son escasas.

 

Volver a índice de Información del mercado

Perspectivas de desarrollo económico

El impacto del bloqueo de los canales financieros y el embargo petrolífero en contra de Irán, aplicado en 2012, produjo una caída del 3% del PIB iraní en el año citado, una nueva contracción del 2,9 % en la Renta Nacional de 2013 y un estancamiento en 2014 al igual que en el 2015. Sin embargo la firma del JCPA y su implementación (16 de enero de 2016) ha llevado a que en el año 2016 el PIB haya alcanzado un crecimiento del 4,5%.

La caída de los ingresos petrolíferos, que solían financiar más de la mitad del presupuesto de gastos de Irán, ha obligado al país a reforzar la recaudación impositiva. En 2014, el Déficit Público respecto al PIB se situó en el 1,9%. En el año 2016, el déficit ha aumentado a 2.5% como consecuencia de una menor recaudación a la prevista, lo que ha llevado al gobierno a reducir el gasto en un 4% para el siguiente ejercicio.

En cuanto a las previsiones de inflación, el Banco Central de Irán se ha fijado el objetivo de frenar la expansión de la oferta monetaria, al objeto de atemperar el ritmo de inflación que en mayo de 2015, quedó en el 14,7%. Cabe añadir que la tasa de la inflación en el año 2016 alcanzó un 9%.

 

Volver a índice de Información del mercado

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex