Relaciones económicas internacionales

Resumen de las relaciones económicas internacionales

En el marco de las relaciones multilaterales, China es miembro de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y miembro permanente de su Consejo de Seguridad. También es miembro de la APEC (Asociación para la Cooperación Económica en la región Asia-Pacífico) desde 1991 y del Fondo Monetario Internacional (FMI), donde su importancia relativa se ha incrementado con la última revisión de cuotas de septiembre de 2006. China concluyó con el Banco Mundial la estrategia de asociación para el período 2013-2016 y apoya sus actividades en la agenda reformista del gobierno "China 2030". China es miembro de pleno derecho de la Organización Mundial del Comercio (OMC) desde diciembre de 2001. 

En el marco de las relaciones regionales, China accede al Tratado de Amistad y Cooperación del Sudeste Asiático, estableciendo, por tanto, una relación privilegiada con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). En noviembre de 2002, China firmó con la ASEAN el Acuerdo marco de Cooperación económica y mantiene con sus miembros un área de libre comercio. 

En 1986, China se unió al Banco Asiático de Desarrollo (ADB). En una reunión en enero de 2007, el primer ministro Wen Jiabao solicitó que el ADB ejerciese un papel más activo en el desarrollo social y rural de China. El impacto de las ayudas del ADB de los últimos años ha impulsado el desarrollo económico, la reducción sostenible de la pobreza, la ampliación de oportunidades de empleo y el aumento del acceso a los servicios sociales. Los proyectos de asistencia técnica se han centrado en finanzas, seguridad en las minas de carbón, desarrollo sostenible, energía renovable, gestión de recursos de agua y reforma legal. 

Las relaciones China-Estados Unidos se canalizan en la actualidad bajo el marco del llamado “Diálogo Económico Estratégico”, acordado en septiembre de 2006 por los presidentes de ambos países. Dos veces al año, delegaciones de ambos países se reúnen en Pekín y Washington, respectivamente. Las diferencias políticas, las consecuencias de la interdependencia económica en un periodo de crisis internacional y la influencia militar en Asia, además de la venta de armas a Taiwán, son importantes obstáculos para las relaciones. 

Las relaciones UE-China se enmarcan dentro del Acuerdo de Cooperación Comercial y Económica de 1985 que, desde comienzos de 2007, trata de transformarse en un Acuerdo de Cooperación y Asociación, si bien las negociaciones para cerrar el acuerdo continúan en marcha. El acuerdo pretende desarrollar la cooperación en diversas materias, destacando la propiedad intelectual, el desarrollo sostenible, los asuntos financieros, laborales y macroeconómicos, el sector textil y la aviación civil. En los últimos años, la actualidad de las relaciones UE-China ha estado también fuertemente marcada por la compra por parte de China de deuda de los países que más están acusando la crisis de confianza, como España. 

Adicionalmente, en los últimos años, la UE y China han alcanzado numerosos acuerdos y diálogos sectoriales en los siguientes ámbitos: agricultura, tecnologías de la información, aviación civil, derechos de propiedad intelectual, competencia, políticas macroeconómicas y regulación de los mercados financieros, seguridad del consumidor, aduanas marítimas, políticas regionales, educación y cultura, marco legislativo industrial, empleo y asuntos sociales, ciencia y tecnología, energía, cooperación espacial, medioambiente, políticas comerciales, seguridad alimentaria, comercio textil, servicios de navegación vía satélite y transporte. 

En el plano internacional, China va incrementando paulatinamente sus cuotas de protagonismo, conforme el país va adquiriendo un mayor peso económico. Dos hechos de la actualidad internacional han puesto de manifiesto este incremento de su influencia: el primero fue en la conferencia sobre el cambio climático de Copenhague de 2009, en la que la posición de China dificultó la obtención de una acuerdo más ambicioso; el segundo fue el nombramiento de la antigua Ministra de Finanzas francesa, Christine Lagarde, como Directora del FMI, que vino acompañado del nombramiento del economista chino Zhu Min como “Deputy Managing Director”. 

Finalmente, los sucesos ocurridos en 2011 en el mundo árabe, conocidos como “La Primavera Árabe”, generaron cierta incomodidad en el Gobierno chino que se movió en posiciones ambiguas intentando salvaguardar sus intereses económicos y no dar, en los primeros momentos, excesiva legitimidad a los movimientos populares. Como ejemplo de esta política, está su “no veto” a la Resolución del Consejo de Seguridad de la ONU (donde es miembro permanente) que autorizó la operación militar de la OTAN en Libia para, posteriormente, criticarla con dureza.

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Relaciones con IFI (FMI, BM, bancos regionales y otras)

En el marco de las relaciones multilaterales, China es miembro de la Organización de Naciones Unidas y miembro permanente del Consejo de Seguridad. Además, es miembro de la APEC (Asociación para la Cooperación Económica en la región Asia-Pacífico) desde 1991 y del Fondo Monetario Internacional, donde su importancia relativa se ha incrementado con las últimas revisiones de cuotas y las consiguientes ponderaciones del voto. Aún así, en abril de 2010, el gobernador del Banco Central (PBC) reclamó un mejor ajuste de cuotas.

Fondo Monetario Internacional

En virtud del artículo IV de su carta constitutiva, el FMI somete a examen la política y la evolución económica de los países miembro. En el último informe de China, realizado en julio de 2015, se hace hincapié en las siguientes cuestiones:

  • Reducción de las vulnerabilidades de la economía china generadas por el fuerte crecimiento de la inversión en los años de la crisis financiera. Se recomienda continuar con las políticas de reducción del crédito hacia la inversión inmobiliaria, en especial de la banca en la sombra.
  • Implementar políticas macroeconómicas prudentes que moderen la ralentización del crecimiento en tasas del 6,5% al 7% en 2015 y 6% al 6,5% en 2016, para evitar el temido aterrizaje brusco.
  • Son necesarias más reformas estructurales para hacer que la economía china sea más abierta y se acerque al modelo de economía de mercado. Entre las que señala la liberalización del sector financiero y completar la liberalización de los tipos de interés, reforma de las empresas públicas estatales, reforma del mecanismo de tipo de cambio hacia un sistema de flotación efectiva, reforma del sistema de seguridad social y del sistema fiscal. 
  • Felicita al gobierno chino por las medidas adoptadas para la liberalización de la cuenta de capital.
  • Considera que el Renminbi ya no está devaluado. La sustancial apreciación del Renminbi en términos reales efectivos en 2014 ha situado el tipo de cambio en un nivel en el que ya no se encuentra devaluado.
  • Se recomienda la necesidad de continuar con las reformas para reducir el exceso de ahorro.
  • Se recomienda retrasar los planes de consolidación fiscal (se establece un objetivo de déficit de 2% para el gobierno central).

Bancos de desarrollo

El Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo mantienen una posición activa en China donde continúan siendo financiadores importantes. La estrategia de su actividad financiera se orienta en gran medida hacia las áreas más atrasadas de la economía y sobre todo hacia los territorios del centro y oeste del país.

El BM estructura su actividad en torno a cuatro grandes líneas:

  • Garantizar el marco adecuado en políticas fiscales, sistema financiero y niveles mínimos de prestaciones sociales. El medio ambiente y los recursos naturales son también prioritarios.
  • Reforzar la competitividad de las regiones atrasadas, mejorando la dotación de sus infraestructuras de transporte, energéticas y tecnológicas.
  • Crear empleo mediante apoyos industriales, especialmente orientados a las pymes, y aplicar una política de formación y capacitación de los recursos humanos, con especial atención a las minorías étnicas.
  • Fomentar las capacidades locales, involucrando a los gobiernos municipales en los desarrollos rurales y urbanos y en las cuestiones medioambientales.

En el informe “China horizonte 2030” (año en el que está previsto que China pase a EE. UU. en PIB per cápita medido en PPA), realizado a principios de 2012, el BM formula una serie de recomendaciones para que en el futuro se eviten riesgos económicos, sociales, medioambientales y externos:

  • Completar la transición a una economía de mercado.
  • Acelerar el ritmo de la innovación “abierta”.
  • Adoptar medidas ecológicas para transformar las tensiones ambientales en un crecimiento “verde” que impulse el desarrollo.
  • Aumentar las oportunidades y los servicios tales como la salud, la educación y el acceso al empleo para toda la población.
  • Modernizar y fortalecer el sistema fiscal nacional.
  • Tratar de entablar con el mundo relaciones mutuamente beneficiosas conectando las reformas estructurales de China con los cambios en la economía internacional.

En el caso del BAsD, el destino principal de los fondos han sido los sectores donde se encuentran los mayores cuellos de botella de la economía china: transportes e infraestructuras, energía, agricultura, educación, salud, medio ambiente y servicios financieros.

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Relaciones con la Organización Mundial de Comercio

Tras acceder a la OMC, en diciembre de 2001, resultan muy numerosas las actuaciones de China para adaptarse a las obligaciones impuestas por la Organización. El Mecanismo de Revisión de Políticas Comerciales de la OMC pone de manifiesto periódicamente estos avances. Sin embargo, junto a este patrón de cumplimiento e integración en el sistema multilateral, aparecen nuevas barreras técnicas y regulatorias al comercio y la inversión, así como una agresiva política industrial que moviliza recursos y operadores públicos en diversos sectores.

China aplica, al menos, el tratamiento de Nación Más Favorecida (NMF) a todos los miembros de la OMC, salvo El Salvador y algunos territorios de algunos estados miembros de la UE. No es signataria del Acuerdo de Compras Públicas (ACP; observador desde 2002) ni del de Comercio de Aeronaves Civiles (observador) y del Farmacéutico, pero sí es miembro, desde abril de 2003, del Acuerdo sobre Tecnologías de la Información.

A finales de 2007, China realizó una primera oferta, insuficiente, para iniciar las negociaciones de adhesión al Acuerdo de Compras Públicas. En julio de 2010, realizó una nueva oferta revisada que siguió siendo insuficiente: los umbrales seguían siendo elevados, si bien se habían rebajado respecto a la oferta anterior; los periodos transitorios seguían siendo altos (cinco años), aunque se mejoraron en relación a los 15 años de la oferta inicial; se seguía observando la ausencia de entidades provinciales o locales; y, por último, la oferta presentada relativa a los sectores de utilities y servicios de construcción no era equiparable a la oferta de la UE en el ACP. En diciembre de 2012, China presentó una tercera revisión de adhesión que contenía avances (3 nuevas provincias se adjuntaban al acuerdo y se rebajaron los umbrales) respecto a la anterior.

Como indicó el director del Departamento de Asuntos de la OMC del MOFCOM, no se alcanzó un acuerdo durante 2012 y reconocía que aún se deben cambiar parte de la regulación que impide a los contratistas internacionales hacerse con las licitaciones públicas, núcleo central del acuerdo. Hasta el momento, China sólo ha propuesto un protocolo de acceso al ACP que limita a las empresas extranjeras el acceso a licitaciones que se convoquen en 5 de las 31 provincias del país y, en ningún caso, a las convocatorias que saquen las empresas públicas. La propuesta de Regulación de Acceso al Mercado de Compras Públicas Internacionales (disponible en el diario oficial de la Unión Europea con la signatura 2012/0060 (COD)), cita a China como uno de los mercados más cerrados a las propuestas de empresas extranjeras, frente a 85% de apertura de la UE, 32% de EEUU o 28% de Japón. Según estimaciones de la UE, si China abriese su mercado de compras públicas siguiendo los principios del acuerdo ACP, las empresas extranjeras podrían competir con proveedores nacionales por contratos que ascienden a más de 83.000 millones de euros.

En 2013 presentó una cuarta oferta revisada que fue rechazada por insuficiente por la OMC. En las negociaciones de la cuarta revisión, la OMC animaba a China a continuar las reformas de su normativa para abrir más su mercado al comercio internacional. En esa revisión, que analiza la producción legislativa del país durante los dos últimos años, la OMC reconoce que el país ha impulsado importantes cambios en sus reglamentos comerciales. Los aspectos que más destacan son los de la protección de los derechos de propiedad intelectual y la mayor transparencia y predictibilidad de las leyes chinas de comercio.

El 23 de diciembre de 2014, China presentó una quinta oferta revisada, que ya en su momento fue considerada insuficiente. En esta última oferta se contenían avances importantes, como el aumento de la cobertura de entidades (se incluyen 5 provincias adicionales), una reducción de umbrales (el aspecto más significativo de la oferta) y la inclusión de un mayor número de empresas estatales.

Asimismo, los miembros de la OMC han llevado a debate algunos de los retos que el gobierno chino deberá afrontar en el futuro para mejorar las relaciones comerciales con terceros. Aunque se reconocen los ejercicios de apertura del gobierno central, uno de los aspectos que más preocupación suscita entre los socios es la falta de información sobre muchas medidas que se toman en los niveles inferiores de la administración. De hecho, la OMC ha instado a remitir la lista de subvenciones que se han dado en todo el país durante los últimos tres años.

Esa falta de transparencia se hace extensible a las investigaciones en la aplicación de medidas de protección comercial, que cada vez son más recurrentes en China, como las antidumping o antisubvención, o en la imposición de contingentes. Lo mismo puede aplicarse a los regímenes de exportación, que incluyen restricciones, licencias, cuotas o impuestos. Para los socios, China ha impuesto determinadas barreras técnicas al comercio y medidas sanitarias y fitosanitarias, muchas de las cuales exigen a los solicitantes pasar por un proceso lento y complejo para conseguir la aprobación gubernamental, y de una forma poco previsible y sin abrir la decisión a las consultas de otras partes.

La OMC también considera que China tiene mucho espacio para proteger las marcas comerciales y los derechos de los inversores internacionales ante transferencias de tecnología. Esta recomendación se extiende a las numerosas empresas públicas que operan en China y a la necesidad de garantizar la competencia y la igualdad de trato tanto a los inversores públicos como privados.

China considera que, conforme a su protocolo de adhesión a la OMC, desde el 11 de diciembre de 2016 tiene derecho a que se le otorgase automáticamente el estatus de economía de mercado, a pesar de que mantiene barreras técnicas y regulatorias al comercio y la inversión. La UE no ha reconocido aún el estatus de economía de mercado a China, por las implicaciones que tiene tal reconocimiento a los efectos de la aplicación de medidas antidumpung, con un país que acumula más de cincuenta medidas. En noviembre de 2016, la Comisión Europea hizo pública la propuesta de una metodología nueva para calcular los derechos antidumping, que será de aplicación a todos los países, no solo a China. A tal efecto, ha presentado la modificación de los reglamentos antidumping y antisubvención, que se encuentran actualmente en la fase de aprobación por el Parlamento Europeo. Con este cambio metodológico la UE busca que el reconocimiento de China como economía de mercado no deje indefensa a la UE.  

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Marco institucional de la Política Comercial con la Unión Europea

Desde enero de 2007 la UE negocia con China un nuevo Acuerdo de Asociación y Cooperación (PCA en sus siglas en inglés), para modernizar el marco de las relaciones bilaterales UE y China y actualizar el Acuerdo de Cooperación y Comercio de 1985. En el aspecto comercial se trata de un acuerdo no preferencial basado en la cláusula de nación más favorecida. El futuro PCA será un acuerdo no preferencial sin compromisos concretos de acceso al mercado. Desde 2011 las negociaciones del PCA con China no han avanzado.

En 2013, la UE y China firmaron la Agenda Estratégica para la Cooperación UE-China 2020 que cubre las áreas de paz y seguridad, prosperidad, desarrollo sostenible y relaciones entre ciudadanos.

El 24 de octubre de 2013, con ocasión de la 4ª reunión de alto nivel UE-China, se lanzaron las negociaciones de un Acuerdo UE-China sobre Inversiones (CAI o Comprehensive Agreement on Investment). Hasta la fecha se han celebrado 14 rondas de negociaciones, la última en Bruselas del 11 al 14 de junio 2017, la anterior en Pekín en mayo 2017. Desde septiembre de 2016 no se han producido avances debido al cambio de los negociadores jefes de las dos Partes y a que China sigue prefiriendo negociar un Acuerdo de Libre Comercio.

En la actualidad existen más de 50 diálogos de la Unión Europea  con China. Los temas comerciales se abordan en las reuniones anuales entre el Director General de Comercio de la Comisión y el Vice Ministro del MOFCOM Chino en el marco del Diálogo de Política Comercial y de Inversiones y en el Diálogo Económico y Comercial de Alto Nivel(HED, en sus siglas en inglés, es un grupo de trabajo de alto nivel que se reúne de forma anual para tratar temas comerciales en el marco del Diálogo de Política Comercial y de Inversiones).

El Diálogo Económico y Comercial de Alto Nivel o HED fue creado en la X Cumbre UE-China (Pekín, noviembre de 2007) para establecer un canal estratégico de comunicación a nivel ministerial en temas relacionados con la cooperación económica, comercial y las inversiones. El HED cubre una serie de áreas que afectan al desequilibrio de la balanza comercial UE-China (acceso al mercado, derechos de propiedad intelectual, medioambiente, alta tecnología y energía). Estas reuniones suelen ser previas a las Cumbres o del Comité Conjunto contemplado en el mencionado Acuerdo de 1985 y se complementan, a nivel técnico, con el Grupo de Trabajo de Economía y Comercio (ETWG).

Estos diálogos tienen su culminación con la celebración de las Cumbres bilaterales UE- China, normalmente anuales. La primera Cumbre tuvo lugar en Londres en1998 y la última se celebró el 29 de junio de 2015 en Bruselas.  

China es miembro de la OMC desde el 11 de diciembre de 2001. Al adherirse a la OMC, China se comprometió a aplicar su normativa de contratación pública de manera transparente y no discriminatoria. Desde su adhesión a la OMC, China ha estado actualizando su normativa en materia de protección de los derechos de propiedad intelectual (DPI) hasta lograr un marco legislativo comparable al de otros países miembros de la OMC. Sin embargo, la debilidad en la implementación continúa haciendo posible una floreciente industria de la falsificación en el país, en detrimento de unas rentas que parcialmente podrían compensar el notable déficit comercial de la UE con China.

China no es miembro del Acuerdo Comercial de Lucha contra la Falsificación, más conocido por sus siglas en inglés como ACTA.

China no es miembro del Consenso OCDE sobre limitaciones al apoyo oficial de las operaciones con seguro de crédito a la exportación.

 

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Cuadro de Exportaciones de bienes a la Unión Europea

INTERCAMBIOS COMERCIALES CON LOS PAÍSES DE LA UE
en millones de euros 2013 2014  Var. % 2015 Var. % 2016
Var. %
Exportaciones 280.092 302.148 +7,87 350.550 +16,05 344.595 -1,7
Importaciones 148.153 164.622 +11,12 170.325 +3,48 169.986 -0,22

Fuente: EUROESTACOM

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Relaciones con otros organismos y asociaciones regionales

Desde 1986, China es accionista del Banco Asiático de Desarrollo (BAsD). Desde entonces, se ha convertido en su segundo mayor prestatario. Por otro lado, China accedió al Tratado de Amistad y Cooperación del Sudeste Asiático, lo que le permitió establecer una relación privilegiada con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). En noviembre de 2002, China firmó con la ASEAN el Acuerdo marco de Cooperación económica. En el marco del mismo, se rubricó y entró en vigor en 2010 el Acuerdo de libre cambio China-ASEAN (CAFTA) con los seis países fundadores de ASEAN (Brunei, Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia) y se concedió flexibilidad hasta 2015 a Camboya, Laos, Myanmar y Vietnam. Además, se firmó el Acuerdo de Comercio Asia-Pacífico (APTA), un acuerdo comercial preferencial entre países de desarrollo de la zona que incluye a Bangladesh, India, Corea del Sur, Laos y Sri Lanka. Por último, China también pertenece al Asia Europe Meeting (ASEM), considerado importante para acercarse a la UE.

Durante la 5ª cumbre de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), celebrada en marzo de 2013, se planteó la creación de un banco BRICS, que pueda financiar proyectos de desarrollo en los países emergentes, y un fondo de reservas común. Su creación formal fue anunciada en julio de 2014 y un año después, en julio de 2015, se inauguró el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS, con sede en Shanghái y con un capital estimado de 100.000 millones de dólares. Estos cinco países suman el 40% de la población mundial, 21% del PIB mundial y 20% de la inversión extranjera directa. Con esta iniciativa los países BRICS plantan cara a la hegemonía de los EE.UU. y Europa en las instituciones financieras internacionales, y su objetivo es que los países emergentes puedan financiarse con un sistema alternativo a las instituciones internacionales.

En 2014 China impulsó la creación de una nueva institución financiera multilateral, el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (AIIB), abierta a la participación de todos los países y cuyo objetivo es la inversión en proyectos de infraestructuras y en otros sectores productivos en los países de Asia y Oceanía. El AIIB se creó oficialmente en julio de 2015, con sede en Pekín, con un capital autorizado de 100.000 millones de dólares, contando China con una participación del 30%. En la actualidad cuenta con 57 países miembros (los países del Sudeste Asiático y de Asia Central, los países del Consejo de Cooperación del Golfo Arábigo, India, Irán, Pakistán, Bangladesh, Jordania, Corea del Sur, Rusia, Austria, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Francia, Islandia, Italia, Luxemburgo, Malta, Holanda, Noruega, Portugal, Polonia, Reino Unido, Suecia, España, Suiza, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Israel, Turquía, Brasil, Sudáfrica y Egipto). EE.UU. y Japón no se han adherido al nuevo banco multilateral impulsado por China. 

 

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Acuerdos económicos bilaterales con terceros países

Actualmente, China tiene firmados y están en vigor acuerdos económicos bilaterales con 12 países y zonas económicas. Tras firmar los acuerdos denominados Closer Economic Partnership Arrangements con las Regiones Administrativas Especiales de Hong Kong y Macao (2002, 2003), China ha seguido tejiendo un entramado de acuerdos bilaterales de libre comercio en los últimos años. Además de los Acuerdos con Hong Kong y Macao, China tiene ALC en vigor con Australia, Corea del Sur, Suiza, Islandia, Costa Rica, Pakistán, Perú, Chile, Singapur, Nueva Zelanda y ASEAN.

Además, están en negociación otros cinco acuerdos de libre comercio, con el Consejo de Cooperación del Golfo, Noruega, Sri Lanka, China-Japón-Corea FTA, Georgia, Maldivas, Israel, y Regional Comprehensive Economic Partnership (RCEP).

Por último, se encuentran en fase de estudios de viabilidad los posibles Acuerdos de Libre Comercio de China con India, Colombia, Fidji, Nepal, Mauricio y Moldavia.

China es signataria del Acuerdo Comercial Asia-Pacífico (APTA, por las siglas en inglés de Asia-Pacific Trade Agreement), que es un acuerdo comercial preferencial entre países en desarrollo (China, Bangla Desh, India, Laos, República de Corea y Sri Lanka), firmado en 1975, una iniciativa de la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico de las Naciones Unidas (UNESCAP). Se han realizado tres rondas negociadoras de reducción de aranceles, y en la actualidad se encuentra en la cuarta ronda negociadora sobre concesiones arancelarias en comercio de mercancías, comercio de servicios, inversiones, facilitación de comercio, barreras no arancelarias.

Por otro lado, en 2009, China concedió unilateralmente tratamiento preferencial a algunos productos de 41 países de la categoría Países Menos Avanzados (PMA).

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Cuadro de organizaciones internacionales económicas y comerciales de la que el país es miembro

ORGANIZACIONES INTERNACIONALES ECONÓMICAS Y COMERCIALES
Organización de las Naciones UnidasUNDP, UNEP, UNCTAD, UNICEF, WFP, WFC UNIDO, FAO
Banco MundialWB
Fondo Monetario InternacionalIMF
Organización Mundial del ComercioWTO
Banco Asiático de DesarrolloADB
Banco Europeo de Reconstrucción y DesarrolloEBRD
Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICSNDB
Banco Asiático de Inversión en InfraestructurasAIIB
Conferencia de Cooperación Económica Asia-PacíficoAPEC
Corporación Financiera InternacionalIFC
Organización Marítima InternacionalIMO
Organización Mundial de la Propiedad IntelectualWIPO
Fondo Internacional para el Desarrollo AgrícolaIFAD
Agencia Internacional de la Energía AtómicaIAEA
Organización Mundial del TrabajoILO
Organización Internacional para la EstandarizaciónISO
Asia Europe Meeting

ASEM

Asociación de Naciones del Sudeste Asiático

ASEAN 

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  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex