Régimen fiscal

Estructura general del sistema fiscal

El sistema fiscal británico se divide en impuestos estatales y locales. De estos los más importantes son:

Estatales:

1. Impuesto sobre la renta de las personas físicas (“Income Tax”).
2. Impuesto de sociedades (“Coporate Tax”).
3. Impuesto sobre plusvalías (“Capital Gains Tax”).
4. Impuesto sobre sucesiones (“Inheritance Tax”).
5. Impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados (“Stamp Duty”).
6. IVA (“VAT”).
7. Impuestos sobre combustibles, tabaco, alcohol (“Fuel Duty; Excise Duty on alcohol and tobacco”).

Locales:

1. Business rates.
2. Council Tax

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Sistema impositivo (estatal, regional y local)

El Reino Unido tiene uno de los sistemas fiscales más beneficiosos que ofrece numerosas ventajas tanto a empresas como individuos:

  • Uno de los tipos impositivos del impuesto de sociedades más bajos de la Unión Europea.
  • Un impuesto sobre la renta y contribuciones a la seguridad social bajos.
  • Deducciones muy generosas
  • No existen impuestos locales sobre beneficios o plusvalías.
  • Ha suscrito un gran número de convenios de doble imposición. En Marzo de 2013, España y Reino Unido firmaron un nuevo convenio para evitar la doble imposición.
  • No existen controles a la repatriación de beneficios al extranjero.
  • Incentivos al I+D. El 1 de abril de 2013 ha entrado en vigor el Patent Box (caja de patentes), por el que las empresas que obtengan beneficios de un producto que ellas mismas hayan desarrollado y patentado disfrutarán de un régimen fiscal preferencial.

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Resumen de la imposición sobre la renta de las personas físicas

El impuesto sobre la renta: Income Tax

a) Definición de Residente

En el Reino Unido se identifican tres figuras relacionadas con la residencia fiscal: el residente, el residente habitual y el domiciliado. Se puede ser uno o más, o ninguno de las tres figuras. Estas figuras ayudan a determinar las rentas gravables del sujeto pasivo.

1. Residente: La residencia requiere normalmente una presencia física en el país, por tanto una persona que permanece en el Reino Unido durante más de 183 días en un ejercicio fiscal (en el Reino Unido va desde el 6 de abril hasta el 5 de abril del año siguiente), es residente en ese año. El status de residente o no residente se establece normalmente para un año fiscal completo.
En el caso de que una persona abandone el Reino Unido para residir permanentemente en el extranjero o que vaya a trabajar a tiempo completo al extranjero durante un período que abarque un ejercicio fiscal completo, esta persona deja de ser residente el día siguiente a su partida.
No obstante, si las visitas temporales posteriores representan una media de 91 días o más de cada ejercicio fiscal durante cuatro años, dicha persona se convierte nuevamente en residente el día que reanude su residencia permanente en el Reino Unido. Desde abril de 2008, para computar el número total de días se considerarán aquellos en los que el contribuyente pase la medianoche en el Reino Unido, incluyendo de este modo el día de partida.

2. Residente habitual: Una persona se considera residente habitual cuando vive normalmente en el Reino Unido, tiene la intención de permanecer en el país durante tres años o más y posee alojamiento para uso propio en el Reino Unido.

3. Domiciliado: El domicilio se adquiere al nacer, aunque puede ser posteriormente modificado. Es aquel país con el que se tienen vínculos permanentes (familiares, sentimentales, etc.); en otras palabras, es el país que se considera “hogar”. Existe la figura del “not domiciled” por la que se obtienen ciertos privilegios.

b) Tributación de residentes

1) Sujetos pasivos del Impuesto sobre la Renta son las personas individuales, compañías en comandita y compañías fiduciarias.
El marido y la mujer se tratan como contribuyentes separados. Cada uno de los cónyuges es responsable de presentar sus declaraciones y pagar el impuesto sobre su renta. Los hijos son sujetos fiscales por derecho propio.

2) La Base imponible está constituida por todas las fuentes de ingresos, menos las deducciones personales y otros tipos de desgravaciones.

Ingresos
• Sueldo. El impuesto sobre la renta se aplica al sueldo incluyendo todos los pagos en efectivo de los empresarios, tales como salarios, pagas extraordinarias, comisiones, bonificaciones y gastos. Los directivos o empleados que reciban más de 8.500 libras en prestaciones que no sean efectivo están sujetos a impuesto sobre el equivalente en efectivo (precio de coste para el empresario) de las remuneraciones en especie obtenidas (vehículos, alojamiento, etc.).
La retención del impuesto se realiza en la fuente por el empresario bajo el concepto "pay as you earn" (PAYE).
• Dividendos. Los ingresos derivados de los dividendos repartidos por las empresas a sus accionistas están sujetos al impuesto, a distintos tipos dependiendo de la cantidad, como se verá en el cuadro de la tasa impositiva.
• Ingresos de Actividades Económicas. La renta resultante de una actividad empresarial, profesional o artística generalmente se grava bajo las mismas reglas aplicadas para el cálculo de la renta imponible de las empresas. Las pérdidas de explotación pueden compensarse contra la renta y las plusvalías totales del contribuyente, tanto para el ejercicio en el que se incurrió en la pérdida, como para el ejercicio siguiente. Las pérdidas de explotación deben compensarse con otras rentas antes de las plusvalías. Para las parejas casadas, las pérdidas sólo pueden compensarse contra las rentas del cónyuge que haya incurrido en ellas.
• Ingresos por Alquileres e Intereses. Los ingresos por alquileres y los intereses de inversiones financieras, están sujetos al impuesto sobre la renta, y el arrendador deberá retener el tipo básico del impuesto y abonarlo a la Hacienda Pública. De igual modo, también ha de efectuarse retención del tipo básico sobre el interés pagado por los bancos y las sociedades de crédito hipotecario británicas. Las tasas a las que se someten este tipo de ingresos se verán en el apartado b.3).

Rentas gravables (según residencia, residencia habitual y domiciliado)
• Si se es tanto residente como residente habitual y domiciliado se gravará:
1. Las rentas percibidas en el Reino Unido.
2. Pensiones británicas.
3. Inversiones británicas.
4. Todas las rentas percibidas en el exterior (existe la posibilidad de una deducción del 10% para pensiones extranjeras).

• Si se es residente, residente habitual, pero no domiciliado:
1. Se gravarán las rentas recibidas en los puntos 1-3 del anterior.
2. Las rentas percibidas en el extranjero y remitidas al Reino Unido. Excepciones:
3. Se gravarán todas las rentas percibidas en el extranjero cuando se trabaje para un empleador británico.
4. Las rentas generadas al realizar algún trabajo en el Reino Unido para un empleador extranjero.
5. Todos los ingresos de inversiones procedentes de la República de Irlanda.
6. 90% de las pensiones de Irlanda (excepto públicas).

• Si se es residente, pero no habitual y no domiciliado:
1. Rentas percibidas en el Reino Unido.
2. Las rentas recibidas en el extranjero estarán exentas al menos que se remitan al Reino Unido, exceptuando:
3. Ingresos procedentes de inversiones en Irlanda.
4. 90% de pensiones de Irlanda (excepto públicas).

• Si es no residente:
1. Rendimientos de trabajo realizado en el Reino Unido.
2. Pensiones británicas (al menos que exista Convenio de doble imposición).
3. Inversiones británicas (excepto cuando exista Convenio de doble imposición).
4. Rentas de propiedad inmobiliaria situada en el Reino Unido (el arrendatario o agencia retendrá un 20%).

Desgravaciones fiscales:
La desgravación fiscal puede ser solicitada por subsidios personales (el monto normal es de 11.500 GBP para el año fiscal 2017-2018), gastos de trabajo o negocios y ciertas contribuciones de pensiones, donaciones caritativas, pagos de mantenimiento y tiempo trabajando en una embarcación fuera del Reino Unido. Consultar el sitio web gov.uk para más información.

Tipos aplicables:

Rentas entre 0 - 11.500 GBP:  0%
11.501 - 45.000 GBP:  (tipo básico) 20%
45.001 - 150.000 GBP:  (tipo alto) 40%
Más de 150.000 GBP:  (tipo adicional) 45%

Contribuyentes escoceses: Los contribuyentes escoceses pagan 10% del ingreso al gobierno de Escocia.

c) Regímenes especiales para los expatriados
Las prestaciones a expatriados están incluidas en el ingreso imponible, pero pueden acceder a exenciones en el caso de ciertos gastos de subsistencia. Consulte la web de HM Revenue & Customs para más detalles.

d) Particularidades para los non-domiciled

Los residentes en Reino Unido que tengan su domicilio permanente en otro país pueden no pagar impuestos en Reino Unido por las rentas obtenidas en el extranjero. Así, los no domiciliados no pagan impuestos en Reino Unido por las rentas obtenidas en el extranjero si son inferiores a 2.000 libras durante el año fiscal o si no se remiten al Reino Unido (por ejemplo, mediante transferencia a una cuenta bancaria británica). Quedan también exentos los menores de 18 años.
Considerando lo anterior, los no domiciliados tributan por las rentas generadas en el Reino Unido y aquellas generadas en el extranjero y que se remitan al Reino Unido. En cualquier caso, si se opta por pagar impuestos en Reino Unido únicamente por la porción de las rentas que se remite a Reino Unido, no se podrán disfrutar las reducciones personales en el impuesto sobre la renta.

Cuando residan más de siete años en el Reino Unido, deberán abonar una cantidad anual entre 30.000 ó 90.000 libras si quieren seguir disfrutando de los beneficios que esta figura les proporciona. En caso contrario, se pasarán a considerar como domiciliados. En concreto, el importe anual a pagar será:
• 30.000 libras si se ha residido en el Reino Unido entre 7 y 9 años fiscales.
• 60.000 libras si se ha residido en Reino Unido al menos 12 de los últimos 14 años fiscales.
• 90.000 libras si se ha residido en Reino Unido al menos 17 de los últimos 20 años
Más información en: https://www.gov.uk/tax-foreign-income/non-domiciled-residents

e) Tributación de no Residentes
Se considera no Residente a quien haya pasado menos de 16 días en Reino Unido en el año fiscal (o 46 si durante los 3 años fiscales anteriores era residente en Reino Unido) o haya trabajado en el extranjero a tiempo completo (35 horas semanales de media), habiendo pasado menos de 91 días en Reino Unido de los que sólo hasta un máximo de 30 fueron trabajando.
Los no residentes están sujetos a este impuesto únicamente sobre la renta que provenga de fuentes en el Reino Unido (aunque ciertas clases de no residentes empleados temporalmente en el país como personal docente de universidad pueden estar exentos bajo convenio fiscal). Las rentas sujetas abarcan así la pensión, las rentas por alquileres o los intereses procedentes de ahorros.
Los no residentes no están sujetos a impuestos sobre plusvalías a menos que desarrollen actividades económicas en el Reino Unido a través de un establecimiento permanente.
Más información en: https://www.gov.uk/tax-uk-income-live-abroad/overview

f) Pago del Impuesto
En general, a aquellos dentro del sistema PAYE no se les exige presentar declaración ya que se supone que han sido retenidos correctamente. Sin embargo, ciertas categorías de trabajadores (directivos, aquellos que tributan al 40%, etc.) y los trabajadores por cuenta propia, deben presentar declaración por vía electrónica antes del 31 de enero siguiente a la finalización de año fiscal. Si se hace en formato papel, debe llegar al HMRC antes del 31 de octubre siguiente a la finalización del año fiscal.
Más información en: https://www.citizensadvice.org.uk/debt-and-money/tax/how-to-pay-income-tax/tax-returns/

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Resumen de la imposición sobre sociedades

a) Sujeto pasivo

El impuesto de sociedades grava los beneficios mundiales de las compañías residentes para un ejercicio fiscal concreto. El “financial year” o ejercicio fiscal, comienza el 1 de Abril de un año dado y termina el 31 de Marzo del año siguiente.
También se aplica este impuesto sobre los beneficios generados por las sucursales o agencias de empresas no residentes en el Reino Unido.

b) Hecho imponible

Está sujeta al impuesto la renta universal, incluyendo plusvalías, de aquellas empresas basadas en el Reino Unido, pero no los dividendos u otras retribuciones recibidas de otras compañías residentes. No obstante, aquellas compañías que operen en el Reino Unido a través de un establecimiento permanente (una sucursal u oficina de representación) sólo deberán pagar el impuesto sobre sus rentas obtenidas en el Reino Unido.
Para el cálculo del beneficio fiscal sujeto al Impuesto de Sociedades, se han de realizar unos ajustes en el beneficio contable de la empresa, puesto que algunos gastos son deducibles a efectos del impuesto y otros no.

c) Tasa estándar

El tipo impositivo general británico está actualmente descendiendo: para el ejercicio fiscal actual se sitúa en el 19%.

Principal tasa de impuesto sobre sociedades no aplicable a beneficios de derechos petroleros y extracción: 19%

Para más información consulte la página web de HM Revenue & Customs: https://www.gov.uk/government/publications/rates-and-allowances-corporation-tax/rates-and-allowances-corporation-tax

 

 

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Resumen de la imposición sobre la el patrimonio

El impuesto sobre el patrimonio no existe como tal en Reino Unido. Existe un impuesto sobre sucesiones (Inheritance Tax, IHT) que es un impuesto sobre el patrimonio de la persona fallecida. Generalmente sólo se aplica tras el fallecimiento, cuando el valor de la propiedad y las posesiones de la persona que fallece, superan las 325.000 libras. En estos casos, la cantidad por encima del límite superior se halla sujeta a un Impuesto sobre sucesiones del 40% que se reduce al 36% si un 10% o más de las posesiones se destina a instituciones caritativas o sin fines de lucro. Toda la información sobre este impuesto: https://www.gov.uk/inheritance-tax

 

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Resumen de la imposición sobre el consumo

Definición y ámbito de aplicación

El Impuesto sobre Valor Añadido (VAT) es un tributo que se carga al consumo de la mayoría de bienes y servicios que se venden en Reino Unido. El sujeto pasivo del VAT no es la empresa sino el consumidor final. Sin embargo, las empresas tienen determinadas obligaciones en relación a este impuesto entre las que se encuentra la función de recaudarlo.

El IVA es por tanto el impuesto que grava las transacciones comerciales de bienes y servicios en el Reino Unido efectuadas por empresarios y profesionales en el desarrollo de su actividad empresarial. El IVA grava también la importación de artículos y ciertos servicios al Reino Unido desde fuera de la Unión Europea a través de países de la UE.

El IVA está diseñado como impuesto que recae sobre el consumidor final de los bienes y servicios y no sobre la actividad empresarial. El papel de las empresas es el de actuar como recaudadores del impuesto. A las empresas se les grava el IVA sobre sus compras y ellos a su vez lo cargan sobre sus ventas. De esta forma el IVA soportado (sobre sus compras), se compensa con el IVA repercutido (en sus ventas), siendo necesario pagar únicamente el saldo resultante a la Agencia tributaria (HM Revenue & Customs). En el caso de que el IVA soportado exceda al IVA repercutido, la empresa tendrá derecho a una devolución.

El territorio de aplicación del impuesto incluye Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte así como las aguas territoriales (12 millas náuticas). No obstante, las Islas del Canal se encuentran fuera de este ámbito de aplicación.

Las oficinas locales del IVA ejercen la Administración del IVA en su área sin tratar asuntos tales como el despacho de las declaraciones del IVA, ni recibir los pagos del IVA o su reembolso los cuales son función de la Unidad Central. Estas oficinas locales realizan tareas de asesoramiento e información de IVA a las personas registradas en su área y visitan los establecimientos mercantiles para inspeccionar sus cuentas y recaudar impuestos pendientes.
Una empresa solo puede cobrar IVA si está registrada en la HMRC. El IVA se aplica a "bienes imponibles" como la venta de productos y la prestación de servicios, la venta de activos comerciales, comisiones, regalos, etc.

Se aplican normas diferentes a las importaciones, exportaciones y organizaciones benéficas.
 

Tipos de gravamen

Existen tres tipos de gravamen del IVA (el 20%, 5% y 0%) y un status de exento de IVA. El tipo estándar (tipo del 20%) se aplica por defecto a todas las operaciones no sujetas a los otros dos tipos.

El tipo reducido del 5% se aplica, entre otros, a los carritos para bebés, al gas y electricidad para uso doméstico, así como a la instalación de materiales de ahorro de energía en los hogares, productos de higiene sanitaria o asientos de seguridad para niños. El tipo cero se aplica principalmente a alimentos, libros, transportes, combustibles, oro, billetes, drogas y medicinas, caravanas, barcos, vivienda, prendas de vestir para niños, saneamientos y suministro de aguas, negocios con el extranjero, servicios benéficos y construcción de edificios. Ninguna de las categorías de productos a los que se aplican estos tipos es “numerus clausus”, ya que su inclusión puede depender del cumplimiento de ciertas condiciones de venta u otras circunstancias relevantes.

A la exportación de productos se le aplica el tipo cero, por lo que éstos abandonarían el Reino Unido libre de IVA, aunque podría serles aplicado en el país de destino si este impone IVA. Para las entregas intracomunitarias, se podrá aplicar el tipo cero siempre que la otra parte esté registrada para aplicar el IVA en su país. En el caso de una empresa cuya actividad sea principalmente la exportación, la cantidad de IVA que habrá soportado será más alta que la cantidad de IVA que pueda repercutir (ya que la mayoría serán tipo cero) pudiendo en este caso reclamar la diferencia al HMRC.
Las compañías extranjeras deberán repercutir el IVA en aquellos productos que vendan en el Reino Unido, siempre que hayan sido previamente autorizadas para recuperar la diferencia entre el IVA soportado y el repercutido.
Poseen el status de exentos de IVA los terrenos que no sean los ocupados por edificios residenciales nuevos o incompletos, los seguros, ciertos servicios financieros y determinados suministros de educación y sanidad. Una entidad que solo produzca suministros exentos no es sujeto pasivo del IVA y no tiene que darse de alta lo cual implica que no podrá recuperar el IVA soportado.
Existen exenciones parciales de IVA. Estas se producen cuando se realizan conjuntamente operaciones sujetas a IVA y exentas. Así, la cantidad de IVA atribuible a las primeras estará de acuerdo a la proporción existente entre operaciones sujetas a IVA y exentas.
Se pueden consultar los tipos impositivos de diferentes productos y aquéllos que están exentos en el siguiente enlace del HMRC: https://www.gov.uk/guidance/rates-of-vat-on-different-goods-and-services

Administración y pago del impuesto

La administración del IVA corre a cargo de la Agencia Tributaria del Reino Unido (HM Revenue & Customs): HMRC FoI Act Team, Room 1C/23, 100 Parliament Street, London, SW1A 2BQ. La página web es la siguiente: http://www.hmrc.gov.uk/

Para registrar un negocio, o darlo de baja, es necesario enviar una serie de formularios (variables en función de las circunstancias de la empresa) a la Oficina correspondiente en función del domicilio de la empresa. Algunos aspectos del registro para el IVA pueden hacerse por internet, a través de la página de HMRC. Para mayor información sobre el registro se aconseja consultar el siguiente enlace https://www.gov.uk/vat-registration o contactar con la Hacienda británica a través de los medios especificados en esta página: http://search2.hmrc.gov.uk/kb5/hmrc/contactus/view.page?record=dMVkEC6liWE

Los sujetos pasivos deben cumplir determinadas normas administrativas para mantener diversos registros y presentar las declaraciones a la HMRC, mostrando los resultados de cada período fiscal. Las declaraciones deberán presentarse un mes después del final del período fiscal y han de ir acompañadas del pago correspondiente. Desde el 1 de abril de 2012 todas las declaraciones del impuesto y los pagos del IVA deben hacerse online a través de la página de la HMRC.Cualquier incumplimiento de reglamentación del IVA tales como no darse de alta a tiempo, presentación de la declaración fuera de plazo o el no-mantenimiento de los libros contables y registros apropiados, pueden dar lugar a que el contribuyente tenga que pagar intereses por la deuda además del pago del IVA devengado.
El período contable de este impuesto es normalmente de tres meses. Sin embargo, a las compañías que reciben normalmente devoluciones se les permiten declaraciones mensuales. Generalmente, el pago de las devoluciones debidas a la empresa se suele realizar en el transcurso de un mes a partir de la presentación de la declaración. La misma podría reclamar intereses a la Agencia Tributaria si hubiera rechazo injustificado.

Desde el 2002 se introdujo una alternativa al pago normal de IVA denominada “Flat Rate Scheme”. Este sistema permite a las empresas que apliquen al sistema a través de la HMRC y cuya facturación susceptible de IVA sea menor de 150.000 libras al año, pagar su IVA como un porcentaje fijo sobre el total de su facturación susceptible de IVA. El porcentaje a aplicar varía desde el 5-14, según el tipo de negocio. De este modo, la empresa puede mantener la diferencia entre lo que carga a sus clientes y lo que paga a la Agencia tributaria (HMRC), si bien no se puede reclamar el IVA en las compras (excepto en relación con algunos activos de capital por encima de 2.000 libras).

Más información sobre este sistema en: https://www.gov.uk/vat-flat-rate-scheme/overview
 

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Otros impuestos y tasas

Impuesto sobre plusvalías (“Capital Gains Tax”)

El impuesto sobre plusvalías (CGT, sus siglas en inglés) se aplica a las ganancias obtenidas por personas en la enajenación de bienes muebles e inmuebles. En el caso de las empresas, se computan de forma similar, pero posteriormente son incluidas en la base imponible del impuesto de sociedades. En este supuesto, el impuesto sobre plusvalía grava las ganancias o los beneficios obtenidos por la venta, la donación o cualquier otro tipo de disposición sobre activos de capital sobre los que la empresa sea propietaria (por ejemplo acciones o propiedades inmobiliarias). Las ganancias sobre el capital forman parte de los ingresos gravables de una empresa pero están exentas si provienen de la venta de un importante volumen de acciones tanto en el Reino Unido como en empresas extranjeras. Un impuesto sobre las plusvalías de 28% se aplica a la venta de una propiedad residencial con un valor superior a 500.000 GBP, y que ha estado sujeta anteriormente al impuesto anual sobre bienes residenciales de valor elevado (Annual Tax on Enveloped Dwellings, ATED).

En términos generales, el beneficio tributable es el resultado de la diferencia entre el coste o valor de adquisición, y el precio neto de la venta. Para determinar si existe obligación de pago del impuesto, se deberá calcular individualmente la plusvalía o pérdida resultante de la venta de cada activo y posteriormente sumar los resultados de las operaciones. Así, se deberá pagar el impuesto sobre plusvalías si las ganancias totales superan la cantidad anual que está exenta, que es 11.300 libras en general y 5.650 en relación a los fondos.

Son sujeto pasivo de este impuesto todas las personas físicas que residan o habitualmente residan en el Reino Unido. En el caso de los no domiciliados, tan sólo tributan por las plusvalías generadas en el país, o las generadas en el extranjero si se remiten al Reino Unido.

Los tipos aplicables son diferentes según el umbral en el que esté situado el sujeto en el impuesto sobre la renta (“Income Tax”). Si se está en los umbrales altos, el tipo impositivo es 28% para los beneficios obtenidos sobre propiedades residenciales y 20% para el resto. Por el contrario, si el sujeto pasivo está en el umbral básico para el Income Tax, el tipo será de un 10% sobre las ganancias obtenidas o un 18% si es una propiedad residencial. Para obtener más información sobre el método para calcular este impuesto, véase: https://www.gov.uk/capital-gains-tax/rates. También se establece una tasa reducida del 10% a la hora de vender un negocio por parte de emprendedores.

Activos gravables:
Salvo ciertas excepciones, todas las formas de propiedad son gravables a efectos del CGT. Propiedad incluye por tanto:
• Deudas y opciones
• Moneda extranjera
• Propiedad creada por la misma persona que luego lo enajena
• Derechos sobre activos (por ejemplo, propiedad intelectual). A excepción de aquellos que se dediquen al negocio, como podría ser un escritor.
• Propiedades personales por valor superior a 6.000 libras (aparte del coche).
• Activos empresariales.

Están exentos del CGT, entre otras, las siguientes partidas:
• Residencia principal del individuo, si se cumplen determinados requisitos que pueden consultarse en el siguiente enlace: https://www.gov.uk/tax-sell-home
• Vehículos privados
• Valores públicos y otras obligaciones
• Cantidades recibidas por pólizas de seguros
• Actos de beneficencia (donaciones)
• Indemnizaciones por injurias, calumnias, etc. sufridas por un individuo personal o profesionalmente
• Moneda adquirida para pagar gastos personales en el extranjero
• Regalos entre marido y mujer
• Ganancias de lotería, juegos y apuestas
• Depósitos de ahorro, primas de bonos, bonos de empresa, etc.
Gastos deducibles

De la cantidad recibida por el bien enajenado se deben deducir los siguientes gastos:
• Coste de adquisición del bien
• Costes incidentales de adquisición o enajenación. Estos son:
o Las comisiones, tasas, pagos por servicios profesionales (abogados, auditores, brokers, etc.)
o Los costes incurridos en la promoción del activo para su venta.
o Gastos realizados para incrementar el valor del bien enajenado.
o Gastos realizados para defender los derechos de propiedad sobre el bien enajenado.

Pérdidas de capital:
Las pérdidas de capital de un año pueden servir para compensar las ganancias de ese mismo año o las bases imponibles positivas futuras. Nunca podrá utilizarse para pagos realizados en años anteriores. Se admiten también como pérdidas compensables las pérdidas de valor de activos que, aunque no hayan sido enajenados, no valen nada o han perdido casi todo su valor. Como norma general, el contribuyente tiene cuatro años desde que se produjo la pérdida para declararla.

Valor de mercado:
En ciertas ocasiones se considerará que la enajenación fue a su valor de mercado a efectos del CGT. Esto ocurre principalmente en caso de donaciones, bienes heredados, o ventas a familiares o personas vinculadas.

Fecha de disposición:
Es la fecha en la que se realiza el contrato. Si se trata de un contrato sujeto a condiciones, serán cuando dichas condiciones fueron realizadas o no realizadas, según se trate de suspensivas o no.
 

Impuestos de Aduanas e Impuestos Especiales

El Impuesto de Aduanas grava potencialmente las importaciones de mercancías procedentes de fuera de la Unión Europea, por encima de ciertas cantidades. Así, los envíos de cualquier cosa que se compre por internet, se compre en el extranjero y envíe a Reino Unido, o se reciba en Reino Unido como regalo, deberá pasar por aduanas y pagarse el correspondiente impuesto. No se tiene que pagar este impuesto cuando una persona se envía mercancía a sí misma, si bien deben describirse como pertenencias personales (“personal belongings”) en la declaración de aduanas. Más información en: https://www.gov.uk/goods-sent-from-abroad/overview
Los Impuestos Especiales recaen sobre ciertos productos como son los productos derivados del tabaco, bebidas alcohólicas y petróleo. Están exentas de impuesto especial las importaciones de estos productos por parte de viajeros, siempre que sean para su uso personal y dentro de ciertas cantidades. El impuesto especial aplicable a bebidas alcohólicas depende de su graduación, mientras que en el caso del tabaco, el impuesto se basa en un porcentaje del precio de venta más una tasa fija por cada 1.000 cigarrillos. Más información en: https://www.gov.uk/tax-on-shopping/alcohol-tobacco

Impuestos Municipales

En el Reino Unido no existen impuestos municipales sobre las rentas, las plusvalías o el patrimonio. Así, las Autoridades locales financian los costes de los servicios que proveen con una combinación de fondos transferidos del Gobierno Central, junto con lo obtenido a través del "Business Rate" y el "Council Tax".

a) "Business Rate". Es el impuesto local que grava la ocupación de propiedades no residenciales (tiendas, pubs, oficinas, almacenes, casas de alquiler vacacional, etc.) y está encaminado a pagar por los servicios locales. Es importante señalar que aunque sea un impuesto local, la legislación y el control es central. Las autoridades locales tienen la función recaudatoria y de remitir los fondos al Gobierno Central que será el encargado de redistribuirlos posteriormente entre los municipios.
Este impuesto se establece sobre el “rateable value” o valor de un negocio o local comercial, que se actualizan cada cinco años. En Inglaterra y Gales, la valoración de la propiedad comercial la lleva a cabo la Agencia Oficial de Valoración (Valuation Office Agency), y en Escocia, los Asesores Regionales (Scottish Assessors).
Al “rateable value” se le aplica un coeficiente o ponderación, denominado “Uniform Business Rate”, establecido para cada año fiscal. El límite de incremento anual de este coeficiente es la tasa de inflación en septiembre del año fiscal anterior. Para más información visitar la página de Internet: http://www.voa.gov.uk/business_rates

b) "Council Tax". El "Council Tax" sustituye al antiguo impuesto llamado "Community Charge" como sistema de tributación local en Inglaterra, Escocia y Gales. Grava la propiedad doméstica por parte de los ayuntamientos a todos los individuos residentes de 18 años o mayores, ya sean dueños o arrendatarios. La cantidad a pagar varía en función de la calidad y tamaño de la vivienda, según 4 bandas de imposición distintas. La cantidad a pagar es determinada localmente y varía según las necesidades del distrito en cuestión. Las viviendas ocupadas solo por estudiantes a tiempo completo están exentas de este impuesto y aquellas ocupadas por un solo adulto reciben un 25% de descuento sobre la tasa general. Si ninguno de los que viven en la casa cuenta como adulto a estos efectos, el descuento es del 50%.

La cantidad a pagar resultará de:
• La banda de valoración en la que se sitúe la casa en cuestión, siendo diferente en Inglaterra y Gales respecto a Escocia.
• La cantidad que corresponde a esa banda según cada Local Council.
• Concurrencia de requisitos para obtener descuentos o exenciones.

Más información sobre el Council Tax en: https://www.gov.uk/council-tax
 

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Tratamiento fiscal de la inversión extranjera

El Reino Unido tiene firmada una amplia red de tratados para evitar la doble imposición fiscal con más de 100 países.

La obligación tributaria de las compañías extranjeras que desarrollen una actividad comercial en el Reino Unido variará en función de la forma jurídica que se elija. Así, el tratamiento fiscal de la inversión extranjera, según sea su forma, difiere principalmente en lo referente al impuesto de sociedades.

Una compañía podrá operar en este país de dos formas principales:
• Establecimiento (“Establishment in the UK”, que viene a unificar las figuras de la sucursal y la oficina de representación)
• Filial (Subsidiary).

Fiscalidad de un establecimiento en el Reino Unido

Como se ha señalado anteriormente en este informe, la normativa del Reino Unido ha unificado los anteriores conceptos de oficina de representación (“place of business”) y sucursal (“branch”) en uno, denominado establecimiento en el Reino Unido (“UK Establishment”).Así, las oficinas de representación y sucursales que existiesen antes del 1 de octubre de 2009 han pasado a considerarse establecimientos. No obstante, en el ámbito fiscal, estos establecimientos únicamente serán considerados sujeto pasivo del régimen fiscal británico si es posible calificarlos como “establecimientos permanentes” (según la definición del Convenio Marco de la OCDE).

Así, si el establecimiento consiste en un taller, una oficina, fábrica o un lugar donde se firman contratos en nombre de la sociedad, tributará en el Reino Unido. No obstante, en caso de almacenes, exposiciones, etc. o, si su personal se limita a promocionar los productos de la casa matriz, agasajar clientes o preparar la futura actividad de la compañía matriz no será considerado tal.
Para evitar que la Hacienda británica considere el establecimiento como un “establecimiento permanente” es conveniente que esta nunca firme en nombre de la sociedad contratos relativos a transacciones comerciales. Generalmente, la modalidad de establecimiento sin carácter de permanencia es asociada a las oficinas de representación.

Independientemente de su carácter permanente o no, por lo general, el establecimiento deberá inscribirse a efectos de IVA; ya que de esta forma podrá reclamar la devolución de este impuesto por los gastos de administración.
La modalidad de “establecimiento permanente”, normalmente asociada a la apertura de una sucursal, se utilizará cuando se pretenda realizar una actividad con carácter de permanencia, pero sin desvincular el nuevo ente de la personalidad jurídica de la empresa matriz. Por ello, la mera presencia de un vendedor de la compañía que visita el Reino Unido o, la utilización de un agente independiente en el Reino Unido que no es empleado de la empresa, no se considera como establecimiento permanente.

A efectos fiscales el domicilio fiscal de la sucursal es el de su casa matriz, por lo tanto, en el extranjero. Cabe, sin embargo, la posibilidad de que se considere que la sociedad extranjera tiene su gestión administrativa y dirección efectiva en el Reino Unido considerándola entonces residente a efectos fiscales y tributando por su renta mundial. Para evitar esto se debe intentar que el personal de mayor jerarquía de la empresa, que tenga su base en el Reino Unido, no realice actos que den pie a Hacienda a pensar que el control central de toda la sociedad se ejerce desde este país.
Al establecimiento permanente se le aplica el tipo del impuesto de sociedades británico como si de una empresa británica se tratase, aunque computando únicamente como renta los ingresos comerciales o no (ganancias de capital) que se deriven directa o indirectamente de la actividad de la sucursal o de sus bienes en el Reino Unido. Además, tendrá derecho a las mismas deducciones por inversiones de capital que una filial (Capital Allowances) y en términos generales, puede también compensar sus pérdidas con los beneficios de otra sociedad residente en el Reino Unido participada al 75% por la misma matriz.
Dado que el establecimiento se considera como parte de la misma entidad legal que la casa matriz, las transferencias de ganancias (dividendos, intereses, etc.) entre las dos empresas no están sujetas a retención en el Reino Unido.
Los gastos incurridos por la sociedad matriz española en el establecimiento de la sucursal británica suelen ser deducibles de la cuota a pagar por la misma.

 Fiscalidad de una filial en el Reino Unido
Esta modalidad se utilizará cuando se pretenda llevar a cabo una actividad permanente en el Reino Unido, pero limitando la responsabilidad a las inversiones realizadas en el Reino Unido (por ello las filiales suelen adoptar la forma de sociedades de responsabilidad limitada). De esta forma se crea un ente con personalidad jurídica propia, pero que puede tener el mismo nombre comercial (respetando las normas británicas a este respecto) que la casa matriz.
En el Reino Unido no hay un impuesto que grave la constitución de una sociedad. La sociedad filial tributará en el Reino Unido por su renta mundial, a los tipos normales del impuesto.
Las pérdidas sufridas por la sociedad, pueden compensarse con los rendimientos obtenidos durante los tres años siguientes.
La filial normalmente remitirá sus rendimientos a su casa matriz como dividendos por su participación en el capital social.
Respecto al pago de intereses a una casa matriz, la legislación dispone restricciones totales o parciales para deducir los intereses que se pagan a la casa madre con una participación del 75% o mayor. El Convenio entre el Reino Unido y España sobre doble imposición ofrece ciertos beneficios en este sentido.

Conversión de una sociedad Residente en el Reino Unido en Sociedad No-Residente; repercusiones fiscales:
Las sociedades extranjeras con residencia en el Reino Unido, podrán convertirse en no residentes si se comienza a ejercer desde el extranjero su gestión administrativa y control. Cuando esto ocurra, la empresa recibirá el trato fiscal de quien ha dispuesto de todos sus bienes de capital por el valor de mercado y los ha vuelto a adquirir inmediatamente después. Esto genera obligación tributaria en el impuesto sobre sociedades por las ganancias de capital resultantes de dicha operación. Sin embargo, se excluyen de esta norma los bienes que queden en una sucursal en el Reino Unido de dicha sociedad extranjera.
La sociedad debe, primero, cancelar todas sus obligaciones fiscales con el Reino Unido y después notificar a Hacienda el cambio de residencia. De alterarse este orden podrán imponerse sanciones a la empresa y a los administradores de la misma que se consideren responsables.

Uniones de empresas (Joint Ventures)
Una unión de empresas consiste en la cooperación entre personas físicas o compañías para el desarrollo de una actividad comercial o empresarial. Una joint venture puede dar lugar o no a la creación de una compañía específicamente para un proyecto en cuestión.
En cualquier caso, a efectos de tributación, cada entidad que forma parte del joint venture tributa por separado sobre su participación en los beneficios de la unión.
 

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