Sectores de oportunidad

Sectores más interesantes para nuestra inversión

El modelo turístico del país es un resort, dirigido a un poder adquisitivo medio, con sol y playa. Sigue siendo una de las prioridades estratégicas y el gobierno espera prácticamente duplicar el número de turistas. Existen nichos que pueden ir desarrollándose en este marco y combinándose con otros modelos de turismo ecológico, deportivo o cultural, con toda la industria de arrastre (agroalimentaria, distribución, ocio) que ésta puede generar.

Vinculado con lo anterior, el sector inmobiliario deberá recuperarse asimismo en paralelo a la economía mundial, incluida el peso que en este marco toman las remesas y retornos de emigrantes, calculados en más de 500.000 personas, es decir, una cifra similar a la de la población local.

El país sufre un déficit fortísimo en materia de infraestructuras energéticas, de agua (solo una de las islas posee agua) y de transporte, si bien todas ellas están muy vinculadas a la capacidad de inversión pública del estado, condicionada a su vez por su capacidad de endeudamiento. Probablemente se den las condiciones (aunque no necesariamente la voluntad política) para llevar a cabo un proceso de privatizaciones y/o puesta en marcha de modelos de gestión público-privada en al menos algunas de las grandes empresas públicas: TACV (Aerolínea de bandera, 100% estatal, aunque en proceso de privatización); ASA (Tráfico y seguridad aérea y gestión aeroportuaria, 100% estatal), o ENAPOR (gestión portuaria).

En este ámbito, cobra especialmente importancia el sector energético, donde aparte de una posible reestructuración de la ELECTRA (distribución de energía y agua, 85% estatal), existen planes del gobierno para reformar el sector y permitir la entrada de productos privados en el marco renovables a través de un sistema de partenariado público privado. Ya existe un parque eólico en régimen de PPP, que espera poder replicarse en un futuro.

En el ámbito del agua tiene asimismo un fuerte déficit y pueden aparecer oportunidades en toda la cadena producción tanto para uso industrial, agrícola como alimenticio. Sólo en casos muy concretos podría haber rentabilidad privada en inversiones de saneamiento (Praia, Sal, Sao Vicente), por lo que el marco de inversión será en su mayoría financiado públicamente.

En general, se destaca todo lo vinculado con la economía del mar, desde la pesca y la industria de transformación, al marco logístico y de distribución, así como al transporte marítimo. Este último es un sector es muy ineficiente y está controlado por armadores de capital portugués. El gobierno ha mostrado interés en entren nuevas empresas para aumentar la competencia, a través de la licitación de nuevas concesiones de líneas, pero es una promesa que no termina de ponerse en marcha. Interés también en el sector de transbordadores (p.e. Boluda), si se llevara a cabo una privatización del servicio a través de una concesión pública (actualmente es prestada por ENAPOR). Por último, se está preparando un nuevo marco regulador que permita la entrada de operadores privados en el sector portuario. Aunque se cree que las negociaciones con Bolloré están muy avanzadas, el gobierno prevé una licitación a principios del año próximo. La construcción de una terminal de cruceros en Praia es asimismo una de las prioridades del plan de inversión del gobierno.

Destacar asimismo el sector sanitario, ante la inexistencia de inversiones sanidad privada unido a las deficiencias de la sanidad pública, lo que supone un fuerte freno inversor en otros sectores, como el turístico.