Sistema financiero

Sistema financiero

El sistema financiero ha conocido desde mediados de los 90 un intenso proceso de renovación para intentar adaptarlo a las exigencias actuales del tráfico mercantil y de los negocios internacionales, aunque sin afectar a su carácter estatal y dirigido. Se abandonó en parte el esquema de un Banco Central de Cuba (BCC) que acaparaba casi todas las actividades bancarias para implantar un sistema financiero de dos niveles aunque con peculiaridades y escasa competencia entre sí. El establecimiento de un control de cambios y la acumulación de reservas en divisas por parte del BCC indican que este organismo aún mantiene su poder y control.  

Los principales elementos del sistema financiero son:

1. Un Banco Central (www.bc.gob.cu) que inicialmente limitó sus funciones al ámbito de la política monetaria y de la supervisión bancaria, así como a la gestión de las finanzas externas del país pero que desde hace unos años se ha convertido, junto con el Ministerio de Economía y Planificación, en una importante instancia de política económica y de control financiero de las empresas.

2. Un sistema de bancos comerciales que buscan distintas especializaciones por productos y segmentos de mercado. Todos ellos deben atenerse a los principios de solvencia y equilibrio financiero en sus relaciones con los restantes agentes económicos y obedecen las normativas establecidas por el Banco Central en cuanto a tipos de interés o comisiones, por lo que no existe prácticamente ninguna competencia real entre ellos.

  • Banco Popular de Ahorro (www.bpa.cu) que cuenta con la red más extensa de sucursales por el país y es, originariamente, el banco relacionado con depósitos de particulares.
  • Banco Financiero Internacional que opera en divisas y es el principal banco para transacciones comerciales internacionales.
  • Banco Nacional de Cuba, que queda como tenedor de la deuda externa de Cuba y es el que asigna el crédito oficial exterior.
  • Banco Internacional de Comercio, S.A. (BICSA). (www.bicsa.co.cu). Especializado, entre otros, en banca comercial.
  • Banco de Inversiones (www.bdi.cu).  Especializado en banca de inversión en Cuba. Asesor de proyectos de emisión de bonos, compra de acciones, créditos sindicados y reestructuraciones de deudas.
  • Banco Metropolitano (www.banco-metropolitano.com.cu). Realiza servicios de cuentas corriente de ahorro en moneda nacional y divisas, pago y venta de cheques de viajeros y tarjetas de crédito nacionales e internacionales.
  • Banco Exterior de Cuba. Relacionado con operaciones de comercio exterior, habiéndose especializado en aquellas que cuentan con cobertura de seguro oficial de crédito a la exportación en diferentes países. 
  • Banco de Crédito y Comercio (BANDEC). Proporciona créditos a las cooperativas y  trabajadores por cuenta propia. Receptor de transferencias desde el exterior a través de sus bancos corresponsales. 
  • Banco Industrial de Venezuela Cuba. A pesar de ser un banco no 100% cubano, opera con una licencia especial otorgada por el Banco Central de Cuba, por lo que es considerado un banco comercial cubano. Brinda servicios bancarios de pago de documentos: letra de cambio, cheques.  Atiende remesas familiares entre Cuba y Venezuela y solicitudes de préstamos.
3. Un sistema de instituciones financieras no bancarias:
  • Cadeca-Casas de Cambio. Entre otras funciones, se encarga del cambio de la moneda y canje de cheques bancarios. 
  • Compañía Fiduciaria.  Especializada en fideicomiso.
  • Servicios de Pago de Red (Redsa). Administración de los cajeros automáticos y del Centro de Procesamiento de tarjetas de crédito en Cuba. 
  • Finatur. Casa Financiera del Banco Central.  Especializada en facilitar préstamos a entidades estatales cubanas, sobre todo del turismo. 
  • Casas financieras sectoriales.
4. Un sistema de seguros dependiente del Consejo de Ministros y atendido por el Ministerio de Finanzas y Precios y que está compuesto por el Grupo Caudal que agrupa, entre otros, a las diferentes empresas de seguros.
 
5. Una serie de entidades financieras mixtas, en las que se asocia un banco o financiera cubana con un banco extranjero. Realizan funciones de financiamiento de operaciones y cuentan con el respaldo del banco o financiera extranjera. Sus actividades se centran en los sectores más dinámicos de la economía nacional y en aquellos que pueden aportar garantías —más allá del riesgo país—. Alguna de las más activas tienen participación de financieras españolas como Corporación Financiera Habana, participada por Bankia; y Financiera Iberoamericana, participada por el Banco Sabadell.
 
6. Representaciones de Bancos extranjeros. Actúan como oficinas de representación de los intereses de sus casas matrices, ya que no pueden operar directamente sobre el mercado financiero cubano. Algunos de los más activos son españoles: Bankia, Banco de Sabadell y BBVA. Al Banco Popular le fue aprobada la apertura de oficina en 2016.

Volver a índice de Sistema financiero

Líneas de crédito, acuerdos multilaterales de financiación

CESCE abrió una línea de seguro de crédito en 2014. Se trata de un techo global no rotatorio que se renovó y amplió en 2015. El monto actual son 55 millones de euros y cubre operaciones instrumentadas en créditos documentarios a 360 emitidos por Banco Financiero Internacional- BFI, Banco Exterior y Banco Internacional de Comercio - BICSA.

La línea se «congela» cuando hay impagos y en la actualidad (2017) está paralizado por esa causa.

COFIDES aprobó en 2015 dos líneas de financiación con Cuba para contribuir a la implantación productiva o comercial de empresas españolas en el país:

1. Línea Cuba-General

  • Comprende participación en capital, préstamos subordinados, mezzanine y préstamos de coinversión asociados a implantaciones productivas y comerciales.
  • Importe: De 75.000 a 30 millones de euros.
  • Plazo: 12 años para implantaciones productivas y hasta 3 para las comerciales.
  • Carencia: Hasta 4 años para implantaciones productivas. Sin carencia para las comerciales.
  • Criterios de evaluación: Contar con garantías suficientes e impacto positivo en el desarrollo del país.
  • Cofinanciación: Hasta el 80% para proyectos con cargo a FONPYME y FIEX.

2. Línea Cuba- Zona Especial Desarrollo Mariel

  • Se trata de préstamos de coinversión.
  • Inversión asociada: 100% necesidades de circulante con carácter general.
  • Importe: De 75.000 a 2 millones de euros.
  • Plazo: Hasta 3 años.
  • Carencia: Hasta 6 meses.
  • Criterios de evaluación: Contar con garantías suficientes e impacto positivo en el desarrollo del país.
  • Cofinanciación: Hasta el 80% para proyectos con cargo a FONPYME y FIEX.

CONVERSIÓN DE DEUDA. España alcanzó en noviembre de 2015 un Acuerdo de Reestructuración de deuda a corto plazo por un importe de 201 millones de euros, de los que se condonaron 118 millones y otros 40 millones pasaron a integrar un Fondo de Contravalor de Deuda.

Posteriormente, en el marco del Club de París, España reestructuró 2.444 millones de euros de deuda a medio y pargo plazo, de los que condonó 1.492 millones y se accedió a pasar un importe de 375 millones a un segundo Fondo de Contravalor.

En total, los dos programas de Conversión de Deuda nutren un Fondo de Contravalor por importe de 415 millones de euros que permitirán abordar proyectos en moneda local de interés hispano cubano.

Volver a índice de Sistema financiero

Régimen de cobros y pagos al exterior. Control de cambios

Desde 2009, cualquier operación de comercio exterior debe contar con una autorización, llamada la «Capacidad de Liquidez en Divisas (CL)», otorgada por  un Comité formado por el Banco Central y el Ministerio de Economía y Planificación, que a la vista de la disponibilidad en divisas y de la priorización de proyectos e inversiones, atribuye a cada uno de los diferentes Ministerios y organismos estatales un volumen de divisas que constituye su disponibilidad a gastar. Los Ministerios y organismos, a su vez, reparten estas limitadas divisas entre sus empresas subordinadas, en función de los proyectos priorizados estatalmente que acometan cada una de ellas. El CL implica que la operación tiene divisas para ser pagada al suministrador extranjero.

La delicada situación financiera de Cuba hace que uno de los principales elementos en el diseño de una estrategia de ventas a empresas cubanas sea el de asegurar el cobro. Aunque hay gran demanda potencial para la mayoría de productos, desde bienes de consumo —para los que bastaría financiación a corto plazo— a bienes de equipo —necesitados de financiación a largo plazo—, la realidad es que no todas las empresas cuentan con medios para pagar sus importaciones o con la posibilidad de obtener financiación.

Las cartas de crédito no tienen problemas técnicos ya que los bancos conocen perfectamente el sistema. Después de un periodo de tiempo en el que no fue habitual la utilización de las mismas, en la actualidad su uso es la práctica más utilizada. Desde 2013, lo habitual es que las empresas cubanas pretendan pagar a través de cartas de crédito irrevocables sin confirmar a 360 días y más recientemente intentan conseguir incluso plazos más prolongados, de hasta 720 días. 

Son varias las instituciones españolas que, en principio, aceptan estas operaciones al descuento a pesar del elevado coste que deriva del riesgo del país y con las particularidades que exige la legislación cubana. En cualquier caso, toda operación financiera a realizar desde el 2009, independientemente del formato que se utilice (carta de crédito, transferencia contra documentos, etc.), tiene que contar con CL previo para que la misma tenga fiabilidad y exista una garantía de que, en principio, hay divisas convertibles destinadas a esa compra.

En la práctica, los suministradores extranjeros han asumido muchas veces el riesgo de cobro, en muchos casos como crédito de proveedores. La experiencia habitual, y lo que está ocurriendo desde finales de 2015 con muchas operaciones amparadas en créditos documentarios a 360 días, es que pueden existir retrasos importantes en el pago por lo que se recomienda precaución.

Las empresas extranjeras han buscado distintos mecanismos para operar en este entorno de riesgo. Uno de ellos es marcarse un techo máximo en el crédito otorgado a sus clientes cubanos y eludir nuevas operaciones cuando se sobrepasa ese límite. Otra modalidad es trabajar desde almacenes en depósito aduanero o contratos de consignación, lo cual permite una mayor fragmentación de los pedidos, un control de los riesgos en curso y una mejor gestión de cobro. Esta fórmula se utiliza en el caso de los productos con una rotación alta y tuvo mucho apogeo durante varios años.

En cuanto a crédito a corto y medio plazo, son varias las instancias oficiales y privadas que lo conceden. Entre las privadas, los bancos, entre ellos los españoles, y las compañías financieras establecidas en Cuba, han financiado operaciones a corto y medio plazo, tanto de carácter comercial como las relacionadas con inversiones. Nuevamente es importante mencionar que la actual situación general de pagos ha frenado estos financiamientos y los bancos son ahora mucho más reacios a aceptar operaciones.

En concreto están radicados en Cuba cuatro bancos españoles: el BBVA, Banco Sabadell, Bankia y Banco Popular, quien recibió la autorización para operar en Cuba en noviembre del 2016. Son un apoyo y una fuente de información importante en el sector financiero cubano. Sus datos de contacto son:

  • BANCO BILBAO VIZCAYA ARGENTARIA (BBVA). Realiza labores de supervisión y seguimiento de financiación otorgada a entidades financieras cubanas y de operaciones entre empresas cubanas y sucursales del banco en otros países. Corresponsalía con bancos cubanos.
  • BANCO SABADELL. Gestiona actividades bancarias entre la matriz y otros bancos e instituciones cubanas y extranjeras. Constituyó junto al grupo cubano Nueva Banca, una empresa financiera de capital mixto: Financiera Iberoamericana.
  • BANKIA. Gestiona actividades bancarias entre Bankia y entidades cubanas y lleva a cabo servicios de asesoramiento comercial y financiero. Constituyó junto al Banco Popular de Ahorro, una empresa financiera mixta: Corporación Financiera Habana.
  • BANCO POPULAR. Autorizado para operar en Cuba en nov. 2016. Aún sin oficina abierta en Cuba.
  •  

Durante los 90, en España operaron líneas oficiales de financiación a corto plazo de la exportación apoyadas en los techos de cobertura del seguro de crédito a la exportación (CESCE). Estas líneas comprendían un crédito a un año en las modalidades de suministrador y comprador, crédito a tres años para productos alimenticios y un crédito a tres años para bienes de equipo. En 2001 estas líneas se cerraron por impagos, situación que se mantuvo hasta 2014 en que volvió a abrirse una modesta línea no rotatoria de 25 millones de euros para operaciones instrumentadas en créditos documentarios a máximo 360 días emitidos por el Banco Financiero Internacional, Banco Internacional de Comercio y Banco Exterior de Cuba.  Esta línea fue renovada y ampliada en 2015 hasta los 55 millones de euros. Se paraliza cuando hay impagos. En la actualidad está paralizada.

Al ser la financiación un factor crucial de cualquier operación de venta a Cuba y debido a los cambios que pueden darse en las condiciones de la misma, es aconsejable recabar información adicional en la Oficina Comercial, en la Dirección General de Comercio e Inversiones del Ministerio de Economía y Competitividad o bien en la Compañía Española de Crédito a la Exportación (CESCE).

En cuanto a crédito a medio y largo plazo, Cuba no es miembro de ninguna de las instituciones financieras multilaterales como el FMI, Banco Mundial o Banco Interamericano de Desarrollo, por lo que no tiene acceso a esa posibilidades. Recientemente ha entrado en el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

El crédito privado a medio y largo plazo solo se concede para financiar proyectos con garantías mediante esquemas financieros del tipo project finance o las escrow accounts. Es útil especialmente para sectores como el turismo, la minería o la energía y otros servicios que generan divisas.

Volver a índice de Sistema financiero

Repatriación de capital/control de cambios

La Ley 118/14, al igual que lo hacía la anterior legislación en materia de Inversión Extranjera establece que el Estado garantiza al inversionista extranjero la libre transferencia al exterior en moneda libremente convertible, sin pago de impuesto o ninguna otra exacción relacionada con dicha transferencia, de:

  • las utilidades netas o dividendos que obtenga por la explotación de la inversión; y
  • las cantidades que deberá recibir en los casos de venta de su participación, finalización de la vigencia de la empresa o expropiación por motivos de utilidad pública o interés social.

También en el caso de ciudadanos extranjeros que presten sus servicios en cualquier formato de empresa relacionado con inversión extranjera y siempre que no sean residentes permanentes en Cuba, tienen derecho a transferir al exterior los haberes que perciban, dentro de la cuantía y conforme a las demás regulaciones dictadas por el Banco Central de Cuba.

En cualquier caso, es importante tener en cuenta cómo afecta la necesidad de CL a este tipo de regulaciones, sobre todo en el caso de repatriación de utilidades en empresas mixtas.

Volver a índice de Sistema financiero

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex