Sistema financiero

Sistema financiero

El sistema financiero francés está dirigido por el Ministerio de Economía y Finanzas, por la Dirección del Tesoro y por el Banco de Francia mediante órganos colegiados específicos:

  • Autoridad de los Mercados Financieros (AMF), instituida por la Ley de Seguridad Financiera de 2003, compuesta por 16 miembros: Presidente nombrado por el Consejo de Ministros, 9 vocales procedentes de la profesión y 6 designados por el Ministro de Economía y Finanzas.
  • En 2010 se creó una nueva autoridad ACP (Autoridad de Control Prudencial) encargada del control de los bancos y los aseguradores, nacida de la fusión entre la Comisión Bancaria y la Autoridad de Control de los Seguros y las Mutuas, bajo la tutela del Banco de Francia. La fusión refuerza los medios de las dos autoridades y le permitirá pesar más en las instancias internacionales. Además, la ACP tiene un nuevo campo de actuación, el del control de la comercialización de los productos financieros, necesario tras los excesos que se han hecho visibles con la crisis, sobre todo en la distribución del crédito.
  • Comité des Établissements de Crédit et des Entreprises d’Investissement (CECEI), presidido por el Gobernador del Banco de Francia.
  • Conseil National du Crédit et du Titre (CNCT), órgano consultivo presidido por el Ministro de Economía y Hacienda, con participación empresarial, sindical y parlamentaria.
  • Alto Consejo de vigilancia de los censores jurados de cuentas, creado por la reciente Ley de Seguridad Financiera para vigilar el buen gobierno de la empresa.
  • El Mediateur du Crédit figura que tiene por misión mediar entre los empresarios y el sector bancario y ha sido confiada por el Presidente de la Republica a Réne Ricol, con el rango de “Comisionado de la presidencia. Está a la disposición de todos los empresarios, artesanos, comerciantes, profesiones liberales, etc. que encuentren dificultades con su banco para resolver sus problemas de financiación o tesorería.

Tradicionalmente, el Tesoro gozaba de una financiación privilegiada pero, al final de la década de los 80 el Estado se convierte en un emisor más en competencia con las emisiones privadas. En febrero de 2001 se crea la Agence France Trésor bajo la autoridad del Ministro de Economía para realizar las operaciones del Tesoro, recientemente integrada en la Dirección General del Tesoro.

El control de cambios desaparece oficialmente en Francia por la aplicación de la Directiva europea de libertad de movimientos de capital el 1 de enero de 1989. Los mecanismos de control de las inversiones francesas en el exterior y de las extranjeras en Francia habían casi desaparecido hasta el reciente “Decreto Alstom”. Ahora se requiere autorización previa en siete sectores estratégicos: seguridad, defensa, energía, comunicaciones, transporte, agua y salud.

La competencia en materia monetaria se ejerce por el BCE. Francia forma parte del Euro y del Eurogrupo.

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Régimen de cobros y pagos al exterior. Control de cambios

Miembro de la U.E. y del Euro, no hay dificultades especiales ni control de cambios.

El paso en numerario por la frontera está límitado a 10.000€ por persona.

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Repatriación de capital/control de cambios

Existen tres formas de repatriar los beneficios:

  • Por transferencia o distribución del beneficio neto de la sucursal o de la filial;
  • Intereses de préstamos y avances acordados por la sociedad madre;
  • Tarifas u honorarios de gestión.

No se pone ninguna traba fiscal cuando se repatrían capitales a través de la facturación de intereses, de tarifas o de honorarios de gestión. Los montantes deben estar justificados y corresponder a las tarifas aplicadas en una empresa tipo con otra con la que no tiene ningún vínculo de dependencia. Las autoridades francesas pueden exigir una prueba de que los precios aplicados son los correctos en función del mercado.

Los dividendos pagados a la sociedad madre son exonerados de una retención en origen, siempre que la empresa esté domiciliada en la Unión Europea y tenga una participación mínima del 10% en el capital de su filial francesa. Si los dividendos son recibidos por una persona física domiciliada en un Estado de la Unión Europea o en Islandia o Noruega, la tasa retenida en origen es del 21%.

Además, existe un impuesto adicional del 3% sobre los dividendos distribuidos por una sociedad establecida en Francia. Están exonerados los dividendos emitidos por una PYME o por una entidad no sujeta al impuesto sobre sociedades, los dividendos pagados en acciones y los emitidos en el seno de un grupo fiscal.

Las sociedades extranjeras instaladas en Francia con una sucursal están sometidas a la contribución del 3% en relación a las sumas que dejen de estar disponibles para la explotación francesa. Existen tasas superiores si los dividendos tienen como destino un residente de fuera de la UE o un paraíso fiscal.

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  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex