23/01/25
En un país de baja natalidad como el nuestro, donde los y las boomers están entrando en la franja de edad de 55 a 69 años, las compañías están empezando a mirar de otra forma a su talento senior y a plantearse cómo mimar a sus directivas
Hay un término anglosajón cada vez más protagonista en entornos empresariales internacionales y en la prensa económica para hablar de fuerza laboral: se denomina seniority, lo que cualquier traductor identificará como “antigüedad”. Pero creemos que es más preciso la definición de la RAE acerca de la palabra “sénior”: “Superior en categoría y experiencia a quienes desempeñan la misma profesión o cargo”. Ahora este vocablo se ha convertido en tendencia global, para hablar del valor que tiene el capital humano maduro en las compañías a nivel internacional.
Un fenómeno que es especialmente patente en España, un país de alta longevidad y una de las tasas de natalidad más bajas del mundo, además de disponer de una generación de baby boomers, los nacidos entre 1958 y 1975, la etapa de mayor explosión poblacional registrada, entrando en la seniority. Y es que en los últimos 15 años, el número de trabajadores activos entre 55 y 69 años se ha duplicado: en 2023 eran ya casi 5 millones de personas, 4,4 millones de ellas ocupadas, según datos del INE recogidos en el IV Mapa del Talento Sénior, elaborado por Fundación Mapfre y Closingap.
Las mujeres son las que más han incrementado su tasa de actividad según este análisis, del 35 al 45%, diez puntos por debajo todavía de la masculina, y con características propias: las cifras tienden a igualarse entre sexos cuando hablamos de trabajar por cuenta ajena, sobre todo en el sector público o con contratos a tiempo parcial. El reto ahora es incrementar el número de emprendedoras y directivas.
Cuando se preguntó a los encuestados en este estudio acerca de cuántas mujeres mayores de 55 años conocía que trabajaran, un 68,7% dijo que ninguna, seis de cada 10 señalaron que no tenían ninguna compañera o directora de esas edades en su empresa, y casi el 70% destacó que no colaboraba con ningún proveedor liderado por una sénior.