Según Similarweb, Amazon.co.jp encabeza la lista de webs más visitadas en la categoría de e-Commerce y marketplace en Japón. Esto demuestra la relevancia que tiene el marketplace estadounidense, que desde 2000 funciona en el país nipón.
Para empresas occidentales, Amazon se convierte en un canal conocido con aceptación entre los consumidores japoneses, ideal para introducir marcas internacionales y nuevos productos de occidente.
Si ya se tiene una cuenta en Amazon como vendedor, se puede optar por expandir el negocio a través del programa Global Selling. Otra opción para empresas internacionales con presencia en el este asiático es la creación de una cuenta en la plataforma. Solo hay que aportar la documentación que acredite el registro comercial de la empresa en el país y los detalles bancarios.
Vender en Amazon Japón implica el pago mensual de la tarifa del plan de ventas profesional del país donde esté registrada la cuenta. En el caso de Japón, es de 4.900 yenes. A esto hay que sumar la comisión por ventas, que varía en función de la categoría del producto y precio del mismo, y oscila entre el 6% y el 15%. Sin contar la contratación de servicios opcionales como el FBA o los productos de marketing.
Asimismo, se puede vender también en Amazon Business, orientando la oferta de productos a clientes profesionales.
La gran dificultad de Amazon está relacionada más con la visibilidad y la conversión, por eso es fundamental, antes de empezar a vender, estudiar cómo hacerlo de forma optimizada desde el inicio. Por ejemplo, en productos con gran número de competidores, el posicionamiento irá determinado por la calidad de la ficha de detalle del producto, los comentarios de los consumidores, el precio, el rendimiento del vendedor (número de devoluciones, respuestas y entregas a tiempo, gestión eficaz, atención al cliente en el idioma local...), y, por supuesto, las acciones promocionales que se ejecuten.