Sistema de gobierno, partidos políticos y división de poderes

La Constitución japonesa fue promulgada al término de la II Guerra Mundial, el 3 de mayo de 1947. Japón es una monarquía constitucional con un Parlamento bicameral (Dieta o Kokai). El Jefe de Estado es el Emperador Akihito (desde el 7 de enero de 1989), símbolo del Estado y de su unidad. Las elecciones generales, en las que se renuevan la totalidad de los escaños de la Cámara Baja o de Representantes, tienen lugar cada cuatro años. Las elecciones a la Cámara Alta, también llamada de Consejeros o Senado, se celebran cada tres años y en cada convocatoria se renuevan, de modo alterno, la mitad de sus miembros.

Tras la Segunda Guerra Mundial el Partido Liberal Demócrata (PLD), conservador centrista, ha dominado tradicionalmente el poder político, destacando como excepciones el periodo comprendido entre agosto de 1993 y enero de 1996 y su derrota en las elecciones a la Cámara Baja de agosto de 2009. En estas últimas, el Partido Democrático de Japón (PDJ), formación de centroizquierda fundada en 1998 como coalición de partidos, obtuvo la mayoría absoluta. La gestión de la crisis creada por el gran terremoto, el maremoto y el accidente de la central nuclear de Fukushima del 11 de marzo de 2011, ocasionaron una notable insatisfacción de la población con el PDJ.

En las elecciones generales de diciembre de 2012, el PLD obtuvo una amplísima mayoría (294 de los 480 escaños en la Cámara Baja) con gran diferencia respecto al resto de partidos. El líder del partido, Shinzo Abe, volvió a ocupar (por segunda vez) el puesto de Primer Ministro, en coalición con el Nuevo Komeito. El PDJ vio reducido su número de escaños de 230 a 57.

En las elecciones parciales a la Cámara de Consejeros del 21 de julio de 2013, la coalición PDL-New Komeito consiguió 76 escaños de los 121 que estaban en juego, lo que le otorgó la mayoría en la segunda Cámara y le permitió gobernar prácticamente sin oposición efectiva.

El 14 de diciembre de 2014 se celebraron elecciones anticipadas, tras darse a conocer los datos económicos oficiales del tercer trimestre del año y hacerse público que el país había entrado en recesión. El Primer Ministro Abe presentó estas elecciones como una consulta implícita sobre su estrategia de política económica.

El PLD consiguió de nuevo una gran mayoría, 290 escaños, a los que hay que añadir los obtenidos por Komeito, por lo que la coalición suma 325 de los 475 totales.

La composición de las dos Cámaras por partidos políticos resultante de las elecciones es la siguiente:

Partidos Políticos Cámara Baja
(Shugiin)
Cámara Alta
(Sangiin)
PLD (Partido Liberal Demócrata) 290 114
PDJ (Partido Demócratico) 72 58
Asociación para la Restauración 41 11
Nuevo Komeito 35 20
Partido Comunista 21 11
Partido para el Futuro de Japón 2 7
OTROS 14 21
     
Total 475 242

 

Organización administrativa y territorial del Estado

Las administraciones públicas en Japón están compuestas por el Estado, 47 provincias, 751 ciudades y 1.466 municipios (según el censo realizado en 2008). Hay aproximadamente 800.000 funcionarios públicos en las administraciones del Estado y 2,9 millones en las provincias y municipios.

Existen 8 regiones: Hokkaido, Tohoku, Kanto, Chubu, Kansai, Chugoku, Shikoku y Kyushu. Estas regiones no son unidades Administrativas oficiales, pero se utilizan como demarcaciones geográficas.

Las 47 provincias cuentan con administraciones locales, con sus parlamentos y gobiernos.

La administración económica y su distribución de competencias

Después de las elecciones de diciembre de 2014, el Primer Ministro confirmó en sus puestos a todo su Gabinete, excepto al Ministro de Defensa, que renunció por motivos personales.

La última remodelación ministerial tuvo lugar el 7 de octubre de 2015 y en enero de 2016 se nombró un nuevo Ministro de Política Fiscal y Económica. Actualmente el Gobierno es el  siguiente:

Primer Ministro Shinzo ABE B
Viceprimer Ministro, Ministro de Finanzas y de Servicios Financieros Taro ASO B
Ministra de Asuntos Interiores, Comunicaciones y Autonomía Sanae TAKAICHI B
Ministro de Justicia Mitsuhide IWAKI A
Ministro de Asuntos Exteriores Fumio KISHIDA B
Ministro de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología
Ministro de Estado de Regeneración Educativa
Hiroshi HASE B
Ministro de Salud, Trabajo y Bienestar Yasuhisa SHIOZAKI B
Ministro de Agricultura, Silvicultura y Pesca Hiroshi MORIYAMA B
Ministro de Economía, Comercio e Industria Motoo HAYASHI B
Ministro de Territorio, Infraestructuras, Turismo y Transportes Keiichi ISHII B
Ministra de Medio Ambiente
Ministra de Estado de Energía Nuclear y Prevención de Desastres
Tamayo MARUKAWA A

Ministro de Defensa

Gen NAKATANI B
Ministro Portavoz Yoshihide SUGA B
Ministro de Reconstrucción
Ministro de Estado de la Crisis Nuclear de Fukushima
Tsuyoshi TAKAGI B
Presidente de la Comisión Nacional de Seguridad Pública
Ministro encargado de la Reforma Administrativa
Taro KONO B
Ministro de Estado de Política Económica y Fiscal
Ministro de Estado de la Revitalización Económica
Nobuteru ISHIHARA B
Ministro Responsable de Revitalización Regional Shigeru ISHIBA B
Ministra de Estado de Asuntos de Okinawa y Territorios del Norte Aiko SHIMAJIRI A
Ministro de Estado de Promoción de la Participación Dinámica de Todos los Ciudadanos
Ministro de Estado del Problemas de Secuestros de Corea del Norte
Ministro Encargado de Afianzamiento de la Mujer
Katsunobu KATO B 
Ministro Encargado de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio Toshiaki ENDO B

 *B significa miembro de la Cámara Baja, A significa Miembro de la Cámara Alta

Las principales competencias económicas recaen en las siguientes autoridades y entidades públicas japonesas:

  • METI (Ministerio de Economía, Comercio e Industria), responsable de la definición de la política de cooperación económica con terceros países y de la política energética e industrial.
  • MOF (Ministerio de Finanzas)
  • JETRO (Japan External Trade Organization)
  • JBIC (Banco japonés de Cooperación Internacional)

La normativa comercial relativa a sectores específicos es competencia, asimismo, del MAFF (Ministerio de Agricultura, Bosques y Pesca) y del MHLW (Ministerio de Sanidad, Trabajo y Bienestar).

Relaciones políticas internacionales

Japón forma parte de las principales estructuras multilaterales de cooperación internacional que componen el sistema. Aspira a convertirse en miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Japón mantiene un fuerte vínculo diplomático y de seguridad con EEUU, a través de los Acuerdos de Seguridad EEUU – Japón, contraídos tras la II Guerra Mundial. En el último año, el Gobierno japonés ha trabajado para reforzar e impulsar este vínculo, que se considera en la actualidad el eje de la acción exterior japonesa. Junto con él, la relación con Corea del Sur se considera de especial importancia para el mantenimiento de la seguridad en la región y en especial de cara a Corea del Norte, país con el que Japón mantiene - además de las cuestiones nuclear y balística - el diferendo provocado por los secuestros de ciudadanos japoneses en los 70, 80 y 90, de gran impacto interno.

Japón mantiene relaciones con sus vecinos continentales marcadas en parte por la historia, por las preocupaciones de seguridad y por la dinámica dimensión económica, que ha hecho posible, en las últimas décadas el surgimiento de Asia Oriental como nuevo motor del crecimiento y el desarrollo económico en el mundo. La relación con China se define como una "relación mutuamente beneficiosa basada en intereses estratégicos comunes"[1] y en ella la dimensión económica y comercial es fundamental, siendo China en la actualidad, el principal socio económico y comercial de Japón. Con China, Japón mantiene un diferendo territorial por el archipiélago de las islas Senkaku/Diaoyu y preocupación por el incremento del gasto y la capacidad militar del Gobierno chino.

Con Rusia, Japón también mantiene diferencias territoriales sobre los territorios del norte, cuatro islas del archipiélago de las Kuriles ocupadas por Rusia al final de la II Guerra Mundial. Las relaciones económicas y de inversiones son sin embargo intensas y tienen importantes ámbitos (energético, recursos marinos) de posible expansión.

En asuntos globales mantiene posiciones favorables al arreglo pacífico y acorde a derecho de controversias, la no proliferación nuclear, la libertad de navegación y la salvaguardia del libre comercio. En la crisis económica y financiera global, favorece soluciones que preserven la libertad de comercio y de inversiones y ha apoyado los esfuerzos internacionales para la estabilización de la crisis de la deuda en Europa.

En materia de derechos humanos mantiene (y practica) la pena de muerte, lo que es motivo de discrepancia con la UE y con otros países.