Resumen de la estructura de la oferta

Alemania presenta en el año 2012 la estructura económica propia de un país altamente desarrollado, donde la agricultura tiene un escaso peso en el PIB. El sector industrial es comparativamente más importante, que en otros países, pero también está perdiendo importancia frente al sector servicios, tanto en ocupación, como en generación de valor añadido.

Precios (minoristas y mayoristas)

Los precios al por mayor descendieron un 2,7% en octubre de 2013 con respecto a octubre de 2012.

Los sectores de red, en particular energía, ferrocarril, agua y correos, algo menos el de telecomunicaciones, se encuentran en régimen de monopolio u oligopolio, lo que dificulta la formación de precios de mercado competitivo. Además existen numerosas regulaciones e impuestos que distorsionan la formación de precios, tales como las primas a las energías renovables y numerosos impuestos sobre el consumo.

Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

El tránsito con España por carretera es importante especialmente para el tráfico de mercancías.

La red de autopistas alemana supera actualmente los 12.800 Kms. El uso de las autopistas en Alemania, como es sabido, es gratuito para los automóviles de turismo. Probablemente por esta razón hay que contar con frecuentes congestiones de tráfico en las mismas, sobre todo en los alrededores o circunvalaciones de las grandes ciudades.

Desde 2005, los vehículos de peso total autorizado superior a 12 Tm están obligados a satisfacer un peaje en autopistas - LKW-Maut-. Desde 2012 dicho peaje se aplica también en las carreteras federales – análogas a las nacionales en España -.

La longitud total de la red viaria es de 230.000 kms., de los que aproximadamente algo menos de la quinta parte son carreteras federales. Su mayor problema es el frecuente paso por las ciudades y pueblos en un país con tan alta densidad de población.

La velocidad en autopista, continúa sin limitación salvo, naturalmente, en los tramos señalizados. En las carreteras nacionales (Bundesstrassen), la velocidad máxima es de 100 Km/h. En las vías urbanas, el límite está en 50 Km/h, pero es muy frecuente verlo reducido a 30 Km/h en zonas residenciales. El límite de está en el 0,5 por mil.

Las infracciones de tráfico son sancionadas con bastante rigor, que llega fácilmente a la retirada temporal o definitiva del permiso de conducir.

La carretera es el medio más empleado para el transporte de mercancías; en 2011 se transportaron más de 3.369 millones de toneladas, el 77% del total. Le sigue a mucha distancia el ferrocarril con un 8,6% del total.

La red ferroviaria suma actualmente 40.952 kms., de los que casi 20.000 kms. están electrificados. La mitad del trazado dispone de dos ó más vías. Esto se traduce en una densidad de 106 kilómetros de vía por cada 1.000 km2, siendo la cuarta mayor densidad de la UE. Circulan a diario más de 630 trenes de largo recorrido, a intervalos de una hora, que enlazan más de 250 ciudades.

Existen 2.200 kilómetros de línea de alta velocidad en Alemania, un 5,4% del total. El tren InterCityExpress (ICE), designa a los trenes de alta velocidad. Estos trenes fueron desarrollados a partir del año 1985 por Siemens. La primera generación, conocida como ICE 1, alcanza una velocidad máxima de 280 km/h. Desde el año 2000 circulan ya los ICE 3, la versión más moderna y más rápida de estos trenes, que alcanza una velocidad máxima de 330 km/h.

Actualmente las líneas de alta velocidad enlazan entre si a las principales ciudades alemanas, como Munich, Hamburgo, Berlín, Frankfurt, Colonia y Hannover.

Las tarifas son más bien elevadas. El precio medio por km. es de aproximadamente 0,13 Euros en segunda clase y 0,2 Euros en primera. En los trenes de largo recorrido hay que abonar, además, un suplemento fijo de 3 Euros. Un billete individual de ida a vuelta entre Berlín y Munich cuesta unos 270 € en tren de alta velocidad y unos 230 € en tren convencional. Estas son las tarifas normales, pero hay modalidades de abonos reducidos para viajeros habituales, familias y grupos.

Entre otros servicios que presta el ferrocarril, es interesante citar el de paquetería exprés, que garantiza la entrega en cualquier punto del país en la mañana siguiente al día del despacho. Los ferrocarriles transportaron un total de 375 millones de toneladas en mercancías durante 2011.

Los puertos marítimos canalizaron un tráfico de mercancías total de 293 millones de toneladas en 2011, de los que más del 97% es tráfico de comercio exterior. Los puertos principales son Hamburgo, Bremen-Bremerhaven, Wilhelmshaven, Lübeck y Rostock. Por Hamburgo pasaron 114 millones de toneladas.

Es también muy importante el tráfico interior y con el exterior por vía fluvial (ríos y canales), que se extiende por 7.700 Km navegables. El volumen de tráfico de mercancías por esta vía alcanzó los 222 millones toneladas, de las que casi el 70% son comercio exterior. Destaca la vía del Rin, que comunica Basilea con Rotterdam a través de algunas de las principales zonas económicas alemanas. El puerto fluvial más importante es el de Duisburgo, por el que han pasado 52 millones de toneladas.

Alemania cuenta con 27 aeropuertos, que han sido utilizados en 2011 por 100 millones de pasajeros aproximadamente. La carga de mercancías transportada, incluyendo el correo postal, ascendió a unos 2.300 millones de toneladas. El aeropuerto más importante de Alemania y probablemente también de Europa es el de Frankfurt, por donde han pasado en 2011 más de 28 millones de pasajeros – más de la cuarta parte del total – y 1.200 millones de toneladas en mercancías – más del 50% del total. Se encuentra además en un proceso de ampliación. Le siguen en importancia Munich, Düsseldorf y Berlín.

Al igual que la mayor parte de los países desarrollados, el suministro energético de Alemania es altamente dependiente de los combustibles fósiles. Las energías renovables por el momento aportan únicamente el 11% de la energía primaria consumida por el país. El resto se cubre con carbón, gas y petróleo. Mientras que la mayor parte del carbón es extraído en Alemania el gas y el petróleo son importados, el primero sobre todo de Rusia, y el segundo del Oriente Medio.

En la generación eléctrica la principal fuente es el carbón, con algo más del 40% del total. El resto se distribuye más o menos a partes iguales entre gas, energías renovables y energía nuclear.

En 2011, a raíz del accidente en la central de Fukushima el Gobierno acordó un plan de abandono de la energía nuclear, que cesará de emplearse en el año 2022. Para sustituir el hueco dejado por la energía nuclear en la generación se confía en aprovechar la potencia de los campos eólicos offshore en el Mar del Norte.

Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

La legislación relativa a la negociación colectiva es ya bastante antigua, data de 1949, cuando la Constitución Alemana definió la negociación colectiva como un derecho de las asociaciones representativas de trabajadores y empleadores, en que el estado por norma general no debería intervenir. La Ley de Negociación Colectiva, TVG, Tarifvertraggesetz – fue promulgada en ese mismo año y no ha experimentado grandes modificaciones desde entonces.

Los convenios colectivos pueden ser de carácter sectorial, geográfico o una combinación de ambos. También es perfectamente posible que una empresa individual tenga su propio convenio – Volkswagen sería el ejemplo más notorio -.

En principio los convenios colectivos obligan únicamente a los trabajadores y empresarios representados en ellos. Sin embargo cabe la posibilidad de que el Ministerio de Trabajo declare por decreto, que un convenio sea de aplicación general a todo un sectorAllgemeinverbindlichkeitserklärung - siempre que se den dos condiciones:

  • Que en dicho convenio estuvieran representados aquellas empresas, que tuviesen empleada al menos a la mitad de los trabajadores ocupados en el marco de aplicación del convenio. 
  • Que la generalización del convenio se justifique por razones de interés público.

Aunque el marco legal de la negociación colectiva ha permanecido prácticamente inalterado durante todo este tiempo – incluso después de la reunificación – sí que se ha observado una importante disminución de los acuerdos declarados de aplicación general, normalmente debido a la oposición por parte de los empresarios. Por otra parte los convenios colectivos incluyen cada vez con más frecuencia cláusulas de excepción – Öffnungsklauseln -, que permiten a las partes diferir el cumplimiento de los términos del convenio según los casos.

Una de las peculiaridades más llamativas de la legislación laboral alemana es la inexistencia de un salario mínimo. Existe no obstante una regulación que se puede equiparar a un salario mínimo en la Ley de Desplazamiento de Trabajadores – Arbeitnehmerentsendegesetz - , pero que por ahora sólo se aplica en determinados ramos del sector servicios. La implantación de un salario mínimo general en todo el país es una cuestión que se está debatiendo de forma intensa en las negociaciones de formación del Gobierno y que podría concretarse en los acuerdos finales de coalición.

PIB per capita y distribución de la renta

El PIB per cápita de Alemania en 2012 ha sido de 32.281 euros.

Las estadísticas de la UE en 2012 reconocen a Alemania un coeficiente Gini de 28,3 - significando 0 la máxima igualdad y 100 la máxima desigualdad en la distribución de la renta disponible -. Con este valor Alemania ocupa el puesto 13º en la UE-27.  

Otros datos, elaborados por la OCDE, revelan que desde 1990 el ratio entre el 10% de población más rica y el 10% más pobre ha pasado del 6 a 1, al 8 a 1. Pese a ello, la distribución de renta sigue siendo más igualitaria que en la OCDE, cuyo promedio es de 9 a 1.

Sector primario

El sector agrícola alemán ocupa a un millón de personas, aproximadamente un 2% de la población ocupada y genera alrededor del 1% del PIB. La Superficie Agrícola Útil (SAU) ha descendido ligeramente en los últimos años y está constituida por unas 16,7 millones de hectáreas (año 2011). La tierra cultivable está formada por 11,9 millones de hectáreas.

El principal cultivo es el cereal, que ocupa el 55% de la tierra cultivable, destacando el trigo, el centeno y la cebada. Le siguen en importancia las plantas forrajeras (24%) y después las plantas industriales (11,7%). Por volumen de producción también predominan los cereales y las plantas forrajeras, seguidas por las plantas oleaginosas.

La explotación agrícola tiene características diferentes según se trate de los antiguos o los nuevos Länder:

En los antiguos Länder predomina la explotación de pequeño tamaño – 35 hectáreas de promedio. El trabajo asalariado consiste sólo en el 43% de la ocupación total, siendo el resto empresarios individuales o familiares.  

En los Länder de la antigua Alemania del Este, por el contrario, hay relativamente pocas explotaciones pero de mayor tamaño (197 hectáreas). Aquí el trabajo asalariado consiste en el 80% de la ocupación total.

De todos modos en todo el territorio nacional se está manifestando la misma tendencia hacia la concentración de las explotaciones, con su consiguiente disminución en número y aumento en superficie.

Alemania es el segundo país del mundo en importaciones agrícolas y el tercero en exportaciones. El grado de cobertura exterior es del 82% y el déficit agrícola asciende a unos 5.000 millones de euros.

Con la reforma de la PAC las ayudas recibidas por la agricultura alemana se situaron en los 5.532 millones de € en 2011.

El sector pesquero da trabajo a unas 41.000 personas y reviste especial importancia en las regiones marítimas del Mar del Norte y Mar Báltico. El total anual de capturas tiene un valor aproximado de 500 millones de euros. Sin embargo la producción sólo da para cubrir el 25% del consumo doméstico.

Alemania destaca por el volumen del ganado porcino, siendo el primer productor de carne porcina de la UE, con un 20% del total. En carne vacuna, Alemania es el segundo productor con un 15% del total.

La minería alemana está especializada en el carbón y se concentra en dos variedades; la hulla, que se extrae en la cuenca del Ruhr, y el lignito, que se extrae en el centro y el este de Alemania.

El sector de la hulla no es competitivo, debido al alto coste de extracción, en comparación con el carbón de importación. Es por ello que el Gobierno alemán lo ha subvencionado,  de acuerdo primero con el Tratado CECA, que expiró en 2002, posteriormente con el Reglamento 1407/2002, que prorrogó el sistema de subvenciones hasta 2012 y finalmente de acuerdo con la Decisión del Consejo 2010/787, que lo prorroga nuevamente hasta 2018. El Gobierno ha implantado un sistema de subvenciones decrecientes, que ascenderán aproximadamente a 1.760 millones de euros en 2013 y disminuirán gradualemente hasta unos 1.000 millones de euros hasta el año 2018. El 75% de la subvención es satisfecho por el Gobierno Federal y el 25% restante por el Gobierno del Land de Renania del Norte, donde están ubicadas las minas.

Por otra parte la propiedad de las minas ha sido transferida a una fundación, que se financiará con la salida a bolsa de la filial Evonik, que reúne las actividades del sector químico del grupo, una vez se ha desprendido de las ramas energética e inmobiliaria. Tras diversos aplazamientos Evonik ha salido parcialmente a bolsa en abril de 2013, mientras otra parte del capital ha sido colocada entre inversores institucionales. Con los ingresos de la venta se espera financiar los costes de cierre de las minas después de 2018.  

Alemania es el primer productor mundial de lignito, con una extracción anual de 185 millones de toneladas. El 90% de la producción se emplea en la generación de electricidad y de calefacción urbana.

Sector secundario

La industria emplea a unos 7,3 millones de personas, aproximadamente el 17,5% de toda la población ocupada. Las características fundamentales son la elevada productividad y la fuerte orientación hacia los mercados exteriores.

En los primeros años 90 la aportación en valor añadido bruto del sector disminuyó, debido al importante desmantelamiento industrial operado en la antigua Alemania del este tras la reunificación.

Desde entonces el sector se ha recuperado con fuerza, pero el aumento en la productividad ha ido asociado a una importante reducción del empleo. Por este motivo la participación total del sector en el PIB ha descendido de un 27% en 1991 al 22,3% en 2012. Este fenómeno ha tenido lugar tanto en los antiguos como en los nuevos Länder. No obstante los datos de los últimos años revelan que la tendencia se ha detenido e incluso se ha revertido ligeramente, lo que puede ser consecuencia de la depuración y saneamiento anteriores.

Aunque el 90% de las empresas son pymes, sólo generan el 42% de la facturación industrial total y dan empleo al 43% de la población ocupada en el sector.

Por ramas de actividad la importancia principal corresponde a las más clásicas, como el automóvil, el sector químico, la maquinaria y la electrónica y la electrotecnia. En las tres primeras al menos dos tercios de la facturación proceden de la exportación. Entre los sectores en ascenso destaca la biotecnología y el equipamiento de medio ambiente.

En los sectores del automóvil, maquinaria e industria química es donde se realiza el mayor gasto en I + D y también aquellos en que la balanza comercial arroja un superávit más elevado.

El sector industrial en general y la energía en particular están muy condicionados en los últimos años por las necesidades de ahorro y la normativa medioambiental. Esta se traduce en un aumento cada vez mayor de la tributación de los combustibles fósiles y la limitación de los derechos de emisión de gases con efecto invernadero. Por otra parte se está fomentando el empleo de las energías renovables mediante la imposición de remuneraciones mínimas, al tiempo que se subvenciona la investigación en estas energías.

Sector terciario

La construcción en Alemania es un sector dual; existe una multitud de pequeñas empresas, con facturación inferior a 1.000 millones de euros y sólo cuatro grandes empresas, de facturación superior a 2.000 millones de euros, que son Hochtief, Bilfinger Berger, Ed. Züblin y Strabag. De todos modos Hochtief, con una facturación superior a 20.000 millones de euros, es la empresa más importante con cierta diferencia, aunque gran parte de su facturación la realiza en el extranjero. Desde 2011 más del 50% de Hochtief pertenece a la española ACS. Las grandes empresas tienden a concentrarse en el sector de la gran obra pública donde dominan el mercado, y las empresas medianas o pequeñas están más presentes en la construcción residencial, industrial o comercial.

Hasta ahora la modalidad de construcción PPP (Public Private Partnership) ha tenido un desarrollo inferior al habitual en otros países europeos. Ello se debe en parte a la falta de concesionalidad de las obras públicas, sobre todo las autopistas. Predomina el empleo de esta fórmula por parte de ayuntamientos y entes locales, en especial para la construcción y saneamiento de escuelas y edificios públicos.

Si en 1995 la construcción suponía casi el 6% del PIB, actualmente es algo más más del 4,5%. No obstante, el actual bajo nivel de los tipos de interés y la buena situación del empleo han reavivado el mercado en los últimos tiempos.

La modificación estructural más importante de la economía alemana en las últimas décadas ha sido el descenso en la participación del PIB del sector primario y el sector industrial frente al aumento del sector servicios. Así en 1970 el sector industrial más la construcción tenían aproximadamente el mismo peso en el PIB que los servicios, un 48%, y el sector primario un 4%. En el año 2012 el sector servicios – sin contar la construcción - contabiliza el 72% del PIB, mientras que el sector industrial aporta sólo el 22,3%. El sector primario, incluyendo la minería, equivale aproximadamente al 1,5%.

Dicho aumento ha tenido lugar principalmente por el aumento de empleo y recursos en el sector, mientras que en cambio el aumento de productividad ha sido siempre inferior al del sector productivo. Durante 2012, los servicios, incluída la construcción, dieron empleo al 80% de la población ocupada, correspondiente con unos 33 millones de personas, frente al 19% del sector industrial.

Por subsectores la evolución ha sido diferente. El subsector de servicios, financieros, que había aumentado considerablemente su peso dentro del total de los servicios, ha experimentado una fuerte reducción en 2012. Por el contrario, ha aumentado la aportación relativa al Valor Añadido Bruto por parte del comercio, la hostelería y el transporte. La misma evolución se ha venido observando en cuanto a la creación de empleo.

El descenso en la aportación al PIB por el sector productivo y el correlativo ascenso en el segmento de los servicios a empresas lleva a la conclusión de que ha habido un trasvase de empleo de aquél a éstos, originado por el aumento de la subcontratación o outsourcing de terceros por parte de la industria.