Resumen de la estructura de la oferta

Extensión, población, PIB y PIB per cápita.

Japón es un archipiélago formado por 6.852 islas. Las cuatro mayores suponen el 99% de la superficie total de 377.829 km2. Los censos se llevan a cabo cada 5 años, según el de 2010 la población ascendió a 128,1 millones de habitantes. Las estimaciones de la población a julio de 2014 según el World Fact Book (CIA) son de 127,1 millones de personas.
La tendencia a la disminución y el envejecimiento de la población suponen un reto para el potencial de crecimiento a largo plazo del país. Otros problemas graves son la persistente deflación, el nivel acumulado de deuda pública, equivalente aproximadamente a un 240% del PIB, y la falta de competencia interna.
El PIB de 2014 en términos nominales fue 488.609 millardos de yenes, o 4.769 millardos de US$. El PIB per cápita fue de 3.845.482 yenes o de 37.539 US$.
 

Distribución sectorial del PIB

Estructura empresarial

La economía japonesa se caracteriza en gran medida por una estructura dual con un grupo de grandes conglomerados que controlan más de la mitad de los sectores industriales y de servicios de la economía, convertidas en multinacionales y con fuerte presencia en el mercado internacional, y un altísimo número de empresas medianas y pequeñas, a menudo negocios familiares. 

Precios (minoristas y mayoristas)

De acuerdo con los datos del Ministerio de Finanzas de Japón, desde el año fiscal 1999 (abril 1999-marzo 2000) sólo se ha registrado una tasa de inflación positiva en cuatro ejercicios: 0,3% en 2006, 1,4% en 2008, 0,4% en 2013 y 2,7% en 2014). 

IPC 2010 2011 201220132014
% -0,7 -0,3 -0,00,42,7

Fuente: Ministerio de Finanzas, Japón

Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Red viaria

Compuesta por una extensa red, de la que 8.050 Km corresponden a autopistas, la mayoría de peaje, y 54.237 Km. son carreteras nacionales. El resto lo integra una completa y extensísima red de carreteras regionales y comarcales. 

Red ferroviaria

La red nacional, en 2014, consta de 20.085 Km. de longitud (en 377.000 m2 de extensión del territorio, frente a 3.650 Km en Corea, o 66.300 Km en China, según el Banco Mundial).

La administran seis compañías del grupo Japan Railway (JR), cada una responsable de un área geográfica. Paralelamente, hay numerosas compañías privadas que operan sus propios servicios.

Existen seis líneas de alta velocidad (Shinkansen): Tohoku, Joetsu, Hokuriku, Tokaido, Sanyo y Kyushu.

El tren es, sin duda, una excelente manera de desplazarse por Japón.  Tanto las compañías públicas como las privadas ofrecen un servicio eficiente, rápido y puntual.

El nivel de congestión de los trenes/metro en las principales ciudades es muy alto.

Aeropuertos

Existen 5 grandes aeropuertos de primera clase en las grandes ciudades y hasta 97 aeropuertos en otras ciudades medianas. Los más importantes son los  de Tokio (Narita Airport y Haneda), Osaka (Kansai Airport), Nagoya (Chubu), Fukuoka y Sapporo.

Las dos aerolíneas principales, que comparten la explotación de las rutas internas, son Japan Air Lines (JAL) y All Nippon Airways (ANA).

Actualmente no hay vuelo directo entre España y Japón.

Comunicación marítima

Existen 1.020 puertos en el archipiélago, con un notable tráfico anual de barcos y de contenedores. 

Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

El desempleo se ha mantenido en niveles inferiores a los de la media de los países avanzados, con una ligera tendencia a aumentar durante las tres últimas décadas.
La media registrada por la tasa de paro en la década de 1980 fue del 2,5%, del 3% en los diez años siguientes y del 4,7% entre 2000 y 2010.
En los últimos cuatro años, la tasa de desempleo en Japón ha evolucionado tal y como describe el siguiente cuadro:

Tasa de paro

2011

2012

20132014

%

4,6

4,1

4,03,6

Fuente: Ministerio de Finanzas, Japón

La tasa de paro es más alta entre los jóvenes de 15 a 24 años (7,6% para hombres y 6,2% para mujeres).
Como consecuencia directa de las características propias de la organización y las relaciones sociales, en Japón se ha mantenido tradicionalmente una fidelidad duradera entre empleador (muy especialmente en los grandes conglomerados) y empleado, lo que favorece poco la movilidad laboral. Se trata de un sistema que, si bien cuenta con ventajas en periodos de fuerte crecimiento económico, presenta rigideces en los más recientes de estancamiento y envejecimiento de la población. Durante el largo periodo de crisis se ha producido, no obstante, un aumento de las contrataciones temporales que ha dado lugar a una significativa dualidad en el mercado de trabajo.
Según las cifras del censo de 2010 (último censo oficial disponible, ya que se realiza cada cinco años) la población japonesa era de 128,1 millones de habitantes. En dicho ejercicio fallecieron 1.197.000 personas, mientras que los nacimientos fueron 1.071.000.
En comparación con el censo de 2005, la población activa era en 2010 de 62,4 millones de personas, inferior en 3 millones a la de 2005. Según los datos de 2010, el 3,9% de la población activa trabaja en la agricultura, el 26,2% en la industria y el 69,8% en los servicios.
Se prevé que en 2015, al ir alcanzando los protagonistas del baby boom los 65 años, los gastos de la seguridad social sean de aproximadamente el 22% del PIB, cantidad que se elevará al 25% del PIB en 2025.
El gobierno ha incluido el impulso a la participación de la mujer en el mercado laboral en su estrategia de crecimiento económico.

Cuadro de Distribución de la población activa

PIB per capita y distribución de la renta

La distribución de la renta en Japón es desde los años 60 comprarativamente igualitaria respecto de otros países de la OCDE. Aunque comienzan a aparecer signos de tendencia hacia una mayor desigualdad en los últimos años, el Índice de Gini (un país tiene una distribución más igualitaria de la renta cuando este índice más se acerca a 0 y más desigual cuanto más cerca esté del 1) se mantiene en 0,249 . Sobre el papel redistributivo del sistema fiscal, Japón tiene una distribución de la renta más igualitaria que Suecia (antes de impuestos) pero más desigual después de impuestos.

  Índice de Gini.
Dinamarca 0,247
Japón 0,249
Suecia 0,250
Alemania 0,283
España 0,347
Reino Unido 0,360
Estados Unidos 0,408

Fuente: UNDP. Human Development Report 2013 ('ultimos datos disponibles a octubre 2014).

Sector primario

El sector primario representa un 1,2% del PIB (2013) y ocupa a un 3,9% de la población activa (datos censo 2010). Se estima que más del 80% de las personas que trabajan en este sector lo hacen sólo a tiempo parcial, en pequeñas parcelas, y obteniendo la mayor parte de sus  ingresos de otras fuentes.

Japón es el mayor importador neto de productos agrícolas del mundo.  Es uno de los importadores más importantes de trigo, maíz y carnes, así como de soja, junto a China y Estados Unidos. La tasa de autoabastecimiento de Japón permanece baja, habiéndose reducido en los últimos años el nivel de  producción agrícola, especialmente de arroz y productos ganaderos. La isla de Hokkaido, al norte, es la zona más agrícola del país.

El sector se encuentra muy envejecido, con una media de edad del agricultor superior a los sesenta años, con alta incidencia del empleo parcial. La producción está atomizada, con una media de área por explotación que no alcanza las dos hectáreas, y una baja productividad. El alto nivel de protección en frontera, bien mediante aranceles bien mediante otro tipo de medidas que pueden considerarse barreras que impiden el libre comercio, mantienen a la agricultura japonesa aislada en buena medida de la competencia internacional.

El grupo de presión que forman las influyentes cooperativas agrícolas, apoyadas en un poder político derivado del sistema de voto del país, frena los intentos de liberalización del mercado con argumentos de conservación del medio natural, protección de la agricultura tradicional japonesa y seguridad de abastecimiento.

Durante las últimas décadas, Japón ha eliminado algunas barreras que limitaban el acceso a sus mercados agrícolas. Aún así la protección es elevada en productos básicos considerados sensibles, como es el caso del arroz, las verduras y frutas. Los controles sanitarios son muy estrictos y persisten problemas técnicos referidos a la legislación sobre aditivos alimentarios y barreras fitosanitarias para frutas y hortalizas.

En el caso de la silvicultura, destaca el fuerte incremento en la demanda de madera, de la que la producción local sólo cubre un 20%. En consecuencia, Japón importa grandes cantidades de madera, principalmente de los Estados Unidos, el Sudeste Asiático y Nueva Zelanda.

La industria pesquera japonesa es una de las más importantes del mundo. Según la FAO, la producción pesquera japonesa supone un 3,3% del total, incluyéndose en ella la producción acuícola. Las estimaciones son de 5,4 millones de toneladas de Japón y de algo más de 160 millones de toneladas mundiales.

Las  importaciones de pescado se han incrementado y representan alrededor de un 57% del consumo total del país. Japón es el primer importador mundial de productos marinos.

La actividad minera es muy reducida.  Se explotan, a muy pequeña escala, yacimientos de carbón, cobre, cinc, oro, plata y plomo. 

Japón importa la totalidad de su petróleo y gas natural y una gran parte del carbón. En 2013, las importaciones de combustibles minerales representaron el 33,7% del valor total de las importaciones japonesas. En 2014, esta cifra se situó en el 32,24%.

Sector secundario

Industria

El sector secundario aporta el 18,4% del PIB (2013) dando empleo al 26,3% de la población ocupada (datos censo 2010). La industria sufrió en los años anteriores a mediados de 2012 por la fortaleza del yen.  En la actualidad, se enfrenta a problemas derivados de los elevados costes energéticos, la excesiva regulación y el relativamente escaso número de acuerdos comerciales preferenciales. Su fortaleza radica en su superioridad tecnológica y el tamaño de algunas de sus empresas. Las empresas japonesas mantienen una cuota de mercado considerable en los mercados mundiales, pero se ven limitadas en su expansión por la competitividad vía precio de otros países. La industria busca por tanto posicionarse en el segmento en el que la innovación tecnológica y la alta calidad, marca la diferencia competitiva.

Tradicionalmente los llamados keiretsu dominaban el tejido industrial de Japón. Son grupos empresariales que se unen a través de participaciones accionariales cruzadas, atribución mutua de miembros del Consejo de Administración, etc. Los grupos más famosos son Mitsubishi, Mitsui, Sumitomo y Fuyo. Sin embargo, como consecuencia de la globalización y una serie de megafusiones de bancos – núcleo y nexo de estas organizaciones -, los keiretsu han perdido parcialmente su predominio y capacidad real de influencia durante las últimas décadas.

Automoción

Los automóviles continúan siendo la principal partida de exportación y una de las bases del sector industrial.  La producción de coches de turismo en Japón ha alcanzado 7 millones de unidades y si se añaden los camiones y otros vehículos, la producción automovilística en Japón supera los 8,2 millones de unidades (2014) de acuerdo con los datos de Japan Automobile Manufacturers Association.  La industria del automóvil sufrió graves daños en el terremoto de marzo de 2011, lo que provocó un descenso de su producción y de las exportaciones.

Hay varias empresas de automoción japonesas entre las primeras del mundo: Toyota, Renault-Nissan, Honda, Suzuki, Mazda, Mitsubishi, Subaru e Isuzu. Una gran parte de la producción se encuentra localizada en otros países.

Industria electrónica 

Japón es líder mundial en productos electrónicos y cuenta con empresas como Sony, Casio, Mitsubishi Electric, Panasonic, Canon, Fujitsu, Nikon, o Yamaha. También la industria electrónica sufrió rupturas en las cadenas de producción de componentes para esta industria durante el terremoto de 2011.

Es también uno de los líderes mundiales en Tecnologías de la Información y Comunicación. Algunas de las empresas japonesas más importantes en este sector son Fujitsu, NEC, Unisys, Toshiba o TI.

Siderurgia

La siderurgia japonesa está transformándose en una industria intensiva en tecnología e innovaciones, con una orientación hacia productos sofisticados de mayor valor añadido.

Maquinaria eléctrica, máquina herramienta y robótica

Japón es el líder mundial en cuanto a la producción  de máquina-herramienta.

Los principales clientes de la industria robótica son el sector automovilístico y el electrónico, aunque el primero muestra una tendencia a disminuir su inversión en maquinaria robótica frente a las mejores perspectivas que presenta el sector electrónico.

Industria química

Las tendencias apuntan hacia la diversificación vertical y a la elaboración de productos más complejos, de mayor valor añadido. Por otro lado, existe una fuerte inversión en I+D, en el campo de fabricación de componentes y materiales para los sectores de alta tecnología (electrónica, automóvil, aeroespacial, medicina). Pueden citarse como ejemplo los “plásticos tecnológicos” y las resinas de alta resistencia, cuya demanda ha experimentado un notable aumento.

Son igualmente importantes las industrias de biotecnología y las farmacéuticas.

Industria alimentaria

La industria de alimentos, tabaco y bebidas japonesa constituye uno de los principales sectores manufactureros. Hay numerosas empresas que compiten agresivamente para ganar cuota en este gran mercado de 127 millones de habitantes. La presencia de productos importados se hace cada vez más fuerte.  En el sector de bebidas alcohólicas hay poderosos fabricantes nacionales de sake (licor de arroz) y cerveza.  La producción de vino en Japón es escasa.

Sector terciario

Servicios

El sector terciario aporta el 68,3% del PIB (2013), dando empleo al 69,8% de la población activa (datos censo 2010). Los principales servicios incluyen los financieros (banca y seguros), distribución comercial, transportes y telecomunicaciones. Japón cuenta con algunas de las mayores empresas del mundo en el sector servicios: Mitsubishi UFJ, NTT, Sumitomo Mitsui Financial, Mizuho Financial, Softbank, KDDI, Seven&I Holdings, AEON, Marubeni, Japan Railways, etc.

Las grandes empresas del sector servicios en Japón no están tan internacionalizadas como las industriales, y mantienen, en muchos casos, una estructura oligopolista y protegida de competencia externa.

Comercio

Las grandes empresas de trading (sogo-shoshas) desempeñan un papel importante, aunque menor que en el pasado. Se caracterizan por desarrollar negocios de distinta índole. Promueven el comercio exterior de diversos productos y actúan como promotoras de grandes proyectos de inversión y desarrollo urbanístico tanto en el país como en el extranjero. Entre los principales inversores japoneses en el extranjero se encuentran algunas de las mayores empresas de trading como Mitsubishi Corp., Marubeni Corp., Sumitomo Corp., Itochu Corp, Toyota Tsusho y Sojitz.

Estas compañías ofrecen asistencia financiera a sus filiales, a las empresas del mismo grupo industrial (keiretsu) y a las empresas asociadas. Asimismo, se ocupan de organizar proyectos en el seno del grupo, de inversiones y colocaciones financieras y del establecimiento de "joint ventures" y de filiales en el extranjero. 

Por otra parte, hay medianas empresas de trading que se especializan en determinadas gamas de productos.

En el comercio mayorista y minorista, predominan las pequeñas empresas, muchas de las cuales son familiares. Sin embargo, el mercado evoluciona hacia la apertura de grandes almacenes y la creación de grandes superficies especializadas. Destaca, asimismo, el éxito de los centros comerciales integrados (venta de bienes de consumo y de servicios) y de los convenience stores (tiendas abiertas todos los días con horarios muy amplios). La tendencia a abrir grandes superficies, muchas de ellas con capital extranjero y con técnicas de distribución distintas a las japonesas, es uno de los factores de cambio del sistema de distribución japonés. Sin embargo, algunas de las cadenas extranjeras que han tratado de entrar en el mercado finalmente se han retirado, por no haber logrado los resultados esperados, quizá debido a la singularidad del comportamiento de los consumidores japoneses (compras diarias en pequeñas cantidades, preferencia por los productos de alta calidad y con buena presentación, etc.).

Servicios financieros

El sector financiero, en especial los bancos, experimentaron un proceso radical de reestructuración, debido a la profunda crisis sufrida en la segunda mitad de los 90. 

El proceso propició la entrada, a través de alianzas estratégicas y fusiones, de algunas instituciones financieras extranjeras, especialmente de fondos de inversión.

El principal cambio estructural fue, probablemente, la respuesta de las instituciones con una oleada de fusiones y alianzas que han dado lugar a algunos de los mayores bancos del mundo. De las mega-fusiones nacieron tres instituciones de gran tamaño, aunque no son naturalmente los únicos que operan en el mercado: Bank of Tokyo - Mitsubishi UFJ, Mizuho Corporate Bank (Dai-ichi Kangyo, Fuji e Industrial Bank) y Sumitomo Mitsui Banking Corporation.

La crisis financiera internacional afectó muy limitadamente a los bancos japoneses, que en general mantienen una estructura saneada y están bien capitalizados. Su mayor fortaleza, en comparación con la de las instituciones bancarias occidentales, contagiadas por la crisis subprime, propició una estrategia expansiva por parte de los bancos nipones.

Privatizaciones