Resumen de la estructura de la oferta

La economía marroquí se caracteriza por su dualidad, sectores tradicionales tanto en el ámbito agrícola como servicios, con bajas tasas de productividad, y un sector industrial donde se van abriendo paso sectores más punteros, resultado de los procesos de deslocalización industrial y de la atracción de IED.

La economía de Marruecos cuenta con un importante potencial de crecimiento, aunque existe una serie de factores de índole estructural que continúan limitando su desarrollo: económicos (excesiva dependencia del sector agrícola, alto nivel de economía informal, sector industrial poco competitivo, dependencia energética y del mercado europeo, mercado financiero escasamente desarrollado), administrativos (sector público sobredimensionado y bajas tasas de eficiencia) y sociales (elevado desempleo, baja renta per cápita, alto nivel de pobreza, reducida clase media, analfabetismo).

Pese a su alta vulnerabilidad a los shocks externos, el país ha experimentando tasas de crecimiento significativas, con crecimiento medio del PIB en el periodo 1996-2011 ligeramente por debajo al 5,5%, aunque dicho ritmo ha venido desacelerándose en los últimos años, hasta sólo el 2,7% en 2012 y el estimado del 4,4% en 2013.

Distribución sectorial del PIB

Precios (minoristas y mayoristas)

Desde 2009, las autoridades marroquíes utilizan el Índice de Precios al Consumo (IPC) como patrón de medida de la inflación. En 2012, el IPC se situó en un 1,3% respecto a 2011 en media anual. El incremento de los precios alimenticios se situó en un 2,2% frente al de los no alimenticios (0,6%), con un amplio abanico desde  el descenso de los precios en las comunicaciones (5,4%) al incremento de los precios de la enseñanza en un 4,1%. Sobre esta base, la inflación subyacente (excluye los productos más volátiles y los de precio regulado por la administración pública) aumentó en octubre de 2013 un 1,5% respecto al año anterior, frente al 0,8% en todo 2012.

Junto con la ausencia de presiones significativas sobre la demanda, y el mantenimiento de un tipo de cambio Dírham/euro relativamente fuerte, el principal elemento que está permitiendo contener la inflación es la existencia de un sistema de subvención de determinados productos básicos (aceite, harina, azúcar, bombona de gas, gasolina y gasoil, etc.), a través de la denominada Caja de Compensación, que limita las repercusiones de las  variaciones de precios internacionales en el mercado nacional. La Caja mantiene casi constantes los precios de la mayoría de estos productos, incluyendo la bombona de gas. Sin embargo, en el caso de los carburantes, se introdujeron ya en 2012 y 2013 sendos aumentos de precio doméstico vía su indexación con los precios internacionales del barril de petróleo. 

CLASIFICACIÓN DE PRODUCTOS

Indicadores mensuales

Índices medios anuales

Nov

2012

Nov 

2013

Var%

2012

2013

Var%

Productos alimentarios

 

 

 

 

 

 

  01 - Productos alimentarios y bebidas sin alcohol

120,7

121,3

0,5

119,1

121,7

2,2

  02 – Bebidas con alcohol y tabaco

108,5

115,6

6,5

108,5

114,4

5,4

Productos no alimentarios

 

 

 

 

 

 

  03 – Textil y calzado

108,9

111,2

2,1

108,2

109,9

1,6

  04 - Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles

105,5

107,1

1,5

105,3

106,5

1,1

  05 - Muebles, artículos de limpieza y mantenimiento del hogar

107

107,5

0,5

107,2

107,4

0,2

  06 – Sanidad

103,9

105

1,1

103,8

104,7

0,9

  07 - Transporte

108,5

110,1

1,5

106,4

109,8

3,2

  08 - Comunicación

65,6

59,5

-9,3

68,7

62,4

-9,2

  09 – Ocio y cultura

97,4

97,4

0,0

96,9

97,3

0,4

  10 - Enseñanza

129,6

134,2

3,5

124,3

131,1

5,5

  11 - Restaurantes y hoteles

114,9

118,5

3,1

113,3

116,9

3,2

  12 - Bienes y servicios diversos

111

112,6

1,4

110,7

112,1

1,3

Fuente: Haut Commisariat au Plan, Datos a enero 2014.   

En su último informe de política  monetaria (diciembre 2013), el Banco Central sitúa la inflación de los 10 primeros meses de 2013 en torno a un 2,1%, para finalmente la inflación situarse a final de 2013 en un 1,9 %.

El FMI viene insistiendo en público al Gobierno de Marruecos, sobre todo a finales del 2012 y principios de 2013, sobre la conveniencia de reformar el vigente sistema de subvenciones por el enorme impacto que tiene su coste sobre las cuentas del Estado, su vulnerabilidad ante impactos externos impredecibles (precios mundiales del petróleo y cereales) y lo poco específica que resulta la Caja de Compensación, al no estar enfocada a ayudar a las capas desfavorecidas de la población, sino a mantener los precios de los productos seleccionados en general. 

El HCP también ha instado al Gobierno a acometer esta reforma sin más dilación. Esta reforma  genera temores en el Gobierno de alterar un mecanismo que ha proporcionado paz social en Marruecos, y sustituirlo por un sistema que podría ser utilizado con intereses partidistas o clientelistas, lo que ha producido tensiones entre los partidos que forman la coalición de gobierno de Benkirane.

Por ello, a lo largo de 2012 y 2013 ya se han ido introduciendo algunas modificaciones en la Caja de Compensación como la indexación del precio de los carburantes, que han permitido reducir un poco la presión que esta ejerce sobre las cuentas del Estado. En 2014 se seguirá con este proceso de reforma.

Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

COMUNICACIONES POR CARRETERA

Uno de los principales objetivos de las autoridades marroquíes es la extensión de la red de autopistas. Estas se articulan en 2 ejes: eje Norte-Sur: Tánger-Rabat-Casablanca-Marrakech-Agadir y el eje Oriental: Rabat-Fez-Oujda (frontera con Argelia). Los siguientes tramos serían Berrechid- Béni Mellal y El Jadida-Safi. También se acaba de abrir el tercer carril Rabat – Casablanca y está en construcción la circunvalación de Rabat. Marruecos va a realizar una gran inversión estatal en los próximos 4 años en la modernización y ampliación de la  red de carreteras, autovías y carreteras rurales. El ritmo de construcción se ha incrementado: ahora es de 160 kilómetros de autovía al año y 1.500 kilómetros de carreteras rurales cada año. El objetivo total del programa es construir 15.500 kilómetros de nuevas rutas.

En total, el estado pretende gastar 3.166 millones de dírhams entre 2008 y 2015 en autovías, alcanzando los 1.800 kilómetros de autovías en 2015 (añadiendo los tramos Berrechid – Béni Mellal, Tit Melil – Berrechid, El Jadida – Safi y la circunvalación de Rabat). Actualmente están en construcción más de 400 KM de autovías, en el plan route 2035, que prevé el acondicionamiento de la RN9 que une Marrakech con Ouarzazate.

Entre los principales proyectos que se están realizando o se han inaugurado recientemente, cabe destacar los siguientes :

  • En junio de 2010, se puso en funcionamiento la autopista Marrakech-Agadir de 180 Km, con un coste aproximado de 6.300 millones de dírhams. Se trata del último eslabón de autopista norte-sur, que une los dos principales núcleos turísticos del país. Tiene su punto inicial desde el último tramo de la autopista de Settat-Marrakech y pasa por las ciudades de Chichaoua, Imintanout, Argana y Amskroud antes de llegar a Agadir.
  • En julio de 2011 se inauguró la autopista Fez-Oujda de 320 km, que supuso una inversión de 10.800 millones de dírhams. Además de las ventajas propias de un proyecto de estas características, la autopista Fès-Oudja también fue concebida para hacer parte de un proyecto más ambicioso: la integración en la futura autopista magrebí que unirá las ciudades de Nouakchott (en Mauritania) con Tobrouk (en Libia).
  • En agosto 2012 se inauguró la carretera costera  (La Rocade Mediterranéenne) de 507 km, que conecta las ciudades de Tánger y Saidia, en la frontera con Argelia. Se ha reducido el tiempo de tránsito de punta a punta, de 11 a 7 horas actuales. La Agencia de cooperación japonesa ha financiado más de un tercio del coste de la obra.

 COMUNICACIONES POR VÍA FÉRREA

La ONCF administra y explota una red de 2.120 kilómetros de línea, de los cuales más de 600 son de vía doble y 1014 están electrificados (3000 voltios). Esta red comporta igualmente 528 km de vías de servicio y 201 km de ramificaciones particulares que enlazan diversas empresas con el tejido ferroviario nacional. Las comunicaciones por vía férrea en Marruecos se articulan en dos ejes: eje Norte-Sur (Tánger – Rabat – Casablanca – Marrakech – Agadir) y el eje Oriental (Casablanca – Fez – Oujda).

Entre los proyectos ferroviarios que está realizando actualmente Marruecos, destaca la línea de Alta Velocidad Tánger – Casablanca que estará disponible para 2015 en la que en el tramo Tánger – Kenitra, el tren alcanzará una velocidad de 320km/h y en el tramo Kenitra – Casablanca, 200km/h. La duración total del trayecto será de 2 horas y 10 minutos frente a las 5 horas que demora actualmente. Se ha inaugurado recientemente la extensión de la línea ferroviaria hasta el nuevo puerto Tánger-Med desde Tánger y se trabaja en el tramo Taourit – Nador – Beni Ensar. El tranvía de Rabat está operativo desde mayo de 2011 y el de Casablanca entró en funcionamiento en diciembre de 2012.

Además de la primera línea de alta velocidad entre Tánger y Casablanca para el 2015, existen proyectos de mejoras y ampliación de las infraestructuras ferroviarias. La ONCF ha aprobado un plan de 1.500 millones de dirhams para suprimir todos los pasos a nivel del país antes del 2025.

Por otra parte, la OCP, el organismo que gestiona la producción de fosfatos del país, va a pasar de transportar este material en ferrocarril a hacerlo parcialmente a través de tuberías. Ante la posible pérdida de su principal cliente en transporte de mercancías (40% de su cifra de negocios), la ONCF fija nuevo objetivo para el transporte de mercancías (fosfatos no incluidos): doblarlo para el año 2015, haciéndolo aumentar de 8 a 18 millones de toneladas por año.

COMUNICACIONES POR VÍA MARÍTIMA

Más del 95% del tráfico de mercancías pasa por los puertos. Las líneas que unen España con Marruecos tienen como principales destinos los puertos de Casablanca y Tánger-Med. España tiene suscrito con Marruecos un Convenio de Tráfico Marítimo. En 2011, Tanger-Med 1 operó sobre más de dos millones de contenedores TEU, un 1,7% más que en 2010. Este ligero incremento se debe a las numerosas huelgas sufridas por el nuevo puerto durante el 2011. Tánger-Med mantiene conexiones con 120 puertos internacionales, de los cuales 34 están en Europa y 31 en América del Norte, y a lo largo del 2011 recibió 1,7 millones de pasajeros y 650.000 vehículos.                                                                                                                                                             

En los últimas años, el sector portuario marroquí   ha vivido una era de reforma, sobre todo a nivel organizativo, con la unificación de operadores en operaciones de carga y descarga y la instauración de un sistema de libre competencia, tanto en el seno del puerto como sus alrededores (con concesiones a nuevos operadores portuarios).

La Oficina de Explotación de Puertos (ODEP) se dividió en dos entidades: la Sociedad de Explotación de Puertos (SODEP), que ahora se llama Marsa Maroc, encargada de las prestaciones comerciales, y la Agencia Nacional de Puertos (ANP), como autoridad reguladora del sector portuario (capitanía, etc.). En 2007 se creó la Agence Spéciale Tanger Méditerrannée para gestionar el puerto de TangerMed.

En 2012, el gobierno marroquí lanzó su Estrategia Portuaria Nacional para el horizonte 2030. Esta estrategia se articula en siete ejes y pretende, entre otras medidas, la estructuración de la oferta portuaria en torno a seis polos. Cada uno de ellos, corresponde a un grupo estratégico de puertos de una región o a las regiones que se encuentran alrededor de puertos importantes. Se trabaja en las nuevas terminales de Tánger Med y en los puertos de Safi, Nador y Kenitra.

El nuevo Puerto de Tánger Med

El Puerto cubre un territorio de 500 km² que se establece como Zona de Especial Desarrollo (ZED), sobre las orillas del Estrecho de Gibraltar, entre Tánger y Ceuta y a tan sólo 15 kilómetros de las costas españolas.

Existen tres zonas asociadas al Puerto Tánger-Med que se han decretado como zonas francas:

1)    La zona franca logística portuaria (MEDHUB). MEDHUB SA es una filial 100% de TMSA y se beneficia de un contrato de gestión con la empresa Jafza (Dubai, EAU). Considerada, por estatuto, como una zona franca, abarca una superficie de 136 hectáreas. Junto a una zona de aduana única con el puerto, esta zona franca se dedica exclusivamente a actividades logísticas de valor añadido. Situada a una proximidad inmediata del puerto de contenedores, MEDHUB es la base trasera logística del complejo portuario de Tánger-Med.

2)    La zona franca industrial de Meloussa (600 hectáreas). Alberga exclusivamente la nueva fábrica de ensamblaje de Renault, de una superficie de 300 hectáreas, con una conexión directa tanto por carretera como por ferrocarril con la terminal de vehículos del Tánger Med. La fábrica de Renault será la unidad de producción de vehículos más importante de todo África, arrancó la producción en 2012 y tiene posibilidades de aumentarla hasta 400.000 vehículos por año si la demanda mundial lo justifica. Para ello, la inversión ha sido de 1.000 millones de euros. El 90% de la producción está destinada a la exportación y se han creado ya 6.000 empleos directos. Este proyecto ha captado en la última década un gran flujo de inversión para la zona de Tánger de empresas especializadas en componentes automovilísticos.

3)    La zona franca comercial de Fnideq (200 hectáreas). Se trata de un proyecto sobre un terreno de 140 ha, a 18 kilómetros del nuevo puerto, emprendido por la TMSA para el desarrollo de actividades comerciales business to business ligadas a la zona franca logística. Además, se prevé la implantación de centros comerciales en condiciones duty free. Sin embargo, en lo que respecta a su funcionamiento operativo aún aparecen numerosas dudas.

También se plantea en Tánger-Med, una cuarta zona franca dedicada a textiles.  Se trata del proyecto del parque Nassij-Med, lanzado en 2009, un parque industrial dedicado a los operadores de textil y confección, adosados al puerto de Tánger-Med. La situación de este parque industrial supone que las empresas puedan beneficiarse de la zona franca. Esto permite aprovechar las ventajas aduaneras, un acceso más rápido a los mercados internacionales, y una mejora de la productividad que volvería a poner a la región en una posición competitiva frente a la competencia, como Egipto.

Al margen del puerto de Tánger Med, se está trabajando en la ampliación del puerto de Tarfaya, situado frente a las Islas Canarias.

El proyecto de "Nador West Med"

En julio de 2009, Mohamed VI dio instrucciones al Gobierno para la construcción de un complejo portuario, industrial, energético y comercial en Nador, ubicada junto a la ciudad autónoma española de Melilla. El complejo "Nador West Med", que se levantará en la bahía de Betoya, en el estuario del río Kert, a 30 kilómetros al oeste de Nador, albergará un gran puerto en aguas profundas, un polo energético, una plataforma portuaria y otra industrial. El puerto será gestionado por la empresa Nador West Med S.A. La Agencia Nacional de Puertos (ANP) posee el 51% de las acciones de la sociedad, mientras que el 49% restante está en manos de la Agencia Especial Tánger Mediterráneo (TMSA), que ya gestiona el puerto de Tánger Med.

El proyecto, que debió haber comenzado en 2010, se paró hasta 2012, fecha en la que el Ministro de Transporte, Aziz Rabbah, anunció su relanzamiento, así como la finalización de la fase de estudios técnicos.

Programa de inversión de la Agencia Nacional de Puertos

El programa de inversiones 2011-2015 de la ANP consiste en 3.062 millones dírhams (275 millones de euros) de los cuales 600 millones de dírhams se invertirán en 2012. Estas inversiones se destinarán en un 87% al desarrollo de infraestructuras, en 10% a equipamientos, 7% a estudios y 2% a participaciones. Por regiones, la inversión se destinará principalmente a la región de Casablanca (47%), a la región del Atlántico Sur (17%) y a la región del Mediterráneo (10%).

a)    Zonas Francas

Marruecos ha decidido aumentar el número de zonas francas con la construcción de tres nuevas áreas libres de impuestos a la exportación. Dos de ellas están situadas en el territorio del Sáhara Occidental. La primera, en su capital, El Aaiún, y la segunda, en la localidad sureña de Dakhla. La tercera está emplazada en la ciudad de Kenitra, cercana a la capital Rabat. Las zonas francas de Dakhla y El Aaiún permiten, principalmente, la implantación de industrias agroalimentarias, actividades de congelación, tratamiento y transformación de productos marinos, agrícolas, textiles y de cuero. Además, también pueden operar en ella empresas de las industrias metalúrgica, mecánica, eléctrica y electrónica, plástica, de embalajes, logística portuaria, construcción y reparación naval, almacenamiento en frío de productos del mar y todas las actividades comerciales y servicios ligados a estas filiales. En la de Kenitra se ha autorizado, en un primer momento, la implantación de la industria textil, agroalimentaria, metalúrgica, mecánica, eléctrica y electrónica, incluyendo la industria del automóvil, química y paraquímica, así como todos los servicios ligados a las actividades anteriores.

b)    Compañías navieras

Existen Ferries que unen Marruecos con España a través de Tánger-Med /Algeciras, Tánger-Ville /Tarifa y Nador / Almería o Málaga, o bien indirectamente a través de las líneas que unen Ceuta / Algeciras.

Debido a la difícil situación financiera por la que atraviesan las navieras COMARIT y COMANAV, el ministro de transporte ha ampliado el número de autorizaciones otorgadas a compañías de transporte marítimo para la operación “paso del estrecho 2012”. La empresa italiana GRANDI NAVI VELOCI ha sido una de las adjudicatarias.

COMUNICACIONES POR VÍA AÉREA

Marruecos dispone de quince aeropuertos abiertos al tráfico internacional de mercancías, de los cuales el más importante es el aeropuerto de Mohammed V (Casablanca) que concentra el 80% del tránsito. Existen además diversos aeropuertos regionales.

En el marco de la política turística lanzada por las autoridades marroquíes, se ha procedido a una liberalización del transporte aéreo, que se está reflejando en un aumento en el número de compañías que vuelan a Marruecos y en consecuencia en un aumento de las infraestructuras aeroportuarias. A este respecto, La empresa Mar Handling (Globalia) que actuaba como segunda operadora de handling desde el 2004, ha ganado una licencia en el aeropuerto de Casablanca para la gestión delegada de Handling. Swissport ha ganado la otra licencia del aeropuerto de Casablanca y las licencias de los aeropuertos del Norte y del Sur.

Asimismo, en septiembre de 2007 se inauguró una extensión del aeropuerto de Casablanca, y la ampliación del terminal internacional del aeropuerto de Tánger. Gracias a esta ampliación, el aeropuerto de Tánger Ibn Betouta ha duplicado el número de pasajeros desde 2006 y se espera que alcance el millón y medio al año en 2015.

Una nueva terminal con una capacidad de 2,5 millones de pasajeros al año será construida en el aeropuerto de Fez-Sais, con un presupuesto de 55 millones de euros y que aumentará la capacidad del aeropuerto en 2 millones y medio de pasajeros al año.

En enero de 2012, se inauguró la nueva terminal de aeropuerto de Rabat-Salé, que ha supuesto una inversión de 287 millones de dírhams. Se espera que, con esta nueva  obra, se triplique el número de pasajeros, pasando hasta 1,5 millones de pasajeros al año.

En la actualidad existe una conectividad aérea creciente entre Marruecos y la UE, así como entre Marruecos y España. La compañía aérea pública marroquí, la Royal Air Maroc (RAM) así como IBERIA cubrían tradicionalmente los servicios aéreos entre ambos países. Sin embargo, desde 2003 y, sobre todo, desde diciembre de 2006, fecha en la que se firmó el acuerdo Open Sky entre Marruecos y la UE, existen muchas otras compañías aéreas que conecta ambos países. Además de líneas aéreas convencionales, algunas rutas son operadas por compañías low cost.

Las ciudades de ambos países conectadas por vía aérea son Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla, Las Palmas, Tenerife, Palma de Mallorca, Valencia y Girona por parte española; y Casablanca, Marrakech, Tánger, Rabat, Fes, El Aaiún, Agadir y Nador por parte marroquí. Las compañías aéreas que conectan estas ciudades son: Royal Air Maroc (RAM), IBERIA,  Air Arabia Maroc, Ryanair, Binter Canarias, Jetarifly, Vueling Airlines y Helitt Líneas Aéreas.

La ciudad marroquí que tiene mayor conectividad y con mayor número de vuelos semanales es Casablanca, con vuelos directos a Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Las Palmas; Tenerife; seguida de Marrakech, que conecta con más ciudades (Madrid, Barcelona, Girona, Las Palmas, Tenerife y Sevilla), pero con menos vuelos semanales. Por su parte, Tánger conecta con pocas ciudades españolas (Madrid y Barcelona) pero tiene bastantes vuelos semanales. Por parte española, Madrid es la ciudad que conecta con más ciudades marroquíes (Casablanca, Marrakech, Rabat, Tánger y Nador), seguida de Barcelona (Casablanca, Tánger, Nador y Marrakech) y Las Palmas (Agadir, Casablanca, El Aaiún, Marrakech).

 

Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

La población activa aumentó un 1,4% en 2013, alcanzando 11.706.000 individuos, por encima de los 11.549.000 de 2012. La tasa de actividad disminuyó desde 48,4% en 2012 hasta un 48,3% en el conjunto del 2013, manteniendo un fuerte desfase entre los géneros (73,0% para hombres y del 25,1% para mujeres).

Entre enero y diciembre de 2013 se produjo una creación neta de 114.000 puestos de trabajo, 26 mil en zona urbana y 88 mil en zona rural, pero la población activa en paro ha aumentado desde 1.038.000 personas en 2012 hasta 1.082.000 en el  2013. En el mismo periodo, la población activa ocupada también ha subido de 10,51 a 10,62 millones de personas.

A este respecto, conviene señalar que para el cálculo de la tasa de empleo, se incluyen dentro del concepto de trabajo tanto el empleo remunerado como el no remunerado (aprendices, trabajo familiar, etc.). Así, de la tasa de empleo señalada, sólo un 77,9% se corresponde con empleo remunerado, del que un 57,5% sería empleo asalariado y un 42,5% de autónomos.

En el conjunto de 2013 se perdieron 50.000 empleos en el sector construcción/obra pública, tras los 21.000 perdidos en 2012 en el mismo sector. Todos los demás sectores crearon empleo en 2013, destacando servicios que creó 101.000 empleos, el sector primario 58.000 empleos y el sector secundario (industria y artesanía) con 5.000 nuevos puestos de trabajo.

En resumen, las cifras del año 2013 muestran un ligero crecimiento del paro hasta situarse en el 9,2% a finales del año, desde el 9% registrado en 2012. El abandono del mercado de trabajo o la falta de incentivos para incorporarse al mercado (falta de perspectivas, bajos niveles salariales, etc.) es una particularidad especialmente importante del mercado de trabajo marroquí, especialmente notable en momentos de crisis en el sector agrario.

La población activa en paro ha aumentado a lo largo del 2013 un 4,1%, lo que supone 43.000 parados más, llegando a 1.081.000 personas, dato registrado al final del año. Este colectivo de parados reside mayoritariamente en medio urbano (80,6%), el 64% tiene entre 15 y 29 años, y el 64% lleva más de un año en el paro.

En general, el mercado de trabajo se caracteriza por una fuerte segmentación, predominio de lo informal, y por bajos niveles de productividad. El 65% del empleo creado por la agricultura, construcción y obra pública y servicios (principales motores del crecimiento a lo largo de la década 2000-2010, con más de un 80% del valor añadido total) ha sido empleo de baja cualificación, siendo además especialmente notable su escaso efecto multiplicador en el mercado de trabajo: según los análisis realizados por el Haut Commisariat du Plan, por cada 10 empleos directos creados, la agricultura genera 3 empleos indirectos, la construcción 2 y los servicios 3.

Por último, cabría destacar el fuerte incremento de la conflictividad social que viene experimentándose especialmente a raíz de la “Primavera árabe”. En abril 2011, el Gobierno abrió el marco de diálogo que entre otras cosas supuso un incremento del salario mínimo y las pensiones, elementos en aquel momento imprescindibles para poder mantener la “paz social”. El marco de la negociación colectiva está escasamente desarrollado, y aunque los niveles de sindicación son aun bajos, la conflictividad medida en horas no trabajadas se ha incrementado considerablemente, como ya se ha dicho, sea en un marco sindicado o no. Actualmente el Gobierno está preparando una Ley de sindicatos así como la regulación del derecho a huelga, que se espera poder presentar a patronal y sindicatos en un breve plazo de tiempo.

Cuadro de Distribución de la población activa

PIB per capita y distribución de la renta

Según datos del FMI, el PIB por habitante a precios corrientes, en USD fue de 2.885 USD en 2009, 2.850 USD en 2010, de 3.082 USD en 2011 y de 2.999 USD en 2012. La previsión del FMI para 2013 es que el PIB per cápita aumente hasta los 3.260 USD. En dírhams corrientes, el PIB per cápita fue según el FMI de 24.936 en 2011, 25.836 en 2012 y las estimaciones para 2013 son de 27.361 dírhams por habitante.

En lo que se refiere a la concentración de las rentas, la última encuesta del Haut Commisariat au Plan (HCP) para el año 2011, publicada en abril de 2012, ha puesto de manifiesto que el 20% de los hogares que tienen ingresos más altos acaparan un 52,6% de la masa de rentas totales. En el otro extremo, encontramos al 20% de hogares con menos ingresos recibiendo solamente el 5,4% de los ingresos. Así, la clase media (aquellos cuyos ingresos están entre 2.800 DH -alrededor de 265 €- y 6.763 DH -alrededor de 635 €- al mes) representaría un 53,3% de la población total, la clase modesta un 33,6% y la clase más pudiente un 13,1%. Cabe destacar que, para esos mismos límites salariales, el número de individuos pertenecientes a la franja más modesta disminuyó en 126.000 personas con respecto a la última encuesta, de 2007.

El Banco Mundial publica el Índice de Gini, medida de la equidad en la distribución de la renta nacional en un país, que para Marruecos era de 0,395 en 1999 y de 0,409 en 2007. Este dato sitúa a Marruecos entre Mauritania (0,405 en 2008) y Túnez (0,414 en 2005). Como un índice de Gini de 0 representa una equidad perfecta, y de 1 una inequidad perfecta, la distribución de la riqueza en Marruecos ha empeorado entre el 1999 y el 2007. En 1999 Marruecos se acercaba al valor de Portugal (0,385 en 1997) y desde entonces se desplaza hacia la inequidad en la distribución de la renta nacional. En cuanto al Salario Mínimo (SMIG), ha venido incrementándose  desde 2011 como respuesta a los movimientos sociales vinculados con la Primavera Árabe. Así, en 2011 se acordó una subida  del SMIG en dos fases situándolo ligeramente por encima de 1 €/hora: un 10% en julio de 2011 (11,70 DH/hora) y 5% a partir del 1 de julio 2012 (12,24 DH/hora).

La renta es inferior y está peor distribuida en zonas rurales que en zonas urbanas. El esfuerzo de las administraciones públicas por mejorar las condiciones de vida en el campo durante los últimos años, se ve reflejado en la disminución sobre todo del índice de pobreza rural. Según el Banco Mundial, Marruecos ha conseguido reducir la pobreza absoluta entre 2001 y 2008 desde el 15% al 8,8%, pero no ha cumplido los objetivos en educación, salud y empleo. En términos del Índice de Desarrollo Humano (IDH), según los datos del Banco Mundial, en 2012 Marruecos ha mejorado su posición (120 de 175 países), aunque sigue por debajo de los países con una renta per cápita similar.

Sector primario

La participación del sector agrícola en el PIB de Marruecos varía entre el 11% y el 15%, en función de las condiciones climáticas del año, da empleo en torno al 43% de la población activa, el 78% de la población activa rural, y tiene un papel destacado en los intercambios exteriores (entre el 15% y el 21% de las exportaciones globales y en torno al 19% de las importaciones).

La superficie agrícola útil (SAU) es de 8,7 millones de Has, lo que apenas representa un 12,25 % de la extensión total del país. El sector agrícola marroquí cuenta actualmente con cerca de 1,5 millones de explotaciones agrarias, de las que casi el 70% tiene menos de 5 Has y solamente el 13% son de regadío. Las explotaciones irrigadas son en su mayoría grandes explotaciones agrícolas, modernas y con una clara vocación exportadora, que producen el 80% de los cítricos del país (principal producto agrícola de exportación junto al tomate), el 35% de las hortalizas y el 15% de los cereales. Las principales exportaciones agrícolas marroquíes se centran en tres tipos de productos: los cítricos (26%), las frutas y verduras tempranas (14%) y las conservas vegetales (24%).

La producción agrícola marroquí está dominada por los cereales que ocupan una superficie de 5,3 millones de Has, especialmente el trigo duro. La distribución por cultivos de las explotaciones agrícolas se reparte de la siguiente manera: 65% destinada a cereales, 11% a plantaciones frutales, 10% a barbecho, 4% a legumbres, 4% a cultivos forrajeros, 3 % a hortalizas y el 3% restante a otros cultivos. Marruecos necesita acudir a los mercados internacionales, principalmente de Francia y Canadá, para compensar su déficit de cereales. Las importaciones marroquíes de cereales, dependiendo de la climatología, pueden llegar anualmente hasta un máximo de 6 mil millones de dírhams (unos 550 M€).

En los últimos años, las actuaciones de las autoridades marroquíes dentro del plan “Maroc vert” (2008-2020) han ido encaminadas a diversificar y modernizar la producción agrícola. No obstante, y a pesar de los esfuerzos de los poderes públicos para el desarrollo agrícola a través de proyectos para la extensión del regadío, la puesta al día de las estructuras catastrales (SIG agrícola), la modernización y la mejora del rendimiento de las explotaciones, préstamos blandos para comprar semillas y maquinaria, etc., este sector presenta todavía una productividad muy baja incluso en las zonas irrigadas. Así, la estructura de las explotaciones agrícolas, la poca formación de la mano de obra rural, los circuitos obsoletos de comercialización, la falta de técnicas modernas de producción, la falta de financiación adecuada, los precios intervenidos para los productos de base, etc., son factores todos ellos que contribuyen a que los rendimientos agrícolas se sitúen entre el 30% y el 70% de los rendimientos potenciales, para la mayoría de los cultivos, incluidos los irrigados.

En cuanto a la ganadería, contribuye con un 30% al PIB Agrícola y ocupa al 20% de la población activa rural. Sigue arrojando resultados positivos, no sólo por la mejora de las tierras de pastoreo y el reforzamiento de las medidas de mejora sanitaria para el ganado, sino también por el apoyo financiero para facilitar un aprovisionamiento regular de alimento para los animales, subvencionando para ello los costes del transporte de cebada (de producción nacional o importada). Se ha producido un incremento de la cabaña ganadera en los últimos años que cuenta actualmente con más de 25 millones de cabezas. Los últimos datos disponibles de 2011 señalan que hay 2,8 millones de cabeza de ganado bovino, 17,1 millones de ovino, 5,1 millones de caprino y 0,18 millones de camélidos. El sector factura anualmente unos 20.000 millones de dírhams (1.820 millones de euros). Existe una práctica autosuficiencia alimentaria en relación con la producción de carne roja y blanca y la tasa de cobertura se sitúa en torno al 90% para la leche.

Con la entrada en vigor de varios ALC, especialmente el Acuerdo agrícola con la UE, el sector agrícola marroquí tiene que hacer frente a grandes retos, para lo que tendrá que poner a punto su estructura productiva y de formación de la población agrícola. En esta línea, las autoridades lanzaron la estrategia 2020 de desarrollo rural, con un enfoque diferente al adoptado por las políticas agrícolas desarrolladas en este país en las últimas décadas. El objetivo prioritario de las distintas reformas agrarias en Marruecos ha sido tradicionalmente conseguir la autosuficiencia alimentaria y se han realizado arrendamientos a inversores extranjeros de parte de sus tierras comunales, con duraciones diversas en función del tipo de cultivo, administradas hasta ese momento por sociedades públicas.

En lo que se refiere al sector pesquero marroquí, contribuye entre el 2 al 3% al PIB y genera 62.000 empleos directos y 490.000 indirectos. Marruecos figura en el primer puesto de productores de pescado en África, y como vigésimo quinto a nivel mundial. Es el primer exportador mundial de sardinas. La pesca costera y la pesca de altura son las actividades que contribuyen en mayor medida a la producción del sector. Los productos desembarcados por la flota costera y artesanal se destinan al consumo (41,5%), conservas (15,7%), congelados (7,7%), harina de pescado (33,3%), salazón (1,2%), resto (0,6%). La flota pesquera marroquí está compuesta por 350 barcos de pesca de altura, 2.540 de pesca costera y 18.000 de pesca artesanal.

Las exportaciones de productos pesqueros de Marruecos representaron en 2011 1.200 M€, principalmente de productos congelados (41%), conservas y semiconservas de sardinas (38%), pescado fresco (13%), crustáceos y gambas (8%) y harinas y aceite de pescado (8%). El 70 % de las exportaciones marroquíes se destinan a la UE y especialmente a España.

El sector pesquero se caracteriza por una apertura cada vez mayor, que se hace patente a través de la creación de sociedades mixtas tanto en lo que se refiere a la pesca extractiva como a la industria conservera, de congelación, etc. Mediante la creación de este tipo de sociedades Marruecos recibe tecnología y formación.

Los productos pesqueros marroquíes entran sin pagar aranceles a la UE tras la entrada en vigor, en octubre de 2012, del Acuerdo UE-Marruecos de productos agrícolas y de la pesca. Un nuevo Protocolo pesquero con la UE está siendo negociado.

Marruecos lanzó en 2009 el “Plan Halieutis” para la expansión y modernización del sector pesquero, que tiene como objetivos aumentar las exportaciones a 21.900 millones de dírhams de aquí a 2020 y crear empleo, pasando de los 62.000 empleos directos  actuales a 115.000 en ese mismo año.

Sector secundario

La estructura del sector industrial en Marruecos refleja todavía, en parte, los efectos de la política industrial post-colonialista de sustitución de importaciones por producción local y la elevada protección frente a la competencia internacional. No obstante, la apertura de la economía a los mercados internacionales ha obligado a un gradual proceso de reconversión y reestructuración industrial.

El sector secundario en los últimos años genera entre el 26,2% (2010) y el 28,5% (estimación 2013) del PIB. Se caracteriza por su elevada concentración geográfica y por su elevada concentración sectorial. Casi el 40% de los establecimientos industriales se localizan en torno a Casablanca (lo que se conoce como el Gran Casablanca), seguida en importancia por la región de Tánger-Tetuán y, con mucho menor peso, la región de Rabat y la de Fez. Respecto al reparto sectorial, destaca el peso en el PIB de la industria agroalimentaria, seguida de la química y paraquímica, la industria del textil y el cuero, las industrias metálicas y metalúrgicas y la industria eléctrica y de electrónica.

Destaca asimismo la existencia de un pequeño grupo de poderosas compañías industriales en el sector privado que compiten con el resto caracterizado por el enorme peso de las PYMEs, que representan en torno al 85% de las empresas en el sector. En el caso de la industria manufacturera, las PYMEs suponen el 93% del total. Muchas de ellas de pequeño tamaño, de tipo familiar, con una baja cualificación de la mano de obra, poco desarrollo tecnológico y escasos medios financieros. Finalmente, en términos de exportación industrial, ésta proviene de forma mayoritaria de la industria textil, la cual en estos momentos se enfrenta a una competencia creciente en los mercados internacionales.

Dentro de la industria marroquí, el sector minero, y en particular el de los fosfatos, reviste una importancia esencial para la economía, representando de media en los últimos años un 3% del PIB, un 30% del valor de las exportaciones, empleando directamente a unas 40.000 personas y generando un millón de puestos de trabajo indirectos. Marruecos es el primer exportador de fosfatos del mundo, siendo el poseedor de las tres cuartas partes de las reservas mundiales (5.700 millones de toneladas). En un intento de añadir valor añadido al producto, desde 1996, la OCP, que realiza en régimen de monopolio la explotación y la producción de fosfatos y de sus derivados, tiene por objetivo aumentar el peso en las exportaciones de estos últimos (fertilizantes y ácido fosfórico) y reducir el de fosfatos.

El sector de la energía ha conocido en los últimos años cambios importantes, con un proceso de liberalización progresiva. Marruecos es un país altamente dependiente de las importaciones de energía, siendo el principal importador de petróleo de todos los países árabes. En efecto, más del 96% de su demanda de energía primaria se cubre a través de importaciones. Aunque cada año aumente la producción, también aumenta el consumo.

Con objeto de aumentar la producción, se busca aumentar la potencia de las centrales instaladas, diversificar las fuentes, y llegar a acuerdos entre el sector privado y la ONEE rama electricidad para desarrollar nuevas centrales de generación. Respecto al primer punto, destaca la puesta en marcha de la central térmica de Jorf Lasfar en 1995 y su posterior ampliación en 2003. Asimismo, destaca la construcción y puesta en funcionamiento, en enero de 2005, de una central eléctrica de ciclo combinado en Tahadart. Respecto a las energías alternativas se pretende diversificar la producción, a través de estaciones solares y eólicas, con objeto de que en 2020, el 42% de la energía producida provenga de las llamadas energías renovables (14% hidráulica, 14% eólica y 14% solar). Ya están funcionando parque eólicos al norte del país y se han proyectado otros nuevos en el sur. Se ha tramitado una Ley de Energías Renovables, además de otra de Eficiencia Energética. Se ha puesto en marcha un macroproyecto de construcción de cinco centrales solares para la producción de 2.000 megavatios.

Marruecos ha liberalizado un poco el mercado energético en los últimos años permitiendo a las empresas privadas la autogeneración de energía (previa autorización de la ONE) para autoconsumo y posterior venta del excedente, o incluso la producción para la venta bien a la ONEE bien a un consumidor privado con el que se firma un acuerdo de suministro eléctrico que debe validar la ONEE. En los dos casos, el máximo permitido es de 50MW.

Otro elemento determinante del sector eléctrico en Marruecos ha sido la conexión con España, de donde importa una buena parte de su demanda de electricidad y a la que exporta en momentos punta (verano en España). Actualmente se encuentran en funcionamiento dos interconexiones submarinas con capacidad para 1.400 MW y está en proyecto una tercera. Finalmente, cabe señalar que la distribución de la energía eléctrica está bajo el control del Ministerio del Interior en los centros urbanos, que han cedido la gestión del servicio a empresas privadas en determinadas ciudades: Lydec en Casablanca, Amendis en Tánger Tetuán y Redal en Rabat.

Respecto al sector de la construcción destaca su peso creciente en la economía. En los últimos años, el sector de la construcción es uno de los más dinámicos, gracias al desarrollo de importantes proyectos públicos de infraestructuras (construcción de autovías, carreteras, puertos, ferrocarriles) al desarrollo de proyectos turísticos y los planes para el desarrollo de nuevas ciudades y de lucha contra los barrios de viviendas insalubres con la construcción de viviendas sociales.

En cuanto al sector manufacturero marroquí, éste emplea cerca de 1,23 millones de personas, lo que representa el 13,4% del total de la población activa ocupada. Las últimas estadísticas del Ministerio de Industria y Comercio confirman la importancia en la estructura industrial marroquí de las industrias químicas y paraquímicas, la agro-industria y el textil y calzado. Juntas suponen el 80% del total de la producción industrial. El resto está formado principalmente por la industria metalúrgica, mecánica, eléctrica y electrónica.

La agroindustria tiene un papel determinante en la economía marroquí. Cuenta con cerca de 1.745 establecimientos industriales, lo que representa el 24% del conjunto de unidades industriales, de las cuales 299 unidades son empresas exportadoras. Produce cerca del 35% del total de la producción de las industrias de transformación. Sus exportaciones representan el 20% de las exportaciones industriales y emplea de forma directa unas 88.600 personas, esto es el 19% de la población activa ocupada en la industria. El sector se caracteriza por una gran mayoría de pequeñas y medianas empresas que generan poco valor añadido, frente a una pequeña cantidad de empresas importantes, algunas estatales, que además atraen inversiones extranjeras importantes. Entre estas últimas, ya privatizada, destaca Régie de Tabac, que perteneció a Altadis y actualmente pertenece a Imperial Tobacco, y la Centrale Laitière, participada en un 49% por Danone, y que es una de las empresas que presenta índices de rentabilidad más elevados.

En cuanto a la industria química y paraquímica, ésta engloba cuatro subsectores: refinado de petróleo, fosfatos y otros productos mineros transformados, la industria cementera y la farmacéutica. La industria de transformación de fosfatos y otros productos mineros ha mantenido un buen comportamiento en los últimos años, resultado de una buena integración vertical con la industria minera nacional. Por otro lado, la empresa líder en el sector de refinería de petróleo, Samir (tercera compañía de Marruecos, privatizada en los últimos años), atraviesa dificultades al no poder competir en precio con las importaciones de crudo refinado. Por el momento el mercado está protegido frente a la competencia internacional, pero Marruecos se ha comprometido a abrirlo. Cabe señalar que el alto coste de la energía es uno de los elementos que más afecta a la competitividad de las empresas en Marruecos, por lo que las autoridades eliminaron en 2004 el impuesto interior de consumo sobre el combustible.

Por el contrario, la industria cementera se está beneficiando en los últimos años de los importantes proyectos públicos de infraestructuras, turismo y viviendas sociales desarrollados por Marruecos.

En cuanto al sector farmacéutico, se trata de un sector muy internacionalizado con la presencia de importantes empresas extranjeras. El 70% de la demanda interna, todavía muy baja incluso en relación con otros países del norte de África, se cubre con producción local, mientras que el sector exporta aproximadamente el 10% de su producción. Actualmente, el Gobierno está poniendo en marcha planes para abaratar el precio de los medicamentos que todavía es más alto que en Europa.

En conjunto, las industrias químicas y paraquímicas cuentan con 2.041 establecimientos, 28% del total de establecimientos industriales, que generan el 37% de la producción industrial y dan empleo al 19% de la población activa ocupada en la industria. Dentro del sector, existen 170 empresas exportadoras. Existe además una alta participación de empresas con participación extranjera, aproximadamente el 22% de las empresas que generan el 51% de la producción del sector.

La industria textil y de cuero ocupa la tercera plaza en orden de importancia dentro de la industria marroquí. Representa en torno al 15% de la producción industrial y emplea a cerca del 47% de la población activa ocupada en la industria. El número de establecimientos se calcula en torno a 2.024 que emplean a cerca de 222.150 empleados. Este sector es uno de los más dinámicos en términos de exportación, realizando aproximadamente el 37% de las exportaciones. El sector se caracteriza por la convivencia de un número importante de empresas de pequeño tamaño, aproximadamente el 53% con un empleo de menos de 50 personas que generan el 11% de la producción del sector, frente a la existencia de grandes unidades que realizan la mayor parte de la producción. Así, las unidades que emplean más de 200 personas representan el 16% del total de empresas industriales y contribuyen al 61% de la producción del sector. El 55% de las empresas del sector son exportadoras. Destaca, asimismo, la importancia de las empresas con participación extranjera que se eleva al 16% de las empresas del sector, generando el 33% de la producción de esta industria.

El sector se enfrenta a una competencia internacional muy fuerte que puede poner en entredicho su futuro. Las autoridades marroquíes han puesto en marcha una estrategia de acompañamiento del sector y de adaptación a la nueva realidad internacional. En este sentido, la cercanía a Europa, la inversión en una mayor calidad y diseño y las ventajas que ofrece el acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, se presentan como las principales elementos que debe saber explotar la industria textil y de cuero marroquí para sobrevivir en un entorno más competitivo.

Finalmente, destaca por su papel en el desarrollo futuro de la industria el sector eléctrico y de la electrónica. Esta industria se está beneficiando de los planes del gobierno de electrificación rural y de apoyo al desarrollo del sector de componentes de automoción y ensamblaje. Actualmente genera alrededor del 6% de la producción industrial, da empleo al 7% de la población activa ocupada en la industria y representa el 14% de la exportación industrial. El número de establecimientos ronda los 200. El arranque de la producción en febrero de 2012, de la nueva fábrica  Renault en la zona franca industrial de Mellousa, integrada en el complejo portuario Tánger-Med, supone un fuerte espaldarazo al desarrollo de la industria del automóvil en Marruecos, y con ella toda la industria auxiliar, incluida la de material eléctrico y electrónico, objetivo prioritario del gobierno de este país. En el sector aeronáutico, la implantación de Bombardier en la región de Casablanca, con una inversión de 100 M€, ha supuesto un hito para Marruecos, que empieza a desarrollar un clúster sectorial.

La apertura del sector manufacturero a la competencia internacional, resultado de los distintos acuerdos firmados entre Marruecos y diferentes áreas, puso de manifiesto la falta de competitividad del mismo. En este sentido, las autoridades desarrollaron diferentes actuaciones entre las que destaca la lanzada en el año 2002 y que se conoció como el Programa de la “mise à niveau”. Éste pretendía modernizar el sector y preparar el mismo a la apertura de los mercados. No obstante, y a pesar de estas actuaciones, el Ministerio marroquí de Industria, Comercio y Modernización de la Economía reconoció, sobre la base de los resultados obtenidos en un reciente estudio realizado sobre la situación de la industrial marroquí, el denominado Informe McKinsey, que el proceso de modernización industrial emprendido en los últimos años no había dado los resultados esperados. La mayoría de los sectores industriales seguían caracterizándose por su falta de modernización y capacidad para desarrollar su actividad en un mercado abierto a la competencia internacional. En consecuencia, dicho Ministerio lanzó a principios de 2005 el conocido como "Plan de Emergencia" para el sector industrial, que permitió a las autoridades cambiar la estrategia seguida hasta el momento y centrar sus actuaciones en 8 sectores clave para la economía marroquí y que cuentan con mayores posibilidades de éxito en los mercados internacionales. Estos sectores son: el offshoring, el agroalimentario, la industria del automóvil, la de productos del mar, la aeronáutica, la industria textil, la electrónica y la artesanía industrial. Estos sectores serán los responsables del 70% del crecimiento del valor añadido industrial hasta 2015. El actual gobierno acaba de lanzar una nueva estrategia industrial  para 7 años (2014-2020), con un ambicioso programa que refuerce la contribución de la industria al PIB y a la creación de empleo.

 

Sector terciario

En relación con el sector servicios, todavía bastante protegido, cabe resaltar su creciente ponderación en el PIB marroquí, que ha oscilado en los últimos años entre el 60,1% de 2010 y el 58,6% estimado para el 2013. La población demanda de manera creciente más servicios y de más calidad.

El principal subsector dentro de los servicios es el turismo, considerado por las autoridades como uno de los sectores prioritarios. Aunque no se consiguió alcanzar el objetivo de 10 millones de turistas que se marcaba el plan Visión 2010, Marruecos ha lanzado el nuevo plan Visión 2020. En 2013 entraron en Marruecos 10 millones de turistas, un 7% más que en 2012.

La Visión 2010 se basó principalmente en el Plan Azur, en el cual se establecía, a través de las ayudas del Fondo Hassan II para el Desarrollo Económico y Social, la construcción de seis nuevas zonas turísticas integradas, posteriormente ampliada a siete. De las siete están terminadas dos, la localizada en Saidia que construyó  la empresa española Fadesa, y la de Mazagan junto a El Jadida.

Asimismo, la Office National Marocain du Tourisme ha establecido acuerdos estratégicos con los grandes mayoristas, y se ha procedido a una gradual apertura del especio aéreo que ha permitido la inauguración desde 2004 de vuelos directos entre diversas ciudades europeas (Madrid, Barcelona, Sevilla, Alicante, Málaga, Reus y Girona entre ellas) y Marrakech, Fez, Tánger, Casablanca y Agadir. Esta apertura culminó con la firma en diciembre de 2006 del acuerdo Open Sky con la UE, que ha permitido la introducción de compañías aéreas de bajo coste (EasyJet, RyanAir, Vueling, Jet4you, Air Arabia, etc.). La nueva tasa establecida en 2014 sobre los billetes (100 DH clase turística y 400 DH clase preferente) tendrá una repercusión sobre las líneas de las compañías de low cost que han criticado la medida.

En cuanto al sector de las telecomunicaciones, con la aprobación en 1996 de la Ley nº 24/96, que preveía la privatización de la empresa entonces pública Maroc Telecom, la creación de un órgano independiente y regulador del sistema (ANRT: Agencia Nacional de Reglamentación de las Telecomunicaciones) y la introducción de competencia en el mercado, se inició un proceso de liberalización y apertura que culminó con la concesión en 1999 de una segunda licencia de telefonía móvil, a favor de la compañía Meditel (consorcio liderado inicialmente por Telefónica y Portugal Telecom, los cuales ya no se encuentran entre su accionariado).

A partir de entonces y por diversos problemas de índole principalmente político entre la ANRT y la SEPTI (Secretaría de Estado encargada de Correos y Tecnologías de la Información) se produjo una paralización en el proceso de apertura, así como problemas relativos a la competencia entre las dos operadoras del móvil. El cambio en la dirección de la ANRT en septiembre de 2003 supuso el relanzamiento del proceso, que se plasmó en la concesión de nuevas licencias y por lo tanto en la incorporación de dos nuevos operadores de telecomunicaciones de telefonía fija y móvil: Meditel, y Maroc Connect, ahora denominado Wana, que forma parte del holding privado local, ONA. Wana lanzó su marca comercial  Inwi en 2010.

La liberalización del mercado de telefonía móvil y la consecuente competencia entre operadores, dio lugar a un aumento importante de la penetración de esta telefonía, que ofrecía mejores precios, en detrimento de la telefonía fija.

El número de abonados a móvil alcanzó en diciembre de 2013 los 42,4 millones, lo que supone una tasa de penetración del 129,13%. La distribución entre operadores, según las estadísticas de la Agencia Nacional de Reglamentación de las telecomunicaciones de diciembre 2013 fue: 42,85% Maroc Telecom, 29,18% Meditel y 27,97% Inwi. Por su parte, la telefonía fija, ha ido decreciendo hasta los 3 millones de abonados en diciembre 2013, con una tasa de penetración del 8,9%. La distribución entre operadores fue: 51,62% Inwi, 47,33% Maroc Telecom y 1,05% Meditel.

Respecto a las conexiones a Internet, Marruecos tenía 5,77 millones de abonados en diciembre 2013, con una tasa de crecimiento anual del 45,97%. La tasa de penetración alcanzó en diciembre 2013 el 17,58%, frente al 12,17% en 2012. La mayoría de los usuarios se conectan a través de 3G (85,5%) frente a los usuarios que se conectan a través de ADSL (14,47%). La distribución entre operadores del total de las conexiones a Internet en diciembre 2013, Maroc Telecom acapara el 55,1%, Meditel el 35,13% y Inwi el 9,77%. Destacar finalmente que el servicio de e-commerce está empezando a tomar forma en Marruecos. En 2012 unos 304.000 usuarios compraron algo a través de internet, lo que supone un crecimiento muy importante (112,5%)  respecto a los 143.000 de 2011. De todas las compras online, el 76% fue en sitio marroquíes y el 24% en sitios internacionales.

Finalmente, hay que señalar el desarrollo del comercio y el transporte en los últimos años. El comercio representa, el 12% del PIB, emplea al 13% de la población activa ocupada y capta el 3,2% de la inversión extranjera, aunque la cadena de distribución carece todavía de una estructura moderna (la estructura del comercio se analiza en un epígrafe posterior). Por su parte, los sectores ligados al transporte y las comunicaciones continúan caracterizándose por su dinamismo. El transporte, tanto de carretera, marítimo como el aéreo, está inmerso actualmente en un ambicioso programa de liberalización cuyo objetivo final es el de abaratar los costes de este servicio, lo cuales se mantienen en niveles elevados respecto a los países de su entorno, restando competitividad a los productos marroquíes

Por último, señalar la importancia que tiene en la economía de Marruecos el sector informal. Así, según un estudio publicado hace unos años por la Dirección de Estadísticas marroquí, se calcula que el número de empresas trabajando en la economía sumergida, excluyendo las agrícolas, es de más de 1.200.000, que dan empleo a cerca de 2 millones de personas (25% de la población activa) y genera alrededor del 17% del PIB. Opiniones independientes cifran la economía informal en torno al 40% del PIB de Marruecos.

Privatizaciones

Según datos del Ministerio de Economías y Finanzas marroquí, entre 1993 y 2010 se llevaron a cabo privatizaciones en Marruecos por un valor total de más de 87 mil millones de dírhams (casi 8 mil millones de euros). La mayoría de estas operaciones se concentran en el periodo 1993-1998, en el que se privatizaciones sobretodo empresas de refinado y transformación de petróleo (en los primeros años a países europeos y Estados Unidos; más adelante a países de Arabia Saudí), instituciones financieras y de concesión de crédito, la explotación de minas y de canteras de cemento, así como empresas de la industria siderúrgica,  del textil y el cuero, y del sector hotelero.

A partir de 1999 y hasta 2010, el ritmo de privatización desciende fuertemente, concentrándose las que se llevan a cabo sobre todo en el sector de las telecomunicaciones (con la privatización de Maroc Telecom) y la industria agrícola (abonos, caña de azúcar). Como casos particulares, en esta etapa se producen una privatización en el sector del tabaco (en el que entra la española Altadis en 2003), y en el montaje de vehículos de automoción (privatización de la empresa SOMACA, comprada por el Grupo Renault).

De 2007 a 2011, las privatizaciones han reportado al Gobierno marroquí 12 mil millones de dírhams (algo más de mil millones de euros), en comparación con los 41 mil millones de dírhams (cerca de 3.700 millones de euros) que obtuvo con las privatizaciones en el periodo 2002-2006.

En 2011 el Gobierno marroquí llevó a cabo las privatizaciones de la Sociedad de Sales de Mohammedia, por 655 millones de dírhams (60 millones de euros), y la cesión del 20% de las acciones de Banco Central Popular.

Por otro lado, en 2008 la CNSS (Caja Nacional de la Seguridad Social marroquí), obligada por la entrada en vigor de la ley 65.00 sobre la cobertura sanitaria obligatoria (que prohíbe a un organismo gestor de un régimen de seguridad sanitario obligatorio acumular la gestión y la prestación de cuidados), mantuvo conversaciones con inversores privados (entre ellos la empresa española UPS Hospitales) para la privatización de sus 13 policlínicas multidisciplinares. Sin embargo, finalmente la licitación se declaró desierta por la presión de los sindicatos y la falta de garantías de la empresa española para asumir los derechos laborales adquiridos por la plantilla de entonces, y el proyecto de gestión delegada está paralizado por el momento, habiéndose solicitado prórrogas al gobierno para continuar con la gestión directa hasta diciembre de 2014.

En 2013, durante la presentación de los Presupuestos de 2014 para su Ministerio, Aziz Rebbah, Ministro de Equipamiento y Transporte, anunció la privatización de la gestión de más de 970 radares de velocidad, así como la  de otros 120 radares que han aún de instalarse.

Igualmente, a final de noviembre de este mismo año, se han anunciado dos acciones de privatización:

  • La privatización del 30% del capital de la sociedad pública de explotación de puertos Marsa Maroc.

La delegación de servicios públicos de la ciudad de Casablanca a cinco Sociedades de Desarrollo Local (SDL), de carácter público-privado. Cinco de estas SDL se encargarán de gestionar los complejos deportivos y culturales, el equipamiento urbano y su mantenimiento, los ingresos, el control de las sociedades delegatarias de la gestión de desechos, y más adelante de los espacios publicitarios.