Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Desde 2007 ha habido pequeños cambios en la estructura sectorial del PIB y del empleo en Australia, donde siguen predominando los servicios que representa, a diciembre de 2012 el 71,7% del Producto Interior Bruto.

En el año 2012, el sector primario -agricultura, pesca y minería- se mantiene estable con un 12,6% del PIB. La minería aumentó su participación en el PIB al pasar del 7,3% al 10,2%, como consecuencia de la demanda de los países emergentes a pesar de la recesión internacional y de los altos precios de las materias primas.

La participación del sector manufacturero en el PIB se redujo del 8,2 por ciento en 2010/2011 al 7,8% en 2012. Por último, la construcción representa el 7,9% del PIB.

Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB (por sectores de origen y componentes del gasto) 2009
%
2010
%
2011
%
2012
%
POR SECTORES DE ORIGEN        
AGROPECUARIO 2,4 2,6 2,2 2,5
Agricultura 2,0 2,2 1,8 2,2
Ganadería, Silvicultura y Pesca 0,4 0,4 0,4 0,3
MINERÍA 9,9 10,0 7,3  10,2
MANUFACTURAS 9,1 9,2 8,2  7,9
CONSTRUCCIÓN 7,5 7,7 7,9  8,0
COMERCIO 9,4 9,2 8,7  9,4
HOTELES, BARES Y RESTAURANTES 2,2 2,1 2,3  2,5
TRANSPORTE 5,1 5,1 5,1  5,2
COMUNICACIONES 3,3 3,2 3,2  3,0 
ELECTRICIDAD Y AGUA 2,2 2,1 1,3 2,5
FINANZAS 10,9 11,1 9,7 10,1 
SERVICIOS PROFESIONALES 11,7 11,9 10,9 10,0
PROPIEDAD DE VIVIENDA 7,9 7,9 8,0 10,3 
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA 5,2 5,1 5,0 5,3 
EDUCACIÓN 4,4 4,3 4,5 4,5 
SALUD Y SERVICIOS COMUNITARIOS 6,1 6,0 5,9 6,3
CULTURA 0,9 0,8 0,9 0,8 
OTROS SERVICIOS 1,8 1,7 1,7 1,9 
TOTAL 100 100 100 100
         
POR COMPONENTES DEL GASTO        
CONSUMO        
Consumo Privado 53,6 53,6 56,0 53,2
Consumo Público 17,5 17,6 18,1 17,2
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 27,8 28,5 29,0 27,5
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 23,0 23,5 19,1 22,2
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 21,3 23,5 22,8 20,1

Fuentes: Australia Bureau of Statistics.

Evolución reciente de las principales variables económicas

Según los últimos datos oficiales, corregidos estacionalmente, el PIB real ha registrado una variación interanual (septiembre 2012 –septiembre 2013) del 2,3%.

En cuanto al sector exterior, las exportaciones, en 2013 incrementaron un 5,8% con respecto al año anterior, mientras que las importaciones disminuyeron en un 0,3%.

Desde principios de la crisis en 2008 la tasa de paro aumentó progresivamente alcanzando un máximo del 5,8% en octubre del 2009 y ha ido disminuyendo y situándose cerca del 5% para 2010, 2011 y 2012. No obstante, el dato de desempleo, corregido estacionalmente, correspondiente al mes de diciembre de 2013 es nuevamente de 5,8%. 

Según datos del Reserve Bank of Australia (RBA), la inflación interanual se sitúa en un 2,7% a diciembre de 2013, cinco décimas más que la registrada en el trimestre anterior. Los grupos que conforman el índice que más han contribuido positivamente a este dato son educación (+5,6%), alcohol y tabaco (+5,4%), sanidad (+4,4%) e inmobiliaria (+4,3%). La inflación queda así dentro del objetivo fijado por el RBA de mantenerla en una banda de fluctuación del 2 al 3%. El tipo de interés a diciembre de 2013, se mantiene en el 2,50%. 

El dólar australiano, que se había apreciado fuertemente respecto al dólar estadounidense durante 2011 y 2012, alcanzó un máximo de 1,1055 US$ en julio de 2011 y a partir de esa fecha ha ido fluctuando y depreciándose progresivamente hasta situarse a 0,8948 US$ el 31 de diciembre de 2013. También ha sido importante la depreciación con respecto al euro en los últimos meses desde que alcanzó su máximo en agosto de 2012 con 1AU$ = 0,8597 EUR y situándose en 0,6485 EUR el 31 de diciembre de 2013. 

El déficit por cuenta corriente, para el año 2013, se sitúa en 45.600 millones de AU$, un 26% menor al registrado en el año anterior, lo que representa un 2,9% del PIB. 

La balanza comercial en 2013 ha registrado un déficit de 7.100 millones de AU$, un 69% menos que el año anterior, en el que el déficit fue de 15.800 millones de AU$. La balanza de servicios, por otro lado, en 2013, registró un aumento de 200 millones de AU$, elevando el déficit total a 11.400 millones de AU$. La balanza de rentas a final de 2013 tuvo un ingreso neto de 46.200 millones de AU$, 16.400 millones de AU$ menos que en 2012. Por último, el déficit en la balanza de transferencias alcanzó los 2.062 millones AU$.

Australia presentó el 14 de mayo de 2013 sus Presupuestos para el año fiscal 2013-2014, con el anuncio de un déficit público de 18.000 millones de AU$, frente al déficit para el presente ejercicio que ascenderá previsiblemente a 19.400 millones AU$, lo que supone el séptimo año consecutivo con déficit. Aunque se había previsto regresar este año al superávit presupuestario, este objetivo se ha retrasado hasta el periodo 2015-2016, para evitar poner en riesgo el crecimiento económico y para proteger el empleo. El incumplimiento se atribuye al descenso de la recaudación impositiva, como consecuencia de la fuerte apreciación de la divisa nacional y de la caída de los precios de las materias primas. 

Según las previsiones oficiales publicadas en el Mid-Year Economic and Financial Outlook (MYEFO), las estimaciones de crecimiento del PIB bajan a un 2,5% para el 2014-15. Como estaba previsto en dicho informe el paro se sitúa a mediados del 2013, en torno al 6% y se prevé que alcance el 6,25% para 2014-15. La tasa de inflación se reduciría a un 2% en el ejercicio que finaliza en junio del 2015, bajando en 0,75% respecto a la cifra final de 2013.

Las últimas previsiones de The Economist (febrero de 2014) sitúan la tasa de crecimiento de Australia en un 2,7% para 2014-15, mientras que la inflación se mantendría alrededor del 2,5%.

A pesar de su buena gestión macroeconómica, y de su economía, relativamente fuerte, existe un riesgo de deterioro de las perspectivas económicas, ocasionado entre otros factores por la retirada del paquete de estímulo económico y la fragilidad de la situación económica y financiera mundial, así como por la creciente importancia del precio de los productos básicos, la dependencia de la deuda externa a corto plazo, y el elevado y aún creciente endeudamiento de los hogares.

La dependencia cada vez mayor de Australia respecto de la minería puede expandir el ciclo económico a medida que la economía sea más vulnerable a las oscilaciones de su relación de intercambio, ya altamente favorable. Australia debe hacer frente a diversos retos económicos y a sus posibles consecuencias sobre la política comercial, entre los que destaca la formulación de políticas macroeconómicas y estructurales adecuadas, que faciliten -en vez de obstaculizar- el ajuste a los efectos de la considerable mejora en la relación de intercambio, debida al auge del sector de la minería y la consiguiente apreciación del dólar australiano. Es probable que este último factor reduzca la competitividad de las exportaciones no mineras y de las actividades que compiten con la importación, a menos que se consiga mejorar su productividad. Ello tendrá importantes consecuencias para el patrón de crecimiento y estructura de la economía, al exigir una reasignación de los recursos nacionales.

Se precisa un ajuste estructural significativo de la economía no minera. El reajuste estructural inducido por el mercado y las reformas en que se basa el crecimiento de la productividad debería permitir a Australia fortalecer su competitividad internacional, sentar las bases para un crecimiento sostenido, y abordar el problema a más largo plazo del envejecimiento de su creciente población, el cambio climático, y la evolución tecnológica, que es posiblemente el principal factor determinante del crecimiento de la productividad multifactorial a largo plazo. Las autoridades consideran que el enfoque de la política comercial adoptado por Australia debe examinarse teniendo en cuenta los principios de unilateralismo, no discriminación, transparencia, y el preeminente principio unificador de la política comercial como parte indivisible de la reforma económica general.

Cuadro de Principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2009 2010 2011 2012
PIB
PIB (MA$ a precios constantes) 1.354.035 1.389.596 1.423.157 1.475.395
Tasa de variación real (%) 1,42 2,63 2,42  3,67
         
INFLACIÓN
Media anual (%) 1,77 2,92 3,3 1,76 
Fin de período (%) 2,1 2,7 3,0 2,2 
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) 3,27 4,35 4,70 3,68 
Fin de período (%) 3,75 4,75 4,25 3,0 
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x 1.000 habitantes) 21.866 22.172 22.512 22.906 
Población activa (x 1.000 habitantes) 10.954 11.190 11.390 11.515 
% Desempleo sobre población activa 5,58 5,23 5,09 5,24 
SALDO PRESUPUESTARIO
% de PIB -4,46 -4,93 -4,37 -3,73
DEUDA PÚBLICA
en MA$ 210.925 278.186 352.511 414.654
en % de PIB 16,81 20,51 24,41 27,86 
EXPORTACIONES DE BIENES
en MA$ 239.507 244.561 238.821 227.782
% variación respecto a período anterior -2,1 4,3 2,1 -4,2
IMPORTACIONES DE BIENES
en MA$ 200.646 210.579 227.362 242.119
% variación respecto a período anterior -8,98 4,7 7,4 6,1 
SALDO B. COMERCIAL
en MA$ 38.861 33.982 11.459 -14.337
en % de PIB 2,8 2,45 0,8 0,97
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en MA$ -54.181 -39.839 -32.409 -54.425 
en % de PIB -4,0 -2,9 -2,3 -3,7
DEUDA EXTERNA
en MA$ 729.809 718.165 724.117 760.596
en % de PIB 53,9 51,7 50,9 51,6 
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en % de exportaciones de b. y s. 11,5 9,1 7,4 6,5 
         
RESERVAS INTERNACIONALES
en MA$ 49.138 41.302 41.385 43.235
en meses de importación de b. y s. 2,9 2,3 2,2 2,1 
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en MA$ 428.202 448.671 370.312 408.343
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual 0,7927 0,9274 1,0332 1,0359 
fin de período 0,8929 1,0161 1,0174 1,0373 

Fuentes: Reserve Bank of Australia; Australia Statistics Bureau; the Treasury.

Nota: Datos de superávit y deuda pública se refieren al año fiscal finalizado en junio. Datos de inversión extranjera directa y deuda externa se refieren a posición a final de periodo.

Nota: Con el fin de evitar abruptas variaciones en las cifras absolutas se ha optado por utilizar como unidad de cuenta el dólar australiano y no el americano debido a la gran volatilidad de la divisa frente al USD.

Principales objetivos de política económica

La reforma estructural destinada a mejorar la competitividad internacional de Australia se ha centrado en el marco regulatorio, la innovación, la adaptación al cambio climático y el apoyo interno a determinados sectores, en especial al de los productos del sector del automóvil. La reforma de las infraestructuras de transporte continúa representando un reto importante.

Se está llevando a cabo un profundo programa de reforma fiscal, con miras a conseguir un sistema fiscal más justo, más simple y más competitivo internacionalmente. Concretamente, las autoridades han aumentado los impuestos sobre las rentas derivadas de los recursos naturales (por ejemplo, mineral de hierro, carbón, petróleo y gas), así como también han tratado de reducir la presión fiscal y de aligerar los costos de cumplimiento para las pequeñas empresas.

Asimismo, existe desde hace tiempo la necesidad de reformar los impuestos estatales, algunos de los cuales no están bien concebidos y provocan grandes pérdidas de eficacia en la economía, y la necesidad de conseguir ayudas para la industria mediante el sistema fiscal (o de otra manera), centradas en responder a las deficiencias del mercado más que a seguir ayudando a industrias ineficaces a expensas de la comunidad.

En mayo de 2009 se reformó el sistema de pensiones, a fin de proporcionar más apoyo a quienes más lo necesitan y mejorar la sostenibilidad del sistema de pensiones. El incremento de las pensiones se alcanzó sin aumentar la presión a largo plazo sobre el presupuesto. Se revisó el régimen de verificación de los ingresos, para seleccionar mejor a quienes más necesitan la pensión. Se modificaron los pagos de las pensiones para que resultara más fácil entenderlos y su disponibilidad fuera más flexible. A fin de responder al costo a largo plazo de la variación demográfica, las autoridades aumentarán progresivamente la edad de jubilación a los 67 años, a razón de seis meses cada dos años, comenzando en 2017.

El 1 de julio de 2009, Australia adoptó un nuevo marco jurídico e institucional para las relaciones laborales, con el comienzo de la Ley de Trabajo Equitativo de 2009. Esta legislación supuso un cambio significativo con respecto a la anteriormente en vigor, ya que hacía más hincapié en la negociación en la empresa con miras a vincular estrechamente los salarios con la productividad en el trabajo. Entre las iniciativas para impulsar la participación de los trabajadores figuraban: el aumento de los incentivos al trabajo, mediante recortes en el impuesto sobre la renta de las personas físicas y aumentos en el descuento tributario por cuidado de niños; reformas en los sistemas de educación, de servicios de empleo y de salud; y el programa Productive Ageing Package, destinado a fomentar la participación de las personas de edad madura, mediante medidas prácticas tales como programas de reciclaje y actualización de la cualificación, y mediante una mejor orientación gracias a la línea de asesoramiento profesional Keep Australia Working.

La llegada del nuevo gobierno conservador presidido por el Liberal Tony Abbot, sin duda supondrá un cambio en las prioridades del anterior mandatario laborista. Así, los apoyos públicos a las energías limpias se encuentran en trámite de una drástica reducción. En idéntica situación se encuentra el apoyo al transporte público -relegado frente al privado-.

Previsiones macroeconómicas

El presupuesto para 2012, a pesar de reflejar el compromiso del gobierno laborista con la austeridad, arrojó finalmente un déficit del 3% para el período 2011-2012. Asimismo, en ese mismo presupuesto se preveía un retorno al superávit (del 0,1%) para 2012-2013 que, finalmente, no se ha producido. Así, las últimas cifras presupuestarias establecen, para este último período, un déficit de caja de 18.800 M$A que equivale al 1,2% del PIB y situando el déficit fiscal en 23.500 M$A (1,6% del PIB).

La deuda neta alcanzó un 10,1% del PIB en 2012-13, lejos del objetivo marcado por el anterior Gobierno de situarla en el 9,4%. El ejercicio fiscal en Australia transcurre entre el 1 de julio al 30 de junio del año siguiente.

Las previsiones de crecimiento de la economía australiana siguen siendo las más altas dentro de las economías desarrolladas. Así, el FMI prevé un crecimiento total para 2013 del 3% y del 3,2% para 2014. No obstante, estas cifras suponen una disminución sobre la previsión inicial que se establecía, en ambos casos, en el 3,5%. Algo menos optimistas son las previsiones de The Economist que establecen un crecimiento para 2013 del 2,5% y del 2,8% para 2014. 

Política fiscal y presupuestaria

En cuanto a la política fiscal, una característica básica de los últimos presupuestos fue la consolidación de una estrategia fiscal a medio plazo con el objetivo del retorno a un superávit presupuestario.

Así, la estrategia del anterior gobierno laborista a lo largo de la crisis se basó, a corto plazo, en el establecimiento de estímulos fiscales que permitiesen la actuación de los estabilizadores automáticos. A medio y largo plazo, tomar medidas que permitiesen volver al equilibrio presupuestario.

El nuevo gobierno conservador hizo públicos, la última semana de septiembre, los resultados fiscales de 2012-2013 que mostró un déficit de 18.800 M$A que equivale al 1,2% del PIB. Esta cifra supone una mejoría frente a la estimación realizada en mayo de 543M$A.

A finales de octubre de 2013, el nuevo Gobierno anunció la creación la Comisión Nacional de Auditoría -cumpliendo así una promesa electoral clave- con el fin de definir el papel y el alcance del Gobierno en materia económica así como asegurar que el dinero del contribuyente se gasta de manera sensata y transparente. El primer informe de esta Comisión se espera para enero de 2014.

Asimismo, a finales de octubre, el nuevo Ministro de Hacienda anunció la iniciativa legislativa de incrementar el límite de deuda del Gobierno desde los 300.000 M$A hasta los 500.000 M$A con el objetivo de crear un colchón financiero ante la aparición de eventos no previstos.

A mediados de octubre, el nuevo Gobierno anunció su intención de derogar, a partir del 1 de julio de 2014, el impuesto sobre el carbono (Carbon Tax) y el impuesto sobre la renta minera (Minerals Resource Rent Tax).

La mejora en la relación de intercambio de Australia, como consecuencia del auge del precio de los productos básicos, y la consiguiente apreciación del tipo de cambio, ha suscitado un debate acerca del papel de la política fiscal a largo plazo, y se ha sugerido que el gobierno federal debería considerar la posibilidad de reservar el superávit resultante del auge de la explotación de los recursos, creando una especie de "fondo de estabilización".

Sin embargo, según un informe realizado por el Tesoro, el envejecimiento de la población y el cambio climático, entre otros, representan un riesgo significativo a largo plazo para la economía y la sostenibilidad de las finanzas públicas. A medida que la población vaya envejeciendo, la tasa de crecimiento económico disminuirá y la presión de gasto público aumentará, sobre todo en el sector sanitario. Estas cuestiones están siendo abordadas mediante un amplio programa que incluye: respaldo al crecimiento de la productividad mediante inversión en infraestructuras, innovación, formación y educación; replanteamiento del sistema sanitario para asegurar un máximo de eficacia y adopción de una estrategia fiscal estricta.

Política monetaria

En lo que a la política monetaria se refiere, el Gobierno suscribe el objetivo del Reserve Bank of Australia de mantener la inflación entre el 2% y el 3% a lo largo del ciclo.

A fin de contener las presiones inflacionistas, el Reserve Bank of Australia utiliza el tipo de interés oficial como mecanismo de ajuste. El RBA mantuvo los tipos estables hasta octubre de 2009, cuando comenzó su senda ascendente hasta situarse en el 4,75%, en donde se mantuvo hasta noviembre de 2011. A partir de esa fecha se registraron una serie de recortes hasta situar la tasa en el 3,0%. El 7 de mayo de 2013, el RBA, por sorpresa, rebajó los tipos de interés en un cuarto de punto hasta el 2,75%, una medida que busca impulsar el crecimiento económico del país. Una nueva rebaja del precio del dinero en septiembre lo ha situado en el 2,5%, el nivel más bajo de toda la década.

Australia ha mantenido su sistema de tipo de cambio flotante, en el que el tipo de cambio tiende a subir con la relación de intercambio, lo que reduce los precios de las importaciones y, por consiguiente, la inflación interna, además de facilitar la reasignación de recursos.

Sin embargo, el Reserve Bank of Australia puede intervenir en el mercado de divisas cuando existe temor de exceso de volatilidad en el mercado o cuando el tipo de cambio es claramente incompatible con los principios fundamentales económicos. Estas operaciones persiguen invariablemente estabilizar las condiciones del mercado más que cumplir objetivos en materia de tipo de cambio.

Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

A pesar de su buena gestión macroeconómica, y de gozar de una sólida economía, no podemos descartar la existencia de algún riesgo de deterioro de las perspectivas económicas. Así, podemos destacar como debilidades estructurales de la economía australiana: su dependencia de la exportación de minerales cuyo precio mundial se decide exteriormente y cuya demanda está muy concentrada en los vecinos asiáticos quienes, a su vez, están sufriendo una época de ralentización económica. Por otro lado, los hogares australianos tienen un alto nivel de endeudamiento. Esta deuda la financian bancos locales acudiendo a mercados exteriores.

Australia depende, cada vez más, de sus exportaciones mineras al tiempo que vive un paulatino declive industrial. Su dependencia monoexportadora la hace muy vulnerable ante cambios en la demanda o en la relación de intercambio. Por este motivo, Australia debe hacer frente a diversos retos económicos y a sus posibles consecuencias sobre la política comercial, entre los que destaca la formulación de políticas macroeconómicas y estructurales adecuadas, que faciliten -en vez de obstaculizar- el ajuste hacia una economía diversificada.

Se precisa un ajuste estructural significativo de la economía no minera. El reajuste estructural inducido por el mercado y las reformas en que se basa el crecimiento de la productividad debería permitir a Australia fortalecer su competitividad internacional, sentar las bases para un crecimiento sostenido, y abordar el problema a más largo plazo del envejecimiento de su creciente población, el cambio climático, y la evolución tecnológica, que es posiblemente el principal factor determinante del crecimiento de la productividad multifactorial a largo plazo.