Resumen de la estructura de la demanda

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Desde el punto de vista de la oferta, con los datos provisionales de 2013 (HCP), el PIB se desagrega en un 14,6% para el sector primario; 27,3% para el sector secundario y 58% del sector servicios. Su estructura económica se caracteriza por dos elementos básicos: por un lado, una excesiva dependencia agrícola (el sector agropecuario absorbe alrededor del 40% de la población ocupada); y por otra, la ausencia de recursos naturales energéticos, lo que hace que su tasa de dependencia de energía primaria se sitúe en tono a 97,3%. Se trata en cualquier caso del 1er productor y exportador mundial de fosfatos, con alrededor de un 30% de las reservas mundiales. La contribución al PIB de la minería en su conjunto se situaría en torno al 6%, si incluimos la industria de transformación. Por su parte el sector industrial tiene un peso relativamente importante aunque en progresiva disminución. Su principal componente, la industria manufacturera, se concentra fundamentalmente en tres actividades clásicas: la industria de productos químicos, la agroalimentaria y la industria textil y del cuero. A éstas se han añadido dos sectores manufactureros con alto potencial, el automovilístico, con el arranque en 2012 de la nueva planta de Renault en Tánger y sus proveedores, y el aeronáutico, con implantaciones significativas como la del grupo Bombardier. Finalmente, los servicios continúan teniendo un peso predominante y en aumento en el PIB, destacando especialmente en los últimos años, por su dinamismo, el turismo, el transporte, las comunicaciones, y los servicios de intermediación financiera e inmobiliaria.

A lo largo del 2013, y según los últimos datos del HCP, el sector primario aumentó su valor añadido en un 20,4%, como consecuencia de un crecimiento del 86,5% de la producción de cereales respecto al 2012, y de buenos resultados en otras actividades primarias como otros cultivos, ganadería y pesca.

Las actividades no agrícolas han seguido reduciendo su ritmo de crecimiento. De un 5% de media durante la década del 2000, a un 4,3% en 2012 y un 2% en 2013.

Las actividades del sector secundario han sufrido una caida en el 2013 del 0,7%, la segunda caida de los últimos años, tras la caida del 4,7% del 2009. La caida de actividad del sector secundario refleja la caida en 2013 del 1,6% del valor añadido minero y del 3% del sector construcción y obra pública. La industria manufacturera siguió en el 2013 con su reducción del ritmo de crecimiento: 2,3% en 2011, 1,5% en 2012 y sólo un 0,5% en 2013.   

De manera análoga, el sector servicios redujo su ritmo de crecimiento, desde el 5,9% del 2012 hasta el 3,3% en 2013. Las causas fueron una moderación en el crecimiento, tanto de los servicios de mercado hasta el 3,1%, como  en el caso de los servicios prestados por administraciones públicas, que pasaron de crecer el 6,7% en 2012 al 4,4% en 2013. 

Las previsiones del HCP para la desagregación del PIB en el 2014 son de un 13,5% el sector primario, 27,5% el secundario y 58,9% el terciario.

Desde el punto de vista de la demanda, el HCP estima que en el PIB 2013 el consumo doméstico supuso el 78,5% respecto al 79,3% del 2012. El consumo de los hogares de los residentes habría pasado del 60,1% en 2012 al 59,4% en 2013. El consumo de las administraciones públicas habría pasado del 19,2% en 2012 al 19,02% del 2013. Los crecimientos anuales 2013/2012 del consumo doméstico, consumo de los hogares y consumo de las administraciones públicas, fueron, respectivamente, del 3,9%, 3,6% y 4,7%.  

La demanda doméstica subió su contribución al PIB desde el 2,4% del 2012 hasta el 2,8% en 2013. 

La variación anual 2013/2012 de la Formación Bruta del Capital Fijo fue del 0,4%, en franca desaceleración respecto de ejercicios precedentes (2,5% en 2011 y 1,9% en 2012).

Las exportaciones de bienes y servicios aumentaron un 3,5% mientras que las importaciones se contrajeron un 0,7%.

El ahorro nacional subió desde el 25,3% del PIB en 2012 hasta el 26,4% en 2013.

La inversión, en términos de PIB, bajó desde el 35,3% del 2012 al 34,5% del 2013.

La necesidad de financiación de la economía marroquí bajó desde el 10% del PIB de 2012 hasta el 8,1% del 2013.

 

Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD (porcentajes )

2010

2011

2012

T3 2013     

AGROPECUARIO

15,3

15,5

14,7

 14,8

MINERÍA

4,3

5,6

3,7

 3,2

MANUFACTURAS

15,3

15,4

14

 14,2

CONSTRUCCIÓN Y OBRA PÚBLICA

6,8

6,5

5,6

 5,8

COMERCIO

10,6

10,4

9,8

 9,8

HOTELES, BARES Y RESTAURANTES

2,8

2,5

2,4

 2,5

TRANSPORTE

4,0

3,8

3,7

 3,7

COMUNICACIONES

3,4

3,0

2,2

 2,4

ELECTRICIDAD Y AGUA

2,8

2,6

2,3

 2,4

FINANZAS Y SEGUROS

5,9

5,9

5,5

 5,5

ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y S.S.

9,1

9,4

9,0

 8,9

EDUCACIÓN, SANIDAD Y ACCIÓN SOCIAL

9,7

10,2

9,3

 9,4

RESTO

9,9

9,3

17,9

 17,4

TOTAL

100

100

100

 100

Fuentes: Ministère de l´Economie et des Finances. Última actualización: enero 2014.

COMPONENTES DE DEMANDA EN RELACIÓN AL PIB (% S/PIB)

2010

2011

2012

CONSUMO FINAL HOGARES/PIB

57,3

58,9

59,7

CONSUMO FINAL AAPP/PIB

17,5

18,2

19,2

CONSUMO FINAL NACIONAL

74,8

77,1

78,9

TASA DE INVERSIÓN (FBCF)

30,7

30,7

31,4

VARIACIÓN DE STOCKS

4,5

5,3

3,9

INVERSIÓN

35,2

35,8

35,3

+ EXPORTACIONES

33,2

35,6

36,2

- IMPORTACIONES

43,1

48,7

50,4

SECTOR EXTERIOR

-9,9

-13,1

-14,2

TOTAL

100

100

100

 Fuentes: Haut Commissariat au Plan. Enero 2014.

Evolución reciente de las principales variables económicas

En 2013 el crecimiento económico fue del 4,3%, según datos del Haut Commisariat au Plan (HCP), muy superior al 2,7% de 2012, debido al buen comportamiento de las actividades agrícolas y de la demanda interna, así como a una cierta mejoría del entorno económico internacional. Dicho crecimiento se explica por el crecimiento del 20,4% del valor añadido del sector primario, que compensa con creces el débil comportamiento del valor añadido no agrícola, que con un crecimiento del 2% sigue un ritmo acusado de desaceleración (5,3% en 2011, 4,3% en 2012 y 2% en 2013).

Por otra parte, la inflación se mantiene controlada (1,9% para 2013), a pesar del nuevo sistema de indexación parcial de precios de algunos derivados del petróleo, introducido en 2012 y 2013.  En febrero 2014 el IPC ha subido un 0,4% en tasa interanual. En lo que se refiere al  paro, en 2013 se situó en el 9,2%, con un paro urbano y rural del 14% y 3,8% respectivamente.  Destaca el paro juvenil, que en la franja entre 15 y 24 años alcanza globalmente en 2013 el 19,3%, con mayor incidencia en medio urbano, donde sube al 36%.  

La mejora de la coyuntura, el continuado recorte de los gastos de inversión pública a lo largo del año pasado, el alivio generado por las transferencias del Golfo – alrededor de 900 M € recibidos en 2013, gran parte de ellos acumulados en reservas- y la introducción en septiembre 2013 de un sistema de indexación parcial de los precios energéticos internos con los precios del mercado internacional (coincidiendo con una tendencia bajista de los mismos), han permitido poner relativamente bajo control los déficits gemelos aparecidos en 2012 (7,3% en el déficit publico y 10% en el déficit corriente, con un déficit de la balanza comercial en torno al 24% del PIB), que obligaron al FMI a poner en marcha en agosto 2012 una línea de precaución y liquidez (LPL, prevista para países con relativamente buenos fundamentos económicos pero con riesgo de desestabilización por shocks externos) por valor de 6.200 M USD en dos años. La LPL ha sido reconfirmada en febrero de 2014, si bien por el momento no ha sido necesario su uso

Así, el año 2013 se cerró con un nivel de reservas en el límite establecido de 4 meses de importaciones, y las cifras estimadas de déficit público y corriente se sitúan en un 5,4% y 6,8% respectivamente, con una deuda pública mantenida en torno al 62% del PIB. El FMI, en su informe de febrero sobre la 3ª evaluación del país celebrada en diciembre 2013, ha mostrado su confianza en la situación macroeconómica y mantiene la necesidad de seguir profundizando en las reformas estructurales, como la caja de compensación, el sistema de pensiones o el sistema de tipo de cambio, para dotarlo de una mayor flexibilidad que permita una mejor gestión de las reservas.

Por el momento, los presupuestos 2014 prevén un crecimiento del 4,2% (por encima de la previsión del 3,9% del FMI y del 2,5% previsto por el HCP) y un déficit del 4,9%. Los elementos más destacables en el presupuesto 2014 son una previsión de reducción de los gastos de inversión y de la caja de compensación en torno al 16% en ambos casos (frente a un incremento de la masa salarial prevista del 5%), el inicio de la reforma del IVA, dirigida esencialmente a unificar tipos y ampliar base, eliminando gran parte de las exenciones distorsionantes, la introducción de la fiscalidad en la agricultura y, por último, la introducción de una semi amnistía fiscal para los activos en el extranjero no declarados que sean repatriados, con los que el gobierno espera entradas de capital en torno a 500 millones de euros. Hasta febrero 2014, gastos e ingresos estan aumentando en paralelo (7,8% y 7,4% respectivamente), manteniéndose por tanto una cierta neutralidad desde el punto de visa fiscal.

En lo que respecta a la balanza comercial, después de una ligera reducción del déficit comercial en 2013 (en un  3,2%), los datos del febrero 2014 señalan un nuevo aumento del 4,7% en términos anuales (crecimiento de las  importaciones  en un 3,8%, frente a las exportaciones en un 2,8%) situando la tasa de cobertura comercial de bienes en un 48,4%. Tambien el déficit corriente se ha resentido, debido a la caída de los ingresos del turismo,  las transferencias de emigrantes residentes en el extranjero y el flujo de IDE (en un 0,9%; 3,3% y 60,1% respectivamente).

Cuadro de Principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS (Datos en Euros)

2011

2012

 2013

PIB

PIB (millones de euros a precios corrientes)

71.349

 74.670

 78.914

Tasa de variación real

5,0%

2,7%

 4%

Tasa de variación nominal

6,1%

 3,5%

 4,8%

INFLACIÓN

Media anual

0,9%

 1,3%

 1,9%

Fin de período

-0,5%

2,6%

 1%

TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL

Media anual

3,25%

 3,06%

 3,00%

Fin de período

3,25%

3%

 3% (desde marzo 2012)

EMPLEO Y TASA DE PARO

Población (en miles de habitantes)

32.309

 32.889

 33.151

Población activa en miles de personas

11.538

11.549

 11.763

% Desempleo sobre población activa

8,9%

9%

 9,2%

DÉFICIT PÚBLICO

% de PIB

-6,2%

 -7,6%

 -5,4%

DEUDA PÚBLICA

en millones de euros

46.020

 52.375

 49.321

en % de PIB

64,5%

 69,6%

 62,5%

EXPORTACIONES DE BIENES

en millones euros

15.466

16.685

 16.382

Tasa de variación respecto al período anterior

+16,31%

 +7,89%

 -1,1%

IMPORTACIONES DE BIENES

en millones de euros

29.437

34.754

 33.978

Tasa de variación respecto al período anterior

+20,14%

 +18,06%

 -2%

SALDO B. COMERCIAL (bienes)

en millones de euros

-13.971

-18.069

 -17.596

en % de PIB

19,38%

 24,01%

 22,3%

SALDO B. CUENTA CORRIENTE

En millones de euros

-5.744

 -7.901

 -4.829

-en % de PIB

-8,0%

 -10,5%

 -7.2%

DEUDA EXTERNA

en millones de euros

16.838

19.190

 20.912

en % de PIB

23,6%

 25,7%

26,5%

SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA

en millones de euros

1.686

 1.158

1.640

en % de ingresos corrientes

5,3%

5,8%

 6,6%

RESERVAS INTERNACIONALES

en millones de euros

15.921

13.264

 13.995

en meses de importación de bienes y servicios

5

4,2

 4,3

TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR

Media anual

8,09

8,6284

 8,3896

Fin de período

8,46

8,4335

 8,2374

TIPO DE CAMBIO FRENTE AL EURO

Media anual

11,25

11,091

 11,161

Fin de período

11,14

11,148

 11,23

Fuentes: Haut Commissariat au Plan, Bank Al Maghrib, Office des Changes, Ministère des Finances. Última actualización: enero 2014

Principales objetivos de política económica

El presupuesto de 2014, aunque aparentemente expansivo sobre lo previsto en 2013, supone una continuidad en los recortes ya iniciados en este ejercicio, para poder alcanzar el objetivo del 3,5% de déficit presupuestario fijado por el FMI en 2016. Probablemente los avances sean demasiado lentos, y el nuevo equipo económico, sin apenas tiempo para establecer sus propias líneas directrices, y con excepción de la puesta en marcha de la amnistía fiscal, única aunque significativa iniciativa del nuevo ministro, se ha limitado a mantener la continuidad del presupuesto anterior, confiando en la evolución a la baja de los precios del petróleo y cargando de nuevo el ajuste en la inversión y buscando, a través del empleo público, aliviar parcialmente el previsible efecto negativo sobre la demanda interna del sistema de indexación y el crecimiento de los tipos marginales del IVA. En cualquier caso, queda una vez más pendiente de establecer un calendario creíble para una reforma real de la Caja de Compensación que permita el paso de un sistema de sostenimiento de precios a un sistema de apoyo de rentas.

En el medio plazo, el país debe continuar su proceso de reformas económicas estructurales, iniciado con algunas reformas en 2013 como la indexación de los precios de productos energéticos, que permita ir corrigiendo paulatinamente la dualidad económica existente mediante ganancias de productividad. Su nivel de desarrollo relativo, que permite aún fuertes ganancias de productividad, su posición estratégica desde el punto de vista geográfico hacia Europa y hacia África, unido a la estabilidad política y una regulación no restrictiva, permiten convertir a Marruecos en una economía atractiva para el capital extranjero, y por tanto con un fuerte potencial de crecimiento pese a la ausencia de grandes recursos naturales.

Previsiones macroeconómicas

El segundo gobierno de Benkirane tiene importantes retos frente a sí en un momento de difícil coyuntura económica. Desde el punto de vista de la política económica, el principal objetivo del Gobierno a corto plazo es poner en equilibrio dos objetivos que a priori van en dirección contraria: por un lado, el mantenimiento de medidas de apoyo a la demanda interna, tanto para compensar la crisis económica europea como para garantizar la “paz social” (es en este ámbito dónde se incluyen las subvenciones a los precios de los productos básicos); y por otro, el mantenimiento bajo control de los déficits público y exterior, enormemente presionados por las importaciones y las subvenciones a los precios de productos básicos. Todo ello sin que el Gobierno haya dado indicios de que podría flexibilizar su política de tipo de cambio, sino todo lo contrario. Las primeras medidas de indexación de precios de los productos del petroleo adoptadas en 2013 y  las reacciones de protesta de algunos sectores son señales claras de lo difícil que puede ser mantener todos esos objetivos simultáneamente.

Las previsiones de crecimiento para 2014 oscilan entre el 2,3% previsto por el HCP, el 3,6% del BM, el 4% del FMI y el 4,2% del gobierno en la Ley de Presupuestos. Para este año, el déficit presupuestario podría acabar en el 4,9% del PIB y el déficit por cuenta corriente entorno al 7,5%, después del 5,4% y del 7,8% respectivamente de 2013. Por su parte, de acuerdo con las previsiones del FMI, la inflación debería subir ligeramente al 2,5%, tras la indexación de los precios de  productos derivados del petroleo y el paro se situaría en el entorno del 9%.

Política fiscal y presupuestaria

La expansión de la política fiscal, marcada por la adopción de medidas sociales puestas en marcha en el marco de la Primavera Árabe, ha motivado que la Balanza de Pagos por Cuenta Corriente haya pasado de un saldo en porcentaje del PIB del -4,4% en 2010 al -8,1% en 2011 y en el entorno del -10% en 2012. Los ingresos ordinarios del Estado crecieron en el 2012 un 3,5% respecto al 2011, y los gastos ordinarios lo hicieron en un 11%. La principal consecuencia de esta política es la aparición de dos “déficits gemelos”, que para el 2013 han alcanzado en torno al 5,4% del PIB el déficit público y 7,2% del PIB el déficit por cuenta corriente, vinculado esencialmente con las importaciones energéticas y de otros bienes básicos para los que se mantiene una política de bienes subvencionados.

La insostenibilidad de la situación ha provocado la necesidad de ir introduciendo medidas correctoras paulatinamente, mediante subidas parciales de precios (junio 2013) o indexaciones parciales (septiembre 2013), hasta la puesta en marcha de una reforma global de la Caja de Compensación, que permita pasar  de un sistema de sostenimiento de precios a un sistema de sostenimiento de las rentas más desfavorecidas. La paz social ha impulsado asimismo al alza otros gastos corrientes (vinculados esencialmente con los salarios y el empleo público), mientras que a principios de año el Gobierno se vio obligado a realizar un recorte en la inversión pública en torno al 25% para compensar el fuerte crecimiento de los gastos corrientes. En cualquier caso, y pese a las medidas recientes que evidentemente tendrán un efecto restrictivo sobre la demanda interna, es previsible que el déficit siga creciendo por encima de la tasa de crecimiento del PIB, en torno al 5,4%, como se mencionó anteriormente.  

Política monetaria

En lo que se refiere a la política monetaria, el Banco Central la ejecuta mediante el control del tipo de interés interbancario diario (manteniéndolo próximo al tipo director, fijado en el 3,25% hasta marzo de 2012 y en el 3% desde entonces), el mantenimiento de un tipo de cambio cuasi fijo –anclado a una cesta de monedas donde predomina el euro- y el control parcial de los movimientos de cambio. Las presiones de liquidez del sistema, generadas por la caída  de las reservas internacionales, han obligado al Banco Central a una continua intervención en el mercado interbancario, estableciendo además una reducción progresiva de las reservas obligatorias del sistema. Desde marzo de 2012, en el que el Banco Central bajó el tipo director hasta el 3%, se sigue manteniendo en este nivel, dados los niveles aceptables de inflación y ante  una desaceleración del crecimiento.

Tanto el FMI como el HCP han propuesto una devaluación competitiva de la moneda marroquí que redujera las importaciones y potenciara las exportaciones. Pero hasta el momento, pesa más en el Gobierno marroquí el temor a un efecto inmediato inflacionista y a un mayor coste de las importaciones, que las hipotéticas ventajas que podrían obtenerse a través de una mayor competitividad vía precios del sector exportador.

Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

La economía marroquí ha registrado en los últimos años un crecimiento sostenido gracias a las numerosas reformas estructurales llevadas a cabo, fundamentalmente aquellas destinadas a mejorar el clima de negocios en el país. En este marco, se creó el Comité Nacional de Clima de Negocios (CNEA, en sus siglas en inglés) presidido por el Primer Ministro, y cuyo objetivo principal es ir mejorando los ratios e indicadores vinculados al mismo, esencialmente contenidos en los informes internacionales como el Doing Business del Banco Mundial y/o el Global Competitiviness Índex del World Economic Forum. Está  pendiente la aprobación de una nueva reforma de la Charte de l’Investissement que, junto con la nueva legislación de contratación pública (en vigor desde 1 de enero 2014), va dirigida a la simplificación administrativa y mejora del entorno de la inversión. Otras reformas, como la reforma de la justicia, el sistema de jubilaciones o la verdadera reforma estructural de la caja de compensación, van mucho  más lentas, aunque siempre figuren en la agenda del gobierno.