Estructura general del sistema fiscal

La estructura impositiva australiana es extremadamente compleja y está constantemente cambiando. En Australia los impuestos están repartidos entre los distintos niveles de gobierno: el Federal, estatal o territorial; y el nivel local.

Los impuestos federales son comunes para todos los estados, y que están regulados por la Australian Taxation Office (ATO). En este nivel de gobierno el principal impuesto es el derivado de los ingresos tanto de las personas físicas como jurídicas. También a este nivel se regula el GST (equivalente al IVA español), aranceles aduaneros, impuestos especiales (excise duties) y los impuestos sobre las ganancias no monetarias (fringe benefits tax).

En cuanto a los impuestos estatales o territoriales, cada estado impone un elevado número de impuestos y es responsable de configurar su propia legislación impositiva, regulación y tipos. Por este motivo, pueden existir remarcables diferencias entre los distintos impuestos y tipos los estados australianos. Los principales impuestos en este nivel de gobierno son el impuesto sobre las nóminas (payroll tax), impuestos sobre ciertos documentos y transacciones (stamp duties) e impuestos sobre terrenos (land tax). Más información sobre este tipo de impuestos se encuentra en las siguientes webs:

1. ACT.

2. NSW.

3. VIC.

4. QLD.

5. WA.

6. SA.

7. NT.

8. TAS.

Por último, en el caso de los impuestos locales, la mayoría están dirigidos a los propietarios de terrenos. Estos suponen menos del 5% de los impuestos que recaen sobre el sector privado.

Para más información sobre temas fiscales se puede consultar de manera gratuita la Legal Database de ATO, además la página Web de ATO tiene un listado alfabético de temas con información tanto para empresas como para particulares.

Sistema impositivo (estatal, regional y local)

El sistema impositivo australiano se corresponde con el de un país desarrollado, siendo la mayor fuente de ingresos de las arcas públicas el impuesto de la renta seguidos del de sociedades y el GST. La Australian Tax Office (ATO) es el organismo encargado de gestionar la totalidad de los impuestos; todos los ciudadanos deben solicitar en la ATO el llamado Tax File Number (TFN) y las empresas, por su parte, el Australian Business Number (ABN).

El pasado 2 de mayo de 2010 se publicó por parte del Gobierno el informe sobre el futuro sistema impositivo australiano, conocido por “Henry Review” al haberse llevado a cabo por el Secretario del Tesoro, Ken Henry. Asimismo, se hizo pública la respuesta del Gobierno sobre las 138 recomendaciones contenidas en el informe, entre ellas la introducción, a partir del 1 de julio de 2012, de un nuevo impuesto del 30% sobre los beneficios de la industria minera del hierro y carbón (Minerals Resource Rent Tax (MRRT)), así como la extensión del 40% sobre los beneficios de la industria del petróleo y gas (Petroleum Resource Rent Tax (PRRT)) también a los proyectos offshore. Además, se ha aprobado la reducción del 30% al 29% en el tipo impositivo sobre sociedades prevista para el ejercicio fiscal 2013-14, así como el incremento progresivo en la aportación obligatoria a los fondos Superannuation (ver capítulo 8) por parte del empleador, pasando del actual 9% al 12% en el ejercicio 2019-20.

Por otro lado, el Gobierno desestimó 27 recomendaciones consideradas polémicas, como la desaparición del Luxury Car Tax (LCT) y las modificaciones en el Wine Equalisation Tax (WET), ambos considerados como barreras al comercio por parte de la Unión Europea.

Si bien es cierto que el Gobierno está introduciendo cambios significantes en el sistema impositivo, y tiene el informe Henry como referencia del sistema impositivo del futuro, la presión por parte de la oposición y, sobre todo, de la industria, ha suavizado la reacción del Gobierno y la implementación inmediata de varias recomendaciones contenidas en el informe. No obstante, el Gobierno ha indicado que estas medidas son solo parte de una primera ola de reformas, y se esperan más cambios a corto plazo.

Para más información sobre el futuro sistema impositivo australiano consulte el siguiente enlace.

Imposición sobre la renta de las personas físicas

Hay diferentes tipos impositivos para individuos residentes y no residentes. Determinar si un individuo es residente en Australia en términos de impuestos sobre la renta depende de las distintas circunstancias de cada individuo.

Los residentes son gravados por sus ingresos mundiales, el tipo a pagar es progresivo y depende del tramo en el que se sitúe su base imponible, variando entre el 0% y el 45%. Además, los contribuyentes deben pagar el Medicare Levy. Generalmente, el Medicare Levy se calcula como un 1,5% de las rentas imponibles, aunque este puede variar dependiendo de las circunstancias de cada persona. Además, dependiendo del nivel ingresos imponibles y de si el individuo posee o no un seguro sanitario privado, se puede aplicar una sobrecarga del uno por ciento.

Los individuos no residentes sólo están gravados por sus ingresos procedentes de fuentes australianas a un tipo progresivo que varía entre el 29% y el 45%, según el tramo de ingresos. A los no residentes no se les exige el pago del Medicare Levy.

Imposición sobre sociedades

Las empresas residentes en Australia están sujetas desde 2005-06 a un tipo fijo del 30% de sus rentas imponibles. Por otro lado, las no residentes están gravadas por sus rentas de fuentes australianas (a parte de intereses, dividendos y royalties que están sujetos a la Withholding Tax) al mismo tipo que las compañías residentes.

Una empresa es considerada como residente en Australia a efectos fiscales si está establecida en Australia o, si mantiene relaciones comerciales en Australia y tiene bien su sede central en Australia o bien el poder de decisión en manos de residentes en Australia. Además, los criterios utilizados para considerar a una empresa como residente también dependerán de la entidad que sea, es decir, autónomo, sociedad, fiduciarias, etc.

Desde julio de 2002 los “wholly-owned corporate groups” (cuando una empresa controla al 100% a otra empresa) tienen la opción de ser gravadas como una sola entidad en términos de impuestos sobre beneficios.

Imposición sobre el consumo

El principal impuesto indirecto en Australia es el Goods and Services Tax (GST), que es el equivalente al IVA español.

El GST fue introducido el 1 de julio de 2000, y supone un tasa del 10% sobre una amplia gama de bienes y servicios. Además, el GST sirvió para sustituir a una serie de impuestos, principalmente del sector financiero, que eran considerados como ineficientes:

- El impuesto sobre ventas mayoristas abolido desde el 1 de julio de 2000.

- El Financial Institutions Duty y los stamp duties sobre valores negociables fueron también eliminados el 1 de julio de 2006.

- En una reunión del Consejo de Ministros en marzo de 2004, el Gobierno Australiano y los gobiernos estatales acordaron la eliminación de la Bank Account Debits tax a partir del 1 de julio de 2005.

Otros impuestos y tasas

Impuesto Tipo impositivo
Stamp Duty: Impuesto estatal que se aplica a los documentos escritos y ciertas transacciones como seguros e hipotecas. Los tipos varían según las transacciones y del Estado en el que nos encontremos. Ejemplo: Transferencia de inmobiliario. Tipo variable, hasta un 5,5% del valor total de la propiedad.
Payroll Tax: Impuesto estatal sobre los salarios pagados a los trabajadores. Se paga cuando el montante total de los salarios pagados en Australia excede el umbral exento. En NSW, por ejemplo, se aplica si el total de los salarios de una empresa o grupo de empresas relacionadas supera los 658.000 AU$ anuales El tipo varía entre los Estados, pero es cercano al 5,45% en la mayoría de casos.
Land Tax (impuestos territoriales)
Existe en todos los Estados y ACT menos en el Territorio Norte. Es un impuesto anual sobre el valor catastral de la tierra. Existen varias exenciones dependiendo del uso que se de a la tierra, incluyendo (en la mayoría de casos) la exención por residencia principal del individuo.
El gravamen es de 100 $ hasta el umbral de 387.000 AU$ (esta cifra es revisada anualmente) y de 1,6% para el valor total que supere el umbral. A partir del año fiscal 2011, para los casos en los que el valor total supere los 2.366.000 AU$, se aplicará un tipo marginal del 2%.
Fringe Benefit Tax (FBT)
Impuestos a pagar sobre ingresos no monetarios (determinados por el empresario) que se conceden a los trabajadores y / o a sus familiares.
46,5%.
Interest Withholding Tax
Retención sobre los intereses obtenidos por un no residente. Existen varias exenciones
El tipo general es del 10% sobre el interés bruto.

Fuente: Elaboración propia de la Ofecomes, a partir de los datos de ATO

Tratamiento fiscal de la inversión extranjera

El sistema fiscal australiano reconoce diferentes tipos de estructuras empresariales. La elección de una estructura u otra tendrá consecuencias impositivas, entre otros beneficios fiscales, por ejemplo las “pooled development funds” (inversiones en medianas y pequeñas empresas) o las “venture capital limited partnership” (inversiones de capital riesgo).

El Gobierno australiano está realizando diversas iniciativas para el fomento de las inversiones en el país como, por ejemplo, en el caso de iniciativas de capital riesgo. Si bien, cabe comentar que hasta la fecha no existe ningún acuerdo APPRI (Acuerdo de Protección y Promoción Recíproca de Inversiones) firmado entre España y Australia.

Régimen australiano sobre ingresos de fuentes extranjeras

El régimen australiano que grava los ingresos de origen extranjero incluye:

- El Foreign Tax Credit System (FTCS).

- Controlled Foreign Companies (CFCs).

- Foreign Investment Funds (FIFs)

El objetivo de las medidas sobre las CFCs es gravar a los accionistas australianos por su parte en ingresos pasivos de una CFC, ya que estos no son devengados a menos que dichas rentas sean gravadas de una manera comparable en un “listed country” o que la CFC satisfaga un “active income test”. Ejemplos de ingresos pasivos son los intereses, royalties o dividendos.

En términos generales, el régimen FIF actúa para prevenir que los residentes australianos inviertan en entidades extranjeras que acumulan, principalmente, ingresos pasivos como son dividendos e intereses de inversiones en cartera. La normativa sobre FIF complementa a las de las CFCs ya que se aplica sobre los intereses que se encuentran fuera de la normativa sobre CFCs.

Las rentas de origen extranjero procedentes de inversiones directas por parte de un residente australiano están generalmente exentas a nivel empresarial.

Las rentas procedentes del extranjero que no estén exentas están sujetas al impuesto sobre la renta australiano, aunque se les permite un crédito por el pago de impuestos extranjeros en contra de los impuestos pagaderos bajo la FTCs. Dicho crédito no puede exceder la cuantía del impuesto australiano que, de lo contrario, sería pagado por dicho ingreso extranjero.

Capital Gains Tax (CGT) and Foreign Residents

Las enmiendas sobre “Capital Gains Tax and Foreign Residents” fueron introducidas en el Parlamento australiano el 22 de junio de 2006. Estas enmiendas tienen como objetivo hacer a Australia un lugar atractivo para las empresas y para la inversión extranjera.

Dichas enmiendas, en primer lugar, han reducido el número de activos por los que un residente extranjero está sujeto al CGT australiano a: las propiedades australianas y a las acciones de sucursales australianas.

En segundo lugar, con el objetivo de mantener la integridad de esta reducida base impositiva del CGT, los residentes extranjeros estarán sujetos al CGT australiano cuando tengan sus activos australianos en entidades extranjeras. El CGT se aplicará ahora a los intereses de las inversiones directas (10% o más) en entidades australianas y extranjeras, donde más de la mitad del valor de dichos activos son atribuibles a activos subyacentes australianos.

Imputación y franqueo de dividendos

Los dividendos se encuentran gravados de manera diferente dependiendo de si el accionista es residente o no residente en Australia.

Generalmente, si una empresa paga o abona dividendos de un ingreso que ha estado sujeto al impuesto sobre beneficios australianos, los accionistas de la empresa tienen derecho a un crédito completo o parcial (“franking credit”) para compensar otras cargas impositivas.

Actualmente, sólo las empresas residentes pueden pagar o abonar dividendos franqueados a los accionistas. Sin embargo, en febrero de 2003 los gobiernos de Australia y Nueva Zelanda anunciaron una reforma para evitar la doble imposición sobre empresas que tienen presencia en ambos países.

Normalmente, los dividendos pagados a los no residentes están exentos de pagar el Withholding Tax en la parte que exceda a la cuantía del dividendo franqueado.