Estructura general del sistema fiscal

En EAU, a nivel federal, no existe legislación alguna en materia de impuestos, sino que cada emirato establece la suya. Así pues cada emirato tiene su propia legislación en materia de impuestos, sin embargo,  muchas de éstas regulaciones en la práctica no se aplican. Por ejemplo, los decretos  Abu Dhabi income tax decree 1965, Sharjah Income Tax Decree 1968 y Dubai Income Tax Decree en 1969 establecen un impuesto de sociedades por tramos que va desde el 0% al 55% en función de los beneficios.

En la práctica, Los siguientes tipos de impuestos no son de aplicación en EAU:

  1. Impuesto sobre la renta de las personas físicas: Aunque no hay ningún impuesto de este carácter, las Municipalidades de los emiratos, sí recaudan tasas (“Service tax”: Servicios en hoteles y entretenimiento.)
  2. Impuesto sobre ganancias de capital.
  3. Impuesto sobre el Valor Añadido.
  4. Impuesto sobre el patrimonio.
  5. Impuesto sobre sociedades.

Así pues, en la práctica estarían sujetas al Impuesto sobre beneficios:

-         Compañías petrolíferas, de la industria del gas y petroquímica. El tipo impositivo es el que hayan especificado en la concesión oportuna en Abu Dhabi y hasta el 55% en Dubai.

-         Sucursales de bancos extranjeros. Porcentaje fijo sobre los beneficios de la sucursal. 20% en Dubai.

Las sociedades dedicadas a otras actividades ni siquiera deben presentar declaración.

El denominado “Property tax” es un impuesto que grava bienes inmuebles. Están sujetos a este impuesto los arrendatarios de inmuebles destinados a:

-         Uso residencial: 5% de la renta anual

-         Uso comercial: 10 % de la renta anual

Sistema impositivo (estatal, regional y local)

 

La fiscalidad del establecimiento de empresas españolas en EAU viene determinada principalmente por:

-         Legislación fiscal de cada emirato (dado que no hay in impuesto a nivel federal).

-         Práctica habitual. Solo están sujetas las sociedades dedicadas al petróleo, gas o industria petroquímica.

-         la existencia del Convenio para evitar la Doble Imposición (CDI), publicado en el BOE el 23-01-2007 y 28-03-2007.

-         Zonas de libre Comercio o Fee Zones con regulaciones paralelas. 

Imposición sobre la renta de las personas físicas

No hay.

Imposición sobre sociedades

No hay un impuesto de sociedades federal, pero cada emirato cuenta con un impuesto sobre beneficios de empresas de determinados sectores de actividad (finanzas, hostelería, gas, petróleo, agua y electricidad).

TRIBUTACIÓN DE UNA FILIAL (LLC)

A) En EAU

Las filiales, normalmente constituidas en EAU como LLC tienen personalidad jurídica propia distinta de la matriz. También tienen personalidad jurídica propia las entidades de zona franca descritas anteriormente (FZCO y FZE). Serán sociedades residentes en EAU y estarán sometidas a la tributación de EAU. Así pues, no tributarán salvo las excepciones nombradas anteriormente (compañías petrolíferas, de la industria del gas y petroquímica y sucursales de bancos extranjeros).

Cuando la filial distribuya beneficios en forma de dividendos, la renta estará no sujeta y por tanto la empresa española percibirá el dividendo íntegro.

 

B) En España

De acuerdo con las normas generales que fomentan la internacionalización de nuestras empresas, las rentas obtenidas por la matriz española en la repatriación de las inversiones realizadas en el Golfo Pérsico están exentas en España, siempre que cumplan los requisitos establecidos en los artículos 21 y 22 del texto Refundido de la Ley del Impuesto de Sociedades con independencia de que se trate de dividendos o plusvalías por venta de las acciones de la filial. 

TRIBUTACIÓN DE UNA SUCURSAL O BRANCH

La matriz incluirá entre sus rentas, las de la sucursal. Por tanto, la mera obtención de beneficios por parte de la filial, en este caso sí tiene repercusión directa en la matriz ya que incrementa su cuenta de resultados

Aunque carecen de personalidad jurídica, las sucursales tienen la consideración de establecimiento permanente. Así pues, las rentas obtenidas por dicho establecimiento están exentas en España, siempre que cumplan los requisitos establecidos en los artículos 21 y 22 del texto Refundido de la Ley del Impuesto de Sociedades.

. FILIAL vs SUCURSAL O “BRANCH” SEGÚN CRITERIOS FISCALES

A la hora de valorar las dos alternativas en términos estrictamente fiscales, no se puede afirmar que existan ventajas entre una y otra, sin tener en cuenta otros muchos aspectos:

 

  • Tanto filial como sucursal tributarán en el país de origen por el Impuesto de Sociedades (u otro equivalente sobre los No Residentes), por el beneficio obtenido.
  • La filial dará lugar, además, a un impuesto sobre los dividendos repartidos, en muchos casos. Mientras que la sucursal no, salvo en los Estados que gravan la transferencia de sus beneficios España, por ejemplo, lo hace, aunque no cuando la matriz reside en un país de la Comunidad Europea; o en uno que tenga con España Convenio para evitar la doble imposición internacional en el que no se establezca expresamente lo contrario. Sin embargo,  España y Qatar aún no han firmado el Convenio para evitar la Doble Imposición. 
  •  El elemento diferencial del gravamen de los dividendos, frente a la previsible ausencia de gravamen adicional de las rentas transferidas por la sucursal, haría preferible a ésta. Aunque resultaría indiferente, en caso de que la carga fiscal total en origen resultara inferior a la tributación española, si en nuestro país no fuera aplicable la exención en la base imponible de las rentas extranjeras, puesto que en este caso, el menor gravamen exterior se vería completado por la tributación española, para llegar, en todo caso, a una misma imposición en España. 
  •  En las sucursales, dada su carencia de personalidad jurídica, no cabe minorar su beneficio por la vía del pago a la matriz de cánones, intereses, etc., aunque en general sí pueden pagar servicios de apoyo a la gestión en concepto de “participación en gastos generales de la casa matriz”. Siendo así esto en la generalidad de los casos, haría preferible a la filial si estas prácticas resultaran de interés, cosa que ya vimos que no siempre sucede. 
  • En el caso de obtención de pérdidas, la sucursal las integra inmediatamente en la base imponible de la casa matriz, mientras que la filial sólo puede dar lugar, en su caso, a la provisión de la cartera  de valores.  
  • Algunos de los Convenios firmados por España establecen que las rentas obtenidas a través de establecimiento permanente en el extranjero, sólo tributarán en el Estado de la fuente. Si esa   tributación fuera inferior a la española, sería interesante disponer de sucursal. Todo ello, de nuevo, si no fuera posible acogerse a los mecanismos que conducen a la exención en España de esas rentas.  
  • Si la empresa en el exterior va a operar con terceros países, en general, la sucursal no puede acogerse a los Convenios de Doble Imposición que el Estado donde reside  tenga firmados con esos países terceros.  
  • En caso de liquidar la inversión obteniendo una plusvalía, la producida en la sucursal tributa normalmente en el país de origen, mientras que la obtenida en las acciones de la filial,generalmente no. En tal caso, habría que comparar el gravamen que la plusvalía obtenida en la transmisión de la sucursal soportaría en el extranjero, más el de España si lo hubiera, con el  únicamente soportado en España por la plusvalía obtenida en la transmisión de la participación en la filial, que hasta podría ser nulo caso de poder acogerse a la exención en la base imponible, lo que presumiblemente haría preferible la filial.  
  • La inversión en filiales puede generar el derecho a la Dotación por depreciación del Fondo de Comercio Financiero, nunca aplicable a las sucursales, y sí en ciertos casos a las filiales.  
  • Y finalmente, si los beneficios repatriados a España fueran a ser objeto de gravamen diferencial en nuestro país, la figura de la filial permite el aplazamiento “sine die” de tal tributación, por la mera vía   de no repartir dividendos, cosa que no ocurre con la sucursal.  
  • Y en cualquier caso, habría que considerar la posibilidad de la aplicación de la transparencia fiscal internacional, que para las rentas imputables en transparencia neutralizaría la ventaja del aplazamiento.

Imposición sobre el patrimonio

No existe imposición sobre el patrimonio.

Imposición sobre el consumo

En la actualidad no hay impuestos sobre el consumo, sino recargos sobre servicios de hostelería y otros menores.

Otros impuestos y tasas

Existen recargos que recaudan las municipalidades sobre facturas de hoteles y restaurantes. Los tipos aplicables van desde el 10% (Dubai) al 15% (Abu Dhabi). Igualmente se aplican recargos sobre los montos de los contratos de alquiler.

Tratamiento fiscal de la inversión extranjera

En las zonas francas es donde se ha ido concentrando la mayoría de la inversión extranjera en EAU. En estas zonas, las empresas están exentas de tributación sobre sus beneficios.

Fuera de las zonas francas, sólo las entidades de crédito extranjeras están sometidas a un gravamen del 20% sobre sus beneficios netos por el hecho de no ser nacionales.

Dependiendo del emirato y de la actividad económica que éste quiera fomentar (turismo, industria, transporte, etc.), los inversores extranjeros pueden obtener “vacaciones fiscales” por periodos que van de los 5 a los 10 años.

A pesar de su escasa (o nula) imposición sobre la renta personal y de las empresas, EAU ha cerrado numeroso Convenios para Evitar Doble Imposición. Un Convenio de esta naturaleza con España está en vigor desde abril de 2007.