Sectores más interesantes para nuestro comercio

En el caso de Francia, una parte importante de nuestras exportaciones están constituidas por productos cuyos flujos dependen de decisiones tomadas fuera del ámbito español.

El sector del automóvil, que representa casi una tercera parte de nuestra exportación, evoluciona en función de la demanda francesa de vehículos y de las políticas de fabricación de las multinacionales implantadas en nuestro país. Un factor decisivo para que estos flujos se mantengan a un nivel elevado es conseguir la atribución de la construcción de nuevos modelos a nuestras plantas.

La maquinaria y materias primas, como el acero y el plástico, suponen casi una cuarta parte de nuestras exportaciones y son sectores cuya evolución depende exclusivamente del nivel de inversión y de actividad de la industria francesa.

Si a los sectores antedichos añadimos las frutas y hortalizas, tradicionalmente comercializadas en Francia y con capacidad de crecimiento prácticamente agotada debido a la importante cuota del mercado francés que posee España, se observa que la evolución de más del 60% de nuestras exportaciones depende de factores exógenos.

La proximidad geográfica y cultural nos da ventaja competitiva en sectores tradicionales como azulejos, jamón ibérico y serrano, aceite de oliva, vinagre de jerez, habitat, productos para el sector horeca, moda, calzado y mueble, a pesar de las dificultades de distribución y de la necesidad de renovar gamas.

 

Nuevos sectores de interés serían el de productos "gourmet", cosméticos, biotecnología, subcontratación industrial, equipos para policía y seguridad, energías renovables, tratamiento de agua y de residuos urbanos, servicios a colectividades y logística.