Sistema financiero

La fuerza y flexibilidad de la economía australiana ha gozado de 19 años de expansión económica ininterrumpida, con tasas superiores a la media global. Australia ofrece una localización altamente competitiva, junto con un entorno abierto y transparente y una mano de obra altamente cualificada. Este clima de trabajo, así como el rápido crecimiento de los fondos de pensiones y ahorro en Australia, han contribuido a la formación de un sector financiero fuerte, sofisticado e innovador. Australia ofrece a las instituciones financieras globales grandes oportunidades en un mercado doméstico en expansión y una localización ideal para los mercados de servicios de la franja horaria asiática, a modo de puente entre el cierre de los mercados estadounidenses y la apertura de los europeos.

Sistema financiero

En lo que al PIB se refiere, el sector financiero de Australia es comparable a países con un mercado financiero tan desarrollado como Japón, Canadá o Suecia. El sector de las finanzas y los seguros generó el 9,7% del PIB en 2011. Hoy en día, la economía australiana está basada en el sector servicios, y el sector financiero y de seguros equivale aproximadamente a la agricultura y la minería juntas, las dos industrias que tradicionalmente se han asociado a la economía australiana.

El nivel de actividad general en los mercados financieros australianos se ha mantenido boyante a lo largo de los últimos años. Este desarrollo se ha visto reforzado por el temprano apoyo del Gobierno australiano a la liberalización y su empeño en proveer a los operadores financieros con un sistema regulador excelente a nivel mundial. El apuntado crecimiento de los activos financieros en Australia se ha asociado con el desarrollo de la industria de la gestión de inversiones, y también con el aumento de la adquisición directa de acciones por parte de los ciudadanos. En definitiva, el sector financiero es sin duda uno de los sectores de mayor crecimiento de la economía.

El marco institucional está altamente desarrollado; la seguridad y la claridad del sistema legal, los compromisos de transparencia y resolución, así como las plataformas tecnológicas de alta calidad, permiten equiparar el mercado financiero australiano a los mercados de Estados Unidos y Europa. El sector financiero y de seguros está regulado por el Australian Prudential Regulatory Authority (APRA).

Liberalizado hace casi dos años, Australia cuenta con un sector bancario abierto, sofisticado y competitivo. Los bancos australianos, aunque son de reducido tamaño de acuerdo a los estándares globales, están altamente valorados y sus instituciones compiten con los mejores bancos del mundo en lo que a rendimiento se refiere. El Informe del Forum Mundial Económico 2001 situó al sector bancario australiano como el segundo del mundo en solvencia financiera, y también segundo en normativa y control. Al igual que la mayoría de las economías desarrolladas, los efectos de la crisis financiera global han tenido su impacto en los beneficios de los bancos australianos. Sin embargo, en el clima financiero actual, los bancos australianos están mostrando una gran solidez con respecto a sus contrapartidas internacionales, ya que ninguno ha quebrado o ha sido privatizado. Además, a pesar de la gran volatilidad bursátil en el último año, las cuatro entidades australianas más importantes (Nacional Australia Bank, Commonwealth Bank of Australia, ANZ Banking Group y Westapc Banking Corporation) figuran desde principios de este año entre las 12 primeras a nivel mundial en capitalización bursátil y con un rating crediticio AA, por encima de Morgan Stanley y Citigroup en EE.UU. y que Deutsche Bank en Alemania.

A 15 de marzo de 2011 los bancos controlaban alrededor de 2.663 miles de millones de AU$ en activos. La banca minorista está dominada fundamentalmente por cuatro bancos domésticos: National Australia Bank (NAB), Commonwealth Bank of Australia (CBA), ANZ Banking Group y Westpac Banking Corporation. Juntos, estos bancos controlan alrededor del 60% del total de los activos bancarios. Los cuatro mayores bancos de Australia alcanzan, en término medio, mayores tasas de rentabilidad que los bancos de países como Canadá, Hong Kong y Japón. Es preciso resaltar que, a finales de 2008, Westpac adquirió St. George Bank, el quinto banco australiano más importante, siendo la mayor fusión en la historia del sector financiero del país. Esta fusión fue permitida por el Australian Competition and Consumer Commission (ACCC) ya que no quebrantaba la norma de los Cuatro Pilares (Four Pillars), que prohíbe a los cuatro grandes bancos australianos fusionarse entre ellos.

En marzo de 2012 había 65 bancos autorizados en Australia, de los cuales 48 eran de propiedad extranjera (39 son sucursales/filiales de bancos extranjeros y 9 son bancos extranjeros establecidos localmente), y 17 eran nacionales. Existen, por otro lado, otros 16 bancos extranjeros con oficina de representación en Australia, entre los que se encuentran BBVA. Banco Santander cuenta, desde enero del 2012, con una oficina operativa en el país, con actividad en banca mayorista y project finance. En general, los bancos extranjeros en Australia se centran en el mercado mayorista, aunque bancos como Citibank, ING y HSBC Bank Australia son excepciones, ya que tienen una amplia presencia en ambos mercados, y también BankWest, que originalmente era un operador doméstico. Aparte de éstos, los mayores bancos extranjeros en Australia son Deutsche Bank, JP Morgan, BNP Paribas y ABN AMRO. El número de bancos extranjeros que opera en Australia se ha duplicado en los últimos 10 años, a medida que las instituciones de otros países han sido conscientes de las oportunidades que ofrece el mercado local y de las ventajas de utilizar Australia como base para las operaciones con Asia.

Australia cuenta con un sector de inversión bancaria estable, dada la amplia oferta de banca mayorista, seguros y servicios bancarios. Es una parte de la industria financiera especialmente competitiva, caracterizada por elevados estándares de calidad, plazos de trabajo e innovación de productos.

Líneas de crédito, acuerdos multilaterales de financiación

Aunque Australia es país elegible, no existen en la actualidad proyectos con financiación FIEM. Dado el nivel de renta del país, no es aplicable ningún fondo de las IFIs.

CESCE mantiene cobertura abierta sin restricciones a corto, medio y largo plazo. Australia se encuentra en grupo de riesgo nulo según la actual clasificación de la OCDE para créditos a la exportación.

Dado el nivel de renta del país, no es aplicable ningún fondo de las IFIs.

La AusAID, Agencia Australiana para el Desarrollo Internacional, es una agencia autónoma que forma parte del Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio. AusAID es responsable de gestionar el programa de ayuda internacional de Australia. El objetivo de este programa es apoyar a los países en vías de desarrollo para reducir la pobreza y alcanzar el desarrollo sostenible. Este organismo ofrece orientación y apoyo para las políticas de desarrollo, y planifica y coordina actividades junto con los países que lo necesitan. En este sentido, AusAID hace un trabajo similar al del Banco Mundial.

En la página Web de AusAID, se puede encontrar toda la información sobre los proyectos en curso (enlace), así como las formas de acceder a los concursos (enlace).

Australia tiene proyectos de desarrollo conjuntos con los siguientes países: Papúa Nueva Guinea, Bangladesh, Bután , India , Maldivas , Nepal , Pakistán, Sri Lanka, Birmania, Camboya, China, Timor del Este, Indonesia, Laos, Mongolia, Filipinas, Tailandia, Vietnam, Islas Cook, Fiji, Kiribati, Micronesia, Nauru, Niue y Tokelau, Samoa, Islas Salomón, Tonga, Tuvalu, Vanuatu, Afganistán, Irak y Territorios Palestinos. Cabe destacar el especial interés mostrado por los países de la región Asia-Pacífico, en donde Australia mantiene una posición de liderazgo en ayudas al desarrollo.

Por otro lado, los principales temas de este programa de ayuda se refieren a acelerar el crecimiento económico, gobierno y derechos humanos, salud y educación y estabilidad regional y cooperación.

Desde el punto de vista de AusAID, Australia se esfuerza por maximizar el crecimiento económico de los países en vías de desarrollo. Para promocionar una participación activa en la comunidad internacional, Australia apoya la asistencia técnica, el diálogo político y comercial y las nuevas tecnologías de la información. La apertura para la liberalización del comercio y los flujos de inversión es un factor clave para promover el crecimiento económico a largo plazo.

A fin de promover el crecimiento económico, éstas son las acciones que Australia ha puesto en marcha dentro del marco de AusAID:

- Mejorar el marco político y legal para el crecimiento del sector privado.

- Promover y facilitar el comercio a través de análisis y políticas comerciales, implantando sistemas de aduanas más eficientes.

- Apoyar las bases del crecimiento, por medio de inversiones en infraestructura, mano de obra cualificada, apoyo al sector privado para el desarrollo comercial y rural, regímenes basados en el cambio climático y el cuidado del medio ambiente, asumiendo el reto que ello supone para el crecimiento económico.

En lo que se refiere a cooperación conjunta con otros países, cuenta con acuerdos de colaboración con Alemania, ha desarrollado actividades de colaboración con Reino Unido y actualmente con las Islas Salomón.

Australia apoya al Banco Mundial de manera activa, tanto con sus aportaciones al capital mediante acciones como con aportaciones adicionales, a fin de apoyar diversos proyectos.

La pertenencia al Banco Mundial permite a Australia competir por proyectos para proveer bienes y servicios financiados por este banco. Las decisiones en la provisión de bienes y servicios se toman normalmente por los países que van a recibir esos bienes o servicios, bajo las normas acordadas por el Banco Mundial. Austrade (Australian Trade Commission - Comisión de Comercio Australiana), por medio de su red de oficinas nacionales e internacionales, apoya a las empresas australianas en la consecución de oportunidades de trabajo dentro del Banco Mundial. Asimismo, las oficinas de Austrade en los países de destino ofrecen apoyo, al representar allí los intereses de las empresas australianas.

Régimen de cobros y pagos al exterior

Se puede transferir y recibir fondos sin ninguna limitación y el cambio de moneda extranjera está permitido siempre que la operación sea efectuada a través de un banco o comerciante en divisas autorizado.

Los medios de pago utilizados en Australia son muy similares al resto de países con economías desarrolladas. La mayoría de importadores tienen relaciones comerciales con diversos proveedores extranjeros y, por lo tanto, operan con diferentes divisas

El tipo de Incoterm varía en función del producto a vender. Así, la mayoría de importadores esperan recibir la mercancía en FOB (o FCA) en dólares americanos; en el caso de los commodities en cambio (madera, especias...) frecuentemente se requerirá CFR (o CPT). En este sentido, los importadores australianos prefieren hacerse cargo de su propio seguro y no esperan el Incoterm CIF (o CIP). No obstante, en el caso de que las operaciones se hagan en CFR, CPT, CIF o CIP, también se ofrecerá el precio FOB (o FCA) ya que el arancel a la importación se calcula sobre el valor FOB.

En cuanto al medio de pago, la mayoría de productos importados a Australia son financiados por Carta de Crédito desde 30 a 90 días. No obstante, en el caso en el que exista una estrecha relación entre el exportador y el importador, la Transferencia telegráfica (Bpay) en una “open account” es el medio más utilizado, realizando el importador el pago en el momento que haya sido solicitado por el exportador y una vez que la mercancía haya sido cargada en el medio de transporte a utilizar. El tipo de cambio aplicado será el que esté en vigor en el momento de la transferencia entre los dos bancos. Los suministradores españoles, en principio, no deben tener problemas con el cobro de los fondos ya que Australia no cuenta con altas tasas de impagados.

Repatriación de capitales

Se puede invertir con total confianza en el país; los sistemas de regulación de Australia son más transparentes que los de los países de la región garantizando la seguridad en la planificación empresarial. No existe control de cambios y la moneda tiene carácter internacional. Los flujos de capital, remesas y repatriación de capital, la transferencia de royalties y pagos relacionados con operaciones comerciales no están regulados.

Australia goza de la clasificación crediticia más alta de toda la región por parte de las principales agencias de calificación crediticia internacionales.