La llegada de IED a América Latina cayó en 2017 por tercer año consecutivo
La UE y Estados Unidos continuaron siendo los principales inversores, aunque los primeros prevalecieron en América del Sur y los segundos en México y América Central.
Fuente:  CEPAL  -  11/07/2018
La caída continuada se puede explicar por la reducción de los precios de los productos básicos de exportación

El último informe publicado por la CEPAL sobre inversión extranjera directa (IED) en América Latina y el Caribe insta a los Gobiernos a promover la llegada de inversiones de calidad compatible con el desarrollo sostenible, sobre todo para incentivar un cambio en las estructuras productivas de los países que permita el cumplimiento de la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible.

A pesar de que el año pasado se caracterizó por el fuerte incremento de la economía global, la existencia de abundante liquidez, el optimismo de los mercados financieros y los elevados retornos corporativos, la llegada de IED a la región cayó por tercer ejercicio consecutivo hasta suponer 161.673 millones de dólares, un 3,6% menos que en 2016 y cerca de un 20% por debajo de la cifra alcanzada en 2011.

La caída continuada de la inversión desde ese año se puede explicar por la reducción de los precios de los productos básicos de exportación, que han lastrado el interés por las industria extractivas, así como por la mala situación económica registrada entre 2015 y 2016, especialmente en Brasil.

No obstante, estas dos tendencias fueron parcialmente revertidas durante el ejercicio pasado, cuando la región retomó la senda del crecimiento, con un incremento del PIB del 1,3%, y los precios de los metales y del petróleo subieron. Todo ello sirvió para que se recuperara en parte la rentabilidad de las inversiones, tras varios años de caídas, y para animar la reinversión de las ganancias, aunque no lo suficiente como para compensar lo perdido.

Mientras que en 2016 la gran mayoría de los países de la región experimentaron descensos en las entradas de inversión extranjera, la llegada de IED aumentó en casi todos al año siguiente. Sin ambargo, tres de las economías más importantes siguieron siendo testigos de fuertes caídas: Chile, en el que el descenso fue del 48%; Brasil, donde disminuyeron las entradas un 9,7%; y México, que registró una caída del 8,8%.

La entradas de inversión en Centroamérica aumentaron en 2017 por octavo año consecutivo hasta suponer 13.083 millones de dólares. Aquí, Panamá tuvo un papel determinante al captar cerca de 6.066 millones de dólares de IED.

Por su parte, los flujos crecieron un 20% en el Caribe hasta superar los 5.835 millones de dólares y solo la República Dominicana atrajo cerca del 60% de los mismos. La expansión del sector turístico fue clave para explicar esta evolución, pero los movimientos hacia el sector de los recursos naturales también aumentaron en Jamaica y Guyana.

Diversificación económica
El informe señala además que la caída en la llegada de IED a la región desde 2011 se concentró casi exclusivamente en el sector de los recursos naturales, con un descenso de las entradas cercano al 63% desde entonces. Estas disminuyeron un 11% en el sector de los servicios, pero aumentaron ligeramente en la actividad manufacturera.

Esta reorganización podría generar oportunidades para enfocar la inversión hacia aquellos sectores con mayor capacidad para impulsar un cambio estructural y el desarrollo de la región. Desde la propia CEPAL se subraya que las inversiones dirigidas a industrias como las energías renovables, las telecomunicaciones o la fabricación de automóviles, como está ocurriendo en Brasil y México, pueden ser claves para conseguir la necesaria diversificación de la estructura productiva, generar empleo y aumentar la riqueza.

Por otro lado, las salidas de IED de la región descendieron más bruscamente que las entradas al totalizar apenas 23.416 millones de dólares en 2017, un 34% por debajo de lo marcado en 2016 y menos de la mitad de lo que se registró en 2014. Las empresas latinoamericanas se expandieron entre 2006 y 2014, pero no lograron diversificar su estrategia más allá de las industrias extractivas, ni acceder con fuerza a otros mercados. Esto supuso que en un contexto de bajo crecimiento o, incluso, de recesión por los bajos precios de las materias primas, tuvieran que restringir sus operaciones internacionales.

OCDE y FAO prevén un aumento del 17% de la producción agropecuaria y pesquera de América Latina 

Añadir un comentario

ICEX se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios que, entra otras cuestiones: