Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Australia es una economía muy terciarizada. En la fase de transición actual ganan peso los servicios a empresas y los servicios educativos, a costa de la minería. En parte el fin del boom inversor minero se ha compensado con una mayor actividad en construcción residencial y en proyectos de infraestructuras. No obstante dentro de las exportaciones de bienes los minerales, productos agrícolas y alimentos y de forma creciente el gas natural, seguirán siendo partidas muy relevantes.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB (por sectores de origen y componentes del gasto)    2015201620172018
%%%%
POR SECTORES DE ORIGEN 
AGROPECUARIO3,33,03,23,1
MINERÍA8,89,19,09,0
MANUFACTURAS7,37,16,86,8
CONSTRUCCIÓN9,89,59,19,2
COMERCIO9,59,69,79,6
HOTELES, BARES Y RESTAURANTES2,72,82,72,8
TRANSPORTE5,65,55,65,4
COMUNICACIONES2,82,92,92,9
ELECTRICIDAD Y AGUA3,03,02,92,9
FINANZAS9,910,010,210,3
SERVICIOS PROFESIONALES11,211,311,611,8
PROPIEDAD DE VIVIENDA3,43,53,53,5
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA6,36,36,26,0
EDUCACIÓN5,65,65,65,5
SALUD Y SERVICIOS COMUNITARIOS5,65,75,85,9
CULTURA1,01,00,90,9
OTROS SERVICIOS2,12,12,12,1
     
     
     
TOTAL100100100100
     
POR COMPONENTES DEL GASTO 
CONSUMO
Consumo Privado56,662,457,4 
Consumo Público18,120,418,6 
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO26,725,524,2 
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS19,718,921,1 
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS21,121,121,1 

Fuente: Australian Bureau of Statistics

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Australia acumula más de dos décadas de crecimiento continuado (más de 27 años). De acuerdo con la última información publicada por el FMI, en el primer semestre de 2018 la actividad económica del país creció por encima de su potencial, con un aumento sólido del consumo, tanto privado como público, y la inversión residencial. Ello ha permitido compensar los efectos de los retrasos en los planes de inversión pública y de la sequía. El crecimiento del PIB en 2018 ha sido del 2,8%, según la última revisión del FMI en abril de 2019. Por otro lado, según la citada institución, la economía del país sigue avanzando en su proceso de ajuste y reequilibrio tras el fin de la inversión minera y el auge de los precios de las materias primas.

En términos generales, la evolución del mercado de trabajo ha sido favorable, con un fuerte crecimiento del empleo y una disminución del desempleo. Aun así, según apunta el FMI, el crecimiento de los salarios ha sido bajo y el subempleo aún se mantiene por encima de su promedio a largo plazo. Ello indica que la economía australiana aún tiene capacidad infrautilizada y explica por qué el aumento del empleo no ha generado presión salarial. La tasa de desempleo en 2018 se ha situado en el 5,1%.

Aun en un contexto de una política monetaria de tono relajado, la ausencia de presión salarial y otro tipo de costes han permitido que la inflación se mantenga por debajo del rango objetivo de 2 a 3% fijado por Banco Central.

Por otro lado, la posición externa de Australia parece reflejar, a grandes rasgos, la evolución de los fundamentos económicos y las políticas articuladas por las autoridades del país. El déficit por cuenta corriente se redujo entre 2017 y 2018, en buena parte como consecuencia de un fortalecimiento de los términos de intercambio, así como de un incremento en las exportaciones de nuevos recursos, incluido el gas natural licuado (GNL).

Por su parte, el mercado de la vivienda se encuentra en pleno proceso de corrección tras un periodo de fuerte expansión. El recorte de los tipos de interés, el debilitamiento de la demanda de inversores -nacionales y extranjeros-, así como el endurecimiento de las condiciones crediticias y los requisitos de capital bancario son los principales factores que explicarían esta evolución. Pese a la corrección ya experimentada, según los analistas, las vulnerabilidades acumuladas asociadas a los precios de la vivienda y a los niveles de endeudamiento siguen resultado elevadas.

El FMI estima que el crecimiento económico de Australia se mantenga cerca de su tendencia, pese a que prevé que éste se modere ligeramente en el corto plazo. Las últimas previsiones del FMI (abril de 2019) sitúan el crecimiento de Australia en el 2,1% para 2019 y el 2,8% para 2020. 
 

 

 

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS2015201620172018
PIB
  PIB (M AUD a precios constantes)1.698.4461.745.6621.788.0941.836.053
  Tasa de variación real (%)*2,462,782,432,68
INFLACIÓN 
  Media anual (%)1,50 1,281,931,93
  Fin de período (%)1,71,5 1,91,8
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
  Media anual (%)2,081,751,501,50
  Fin de período (%)2,01,51,51,5
EMPLEO Y TASA DE PARO
  Población (x 1.000 habitantes)23.81624.19124.60224.992
  Población activa (x 1.000 habitantes)12.62612.77413.18113.380
  % Desempleo sobre población activa5,75,85,65,0
SALDO PRESUPUESTARIO
  % de PIB-2,8-2,6-1,5-1,2
DEUDA PÚBLICA
  en M AUD633.679698.269718.156738.614
  en % de PIB37,840,5 40,740,7
EXPORTACIONES DE BIENES
  en MAUD250.246259.069301.981345.342
  % variación respecto a período anterior-6,183,5316,56 14,36
IMPORTACIONES DE BIENES
  en M AUD275.885267.035288.218317.208
  % variación respecto a período anterior4,35-3,217,9310,06
SALDO B. COMERCIAL
  en M AUD-25.639-7.96613.763 28.134
  en % de PIB-1,56-0,470,76 1,48
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
  en M AUD-76.915-55.435-46.415-40.800
  en % de PIB-4,69-3,25-2,57-2,15
DEUDA EXTERNA NETA
  en M AUD1.002.3691.003.1891.013.735 1.082.875
  en % de PIB61,0958,8356,0757,08
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
  en M AUD 23.36822.168 23.176 25.546
  en % de exportaciones de b. y s.7,236,585,995,83 
RESERVAS INTERNACIONALES (excluido oro)
  en M AUD67.00055.43581.47472.326
  en meses de importación de b. y s.5,226,454,445,47 
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
  en M AUD51.23260.79750.85176.025
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
  media anual0,74650,74340,76920,7452
  fin de período0,73060,72360,78000,7058

Fuentes: Reserve Bank of Australia; Australia Bureau of Statistics (ABS); the Treasury; IMF.

* Los datos sobre la tasa de variación real se han obtenido del ABS. La revisión del IMF sitúa esta tasa en 2,8% para 2018, ligeramente por encima de la que aparece en la tabla.

Nota: Los datos de saldo presupuestario, deuda pública, deuda externa, servicio de la deuda se refieren a la posición al final de periodo. El resto de variables, salvo que se indique otra referencia se corresponden con los datos del año fiscal australiano finalizado en junio.

Con el fin de evitar abruptas variaciones en las cifras absolutas se ha optado por utilizar como unidad de cuenta el dólar australiano y no el americano debido a la gran volatilidad de la divisa frente al USD.

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Principales objetivos de política económica

Australia es una economía en transición por dos motivos: el primero, el fin del boom minero que, durante la última década, ha encabezado el crecimiento económico de Australia. Así, las fuertes inversiones en capacidad extractiva se han transmitido al resto de la economía al incrementar en un 13% el ingreso disponible de los hogares al tiempo que, en plena crisis financiera global, reforzaba el tipo de cambio de la divisa australiana con las correspondientes consecuencias negativas para los demás sectores exportadores (manufacturas y agricultura). A pesar de ello la desindustrialización que suele acompañar a este efecto denominado "enfermadad holandesa" no se ha producido de manera notable y en particular el sector servicios (turismo, educación, servicios profesionales) ha conseguido aumentar su competitividad y sus exportaciones a pesar de la fortaleza del tipo de cambio.

El segundo motivo hace referencia a los sucesivos cambios de gobierno. La coalición liberal-conservadora que sustituyó a los sucesivos gobiernos laboristas pretende definir una nueva Australia basada en valores distintos a la socialdemocracia. Entre las medidas adoptadas por el gobierno de la coalición destacan, en primer lugar, retornar al equilibrio presupuestario (en el ejercicio 2019-2020 ya se espera alcanzar el primer superávit de las cuentas públicas) para lo cual no se incrementará el gasto en ninguna partida si no viene acompañado de una reducción similar o superior en otro concepto. La Iniciativa Innovation Agenda, la negociación de nuevos acuerdos comerciales, son medidas dirigidas a facilitar la transición hacia un modelo económico en el que la minería está llamada a no ser ya el principal sector impulsor del crecimiento.

La mejora de las infraestructuras de transporte es una necesidad reconocida por todos, analistas internos y externos. El gobierno de la coalición y varios gobiernos estatales han lanzado ambiciosos planes de inversión en infraestructuras que se extenderán durante la siguiente década para reducir el gap derivado de años pasados de insuficiente inversión.

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Previsiones macroeconómicas

Australia ha logrado encadenar más de 27 años de crecimiento económico ininterrumpido y las previsiones macroeconómicas siguen siendo optimistas en el corto plazo.

De acuerdo con la información publicada por el FMI, en el primer semestre de 2018 la actividad económica del país creció por encima de su potencial, con un aumento sólido del consumo, tanto privado como público, y de la inversión residencial. Ello ha permitido compensar los efectos de los retrasos en los planes de inversión pública y del episodio de sequía en el país. El crecimiento del PIB en 2018 ha sido del 2,8%, según la última revisión del FMI en abril de 2019.

Por otro lado, según la citada institución, la economía del país sigue avanzando en su proceso de ajuste y reequilibrio tras el fin de la inversión minera y el auge de los precios de las materias primas. Podrían, no obstante, aparecer riesgos globales derivados de la ralentización del crecimiento de la economía China, el repunte del proteccionismo y las tensiones en el comercio internacional. Desde el punto de vista de la economía interna, los riesgos podrían provenir del reajuste en el mercado de la vivienda (posible efecto riqueza negativo debido a la contención/bajada de precios) así como de la necesidad de mejorar la productividad en el mercado de trabajo. 

 

 

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Política fiscal y presupuestaria

El principal objetivo en materia fiscal del gobierno ha sido la paulatina reducción del déficit fiscal hasta alcanzar el equilibrio presupuestario y, posteriormente, el superávit de las cuentas públicas. El gobierno prevé alcanzar el primer superávit en las cuentas públicas al final del ejercicio presupuestario 2019-2020 (el año fiscal comienza el 01 de julio y termina el 30 de junio del año siguiente). En el proyecto de presupuestos se identifican cuatro prioridades: lograr el superávit de las cuentas públicas, crear más puestos de trabajo, reducir la carga impositiva y garantizar los servicios públicos fundamentales como Medicare, educación, hospitales y transporte.

Por el lado de los ingresos el gobierno está tratando de simplificar el Impuesto sobre la Renta (está prevista una reducción de tramos de cuatro a tres para el ejercicio 2024-2025) y en el ejercicio 2019-2020 se contempla una bajada de impuestos para las rentas bajas y medias (de menos de 126.000 AUD) con un ahorro de hasta 1.080 AUD. El gobierno está tratando también de beneficiar a las PYMEs australianas. Se contempla la continuidad de las deducciones sobre la base imponible que se vienen aplicando y se espera que el impuesto de sociedades se reduzca desde el 27,5% actual hasta el 25% en el ejercicio 2021-2022. Recientemente se ha ampliado el limite de facturación máxima para ser considerada pegueña empresa desde 25 a 50 millones AUD.

Por el lado del gasto, las previsiones para el ejercicio 2019-2020 es que el gasto público se mantenga alrededor del 25% PIB. Además del mantenimiento de los servicios públicos fundamentales (sanidad y educación) así como otras medidas contempladas en el ejercicio es destacable el gasto en inversión, en particular, el programa de gastos en infraestructuras. En el ejercicio 2019-2020 el proyecto de presupuestos incluye 23.000 millones de AUD para inversión en infraestructuras de transportes y un incremento de este gasto hasta los 100.000 millones de cara a los próximos 10 años.  

 

 

 

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Política monetaria

La política monetaria la define el RBA (Reserve Bank of Australia) siendo su principal objetivo el control de la inflación entre el 2% y el 3%, actuando para ello sobre el tipo de interés del dinero que presta a las entidades de crédito. Durante los últimos ejercicios el RBA ha seguido una política monetaria acomodaticia y ha ido reduciendo los tipos hasta situarlos en el 1,25%. La última decisión del Board del RBA de reducción de los tipos de interés (0,25% hasta situarlos en 1,25%) ha sido en junio de 2019. La decisión se ha justificado por factores externos como la ralentización del crecimiento económico global y la escalada de los riesgos derivada de la guerra comercial entre China y EEUU, pero también por factores internos como la inflación (situada en niveles muy reducidos) y la evolución del crecimiento de la economía australiana.

Por otro lado, Australia ha mantenido su sistema de tipo de cambio flotante, en el que el tipo de cambio tiende a subir con la relación de intercambio, lo que reduce los precios de las importaciones y, facilita la reasignación de recursos. Además, el Reserve Bank of Australia puede intervenir en el mercado de divisas cuando existe temor de exceso de volatilidad en el mercado o cuando el tipo de cambio es claramente incompatible con los principios fundamentales económicos. Estas operaciones persiguen estabilizar las condiciones del mercado más que cumplir objetivos en materia de tipo de cambio.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

 La economía australiana vive, en la actualidad, un período de transición en su modelo productivo. Así, la inversión en minería dejará de ser el motor económico australiano para dar paso a una economía más diversificada. No obstante, el cambio no está exento de desafíos.

En primer lugar, cabe destacar el progresivo envejecimiento de su población. Las previsiones apuntan a que el número de australianos mayores de 65 años crezca considerablemente hasta alcanzar el 25% de la población en 2042, de forma que la relación entre población empleada y jubilados se reduzca desde 5 trabajadores por jubilado en la actualidad hasta 2,5 en esa fecha.

Un segundo factor es la evolución de la relación real de intercambio australiana debido, principalmente, a la desaceleración china que supone una disminución en la demanda de mineral de hierro. Además, otras exportaciones tradicionales de Australia (como por ejemplo el carbón) también han sufrido un descenso notable. Estas caídas de precios no se compensaron con el fuerte descenso del precio del petróleo del que Australia sigue siendo importador neto. Por otro lado, esta tendencia parece que se está invirtiendo desde finales de 2016 con la recuperación de los precios del carbón y mineral de hierro. En realidad, la evolución del tipo de cambio amortigua los shocks y facilita la transición.

Por último, cabe destacar el fuerte crecimiento del precio de la vivienda en toda Australia pero especialmente en las grandes ciudades (Sydney y Melbourne). No obstante, esta tendencia parece que se ha revertido durante 2018 y los precios de la vivienda han tendido a moderarse.

Una de las iniciativas del gobierno federal ha sido el lanzamiento de la National Innovation and Science Agenda. El documento presentado gira alrededor de 4 ejes: respaldar a los emprendedores, mejorar la relación entre la investigación básica y la industria, atraer y retener el capital humano y, por último, liderar con el ejemplo. Entre las 24 medidas presentadas se encuentra un incremento presupuestario a los diferentes cuerpos de investigación (como CSIRO), así como diferentes fondos de I+D+i en entornos rurales, computación cuántica, investigación biomédica o big data. También pone en marcha iniciativas públicas como la creación de un organismo independiente de Innovación y Ciencia, un centro de mejora de la ciberseguridad o un mercado de aplicaciones para el sector público. Por último, introduce importantes reformas fiscales, contables y societarias para incentivar la inversión privada y facilitar la recuperación de la inversión.

Otra iniciativa relevante es el lanzamiento del NAIF con el fin de estimular el desarrollo económico del norte de Australia, es decir, la parte del país situada por encima del Trópico de Capricornio que comprende buena parte de los estados de Western Australia y Queensland y el Northern Territory .Se trata de un fondo de unos 3.200 millones de euros cuyo objetivo es ofrecer financiación concesional a proyectos de construcción de infraestructuras de energía, agua, transporte y comunicaciones. El gobierno quiere invertir en infraestructuras en la zona, porque cree que esta cuenta con un grandísimo potencial económico. A pesar de que en el norte de Australia apenas vive el 5% de la población, esta zona representa el 40% del territorio. En el norte de Australia se encuentran el 70% de las reservas del país de zinc, plata, hierro y plomo y el 90% de las de gas. Además, a pesar de que cuenta con el 60% de las precipitaciones del país tan solo el 2% del agua recogida proviene de dicha zona. Aparte de los recursos naturales hay otros sectores en los que también se ve gran potencial económico como el turismo y la medicina.

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