Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

AGRICULTURA

La agricultura de Bangladés ha ido perdiendo importancia relativa en el conjunto de la economía del país. Así, su crecimiento ha ido por debajo del crecimiento medio del PIB nacional, perdiendo, año tras año, décimas en el total de la renta nacional. Pese a representar únicamente el 14% del PIB, el sector primario todavía ocupa al 42,7% de la población activa. La baja productividad de este sector se explica por el escaso tamaño de las numerosas explotaciones agrícolas (prácticamente de subsistencia), la erosión del suelo debido a los efectos del cambio climático (Bangladés es el segundo país con mayor riesgo derivado de la acumulación de gases de efecto invernadero) y, por último, la contaminación de las aguas y la tierra.
Las principales cosechas de Bangladés son: el arroz, el yute, el té, el trigo, la caña de azúcar, las patatas, el tabaco, las semillas oleaginosas, especias y frutas. Además, dispone de un sector ganadero y avícola dinámicos que producen carne y lácteos en cantidad suficiente para el abastecimiento local.

INDUSTRIA

La industria ha sido el motor del crecimiento económico de Bangladés. Representa el 34% del PIB nacional y crece cada año a una tasa superior a la del conjunto de la economía. Así, en el año 2018 creció el 8,7% frente al 7,4% del global (que incluye a la industria). El sector industrial ocupa al 20,5% de los empleados nacionales. Dentro de sector industrial cabe hacer una mención específica al textil pues representa a casi el 80% de las exportaciones de Bangladés. Otras industrias importantes son: el papel, el cuero, los fertilizantes, el acero, el cemento, los productos farmacéuticos, la cerámica y el petróleo y sus derivados.

SERVICIOS

El crecimiento del sector servicios es una consecuencia de la rápida industrialización de Bangladés. En torno al 37% de la población activa se dedica a este sector y que representa cerca del 52% de la riqueza nacional. Destaca principalmente el crecimiento en sectores relacionados con los servicios financieros (las remesas de emigrantes es la principal fuente de divisas del país) y nuevas tecnologías (telefonía móvil e internet). Por otro lado, este sector todavía cuenta con un alto porcentaje de subempleo que se dedica al servicio doméstico, servicios de vigilancia, etc.

COMPONENTES DEL GASTO

El consumo representa el 69,7% del PIB de Bangladés, destacando especialmente la participación del consumo privado. Asimismo, cabe destacar el crecimiento de la inversión que ya representa casi un tercio del total del PIB. Esta inversión ayuda a paliar las fuertes carencias en infraestructuras que suponen un lastre para el crecimiento económico en el conjunto del país. Además, es importante resaltar el déficit exterior (en bienes y servicios) recurrente de Bangladés que solo puede ser equilibrado con la entrada de capitales extranjeros y, sobre todo, las remesas enviadas por los emigrantes a sus familias.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

SECTOR20152016201720182019
AGRICULTURA, PESCA Y SILVICULTURA16,0015,3514,7414,2313,60
INDUSTRIA30,4231,5432,4233,6635,14
SERVICIOS53.5853,1252,8552,1151,26
TOTAL100100100100100
COMPONENTES DE GASTO20152016201720182019
CONSUMO77,8475,0274,6777,1776,07
Privado72,4469,1368,6770,8169,77
Público5,45,8966,366,30
INVERSIÓN28,8929,6530,5131,2331,56
Privada22,0722,9923,123,2623,40
Pública6,826,667,417,978,17
EXPORTACIONES17,3416,6515,0416,615,04
IMPORTACIONES24,7521,320,2721,320,27
AHORRO BRUTO DOMÉSTICO22,1624,9825,3322,8323,93
AHORRO NACIONAL BRUTO29,0230,7729,6427,4228,41
En % sobre el PIB. Fuente Bangladesh Bureau of Statistics    

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Bangladesh sigue creciendo a un ritmo fuerte gracias a una política fiscal expansiva, una política monetaria acomodaticia, el dinamismo del sector exterior y una fuerte demanda interior de consumo. Según el informe de Naciones Unidas “World Economic Situation and Perspectives”, en 2019 Bangladesh se sitúa como la tercera economía con mayor crecimiento del mundo (tras India y Sudán) al situarse en una tasa del 7,4% de crecimiento del PIB. De acuerdo con este informe, el crecimiento económico superará el 7% los próximos 5 años.
En el año 2019 el crecimiento económico superará la tasa del 8%. Cifra récord y muy superior al 4,9% alcanzada por la media de economías emergentes y en desarrollo. Este rápido crecimiento económico ha permitido casi triplicar el valor del PIB de Bangladesh en dólares corrientes desde los 109.000 millones USD de 2008 hasta los 285.638 millones USD de la actualidad. Esta progresión también se ha visto en el ingreso per cápita que creció más de un 140% desde los 703 USD de 2008 hasta los actuales 1.888 USD.
Uno de los pilares indiscutibles del crecimiento económico de Bangladesh ha sido la fortaleza de la demanda interna que, a su vez, se apoya en la fuerte inversión pública, así como en el consumo privado derivado de las exportaciones textiles, los ingresos por remesas de emigrantes y el crecimiento del crédito privado. El único componente que no ha seguido el mismo ritmo ha sido la inversión privada que solo ha crecido de manera marginal al pasar de representar el 23,1% el año 2017 y el 23,4% en 2019. El flujo de inversión extranjera directa alcanzó en 2018 los 3.613 millones USD, frente a los 2.151 millones USD de 2017. De este modo, el stock de inversión se sitúa en los 17.062 millones USD.
Se puede decir que Bangladesh es una economía en transición desde un sistema agrícola hacia otro de corte manufacturero y en el que el sector servicios sigue al sector dominante, la industria. De este modo, en el análisis sectorial destaca el crecimiento de la industria (12,1% en 2018 frente al 10,2% del año anterior) y de la agricultura (4,19% frente al 2,96% de 2017), mientras que los servicios únicamente crecieron un 6,4% frente al 6,7% de 2017. Este resultado se debe a la ralentización de los transportes, servicios financieros, educación y salud.
A pesar de que Bangladesh exporta a 202 países 704 bienes diferentes, el sector textil sigue acaparando más del 80% del total de sus exportaciones. Además, el 71% de sus exportaciones se dirigen a 10 países (7 de los cuales pertenecen a la UE). El mayor cliente sigue siendo los EE. UU. quien ha superado a Alemania debido a la guerra comercial que emprendió contra China que ha permitido a Bangladesh ganar contratos de textil que iban a ser satisfechos desde China. De este modo, en el año fiscal 2018-2019 se alcanzó la cifra récord de exportaciones de $ 39.945 millones, que supone un incremento del 10,1% respecto al año precedente. En el lado negativo cabe cita la reciente firma por parte de la UE del ALC con Vietnam que debilita la posición de Bangladesh como segundo exportador mundial de textil.Por su parte, las importaciones se situaron en los $ 55.439 millones, cifra un 1,8% superior a la del año anterior. Esto sitúa al déficit comercial en $ 15.494 millones, notablemente inferior a los $18.178 millones del año anterior. El déficit comercial se compensa con las remesas de emigrantes que se sitúa en los $16. 420 millones, frente a los cerca de $14.900 millones del año anterior. Esta cifra positiva para la economía de Bangladesh tiene, a su vez, una lectura peligrosa. El aumento de las remesas es un reflejo de la incapacidad permanente de la economía de Bangladesh para generar empleo, especialmente de calidad. Este hecho obliga cada año a cerca de 1.000.000 de bangladesíes a emigrar, principalmente a la región del Golfo Pérsico (Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Qatar) aunque también destaca la UE desde la que se envían en forma de remesas cerca de 2.000 millones USD. El Banco Mundial estima que más de 10 millones de bangladesíes trabajan en el extranjero.

Por último, cabe destacar la nula preparación de la economía de Bangladesh ante el reto que supone su graduación como país de renta media en el año 2024. Esto supondrá, tras la concesión de un período de transición de 3 años, la eliminación de Bangladesh como beneficiario del programa Everything But Arms otorgado por la UE. La fuerte dependencia del país de las exportaciones a la UE (más de la mitad del total) de textil de bajo valor añadido no parece que se vaya a superar en breve. Además, las políticas de diversificación promovidas por el Gobierno no han dado los frutos esperados.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 2014-20152015-20162016-20172017-20182018-2019
Crecimiento PIB6,16,67,17,37,9
Inflación media7,36,45,95,45,5
Ingresos totales del Sector Público10,99,810,110,210,7
Ingresos impositivos8,68,58,89,09,4
Déficit/ Superávit Público-3,1-4,0-3,4-3,3-4,3
Deuda del Sector Público35,333,733,333,233,4
Saldo Balanza Cuenta Corriente0,81,81,9-0,6-1,8
Saldo Balanzas de Capital y Financieras3,52,41,44,84,2
Tipo de cambio medio Tk/$77,777,778,379,184,4

Fuente: FMI. Cifras en % sobre el PIB, excepto el tipo de cambio medio.

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Principales objetivos de política económica

OBJETIVOS DE LA POLÍTICA MONETARIA ADOPTADA POR EL BANCO BANGLADESH

1. Asegurar la estabilidad de precios.
2. Fomentar el crecimiento económico.
3. Asegurar la estabilidad del tipo de cambio de la moneda local (el taka) frente al dólar, euro y otras divisas.


POLÍTICA FISCAL
Debido a la celebración de elecciones generales el pasado mes de diciembre, la política fiscal fue claramente expansiva, aunque oficialmente persiga los objetivos de estabilidad macroeconómica y el control del déficit público. El Gobierno tiene como objetivo un crecimiento del 8% en el año fiscal 2019-2020 y una inflación dentro del 5.6%, con una proyección del PIB de 300.000 millones de euros. En la partida de gastos destaca un Presupuesto de 48.000 millones de dólares aprobado en el Parlamento en junio de 2019. Un déficit fiscal equivalente al 5% del PIB (13.000 millones de euros). En la partida de ingresos se estima que el conjunto de ingresos totales se aproximará a los 35.000 millones de euros, de los que un 63,7% proveniente de impuestos.

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Previsiones macroeconómicas

Bangladesh sigue creciendo a un ritmo fuerte gracias a una política fiscal expansiva, una política monetaria acomodaticia, el dinamismo del sector exterior y una fuerte demanda interior de consumo. Según el informe de Naciones Unidas “World Economic Situation and Perspectives”, en 2019 Bangladesh será la tercera economía con mayor crecimiento del mundo (tras India y Sudán) al situarse en una tasa superior al 7,4% de crecimiento del PIB. De acuerdo con este informe, el crecimiento económico se situará en el 7% en los próximos 5 años. En el año 2018, el crecimiento económico alcanzó una tasa del 7,86%. Cifra muy superior al 4,9% alcanzada por la media de economías emergentes y en desarrollo. Este rápido crecimiento económico ha permitido casi triplicar el valor del PIB de Bangladesh en dólares corrientes desde los 109.000 millones USD de 2008 hasta los 285.638 millones USD de la actualidad. Esta progresión también se ha visto en el ingreso per cápita que creció más de un 140% desde los 703 USD de 2008 hasta los actuales 1.888 USD.
Uno de los pilares indiscutibles del crecimiento económico de Bangladesh ha sido la fortaleza de la demanda interna que, a su vez, se apoya en la fuerte inversión pública, así como en el consumo privado derivado de las exportaciones textiles, los ingresos por remesas de emigrantes y el crecimiento del crédito privado. El único componente que no ha seguido el mismo ritmo ha sido la inversión privada que solo ha crecido de manera marginal al pasar de representar el 23,1% el año 2017 y el 23,3% este año. La inversión extranjera directa en el año fiscal 2018 se incrementó hasta los 3.613,3 millones USD frente a los 2.151,5 del año anterior.
Se puede decir que Bangladesh es una economía en transición desde un sistema agrícola hacia otro de corte manufacturero y en el que el sector servicios sigue al sector dominante, la industria. De este modo, en el análisis sectorial destaca el crecimiento de la industria (12,1% en 2018 frente al 10,2% del año anterior) y de la agricultura (4,19% frente al 2,96% de 2017), mientras que los servicios únicamente crecieron un 6,4% frente al 6,7% de 2017. Este resultado se debe a la ralentización de los transportes, servicios financieros, educación y salud.
Pese a que las perspectivas macroeconómicas son buenas para los próximos 5 años, Bangladesh se enfrenta a importantes retos. El primero de ellos es el de separar el poder político y económico ya que estas interferencias pueden terminar quebrando el ya frágil sistema financiero del país. Otra debilidad es su dependencia casi absoluta de un único sector exportador (el textil) responsable del 85% de sus ingresos. Este sector deja escaso valor en el país ya que gran parte de las materias primas que utiliza, así como la maquinaria son importadas. La aportación de Bangladesh es la mano de obra barata especializada en fabricar aquellas prendas de menor valor añadido. La incapacidad de la economía bangladesí para generar empleo se demuestra al comprobar el creciente número de jóvenes que, cada año, deben abandonar el país.

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Política fiscal y presupuestaria

La política fiscal sigue teniendo como objetivo la estabilidad macroeconómica. En cuanto a las reformas legislativas, la “Value Added Tax and Supplementary Duty Act, 2012” acaba de entrar en vigor el 1 de julio de 2019. Este nuevo IVA aportará, según el National Board of Revenue, unos ingresos adicionales anuales equivalentes a 1.100 millones de euros. El nuevo IVA supone una simplificación desde los 7 tipos impositivos precedentes a únicamente 4: el 15% para artículos de lujo e importados, 10%, 7,5% y 5% para mayoristas y venta al detalle.

Los ingresos públicos de Bangladesh se han multiplicado por 7 en los últimos 10 años alcanzando, en la actualidad, los 31.000 millones de euros. La evasión fiscal sigue siendo un problema grave en Bangladesh por lo que la principal fuente de ingresos impositivos son los impuestos indirectos, destacando el IVA con casi el 38% del total. El Impuesto sobre la renta tan solo aporta el 35% de los ingresos fiscales lo que supone una gran injusticia tributaria ya que se grava más el consumo, habitualmente de productos básicos, que la obtención de rentas (a menudo altas). El 15% de los ingresos fiscales se obtienen de los impuestos especiales (tabaco, alcohol, bienes de lujo, etc.). Por último, el 11,2% de los ingresos fiscales se obtienen de aranceles. Este impuesto también acarrea fuertes costes de equidad al incrementar el precio de los bienes finales que debe afrontar el consumidor. El plan del NBR (National Board of Revenue) es incrementar el número de contribuyentes en el Impuesto sobre la Renta. En Bangladesh la clase media la conforman unos 40 millones de personas. Sin embargo, tan solo 2,2 millones presentan declaración de la renta.

La deuda pública se mantiene en niveles reducidos y sostenibles en el entorno del 33% del PIB en el presente año fiscal. En 2009 se apruebó la ley conocida como “Public Money and Budget Management Act” que establecía la paulatina reducción de la deuda pública en circulación en relación con a la cifra de PIB.
 

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Política monetaria

La política monetaria de Bangladesh se supedita a los logros de crecimiento económico al tiempo que sitúa la inflación por debajo del umbral del 5,8%. En el presente año fiscal, la tasa final de inflación se situó en el 5,49% por lo que no se esperan presiones inflacionistas en los próximos meses. No obstante, el mayor peligro monetario de Bangladesh proviene de su sector bancario (público y privado). El Banco de Bangladesh estima que seis de los 8 principales bancos del país tienen una carencia de capital equivalente a 1.600 millones de euros.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

El rápido ritmo de crecimiento económico de Bangladesh, impulsado por sus exportaciones de ropa y otros textiles, enmascara algunas debilidades estructurales de su economía. Así, en primer lugar, cabría mencionar la actual crisis bancaria que padece el país. El nivel de créditos de dudoso cobro (non-performing loans) alcanza el 12% del total debido a una mala política de riesgos y a la connivencia entre el poder político y el financiero. El origen de este problema se encuentra en el pobre desarrollo de los mercados financieros de Bangladesh. Esto hace que, debido a la inexistencia de un mercado de financiación a largo plazo, las inversiones en capital deban efectuarse a través de bancos comerciales que ofrecen financiación a corto plazo. Además, una parte considerable del mercado bancario lo ocupan bancos públicos que, a menudo, son gestionados de manera política y no económica. El sistema bancario de Bangladesh lo forman seis bancos comerciales públicos (que representan algo más del 25% de los activos bancarios totales), tres bancos públicos sectoriales especializados en desarrollo, 41 bancos comerciales privados y, por último, 9 bancos extranjeros. Los nueve bancos comerciales y especializados estatales tienen problemas relacionados con altos niveles de préstamos improductivos (NPL), baja rentabilidad, grandes déficits de capital y debilidad en los balances provocado por la mala gestión del riesgo. Durante décadas, los bancos estatales han prestado grandes cantidades a grandes grupos empresariales con fuertes vínculos políticos. Los créditos nunca se devuelven, ya que son continuamente reestructurados con nuevas inyecciones de dinero público.
Uno de los problemas más acuciantes de la economía de Bangladesh es su incapacidad recaudatoria. Los ingresos fiscales con relación a su PIB se han estancado entre el 9,6% y 10,2% en los últimos 5 años, mientras que, en el mismo periodo de tiempo, la ratio de gasto corriente sobre el PIB se ha incrementado por encima del 15% (debido al incremento del sueldo de los funcionarios -por razones electorales-, subsidios y pago de intereses de la deuda). No obstante, en el año 2019 el déficit fiscal seguirá por debajo del 5% y el nivel de deuda pública en torno al 30% del PIB.
El NBR (National Board of Revenue) estima que, en el año 2018, únicamente el 30% de los ingresos fiscales de Bangladesh provenían del Impuesto sobre la renta (lo que supone el 2,7% del PIB). En el año fiscal 2019-20, la estimación se sitúa en el 35%. En 2021-22, esperan que este porcentaje aumente hasta alcanzar el 50%. El gobierno espera aumentar la ratio entre los impuestos y PIB hasta el 15% en 2 años. El resto de la recaudación se obtuvo gracias a los impuestos indirectos lo que repercute de manera especial en las rentas más bajas.
Por otro lado, el espectacular crecimiento económico que ha experimentado en los últimos años no se traduce en una suficiente creación de empleo y, especialmente, empleos de calidad. El Bangladesh Bureau of Statistics estima que cada año 2,1 millones de personas se incorporan al mercado laboral en Bangladesh. Sin embargo, tan solo 1,3 millones encuentran empleo. Las cifras oficiales de paro lo sitúan en el 4.31% (Banco Mundial 2018), pero esta cifra esconde el hecho de que más de la mitad de la mano de obra trabaja en el sector informal lo que repercute en sus condiciones de trabajo y en su propia seguridad.
Por último, el indicador “Ease of Doing Business” del Banco Mundial sitúa a Bangladesh en el puesto 176 del mundo, el nivel más bajo de la región (Banco Mundial 2019). Inferior, incluso, a países devastados por la guerra como Afganistán, que se encuentra en el puesto 167.

 

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