Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

AGRICULTURA

La agricultura de Bangladés ha ido perdiendo importancia relativa en el conjunto de la economía del país. Así, su crecimiento ha ido por debajo del crecimiento medio del PIB nacional, perdiendo, año tras año, décimas en el total de la renta nacional. Pese a representar únicamente el 13,6% del PIB, el sector primario todavía ocupa al 42,7% de la población activa. La baja productividad de este sector se explica por el escaso tamaño de las numerosas explotaciones agrícolas (prácticamente de subsistencia), la erosión del suelo debido a los efectos del cambio climático (Bangladés es el segundo país con mayor riesgo derivado de la acumulación de gases de efecto invernadero) y, por último, la contaminación de las aguas y la tierra.
Las principales cosechas de Bangladés son: el arroz, el yute, el té, el trigo, la caña de azúcar, las patatas, el tabaco, las semillas oleaginosas, especias y frutas. Además, dispone de un sector ganadero y avícola dinámicos que producen carne y lácteos en cantidad suficiente para el abastecimiento local.

INDUSTRIA

La industria ha sido el motor del crecimiento económico de Bangladés. Representa el 35,14% del PIB nacional y crece cada año a una tasa superior a la del conjunto de la economía. Así, en el año 2019 creció el 13% frente al 8,1% del global (que incluye a la industria). El sector industrial ocupa al 20,5% de los empleados nacionales. Dentro de sector industrial cabe hacer una mención específica al textil pues representa el 85% de las exportaciones de Bangladés. Otras industrias importantes son: el papel, el cuero, los fertilizantes, el acero, el cemento, los productos farmacéuticos, la cerámica y el petróleo y sus derivados.

SERVICIOS

El crecimiento del sector servicios es una consecuencia de la rápida industrialización de Bangladés. En torno al 37% de la población activa se dedica a este sector y que representa cerca del 51,26% de la riqueza nacional. Destaca principalmente el crecimiento en sectores relacionados con los servicios financieros (las remesas de emigrantes es la principal fuente de divisas del país) y nuevas tecnologías (telefonía móvil e internet). Por otro lado, este sector todavía cuenta con un alto porcentaje de subempleo que se dedica al servicio doméstico, servicios de vigilancia, etc.

COMPONENTES DEL GASTO

El consumo representa el 69,7% del PIB de Bangladés, destacando especialmente la participación del consumo privado. Asimismo, cabe destacar el crecimiento de la inversión que ya representa casi un tercio del total del PIB. Esta inversión ayuda a paliar las fuertes carencias en infraestructuras que suponen un lastre para el crecimiento económico en el conjunto del país. Además, es importante resaltar el déficit exterior (en bienes y servicios) recurrente de Bangladés que solo puede ser equilibrado con la entrada de capitales extranjeros y, sobre todo, las remesas enviadas por los numerosos emigrantes a sus familias.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

SECTOR20152016201720182019
AGRICULTURA, PESCA Y SILVICULTURA16,0015,3514,7414,2313,60
INDUSTRIA30,4231,5432,4233,6635,14
SERVICIOS53.5853,1252,8552,1151,26
TOTAL100100100100100
COMPONENTES DE GASTO20152016201720182019
CONSUMO77,8475,0274,6777,1776,07
Privado72,4469,1368,6770,8169,77
Público5,45,8966,366,30
INVERSIÓN28,8929,6530,5131,2331,56
Privada22,0722,9923,123,2623,40
Pública6,826,667,417,978,17
EXPORTACIONES17,3416,6515,0416,615,04
IMPORTACIONES24,7521,320,2721,320,27
AHORRO BRUTO DOMÉSTICO22,1624,9825,3322,8323,93
AHORRO NACIONAL BRUTO29,0230,7729,6427,4228,41
En % sobre el PIB. Fuente Bangladesh Bureau of Statistics    

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

En los últimos diez años Bangladesh ha disfrutado de una tasa media de crecimiento económico del 7%, cifra muy superior al 4,9% de crecimiento medio del conjunto de países emergentes y de renta media. Las claves del éxito de Bangladesh se encuentran en una política fiscal expansiva, una política monetaria acomodaticia, el dinamismo del sector exterior y una fuerte demanda interior, tanto de inversión pública como de consumo. En este ámbito destacan la construcción de grandes obras públicas como la central nuclear de Rupoor o el puente sobre el río Padma. La inversión extranjera directa se situó en una cifra récord de 3.889 millones de dólares, hasta alcanzar un stock de inversión de 18.700 millones de dólares (cifra muy inferior a la de los países de su entorno). El único componente de la demanda que no ha seguido el mismo ritmo ascendente ha sido la inversión privada. Este rápido crecimiento económico ha permitido casi triplicar el valor del PIB de Bangladesh en dólares corrientes desde los 109.000 millones USD de 2008 hasta los 285.638 millones USD de la actualidad.

La inflación en Bangladesh es alta (entre el 5 y el 6% anuales), pero dentro de los límites marcados por el Banco Central en su diseño de política monetaria. Asimismo, el déficit público se mantiene estable en el entorno del 5% anual y con un nivel de deuda pública inferior al 35%. La incapacidad recaudatoria del sistema fiscal de Bangladesh hace que el Estado deba financiarse vía impuestos indirectos con el consiguiente deterioro de la equidad impositiva.

No obstante, el espectacular crecimiento económico que ha experimentado en los últimos años no se traduce en una suficiente creación de empleo y, especialmente, empleos de calidad. El Bangladesh Bureau of Statistics estima que 2,1 millones de personas se incorporan al mercado laboral cada año, de los cuales tan solo 1,3 millones encuentran empleo. Las cifras oficiales de paro lo sitúan en el 4,4%, pero esta cifra esconde el hecho de que cerca del 85% de la mano de obra trabaja en el sector informal.

El sector textil supone el 85% del sector exterior de Bangladesh. Además, cerca del 75% de sus exportaciones se concentran en dos regiones: la UE y los EE. UU. Bangladesh se ha especializado en la producción de textil de menor valor añadido e intensivo en mano de obra, lo que deja al país en manos de las grandes marcas internacionales de ropa. El recurrente déficit comercial del país (unos 15.000 millones USD) se equilibra con las remesas de emigrantes (cerca de 16.000 millones USD). El Banco Mundial estima que más de 10 millones de bangladesíes trabajan en el extranjero principalmente a la región del Golfo Pérsico y, en menor medida, EE. UU., Canadá, Reino Unido y la UE.

Por tanto, podemos afirmar que Bangladesh es una economía en transición desde un sistema agrícola hacia otro de corte manufacturero y en el que el sector servicios (51,2% del PIB) sigue al sector dominante, la industria (35,14% del PIB).

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 2014-20152015-20162016-20172017-20182018-2019
Crecimiento PIB6,16,67,17,38,1
Inflación media7,36,45,95,45,6
Ingresos totales del Sector Público10,99,810,110,210,7
Ingresos impositivos8,68,58,89,09,4
Déficit/ Superávit Público-3,1-4,0-3,4-3,3-4,3
Deuda del Sector Público35,333,733,333,233,4
Saldo Balanza Cuenta Corriente0,81,81,9-0,6-1,8
Saldo Balanzas de Capital y Financiera3,52,41,44,84,2
Tipo de cambio medio Tk/$77,777,778,379,184,9
Fuentes: FMI y Banco de Bangladesh. Cifras en % sobre el PIB, excepto el tipo de cambio medio.

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Principales objetivos de política económica

El principal objetivo de la política monetaria diseñada por el Banco de Bangladesh es el de no interferir (o, incluso, facilitar) el crecimiento económico (superior al 8%) del país al tiempo que asegura la estabilidad de precios (en torno a una tasa de inflación del 5,6%) anual. Por último, se preocupa de asegurar el tipo de cambio de la moneda (taka) frente a las principales divisas internacionales. Por su parte, la política fiscal se centra en los objetivos de lograr la estabilidad macroeconómica y el control del déficit público, cuestión verdaderamente complicada cuando a los escasos ingresos fiscales -fruto de un sistema recaudador ineficaz- se le suma una política fiscal expansiva enfocada en la promoción del crecimiento económico (alcanzar un PIB de 300.000 millones USD en el próximo año fiscal) y mejora de las infraestructuras (transporte y energía, principalmente).

En junio de 2020 finaliza la vigencia del 7º Plan quinquenal de desarrollo y se dará paso al 8º Plan centrado éste en la "promoción de la prosperidad y el fomento de la inclusión". Pese a que estos planes (residuo del pasado socialista del país) están llenos de palabras vacías, también sirven para conocer las prioridades inversoras de Bangladesh para los 5 años venideros.

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Previsiones macroeconómicas

Bangladesh sigue creciendo a un ritmo fuerte gracias a una política fiscal expansiva, una política monetaria acomodaticia, el dinamismo del sector exterior y una fuerte demanda interior de consumo. Según el FMI, Bangladesh fue la tercera economía con mayor crecimiento del mundo al situarse en una tasa superior al 8% de crecimiento del PIB en 2019. Y, lo que es más importante, el crecimiento económico se superará el 7% en los próximos 5 años, cifra muy superior al 4,9% alcanzada por la media de economías emergentes y en desarrollo. Este rápido crecimiento económico ha permitido casi triplicar el valor del PIB de Bangladesh en dólares corrientes desde los 109.000 millones USD de 2008 hasta los 285.638 millones USD de la actualidad. Esta progresión también se ha visto en el ingreso per cápita que creció más de un 140% desde los 703 USD de 2008 hasta los actuales 1.888 USD.

Pese a que las perspectivas macroeconómicas son buenas para los próximos 5 años, Bangladesh se enfrenta a importantes retos. En primer lugar, el impacto económico de la pandemia de coronavirus será altísimo en este país. Bangladesh exporta, casi únicamente, ropa a dos grandes mercados: la UE y los EE. UU. El cierre de las tiendas en estas regiones debido al confinamiento de su población ha supuesto la cancelación de miles de pedidos. Por otro lado, China es el principal suministrador de materias intermedias imprescindibles para la industria del textil. Los pedidos no atendidos por empresas chinas seguirán teniendo un impacto negativo fuerte en los meses por venir.

Por otro lado, Bangladesh debe separar el poder político y económico ya que estas interferencias pueden terminar quebrando el ya frágil sistema financiero del país. El FMI ya alertó al gobierno de Bangladesh del peligro que supone el alto porcentaje de créditos incobrables en poder de los bancos comerciales (superior al 10% del total).

Por último, pese a los avances producidos en los últimos años, Bangladesh sigue siendo un lugar poco propicio para hacer negocios. Esto se refleja en el puesto que ocupa en la lista de "facilidad para hacer negocios del BM". Bangladesh es el país 168 de un total de 193. En la región únicamente supera a Afganistán. Las razones de esta pésima clasificación son evidentes: malas infraestructuras, alto nivel de corrupción, dificultad para financiar los proyectos, etc.

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Política fiscal y presupuestaria

La política fiscal sigue teniendo como objetivo la estabilidad macroeconómica. En cuanto a las reformas legislativas, la “Value Added Tax and Supplementary Duty Act, 2012” que entró en vigor el 1 de julio de 2019. Este nuevo IVA puede llegar a aportar, según el National Board of Revenue, unos ingresos adicionales anuales equivalentes a 1.100 millones de euros. El nuevo IVA supone una simplificación desde los 7 tipos impositivos precedentes a únicamente 4: el 15% para artículos de lujo e importados, 10%, 7,5% y 5% para mayoristas y venta al detalle.

Los ingresos públicos de Bangladesh se han multiplicado por 7 en los últimos 10 años alcanzando, en la actualidad, los 31.000 millones de euros. La evasión fiscal sigue siendo un problema grave en Bangladesh por lo que la principal fuente de ingresos impositivos son los impuestos indirectos, destacando el IVA con casi el 38% del total. El Impuesto sobre la renta tan solo aporta el 35% de los ingresos fiscales lo que supone una gran injusticia tributaria ya que se grava más el consumo, habitualmente de productos básicos, que la obtención de rentas (a menudo altas). El 15% de los ingresos fiscales se obtienen de los impuestos especiales (tabaco, alcohol, bienes de lujo, etc.). Por último, el 11,2% de los ingresos fiscales se obtienen de aranceles. Este impuesto también acarrea fuertes costes de equidad al incrementar el precio de los bienes finales que debe afrontar el consumidor. El plan del NBR (National Board of Revenue) es incrementar el número de contribuyentes en el Impuesto sobre la Renta. En Bangladesh la clase media la conforman unos 40 millones de personas. Sin embargo, tan solo 2,2 millones presentan declaración de la renta.

La deuda pública se mantiene en niveles reducidos y sostenibles en el entorno del 33% del PIB en el presente año fiscal. En 2009 se aprobó la ley conocida como “Public Money and Budget Management Act” que establecía la paulatina reducción de la deuda pública en circulación en relación con a la cifra de PIB.
 

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Política monetaria

La política monetaria de Bangladesh se supedita a los logros de crecimiento económico al tiempo que sitúa la inflación por debajo del umbral del 5,8%. En el presente año fiscal, la tasa final de inflación se situó en el 5,6% por lo que no se esperan presiones inflacionistas en los próximos meses. No obstante, el mayor peligro monetario de Bangladesh proviene de su sector bancario (público y privado). El Banco de Bangladesh estima que seis de los ocho principales bancos del país tienen una carencia de capital equivalente a 1.700 millones de euros.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

El rápido ritmo de crecimiento económico de Bangladesh, impulsado por sus exportaciones de ropa y otros textiles, enmascara algunas debilidades estructurales de su economía. Así, en primer lugar, cabría mencionar la actual crisis bancaria que padece el país. El nivel de créditos de dudoso cobro (non-performing loans) alcanza el 10% del total debido a una mala política de riesgos y a la connivencia entre el poder político y el financiero. El origen de este problema se encuentra en el pobre desarrollo de los mercados financieros de Bangladesh. Esto hace que, debido a la inexistencia de un mercado de financiación a largo plazo, las inversiones en capital deban efectuarse a través de bancos comerciales que ofrecen financiación a corto plazo. Además, una parte considerable del mercado bancario lo ocupan bancos públicos que, a menudo, son gestionados de manera política y no económica. El sistema bancario de Bangladesh lo forman seis bancos comerciales públicos (que representan algo más del 25% de los activos bancarios totales), tres bancos públicos sectoriales especializados en desarrollo, 41 bancos comerciales privados y, por último, 9 bancos extranjeros. Los nueve bancos comerciales y especializados estatales tienen problemas relacionados con altos niveles de préstamos improductivos (NPL), baja rentabilidad, grandes déficits de capital y debilidad en los balances provocado por la mala gestión del riesgo. Durante décadas, los bancos estatales han prestado grandes cantidades a grandes grupos empresariales con fuertes vínculos políticos. Los créditos nunca se devuelven, ya que son continuamente reestructurados con nuevas inyecciones de dinero público.

Uno de los problemas más acuciantes de la economía de Bangladesh es su incapacidad recaudatoria. Los ingresos fiscales con relación a su PIB se han estancado entre el 9,6% y 10,2% en los últimos 5 años, mientras que, en el mismo periodo de tiempo, la ratio de gasto corriente sobre el PIB se ha incrementado por encima del 15% (debido al incremento del sueldo de los funcionarios -por razones electorales-, subsidios y pago de intereses de la deuda). No obstante, en el año 2019 el déficit fiscal seguirá por debajo del 5% y el nivel de deuda pública en torno al 30% del PIB.

El NBR (National Board of Revenue) sostiene que, en el año fiscal 2018-2019, únicamente el 30% de los ingresos fiscales de Bangladesh provenían del Impuesto sobre la renta (lo que supone el 2,7% del PIB). En el año fiscal 2019-20, la estimación se sitúa en el 35%. En 2021-22, esperan que este porcentaje aumente hasta alcanzar el 50%. El gobierno espera aumentar la ratio entre los impuestos y PIB hasta el 15% en 2 años. El resto de la recaudación se obtiene gracias a los impuestos indirectos, lo que repercute de manera especial en las rentas más bajas.

Por otro lado, el espectacular crecimiento económico que ha experimentado en los últimos años no se traduce en una suficiente creación de empleo y, especialmente, empleos de calidad. El Bangladesh Bureau of Statistics estima que cada año 2,1 millones de personas se incorporan al mercado laboral en Bangladesh. Sin embargo, tan solo 1,3 millones encuentran empleo. Las cifras oficiales de paro elaboradas por el Bangladesh Bureau of Statistics lo sitúan en el 4.2%. No obstante, esta cifra esconde el hecho de que más de la mitad de la mano de obra trabaja en el sector informal lo que repercute en sus condiciones de laborales y en su propia seguridad.

Por último, el indicador “Ease of Doing Business” del Banco Mundial sitúa a Bangladesh en el puesto 168 del mundo, uno de los niveles más bajos de la región (Banco Mundial 2019). Muy por debajo de sus principales competidores: India, Pakistán o Vietnam.  

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