Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

 

De acuerdo con las Cuentas Nacionales de Brasil, la producción tiene la siguiente distribución sectorial por el lado de la oferta

Valos Añadido Bruto  (millones euros) 1.441.425
Agropecuario 70.457
Industria 314.241
Industrias extractivas 41.455
Industrias de transformación 173.125
Electricidad y agua, saneamiento y gestión de residuos 43.279
Construcción 56.382
Servicios 1.056.727
Comercio 186.528
Transporte, almacenamiento y correo 64.506
Información y comunicación 49.632
Actividades financieras 104.375
Actividades inmobiliarias 140.495
Otros servicios 260.377
Administración, defensa, salud, educación pública y seguridad social 250.814

Fuente: IBGE, VAB de 2019 a precios corrientes; cambio R$/€=4,41.

Por el lado de la demanda, la desagregación del PIB de Brasil por componentes del gasto es la siguiente

 

Producto Interior Bruto (millones euros)   Variación interanual (%)
Total 1.675.540 5,50
Consumo final 1.426.347 6,27
Consumo de las familias 1.067.013 6,37
Consumo de instituciones sin fines de lucro 24.501 5,67
Consumo público 334.833 5,97
Formación Bruta de Capital 259.990 8,44
FBCF 259.226 8,11
Variación existencias 764 -2.673,28
Exportaciones de bienes y servicios 236.635 1,81
Importaciones de bienes y servicios -247.433 9,39

 Fuente: IBGE. PIB 2019 a precios corrientes, cambio R$/€=4,41.

 

 

 

 

 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD Y POR COMPONENTES DEL GASTO (%)

2016

2017

2018

2019

2020

POR SECTORES DE ORIGEN

AGROPECUARIO

5,7

5,3

5,2

5,1

6,8

INDUSTRIAL

21,2

21,1

21,8

21,4

20,4

Minería

1

1,6

2,7

2,8

2,9

Manufacturas

12,5

12,4

12,3

11,8

11,3

Producción y distribución de electricidad, agua y saneamiento

2,7

2,8

2,9

3

2,9

Construcción

5,1

4,3

4

3,8

3,3

SERVICIOS

73,1

73,5

73

73,5

72,8

Comercio

12,9

13,2

13

12,9

13,6

Transporte, almacenamiento y correos

4,4

4,3

4,4

4,4

4,31

Servicios de información

3,3

3,4

3,4

3,5

3,5

Intermediación financiera y seguros

7,9

7,6

7

7,2

7

Actividades inmobiliarias

9,7

9,8

9,8

9,8

10,3

Otros servicios

17,5

17,6

17,9

18

16,2

Administración, salud, sanidad pública y seguridad social

17,4

17,6

17,4

17,6

17,9

PIB a precios de mercado

100

100

100

100

100

IMPUESTOS SOBRE PRODUCTOS

15,7

16,1

16,5

16,3

15,6

POR COMPONENTES DEL GASTO

Consumo Privado

64,3

64,5

64,6

64,8

62,7

Consumo Público

20,4

20,2

19,9

20,1

20,5

Formación bruta de capital fijo

15

14,6

15,1

15,4

15,4

Exportaciones de bienes y servicios

12,5

12,5

14,6

14,1

16,9

Importaciones de bienes y servicios

-12,1

-11,8

-14,2

-14,4

-15,5

DISCREPANCIA ESTADÍSTICA

-

-

-

-

-

TOTAL

100

100

100

100

100

Fuente: IBGE. Actualizado a 05/03/2021

 

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

En los últimos años la economía de Brasil no ha conseguido superar sus dificultades para sostener un alto nivel de crecimiento que le permita afrontar el reto de reducir drásticamente la pobreza que experimenta una parte de su población y realizar el potencial de desarrollo que estaría en consonancia con su tamaño y recursos naturales. A pesar de ello, ha sido una de las economías de renta alta y media que mejor ha superado el impacto del COVID en 2020, gracias a la pronta respuesta de sus autoridades fiscales y monetarias. Ya en el primer trimestre de 2021 se habría recuperado la caída de producción experimentada en la primera parte de 2020.

 

Cuentas Nacionales (tasa de variación, %) 2017 2018 2019 2020 2021*
PIB a precios constantes 1.3 1.8 1.4 -4,1 5,3
Consumo 1.4 2 1.6 -5,3 3,5
Inversión (FBCF) -2,6 5,2 3,4 -0,8 11,8
Inflación (IPCA) -2,9 3,7 4,3 4,5 10,1
Inversión nacional bruta (en % del PIB)          
Sector privado 12,3 13 13,3 12,7 14,5
Sector público 2,3 2,1 2,1 2,7 2
Ahorro nacional bruto (en % del PIB)          
Sector privado 20,1 18,6 17,2 26,6 22,1
Sector público -6,5 -5,9 -4,7 -11,6 -5,6
Finanzas públicas          
Saldo primario de las AAPP -1,8 -1,7 -0,9 -9,2 -1,7
Saldo general de las AAPP -7,9 -7,1 -5,9 -13,4 -6,3
Deuda bruta de las AAPP 83,6 85,6 87,7 98,9 91,6

Fuente: FMI. Staff report for 2021 Article IV consultation. *Proyecciones para 2021, salvo IPCA, dato final 2021 IBGE.

 

El año 2022 se presenta como un ejercicio complicado, dado el empeoramiento del escenario internacional y las incertidumbres derivadas de la convocatoria electoral de octubre de 2022. La inflación ha alcanzado un máximo en diciembre de 2021, en gran parte por el incremento del precio internacional de la energía y por las dificultades logísticas en el transporte martítimo pero también por las expectativas que ha generado la ruptura del techo de gasto en 2021 para financiar un nuevo programa de subsidios a las familias, denominado Auxilio Brasil. El fuerte incremento de los tipos de intervención del Banco Central, que en 2021 han subido del 2 al 9,25%. Con todo ello y con la falta de reformas de calado en los sectores público y privado que amplíen el potencial de crecimiento de la economía, el consenso del mercado sitúan el crecimiento para 2022 en el 0,5%.

 

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS2015201620172018201920202021*
PIB
PIB (en mil millones de USD, a precios corrientes)1,781,802,021,771,841,44n.d
Tasa de variación real (%)-3,5-3,31,31,81,4-4,1n.d
PIB per cápita (dólares)8.814,008712,89.880,909.001,208.717,206797n.d
Tasa de variación real (%)-4,4-4,10,50,50,4-4,5n.d
INFLACIÓN
Media anual (%)98,82,953,754,314,5210,06
Fin de período (%)10,676,292,953,754,314,5210,06
TIPOS DE INTERÉS (TASA SELIC)
Media anual (%)13,2513,889,846,585,92,664,53
Fin de período (%)14,2513,7576,54,529,25
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población T4 (x 1.000 habitantes)*204.490206.099208.000210.867211.300211.800213.318
Población Activa último trimestre año (x 1.000 habitantes)101.318102.604104.258105.197106.184100.104103.800
Tasa de paro último trimestre del año91211,811,61113,912,6
Tasa de paro media anual91112,712,311,813,2412,1
DÉFICIT PÚBLICO
saldo nominal % de PIB-10,2-9-7,5-6,96-5,79-13,694,71
saldo primario % de PIB-1,9-2,5-1,9-1,55-0,84-9,480,15
DEUDA NETA DEL SECTOR PÚBLICO
en millones de USD2.136.8882 892 9133.382.9423.695.8374.041.7694.670.0044.905.588
en % de PIB35,646,251,651,254,66357
EXPORTACIONES DE BIENES (BP)
millones USD191.134185.235217.739239.889225.383209.878258.994 (noviembre)
% variación anual-15,1-3,117,510,2-6,1-6,9n.d
IMPORTACIONES DE BIENES (BP)
millones USD171.461137.557150.749181.230177.347158.937225.713 (noviembre)
% variación anual-25,2-19,89,620,2-2,1-10,38n.d
SALDO B. COMERCIAL
millones USD19.67347.68366.98958.65948.03650.49133.281
en % de PIB1,10%2,60%3,30%3,10%2,60%5,11%n.d
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
millones USD-58.942-23.546-9.762-14.511-50.697-24.074-22834
en % de PIB-3,3-1,3-0,4-0,8-2,7-1,7-1,6
DEUDA EXTERNA BRUTA
millones USD334.745326.297313.610320.612322.895310.807322456
en % de PIB18,618,215,31717,220,621,37
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
millones USD124.676120.696111.327125.473111.220105.72265.298
% exportaciones b. y s.65,665,451,245,642,844,227,3 (noviembre)
RESERVAS INTERNACIONALES
millones USD368.739372.221381.972374.715356.884355.620362.204
% exportación de b. y s.--149,9125,6136137149122 (septiembre)
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
millones USD74.71878.18370.33278.16378.55934.16750.376 (ene a nov)
en % de PIB4,24,43,44,14,32,38n.d
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual3,393,483,193,653,955,155,41
fin de período3,93,263,33,894,015,195,57

Fuente: Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), Banco Central do Brasil (BC), Ministerio de Economía, Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (IPEA).

 

 

 

 

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Principales objetivos de política económica

La política económica brasileña se articula alrededor de dos objetivos fundamentales:

·      Un objetivo de política monetaria: el control de la inflación. Este objetivo se trata de alcanzar a través de la variación de la tasa básica de interés (tasa SELIC). Desde la adopción del Decreto 3088, de 21 de junio de 1999, sobre la sistemática de metas de la inflación como directriz de la política monetaria, el Consejo Monetario Nacional (CMN) define una meta objetivo para la tasa de crecimiento del indicador de precios, con un margen o banda de tolerancia. Así, las decisiones del Comité de Política Monetaria del Banco Central (COPOM) pasan a tener como objetivo cumplir las metas definidas por el CMN. El objetivo de inflación para 2016 fue del 4,5%, con un margen de tolerancia de más o de menos dos puntos porcentuales. Para 2017, el objetivo de inflación perseguido también fue del 4,5%, con un margen de tolerancia de más/menos 1,5 puntos porcentuales, lo que se ha mantenido para el ejercicio 2018. Ya para el año 2019 el objetivo de inflación perseguido se redujo al 4,25%, con un margen de tolerancia de más/menos 1,5 puntos porcentuales. Para 2020, el objetivo de inflación se ha situado en el 4,0% manteniendo el mismo margen de tolerancia que años anteriores. Siendo del 3,75% para 2021, del 3,50% para 2022 y reduciéndose al 3,25% para 2023 manteniendo el margen de tolerancia de +/-1,5 puntos porcentuales.

·       Un objetivo de política fiscal de superávit primario que garantice el pago de los intereses de la deuda. En Brasil, la política fiscal es conducida con alto grado de responsabilidad fiscal. El uso equilibrado de los recursos públicos visa la reducción gradual de la deuda neta como porcentaje del PIB. Los tres instrumentos de planificación previstos en el texto constitucional y, de forma complementaria, en la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF) son: (i) el Plano Plurianual (PPA); (ii) la Ley de Directrices Presupuestarias (LDO); y (iii) la Ley Presupuestaria Anual (LOA). La meta de superávit primario está prevista en la LDO. para el 2020 la meta fiscal se estableció un déficit de 124.100 millones de reales, incumpliéndose, siendo el saldo primario consolidado deficitario en 703.000 millones de reales, lo equivalente a 9,5% del PIB, frente al déficit de 61.900 millones de reales de 2019, aproximadamente un 0,8% del PIB. Este resultado anual fue debido al déficit de 745.300 millones de reales en el gobierno central (10,1% del PIB), al superávit acumulado de los gobiernos regionales de 38.700 millones de reales (0,52% del PIB), y el superávit de las empresas estatales de aproximadamente 3.600 millones de reales (0,05% del PIB) a lo largo del año. Ya en el 2021, y a través de la Ley de Directrices Presupuestarias (LDO) de 2021, aprobada en diciembre de 2020, el equipo económico estableció un déficit primario de 247.100 millones de reales para el gobierno central en 2021 (Tesoro Nacional, Banco Central y Seguridad Social). Esto equivale al 3,16% del Producto Interno Bruto (PIB) proyectado, de aproximadamente unos 7,81 billones de reales.

 

La LDO de 2021, estima que el déficit primario alcance los 247.100 millones de reales, proyectando escenarios negativos tanto en 2022 como en 2023 (-178.930 y -150.130 millones de reales, respectivamente). Por otra parte, se prevé que la deuda bruta del gobierno alcance el 84,3% del PIB en 2021, el 85,5% del PIB en 2022 y el 86,4% del PIB en 2023. Una vez que finalice la situación de emergencia derivada de la pandemia de coronavirus, Brasil tendrá que llevar a cabo las reformas estructurales necesarias que permitan equilibrar las cuentas públicas y reducir la carga de la deuda, ya que las previsiones indican que aunque se cumpliera el techo de gasto, existiría un déficit primario que se mantendría hasta el año 2027, año en el que se podría cambiar la tendencia deficitaria que comenzó en 2014, y registrar el primer superávit tras 13 años consecutivos de déficit.

 

El cumplimiento del objetivo fiscal también dependerá de los ingresos de las privatizaciones y concesiones, y la aprobación de algunas de las reformas estructurales anunciadas por el gobierno, como son la reforma tributaria, la reforma de la administración o las reformas contempladas en el programa más Brasil.Continuando con el policy-mix desarrollado por la administración Temer, el gobierno Bolsonaro habría añadido al policy-mix de política económica iniciado en el segundo mandato de Fernando Henrique Cardoso y continuado por Lula da Silva y Dilma Rousseff (basado en metas de inflación, cambio fluctuante y altos superávit primarios, el llamado trípode) el objetivo de retomar/mantener/incrementar el crecimiento económico, a tenor de la bajada de tipos de la SELIC desde octubre de 2016 hasta la actualidad, a lo que se añade el viraje del gobierno hacia la atracción de inversiones y de capital extranjero y el compromiso con el ajuste fiscal que ha escenificado la aprobación de un techo al crecimiento del gasto público.


En particular, en su discurso de toma de posesión como Ministro de Economía, Paulo Guedes anunció que la estabilización de las cuentas se llevará a cabo con desinversiones públicas, privatizaciones y – sin duda el desafío más importante de este gobierno – una reforma profunda de la seguridad social, empezando por el sistema de pensiones. Según Guedes, la seguridad social brasileña es causa de grandes desigualdades, ya que las clases que tienen poder de juzgar y legislar tienen también las mejores condiciones, en detrimento del pueblo brasileño. Además, Guedes hizo hincapié en la necesidad de “cortar por algún lado” la enorme cantidad de transferencias gratuitas y subsidios que el Estado concede a la población. Sin embargo, también anunció que habrá un aumento del gasto en seguridad, uno de los temas más importantes de la campaña de Bolsonaro y entre los problemas más profundos de Brasil. Todos estos cortes de gastos públicos, finalmente, tendrán el objetivo de bajar la carga tributaria a lo largo de los años, desde el 36% a comienzo del 2019, hasta el 20%. En los primeros meses de 2020 las diferentes reformas y actuaciones se vieron paralizadas por la crisis del coronavirus, no obstante, el compromiso del gobierno de Bolsonaro era retomar y poner en marcha las diferentes medidas tan pronto como la crisis del coronavirus pierda intensidad. En este contexto, aunque la crisis provocada por la pandemia de coronavirus está lejos de finalizar, entre los meses de julio y agosto se ha retomado la senda reformista, con la presentación de la primera parte de la Reforma Tributaria y la Reforma de la Administración.

 

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Previsiones macroeconómicas

El cuadro siguiente resume las actuales previsiones de crecimiento de la actividad brasileña por parte de las autoridades brasileñas y principales organismos de previsión para los años 2021 y 2022: 

  

 

ÚLTIMO RESULTADO DISPONIBLE

 

Previsiones crecimiento PIB

2021

2022

 

FMI

5,30%

1,90%

 

OCDE

3,70%

2,50%

 

BM

4,50%

3,00%

 

ONU (Unctad)

3,00%

2,20%

 

CEPAL

4,50%

2,30%

 

FOCUS - BCB

5,27%

2,10%

 

SPE - M. de Economía

5,30%

2,51%

 

IBGE

3,40%

-

 

CNI Brasil

4,90%

2,60%

 

Banco Itaú

5,80%

2,00%

 

Santander Brasil

5,10%

2,00%

 

Credit Suisse

4,00%

2,40%

 

UBS

4,50%

-

 

Morgan Stanley

2,80%

3,00%

 

JP Morgan

4,10%

2,20%

 

S&P

4,70%

2,10%

 

Moody’s

3,30%

-

 

Goldman Sachs

5,50%

-

 

BNP PARIBAS

5,50%

3,00%

 

Fuente: elaboración propia. Actualizado a 27/07/2021 

 

 

 

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Política fiscal y presupuestaria

La política fiscal brasileña se articula sobre la base de un objetivo de superávit primario (saldo presupuestario en el que no se tiene en cuenta el servicio de la deuda), aunque el pilar fundamental es, sin duda, la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF, Ley Complementaria N. º 101), adoptada en mayo 2000, tras la quiebra técnica de algunos Estados y municipios y la consiguiente asunción por parte del Gobierno Federal de las deudas de esas administraciones. Esta ley supuso la consagración del principio de que los gobiernos no pueden gastar indefinidamente más de lo que recaudan. Así, mediante la ley, se exige que los gobiernos equiparen cada decisión relativa a un gasto permanente con un aumento correspondiente de las recaudaciones permanentes (o una reducción de otras partidas de gastos permanentes). Esto es, cada gasto precisa provenir de una fuente de financiación correlativa y los gestores no pueden exceder el límite permitido por ley.

La LRF debilitó el poder de los gobernadores para influir en la política nacional, ya que los Estados deben asumir una responsabilidad mayor por sus propios problemas fiscales, lo que reduce su capacidad para usar al Gobierno Federal como rehén por motivos fiscales. Asimismo, la ley también obliga a fijar objetivos de superávit primarios durante tres años en las Directrices Presupuestarias. Es más, la política fiscal se basa en instrumentos fiscales plurianuales, tales como los Planes Plurianuales (PPA), que establecen las prioridades a largo plazo del Gobierno, así como la Ley de Directrices Presupuestarias trianual.

Gracias a las reformas mencionadas, Brasil consiguió mantener un superávit primario de en torno al 2-3% del PIB a lo largo de la mayor parte de la década de los años 2000. A esta posición contribuyó también el fuerte crecimiento económico registrado desde 2005 y el consiguiente aumento de la recaudación impositiva. Todo ello llevó a una reducción continuada de la deuda pública neta, que pasaba de representar el 60% del PIB en 2002 a suponer un 36% en 2013. Desde entonces, el deteriorio del crecimiento económico y el menor control en las finanzas públicas ha llevado de forma progresiva a su endedudamiento público al 90% del PIB, en lo que puede ser considerado el mayor desequilibrio macro de su economía. 

 

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Política monetaria

En 1999, Brasil adoptó una política de metas de inflación como directriz de la política monetaria, con el Decreto 3088, de 21 de junio de 1999. Estas metas establecidas son objetivos de inflación que se persiguen, fundamentalmente, mediante la modificación de la tasa básica de interés (tasa SELIC). Desde entonces, las decisiones del Comité de Política Monetaria del Banco Central (COPOM) tienen como objetivo cumplir las metas definidas para la inflación por el máximo órgano deliberativo del sistema financiero (el Consejo Monetario Nacional (CMN), formado por el Ministro de Economía y el presidente del Banco Central), con un margen de tolerancia, actualmente fijado en más/menos punto y medio. El objetivo para 2019 fue del 4,25%. Para 2020, el objetivo de inflación se estableció en 4%, siendo del 3,75% para 2021, del 3,50% para el 2022 y del 3,25% para 2023.

El COPOM se reúne cada ocho semanas para decidir sobre el mantenimiento, elevación o disminución de la tasa básica de interés (tasa SELIC). El Banco Central de Brasil tiene autonomía administrativa, y desde principios del año 2021 ha conseguido su ley de autonomía, medinate la Lei Complementar 179 de autonomía del Banco Central.

A lo largo de 2021 el tipo de intervención SELIC ha ido incrementándose en línea con el aumento de los precios y con la depreciación del real brasileño respecto al dólar. El año 2021 se ha cerrado con un tipo SELIC del 9,25% y una inflación algo superior al 10% anual. En los primeros meses de 2022 se prevé que los tipos del Banco Central todavía todavía se incrementen algo más, con el fin de desactivar las expectativas inflacionistas y compensar el aumento de gasto público en año electoral.

 

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

El principal problema de la economía brasileña es su baja productividad, que se refleja en un nivel de crecimiento económico que con excepciones supera el 1-2% anual e impide afrontar los importantes retos de desarrollo y reducción de la pobreza que su sociedad reclama. Para superar esta situación son necesarias reformas estructurales que faciliten la actividad económica y mejoren su potencial de crecimiento. 

El actual gobierno planteó desde 2018 un ambicioso programa de medidas con este objetivo, comenzando por una reforma del sistema de pensiones aprobada en 2019. Esta reforma requirió una modificación constitucional e implica numerosas medidas de ajuste para garantizar la sostenibilidad de este gasto, entre ellas el establecimiento de una edad mínima de jubilación en 65 años para hombres y 62 para mujeres. Se han aprobado otras leyes para mejorar el clima de negocios y reducir las barreras a la entrada y la actividad en los mercados, para impulsar la inversión en diversos sectores (saneamiento, telecomunicaciones, gas natural y zonas económicas exclusivas, entre otros) y para favorecer la digitalización de sus servicios y producción.

No obstante, hay dos reformas que se consideran esenciales para liberar recursos del presupuesto público y favorecer la actividad económica, que se encuentran actualmente en el Congreso  y que difícilmente podrán ser aprobadas antes del final de la legislatura: la reforma administrativa y la reforma tributaria. La reforma administrativa se dirigía a modernizar el sistema administrativo brasileño, mejorando su productividad, racionalizando sus recursos, y a reducir la fuerte carga que supone el sostenimiento de las actuales administraciones, cuyos gastos han crecido un 145% en los últimos 12 años. Entre las medidas propuestas se encontraba el posible despido de funcionarios, la jubilación obligatoria y la limitación de beneficios o privilegios para ciertos grupos de empleados públicos. 

La reforma tributaria buscaba modernizar el sistema fiscal brasileño, haciéndolo comparable al de otros países de renta media y alta. Por un lado, se hace necesario racionalizar la imposición indirecta, simplificando las numerosas cargas existentes, en ocasiones redundantes y que llegan a desincentivar ciertas actividades. Por otro, se planteaba una reforma de la imposición de la renta de personas físicas y jurídicas, eliminando ciertas deducciones como la remuneración al capital propio de las empresas e introduciendo por primera vez una retención en los dividendos del capital. 

Más allá de esta reformas normativas ya identificadas y que requieren de un apoyo suficiente no solo del Gobierno sino del Congreso, hay un programa del ejecutivo que puede dinamizar numerosos sectores productivos, aportando tecnología y mejorando su gestión: el programa de concesiones en servicios públicos de transporte y energía, entre otros. Este programa (Programa de Parcerías de Investimentos) constituye una referencia en la región y ha permitido la entrada de numerosas emprresas brasileñas y extranjeras en la modernización y gestión de carreteras, aeropuertos, ferrocarriles, puertos. Solo en 2021 se ha adjudicado contratos con compromisos de inversión de más de 5.000 millones de euros.

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