Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Los datos de cierre de la contabilidad nacional trimestral de 2021 publicados por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) en marzo de 2022 confirman el crecimiento del PIB brasileño en el último año, por encima de las expectativas iniciales del mercado, con un 4,6%, logrando recuperar los niveles de actividad prepandemia. A pesar de factores negativos globales, como la persistencia de los efectos de la pandemia y las distorsiones en las cadenas de producción y suministro, y de circunstancias desfavorables a nivel nacional como la crisis hidrológica, Brasil ha conseguido recuperar los niveles de actividad anteriores al inicio en 2020 de la pandemia del covid-19. 

El crecimiento acumulado 2020-2021 de Brasil se sitúa en el 0,6%, superando al de los países del G7 con excepción de Estados Unidos. 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

Tasa anual de crecimiento del PIB
  2019  2020  2021 
 Agropecuaria  0,6%  3,8%  -0,2% 
 Industria  0,4%  -3,4%  4,5% 
 Servicios  1,7%  -4,3%  4,7% 
 PIB a precios de mercado  1,4%  -3,9%  4,6% 
 Consumo familias  2,2%  -5,4%  3,6% 
 Gasto público  -0,4%  -4,5%  2,0% 
 FBCF  3,4%  -0,5%  17,2% 
 Exportaciones  -2,4%  -1,8%  5,8% 
 Importaciones  1,1%  -9,8%  12,4% 

Fuente: Informe trimestral IBGE. Oct.-Dic. 2021 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

En los últimos años la economía de Brasil no ha conseguido superar sus dificultades para sostener un alto nivel de crecimiento que le permita afrontar el reto de reducir drásticamente la pobreza que experimenta una parte de su población y realizar el potencial de desarrollo que estaría en consonancia con su tamaño y recursos naturales. A pesar de ello, ha sido una de las economías de renta alta y media que mejor ha superado el impacto del COVID en 2020, gracias a la pronta respuesta de sus autoridades fiscales y monetarias. Ya en el primer trimestre de 2021 se habría recuperado la caída de producción experimentada en la primera parte de 2020.

Cuentas Nacionales (tasa de variación, %)

2017

2018

2019

2020

2021*

PIB a precios constantes

1.3

1.8

1.4

-4,1

5,3

Consumo

1.4

2

1.6

-5,3

3,5

Inversión (FBCF)

-2,6

5,2

3,4

-0,8

11,8

Inflación (IPCA)

-2,9

3,7

4,3

4,5

10,1

Inversión nacional bruta (en % del PIB)

Sector privado

12,3

13

13,3

12,7

14,5

Sector público

2,3

2,1

2,1

2,7

2

Ahorro nacional bruto (en % del PIB)

Sector privado

20,1

18,6

17,2

26,6

22,1

Sector público

-6,5

-5,9

-4,7

-11,6

-5,6

Finanzas públicas

Saldo primario de las AAPP

-1,8

-1,7

-0,9

-9,2

-1,7

Saldo general de las AAPP

-7,9

-7,1

-5,9

-13,4

-6,3

Deuda bruta de las AAPP

83,6

85,6

87,7

98,9

91,6

Fuente: FMI. Staff report for 2021 Article IV consultation.

*Proyecciones para 2021, salvo IPCA, dato final 2021 IBGE. 

El año 2022 se presenta como un ejercicio complicado, dado el empeoramiento del escenario internacional y las incertidumbres derivadas de la convocatoria electoral de octubre de 2022. La inflación ha alcanzado un máximo en diciembre de 2021, en gran parte por el incremento del precio internacional de la energía y por las dificultades logísticas en el transporte martítimo pero también por las expectativas que ha generado la ruptura del techo de gasto en 2021 para financiar un nuevo programa de subsidios a las familias, denominado Auxilio Brasil. El fuerte incremento de los tipos de intervención del Banco Central, que en 2021 han subido del 2 al 9,25%. Con todo ello y con la falta de reformas de calado en los sectores público y privado que amplíen el potencial de crecimiento de la economía, el consenso del mercado sitúan el crecimiento para 2022 en el 0,5%. 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS

2018

2019

2020

2021*

PIB

PIB (en mil millones de USD, a precios corrientes)

1,77

1,84

1,44

n.d

Tasa de variación real (%)

1,8

1,4

-4,1

n.d

PIB per cápita (dólares)

9.001,20

8.717,20

6797

n.d

Tasa de variación real (%)

0,5

0,4

-4,5

n.d

INFLACIÓN

Media anual (%)

3,75

4,31

4,52

10,06

Fin de período (%)

3,75

4,31

4,52

10,06

TIPOS DE INTERÉS (TASA SELIC)

Media anual (%)

6,58

5,9

2,66

4,53

Fin de período (%)

6,5

4,5

2

9,25

EMPLEO Y TASA DE PARO

Población T4 (x 1.000 habitantes)*

210.867

211.300

211.800

213.318

Población Activa último trimestre año (x 1.000 habitantes)

105.197

106.184

100.104

103.800

Tasa de paro último trimestre del año

11,6

11

13,9

12,6

Tasa de paro media anual

12,3

11,8

13,24

12,1

DÉFICIT PÚBLICO

saldo nominal % de PIB

-6,96

-5,79

-13,69

4,71

saldo primario % de PIB

-1,55

-0,84

-9,48

0,15

DEUDA NETA DEL SECTOR PÚBLICO

en millones de USD

3.695.837

4.041.769

4.670.004

4.905.588

en % de PIB

51,2

54,6

63

57

EXPORTACIONES DE BIENES (BP)

millones USD

239.889

225.383

209.878

258.994 (nov.)

% variación anual

10,2

-6,1

-6,9

n.d

IMPORTACIONES DE BIENES (BP)

millones USD

181.230

177.347

158.937

225.713 (nov.)

% variación anual

20,2

-2,1

-10,38

n.d

SALDO B. COMERCIAL

millones USD

58.659

48.036

50.491

33.281

en % de PIB

3,10%

2,60%

5,11%

n.d

SALDO B. CUENTA CORRIENTE

millones USD

-14.511

-50.697

-24.074

-22834

en % de PIB

-0,8

-2,7

-1,7

-1,6

DEUDA EXTERNA BRUTA

millones USD

320.612

322.895

310.807

322456

en % de PIB

17

17,2

20,6

21,37

SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA

millones USD

125.473

111.220

105.722

65.298

% exportaciones b. y s.

45,6

42,8

44,2

27,3 (nov.)

RESERVAS INTERNACIONALES

millones USD

374.715

356.884

355.620

362.204

% exportación de b. y s.

136

137

149

122 (sept.)

INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA

millones USD

78.163

78.559

34.167

50.376 (ene-nov)

en % de PIB

4,1

4,3

2,38

n.d

TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR

media anual

3,65

3,95

5,15

5,41

fin de período

3,89

4,01

5,19

5,57

Fuente: Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), Banco Central do Brasil (BC), Ministerio de Economía, Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (IPEA).

 

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Principales objetivos de política económica

La política macroeconómica brasileña se articula alrededor de dos objetivos, uno de carácter monetario y otro fiscal.

POLÍTICA MONETARIA – el control de la inflación.

El objetivo de inflación en 2022 se encuentra en el 3,50%, mientras que para 2023 sería del 3,25% y para 2024 del 3% - con un margen de tolerancia de +/-1,5 p.p.. No obstante, el gobierno ya ha corregido los presupuestos de 2022 con una inflación estimada de un 4,7%, que todavía es muy inferior a las últimas previsiones del Boletín Focus del Banco Central, que sitúan la variación anual del IPCA en el 7.9% para final de año.

El principal instrumento para alcanzar este objetivo de inflación es la tasa básica de interés (tasa SELIC). Esta tasa se ha venido incrementando desde 2020, que estaba alrededor del 2% (mínimo histórico), hasta 2022, que se ha situado en el 12,75% y con previsión de seguir subiendo, según declaraciones del Comité de Política Monetaria, que estima que los tipos acabarán el año en un 13,25%.

POLÍTICA FISCAL – superávit primario que garantice el pago de los intereses de la deuda.

La Ley de Directrices Presupuestarias (LDO) establece anualmente el objetivo de superávit primario. Si bien la meta inicial de 2021 se fijó en 247.100 millones de reales, el ejercicio presupuestario finalmente se cerró con un déficit primario de 35.000 millones, debido a la reactivación de la economía postpandemia, al aumento en la recaudación por impuestos indirectos en un contexto de creciente inflación y la norma del techo de gasto público, que ha frenado la libre disposición de recursos por el gobierno.

En términos de PIB, este déficit correspondió a un 0,4% y respecto al año 2020 se redujo en un 95%, ya que este fue de unos 743.000 millones de reales, un 10% del PIB de ese año.

En la LDO de 2022 se ha establecido una meta de déficit primario de 174.000 millones, incluyendo la seguridad social, empresas estatales y gobierno central. El techo de gasto se ha establecido finalmente en 1,68 billones de reales (316.000 millones de euros, aproximadamente). Este presupuesto fue elaborado teniendo en cuenta un crecimiento del PIB del 2,1%.  

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Previsiones macroeconómicas

Las previsiones sobre el crecimiento de la economía de Brasil son diferentes según distintos organismos. Según indican en el último informe de 2021 la OCDE y el Banco Mundial, la economía brasileña crecerá en torno al 1% en 2022 y continuará con esta tendencia en 2023. Sin embargo, la encuesta a un panel de entidades que recoge el Informe Focus del Banco Central de Brasil (BCB) indica que la previsión para 2022 y 2023 viene revisándose a la baja durante los últimos meses hasta situarse en marzo en 0,50% para 2022 (2,50% a mediados de 2021) y en 1,5% para 2023, una reducción de 0,3 p.p. desde el inicio de enero, cuando se situaba en 1,8%. Por otro lado, en su primer informe del 2022, el FMI realizó una corrección a sus últimas previsiones y las redujo tanto para 2022 como 2023.

PREVISIONES CRECIMIENTO DEL PIB

Organismo

2022

2023

FMI

0,30%

1,60%

OCDE

1,40%

2,10%

BM

1,40%

2,70%

FOCUS - BCB

0,5%

1,53%

SPE - M. de Economía

1,5%

-

IBGE

-

-

Fuente: elaboración propia a partir de datos de los organismos

 

       

En cuanto al Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) en 2021, ha superado todas las previsiones y la meta fijada por el Banco Central, que se situaba en 3,75%, acumulando un crecimiento del 10,06% (frente al resultado de 4.52% del 2020) y ha alcanzado la cifra más alta desde el año 2015, según los datos del IBGE. Para los próximos dos años, según el Banco Central de Brasil se espera que siga creciendo, en entorno al 6,6% en 2022 y 3,75% en 2023, según indica el informe de Focus del Banco Central. 

Ante estas tensiones inflacionistas, derivadas principalmente de la depreciación de la moneda nacional, la escalada del conflicto entre Rusia y Ucrania, así como de presiones en los precios internacionales de materias primas y energéticas, se está llevando a cabo una política monetaria agresiva desde el Banco Central de Brasil subiendo los tipos de interés (tasa SELIC). En marzo de 2022 la tasa SELIC se sitúa en el 11,75%.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política fiscal y presupuestaria

La política fiscal brasileña se articula sobre la base de un objetivo de superávit primario (saldo presupuestario en el que no se tiene en cuenta el servicio de la deuda), aunque el pilar fundamental es la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF, Ley Complementaria N. º 101), adoptada en mayo 2000 tras la quiebra técnica de algunos Estados y municipios y la consiguiente asunción por parte del Gobierno Federal de las deudas de esas administraciones. Esta ley supuso la consagración del principio de que los gobiernos no pueden gastar indefinidamente más de lo que recaudan. Así, mediante la ley exige que los gobiernos equiparen cada decisión relativa a un gasto permanente con un aumento correspondiente de las recaudaciones permanentes (o una reducción de otras partidas de gastos permanentes).

La LRF debilitó el poder de los gobernadores para influir en la política nacional, ya que los Estados deben asumir una responsabilidad mayor por sus propios problemas fiscales, lo que reduce su capacidad para usar los fondos del Gobierno Federal para sanear sus cuentas fiscales. Asimismo, la ley también obliga a fijar objetivos de superávit primarios durante tres años en las Directrices Presupuestarias. Es más, la política fiscal se basa en instrumentos fiscales plurianuales, tales como los Planes Plurianuales (PPA), que establecen las prioridades a largo plazo del Gobierno, así como la Ley de Directrices Presupuestarias trianual.

Gracias a las reformas mencionadas, durante la primera década de los años 2000 Brasil consiguió mantener un superávit primario de en torno al 2-3% del PIB. A partir de 2005 se registró un fuerte crecimiento económico con el consiguiente aumento de la recaudación impositiva, lo que llevó a una reducción continuada de la deuda pública neta, que pasaría de representar el 60% del PIB en 2002 a un 36% en 2013.

En 2013, el saldo primario del gobierno se situó en el 1,4% del PIB, por debajo de la meta del 2,3% del PIB fijada por la Ley de Directrices Presupuestarias, indicando de esta forma que los gastos del gobierno avanzaron a un ritmo mayor que sus ingresos. Tendencia que no mejoró en los años siguientes y empujó al gobierno a desarrollar un ajuste fiscal con el objetivo de recuperar la confianza en la economía tras registrar el primer déficit primario en 2014.

El gobierno del presidente Temer introdujo algunas modificaciones entre 2016 y 2018 para contener la expansión del déficit, destacando la aprobación de una ley de repatriación de capitales y, sobre todo, el techo al crecimiento del gasto público real.

Por su parte, la política económica del presidente Bolsonaro se fundamenta desde el inicio en el saneamiento de las cuentas públicas, para lo cual la reforma de la Seguridad Social se situó como eje central y fundamental, concentrando todos los esfuerzos en los 10 primeros meses de gobierno. 

A pesar del agravamiento de la situación fiscal a partir de marzo de 2020 como consecuencia de la pandemia, que provocó que el sector público consolidado registrase un déficit primario del 9,4% del PIB y que el saldo presupuestario nominal alcanzase un déficit del 13,6% del PIB a cierre del año, esta situación se ha logrado revertir a lo largo de 2021, cuando se ha registrado un superávit primario que representa el 0,8% del PIB y una reducción del déficit nominal hasta el 4,4 del PIB.  

Del mismo modo, se ha reducido en 2021 la Deuda neta del sector público (DLSP) y la Deuda Bruta del Gobierno General (DBGG), que comprende el Gobierno Federal, el INSS y los gobiernos estatales y municipales, hasta situarse en el 57,3% del PIB y el 80,3% del PIB, respectivamente, frente al resultado de 2020, que presentó una DLSP del 62,5% del PIB y una DBGG del 88,6% del PIB.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política monetaria

En 1999, Brasil adoptó una política de metas de inflación como directriz de la política monetaria, con el Decreto 3088, de 21 de junio de 1999. Estas metas establecidas son objetivos de inflación que se persiguen, fundamentalmente, mediante la modificación de la tasa básica de interés (tasa SELIC). Desde entonces, las decisiones del Comité de Política Monetaria del Banco Central (COPOM) tienen como objetivo cumplir las metas definidas para la inflación por el máximo órgano deliberativo del sistema financiero (el Consejo Monetario Nacional (CMN), formado por el ministro de Economía y el presidente del Banco Central, con un margen de tolerancia actualmente fijado en 1,5 puntos porcentuales (p.p.). El objetivo para 2022 está establecido en 3,50% y en el 3,25% para 2023.

El COPOM se reúne cada ocho semanas para decidir sobre el mantenimiento, elevación o disminución de la tasa básica de interés (tasa SELIC). El Banco Central de Brasil tiene autonomía administrativa, y desde principios del año 2021 ha conseguido su ley de autonomía, mediante la Lei Complementar 179 de autonomía del Banco Central.

En cuanto a la tendencia reciente de la Tasa Selic, es destacable que en 2020 la Tasa Selic alcanzó mínimo histórico, situándose en el 2%, en respuesta a las expectativas negativas y la incertidumbre sobre la economía brasileña por la crisis del coronavirus.  En este momento se adoptó la orientación a futuro de llevar a cabo una política monetaria extraordinariamente expansiva mientras que las proyecciones del Banco Central y las expectativas de inflación se mantuvieran significativamente por debajo del objetivo.

Sin embargo, a finales del 2020, se cambió la orientación de la política monetaria establecida al observarse un alza en los datos de la inflación por encima del objetivo fijado derivado de la larga depreciación del real en los mercados cambiarios, así como el encarecimiento de materias primas, entre otros. Así, en el primer trimestre de 2021, comenzó un cambio de orientación teniendo lugar un endurecimiento de la política monetaria.

En las reuniones posteriores realizadas durante 2021, las proyecciones condicionales para el horizonte correspondiente y el balance de riesgos se deterioraron, por lo que la tasa SELIC fue aumentando de forma gradual. De esta forma, en el primer trimestre de 2022 se han registrado tasas del 11,75%.  

El Copom reitera que el proceso de reformas y ajustes necesarios en la economía brasileña sigue siendo esencial para el crecimiento sostenible de la economía. Las expectativas de los agentes que refleja Informe Focus del banco central apuntan a una bajada de esta tasa para 2023 y la reconducción hacia la orientación a futuro establecida en 2020.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Una de las principales reformas de Brasil en los últimos años ha sido la progresiva apertura de su economía al capital extranjero, iniciada con el gobierno Temer en 2016 y mantenida por el gobierno Bolsonaro desde 2019. Esta posición parece que ha tenido como objetivo dejar atrás un sesgo proteccionista que se había reflejado en un uso creciente de medidas de defensa comercial, en el incremento de aranceles o en modificaciones normativas como la relativa a compras públicas (que establecía una preferencia nacional hasta el 25%) y que supusieron un paso atrás en el proceso liberalizador iniciado en 2007 y una pérdida de competitividad.

En la actualidad, tras el parón en las reformas en parte obligado por la pandemia, el gobierno brasileño ha retomado la agenda de reformas estructurales ya aprobadas, en proceso de debate o aprobación en el Congreso Nacional. Estas reformas pretenden reducir las rigideces estructurales y reducir elcoste Brasil”, elementos que impiden impulsar la productividad y el crecimiento potencial del país. Destacan la reforma de Seguridad Social, que persigue equilibrar las cuentas públicas brasileñas y el saneamiento de sus finanzas; la tributaria, aspira a simplificar la imposición indirecta y a cambiar la imposición de la renta de personas físicas y jurídicas; y la administrativa, pretende reformar la administración brasileña a través de una simplificación, modernización y aumento la productividad del sistema administrativo. Así como otras reformas relevantes en la agenda legislativa:

  • Cambio de régimen de concesiones (PL 3178/2019)
  • Nuevo marco de garantías (PL 4188/2021)
  • Modernización del sector eléctrico (PL 414/2021)
  • Combate a super salarios (PL 6726/16)
  • Modernización de Registros Públicos (Medida Provisoria (MP) 1085/2021)
  • Concesiones y asociaciones público-privadas (PL 7063/2017)
  • Obligaciones de infraestructura (PL 2.646/2020)
  • Privatización de Correos (MP)
  • Licencia Ambiental (PL 3729/2004)

Reforma Administrativa:

La Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) 32/20 pretende reformar la administración brasileña a través de una simplificación, modernización y aumento la productividad del sistema administrativo. La PEC, tal y como está planteada, no tendrá efecto sobre los empleados públicos que se encuentren en el ejercicio de sus funciones, solo a los que se incorporen al sistema tras su aprobación, lo que presumiblemente limite su impacto fiscal en el corto plazo.

Las propuestas del texto se centran, fundamentalmente, en permitir contrataciones temporales, establecer límites a la jornada laboral, o facilitar el despido de empleados con puestos obsoletos o puestos que posean convenios del sector privado. También reduce los días de vacaciones a menos de 30, regula los pagos por antigüedad y determina medidas de evaluación del desempeño.

En la actualidad, la PEC se encuentra pendiente de la votación en el plenario del Congreso Nacional.

Reforma tributaria:

La reforma de la tributación es uno de los proyectos más ambiciosos del gobierno de Brasil y aspira a simplificar la imposición indirecta y a cambiar la imposición de la renta de personas físicas y jurídicas.

A pesar de que el objetivo de esta reforma se centra en ayudar a mejorar la competitividad de la economía brasileña (a través de una reducción de la complejidad y burocratización del sistema fiscal brasileño) se está enfrentando a mayores dificultades que la reforma del sistema de pensiones, ya que existen resistencias tanto dentro del Congreso Nacional como dentro de los gobiernos estatal y municipales.

Tramitación por separado

En este contexto, el equipo económico del gobierno está tratando de aprobar por separado sus proyectos de reforma tributaria. En primer lugar, la relativa a la imposición indirecta, y dejar para una fase subsiguiente (presumiblemente tras la celebración de las elecciones presidenciales de octubre de 2022) la reforma de la imposición sobre la renta, o imposición directa.

  • Proyecto de Ley 3887/2020, sobre imposición indirecta. Este proyecto supone la eliminación de dos de los impuestos indirectos existentes en Brasil, PIS y COFINS, para su sustitución por el CBS (Contribución sobre Bienes y Servicios), similar a un IVA federal.
  • No obstante, esta propuesta dejaría fuera otras figuras de la imposición indirecta o sobre el consumo en Brasil, como son el IPI (Impuesto sobre los Productos Industriales), ICMS (Impuesto sobre la Circulación de Bienes y Servicios) e ISS (Impuesto sobre los Servicios).
  • Además de esta propuesta de Ley, coexisten dos propuestas de Enmienda a la Constitución, por parte de la Cámara de los Diputados y Senado Federal, respectivamente. La primera o PEC 45/2019 pretende crear un IVA Federal fusionando 5 impuestos (PIS, COFINS, IPI, ICMS e ISS); la segunda o PEC 110/2019 también tiene la intención de crear un IVA federal, pero reemplazando 9 tributos (IPI, IOF, PIS, PASEP, CONFINS, CIDE Combustibles, Salario-Educación, ICMS e ISS)
  • Proyecto de Ley 2337/2021, imposición directa. Este proyecto implica la modificación del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas), del IRPJ (Impuesto sobre la Renta de las Personas Jurídicas), y de la CSLL (Contribución Social Sobre el Lucro Líquido, recargo en el IRPJ que se aplica a entidades financieras y de seguros).
  • De manera resumida, lo que esta pretende esta reforma es simplificar la declaración de la renta y eliminar las brechas que existen actualmente en el pago de este impuesto para las familias, instituciones financieras y empresas, incentivando la productividad, simplificación y creación de empleo.

 Consolidación de Brasil en el comercio global

Aparte de los esfuerzos para atraer inversión extranjera, la administración brasileña está tratando de expandir la presencia de Brasil en las cadenas globales de valor, a lo cual puede contribuir la mitigación del denominadocoste Brasil”, expresión usada para referirse al conjunto de dificultades estructurales, burocráticas, de trabajo y económicas que dificultan el crecimiento productivo del país

Entre las medidas para la consecución de este objetivo cabe destacar la reforma de la tributación indirecta aún en tramitación en el Congreso Nacional (mencionada en el apartado anterior), o la reducción de los aranceles a la importación a través de la modernización del Arancel Externo Común (AEC) del MERCOSUR. En este último caso, el ministro de economía, Mario Guedes, viene proponiendo una rebaja generalizada del AEC. A finales de 2021 Uruguay rechazó esta medida, por lo que Brasil decidió adoptar de manera unilateral una disminución del 10% del AEC para el 87% del universo arancelario y ha anunciado en que seguirá negociando con sus socios del MERCOSUR una disminución incluso más ambiciosa.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex