Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

 PIB sectores actividad CI

 Fuente: elaboración propia a partir de datos del Banco Mundial

El sector primario representa aproximadamente un 22% del PIB marfileño y emplea a más de la mitad de la población activa. Actualmente, Costa de Marfil sigue siendo el primer productor mundial de cacao (alcanzando en 2017 el récord de 2 millones de toneladas al año), el sexto de café  y el segundo de anacardo. También es el primer exportador de aceite de palma y el primer productor africano de caucho. En los últimos años las cosechas de cacao, algodón, anacardo, piña y plátano están registrando un crecimiento notable. 

El sector secundario ha tenido una evolución positiva en los últimos años y representa en torno al 25% del PIB. Cabe destacar la importancia del sector agro-alimentario y el potencial reciente del sector minero y del sector de la construcción. El desarrollo de la industria agro-alimentaria es uno de los objetivos del Gobierno actual, al ser una realidad que el país transforma una parte pequeña de la materia prima agrícola que produce, perdiendo con ello las opciones de incorporar un mayor valor añadido económico.

Por otro lado, el desarrollo de la industria extractiva (de oro, diamantes, níquel, manganeso, hierro) ha pasado a ser una prioridad del Gobierno marfileño, al darse cuenta de lo escasamente explotado que está este sector, especialmente en comparación con otros países del entorno, y de la importante fuente de recursos públicos que puede representar. En este sentido, está aumentando rápidamente el número de licencias de prospección y de explotación de yacimientos. Existen, además, proyectos de desarrollo de infraestructuras de transporte (por ejemplo el ferrocarril de Man a San Pedro) que pretenden favorecer el desarrollo de esta industria.

El sector de la construcción está igualmente cobrando fuerza en los últimos años. El fuerte crecimiento de la población, el alto grado de deterioro de muchos inmuebles y el desplazamiento de la población de los pueblos a las ciudades, son factores que determinan el pulso de la actividad de la construcción. El Gobierno marfileño tiene la previsión de construir 150.000 viviendas sociales entre 2017 y 2020, en el marco del Plan de Acciones Prioritarias 2017-2020 del Ministerio de Construcción, Alojamiento, Saneamiento y Urbanismo de Costa de Marfil. Junto a esta iniciativa, el gobierno marfileño quiere aprobar en los próximos tres años otros grandes proyectos de construcción y rehabilitación de inmuebles emblemáticos de la ciudad de Abidjan, así como de las sedes de distintas instituciones africanas. Además, están desarrollándose numerosos proyectos de infraestructuras en la capital y el resto del país con la participación financiera de diversas instituciones multilaterales.

Tradicionalmente, Costa de Marfil ha sido un país en el que el sector terciario ha supuesto cerca de la mitad del PIB, representando en la actualidad un 53%. La actividad comercial es una de las más destacadas, gracias al papel del Puerto Autónomo de Abidjan con puerta de entrada de gran parte del comercio de la región. Telecomunicaciones y finanzas le siguen en importancia. Por otro lado, el gobierno tiene interés en incentivar las inversiones en el sector turístico, que por el momento se concentran en Abidjan por la relevancia del turismo de negocios. No obstante, el país tiene potencial para otros segmentos como el turismo de playa, étnico/cultural y de aventura.  

Por el lado de la demanda, la economía marfileña depende fuertemente del gasto en consumo de las familias, como ocurre en muchos de los países de la región. La formación bruta de capital fijo se mantiene en niveles moderados, aunque crecientes, indicando que los inversores cada vez confían más en la recuperación del país.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD (%) 2012 2013 2014 2015 2016
POR SECTORES DE ORIGEN          
PRIMARIO 22,5 22,1 22,4 23,7 24,0
SECUNDARIO 22,3 22,3 21,1 21,5 25,0
TERCIARIO 55,1 55,7 56,5 55,5 51,0
POR COMPONENTES DEL GASTO          
CONSUMO        
   Consumo privado 67,5 64,1 62,5 61,5 64,8
   Consumo público 12,3 12,3 12,2 13,4 11,3
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 15,1 19,1 17,0 20,2 20,7
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 48,5 43,8 43,4 37,3 29,3
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 44,3 41,2 39,4 33,1 25,3

 Fuente: African Statistical Yearbook 2018, última actualización julio 2018

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

 Costa de Marfil está logrando trazar una salida de la crisis con notable dinamismo, ganándose la confianza de países e instituciones multilaterales y financieras que apuestan claramente por el país. Desde 2012 el país ha estado creciendo a tasas entre el 7 y el 10% del PIB. Según el FMI, en 2017 la tasa de crecimiento alcanzó el 7,7%, moderándose ligeramente al 7,4% en 2018. Según este organismo, la normalización política, junto con la política fiscal adecuada y las reformas estructurales para mejorar el entorno de negocios, explican dicho repunte en la actividad. 

La inflación se ha situado en los últimos años en el entorno del 1%-2%, gracias al tipo de cambio fijo existente entre el euro y el franco CFA. Se estima que en 2018 los precios alcanzaron un 1,7% (variación media anual del IPC), aunque con ciertas tensiones en determinados bienes, como por ejemplo, en los precios de los alquileres y la vivienda. El déficit público se ha mantenido en los últimos años entre el 2 y el 4% del PIB, aunque en 2017 avanzó hasta el 4,5% para moderarse al 4% en 2018. El resultado de 2017 se debió al impacto de la reducción de los precios internacionales del cacao y al aumento del gasto público aumentó más de lo esperado, para responder las demandas salariales de determinados colectivos. El gobierno ha adoptado una serie de reformas para incrementar los ingresos fiscales en un 0,5% del PIB, al tiempo que se están aplicando medidas para mejorar el control del gasto público. 

Entre 2011 el Gobierno logró refinanciar su deuda pública doméstica, en manos fundamentalmente de bancos de la UEMOA; y en 2012 alcanzó el punto de culminación de la iniciativa HIPC, logrando el alivio de la deuda pública externa. Posteriormente, el endeudamiento exterior ha pasado del 28% del PIB en 2012 al 36,7% del PIB en 2018, reflejando la estrategia del gobierno de búsqueda de financiación para sus proyectos de inversión, en particular de infraestructuras dentro de su Plan Nacional de Desarrollo. No obstante, en la actualidad se está siguiendo una estrategia de gestión de la deuda a medio plazo para tener un equilibrio entre las fuentes de financiación externas e internas.

Se estima que en 2018 la deuda pública se situó en el 52,6% del PIB, creciendo desde el 44,8% de 2014, pero se debería estabilizar en el medio plazo en el entorno del 45% del PIB y en el largo plazo por debajo de esa cifra. Ello es consistente con las proyecciones de fuerte crecimiento del PIB y de compromiso en la reducción del déficit fiscal por debajo del 3% en 2021. Estas proyecciones son las que maneja el FMI en el programa de la Facilidad Extendida de Crédito y de la Facilidad Extendida del Fondo aprobado en diciembre de 2016 por 658,9 millones de dólares y ampliado en junio de 2017 en 224,8 millones de dólares adicionales. 

Desde 2011 la cuenta corriente ha registrado déficit de importe moderado. Según el FMI, el saldo de la cuenta corriente habría pasado del 1,4% en 2014 a un déficit del -3, 9% en 2018, debido a que las mayores importaciones relacionadas con el crecimiento de la inversión han superado a la mejora de los términos de comercio y las exportaciones. Cabe señalar la fortaleza de Costa de Marfil como país exportador de productos agrícolas como el cacao, el aceite de palma, el anacardo, el caucho o algunas frutas tropicales, justificando ello el superávit comercial del país. Además, se espera un aumento de la inversión extranjera directa para financiar el déficit corriente. Respecto al desempleo, no hay datos fiables, pues según los datos del FMI de 2016, el sector formal sólo supone el 8% del total de los empleos. 

 


 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2015201620172018*
PIB
PIB (MUSD a precios corrientes)32.75435.30038.10043.200
Tasa de variación real (%)8,88.07,77,4
Tasa de variación nominal (%)11,96,96,07,8
INFLACIÓN 
IPC media anual (%)1,20,70,81,7
IPC fin de período (%)1,41,10,81,7
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL 
Media anual (%)3,504,504,504,50
Fin de período (%)2,502,502,502,50
EMPLEO Y TASA DE PARO 
Población (x1.000 habitantes)23.70024.30024.90025.600
Población activa (x 1.000 habitantes)79159119N.D.N.D.
% desempleo sobre población activa6,99,35,6N.D.
DÉFICIT PÚBLICO 
% de PIB-2,8-4,0-4,5-4,0
DEUDA PÚBLICA
en M USD15.65517.04519.43419.520
en % de PIB47,847,846,848,7
EXPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD11.73510.87511.98813.990
% variación respecto a período anterior8,2-7,08,016,7
IMPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD8.5667.8099.23111.228
% variación respecto a período anterior12,6-8,518,221,6
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD3.1703.0662.7572.762
en % de PIB9,78,77,26,4
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en MUSD-201-415-1.349-1.587
en % de PIB-0,6-1,2-3,5-3,9
DEUDA EXTERNA
en MUSD11.71111.40815.08816.461
en % de PIB29,529,030,536,7
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en MUSD708196102
en % de exportaciones de b. y s.5,66,97,46,8
RESERVAS INTERNACIONALES 
en MUSD5.5164.9356.2576.130
en meses de importación de b. y s.3,52,73,03,6
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA 
en MUSD494577675n.d.
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual591593581581
fin de período591622547538

* Estimaciones

Fuente: FMI, Banco Mundial, EIU, BCEAO

Última actualización: febrero 2019

 

 

 

 

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Principales objetivos de política económica

El Gobierno del Presidente Ouattara tiene como objetivo hacer que Costa de Marfil se convierta en una economía emergente en el año 2020 y que se reduzca la pobreza a la mitad. Las medidas que proponen se enmarcan en el Plan Nacional de Desarrollo 2016-2020, basado en los siguientes pilares:

(i) Mejora de la calidad de las instituciones y de la gobernanza del país, incluyendo la modernización de la administración pública, la mejora de la seguridad y el impulso a la democratización

(ii) Impulso al desarrollo del capital humano y promoción del bienestar social, en especial a través de la mejora de la calidad de la educación y su correspondencia con las necesidades del mercado laboral, y la ampliación del acceso a los servicios de salud pública

(iii) Progreso en la transformación estructural y la industrialización de la economía, a través de la mejora del entorno de negocios, y el acceso a las finanzas de las pequeñas y medianas empresas, además de medidas para aumentar la productividad en sectores clave como la agricultura, la energía, la minería y el turismo

(iv) Desarrollo de las infraestructuras en todo el país, manteniendo el respeto al medioambiente, en ámbitos como las carreteras, la energía eléctrica, el sector postal o las telecomunicaciones

(v) Refuerzo de la cooperación y de la integración regional e internacional, promoviendo la internacionalización de los bienes y servicios marfileños

 

Todas estas medidas se verán facilitadas por objetivos adicionales de política económica entre las que destacan:

  • el mantenimiento de un marco macroeconómico estable, en la línea de los ejes definidos con el FMI (control del déficit público, sostenibilidad de la deuda, inflación moderada)
  • la reforma del sistema impositivo abordando las exenciones fiscales y ampliando la base fiscal
  • la mejora de la calidad los datos económicos, incluyendo los de inversión extranjera directa y los de la propiedad de terrenos y recursos naturales

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Previsiones macroeconómicas

La visión de los observadores y los organismos multilaterales respecto de la economía de Costa de Marfil es muy positiva para el corto y medio plazo. Tras la celebración de elecciones legislativas con la más absoluta normalidad en diciembre de 2016 y la adopción de una nueva constitución tras su aprobación en referéndum, la confianza en el devenir positivo de los próximos años es generalizada. Esto también aplica a la inversión privada, cuyo dinamismo es reflejo de las buenas perspectivas actuales. 

La economía cuenta con abundantes recursos agrícolas y mineros y con una ubicación estratégica desde el punto de vista del comercio que le ofrecen un punto de apoyo sólido para sostener el crecimiento a medio plazo en el entorno del 6%-8%. Ello, sin embargo, no será posible si el gobierno no mantiene el impulso reformista de los pasados años. Áreas como la gobernanza institucional y la transparencia, el sistema impositivo, la gestión de las empresas públicas, el ámbito judicial o la gestión de la deuda pública se presentan como ejes centrales de un país que desea seguir trabajando en la mejora de su clima de negocios.

En la aprobación en diciembre de 2016 del nuevo programa para 2016-2019, el FMI confirmó sus previsiones favorables para el país. No obstante, la caída del 35% de los precios del cacao desde julio de 2016 ha requerido un reajuste presupuestario y la ampliación del acuerdo con el FMI, por 224,8 millones de dólares adicionales. En la última revisión del programa en diciembre de 2018, el FMI ha señalado la prudente gestión macroeconómica realizada y el impulso reformador desde el punto de vista estructural.

En el cuadro siguiente se muestran algunas de las variables macroeconómicas estimadas por el FMI para los próximos tres años:

 

 

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS  2018 2019 2020 2021
Tasa de crecimiento real del PIB (%) 7,4 7,5 7,2 7,0
Inflación media anual (%) 1,7 2,0 2,0 2,0
Inflación fin de período (%) 2,0 2,0 2,0 2,0
Volumen de importaciones de bienes y servicios (% variación) 11,3 8,2 11,2 10,7
Volumen de exportaciones de bienes y servicios (% variación) 4,8 11,0 11,4 12,2
Ingresos públicos (%PIB) 19,3 19,2 19,4 19,5
Gasto público (%PIB) 23,0 22,2 22,4 22,3
Deuda pública (en % de PIB) 46,9 48,7 47,3 46,4
Saldo cuenta corriente (en millones de dólares) -2100 -2073 -2109 -2118
Saldo cuenta corriente (en % de PIB) -4,6 -4,2 -3,8 -3,5

Fuente: elaboración propia a partir de los datos del FMI, diciembre de 2018

 

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Política fiscal y presupuestaria

La política fiscal del Costa de Marfil se desarrolla en la actualidad bajo la supervisión del FMI, pues tras haber otorgado este organismo un crédito al país en 2011 (615,9 millones de dólares a través de una Extended Credit Facility para el periodo 2012-2015), en diciembre de 2016 el FMI aprobó dos nuevos acuerdos trienales para el apoyo al programa de reformas económicas y financieras del país, por un total de 658,9 millones de dólares, en el marco del Servicio de Crédito Ampliado (SCA) y del Servicio Ampliado del Fondo (SAF). 

El programa de reformas tiene como objetivo asegurar la viabilidad de la balanza de pagos, promover el crecimiento inclusivo así como reducir la pobreza a través de la inversión en infraestructuras y proyectos prioritarios. Además, pretende reducir el gasto corriente, catalizar la financiación pública y privada y aumentar la resistencia del país frente a nuevos shocks externos. En junio de 2017 el programa se amplió en 224,8 millones de dólares, para ayudar al gobierno marfileño a ajustar su presupuesto a la caída del precio del cacao y a la satisfacción de diversas demandas sociales. El cumplimiento de las condiciones del programa permitió un nuevo desembolso en diciembre de 2017 de 136,5 millones de dólares y de 133,7 millones de dólares en diciembre de 2018.

En la última revisión de diciembre de 2018 el FMI destaca el prudente manejo de la política fiscal realizado por el gobierno marfileño en los últimos años, que permitió mantener el déficit público en el entorno del 3% de 2012 a 2015. No obstante, el déficit aumentó hasta el 4% del PIB en 2016 y hasta el 4,5% en 2017, debido al mayor gasto realizado para hacer frente a las demandas sociales y al shock externo por la caída del petróleo. En 2018 el déficit se moderó hasta el 4%, y el déficit primario se mantuvo en el -0,5% del PIB. Para 2019 se estima que el déficit público se reducirá hasta el 3% (objetivo de convergencia de la UEMOA), gracias a la movilización de recursos adicionales y el control del gasto público. En este sentido, las autoridades marfileñas han aprobado una serie de medidas para aumentar los ingresos fiscales en un 0,45% del PIB, tales como la eliminación de algunas exoneraciones del IVA o el aumento de algunos impuestos especiales como las bebidas alcohólicas, los cosméticos o los vehículos de lujo.

Los ingresos de Costa de Marfil se pueden desglosar en impuestos directos (aquellos que gravan las fuentes de la capacidad económica, como los impuestos sobre la renta), impuestos indirectos (aquellos que gravan las manifestaciones de dicha capacidad, como los impuestos sobre el consumo), ingresos no impositivos como, por ejemplo, contribuciones a la Seguridad Social y donaciones. Como se observa en el gráfico para 2018, y según estimaciones del FMI, el 56% de los ingresos provienen de impuestos indirectos, en torno al 22% provienen de impuestos directos y el 14% proviene de ingresos no impositivos. Cabe señalar que el IVA es del 18% y existe un IVA reducido para algunos productos, del 11%. Existen productos como algunos alimentos básicos, los medicamentos, el agua o la electricidad, que están exonerados de IVA.

 

 

II PP CI 18

Fuente: Elaboración propia a partir de estimaciones del FMI para 2018

El gasto público está compuesto en más de dos terceras partes por gasto corriente, siendo la principal partida la de salarios (29% en 2018). El peso de los intereses sobre la deuda pública fue del 8% del gasto público en 2018. Cabe señalar que la tendencia de los gastos de capital es creciente desde 2014, estando en buena medida esta partida apoyada por el apoyo presupuestario de socios extranjeros.

 

 GG PP CI 18

 Fuente: Elaboración propia a partir de estimaciones del FMI para 2018

En la actualidad, el Gobierno está emprendiendo distintas reformas en materia de administración fiscal, entre las que destaca la puesta en marcha del pago de impuestos en línea (con un 78% de empresas adheridas al sistema en diciembre de 2018, la obligatoriedad de la certificación de los estados financieros, la puesta en marcha del libro electrónico sobre el catastro y la comunicación trimestral sobre las exoneraciones fiscales.

En lo que a la deuda se refiere, el nivel de deuda pública, la mayor parte de ella externa, llegó a alcanzar el 90% en 2004. Sin embargo, el país culminó en 2012 un proceso de alivio de la deuda, en el marco de la Iniciativa HIPC, lo cual le ha permitido recuperar niveles de deuda pública moderados. El FMI estima que la deuda pública del país se situó en 2018 en el 52,6% del PIB, siendo el 36,7% del PIB deuda externa.

 

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Política monetaria

La política monetaria de Costa de Marfil está fijada por el banco central de la UEMOA, el Banco Central de los Estados de África Occidental (Banque Centrale des  Etats de l’Afrique de l’Ouest, BCEAO). Las prioridades de la institución son la estabilidad de la inflación y el mantenimiento de la paridad del franco CFA frente al euro. Por ello la política monetaria del BCEAO está condicionada por la del Banco Central Europeo. El tipo de interés de referencia se ha situado en en la banda del 4%-3,5% desde 2012, aunque en diciembre de 2016 fue elevado hasta el 4,5%.

El enfoque actual de la BCEAO es de prudencia, intentando evitar las presiones que podrían existir sobre el tipo de cambio. Las reservas en divisas internacionales de la sub-región han aumentado en el año 2018, al tiempo que el alza del crédito sebería situarse en el entorno del 13% en 2018 frente al 15% el año anterior. En Costa de Marfil los créditos al gobierno se han minorado, por su mayor recurso a los mercados internacionales, mientras que el crecimiento del crédito al sector privado ha acusado el impacto de la quiebra del cuarto exportador de cacao.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

La recuperación económica de Costa de Marfil es una realidad y las autoridades tienen el firme propósito de implementar reformas para mantener el dinamismo económico de los últimos años, aunque el ritmo de aplicación de las mismas no deja de ser más lento del deseado.

Entre las principales reformas estructurales de los últimos años se encuentran las siguientes:


• Reforma del sistema fiscal, cuyos puntos destacables son: mantener la masa salarial bajo control, mejorar la gestión de la administración pública, racionalizar las exoneraciones y aumentar la base fiscal.
• Mejora del clima de negocios: reforma del CEPICI (Agencia para la Promoción de la Inversión) como responsable de la ventanilla única para la creación de empresas (que se lleva a acabo en menos de 24 horas). Se está desarrollando igualmente un número de identificación empresarial único para las diferentes administraciones (fiscal, seguridad social...) y se ha creado un Partenariado del sector público y el privado para facilitar el diálogo entre las partes.
• El fortalecimiento del sistema judicial y la creación de un Tribunal de Comercio en Abidjan en 2012. Existe el compromiso de seguir abriendo otros tribunales semejantes en las principales localidades del país.
• Adopción de una Ley de la Competencia.
• La diversificación del comercio exterior de productos agrícolas de para no depender de la variación en exceso de algunos productos cuyos precios vienen fijados por el mercado internacional.
• El desarrollo del sector agro-industrial, a fin de lograr un mayor valor añadido de la producción agrícola local.
• El desarrollo del sector minero, hasta la fecha escasamente explotado en comparación con otros países de la región.
• La reforma del sistema financiero, cuyos puntos más importantes son: la rehabilitación de las instituciones de microfinanzas; el desarrollo de mecanismos de financiación de vivienda, empresas y agricultura; el control de la estabilidad bancaria (mediante la intervención, en algunos casos, de entidades financieras).
• Adopción y revisión de los códigos sectoriales de numerosos sectores claves en la economía como el minero, el de petróleo o de las telecomunicaciones.

Entre los logros más destacados fruto de estas reformas cabe señalar que: 

  • En el Informe Doing Business 2019 del Banco Mundial, hecho público el 31 de octubre de 2018, Costa de Marfil mejora su posición anterior escalando 17 puestos y situándose en la 122 de 190 países. Según el informe, las mejoras más relevantes realizadas en el último ejercicio son facilitar el acceso al crédito, reducir los trámites para iniciar un negocio, simplificar la obtención de permisos de construcción, promover el pago de impuestos en línea y aumentar el cumplimiento de los contratos.
  • Costa de Marfil realizó una emisión de Eurobonos en junio de 2017 en los mercados internacionales para los que recibió una fuerte demanda. El entusiasmo fue tal, que las ofertas alcanzaron los 10.000 millones de dólares. Finalmente, se cerró la operación con 625 millones de euros al 5,125% con un vencimiento de 8 años y 1.250 millones de dólares al 6,5% con un vencimiento de 16 años. En  marzo de 2018 expidió 1.700 millones de euros (2.100 millones de dólares) en eurobonos, en un tramo con vencimiento en 2030 y un pago del 5,25%, y otro con vencimiento en 2048 con un rendimiento del 6,625%. 
  • En la última edición del Índice Mo Ibrahim sobre la gobernabilidad global (2018), Costa de Marfil se ha situado en el puesto 22 sobre los 54 países de África, destacando las mejoras en materia de seguridad y estado de derecho, participación y derechos humanos, desarrollo económico sostenible, y desarrollo humano.

No obstante, en la última revisión del nuevo programa para 2016-2019, el FMI identifica como principales retos en el ámbito de las reformas:


• Continuar los avances en la mejora del clima de negocios, en particular en cuanto a la práctica de corrupción en las administraciones, el retraso en los pagos y los costes de los suministros para las empresas.
• Seguir profundizando en la reforma fiscal para aumentar la eficiencia de la administración impositiva y aduanera. Para ello se debe aumentar la base fiscal eliminando exoneraciones y reforzando los sistemas de control. También se debe mejorar el sistema de pago de impuestos aprovechando los pagos y gestiones en línea.
• Reforzar el control del gasto público, con el fin de crear espacio para la inversión en infraestructuras y dar prioridad a las demandas sociales y al gasto pro-pobres.
• Finalizar la reforma que asegure la viabilidad de la refinería nacional del petróleo, y reestructurar y reforzar la supervisión de otras entidades publicas que plantean potenciales riesgos financieros, como PETROCI, Air Côte d’Ivoire o Sotra
• Impulsar la reforma del sector financiero que permita facilitar el acceso al crédito, especialmente a las PYMEs.
• Las mejoras relativas a la gestión de la deuda pública y al control de la deuda acumulada por algunos entes públicos.

 


 

 

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