Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

En 2020, la minería, que había ido perdiendo peso en los últimos años, se situó como el principal sector de la economía (12,5% del PIB), debido, principalmente, a que fue la única actividad económica que continuó funcionando a pesar de las cuarentenas. Tras el sector minero se situaron otros servicios personales (12,2%), la industria manufacturera (9,9%), los servicios empresariales (9,9%), que ha recuperado el peso perdido en los últimos años, y el comercio (9,3%).

Destacar la importancia de la minería, pues Chile es un país que depende en gran medida de este sector, que supone más del 50% de sus exportaciones totales. 

Pero además, los sectores primarios siguen teniendo una gran importancia en su economía. No se trata solo de la minería, sino también de la agricultura (fruta de varias clases), la silvicultura y la acuicultura (salmones, fundamentalmente).

Esa situación hace que Chile sea vulnerable a los precios de las materias primas, especialmente las minerales y que su PIB sufra en cuanto se resienten las inversiones tanto en minería como en energía, uno de los grandes insumos de ese sector.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD Y POR COMPONENTES DEL GASTO 2017 2018 2019 2020
POR SECTORES DE ORIGEN (%)
AGROPECUARIO 4,0 3,5 3,6 3,9
AGRICULTURA Y GANADERÍA 3,3 3,0 3,0 3,4
PESCA 0,7 0,6 0,7 0,5
INDUSTRIAL 29,4 29,4 29,1 31,4
MINERÍA 9,7 9,5 9,1 12,5
MANUFACTURAS 10,4 10,5 10,1 9,9
CONSTRUCCIÓN 6,4 6,5 6,9 6,0
ELECTRICIDAD Y AGUA 2,9 2,9 2,9 3,0
SERVICIOS 66,6 67,1 67,3 64,7
TRANSPORTE Y COMUNICACIONES 7,4 7,0 7,0 6,2
COMERCIO 9,5 9,6 9,1 9,3
HOSTELERÍA 2,2 2,2 2,3 1,6
FINANZAS 4,5 4,6 4,4 4,4
INMOBILIARIO 7,9 8,2 8,3 8,0
SERVICIOS EMPRESARIALES 9,9 9,9 10,3 9,9
SERVICIOS PERSONALES 11,7 12,1 12,4 12,2
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA 4,8 4,8 4,9 4,9
OTROS SERVICIOS 8,6 8,7 8,5 8,2
TOTAL 100,0 100,0 100,0 100,0
POR COMPONENTES DEL GASTO (%)
CONSUMO 77,5 78,1 77,8 74,9
Consumo Privado 63,4 63,7 63,2 59,1
Consumo Público 14,1 14,4 14,6 15,9
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 21,3 22,2 23,0 19,8
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 28,4 28,5 28,9 31,5
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 27,2 28,8 28,9 26,3
Fuente: Banco Central de Chile

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Después de un notable crecimiento del PIB en 2018, del 3,7%, la adversa coyuntura internacional en 2019 y los efectos del estallido social en octubre de dicho, provocaron una fuerte desaceleración, hasta el 0,9%. Como resultado, la economía chilena inició el año 2020 con un fuerte efecto arrastre negativo, y una situación de deterioro de diversos componentes de la demanda interna, del mercado laboral y de las condiciones financieras. A ello se sumó la crisis generada por la propagación del Covid-19 y las restricciones sanitarias enfocadas en detener la expansión de los contagios, que provocaron una caída del PIB del 5,8% en 2020. El fuerte dinamismo de la economía a lo largo del año ha llevado al BCCh a revisar al alza su previsión de crecimiento del PIB hasta el rango 10,5%-11,5%.

La tasa de inflación se situó en el 3,0% en 2020, en línea con el objetivo del BCCh. No obstante, las mayores presiones inflacionarias en el periodo transcurrido de 2021 y el repunte de la actividad económica llevaron al BCCh a subir la tasa de política monetaria (TPM) en tres ocasiones este año, en 25 pb en julio, en 75 pb en agosto y en 125 pb en octubre, hasta situarse en el 2,75%.

Por su parte el desempleo se situó en el 10,7% en el último trimestre de 2020, y ha prolongado la caída en 2021, hasta situarse en el 8,5% en el trimestre junio-agosto, inferior en casi cuatro puntos y medio a la de un año antes.

Los planes acometidos por el Gobierno enfocados a paliar los efectos de la pandemia en las economías domésticas dispararon el déficit público hasta el 7,3% del PIB en 2020 e incrementaron la deuda pública al 33% del PIB.

La balanza por cuenta corriente en 2020 presentó un superávit de 3.370 MUSD, equivalente al 1,4% del PIB, consecuencia de un saldo positivo de la balanza comercial y de transferencias.

En lo referente a la inversión extranjera directa (IED) en Chile, el flujo que recibió Chile en 2020 alcanzó los 8.528 MUSD, un 32% menos que el año precedente. Por su parte, la inversión chilena en el exterior alcanzó los 11.725 MUSD en 2020.

Si bien las expectativas de crecimiento de la economía chilena para este año son muy alentadoras, es cierto que una parte importante de los factores que inciden en la buena marcha de la actividad económica tienen carácter transitorio, motivo por el cual el BCCh ha revisado a la baja el crecimiento para 2022 y 2023, hasta los rangos 1,5%-2,5% y 1,0%-2,0%, respectivamente, ante la previsible retirada gradual de los estímulos monetarios y fiscales para recuperar el margen de maniobra y prevenir un posible sobrecalentamiento de la economía.

El consumo privado está siendo uno de los principales impulsores de la economía, al haberse inyectado liquidez a las economías domésticas por medio de los retiros de ahorros previsionales y las transferencias fiscales aprobadas por el Gobierno. En este contexto se espera una expansión del consumo del 18% a lo largo de este año, que se irá amortiguando a medida que las políticas masivas de apoyo a ingresos se vayan extinguiendo. Esta expansión está generando un sobrecalentamiento de la economía, que podría agravarse con la aprobación del anunciado próximo retiro de fondos previsionales. El sector externo se constituye como otro de los motores de la economía chilena en el futuro próximo, pues a la recuperación económica de China hay que unir el aumento de la proyección del precio internacional del cobre. China es el principal socio comercial de Chile a donde se dirige la mitad de las exportaciones de cobre del país, que a su vez supone el 50% de las exportaciones totales chilenas. La proyección de la inversión, se ha revisado al alza debido al aumento de proyectos ligados a energías renovables y a la renovación de maquinarias y equipos de distinta índole, en un contexto de aceleración de la actividad. La construcción y otras obras ha tenido un crecimiento menor, pero ha ido aumentando en la medida en que se han ido flexibilizando las restricciones sanitarias. Las proyecciones se han realizado considerando que la evolución de la situación sanitaria seguirá favoreciendo el desempeño de la economía en los próximos trimestres, estimándose que hacia el 2022 las restricciones a la movilidad interna serán mínimas.

La persistencia de una alta demanda tanto de bienes importados como de combustibles, cuyo precio ha evolucionado al alza, unido a la depreciación del peso chileno, han generado presiones inflacionarias. En el corto plazo, se prevé que la inflación total fluctúe entre el 6,5% y el 7,1% a finales del año y se mantenga por encima del 5% durante al menos el primer semestre de 2022. No será hasta finales de 2023 cuando se alcanzará el objetivo del Gobierno del 3%. En estas circunstancias el BCCh aprobó subidas de la tasa de interés en julio, en agosto y en octubre, dirigido a mitigar los efectos del sobrecalentamiento de la economía. No se descarta que antes de finales de 2021 la TPM se sitúe en el 3,75% y que alcance el 5% a lo largo de 2022.

Respecto a la política fiscal, la ampliación de los beneficios otorgados por el Gobierno llevará a que el gasto fiscal crezca un 27% este año. De todas formas, se prevé que el impacto negativo sobre las cuentas públicas se vea compensado en parte por el componente cíclico, fruto de la fuerte recuperación económica de este año y el aumento del precio del cobre. Para 2022 y 2023, se asume que no se requerirá un impulso fiscal tan significativo como el de este año, de modo que se podrán acometer políticas focalizadas en los segmentos más rezagados y alcanzar una estabilización de las finanzas públicas, pues se estima una caída del gasto del gobierno próxima al 20%.

El déficit de la cuenta corriente de este año se situará en el entorno del 1%, pues el mayor precio del cobre no compensará el aumento de las importaciones necesarias para satisfacer la demanda interna.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2017201820192020
PIB
PIB (MUSD corrientes)277.141298.172 279.777253.693
Tasa de variación real (%)1,23,7 0,9 -5,8
Tasa de variación nominal (CLP) (%)6,06,2 2,9   2,1 
INFLACIÓN
Media anual (%)2,22,42,5 3,1 
Fin de período (%)2,3 2,6  3,0 3,0
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) 2,72,552,49 0,79 
Fin de período (%) 2,52,751,75 0,5 
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x 1.000 habitantes) 18.41918.75119.10719.458 
Población activa (x 1.000 habitantes) 9.3809.6009.7788.947 
% Desempleo sobre población activa6,57,17,1 10,3 
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB-2,8 -1,7 -2,9 -7,3 
DEUDA PÚBLICA
en MUSD68.93870.24774.39382.852
en % de PIB23,625,6 27,933,7 
EXPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD68.82374.70868.76373.485
% variación respecto a período anterior13,38,6-8,06,9 
IMPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD61.47270.49865.81055.116
% variación respecto a período anterior10,114,7-6,6-16,2
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD7.351 4.2112.95318.369
en % de PIB2,7 1,4 1,1 7,2 
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en MUSD-6.445-11.640-10.4543.370 
en % de PIB -2,3-4,0 -3,7  1,4
DEUDA EXTERNA
en MUSD180.449183.344197.234208.981
en % de PIB 65,161,570,582,4 
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en MUSDnd  nd 79.30971.875 
en % de exportaciones de b. y s. 59,148,0 60,476,9 
RESERVAS INTERNACIONALES
en MUSD38.983 39.86140.65739.200 
en meses de importación de b. y s.6,2 6,45,75,9 
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA recibida
en MUSD6.1287.76012.5878.528
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual649,3 640,3  702,6  792,2 
fin de período615,2 695,7 744,6711,2

Fuente: Banco Central de Chile
Última actualización: Cifras a septiembre de 2021

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Principales objetivos de política económica

El objetivo original del Gobierno era alcanzar un déficit del 1% en 2022, si bien existen varios riesgos para déficit más amplios: En primer lugar, la reforma tributaria, que permite a los dueños de negocios deducir los impuestos pagados por su compañía de sus propias cuentas de impuestos, y con la que se pretende estimular la actividad económica. En segundo lugar, la propuesta de reforma de pensiones, con la que se aumentaría las contribuciones del gobierno, aumentando así el gasto público. Y en tercer lugar la Agenda Social prometida por el Presidente, diseñada para reducir las diferencias sociales que hay en el país, además de los Planes Económicos de Emergencia diseñados para paliar los efectos de la pandemia sobre la economía chilena.

La política monetaria del Banco Central de Chile (BCCh) tiene como principal objetivo mantener una inflación baja, estable y sostenible en el tiempo. Su compromiso explícito es que la inflación anual se sitúe la mayor parte del tiempo en torno a 3% anual, con un rango de tolerancia de más/menos un punto porcentual. Para cumplir con esto, el BCCh orienta su política monetaria de manera que la inflación proyectada sea del 3% anual en el horizonte de política en torno a dos años. El control de la inflación lo realiza por medio de su mecanismo principal de actuación: el tipo de interés o tasa de política monetaria (TPM), que en 2019 se revisó en tres ocasiones, la última tras el estallido social, que se situó en el 1,75% y que en marzo de 2020 rebajó hasta el 0,5% ante los devastadores efectos sobre la economía de la expansión del covid-19.

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Previsiones macroeconómicas

La economía chilena ha evolucionado por encima de lo previsto, superando el nivel de actividad que exhibía previo al inicio de la crisis social. En el segundo trimestre del 2021, el PIB anotó un crecimiento anual de 18,1%, cifra donde se combinaron la capacidad de adaptación de los agentes económicos al contexto de la pandemia, el impacto de las políticas de apoyo a los ingresos de los hogares y una muy baja base de comparación. En este contexto, y como ya se ha mencionado, el crecimiento proyectado para el 2021 se sitúa en un rango entre 10,5 y 11,5%, explicado en gran parte por el mayor dinamismo observado y previsto del consumo privado. En el medio plazo, la economía se desacelerará de forma significativa, para crecer entre 1,5 y 2,5% durante el 2022, y entre 1,0 y 2,0% durante el 2023. Esta proyección considera una moderación del dinamismo actual del consumo, con ingresos de los hogares que crecerán con la paulatina superación de los efectos de la pandemia en el mercado laboral, con el agotamiento de los recursos obtenidos por los masivos retiros de ahorros previsionales y la extinción de las transferencias fiscales universales. 

En lo relativo al nivel de precios, durante la primera parte de 2022 la inflación superará el 5% interanual, momento a partir del cual comenzará a descender hacia la meta, llegando a 3% en la última parte del 2023. La desaceleración de la demanda generada por el retiro de las políticas de estímulo fiscal y monetario son determinantes en el descenso previsto para la inflación.

Respecto de la política fiscal, en la línea de lo anunciado en la Ley de Presupuestos de 2022, el impulso se reducirá a partir del 2022, iniciando una trayectoria de convergencia hacia cifras de gasto y déficit acordes con la regla de balance estructural, coherente con lo estipulado en el Informe de Finanzas Públicas y lo recomendado por el Consejo Asesor Fiscal. Así, en términos nominales, tras crecer más de 35% anual durante este año, el gasto fiscal tendrá una caída en torno a 22,5% anual en el 2022. Con ello, el déficit fiscal efectivo se reducirá de 7,3 a 1,1% del PIB, combinándose una reducción del déficit estructural y un alto nivel de ingresos tributarios. Estos cálculos se realizan asumiendo la recuperación de la actividad económica y un precio del cobre por sobre su valor de largo plazo. 

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Política fiscal y presupuestaria

Fue 2013, con un déficit presupuestario del 0,6% del PIB, el año en el que se invirtió la tendencia superavitaria de las cuentas públicas chilenas, patrón que se ha repetido desde entonces. En 2020, como ya se ha indicado, el déficit público se situó en el 7,3%, debido a las políticas sociales que fue necesario implementar con el fin de paliar los efectos de la pandemia sobre las economías domésticas en Chile.  

La Ley de Presupuesto para 2022 establece un incremento del 3,7% del gasto público con respecto a la ley aprobada en el año precedente, alcanzando los 82.135 MUSD, pero proyecta una caída del gasto en un 22,5% respecto a lo ejecutado el presente año. Para 2022 se establece un aumento en la inversión pública de un 8,1% en comparación con la ley de 2021. El Presupuesto de 2022 estima una reducción del déficit fiscal del 11,5% al 3,9% en 2022. El Gobierno bautizó este presupuesto como "del desarrollo", y define diez ejes prioritarios de actuación: 

• Salud y vida (vacunación, lucha contra la COVID-19, reducción de listas de espera y fortalecimiento de sistema de salud).
• Reactivación económica y creación de empleos (aumento del 8,1 % de la inversión pública, financiación de políticas sociales y de empleo y modernización del Estado).
• Orden público y seguridad ciudadana (modernización de infraestructura de Carabineros y PDI, lucha contra el narcotráfico y terrorismo).
• Mejor niñez (sustitución de Sername por Servicio Mejor Niñez y puesta en marcha de Servicio de Protección Especializada de la Niñez y Adolescencia y de Oficinas Locales de la Niñez)
• Adulto mejor (fortalecimiento de programa Adulto Mayor: integración de los adultos mayores en la sociedad, rebaja de las tarifas de transporte público, incremento de la Pensión Básica Solidaria, Aporte Previsional Solidario y ampliación del 60 al 80 % de la cobertura del Pilar Solidario).
• Igualdad de derechos y protección a las mujeres (programas de prevención y reparación integral frente a violencia contra la mujer y fomento al empleo y emprendimiento femenino, bonificación por hijo y mayor, conciliación laboral y corresponsabilidad paternal)
• Educación de calidad y ciencia para el futuro (mejora de la calidad en la educación y digitalización del sector público).
• Regiones empoderadas (aumento del 5,3 % en la inversión de los Gobiernos Regionales y creación de Fondos de Apoyo a la Contingencia Regional y Equidad Regional).
• Sequía, agua y riego (programas para comunas con escasez hídrica o emergencia agrícola, programas de Agua Potable Rural y de Riego del Ministerio de Agricultura, impulso de plantas desalinizadoras, eficiencia hídrica y uso de aguas grises).
• Crisis climática (Plan de Carbono Neutralidad: descarbonización de la matriz energética, electrificación del transporte, mayor eficiencia energética y reforestación.

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Política monetaria

El Banco Central de Chile es un organismo autónomo, de rango constitucional, de carácter técnico, con personalidad jurídica, patrimonio propio y duración indefinida.

La política monetaria del Banco Central de Chile (BCCh) tiene como principal objetivo mantener una inflación baja, estable y sostenible en el tiempo. Su compromiso explícito es que la inflación anual se sitúe la mayor parte del tiempo en torno a 3% anual, con un rango de tolerancia de más/menos un punto porcentual. Para cumplir con esto, el BCCh orienta su política monetaria de manera que la inflación proyectada sea del 3% anual en el horizonte de política en torno a dos años. El control de la inflación lo realiza por medio de su mecanismo principal de actuación: el tipo de interés o tasa de política monetaria (TPM), que revisa en la media en la que es necesario, como ya se ha comentado anteriormente.

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