Demanda y Coyuntura

Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

A continuación, se muestra la estructura del PIB por componentes del gasto (M€ corrientes): 

Datos en M€

2017

2018

2019

2020

Consumo público

2.999,5

3.147,5

3.721,7

4.240,5

Consumo privado

13.147,5

13.985,8

14.398,9

13.716,0

Formación Bruta de Capital

4.049,8

3.967,5

4.404,2

4.180,1

Exportaciones netas

-76,9

331,50

-237,80

-1.296,10

   Exportaciones de bienes y servicios

14.787,7

16.123,5

16.018,6

14.099,2

   Importaciones de bienes y servicios

14.864,6

15.792,0

16.256,4

15.395,3

PIB (precios de mercado)

20.119,9

21.432,4

22.287,0

20.840,7

Fuente: CYSTAT. Tabla de elaboración propia

Estructura del PIB por sectores de actividad (M€ corrientes): 

Datos en M€

2017

2018

2019

2020

A. Agricultura, silvicultura y pesca

370,3

366,2

386,9

391,9

B. Explotación de minas y canteras

16,5

21,8

22,9

20,9

C. Manufacturas

973,9

1.134,5

1.199,2

1.128,7

D. Suministro de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado

204,8

199,3

216,0

176,9

E. Suministro de agua

146,9

146,2

142,3

126,5

F. Construcción

923,4

1.061,8

1.251,8

1.155,5

G. Comercio al por mayor y al por menor, reparación de vehículos de motor y motocicletas

1.980,1

2.100,6

2.142,6

2.040,3

H. Transporte y almacenamiento

1.250,1

1.396,7

1.455,4

1.295,1

I. Servicios de alojamiento y comidas

1.219,9

1.308,7

1.328,3

790,8

J. Información y comunicación

1.107,4

1.202,3

1.296,1

1.311,7

K. Actividades financieras y de seguros

1.821,8

1.591,2

1.511,6

1.494,3

L. Actividades inmobiliarias

1.673,1

1.880,4

1.959,4

2.034,8

M. Actividades profesionales, científicas y técnicas

1.496,8

1.564,9

1.627,5

1.607,0

N. Actividades administrativas y de servicios auxiliares

323,5

420,6

433,2

389,2

O. Administración pública y seguridad; seguridad social obligatoria

1.557,2

1.581,6

1.655,9

1.706,0

P. Educación

1.060,2

1.148,6

1.207,1

1.221,5

Q. Actividades sanitarias y de labor social

685,2

752,0

780,9

798,8

R. Actividades artísticas y recreativas

284,6

299,2

326,0

283,8

S. Otras actividades de servicio

286,2

300,6

317,5

284,3

T. Actividades de los hogares como empleadores

166,1

172,3

175,9

179,7

Fuente: CYSTAT. Tabla de elaboración propia

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La economía chipriota ha crecido de forma vigorosa en los últimos años, aunque con una tendencia a la baja (desde la tasa de crecimiento del PIB del 6,7% en 2016 hasta 3,2% en 2019). En 2020 la pandemia por el Covid-19 provocó una contracción del PIB chipriota del 5%. Sin embargo, se ha recuperado en 2021, creciendo hasta situarse en el 5,5%.

En cuanto al empleo, la situación ha mejorado en los últimos años, en los que Chipre ha convergido con la eurozona: en 2015 la tasa de desempleo fue del 15%, moderándose hasta alcanzar el 7,1% en 2019 y el 7,6% 2020, un incremento reducido si consideramos el impacto de la pandemia por el COVID-19, gracias, en parte, a las medidas de apoyo al empleo adoptadas por el gobierno chipriota. En 2021, la tasa de desempleo bajó al 6,6% y a febrero de 2022, es del 6,4%.

En el ámbito de la política fiscal, desde 2016 la economía chipriota venía consiguiendo evitar sus tradicionales déficits públicos. Sin embargo, los menores ingresos públicos y el mayor gasto para mitigar los efectos socioeconómicos de la pandemia volvieron a llevar el saldo público a una situación de déficit en 2020 (saldo público del -5,7% del PIB, frente al superávit del 1,3% registrado en 2019), que la Comisión Europea espera se haya recuperado en 2021 (5,3%) y que siga positivo en 2022 (4,1%) y 2023 (3,5%). Tal evolución se ha reflejado en la deuda pública, que escaló desde el 91,1% del PIB en 2019 hasta el 115,3% del PIB en 2020 y se ha moderado en 2021 (104,1% del PIB). Al igual que el déficit público, se prevé que la deuda pública siga moderándose en 2022 (97,6% del PIB, según la Comisión Europea) y 2023 (93,4% del PIB).

En lo que respecta a los precios, tras experimentar un periodo deflacionario, a partir de 2017 la inflación volvió al terreno positivo, con el HIPC entre el 0,5% y el 0,8% hasta 2019. Sin embargo, la pandemia provocó un nuevo viraje a terreno negativo en 2020 (HIPC del -1,1%), consecuencia fundamentalmente de la caída de los precios de la energía. En 2021, el HIPC alcanzó un valor inflacionario del 2,3% y , a febrero del 2022 los precios han presentado un aumento interanual del 3,3%.

Por último, cabe mencionar que el sector exterior ha sido tradicionalmente deficitario para Chipre, con déficits exteriores que se han ensanchado en los últimos años. En 2020 el saldo por cuenta corriente alcanzó el -10,1% desde el -5,7% registrado en 2019, si bien en 2021, logró reducirse al -2,4% en el tercer cuatrimestre del año.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2017 2018 2019 2020
PIB (1 y 4)
PIB (M€ a precios corrientes) 20.119,9 21.432,4 22.287,0 20.840,7
Tasa de variación real (%) 5,2 5,2 3,1 -5,1
INFLACIÓN (1)
HIPC (variación últimos 12 meses, en %) 0,7 0,8 0,5 -1,1
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Fin de período (%) 0,00 0,00 0,00 0,00
EMPLEO Y TASA DE PARO (1)
% Desempleo sobre población activa 11,1 8,4 7,1 7,6
SALDO PÚBLICO (1)
% de PIB (negativo: déficit público) 1,9  -3,5  1,5 -5,7
DEUDA PÚBLICA (1)
En M€ 18.814,1  21.256,3  20.958,0  24828,7
En % de PIB 93,5  99,2  94,0  118,2
EXPORTACIONES DE BIENES (3)
En M€ 290.4,45 4.251,68 3.079,05 2.691,40
IMPORTACIONES DE BIENES (3)
En M€ 8.149,24 9.166,56 8.151,27 7.519,57
SALDO B. COMERCIAL (3)
En M€ -5.244,79 -4.914,88 -5.072,22 -4.828,17
SALDO B. CUENTA CORRIENTE (1)
En M€ -1.068 -842 -1.406 -2.476
En % de PIB -5,3 -3,9  -6,3 -11,9
RESERVAS INTERNACIONALES (2)
Exceptuando oro (en M€) 256,7 309,3 314,5 320,5
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA (2)
En M€ (posición de inversión internacional neta)* 14.131,8 15.404,2 8.200,9 9.287,5
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR $/€
Media anual 1,13 1,18 1,11 1,13

Fuentes: (1) Eurostat (2) Banco de Chipre (3) Datacomex (4) Autoridad Estadística Chipriota (CYSTAT)

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Principales objetivos de política económica

Política fiscal 

Hasta la década pasada, Chipre tradicionalmente venía presentado amplios déficits presupuestarios que sobrepasaban incluso el 5% del PIB. No obstante, el Programa de Asistencia Financiera al que se vio sometido desde 2013 obligó a Chipre a realizar un importante esfuerzo de consolidación fiscal que se tradujo en la obtención de superávits a partir de 2016, así como una serie de medidas adicionales para estabilizar el ratio deuda/PIB (congelación temporal de salarios y pensiones en el sector público, supresión del sistema de pensiones no financiadas con fondos públicos para las nuevas incorporaciones al sector público, reducción de la plantilla de empleados públicos y de los salarios de las nuevas incorporaciones…).

Según su borrador de Plan Presupuestario para 2021, cuyo texto definitivo fue aprobado por el Parlamento chipriota tras varios retrasos en febrero de 2021, Chipre esperaba alcanzar un déficit público del 4,5% en 2020, después de 5 años consecutivos de presentar superávits fiscales (si excluimos el déficit incurrido en 2018 como consecuencia de una serie de medidas de carácter one-off encaminadas a proporcionar apoyo público al sector bancario).

En efecto, la crisis provocada por la pandemia por el coronavirus está afectando a Chipre de forma significativa, incluyendo en el ámbito fiscal y presupuestario, consecuencia tanto de incremento del gasto público (que la Comisión Europea, en su informe de supervisión post-programa de mayo de 2021 estima que aumentó un 9,8% en 2020, esperándose un nuevo incremento del 7,2% en 2021, inferior al del año precedente) derivado de las medidas adoptadas para hacer frente a los efectos negativos de la pandemia gasto sanitario adicional, subsidios salariales, apoyo de rentas a autónomos, suspensión temporal de contribuciones a la seguridad social, medidas de liquidez para empresas…), como de reducción de los ingresos públicos (que la Comisión estima que en 2020 cayeron en un 7% en comparación a 2019, aunque prevé que vuelvan a aumentar en 2021, cuando espera que sean un 9,1% mayores que en 2020) derivado del impacto de la crisis en las bases fiscales. De esta manera, en sus previsiones macroeconómicas de primavera (mayo 2021) la Comisión Europea estima que Chipre registrará un déficit público del 5,7% en 2020 (frente al déficit del 4,3% estimado por Chipre en su Programa de Estabilidad 2020-2023), que se reduciría hasta el 5,1% y el 2,0% en 2021 y 2022 como consecuencia de la esperada recuperación y pese a la aprobación por Chipre de medidas adicionales para hacer frente a los efectos de la pandemia en 2021, que se prevé alcancen hasta el 3,4% del PIB. Cabe señalar que, en su Programa de Estabilidad 2021-2024, Chipre ha revisado al alza sus previsiones de déficit público para 2021 hasta el 4,7% del PIB en 2021, estimando que se reduzca al 0,9% en 2022 y que vuelva al superávit a partir de 2023.

Cabe señalar que, al igual que para el resto de los Estados miembros de la UE, el Consejo ECOFIN activó en 2020 la cláusula de salvaguarda que permitió suspender la aplicación de las reglas fiscales de la UE (Pacto de Estabilidad y Crecimiento, entre otros) para 2020 y, posteriormente, 2021.

En términos de impacto sobre la deuda pública, los desarrollos anteriores han provocado un aumento de la ratio deuda-PIB al 118,2% en 2020, desde el 94% registrado en 2019. Para 2021 y años posteriores, la Comisión Europea espera que Chipre vuelva a la tendencia bajista de su ratio deuda-PIB, apoyado en la recuperación y en un mejor comportamiento desde el punto de vista fiscal. Por su parte, en su Programa de Estabilidad 2021-2024, Chipre estima que su ratio deuda-PIB caiga hasta el 112% en 2021, gracias a medidas de reducción de deuda y a la mejora de las condiciones macroeconómicas, continuando dicha caída hasta el final del horizonte de previsión en 2024, gracias a los superávits fiscales (primarios y ordinarios) proyectados hasta entonces.

Además de lo anterior, cabe señalar que durante 2020 Chipre ha conseguido acumular un importante colchón de efectivo con el objetivo de asegurar contar con la capacidad fiscal necesaria para luchar contra la pandemia, apoyar la economía y hacer frente a posibles escenarios adversos. Por otro lado, apoyado por la política monetaria acomodaticia del BCE, Chipre ha conseguido mantener unas condiciones de financiación favorables y estabilidad en su acceso al mercado. Según el informe de supervisión reforzada post programa de la Comisión Europea de mayo de 2021, se espera que las necesidades brutas de financiación de Chipre se reduzcan en los próximos dos años, pese a que la dinámica de la deuda pública chipriota sea potencialmente sensible a la volatilidad del entorno macrofinanciero y a acontecimientos externos.

Política monetaria

El país es zona euro, por lo que su política monetaria queda supeditada a lo decidido por el BCE en lo relativo al control de la inflación.

En lo relativo a su sistema financiero, las instituciones comunitarias y el FMI (troika) marcaron el paso de las medidas adoptadas. Pese a haber salido del Programa de Ayuda Financiera en marzo de 2016, las medidas que se tomarán en el futuro irán enfocadas a garantizar el éxito en la salida de Chipre del rescate (Chipre está sometido a misiones de supervisión semestral por parte de las instituciones europeas, la última en marzo de 2021). En particular, una de las medidas en las que se hace énfasis de forma recurrente es la necesidad de continuar con el proceso de saneamiento del sistema bancario chipriota y proseguir con la reducción del stock de préstamos morosos (NPLs) en el balance de sus bancos.

Asimismo, cabe señalar que Chipre, al igual que el resto de los Estados miembros de la eurozona, se ha visto afectado por los diversos programas de relajación cuantitativa que ha llevado a cabo el BCE en los últimos años, siendo el más reciente el adoptado como consecuencia de la pandemia por el COVID-19, el Pandemic Emergency Purchase Programme (PEPP), iniciado en marzo de 2020. En el caso de Chipre, las compras acumuladas de deuda pública chipriota en virtud del PEPP alcanzaron los 2.060 millones de euros, de un total de 1.064.769 millones de euros para el conjunto de la eurozona.

Otras

En el contexto del Plan de Recuperación de la UE, aprobado como consecuencia de la pandemia por el COVID-19, Chipre ha aprobado un Plan Nacional de recuperación y Resiliencia que incluye un conjunto de reformas y proyectos de inversión pública a financiar con fondos procedentes de la Facilidad de Recuperación y Resiliencia (RFF) / Next Generation EU. Chipre tiene asignados por este concepto alrededor de 1.200 millones de euros (cerca de 1.000 millones de euros en concepto de transferencias y, el resto, en concepto de préstamos), que se estima permitirán movilizar fondos adicionales por importe de 1.400 millones de euros.

El Plan de Recuperación y Resiliencia de Chipre se estructura alrededor de 5 áreas: i) salud pública y protección civil; ii) transición digital; iii) resiliencia económica y competitividad; iv) transición digital; v) educación y capital humano. Su objetivo es el de reforzar la resistencia de la economía y el potencial de Chipre para el crecimiento y la prosperidad económica, social y medioambientalmente sostenible a largo plazo. En particular, los objetivos estratégicos del Plan son promover a Chipre como un país:

  • Con elevados niveles de resiliencia, productividad y competitividad mediante un modelo de crecimiento sostenible a largo plazo;
  • En el que el sistema educativo y de formación laboral esté en consonancia con las competencias necesarias para el futuro;
  • De alto rendimiento en la transición verde y digital;
  • Con un sistema sanitario resistente basado en las mejores prácticas de los principales sistemas sanitarios del mundo;
  • Basado en el Estado de derecho, la transparencia y la rendición de cuentas, con fuertes mecanismos para evitar la corrupción.

Para lograr dichos objetivos, el Plan de Recuperación y Resiliencia de Chipre se subdivide en 5 pilares, constituidos por las distintas áreas en las que se centran las inversiones y reformas a financiar: i) salud pública y protección civil; ii) transición hacia una economía verde; iii) reforzar la resistencia y la competitividad de la economía, iv) transformación digital y; v) empleo, protección social y recursos humanos.

Otras reformas estructurales desde el punto de vista económico recomendadas para Chipre son las relativas a la mejora del clima de negocios, la reforma de la administración pública o la reforma del sistema de justicia.

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Previsiones macroeconómicas

A continuación, se muestran las previsiones de diferentes organismos (Fondo Monetario Internacional y Comisión Europea) de los principales indicadores macroeconómicos de Chipre en los próximos años:

Previsiones FMI Estimación
Descripción 2021 2022
  en % variación, salvo que se indique otra cosa
PIB real 3,0 3,9
PIB nominal (miles de millones de euros) 21,5 22,7
Output Gap (% del PIB potencial) -1,1 -0,5
Demanda doméstica 1,2 3,4
Consumo privado 0,7 3,2
Consumo público 2,2 4,8
Formación Bruta de Capital Fijo 1,5 2,4
Saldo exterior 1,9 0,3
Exportaciones de bienes y servicios 3,8 7,8
Importaciones de bienes y servicios 0,9 6,7
PIB potencial 2,4 3,3
IPC armonizado (media anual)* 0,5 0,8
Deflactor del PIB 0,3 1,5
Tasa de desempleo (% población activa, media del periodo) 7,5 7,0
Empleo (media del periodo) 2,0 1,4
  en % del PIB
Saldo público -4,8 -1,1
Ingresos públicos (% sobre PIB) 44,9 44,0
Gastos públicos (% sobre PIB) 47,6 45,0
Saldo público primario -2,4 1,2
Deuda Pública 114,0 106,4
Balanza por Cuenta Corriente* -8,1 -6,0
Balanza Comercial -4,8 -4,3
Balanza de bienes -23,1 -22,7
Balanza de servicios 18,2 18,4
Balanza de rentas primarias -2,2 -0,8
Balanza de rentas secundarias -1,1 -0,9
Ahorro Nacional 13,8 15,7
Inversión Nacional 21,9 21,7
Deuda Externa 1.018,6 984,2
PII Neta -131,8 -130,8
Necesidades brutas de financiación (mn euros) 3.227 2.484

 Fuente: Staff report para el Comité Ejecutivo del FMI, en el contexto de las consultas para el informe del Artículo IV (junio de 2021)

Previsiones Comisión Europea (Datos en % de crecimiento)  Estimación
Descripción 2021 2022
PIB real 3,1 3,8
Consumo privado 1,1 2,3
Consumo público 4,0 -1,6
Formación bruta de capital fijo 3,8 4,8
Exportaciones (bienes y servicios) 5,3  7,6
Importaciones (bienes y servicios) 3,7 4,8
Contribución al crecimiento del PIB:    
   Demanda interna 2,3 2,1
   Inventarios 0,0  0,0 
   Exportaciones netas 0,8 1,7
Empleo 0,6 1,0
Tasa de desempleo 7,5 7,2
Deflactor del PIB 1,4 1,2
Índice armonizado de precios al consumo (HIPC) 1,7 1,1
Balanza comercial (% del PIB) -20,8 -21,3
Balanza por cuenta corriente (% del PIB) -11,0 -8,9
Saldo presupuestario (% del PIB) -5,1 -2,0
Deuda bruta de las Administraciones Públicas (% del PIB) 112,2 106,6

Fuente:https://ec.europa.eu/info/business-economy-euro/economic-performance-and-forecasts/economic-performance-country/cyprus/economic-forecast-cyprus_en (previsiones de primavera de 2021, publicadas en mayo)

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Política fiscal y presupuestaria

Hasta la presente década, Chipre tradicionalmente venía presentado amplios déficits presupuestarios, sobrepasando incluso el 5% del PIB. No obstante, el Programa de Asistencia Financiera al que se vio sometido desde 2013 obligó a Chipre a realizar un importante esfuerzo de consolidación fiscal que se tradujo en la obtención de superávits a partir de 2016, así como una serie de medidas adicionales para estabilizar el ratio deuda/PIB (congelación temporal de salarios y pensiones en el sector público, supresión del sistema de pensiones no financiadas con fondos públicos para las nuevas incorporaciones al sector público, reducción de la plantilla de empleados públicos y de los salarios de las nuevas incorporaciones…).

Chipre salió del Programa de Asistencia Financiera en 2016. Desde entonces, ha venido presentando un comportamiento fiscal responsable, que le ha permitido reducir su ratio deuda/PIB gracias a la obtención de superávits fiscales continuados (a excepción de 2018, como consecuencia de una operación puntual de apoyo público al sector bancario con un impacto del 8,3% del PIB, pero que se revirtió en 2019, año en el que alcanzó un superávit público del 1,9% del PIB).

Pese a que, Chipre planeaba continuar con dicha política fiscal prudente en 2020 (en su presupuesto para 2020 proyectaba alcanzar un superávit público del 2,7% en dicho año), la crisis provocada por la pandemia por el coronavirus está afectando a Chipre de forma significativa, incluyendo en el ámbito fiscal y presupuestario, consecuencia tanto de incremento del gasto público (que la Comisión Europea, en su informe de supervisión post-programa de mayo de 2021 estima que aumentó un 9,8% en 2020, esperándose un nuevo incremento del 7,2% en 2021, inferior al del año precedente) derivado de las medidas adoptadas para hacer frente a los efectos negativos de la pandemia gasto sanitario adicional, subsidios salariales, apoyo de rentas a autónomos, suspensión temporal de contribuciones a la seguridad social, medidas de liquidez para empresas…), como de reducción de los ingresos públicos (que la Comisión estima que en 2020 cayeron en un 7% en comparación a 2019, aunque prevé que vuelvan a aumentar en 2021, cuando espera que sean un 9,1% mayores que en 2020) derivado del impacto de la crisis en las bases fiscales. De esta manera, en sus previsiones macroeconómicas de primavera (mayo 2020) la Comisión Europea estima que Chipre registrará un déficit público del 5,7% en 2020 (frente al déficit del 4,3% estimado por Chipre en su Programa de Estabilidad 2020-2023), que se reduciría hasta el 5,1% y el 2,0% en 2021 y 2022 como consecuencia de la esperada recuperación y pese a la aprobación por Chipre de medidas adicionales para hacer frente a los efectos de la pandemia en 2021, que se prevé alcancen hasta el 3,4% del PIB. Cabe señalar que, en su Programa de Estabilidad 2021-2024, Chipre prevé reducir su déficit público hasta el 4,7% del PIB en 2021 y al 0,9% en 2022, para volver al superávit a partir de 2023.

Cabe señalar que, al igual que para el resto de los Estados miembros de la UE, el Consejo ECOFIN activó en 2020 la cláusula de salvaguarda que permitió suspender la aplicación de las reglas fiscales de la UE (Pacto de Estabilidad y Crecimiento, entre otros) para 2020 y, posteriormente, 2021.

En términos de impacto sobre la deuda pública, los desarrollos anteriores han provocado un aumento de la ratio deuda-PIB al 118,2% en 2020, desde el 94% registrado en 2019. Para 2021 y años posteriores, la Comisión Europea espera que Chipre vuelva a la tendencia bajista de su ratio deuda-PIB, apoyado en la recuperación y en un mejor comportamiento desde el punto de vista fiscal.

Además de lo anterior, cabe señalar que durante 2020 Chipre ha conseguido construir un importante colchón de efectivo con el objetivo de asegurar contar con la capacidad fiscal necesaria para luchar contra la pandemia, apoyar la economía y hacer frente a posibles escenarios adversos. Por otro lado, apoyado por la política monetaria acomodaticia del BCE, Chipre ha conseguido mantener unas condiciones de financiación favorables y estabilidad en su acceso al mercado. Según el informe de supervisión reforzada post programa de la Comisión Europea de mayo de 2021, se espera que las necesidades brutas de financiación de Chipre se reduzcan en los próximos dos años, pese a que la dinámica de la deuda pública chipriota sea potencialmente sensible a la volatilidad del entorno macrofinanciero y a acontecimientos externos.

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Política monetaria

Chipre es un Estado miembro de la zona euro, por lo que su política monetaria queda supeditada a lo decidido por el BCE y el Eurosistema en lo relativo al control de la inflación y, en general, a la política monetaria.

Como apuntes adicionales, cabe señalar que Chipre, al igual que el resto de los Estados miembros de la eurozona, se ha visto afectado por los diversos programas de relajación cuantitativa que ha llevado a cabo el BCE en los últimos años, siendo el más reciente el adoptado como consecuencia de la pandemia por el COVID-19, el Pandemic Emergency Purchase Programme (PEPP), iniciado en marzo de 2020. En el caso de Chipre, las compras acumuladas de deuda pública chipriota hasta julio de 2021 en virtud del PEPP alcanzaron los 2.201 millones de euros, de un total de 1.229.199 millones de euros para el conjunto de la eurozona.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Programa Nacional de Reformas 2021 / Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia

El Plan Nacional de Reformas de Chipre para 2020 -PNR 2020- (un documento anual preparado en el contexto del semestre europeo por los Estados miembros de la UE y que recoge las medidas, iniciativas y políticas que reflejan las prioridades en materia de política económica de cada uno de ellos) recogía las medidas adoptadas en respuesta a las prioridades de reforma del país identificadas en las Recomendaciones Específicas del Consejo de la UE de 2019 y en el Informe País de Chipre para 2020. Así, entre las principales prioridades de reforma presentadas en el PNR 2020 se recogen: aumentar la eficiencia de la administración pública y local y mejorar la gobernanza de las empresas públicas, continuar la reducción del elevado stock de préstamos morosos (NPLs) en el balance de los bancos chipriotas y reforzar la capacidad supervisora del sector no bancario, aumentar la calidad de las políticas activas de empleo, especialmente para los jóvenes, mejora de la reforma del sistema educativo, implementar y preservar la sostenibilidad a largo plazo del sistema nacional de salud, mejorar la inversión productiva, centrándose en las prioridades de sostenibilidad y productividad, mejorando el clima de negocios, mejora de la eficiencia del sistema judicial, acelerar las reformas anticorrupción o promover la sostenibilidad social y medioambiental, entre otras.

En 2021, tal y como permitía la Comisión Europea en el contexto del Semestre Europeo, Chipre ha integrado el contenido de su PNR 2021 en el Plan Nacional de recuperación y Resiliencia. Similar al de otros Estados miembros de la UE, el Plan chipriota incluye un conjunto de reformas y proyectos de inversión pública a financiar con fondos procedentes de la Facilidad de Recuperación y Resiliencia (RFF) / Next Generation EU, en el contexto del Plan de Recuperación de la UE. Chipre tiene asignados por este concepto alrededor de 1.200 millones de euros (cerca de 1.000 millones de euros en concepto de transferencias y, el resto, en concepto de préstamos), que se estima permitirán movilizar fondos adicionales por importe de 1.400 millones de euros.

El Plan de Recuperación y Resiliencia de Chipre se estructura alrededor de 5 áreas: i) salud pública y protección civil; ii) transición digital; iii) resiliencia económica y competitividad; iv) transición digital; v) educación y capital humano. Su objetivo es el de reforzar la resistencia de la economía y el potencial de Chipre para el crecimiento y la prosperidad económica, social y medioambientalmente sostenible a largo plazo. En particular, los objetivos estratégicos del Plan son promover a Chipre como un país:

  • Con elevados niveles de resiliencia, productividad y competitividad mediante un modelo de crecimiento sostenible a largo plazo;
  • En el que el sistema educativo y de formación laboral esté en consonancia con las competencias necesarias para el futuro;
  • De alto rendimiento en la transición verde y digital;
  • Con un sistema sanitario resistente basado en las mejores prácticas de los principales sistemas sanitarios del mundo;
  • Basado en el Estado de derecho, la transparencia y la rendición de cuentas, con fuertes mecanismos para evitar la corrupción.

Para lograr dichos objetivos, el Plan de Recuperación y Resiliencia de Chipre se subdivide en 5 pilares, constituidos por las distintas áreas en las que se centran las inversiones y reformas a financiar: i) salud pública y protección civil; ii) transición hacia una economía verde; iii) reforzar la resistencia y la competitividad de la economía, iv) transformación digital y; v) empleo, protección social y recursos humanos.

Por último, debe mencionarse que el FMI, en su reciente staff report del informe del Artículo IV (junio de 2021) señala que las reformas estructurales a acometer por Chipre deben centrarse en asegurar la reasignación de recursos y fortalecer el potencial de crecimiento de la economía. Asimismo, las políticas de empleo deberían virar gradualmente desde la preservación del empleo, su foco actual, hacia la reasignación de trabajadores mediante políticas activas de empleo y el fortalecimiento de los servicios públicos de empleo. Por otro lado, el FMI señala que Chipre debería centrarse en reforzar su competitividad mediante la mejora de su infraestructura y competencias digitales. Por último, el FMI apunta que la implementación de políticas climáticas y la transición hacia una economía verde, con mayor inversión en energías renovables y tributación verde, contribuiría a alcanzar los objetivos de emisiones establecidos por Chipre en su Plan Nacional de Energía y Clima. 

Política energética: descubrimiento y explotación de yacimientos de hidrocarburos

En agosto de 2001, el Gobierno anunció oficialmente la posible existencia de reservas de petróleo y gas en el Mediterráneo Oriental, dentro de la zona económica de Chipre. El 17 de febrero de 2003, Chipre y Egipto firmaron un acuerdo de zona económica exclusiva (ZEE), delimitando los derechos de explotación, negociándose acuerdos similares con otros países vecinos (excepto Grecia y Turquía). En julio de 2005 se firmó un memorando de entendimiento y cooperación entre Chipre y Egipto y una empresa privada llevó a cabo tests sísmicos a mediados de 2006. Hubo una primera ronda de licitaciones en 2007, de manera que el Gobierno de Chipre concedió la licencia de explotación a la empresa norteamericana Noble Energy International Ltd. en octubre de 2008 para explorar el bloque 12 de la ZEE chipriota.

En la segunda mitad del año 2011, Noble Energy International Ltd realizó una primera perforación en el mencionado bloque 12 y, el 28 de diciembre de 2011, el Gobierno chipriota anunció la existencia de un yacimiento de gas natural, el denominado yacimiento “Afrodita”. Dicho yacimiento fue hallado a una profundidad de 5.861 metros en alta mar. De esta primera perforación se estimó que existía una cantidad de entre 5 y 7Tcf (Trillion Cubic Feet) de gas. En principio, el gas extraído no estaría destinado al consumo doméstico por la falta de infraestructuras de distribución en Chipre, por lo que la opción más factible parecía ser transportar el gas a la planta egipcia de Idku, donde sería licuefactado y exportado a la UE. En este sentido, en septiembre de 2018, Chipre y Egipto firmaron un acuerdo intergubernamental en relación al marco necesario para la construcción de un gaseoducto. Posteriormente, a finales de 2019, Chipre otorgó una concesión de 25 años para la explotación del yacimiento Afrodita. El contrato de concesión se firmó con un consorcio formado por tres empresas: Noble Energy, Shell y Delek, y se trata de la primera licencia de explotación comercial de gas natural firmada por la isla mediterránea.

En enero de 2012 se determinó la viabilidad técnica para construir un posible gaseoducto entre Chipre y Grecia, pasando por la isla de Creta, de forma que conectara el gas natural de Chipre con Grecia y, de ahí, al resto de Europa. En abril de 2012 se iniciaron negociaciones entre Chipre, Grecia e Israel para intensificar la cooperación entre estos tres países en materia de energía y así poner en marcha un corredor de gas que exportara hidrocarburos desde Israel o Chipre al resto de Europa y, por tanto, disminuir la dependencia energética respecto de Rusia o Azerbayán. La firma del Acuerdo de Entendimiento entre los tres países tuvo lugar en agosto de 2013.

En junio de 2012, el Gobierno de la República de comenzó a estudiar la viabilidad técnica y económica de construir una planta de licuefacción de Gas Natural en la central energética de Vasilikos. Esta planta facilitaría tanto la licuefacción de gas natural como su almacenamiento y exportación en barcos al mercado internacional. La obra no sólo afectaría a la planta en sí, sino que habría de realizar una serie de construcciones paralelas para dotar a dicha instalación de la infraestructura necesaria para transportar el gas natural licuado hasta su destino. Esto supondría una muy fuerte inversión, la cual no se puede acometer hasta que se demuestre una cantidad de gas suficiente como para que una obra de tal envergadura resulte rentable. Inicialmente, el proyecto se paralizó por falta de viabilidad comercial (según distintas fuentes, requeriría un umbral mínimo de entre 10 y 15Tcf).

En enero de 2016, se ratificó el acuerdo de cooperación entre Chipre, Grecia e Israel en lo relativo a la construcción del gaseoducto Eastmed, que conectaría el gas del este del Mediterráneo con Grecia e Italia, para, de esta forma, acabar con la dependencia del gas ruso y azerí. Hasta la fecha, Israel era reticente a firmar un acuerdo de cooperación a la hora de delimitar los territorios marinos de cada país en aras de obtener beneficios del campo de gas de Afrodita en Chipre, que según Israel, ocupa parte de su territorio. Esta cooperación avanzó en diciembre de 2018, con la firma de un memorando de entendimiento entre los 3 países, lo que se considera un paso importante para la maduración del proyecto. Más tarde, en marzo de 2019 los representantes de los 3 países se volvieron a reunir, esta vez con la presencia del Secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo, para volver a señalar la importancia del proyecto. En enero de 2020, Grecia, Chipre e Israel firmaron un acuerdo trilateral para la construcción del gaseoducto Eastern Mediterranean, destinado a transportar gas natural a Europa a través de los tres países mencionados, y contará con una capacidad de entre 10 000 y 20 000 millones de metros cúbicos y una longitud de 2000 km.

En diciembre de 2016, Chipre lanzó una nueva ronda de licitaciones para la exploración de los bloques 6, 8 y 10 de su ZEE. La primera ronda se lanzó en el año en el año 2007 y la segunda en 2012, en las que se seleccionaron a la joint venture formada por ENI Internacional BV y Korea Gas Corporation JV (KOGAS) para los bloques 2, 3 y 9, y a Total E&P Activites Petrolieres S.A. para los bloques 10 y 11. En esta tercera ronda en 2016, el gobierno chipriota seleccionó a la petrolera italiana Eni para el bloque de exploración 6 en asociación con Total. Eni también se adjudicó el bloque de exploración 8 por su cuenta, mientras que ExxonMobil ganó el bloque de exploración 10 en sociedad con Qatar Petroleum.

Los hallazgos en el bloque 6 han sido significativos. Por un lado, parecen haberse encontrado reservas significativas en el llamado yacimiento 'Calypso', próximo al yacimiento israelí “Leviathan”, y que contaría con una capacidad estimada de entre 3 y 5 Tcf. Por otro lado, en marzo de 2019 se ha llevado a cabo un nuevo descubrimiento en el mencionado bloque 10, el yacimiento Glaucus-1, realizado por la empresa estadounidense ExxonMobil, que podría alcanzar hasta 8trn o €40bn. En el mes de julio de 2019, Chipre aprobó que las empresas Total y Eni llevasen a cabo operaciones de exploración de hidrocarburos en el bloque siete de su Zona Económica Exclusiva (ZEE), al lado del yacimiento Calypso, en 2021-2022. Por otro lado, ExxonMobil también planea llevar a cabo nuevas exploraciones en el yacimiento Glaucus, en el bloque 10, posiblemente en 2021-2022.

Actualmente se está estudiando su viabilidad comercial de los diferentes descubrimientos, lo que podría determinar la posibilidad de inversiones para su explotación y monetización. Entre ellas, se encuentran: i) la construcción de la ya mencionada planta de licuefacción de gas natural en la central energética de Vasilikosm que comenzó en julio de 2020 y se prevé que esté operativa en 2023, y que permitiría tratar el gas chipriota de los yacimientos Afrodita y Glaucos, así como el gas israelí del yacimiento de Leviathan, ii) la exportación de gas al mercado egipcio, para su licuefacción en las plantas de Idku o Damietta; iii) la construcción de una planta de regasificación flotante (FRSU) y; iv) la construcción del mencionado gaseoducto Eastmed. Asimismo, el gobierno chipriota se ha comprometido a establecer un puerto industrial en la central energética de Vassilikos. Que estaría operativo en 2023. Dicho puerto operaría como un centro de servicios para la industria del petróleo y del gas de Chipre y de la región, y tendría un coste de alrededor de €250mn.

En este contexto, se encuentra el proyecto CyprusGas2EU, promovido por el Ministerio de Energía de Chipre e incluido en la lista de proyectos de interés común (PCI) de la UE. El proyecto CyprusGas2Eu consiste en la producción de electricidad a partir de gas natural con el objetivo de cubrir la demanda nacional y potencialmente abastecer a otros países de la UE. En la 2º lista de PCIs el promotor del proyecto se encontraba evaluando todas las opciones de suministro de gas a Chipre. En la 3ª lista de PCIs, los esfuerzos se concentran en la construcción de la Unidad de Regasificación y Almacenamiento Flotante (FSRU) de gas y toda la infraestructura necesaria para el proyecto. La Unidad de Regasificación y Almacenamiento Flotante (FSRU) atracará permanentemente en el puerto de Vassiliko, para posteriormente regasificar el gas natural licuado y transportarlo a la planta energética de Vassiliko. El proyecto para la FRSU, valorado en 289 millones de euros, ha recibido financiación de la Unión europea por importe de 101 millones de euros procedentes de la facilidad Connecting Europe Facility. Asimismo, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) proporcionará financiación mediante un préstamo de 80 millones de euros a 20 años. El proyecto de Vassiliko fue adjudicado a finales de 2019 a un consorcio liderado por la empresa china Petroleum Pipeline Engineering Company (CPPEC) y con participación de la constructora griega Metron, entre otras. Se espera que la construcción de la FRSU esté concluida en 2022.

Campaña en favor de las inversiones extranjeras

La política de atracción de inversiones extranjeras comenzó a impulsarse de manera decidida en la primera década del siglo XX. Así, la preparación de la adhesión de Chipre a la Unión Europea trajo consigo la eliminación gradual de restricciones a la inversión en el país. Posteriormente, en 2007 Chipre creo su agencia de promoción de inversiones Invest in Cyprus (http://www.investcyprus.org.cy/) en 2007, encargada de atraer y facilitar la inversión directa extranjera, dar a conocer las oportunidades de inversión en la isla a potenciales inversores y apoyarles en el desarrollo su plan de negocio en la isla, así como y proporcionar certidumbre acerca de todos los aspectos relacionados con la operativa de dichos negocios.

Actualmente, entre los incentivos a la inversión en Chipre suele citarse su ventajoso sistema fiscal (que ofrece tipos reducidos al impuesto sobre sociedades – del 12,5%- y multitud de exenciones a empresas y particulares), su sistema legal basado en la common law británica, su programa de atracción de inversores con medidas como la concesión de la ciudadanía griega a cambio de inversiones (https://www.investcyprus.org.cy/investor-s-guide/cyprus-investment-programme) o el mecanismo fast track para la activación de negocios aprobado en septiembre de 2020 (https://www.businessincyprus.gov.cy/fast-track-business-activation/), su programa de privatizaciones o las reformas que está llevando a cabo en los últimos años con el objetivo de favorecer el clima de negocios (reducción de plazos para la obtención de permisos para la realización de proyectos, incremento de los coeficientes de construcción, luz verde a la construcción de casinos, permisos para desarrollos turísticos conjuntos, ajustes en sueldos y salarios mediante su desindexación temporal, etc.).. Por sectores, los principales incentivos se encuentran en las áreas de la tecnología y la investigación (más información en www.research.org.cy), el sector audiovisual (https://film.investcyprus.org.cy/), el sector inmobiliario, turístico, de la energía (incluyendo la liberalización de los mercados de la electricidad, esperado para 2021, y el petróleo, el descubrimiento de yacimientos de hidrocarburos en la zona económica exclusiva chipriota, la implementación de programas de desarrollo relacionados con el uso de la conservación de la energía, las tecnologías o la utilización de RES).

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Programa Nacional de Reformas 2021 / Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia

El Plan Nacional de Reformas de Chipre para 2020 -PNR 2020- (un documento anual preparado en el contexto del semestre europeo por los Estados miembros de la UE y que recoge las medidas, iniciativas y políticas que reflejan las prioridades en materia de política económica de cada uno de ellos) recogía las medidas adoptadas en respuesta a las prioridades de reforma del país identificadas en las Recomendaciones Específicas del Consejo de la UE de 2019 y en el Informe País de Chipre para 2020. Así, entre las principales prioridades de reforma presentadas en el PNR 2020 se recogen: aumentar la eficiencia de la administración pública y local y mejorar la gobernanza de las empresas públicas, continuar la reducción del elevado stock de préstamos morosos (NPLs) en el balance de los bancos chipriotas y reforzar la capacidad supervisora del sector no bancario, aumentar la calidad de las políticas activas de empleo, especialmente para los jóvenes, mejora de la reforma del sistema educativo, implementar y preservar la sostenibilidad a largo plazo del sistema nacional de salud, mejorar la inversión productiva, centrándose en las prioridades de sostenibilidad y productividad, mejorando el clima de negocios, mejora de la eficiencia del sistema judicial, acelerar las reformas anticorrupción o promover la sostenibilidad social y medioambiental, entre otras.

En 2021, tal y como permitía la Comisión Europea en el contexto del Semestre Europeo, Chipre ha integrado el contenido de su PNR 2021 en el Plan Nacional de recuperación y Resiliencia. Similar al de otros Estados miembros de la UE, el Plan chipriota incluye un conjunto de reformas y proyectos de inversión pública a financiar con fondos procedentes de la Facilidad de Recuperación y Resiliencia (RFF) / Next Generation EU, en el contexto del Plan de Recuperación de la UE. Chipre tiene asignados por este concepto alrededor de 1.200 millones de euros (cerca de 1.000 millones de euros en concepto de transferencias y, el resto, en concepto de préstamos), que se estima permitirán movilizar fondos adicionales por importe de 1.400 millones de euros.

El Plan de Recuperación y Resiliencia de Chipre se estructura alrededor de 5 áreas: i) salud pública y protección civil; ii) transición digital; iii) resiliencia económica y competitividad; iv) transición digital; v) educación y capital humano. Su objetivo es el de reforzar la resistencia de la economía y el potencial de Chipre para el crecimiento y la prosperidad económica, social y medioambientalmente sostenible a largo plazo. En particular, los objetivos estratégicos del Plan son promover a Chipre como un país:

  • Con elevados niveles de resiliencia, productividad y competitividad mediante un modelo de crecimiento sostenible a largo plazo;
  • En el que el sistema educativo y de formación laboral esté en consonancia con las competencias necesarias para el futuro;
  • De alto rendimiento en la transición verde y digital;
  • Con un sistema sanitario resistente basado en las mejores prácticas de los principales sistemas sanitarios del mundo;
  • Basado en el Estado de derecho, la transparencia y la rendición de cuentas, con fuertes mecanismos para evitar la corrupción.

Para lograr dichos objetivos, el Plan de Recuperación y Resiliencia de Chipre se subdivide en 5 pilares, constituidos por las distintas áreas en las que se centran las inversiones y reformas a financiar: i) salud pública y protección civil; ii) transición hacia una economía verde; iii) reforzar la resistencia y la competitividad de la economía, iv) transformación digital y; v) empleo, protección social y recursos humanos.

Por último, debe mencionarse que el FMI, en su reciente staff report del informe del Artículo IV (junio de 2021) señala que las reformas estructurales a acometer por Chipre deben centrarse en asegurar la reasignación de recursos y fortalecer el potencial de crecimiento de la economía. Asimismo, las políticas de empleo deberían virar gradualmente desde la preservación del empleo, su foco actual, hacia la reasignación de trabajadores mediante políticas activas de empleo y el fortalecimiento de los servicios públicos de empleo. Por otro lado, el FMI señala que Chipre debería centrarse en reforzar su competitividad mediante la mejora de su infraestructura y competencias digitales. Por último, el FMI apunta que la implementación de políticas climáticas y la transición hacia una economía verde, con mayor inversión en energías renovables y tributación verde, contribuiría a alcanzar los objetivos de emisiones establecidos por Chipre en su Plan Nacional de Energía y Clima. 

Política energética: descubrimiento y explotación de yacimientos de hidrocarburos

En agosto de 2001, el Gobierno anunció oficialmente la posible existencia de reservas de petróleo y gas en el Mediterráneo Oriental, dentro de la zona económica de Chipre. El 17 de febrero de 2003, Chipre y Egipto firmaron un acuerdo de zona económica exclusiva (ZEE), delimitando los derechos de explotación, negociándose acuerdos similares con otros países vecinos (excepto Grecia y Turquía). En julio de 2005 se firmó un memorando de entendimiento y cooperación entre Chipre y Egipto y una empresa privada llevó a cabo tests sísmicos a mediados de 2006. Hubo una primera ronda de licitaciones en 2007, de manera que el Gobierno de Chipre concedió la licencia de explotación a la empresa norteamericana Noble Energy International Ltd. en octubre de 2008 para explorar el bloque 12 de la ZEE chipriota.

En la segunda mitad del año 2011, Noble Energy International Ltd realizó una primera perforación en el mencionado bloque 12 y, el 28 de diciembre de 2011, el Gobierno chipriota anunció la existencia de un yacimiento de gas natural, el denominado yacimiento “Afrodita”. Dicho yacimiento fue hallado a una profundidad de 5.861 metros en alta mar. De esta primera perforación se estimó que existía una cantidad de entre 5 y 7Tcf (Trillion Cubic Feet) de gas. En principio, el gas extraído no estaría destinado al consumo doméstico por la falta de infraestructuras de distribución en Chipre, por lo que la opción más factible parecía ser transportar el gas a la planta egipcia de Idku, donde sería licuefactado y exportado a la UE. En este sentido, en septiembre de 2018, Chipre y Egipto firmaron un acuerdo intergubernamental en relación al marco necesario para la construcción de un gaseoducto. Posteriormente, a finales de 2019, Chipre otorgó una concesión de 25 años para la explotación del yacimiento Afrodita. El contrato de concesión se firmó con un consorcio formado por tres empresas: Noble Energy, Shell y Delek, y se trata de la primera licencia de explotación comercial de gas natural firmada por la isla mediterránea.

En enero de 2012 se determinó la viabilidad técnica para construir un posible gaseoducto entre Chipre y Grecia, pasando por la isla de Creta, de forma que conectara el gas natural de Chipre con Grecia y, de ahí, al resto de Europa. En abril de 2012 se iniciaron negociaciones entre Chipre, Grecia e Israel para intensificar la cooperación entre estos tres países en materia de energía y así poner en marcha un corredor de gas que exportara hidrocarburos desde Israel o Chipre al resto de Europa y, por tanto, disminuir la dependencia energética respecto de Rusia o Azerbayán. La firma del Acuerdo de Entendimiento entre los tres países tuvo lugar en agosto de 2013.

En junio de 2012, el Gobierno de la República de comenzó a estudiar la viabilidad técnica y económica de construir una planta de licuefacción de Gas Natural en la central energética de Vasilikos. Esta planta facilitaría tanto la licuefacción de gas natural como su almacenamiento y exportación en barcos al mercado internacional. La obra no sólo afectaría a la planta en sí, sino que habría de realizar una serie de construcciones paralelas para dotar a dicha instalación de la infraestructura necesaria para transportar el gas natural licuado hasta su destino. Esto supondría una muy fuerte inversión, la cual no se puede acometer hasta que se demuestre una cantidad de gas suficiente como para que una obra de tal envergadura resulte rentable. Inicialmente, el proyecto se paralizó por falta de viabilidad comercial (según distintas fuentes, requeriría un umbral mínimo de entre 10 y 15Tcf).

En enero de 2016, se ratificó el acuerdo de cooperación entre Chipre, Grecia e Israel en lo relativo a la construcción del gaseoducto Eastmed, que conectaría el gas del este del Mediterráneo con Grecia e Italia, para, de esta forma, acabar con la dependencia del gas ruso y azerí. Hasta la fecha, Israel era reticente a firmar un acuerdo de cooperación a la hora de delimitar los territorios marinos de cada país en aras de obtener beneficios del campo de gas de Afrodita en Chipre, que según Israel, ocupa parte de su territorio. Esta cooperación avanzó en diciembre de 2018, con la firma de un memorando de entendimiento entre los 3 países, lo que se considera un paso importante para la maduración del proyecto. Más tarde, en marzo de 2019 los representantes de los 3 países se volvieron a reunir, esta vez con la presencia del Secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo, para volver a señalar la importancia del proyecto. En enero de 2020, Grecia, Chipre e Israel firmaron un acuerdo trilateral para la construcción del gaseoducto Eastern Mediterranean, destinado a transportar gas natural a Europa a través de los tres países mencionados, y contará con una capacidad de entre 10 000 y 20 000 millones de metros cúbicos y una longitud de 2000 km.

En diciembre de 2016, Chipre lanzó una nueva ronda de licitaciones para la exploración de los bloques 6, 8 y 10 de su ZEE. La primera ronda se lanzó en el año en el año 2007 y la segunda en 2012, en las que se seleccionaron a la joint venture formada por ENI Internacional BV y Korea Gas Corporation JV (KOGAS) para los bloques 2, 3 y 9, y a Total E&P Activites Petrolieres S.A. para los bloques 10 y 11. En esta tercera ronda en 2016, el gobierno chipriota seleccionó a la petrolera italiana Eni para el bloque de exploración 6 en asociación con Total. Eni también se adjudicó el bloque de exploración 8 por su cuenta, mientras que ExxonMobil ganó el bloque de exploración 10 en sociedad con Qatar Petroleum.

Los hallazgos en el bloque 6 han sido significativos. Por un lado, parecen haberse encontrado reservas significativas en el llamado yacimiento 'Calypso', próximo al yacimiento israelí “Leviathan”, y que contaría con una capacidad estimada de entre 3 y 5 Tcf. Por otro lado, en marzo de 2019 se ha llevado a cabo un nuevo descubrimiento en el mencionado bloque 10, el yacimiento Glaucus-1, realizado por la empresa estadounidense ExxonMobil, que podría alcanzar hasta 8trn o €40bn. En el mes de julio de 2019, Chipre aprobó que las empresas Total y Eni llevasen a cabo operaciones de exploración de hidrocarburos en el bloque siete de su Zona Económica Exclusiva (ZEE), al lado del yacimiento Calypso, en 2021-2022. Por otro lado, ExxonMobil también planea llevar a cabo nuevas exploraciones en el yacimiento Glaucus, en el bloque 10, posiblemente en 2021-2022.

Actualmente se está estudiando su viabilidad comercial de los diferentes descubrimientos, lo que podría determinar la posibilidad de inversiones para su explotación y monetización. Entre ellas, se encuentran: i) la construcción de la ya mencionada planta de licuefacción de gas natural en la central energética de Vasilikosm que comenzó en julio de 2020 y se prevé que esté operativa en 2023, y que permitiría tratar el gas chipriota de los yacimientos Afrodita y Glaucos, así como el gas israelí del yacimiento de Leviathan, ii) la exportación de gas al mercado egipcio, para su licuefacción en las plantas de Idku o Damietta; iii) la construcción de una planta de regasificación flotante (FRSU) y; iv) la construcción del mencionado gaseoducto Eastmed. Asimismo, el gobierno chipriota se ha comprometido a establecer un puerto industrial en la central energética de Vassilikos. Que estaría operativo en 2023. Dicho puerto operaría como un centro de servicios para la industria del petróleo y del gas de Chipre y de la región, y tendría un coste de alrededor de €250mn.

En este contexto, se encuentra el proyecto CyprusGas2EU, promovido por el Ministerio de Energía de Chipre e incluido en la lista de proyectos de interés común (PCI) de la UE. El proyecto CyprusGas2Eu consiste en la producción de electricidad a partir de gas natural con el objetivo de cubrir la demanda nacional y potencialmente abastecer a otros países de la UE. En la 2º lista de PCIs el promotor del proyecto se encontraba evaluando todas las opciones de suministro de gas a Chipre. En la 3ª lista de PCIs, los esfuerzos se concentran en la construcción de la Unidad de Regasificación y Almacenamiento Flotante (FSRU) de gas y toda la infraestructura necesaria para el proyecto. La Unidad de Regasificación y Almacenamiento Flotante (FSRU) atracará permanentemente en el puerto de Vassiliko, para posteriormente regasificar el gas natural licuado y transportarlo a la planta energética de Vassiliko. El proyecto para la FRSU, valorado en 289 millones de euros, ha recibido financiación de la Unión europea por importe de 101 millones de euros procedentes de la facilidad Connecting Europe Facility. Asimismo, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) proporcionará financiación mediante un préstamo de 80 millones de euros a 20 años. El proyecto de Vassiliko fue adjudicado a finales de 2019 a un consorcio liderado por la empresa china Petroleum Pipeline Engineering Company (CPPEC) y con participación de la constructora griega Metron, entre otras. Se espera que la construcción de la FRSU esté concluida en 2022.

Campaña en favor de las inversiones extranjeras

La política de atracción de inversiones extranjeras comenzó a impulsarse de manera decidida en la primera década del siglo XX. Así, la preparación de la adhesión de Chipre a la Unión Europea trajo consigo la eliminación gradual de restricciones a la inversión en el país. Posteriormente, en 2007 Chipre creo su agencia de promoción de inversiones Invest in Cyprus (http://www.investcyprus.org.cy/) en 2007, encargada de atraer y facilitar la inversión directa extranjera, dar a conocer las oportunidades de inversión en la isla a potenciales inversores y apoyarles en el desarrollo su plan de negocio en la isla, así como y proporcionar certidumbre acerca de todos los aspectos relacionados con la operativa de dichos negocios.

Actualmente, entre los incentivos a la inversión en Chipre suele citarse su ventajoso sistema fiscal (que ofrece tipos reducidos al impuesto sobre sociedades – del 12,5%- y multitud de exenciones a empresas y particulares), su sistema legal basado en la common law británica, su programa de atracción de inversores con medidas como la concesión de la ciudadanía griega a cambio de inversiones (https://www.investcyprus.org.cy/investor-s-guide/cyprus-investment-programme) o el mecanismo fast track para la activación de negocios aprobado en septiembre de 2020 (https://www.businessincyprus.gov.cy/fast-track-business-activation/), su programa de privatizaciones o las reformas que está llevando a cabo en los últimos años con el objetivo de favorecer el clima de negocios (reducción de plazos para la obtención de permisos para la realización de proyectos, incremento de los coeficientes de construcción, luz verde a la construcción de casinos, permisos para desarrollos turísticos conjuntos, ajustes en sueldos y salarios mediante su desindexación temporal, etc.).. Por sectores, los principales incentivos se encuentran en las áreas de la tecnología y la investigación (más información en www.research.org.cy), el sector audiovisual (https://film.investcyprus.org.cy/), el sector inmobiliario, turístico, de la energía (incluyendo la liberalización de los mercados de la electricidad, esperado para 2021, y el petróleo, el descubrimiento de yacimientos de hidrocarburos en la zona económica exclusiva chipriota, la implementación de programas de desarrollo relacionados con el uso de la conservación de la energía, las tecnologías o la utilización de RES).

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