Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

El motor de la economía de Gabón es la industria minera extractiva, principalmente hidrocarburos. Gabón es el séptimo productor africano con 190.000 barriles al día en 2019, además es el cuarto mayor productor de manganeso del mundo. Por esta razón el peso del sector primario en el PIB es superior al 30%.

Por ello, la base productiva, incluidas las exportaciones, sigue muy concentrada en torno a productos de escaso valor añadido (petróleo, madera, manganeso) y algunos productos manufacturados destinados al mercado interno o regional.

El sector agrícola, que representa un 7% del PIB, es pequeño comparado al peso que tiene en otros países africanos, debido a factores como la escasa cultura agrícola de la población autóctona o la poca superficie existente en un país mayoritariamente forestal.

El sector industrial es poco significativo, aunque hay ciertas expectativas de que se desarrolle paulatinamente en los próximos años. Dentro del sector servicios, que supone en torno al 52% del PIB, destacan la distribución mayorista y minorista, el transporte, los servicios del sector público y el sector financiero.

Hay numerosos factores que frenan la necesaria diversificación económica, tales como un clima de negocios poco favorable a la inversión privada, la escasez de infraestructuras, las dificultades de acceso al crédito para las PYMEs y el reducido tamaño del mercado en un contexto de integración regional limitada.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB (por sectores de origen y componentes del gasto)

2015
%

2016
%

 2017
%

POR SECTORES DE ORIGEN
% Sobre Total PIB a coste de factores 

 

 

 

SECTOR PRIMARIO

42,5

35.4

31,6

Agricultura

4,7

5,5

6,8

Minería

37,8

30,0

24,7

SECTOR SECUNDARIO

13,1

14,4

16,4

Manufacturas

6,8

7,8

9,0

Construcción

6,3

6,7

7,4

SECTOR TERCIARIO

44,4

5'0,1

52,1

Comercio

5,6

5,9

6,6

Transporte

5,7

6,8

8,1

Electricidad y Agua

1,2

1,3

1,5

Finanzas

14,8

15,7

15,8

Administración Pública

13,6

16,3

16,0

Educación

2,1

2,5

2,8

Salud

1,3

1,6

1,2

TOTAL

100

100

100

POR COMPONENTES DEL GASTO
% Sobre Total PIB a precio de adquisición

  

 

CONSUMO

52,9

58,3

50,4

Consumo Privado

15,0

15,2

13,6

Consumo Público

37,9

43,0

36,8

FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO

29,3

28,5

28,8

VARIACION DE EXISTENCIAS

0,0

0,0

0,0

EXPORTACIONES NETAS

17,8

13,3

20,9

Exportaciones de bienes y servicios

45,9

42,6

43,7

Importaciones de bienes y servicios

28,1

29,4

22,9

TOTAL

100

100

100

Fuente: African Statistical Yearbook 2018
Actualización: junio 2018

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Gabón, país con abundantes recursos naturales, es considerado un país de renta media, con una renta per cápita estimada para 2019 de 8.112 dólares a precios corrientes y de 19.05747 dólares en paridad de poder adquisitivo, semejante al de un país del este de Europa. Sin embargo, el índice de población que vive bajo el umbral de la pobreza es muy alto.

Desde 2016 la economía gabonesa está pasando por un momento delicado. Los problemas económicos recientes encuentran sus raíces en gran medida en la brusca caída del precio internacional del petróleo por debajo de los 40 dólares en junio de 2014. La extracción de hidrocarburos suponía en torno al 40% del PIB gabonés por lo que dicha bajada significó un duro golpe a su económica.

Según el FMI, el crecimiento real del PIB se situó en el 1,0% y 3,8% para los años 2018 y 2019 respectivamente y consideraba que la economía crecería en 2020 el 3,4%. Tras la pandemia, el Fondo calcula en sus perspectivas de junio que el crecimiento de la economía gabonesa caerá hasta el -0,9% en 2020, una corrección a la baja de 0,3 p.p. desde las perspectivas de abril.

El sector petrolero depende de la recuperación de los precios internacionales de la energía y otros sectores de recursos (manganeso, madera y agroindustria) se están expandiendo rápidamente. El crecimiento en las industrias extractivas está ayudando a impulsar las exportaciones, lo que permite mejorar la balanza comercial y aumentar el nivel de las reservas internacionales imputadas de Gabón en el Banco de los Estados de África Central (BEAC). No obstante, la economía aún enfrenta vulnerabilidades significativas. Los sectores comercial y de servicios siguen siendo débiles y los depósitos bancarios y el crédito a la economía han continuado disminuyendo.

Hay que destacar que en los últimos dos años se produjo una acentuada reducción en su nivel de reservas internacionales. En 2016 la relación reservas/importaciones bajó por debajo de los 3 meses. Como consecuencia de ello, el Gobierno gabonés negoció un programa de ajuste con el FMI de tres años por importe de 650 millones de euros. Dicho programa fue aprobado en el Directorio del FMI en junio de 2017. Entre las condiciones del programa destaca el compromiso de Gabón de reducir su déficit público mediante, entre otras medidas, una reducción de la masa salarial de los funcionarios del Estado (que supone casi la mitad de los ingresos públicos) y un aumento en los tipos impositivos. Asimismo, se acordó un programa para el pago de los atrasos de los pagos del sector público, reformas para la mejora del clima de negocios y diversas medidas encaminadas a mejorar la transparencia y eficiencia de los sistemas impositivos y de aduanas.

Gabón no es una excepción dentro de la CEMAC, el FMI también aprobó en junio de 2017 un programa equivalente para Camerún. Por su parte, la República Centroafricana y el Chad ya contaban con un programa, el de Congo-Brazzaville fue aprobado en julio de 2019 y en el caso de Guinea Ecuatorial se ha llegado a un acuerdo para aprobarlo en diciembre del mismo año.

Por otra parte, Gabón ha estado experimentando una reducción paulatina en su extracción de petróleo desde los años 90 consecuencia del agotamiento de sus principales pozos petrolíferos. Así, según los últimos datos del Statistical Review of World Energy de BP ha pasado de extraer 365.000 barriles diarios en 1996 a producir unos 200.000 en 2019. Si bien la concesión de nuevos bloques petrolíferos y el comienzo de la producción en los nuevos yacimientos de gas van a suponer un aumento en la producción gabonesa de hidrocarburos, parece evidente que el crecimiento económico futuro de Gabón pasa por intensificar sus esfuerzos en diversificar la actividad económica. El compromiso del gobierno de avanzar con un ambicioso plan de infraestructuras de transporte y energía supone un paso en esa dirección. No obstante, una mejora en el actual clima de negocios que favorezca a la inversión privada, medidas que permitan un mayor acceso de las PYMES a la financiación, una reforma fiscal, así como mejorar el capital humano, son factores clave para poder mantener el crecimiento y evitar un paulatino declive de la economía en el futuro.

Según el FMI, el déficit público que alcanzó el 6,6 % del PIB en 2016 debido a la combinación de menores ingresos por la extracción de hidrocarburos y mayor gasto público, gracias al programa de ajuste aprobado por esta institución se redujo al 1,7% en 2017 y al 0,2% en 2018. Está previsto que en 2019 haya un superávit del 1,6% y que en 2020 sea del 0,9%.

Por su parte, la evolución de la deuda pública, que presentó una tendencia especialmente preocupante, pues no superaba el 30% del PIB en 2013 y en 2016 alcanzó el 64% del PIB, empieza a estar también bajo control. Así, en 2017 se situó en el 63% y en 2018 en el 61%, Se espera que continúe la tendencia decreciente, 56% en 2019, 54% en 2020 y 50% en 2021.

Una consecuencia de la actual situación presupuestaria está siendo los frecuentes retrasos en los pagos del sector público y la paralización de un elevado número de proyectos ante la falta de recursos. Estos atrasos en los pagos están dificultando la concesión de créditos para financiar nuevos proyectos. Por ello, el Gobierno ha buscado mayores ingresos de diversas formas. Por un lado, negoció con el Banco Africano al Desarrollo un préstamo de 500 millones de euros destinado financiar su presupuesto. El primer tramo de este préstamo (200 millones de euros) fue aprobado por el BAfD en enero de 2017 y los 300 millones de euros restantes se desembolsaron a principios de 2018. Por otro lado, se está ejecutando una ambiciosa reforma fiscal, auspiciada por el Banco Mundial, que tiene como objetivo mejorar la calidad y eficacia de la administración tributaria y aumentar la base fiscal mediante la reducción de la economía informal. Asimismo, están buscando la obtención de otros ingresos mediante la venta de concesiones de explotación de los vastos recursos mineros y forestales del país. Sin embargo, el aumento de los gastos en personal de la Administración, la existencia de techos en los precios de productos de primera necesidad, el ambicioso plan de inversiones públicas y una mayor demanda de gasto social de la población, son factores de crecimiento del gasto público que probablemente empujen al gobierno a incurrir en déficits en el medio plazo.

Por lo que se refiere a la inflación, esta se mantiene en niveles moderados. Según el FMI, la inflación media fue del 2,1% en 2016, del 2,7% en 2017 y del 4,8%, para 2018, Ha estimado un crecimiento medio del IPC del 3%, para 2019 y la misma cifra para 2020.

Hay que tener en cuenta que según el acuerdo monetario en el seno de la Comunidad Económica y Monetaria de África Central (CEMAC), Gabón, como el resto de los estados miembros, cedió su soberanía en política monetaria al Banque des États de l'Afrique Centrale (BEAC). El objetivo del BEAC es el mantenimiento del tipo de cambio fijo del franco CFA con el euro y el control de la inflación. Dado que existe una cotización fija entre el euro y el franco CFA es en último extremo el Banco Central Europeo el que determina la política monetaria de esta institución.

Por su parte, los superávits por cuenta corriente cosechados por Gabón hasta 2014 dieron paso a fuertes déficits en esta rúbrica que llegaron a situarse casi en el 10% del PIB en 2016. Sin embargo, la situación también se ha ido reconduciendo y el déficit pasó a ser del 6,9% en 2017 al 3,1% en 2018 y al 0,8% en 2019.

El número de casos de COVID-19 en el país ha sido limitado, y el gobierno ya en julio levantó gran parte de las restricciones. 

Por otro lado, el Banco de los Estados de África Central tomó a finales de marzo varias medidas para mitigar los efectos económicos de la pandemia y asegurar la financiación de los Estados y bancos de la unión monetaria. Entre otras, anunció una inyección de liquidez de 260 millardos de francos CFA y la reducción de los tipos de interés un cuarto de punto, hasta el 3,25%.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS

2016

2017

2018

PIB

PIB (M$ a precios corrientes)

14.020 (e)

14.924(e)

16.875 (e)

Tasa de variación real (%)

2,1

0,5 (e)

0,8 (e)

Tasa de variación nominal (%)

-2,3

4,3 (e)

8,1 (e)

INFLACIÓN (IPC)

Media anual (%)

2,1

2,7

4,8

Fin de período (%)

4,1

1,1

6,3

TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL

Media anual (%)

2,45

2,85

3,0

Fin de período (%)

2,45

2,95

3,5

EMPLEO Y TASA DE PARO

Población (x 1.000 habitantes)

1.980 (e)

2.025 (e)

2.053(e)

Población activa (x 1.000 habitantes)

650 (e)

667 (e)

695 (e)

% Desempleo sobre población activa

19,6 (e)

19,4 (e)

19,5 (e)

DÉFICIT / SUPERAVIT PÚBLICO

% de PIB

-4,7

 -1,7

-0,2

DEUDA PÚBLICA

en M$

9.000

9.285

10.200

en % de PIB

64,2

62,6

60,7

EXPORTACIONES DE BIENES

en M$

2,679

3,294

3,764

% variación respecto a período anterior

-34,6

27

14.3

IMPORTACIONES DE BIENES

en M$

1,572

1,670

1,713

% variación respecto a período anterior

-21,3

6,2

2,6

SALDO B. COMERCIAL

en M$

1.107

1.624

2.051

en % de PIB

7,7

9,4

11,2

SALDO B. CUENTA CORRIENTE

en M$

-1.416

-809

-400 (e)

en % de PIB

-9,9

-4,7

-2,2(e)

DEUDA PÚBLICA EXTERNA

en M$

5.077

5.421 (e)

6.648(e)

en % de PIB

37,4

38,7

39,4

SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA

en M$ EIU

386 (e)

619 (e)

739 (e)

en % de exportaciones de b. y s.

9

14

15

RESERVAS INTERNACIONALES

en millones de $

804

982

1337

en meses de importación de b. y s.

5

3

2,4

INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA

en M$

1.241

1.498

846

TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR

media anual

593

581

556

fin de período

623

547

540

Fuentes: FMI, The Economist Intelligence Unit, BEAC, UNCTAD, OANDA, Banco Mundial, BAfD

Última actualización: octubre 2019

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Principales objetivos de política económica

El principal reto de la economía gabonesa a largo plazo, como el de la mayor parte de los países en vias de desarrollo, consiste en diversificar su estructura productiva para reducir la dependencia económica de sus recursos naturales. Los dos pilares básicos para ello son: la inversión en las poco desarrolladas infraestructuras de transporte, energía y telecomunicaciones que existen en el país; y en la mejora del entorno económico, con especial hincapié en la atracción de inversión extranjera.

En el corto plazo, el gran reto es conseguir la sostenibilidad de las cuentas publicas. Actualmente las condiciones macroeconómicas están mejorando lentamente, pero la recuperación sigue siendo frágil. En este contexto, se produjeron importantes desviaciones fiscales en 2017 y 2018 que complicaron los esfuerzos para gestionar y eliminar los atrasos en los pagos del sector público. Las autoridades tuvieron que implementar un presupuesto suplementario para el año 2018 con el objetivo de volver a encauzar la consolidación fiscal. El nuevo presupuesto estuvo respaldado por fuertes medidas para contener la masa salarial y otros gastos no prioritarios.

La eliminación planificada de un gran número de agencias gubernamentales semiautónomas y el fortalecimiento de los controles en las agencias restantes deberían mejorar la transparencia y la eficiencia del gasto público. También se han tomado medidas para aumentar la recaudación de ingresos no petroleros, lo que incluye la eliminación de costosas exenciones de aranceles aduaneros. Para gestionar mejor los riesgos fiscales, en caso de que las recaudaciones de ingresos no petroleros bajen se ha introducido un mecanismo de ajuste automático para el gasto público.

En relación con la estabilidad del sector financiero, el gobierno se ha comprometido, entre otas cosas, a tomar medidas para acelerar la resolución de los bancos públicos en dificultades y desarrollar el marco para la eliminación de los préstamos morosos. 

Por otra parte, la continuación de los esfuerzos para mejorar el clima de negocios, es otro aspecto esencial para generar un crecimiento sostenible y más elevado.

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Previsiones macroeconómicas

Gracias al programa de ayuda financiera acordado con el FMI en junio de 2017 y con el apoyo de otros organismos internacionales (Banco Mundial y Banco Africano de Desarrollo principalmente) la situación de crisis económica vinculada a la caída en los ingresos del petróleo ha podido controlarse.   

Todo indica que el crecimiento económico se recuperará a corto plazo, pero con un rebote más modesto de lo esperado (el crecimiento del PIB para 2018 fue del 0,8% y para 2019 se espera un 2,9%), porque diversos sectores productivos continúan enfrentando dificultades. Hay evidencia de una economía de dos velocidades: con los sectores tradicionales (construcción, comercio y otros servicios) aún débiles, y otros sectores (agronegocios, silvicultura, productos no petroleros) y la zona económica especial (ZEE) que muestran signos de rápido crecimiento.

Las perspectivas a medio plazo siguen siendo relativamente favorables si se aplican las políticas según lo previsto. Las grandes inversiones extranjeras directas que se prevé en nuevos sectores económicos tienen el potencial de ayudar al Gabón a abandonar su tradicional dependencia del sector petrolero y el gasto público. Al mismo tiempo, dado el tamaño de la industria petrolera gabonesa, el reciente aumento en los precios del petróleo y los nuevos campos offshore también pueden atraer nuevas inversiones y ayudar a respaldar la actividad económica en el sector de servicios. Los proyectos de agricultura y silvicultura en desarrollo necesitan mucha mano de obra y se concentran en las zonas rurales, lo que podría generar efectos secundarios positivos más allá del empleo directo, incluso a través de un mejor acceso a las redes de transporte y energía.

Sin embargo, una de las claves para acelerar el desarrollo del país depende en gran medida de las reformas para mejorar el clima de negocios, donde se necesitan realizar importantes esfuerzos.

En este contexto, el FMI estima para Gabón una cierta aceleración del crecimientos del PIB a medio plazo (3,4%, 3,7% y 4,5% para 2020, 2021 y 2022 respectivamente), el mantenimiento de unos niveles de inflación moderados a lo largo de los próximos años (de entorno al 2,5%), la consecución de superávit públicos (1,6% y 0,9% para 2019 y 2020 respectivamente), con lo que la deuda pública total seguiría una senda decreciente (56%, 54% y 50% para 2019, 2020 y 2021 respectivamente) y se reduciría el déficit por cuenta corriente, que pasaría de un ligero superavit del 0,1 en 2019 a un superávit del 0,9% en 2020 y del 3,6% en 2021.

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Política fiscal y presupuestaria

Desde 2005 hasta 2014, la evolución favorable de los ingresos petrolíferos permitió que el Gobierno gabonés consiguiese continuos superávits públicos, reduciendo su deuda externa e interna y acumulando reservas de divisas. Sin embargo, como consecuencia del descenso en los ingresos públicos a raíz de la caída del precio de los hidrocarburos (se calcula que la caída del petróleo privó al estado en 2016 del 20% de los ingresos obtenidos en 2015), la deuda pública ascendió rápidamente, situándose en el 63% del PIB en 2017.

Gracias al programa acordado con el FMI y la mejor evolución de los precios de los hidrocarburos se prevé que la deuda pública siga una senda decreciente, situandose en el 56% del PIB en 2019, el 54% en 2020 y el 50% en 2021.

Hay que destacar que el programa trienal firmado con el FMI se basa en la estrategia establecida por los jefes de Estado de la CEMAC y dicha institución en su cumbre de diciembre de 2016 en Yaundé. En ella se reconocían las potencialmente graves perturbaciones económicas y políticas que podrían derivarse de una devaluación del tipo de cambio, y se acordó una estrategia basada en mantener la paridad del franco CFA, al tiempo que se comprometieron a realizar sustanciales ajustes fiscales en cada país, todos respaldados por un ajuste de la política monetaria a nivel regional y con el apoyo de las instituciones económicas internacionales.

En ese contexto, el programa de ayuda del FMI está reforzando los objetivos generales del programa de recuperación económica del país y se basa en tres pilares fundamentales: consolidación fiscal bien equilibrada que minimice el impacto en el crecimiento y proteja a los grupos vulnerables; reformas estructurales para mejorar la eficiencia y la transparencia del gasto público; y políticas para mejorar la estabilidad del sector financiero y la diversificación económica.

Como parte del programa respaldado por el FMI, las autoridades se han comprometido a mantener los gastos sociales y redirigir una parte de los recursos presupuestarios a esos sectores. El objetivo principal es garantizar que el gasto en los sectores prioritarios - sanidad, educación y protección social - continúe promoviendo el desarrollo del capital humano y proteja a los grupos más vulnerables del impacto del ajuste fiscal requerido.

La política fiscal del programa apunta a la eliminación del déficit general en 2019 y que el déficit primario no petrolero sea inferior al 2 por ciento del PIB no petrolero. Además, el gobierno está tomando medidas para mejorar incrementar los ingresos no petroleros, aumentar el cumplimiento tributario y combatir la evasión fiscal; modernizar la presentación de impuestos y los procedimientos de pago; ampliar la base tributaria a través de la reducción de los regímenes fiscales especiales y las exenciones, en particular sobre el IVA; y crear una autoridad de ingresos fiscales.

También se está implementando una estrategia para el pago total de los atrasos durante el período del programa y el gobierno se ha comprometido a acelerar las reformas de gestión de las finanzas públicas, incluyendo la implementación de directivas CEMAC, mejorar la transparencia presupuestaria y la gestión de inversiones públicas, así como fortalecer la supervisión financiera de empresas públicas y agencias gubernamentales.

Para el FMI la estrategia para hacer frente a los atrasos se ha convertido en el desafío económico más apremiante a corto plazo para Gabón. Los atrasos internos, especialmente las facturas pendientes de pago a los proveedores por parte del gobierno, tienen un grave impacto en la actividad del sector privado y afectan negativamente a las pequeñas y medianas empresas, que deben seguir siendo una fuente importante de innovación y creación de empleo. Además, el gobierno se ha comprometido a liquidar los atrasos externos para mantener la solvencia de Gabón y garantizar niveles adecuados de inversión extranjera y financiamiento externo, incluyendo proyectos que respalden la estrategia de diversificación de las autoridades.

Gabón también debería continuar con las reformas del entorno empresarial, pues son un elemento importante de la estrategia de diversificación del país en su objetivo de aumentar el crecimiento en el mediano plazo hacia el 4,5 por ciento.  

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Política monetaria

Dado que Gabón, junto con Camerún, Congo, Chad, Guinea Ecuatorial y República Centroafricana, forma parte de una unión monetaria (el franco CFA), la política monetaria es competencia del banco central regional Banque des Etats de l'Afrique Centrale (BEAC), quien mantiene un tipo de cambio fijo entre el franco CFA y el euro. Por ello, su estrategia monetaria depende directamente de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE).

Así, la política monetaria común a estos países (que incluye la prohibición de monetizar lo déficits públicos) lleva a una elevada estabilidad cambiaria y, a diferencia de otros muchos países en vías de desarrollo, situaciones de inflación elevada son prácticamente imposibles.

El BEAC ha mantenido el tipo de intervención en el mercado interbancario bastante estable. De hecho, desde 2015 en que lo redujo al 2,45%, lo mantuvo invariable hasta marzo de 2017, cuando lo subió al 2,95%. Desde entonces solo lo cambió en noviembre de 2018 para subirlo al 3,5%. Esta decisión se debió a la necesidad de fortalecer el aumento del volumen de reservas de divisas que se ha mantenido en unos niveles peligrosamente bajos durante los últimos años.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Las perspectivas económicas de Gabón dependen en gran medida de la estabilidad del sector financiero, compuesto principalmente por el sector bancario, que es uno de los menos desarrollados en el África subsahariana. En promedio, el crédito bancario representa el 20% del PIB. El acceso a la financiación sigue siendo una limitación importante para el desarrollo de la economía debido a las deficiencias estructurales. La situación de los tres bancos públicos (BGD, BHG y Postbank) se ha deteriorado como resultado de problemas estructurales de subcapitalización, gobernanza y dificultades financieras. Su reestructuración es necesaria para prevenir los riesgos de contagio sistémico y deben tomarse medidas para acelerar la resolución de esos bancos públicos en dificultades, así como desarrollar el marco para la resolución de los préstamos morosos.

Por otra parte, de acuerdo con el análisis de sostenibilidad de la deuda realizado por el FMI, se espera que la deuda pública de Gabón siga siendo sostenible. Bajo el escenario base, se pronostica que la relación deuda pública/PIB disminuirá, desde el nivel actual del 56 por ciento, a alrededor del 40 por ciento para 2024. Las pruebas de estrés indican que la deuda pública sigue siendo sostenible frente a la mayoría de los escenarios de choque estándar. Los principales riesgos surgen de la gran parte de la deuda mantenida por no residentes y la deuda en moneda extranjera: 70 por ciento y 62 por ciento de la deuda total, respectivamente. También existe el riesgo de que el crecimiento sea más bajo de lo esperado y de que la consolidación fiscal sea insuficiente.

En cuanto a la evaluación del sector exterior, estima que la posición externa de Gabón para 2019 es más débil que la implícita en los fundamentos de medio plazo. La mejora en la evaluación, comparada con 2017 cuando la posición externa se consideró sustancialmente más débil, se debe a un repunte de los precios de las materias primas (principalmente petróleo y manganeso), que reduce el déficit de la cuenta corriente. La caída de las reservas de divisas de Gabón en el BEAC ha cambiado de tendencia, pero sigue siendo inferior a 2,5 meses de las importaciones esperadas. Dada la pertenencia del país a la unión monetaria de la CEMAC, la competitividad seguirá dependiendo más de las reformas estructurales, fundamentalmente en materia de políticas fiscales y de estrategias de diversificación, que del nivel del tipo de cambio.

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