Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

 

Estructura del PIB
PIB nominal (millones de libras) 2.214.888
Por sectores de origen (*) 2019 (%)
Agricultura 0,7
Industria 13,4
Construcción 6,1
Servicios 79,7
Por componentes del gasto 2019 (%)
Consumo privado 64,9
Gasto público 18,9
Inversión 17,1
Exportación 31,5
Importación 32,7

Fuentes:

Table C1 Gross domestic product: expenditure at current market prices1, “GDP quarterly national accounts, UK: October to December 2019”, Statistical Bulletin, ONS, (31.03.20) https://www.ons.gov.uk/economy/grossdomesticproductgdp/bulletins/quarterlynationalaccounts/octobertodecember2019.

(*) Por sectores de origen, los últimos datos publicados por la ONS para difusion pública están referidos a 2017.
https://www.ons.gov.uk/economy/grossdomesticproductgdp/compendium/unitedkingdomnationalaccountsthebluebook/2019/supplementarytables.

Se ha utilizado en su lugar el informe de la ONS “Coronavirus: The importance of different sectors to the economy”Briefing paper, (01.04.20) elaborado expresamente para the House of Commons Library.
https://commonslibrary.parliament.uk/economy-business/work-incomes/coronavirus-the-importance-of-different-sectors-to-the-economy/?utm_source=HOC+Library+-+Research+alerts&utm_campaign=54d5ce8676-EMAIL_CAMPAIGN_2020_04_02_08_00&utm_medium=email&utm_term=0_a9da1c9b17-54d5ce8676-102628845&mc_cid=54d5ce8676&mc_eid=3a5592d969


 

 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

PIB (por sectores de origen y componentes del gasto)2011201220132014201520162017
POR SECTORES DE ORIGEN%%%%%%%
AGRICULTURA0,70,70,7n/dn/dn/dn/d
INDUSTRIA14,914,915,4n/dn/dn/dn/d
CONSTRUCCIÓN6,15,95,9n/dn/dn/dn/d
DISTRIBUCIÓN, TRANSPORTE, HOTELES Y RESTAURANTES1817,818n/dn/dn/d

n/d

INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN6,36,36,3n/dn/dn/dn/d
SECTOR FINANCIERO Y SEGUROS87,68n/dn/dn/dn/d
SERVICIOS INMOBILIARIOS11,111,711,3n/dn/dn/dn/d
SERVICIOS PROFESIONALES Y DE APOYO11,511,811,8n/dn/dn/dn/d
GOBIERNO, SALUD Y EDUCACIÓN19,519,218,5n/dn/dn/dn/d
OTROS SERVICIOS44,24,2n/dn/dn/dn/d
100100100100100100100100
POR COMPONENTES DEL GASTO%%%%%%%
CONSUMO85,485,685,184,484,284,384,1
Consumo Privado61,662,162,361,962,262,763
Consumo Público20,620,419.719,419,118,718,3
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO155415,81616,616,816,817,2
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS30,429,829,728,227,428,330,2
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS31,631,331,429,828,829,831,5

Fuentes:

. Tabla 2.1.A Gross value added at current basic prices analysed by industry, Blue Book 2015 Edition, ONS, (30.10.15)

. Tabla 1.3.A Composition of UK gross domestic product at market prices. By category of expenditure. Current prices (percentage),

  UK National Accounts, The Blue Book: 2018, ONS, (31.07.18)

(*) Desde 2014 la ONS (Oficina Nacional de Estadísticas) no publica información por sectores de origen.

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

 

A medida que el Gobierno va anunciando los primeros pasos para relajar el confinamiento, la magnitud del daño económico continúa emergiendo. La economía se contrajo un 2% en tasa trimestral en el primer trimestre del año en curso. Pese a que el dato, todavía provisional, es mejor que lo esperado, la ONS indica que éste “supone la mayor caída trimestral del PIB desde la crisis financiera de 2008”. La contracción es más llamativa teniendo en cuenta que el confinamiento sólo afectó a los 15 últimos días del primer trimestre en respuesta a la crisis sanitaria del coronavirus (Covid-19).

La contracción del Reino Unido en el primer trimestre es más leve que la caída de 3,6% en la eurozona, lo que refleja en gran medida que Reino Unido no decretó el confinamiento al principio de la pandemia. Sin embargo, las restricciones han estado vigentes durante más tiempo en Reino Unido que en la mayoría de las economías de la eurozona, lo que, según los expertos, apuntaría a una caída más pronunciadadel PIB británico en el segundo trimestre.

Para la mayoría de los expertos los datos del primer trimestre son la punta del iceberg de lo que vendrá. Pero no todos coinciden con esta previsión, y es que, la clave reside en saber la forma que adoptará dicha recuperación.

Según el Economista jefe y Director Ejecutivo de Análisis Monetario y Estadísticas del BoE, Andrew Haldane, la economía británica todavía está en vías de una recuperación en forma de “V” (intensa y rápida). No obstante, el Sr. Haldane reconoce que aún hay grandes interrogantes en el horizonte y advierte que la mayor incertidumbre se cierne sobre el mercado laboral y el desempleo entre los jóvenes se perfila como el mayor riesgo. Es preciso recordar que, declaraciones efectuadas ante el comité de asuntos económicos en la Cámara Alta (19 mayo), el Chancellor of the Exchequer (ministro de Hacienda), Rishi Sunak, minimizó las probabilidades de una recuperación ordenada y rápida en forma de “V asimétrica”.

La OCDE actualizó en junio sus perspectivas globales. Este organismo internacional ha elaborado dos escenarios en función de si hay rebrote del coronavirus. En el más adverso la economía británica caerá en 2020 un 14% para recuperarse en 2021 apenas un 5%. En el escenario de menor riesgo, sin rebrote significativo a la vuelta del verano, la economía británica se contraería un 11,5% en 2020 para crecer un 9% en 2021.
Asimismo, en sus previsiones de actualizadas de junio (World Economic Outlook), el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé una caída de la economía británica del 10,2% en 2020 por la pandemia del Covid-19 y una recuperación del 6,3% en 2021.

Siguiendo con lo anterior, la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR) en su “coronavirus reference scenario” (14 abril) proyectaba una caída del PIB del 12,8% para 2020. En cambio el Banco de Inglaterra (BoE) en su “illustrative scenario” (6 mayo) pronosticaba una contracción del 14%.

Ambas instituciones, la OBR en julio y el BoE en agosto, modificarán sus escenarios a la vista de los últimos indicadores de sentimiento económico (PMI) y los datos de ventas minoristas que marcan una mejora en la actividad reflejo de la reapertura gradual de la economía. La OBR en su Fiscal Sustainability Report (14 julio) -conforme a la información que aparece en su portal de internet- explorará tres escenarios económicos para la economía y las cuentas públicas a medio plazo, además de una evaluación de sus implicaciones para la sostenibilidad fiscal y una discusión de los riesgos fiscales a medio y largo plazo.

El BoE en sus últimas actas del Comité de Política Monetaria (18 junio) señalaba que "... el PIB se había contraído alrededor de un 20% en abril tras la caída del 6% en marzo. La evidencia de indicadores más recientes sugiere que el PIB comenzó a recuperarse a partir de ese momento”. El banco central británico revisará sus previsiones en su próximo Monetary Policy Report (6 agosto). En este contexto, algunos analistas señalan que es posible que ambas instituciones suavicen sus previsiones iniciales y sitúen la contracción de la economía en una horquilla, situada quizás entre el 10-11%, tal y como últimamente ha indicado la OBR.

Panel de previsiones de la economía británica – Previsiones de crecimiento para Reino Unido

 

D. Definitivos Previsiones
Instituciones 2018 2019 2020 2021 2022 2023 2024
ONS (marzo 2020) 1,3 1,4
UE Previsiones de otoño (nov. 2019)     1,4 1,4
Bank of England (mayo 2020)     -14,0 15,0 3
FMI (junio 2020)     -10,2 6,3
OCDE (junio 2020). Escenario menor riesgo     -11,5 9,0
OCDE (junio 2020). Escenario más adverso     -14,0 5,0
OBR (abril 2020)     -12,8 17,9 1,5 1,3 1,4

Fuente: Elaboración propia con base a datos ONS y proyecciones del BoE y organismos internacionales (junio 2020).

Respecto a las medidas económicas y sociales del Gobierno para preservar la actividad económica y el empleo, los últimos datos muestran el alto coste de estos programas. Así a 28 de junio, el valor total de las solicitudes de ayuda a trabajadores asalariados “suspendidos” a través del Coronavirus Job Retention Scheme ascendía a 25.500 millones de libras. La ayuda a los autónomos a través del Self-Employment Income Support Scheme alcanzaba los 7.700 millones de libras.

Además en igual fecha (28 junio) el total de avales solicitados por las empresas para contrarrestar el impacto del Covid-19 alcanza los 29.510 millones de libras en el caso de pymes muy pequeñas y micro-pymes (Bounce back Job Scheme), los 10.070 millones de libras para empresas de tamaño medio y pymes (Coronavirus Business Interruption Scheme) y 2.300 millones para las grandes empresas con un peso relevante en el tejido económico y empresarial británico (Coronavirus Large Business Interruption Scheme).

Respecto a las medidas fiscales ante el Covid-19, según los datos difundidos mensualmente por HM Revenue & Customs, hasta el 7 de junio, la cuantía total del programa de aplazamiento de IVA a empresas (anunciado en 20 de mayo) en los meses de marzo y abril asciende a 27.500 millones de libras.

Igualmente, el Banco de Inglaterra (BoE) opera el Covid Corporate Financing Facility (CCFF), una facilidad de préstamo conjunta de HM Treasury y Bank of England, que se anunció el 17 de marzo. El objetivo de esta modalidad de financiación es atender la necesidad de circulante de una gama muy amplia de empresas a través de la compra de deuda comercial con un plazo de vencimiento de hasta un año, para atender las necesidades de financiación derivadas, entre otros, de pago de salarios, facturas, etc., incluso mientras las empresas experimentan significativos trastornos de tesorería. Los avales son gestionados a través de bancos comerciales respaldados por el BoE.

El BoE pública semanalmente información sobre esta facilidad de crédito. A fecha de cierre de actividad el 24 de junio, el importe de la ayuda totalizaba los 18.596 millones de libras. En materia de política monetaria, tal y como se esperaba, el BoE en su reunión de junio aprobó el incremento de su flexibilización cuantitativa inyectando en la economía británica 100.000 millones de libras adicionales. Llevando así el importe total de su programa de Facilidad de Compra de Activos (Asset Purchase Facility) hasta los 745.000 millones de libras para finales de 2020. Además, mantiene el tipo básico de interés en el mínimo histórico del 0,1%.

En su comunicado el BoE también indica que el shock inicial del Covid-19 podría ser menos severo en el segundo trimestre para las economías global y británica de lo previsto inicialmente en su informe de mayo (Monetary Policy Report). No obstante, el BoE considera que la economía británica y especialmente su mercado laboral necesitarán algo de tiempo para recuperarse y volver a la tendencia anterior.
Es preciso recordar que, la situación causada por el Coronavirus obligó en marzo al Banco de Inglaterra (BoE) al ajuste de todos sus planes de contingencia e instrumentos de política monetaria y actuar ante la ralentización de la actividad económica.

Finalmente, la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) en el último número disponible de su encuesta “Business Impact of Coronavirus Survey” (BICS), elaborada con datos recogidos entre el 18 y el 31 de mayo, revela que el numero de empresas que han reanudado su actividad se ha incrementado, aunque muy modestamente. La encuesta de la ONS informa que del total de empresas participantes en la muestra, el 84% declaran estar activas. El 79% están actualmente funcionando desde hace más de dos semanas, mientras que un 5% informó de su vuelta a la actividad en las dos últimas semanas tras el parón por el Covid-19. Además, otro 5% preve regresar al trabajo en “las próximas dos semanas” (la primera quincena del mes de junio), adelantándose  así a la vuelta parcial, prevista para el 15 de junio, de la actividad de los servicios no esenciales. Mientras que el 11% restante señala que seguirá confinada en la primera quincena de junio.

Como cabía predecir, las empresas vinculadas a los sectores de las artes, actividades de entretenimiento, hostelería y restauración, son con diferencia, las que presentan mayores porcentajes (65% y 50%, respectivamente) que declaran haber paralizado sus actividades y no tienen intención de reiniciarlas en la primera mitad del mes de junio.

El Primer Ministro, Boris Johnson ha anunciado en los últimos días una mayor reapertura del sector de servicios, reduciendo a 1 metro plus la distancia de seguridad requerida y permitiendo el restablecimiento de la actividad de bares, restaurantes y museos a partir del 4 de julio. Además, el Chancellor of the Exchequer (ministro de Hacienda), Rishi Sunak, ha indicando que el nuevo paquete de medidas de estímulo fiscal que prepara dependerá de la reacción de la economía a la desescalada, que podría contar con una reducción del IVA entre las iniciativas que están surgiendo y que en estos momentos se evalúan.
En una entrevista con el populista, The Mail on Sunday, el domingo 28 de junio, Boris Johnson avanzó el anuncio de nuevas medidas de estímulo para reactivar la economía británica. El Primer Ministro señaló que la época de austeridad que atravesó Reino Unido tras la crisis de 2008 no se repetirá en esta ocasión.

El martes 30 de junio (reiterando las promesas de gasto que hizo antes de las elecciones generales de diciembre de 2019) el Sr. Johnson anunció un paquete de inversiones por valor de 5.000 millones de libras en carreteras, escuelas y hospitales y prometió publicar una estrategia más detallada en materia de infraestructuras en otoño. Muchos de estos proyectos de obras tendrán lugar en las circunscripciones de los Midlands y norte de Inglaterra, semilleros tradicionales del voto laborista, donde los conservadores obtuvieron una gran mayoría de escaños en los comicios electorales de diciembre de 2019.

Según Boris Johnson, su programa para relanzar la economía británica tras el Covid-19 está inspirado en el “New Deal” del presidente Roosevelt. "Al final lo que no se puede hacer en este momento es volver a lo que la gente llama austeridad", ha dicho el Sr. Johnson. "Creo que eso sería un error". "Creo que este es el momento para un acercamiento de Roosevelt al Reino Unido" añadió en el transcurso de una entrevista el martes 30 de junio con Radio Times.

Con una deuda superior al PIB por primera vez desde 1963, el Chancellor of the Exchequer (ministro de Hacienda), Rishi Sunak, efectuará una actualización de la economía proximamente.

Evolución de las principales variables macroeconómicas

PIB. De acuerdo con la primera revisión de la ONS en el primer trimestre de 2020, el PIB se contrajo un 2,2% en tasa trimestral debido al impacto de la pandemia y las medidas adoptadas por el Gobierno para limitar la transmision del coronavirus (Covid-19). Este retroceso del 2,2% supone su mayor descenso trimestral del PIB desde 1979 cuando la economía también se contrajo un 2,2% en el tercer trimestre.
Aunque en los meses de enero (0,2% mensual) y febrero (0% mensual), con crecimientos planos, no se hizo notar la pandemia, el impacto de marzo con una caída del 6,9% tuvo un efecto muy adverso para el conjunto del trimestre. En tasa interanual, el PIB cayó en el primer trimestre de 2020 un 1,7%.

Por el lado de la oferta, tal y como avanzó la ONS en su primera estimación todos sus componentes, que ya venían acusando cierta debilidad en trimestres anteriores, se situaron en negativo con los servicios liderando las caídas (-2,3% trimestral), seguidos de la construcción (-1,7% trimestral), la industria (-1,5% trimestral) y agricultura (-0,1% trimestral).

Desde el punto de vista de la demanda, los componentes del PIB también se vieron afectados por las consecuencias negativas de la pandemia. Solo la formación bruta de capital tuvo un crecimiento positivo (+13% trimestral) mientras que el consumo privado (-2,9% trimestral), el consumo público (-4,1% trimestral), las exportaciones (-4,5% trimestral) y las importaciones (-3% trimestral) presentaron variaciones negativas.

Por meses, en abril (último mes del que se disponen datos) la economía registró una contracción del 20,4% en tasa mensual que se suma a la contracción del 5,8% registrada en marzo. Pese a que los analistas esperaban una caída pronunciada de la economía en abril, ésta ha sido con mucho la mayor desde que comenzarán las series históricas en 1997.

Mercado de Trabajo (ocupación, paro y salarios). La tasa de ocupación continúa alta en el 76,4% (febrero-abril 2020), 0,3 puntos porcentuales por encima respecto a la cifra del igual período del año pasado. La tasa de paro en los tres meses acumulados hasta abril se situó en 3,9%, sin cambios respecto al trimestre anterior (enero-marzo) y 0,1 décimas más que en igual período de 2019.

En abril el salario nominal medio, incluyendo bonificaciones, volvió a desacelerarse hasta el 1% desde el 2,8% (dato revisado) registrado en febrero. En términos reales (tras descontar la inflación) el salario medio ha descendido un 0,4% anual. 

Por el momento, los datos de empleo y paro apenas registran cambios, ya que todos los trabajadores “supendidos” (asalariados y autónomos) se contabilizan en estos momentos en situación de alta laboral.

Los expertos esperan una fuerte subida del desempleo en los próximos meses a medida que Reino Unido se enfrenta a la recesión más profunda en más de tres siglos, mientras que el Tesoro también ha advertido de que la disminución gradual de sus programas de apoyo a empresas y trabajadores a partir de agosto podría acarrear recortes a gran escala en el empleo.

De cualquier manera, todas todas las predicciones, incluidas las de instituciones internacionales (Fondo Monetario y OCDE) son meras estimaciones en un momento de altísima incertidumbre. Y están sujetas a dos factores —que la pandemia se disipe en la segunda mitad del año y que no haya una recaída— sobre los que todavía no hay certeza.

Tipo de cambio. La cotización de la libra fue uno de los indicadores que sufrió un mayor golpe tras la victoria del Brexit y llegó a ceder en los meses posteriores al plebiscito más de un 17% respecto al euro y un 18% frente al dólar.

A 29 de junio la libra cotizaba a 1,1002 euros/libra, respecto al dólar USA lo hacía a 1,2359 dólares/libra (depreciaciones del 15,6% y del 16,5%, respectivamente desde la celebración del referéndum en junio de 2016).

Divisas 23/06/2016 30/06/2020 % Var.
Libra/dólar 1,4798 1,2359 -16,5
Libra/euro 1,3039 1,1002 -15,6
tipo de cambio efectivo (Sterling Exchange Rate Index, índice SERI) 87,9268 75,5298 -14,1

Fuente: Banco de Inglaterra

Inflación y política monetaria. La inflación en tasa IPC (Índice de Precios al Consumo) se situó en mayo en el 0,5% desde el 0,8% anotado en abril, su menor registro desde junio de 2016. La bajada de la inflación en mayo se debe principalmente a los precios del sector energético que han descendido -debido al exceso de producción y a una menor demanda- como resultado de las secuelas económicas de la pandemia.
Las nuevas proyecciones del Banco de Inglaterra en su informe de politica monetaria (mayo 2020) vaticinan que la inflación en tasa IPC se situará este año en el 0,6% y volverá a situarse en el objetivo oficial del 2% en 2022.

El índice de precios minoristas (CPIH, por sus siglas en inglés) -que tiene en cuenta los pagos de los intereses hipotecarios-, se situó en mayo en el 0,7% desde el 0,9% registrado el mes anterior. Además, la inflación en tasa RPI (Retail Prices Index), otro sistema de medición de la inflación que la ONS ya no utiliza por considerarla inexacta, pero ampliamente utilizada en el mercado de bonos y otras operaciones comerciales, fue del 1,3% en mayo desde el 1,6% en abril.

A pesar de las especulaciones sobre tipos de interés negativos, el BoE decidió mantener el precio de interés director sin cambios en el 0,1%.

Precios de la vivienda. Los precios de la vivienda se estancaron por un tiempo después del referéndum en junio de 2016. Desde entonces, los precios han subido modestamente, pero ralentizándose. El último índice de precios de la vivienda de la ONS muestra que el precio medio de la vivienda en Reino Unido subió 2,1% en marzo (desde el 2% en febrero, dato revisado al alza desde el 1,5%).

La Oficina Nacional de Estadísticas, ha informado que no volverá a publicar nuevos datos de este índice hasta nuevo aviso debido al impacto que el Coronavirus (Covid-19) está teniendo en la disponibilidad y la recogida de los los componentes de este índice.

Finanzas Públicas y Política Fiscal. El gasto fiscal para mitigar los efectos de la crisis sanitaria y económica ha escalado a niveles sin precedentes. El gasto fiscal para mitigar los efectos de la crisis sanitaria y económica ha escalado a niveles sin precedentes. De forma que en los dos primeros meses (abril y mayo) del nuevo ejercicio fiscal 2020-21, el sector público ha gastado más de lo que ha ingresado.

Así, la necesidad de financiación se ha situado en 103.723 millones de libras, superior en 86.986 millones al registrado en el acumulado abril-mayo de 2019. Lo que supone una escalada del déficit del 519,7%. La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR) estimó en marzo una necesidad de financiación de 298.400 millones de libras para todo el ejercicio fiscal actual.

Por su parte, la deuda pública, por primera vez desde principios de la década de 1960, alcanzó el 100,9% del PIB, lo que la sitúa en 20,5 puntos por encima de la registrada en abril de 2019 (80,4% del PIB). El rápido incremento del cociente deuda/PIB en mayo de 2020 viene a reflejar tanto el aumento de la deuda como la caída del PIB, de acuerdo con el escenario de referencia de la OBR de 14 de abril pasado.

A la vista de estos resultados, tal y comentaban en mayo algunos analistas independientes la deuda neta del sector público ya supera el 100% del PIB. Por otro lado, coinciden con las previsiones oficiales y de organismos internacionales en que, es probable que el cociente deuda / PIB disminuya relativamente rápido en los años siguientes, a medida que Reino Unido recupera gradualmente su capacidad productiva.

Fuentes: ONS (Public sector finances, UK: May 2020); OBR (Coronavirus reference scenario monthly profiles – 14 May 2020)

Balanza Comercial y Balanza por Cuenta Corriente.  De acuerdo con los datos estimados de avance de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS), en los cuatro primeros meses de 2020 las exportaciones de bienes y servicios de Reino Unido alcanzaron los 103.601 millones de libras, mientras que las importaciones totalizaron 140.406 millones. Las exportaciones de bienes a la UE27 supusieron el 46,2% de las exportaciones británicas y el 51,3% de sus importaciones.

El déficit en bienes y servicios con la UE que tiene Reino Unido en los cuatro primeros meses de 2020 asciende a 24.144 millones de libras y un déficit de 12.661 millones de libras con países terceros.
La balanza por cuenta corriente registró un déficit de 21.146 millones de libras en el primer trimestre de 2020 (3,8% del PIB), lo que supone una reducción del 40,9% respecto a los 35.787 de igual período de 2019 (6,5% del PIB).

El déficit comercial se redujo un 94,5% debido a una significativa bajada de las exportaciones del 5,8% (159.547 millones), su nivel más bajo desde el primer trimestre de 2018 así como de las importaciones del 15,9% (160.748 millones), su menor nivel desde el cuarto trimestre de 2016, a medida que la crisis sanitaria provocada por el Covid-19 se fue extendiendo y se implementaron medidas de confinamiento a nivel global.
La balanza de renta primaria amplió su déficit un 232,2% hasta los 10.253 millones de libras (2,5% del PIB) desde el déficit de 3.274 millones (1,2% del PIB) en igual período de 2019.

El saldo de la cuenta de capital amplió su déficit en los tres primeros meses del año hasta los 117 millones, frente a los 53 millones de libras del ejercicio anterior. La cuenta financiera, por el contrario, registró un superávit de 5.271 millones de libras frente al déficit de 25.187 millones en igual período de 2019.

 

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

Datos económicos 2016 2017 2018 2019 2020*
Evolución del PIB (%) 1,9 1,9 1,3 1,5 -2,2 (Trim.I)
PIB por habitante (£) 30.397 31.370 32.276 33.164 8.211 (Trim.I)
PIB absoluto (MM£) 1.995.478 2.071.667 2.114.304 2.216.452 550.973 (Trim.I)
IPC (variación últimos 12 meses, %) 1,6 3,0 2,1 1,3 0,5 (mayo)
Tipo de interés de referencia 0,25 0,5 0,75 0,75 0,10 (junio)
Desempleo (%) 4,8 4,4 4,0 3,8 3,9 (abril)
IED neta recibida (Mill.£, ONS) 191.952 74.884 49.068 49.068 (2018)
IED neta emitida (Mill.£, ONS) -27.696 110.625 31.106 31.106 (2018)
Reservas exteriores, excluido oro (M$) 101.466 125.000 118.415  114.043 (mayo)
Saldo presupuestario (%PIB) -4,2 -2,7 -1,8 -2,2  -2,2 (2019)
Deuda externa (M£) 6.089.916 6.399.814 6.399.814 (2017)
Deuda pública neta (%PIB) 82,9 82,4 81,7 79,7 79,7 (2019)


 Tipo de cambio:Fuente: ONS (junio 2020)

• 2016: 1,2233 €/1£
• 2017: 1,1413 €/1£
• 2018: 1,1305 €/1£
• 2019: 1,1440 €/1£ (octubre)
 

 

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Previsiones macroeconómicas

PANEL DE PREVISIONES DE LA ECONOMIA BRITÁNICA  
  D. Definitivos Previsiones
INSTITUCIONES 2018 2019 2020 2021 2022 2023 2024
ONS              
GDP 1,4 1,4          
CPI (Inflación) 2,1 1,3          
Desempleo (%) 4,0 3,8          
B. C/C (% PIB) -3,9 -3,8          
Deficit (% PIB) -1,8 -2,2          
Bank of England (enero 2020)              
GDP     0,8 1,5
CPI (Inflación)     1,5 2,0 2,25
Desempleo (%)     4 3,75 3,5
OCDE (marzo 2020)              
GDP     0,8 0,8
CPI (Inflación)     2,0 1,8
Desempleo (%)              
B. C/C (% PIB)     n/d n/d      
Deficit (% PIB)     n/d n/d      
FMI (abril 2020)              
GDP     -6,5 4,0
CPI (Inflación)     1,0 1,9
Desempleo (%)     4,8 4,4
B. C/C (% PIB)     -4,4 -4,5
Deficit (% PIB)     -8,3 -5,5
OBR (abril)              
GDP     -12,8 17,9 1,5 1,3 1,4
CPI (Inflación)     1,2 2,3 2,4 2,3 2,2
Desempleo (%)     7,3 6,0 4,5 4,0 4,1
B. C/C (% PIB)- Budget marzo     -3,8 -3,9 -4,0 -4,0 -4,1
Deficit (% PIB)     13,9 3,2 2,5 2,4 2,2
Deuda neta (%PIB)     94,6 93,8 93,6 93,2 84,9
UE Previsiones Otoño (nov.2019)              
GDP- Winter 2020 (Interim)     1,2 1,2
CPI (Inflación)- Winter 2020 (Interim)     1,7 2,0
Desempleo (%)     4,0 4,1
B. C/C (% PIB)     -4,2 -4,2
Deficit (% PIB)     -4,5 -4,4

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Política fiscal y presupuestaria

POLÍTICA FISCAL Y PRESUPUESTARIA

Las reglas fiscales en materia de rigor fiscal existen en Reino Unido desde la decada de los 90, cuando el gobierno laborista de Tony Blair introdujo su propia versión de ellas en 1997. Ese primer conjunto de reglas incluyó la "regla de oro" presupuestaria que introducía un freno al endeudamiento e introducía principios de equilibrio presupuestario. Pero un crecimiento menor al esperado durante la crisis financiera de 2008 significó que el Gobierno laborista no cumplió con la regla de oro y buscó continuamente extender la duración del ciclo para dar tiempo a que las cuentas públicas se equilibrasen.

Después de la crisis financiera de 2008, el gobierno de coalición conservador-liberal-demócrata impuso la austeridad presupuestaria para equilibrar las cuentas públicas tras la drástica expansión del gasto impulsada por la administración laborista de Gordon Brown durante la crisis financiera de 2008. Asi se estableció un objetivo para eliminar el déficit actual en cinco años, objetivo que no se cumplió hasta 2018, pese a los fuertes recortes en el gasto del entonces Chancellor of the Exchequer, George Osborne, especialmente en partidas de política social y reducciones presupuestarias en los departamentos ministeriales.

Además, el Gobierno Cameron creó en octubre de 2010 un organismo de consejo fiscal independiente, la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR), encargado de las tareas técnicas para proveer/evaluar previsiones (proyecciones a medio y largo plazo) de supuestos macroeconómicos y presupuestarios. Aunque las recomendaciones de este nueva institución fiscal independiente no son vinculantes, el Gobierno tiene que explicar ante el Parlamento por qué no son atendidas.

“Las políticas de austeridad están llegando a su fin pero la disciplina presupuestaria se mantiene” afirmaba Philip Hammond a su llegada al Tesoro de la mano del gobierno de Theresa May en julio de 2016. En esta línea se situaban las nuevas reglas de disciplina fiscal introducidas por Philip Hammond, más relajadas que las de su predecesor en el cargo, George Osborne.

Las prioridades del gobierno conservador de Theresa May en materia fiscal fueron la prudencia por el lado del gasto, con la atención puesta en la necesidad de mantener un margen de maniobra para afrontar las eventualidades del Brexit, y la reducción del déficit de cada ejercicio fiscal por medio de un mayor control del gasto corriente. Además de una apuesta decidida por dos puntales para sostener el crecimiento: el incremento de la productividad (una de las debilidades de la economía británica y que se preveía atajar mediante medidas de fomento de la I+D) y un aumento de la inversión en infraestructuras.

Y así llegamos al momento presente. Nuevo Gobierno, nueva política económica y fiscal. El gobierno de Boris Johnson ha puesto fin a un decenio de austeridad presupuestaria impuesta por David Cameron desde 2010. Se plantea ahora que el control de la deuda pública es necesario, pero la política económica debería ser más flexible ¿Qué ha cambiado en este tiempo para que casi todos los argumentos en contra del gasto se hayan desvanecido? Recordemos aquí las palabras apócrifas de John Maynard Keynes, “cuando las circunstancias cambian, yo cambio de opinión”, que podrían aplicarse en la actualidad y explicar la reorientación de la nueva estrategia del Primer Ministro, Boris Johnson, en materia fiscal y presupuestaria.

La existencia ahora de ultrabajos tipos de interés, como telón de fondo (que entre otros factores propician la reactivación de la actividad económica y mejoran la capacidad de financiación, facilitando créditos más baratos, a los ciudadanos, las empresas y también al Estado, el cuál ahora puede financiarse a tipos de interés anormalmente bajos), puede explicar, aunque éste no sea el único motivo, una política macroeconómica fiscal y redistributiva lo suficientemente expansiva, que goza de gran popularidad, y a medida según estas circunstancias.

En consecuencia el gobierno Johnson y su nuevo Chancellor of the Exchequer (ministro de Hacienda), Rishi Sunak, han decidido atender a las circunstancias y orientar su hoja de ruta en política fiscal de acuerdo con el nuevo escenario. Aumentar el gasto público fue la principal promesa de campaña de Boris Johnson, que obtuvo una aplastante mayoría parlamentaria en los comicios generales de diciembre de 2019 arrebatando a la oposición laborista sus feudos tradicionales del centro y el norte de Inglaterra.

De esta manera, el primer presupuesto (11 marzo 2020) de la era post-Brexit, hace cierta justicia al programa electoral del Primer Ministro, al alinearse con los planes de futuro de Downing Street. El Sr. Sunak ha obviado la línea continuista del proceso de consolidación fiscal que el anterior responsable económico, Sajid Javid, se había comprometido a defender, poniendo así punto final a la austeridad con una batería de medidas específicas, sin subir la presión fiscal y planteándose endeudarse más si las circunstancias así lo exigen. Asimismo, se han anunciado programas extraordinarios de ayudas a las empresas y los trabajadores para contener los efectos del Coronavirus (Covid-19) en la economía.

El Chancellor of the Exchequer, Rishi Sunak (ministro de Hacienda) ha puesto en marcha cuatro paquetes de medidas de avales importantes: en el Presupuesto (11 de marzo, incluido el Coronavirus Business Interruption Loan Scheme Plan en sus dos modalidades a) pymes y medianas empresas y b) micro pymes), el 17 de marzo (The Covid Corporate Financing Facility destinado a las grandes empresas y grupos industriales), el 20 de marzo (Coronavirus Job Retention Scheme para los trabajadores asalariados) y el 26 de marzo (Self-Employment Income Support Scheme para los autónomos).

 

 

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Política monetaria

POLÍTICA MONETARIA

El actual marco de la política monetaria en Reino Unido data de octubre de 1992, cuando tras la salida de la libra esterlina del mecanismo del tipo de cambios del SME, Reino Unido adoptó un nuevo modelo con dos componentes: un objetivo explícito de inflación (del 2,5% anual, porcentaje que bajó al 2,0% en tasa CPI a partir de 2003), y, segundo, cambios institucionales diseñados para dotar de mayor influencia al Banco de Inglaterra (BoE) haciendo más transparente y abierto el proceso por el cual esta entidad fija el tipo de interés. Posteriormente (en 1997) el gobierno laborista otorgó plena autonomía al BoE para fijar los tipos de interés.

En la actualidad, con objeto de amortiguar la crisis provocada por el Coronavirus (Covid-19),coincidiendo con la presentación del Presupuesto 2020/21 y en una acción concertada con el Gobierno, el Banco de Inglaterra (BoE) decidió de forma inesperada rebajar el tipo básico de interés en un cuarto de punto hasta el 0,25% para ayudar a la economía frente al impacto negativo del Coronavirus (Covid-19), del que explica que hay que esperar un “shock económico que, aunque temporal podría ser intenso”.Luego, ocho días más tarde, el BoE volvió a bajar los tipos de interés del 0,25% al mínimo histórico del 0,10%.

Otras medidas incluyen la introducción de un nuevo esquema de financiación para las Pymes “Term Funding Scheme for Small and Medium Sized Enterprises” (TFSME) similar al que ya lanzó en agosto de 2016. El TFSME está diseñado para incentivar los préstamos al recompensar a los bancos que aumentan sus préstamos, particularmente a las Pymes, con financiación a plazo adicional a tasas cercanas al 0,25% del BoE. Asimismo, reduce las reservas de capital contracíclicas (countercyclical capital buffer rate) al 0%, con objeto también de impulsar una mayor oferta de crédito.

El Banco de Inglaterra se une así otros bancos centrales, como la Reserva Federal estadounidense, que han decidido seguir una política monetaria más expansiva para recuperar la confianza, dependiendo del margen de cada institución, para hacer frente al impacto económico del Coronavirus. Que en su momento la OCDE calificó como "el mayor peligro" desde la crisis financiera global.

El banco central británico no recortaba tipos de forma extraordinaria desde la crisis financiera de 2008, cuando el BoE, al igual que otros bancos centrales, instauró una política monetaria más acomodaticia basada en el uso de instrumentos tanto tradicionales como no convencionales. El nuevo gobernador del BoE, Andrew Bailey, ha dejado en claro que las dos principales prioridades en la coyuntura actual son estabilizar el mercado de deuda pública del Reino Unido y apoyar la economía a través de medidas de crédito y liquidez.
 

En su reunión de 7 de junio los miembros del Comité de Política Monetaria (MPC) votaron por unanimidad mantener sin cambios el tipo básico de interés en el mínimo histórico del 0,1%. Asimismo, el MPC votó por unanimidad que el BoE ampliase su programa de compra de activos (Asset Purchases Facility) en 100.000 millones de libras, lo que lo eleva hasta los 745.000 millones de libras. El Comité mantendrá el programa de compra de activos bajo revisión, de acuerdo con la nota de prensa emitida por el banco central británico el 17 de junio.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Políticas estructurales

Política Industrial

El Gobierno publicó en noviembre de 2017 las líneas maestras de una nueva estrategia industrial, diseñada para modernizar la industria y adaptarla a las nuevas necesidades a las que deberá hacer frente en el futuro, en un panorama post-Brexit. El documento de referencia es un Libro Blanco (White Paper) en el que se insta a las empresas a que desarrollen nuevos acuerdos sectoriales para abordar desafíos y oportunidades específicos en su sector. El Gobierno impulsará el crecimiento en todo Reino Unido, poniendo el foco en la inversión en infraestructuras y en la investigación.

El "White Paper" menciona tecnologías prioritarias, en las que Reino Unido tiene ventaja competitiva en I+D: tecnologías relacionadas con la energía limpia, robótica, biotecnología, inteligencia artificial y tecnología de red móvil 5G. Se han establecido 10 pilares básicos en los que cimentar la política industrial: inversión en ciencia, investigación e innovación, desarrollo de conocimientos, modernización de infraestructuras, apoyo a las empresas para nacer y crecer, mejorar la contratación pública, fomento de la política comercial y de inversión interna, energía asequible y crecimiento limpio, incubar sectores de vanguardia, impulsar el crecimiento en todo el país y creación de instituciones que fomenten la colaboración y las sinergias.
https://www.gov.uk/government/publications/industrial-strategy-building-a-britain-fit-for-the-future

Política digital.

Un nuevo impuesto del 2% sobre la facturación de servicios digitales de las grandes empresas tecnológicas en Reino Unido, a partir de abril de 2020. Serán susceptibles de dicho impuesto las empresas con ventas globales superiores a 500 millones de libras. Se estima que esta medida podría permitir a la Hacienda británica (HM Revenue & Customs) unos ingresos anuales de 400 millones de libras. Este nuevo gravamen se “centra estrictamente” en los beneficios generados en Reino Unido por empresas específicas, más que en las empresas británicas emergentes de alta tecnología (UK Tech Startups). Queda todavía por despejar la formulación y detalles de este nuevo impuesto.

La medida va claramente dirigida a las cinco grandes empresas estadounidenses que apenas pagan impuestos en Reino Unido porque concentran sus beneficios europeos en países con mejores condiciones fiscales como Irlanda: el impuesto se aplicará a firmas que tienen ingresos superiores a los 500 millones de libras a nivel global. Los servicios que serán sometidos al nuevo gravamen son los buscadores en Internet, las plataformas de redes sociales y las plataformas de comercio digital. Según fuentes del HM Treasury (Fiscal Strategy), esta decisión se debe al lento avance de las negociaciones internacionales para gravar a esas compañías. Si surgiera una "solución" pactada con otros países, Reino Unido se adaptaría a ella.

Política de energía

El Gobierno publicó el 12 de octubre de 2017 su plan “Clean Growth Strategy” para reducir la emisión de gases efecto invernadero que destinará más de 2.500 M£ al desarrollo de tecnologías limpias e infraestructura. También con esa fecha el Gobierno publicó su propuesta de ley "Domestic Gas and Electricity (Tariff Cap) Bill" que plantea introducir un tope máximo a las tarifas eléctricas hasta 2020 (extensible a 2023). Las empresas del sector, entre las que se encuentra Iberdrola (Scottish Power), han mostrado su oposición a esta medida.

En los últimos años las políticas gubernamentales (incentivos financieros y normativas específicas al respecto) en materia de energía se han encaminado al fomento de la energía renovable y nuclear para reducir la dependencia del abastecimiento exterior, desarrollando enormemente el sector de las energías renovables. El objetivo principal ha sido y es disminuir las emisiones de CO2, pero también reducir la dependencia de sus importaciones de petróleo y gas, para lo que Reino Unido se ha fijado un objetivo ambicioso de reducir las emisiones de carbono a cero antes de 2050 con relación a los niveles de 1990, sin poner en peligro la seguridad energética. En este sentido cabe mencionar la promoción regional a varios niveles que las administraciones locales han puesto en marcha. Esto ha permitido a empresas energéticas más pequeñas concentrar sus esfuerzos en el sector geográfico específico en el que están sitas, aprovechando así las ayudas estatales para aumentar su facturación. Entre estas empresas podemos citar a Scottish Renewables (Iberdrola).

El anterior Ejecutivo tomó varias iniciativas para mejorar el desarrollo de cada una de las fuentes renovables en particular. En especial dirigió su esfuerzo y compromiso a los sectores más desarrollados: la biomasa y la energía mareomotriz. Además, con el propósito de profundizar en la diversificación y autoabastecimiento energético, se aprobaron medidas para fomentar la extracción de gas no convencional (“shale gas”).

En materia de energía nuclear, el anterior gobierno de Theresa May aprobó tras varios retrasos la construcción de la central nuclear de Hinckley Point. Se trata de un proyecto controvertido por su alto coste (18.000 millones de libras) y el elevado precio por megavatio (£92.50 por megavatio hora, más del doble que el precio actual en el mercado mayorista). Se estima que Hinckley Point cubrirá el 7% de las necesidades de energía eléctrica del país.

La política nuclear del Gobierno sigue no obstante tropezando con serios problemas por los elevados costes de las centrales planificadas. En noviembre de 2018 Toshiba y su subsidiaria NuGeneration anunciaron la paralización de la central nuclear de Moorside, y en enero de 2019 Hitachi anunció la paralización de las obras de la central Wylfa Newydd de Gales, cuya apertura estaba prevista para 2020.

En el “sector deal” para el sector nuclear firmado en 2018 el gobierno establece como prioridad la reducción de costes, desafío al que propone hacer frente mejorando las tecnologías de construcción y operación de nuevas centrales y de desmantelamiento de centrales obsoletas. Se establece como objetivo específico la reducción del 30% en el coste de nuevas centrales y un ahorro en los costes de desmantelamiento del 20% para el año 2030.

El Brexit tendrá un impacto significativo sobre la política energética del Gobierno. Está previsto que Reino Unido abandone la Comunidad de Energía Atómica Europea (Euratom). La decisión del gobierno británico se justifica por la vinculación legal de este organismo con la UE: continuar siendo miembro del mismo significaría estar supervisado por la Corte de Justicia Europea, contraviniendo una de las prioridades del gobierno de Theresa May en su plan para el Brexit. Dejar el Euratom eliminará al Reino Unido del marco regulador que rige la cooperación internacional en sus programas nucleares tanto civiles como parte de sus programas militares, lo que podría dificultar el movimiento de materiales nucleares, equipos y técnicos entre Reino Unido y terceros países.

El Reino Unido ratificó el Acuerdo de París sobre cambio climático en noviembre de 2016.

Medio ambiente

A continuación se desglosan las medidas en materia de medioambiente anunciadas en presupuesto para el ejercicio 2020-21 (marzo de 2020):

• A partir de abril de 2022 se introducirá un impuesto de 200 libras por tonelada a los envases de plástico con menos del 30% de contenido reciclable. Con esto se busca aumentar el uso de plásticos reciclados en un 40%.
• En dos años se eliminarán los subsidios al diésel industrial en la mayor parte de sectores, excluyendo la agricultura, y el sector ferroviario.
• Se destinan 120 millones de libras para proveer ayuda de emergencia a poblaciones en Inglaterra situadas en las áreas afectadas por las inundaciones de este invierno, así como 200 millones con objeto de reforzar y reducir el riesgo de inundaciones.
• Se doblarán las ayudas para la contención de inundaciones en los próximos seis años hasta alcanzar los 5.200 millones de libras.
• Se destinan 640 millones de libras al denominado “Nature for climate fund” para protección de los hábitats naturales en Inglaterra, incluyendo la repoblación de 30.000 hectáreas de árboles.
• Se destinarán 500 millones de libras para puntos de recarga de vehículos eléctricos.
 

Política de Infraestructuras

El Sr. Sunak ha prometido que al final de la actual legislatura la inversión pública neta será el triple de la media de los últimos 40 años en términos reales. En total, ha señalado que se destinarán alrededor de 640.000 millones de inversión bruta para carreteras, ferrocarriles, colegios, hospitales y redes eléctricas en todo el país para el ejercicio 2024-25. Además, el Sr. Sunak ha anunciado que el Gobierno publicaría con más detalle su estrategia sobre infraestructuras (National Infrastructure Strategy) en la primavera de 2020.

A continuación se enumeran las medidas anunciadas en el presupuesto de marzo de 2020 en materia de inversions en infraestructuras.
• Inversión de 27.000 millones entre el 2020 y el 2025 para la construcción de carreteras y mejoras en las existentes a través de la Second Road Investment Strategy (RIS2). Menciona algunos de proyectos como el Lower Thames Crossing, la autovía y túnel en la A303 en el Sudoeste para desviar tráfico de Stonhenge, etc.
• Inversión de 4.200 millones en transporte urbano en 5 años en 8 ciudades.
• 1.000 millones para el denominado “Transforming Cities Fund” para mejorar la infraestructura de autobuses y bicicletas en 12 ciudades, incluyendo Stoke, Preston, Derby, Nottingham and Southampton para el ejercicio 2022-23.
• Se crea un nuevo fondo para reparar baches y mantener calles y carreteras en condiciones (pothole fund) dotado con 2.500 millones de libras.
• Inversión en banda ancha por valor de 5.000 millones de libras para apoyar la expansión de la conectividad rural.
• Se incluyen compromisos como el incremento de 10.900 millones de libras para apoyar la construcción de al menos 1 millón de nueva vivienda para el final de la legislatura, con una media de 300.000 viviendas al año para mediados de los años 20. Se amplía el programa de viviendas asequibles (Affordable Homes Programme) con fondos adicionales con lo que se llega a los 12.200 millones de libras entre el 2021 y el 2022. También se inyectan fondos en el “Housing Infrastructure Fund” para proyectos como carreteras locales que sirven de apoyo a desarrollos residenciales. Así se proporcionan 1.100 millones para 9 zonas que incluyen Manchester, Suntherland Sur y el Lancaster Sur, para liberar 69.600 viviendas. Por último, se incluyen otras inversiones en vivienda en la circunscripción parlamentaria de York Central, Harrow y North Warwickshire por un total de 328 millones de libras.
•Se construirán para 2030 nuevos clústeres para la captura de carbono, a un coste de 800 millones de libras.
•En los próximos 6 años se invertirán 5.200 millones de libras en medidas de protección contra inundaciones. Se proporcionan 200 millones para ayudar a que las comunidades con mayor riesgo de inundación se recuperen más rápidamente cuando hayan sido afectadas.
• Se anuncia un fondo de 1.000 millones para acometer problemas surgidos a raíz de la tragedia de la torre “Grenfell” de Londres y que servirá, entre otras cosas, para retirar revestimientos peligrosos de edificios residenciales de altura (Building Safety Fund).

Por otro lado, entre los principales proyectos en marcha caben destacar:

- El proyecto del túnel de Silvertown que cruzará el Támesis, al este de Londres. Ferrovial se ha adjudicado el Proyecto valorado en 1.000 de libras esterlinas, que se completará en 2024, a través de un consorcio que completan Aberdeen Standard, BAM, Macquarie Capita y SK E&C.

- En febrero de 2020, un tribunal británico aceptó un recurso de varios grupos de activistas defensores del cambio climático contra la ampliación del aeropuerto de Heathrow, gestionado por Ferrovial. El operador privado Heathrow Airport Holdings ha anunciado que apelará a la Corte Suprema la sentencia dictada. Ferrovial controla el 25% del operador privado Heathrow Airport Holdings, encargado de la gestión del aeródromo, y tiene como socios al fondo soberano catarí Qatar Investment Authority (20 %), el inversor institucional canadiense CPDQ (12,62 %) y el fondo de Singapur GIC (11,20 %), entre otros.
- Sigue adelante el proyecto de alta velocidad británica, HS2. Varias constructoras e ingenierías españolas están involucradas en este proyecto.

Sector Fintech

En marzo de 2019 se dio a conocer la primera Estrategia del sector Fintech en Reino Unido. Esta nueva estrategia “Securing the Future of UK Fintech” es la última de otras muchas iniciativas que desde 2014 viene impulsando el gobierno británico, cuyo objetivo es colaborar con la industria fintech en el diseño y desarrollo de un plan integral que asegure un acuerdo sectorial (sector deal) con normas, regulaciones, estándares y programas de apoyo financiero, de desarrollo de infraestructuras y de captación de talento. Los aspectos más destacados de la estrategia incluyen:

• Creación de una nueva Cryptoassets Task Force integrada por el HM Treasury, el Banco de Inglaterra (BoE) y la Financial Conduct Authority (FCA) que se encargará de la gestión de riesgos relacionados con los cripto activos y de aprovechar los beneficios potenciales de la tecnología subyacente (blockchain).
• Armonización de normas, regulaciones y reducción del coste de cumplimiento normativo a través del desarrollo de reglas legibles por máquinas, para lo cual la FCA ha suscrito un "Memorandum of Understanding " (MOU) con el Financial Reporting Council (FCR). Se ha anunciado el inicio de programas piloto de regulación de soluciones de robo-advisors (servicios online de gestión financiera) para ayudar a las fintech a cumplir con la regulación.
• Diseño de estándares de industria para facilitar la colaboración entre las empresas fintech y los bancos tradicionales, patrocinado por las entidades bancarias más importantes del país, y que se espera sean publicados a finales de 2019.
• Colaboración entre la industria y el Gobierno para crear "plataformas compartidas” que contribuyan a eliminar las barreras y dificultades que a menudo enfrentan las start-ups fintech para desarrollar la infraestructura necesaria durante sus primeras etapas.
• Nombramiento de tres nuevos “Enviados Especiales Fintech” de carácter regional para asegurar que los beneficios del desarrollo fintech se extienden por todo Reino Unido. Hasta ahora, Londres ha sido el beneficiario predominante de la escena fintech de Reino Unido, pese a los esfuerzos existentes como la iniciativa “Northern Powerhouse” para distribuir la actividad de Fintech de manera más homogénea en todo el país. Estos intentos previos también han sido criticados por concentrarse demasiado en otras grandes ciudades, como Manchester. Esta última propuesta sugiere que el Gobierno quiere impulsar aún más la economía británica al traer más inyecciones de capital y empleo a las partes menos prósperas del país.
• Creación de los llamados “puentes fintech”, acuerdos de cooperación que permiten a los reguladores compartir información sobre servicios financieros en sus respectivos mercados. El primero de ellos entre la propia FCA y el regulador australiano ASIC.

Ciencias de la vida

El sector de ciencias de la vida es por naturaleza sumamente diverso y específico. Dentro de de esta industria se diferencian dos segmentos o ramas de actividad: a) Biophfarma (core biopharma y b) core TechMed.

Según el informe “Bioscience and health technology sector statistics 2018”, publicado en mayo de 2019, el sector engloba a 3.400 empresas, de las cuáles el 80% se concentran en el sector de tecnología médica, (TechMed) y el 20% restante lo forman empresas del sector farmacéutico.

Core Biopharma incluye todas las empresas cuyo negocio se relaciona con el desarrollo y/o producción de sus propios productos farmacéuticos, desde pequeñas empresas biotecnológicas enfocadas al I+D a las grandes multinacionales de Big Pharma. Este segmento cuenta con empresas de servicios y suministros que ofrecen bienes y servicios a las empresas del campo de Core Biopharma; entre estos servicios podemos destacar la investigación y fabricación por contrato, la provisión de insumos y reactivos para instalaciones de I+D, provisión de análisis especializados, servicios de informática, contratación y servicios logísticos.

Core Med Tech, por su parte, engloba a las empresas cuya actividad principal supone el desarrollo y la producción de productos de tecnología médica. Al igual que en core Biopharma, este segmento cuenta con empresas de servicio y suministro que dan apoyo a las empresas de tecnología médica (estas tienen una función similar a las empresas de suministro y servicio en el campo de la biofarmacia).

Finalmente, están las empresas de Digital Health o salud digital (que se hallarían en realidad ubicadas dentro del sector Med Tech, pero al ser el segmento de mayor relevancia, se le hace especial mención). Éstas incluyen aquellas empresas involucradas en la fabricación de productos para hospitales y consumidores, incluidos productos tales como sistemas informáticos para hospitales, empresas que producen dispositivos médicos móviles, así como empresas que ofrecen análisis de datos.

Por otro lado, el gran desarrollo a nivel global de la biotecnología ha repercutido en la industria farmacéutica, que se ha visto beneficiada con sus últimos avances y ha podido aplicarlos para desarrollar medicamentos de un modo más rápido y a un menor coste. Esto explica el que este sector sea en Reino Unido el que más está creciendo por facturación (33.400 millones de libras y representa el 45% de la industria de ciencias de la vida).

La línea entre las empresas puramente farmacéuticas y biotecnológicas está cada vez más difuminada; estas empresas coexisten actualmente en una relación de cooperación en la que la empresa biotecnológica encuentra el capital suficiente para financiar sus programas de investigación y desarrollo en la empresa farmacéutica y esta última encuentra un producto prácticamente imposible de replicar por la competencia.

Por lo que se refiere al empleo, el sector Biofarma en su conjunto emplea a 118.000 profesionales, de los cuáles 63.300 trabajan en el cluster especializado (farmacéuticas o las empresas biotecnológicas de la salud) y el resto, 54.700 se encuentran repartidos en las empresas de gestion de la cadena de suministro y distribución. Su facturación total fue de 50.000 millones de libras en 2018.

Las grandes empresas farmacéuticas concentran el 92% del empleo total en el sector, mientras que las de gestion de la cadena y suministro, formado por pymes, suponen el 22% del empleo total del sector. El mayor número de estas empresas se ubica en el sureste y noroeste de Inglaterra y en Escocia

En términos de empleo y número de empresas, el MedTech es el sector más grande, con 97.600 asalariados (el 39% de total) distribuidos en 2.7300 empresas (el 45% de total). El segmento de salud digital, englobado dentro del sector MedTech, es el más importante de este sector y cuenta con 11.100 empleados (4,5% de la industria de ciencias de la vida) y es el segundo más grande dentro del sector de MedTech respecto a empleo. empleo.

La biotecnología, emplea en su conjunto en Reino Unido a unas 240.900 personas, aproximadamente el 1% de toda la fuerza laboral del sector privado. Además, cuenta con 5.649 empresas que generan unos 70,3 miles de millones de libras al año de facturación, creciendo en el periodo 2016-2017 un 2,4% en empleo y un 9,3% en beneficio.

Respecto al Brexit, mientras algunas empresas se preparan para un escenario adverso, muchas otras se mantienen a la espera de acontecimientos. Grandes empresas como AstraZeneca o GSk se han preparado ante posibles riesgos a través de la creación de un modelo de provisiones distinto, expandir sus capacidades entre la UE y RU en nuevas pruebas y certificación de medicamentos; transferir las autorizaciones de comercialización registradas en el Reino Unido a una entidad de la UE; actualización de folletos de embalaje y embalaje; modificación de las licencias de fabricación e importación.

Así las cosas, las empresas británicas seguirán percibiendo la financiación de proyectos europeos como Horizonte 2020 hasta el 2020, pero las dotaciones que están recibiendo las empresas de dichos proyectos está disminuyendo y actualmente se desconoce si Reino Unido tendrá acceso a los fondos de investigación de la UE después de 2020.

El Gobierno ha actualizado la estrategia industrial que ya anunció a principios de 2017, con objeto de preparar la economía y garantizar que Reino Unido permanezca abierto a la innovación tras el Brexit. Se adjunta vinculo al ultimo informe publicado a este respecto por la Office of Live Sciences publicado en enero de 2020: “Life Sciences Industrial Strategy Update”.

Fuentes:
• “Bioscience and health technology sector statistics 2018”, Office for Life Sciences, (mayo 2019).
2018https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/798583/Bioscience_and_Health_technology_Sector_2018.pdf.

• “Life Sciences Industrial Strategy Update”, Office for Life Sciences, (enero 2020).
https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/857348/Life_sciences_industrial_strategy_update.pd.

Política migratoria

La inquietud por la inmigración fue un factor clave en el plebiscito y resultado a favor del Brexit en junio de 2016.Tras la activación del artículo 50 y el consiguiente inicio de las negociaciones de salida de la UE en junio de 2017, el gobierno británico, uno de cuyos objetivos principales es reducir los niveles de inmigración, aplicará nuevas medidas en su política migratoria que afectarán al derecho de residencia de los europeos que lleguen a Reino Unido en un escenario post-Brexit.

El libro blanco publicado en diciembre de 2018 sienta las bases de lo que será la inmigración en un escenario post-Brexit. El documento asegura que no habrá límite para la entrada de profesiones consideradas clave, como doctores o ingenieros; y que los turistas europeos no requerirán de visa para entrar en Reino Unido.

Por otro lado, el Gobierno de Boris Johnson propone que Reino Unido tenga sistema migratorio similar a Australia, de acuerdo con las declaraciones efectuadas por la actual ministra de Interior, Pritti Patel, que durante la conferencia del Partido Conservador en Manchester hizo hincapié en que la migración "debería ser controlada" y priorizarse la inmigración altamente cualificada. Lo que implicaría el fin de la libertad de movimientos (aunque se admita que ello estaría “sujeto a negociaciones” con Bruselas) con el principal objetivo de reducir el volumen de inmigrantes y, sobre todo, la llegada de trabajadores no cualificados. El trato a los ciudadanos de la UE y a los no comunitarios sería el mismo, incluyendo la restricción del acceso a los servicios sociales.

Organizaciones empresariales como la Confederación de la Industria Británica (CBI) han pedido en el pasado que no se ponga un límite a la inmigración ante el temor de reducir el ingreso de trabajadores menos cualificados y necesarios para algunos puestos de trabajo.

Los tres millones de ciudadanos de la UE que ya residen en Reino Unido y quieran permanecer en el país podrán solicitar el “settled status” o “pre-settled status' en base al denominado EU Settlement Scheme hasta el 30 de junio de 2021. De forma que, siempre que lleven al menos 5 años en el país se considerarán residentes “asentados” (“settled status”), lo que les otorgará los mismos derechos que a los británicos en cuanto a residencia, empleo, sanidad o pensiones. Para ello, es necesario que el ciudadano comunitario resida en Reino Unido antes del 31 de diciembre de 2020.

De acuerdo con los últimos datos disponibles a 29 de febrero de 2020, se han procesado cerca de 3 millones de solicitudes del sistema de registro de ciudadanos de la UE, Espacio Económico Europeo (EEE) y Suiza (en sus variantes de estatus de asentado y de pre-asentado). De éstas, un 58% obtuvieron el estatus de “residentes asentados” (settled status), un 41% logró el de “residente preasentado” (pre-settled status). De las solicitudes restantes, 19.100 fueron devueltas o se consideraron nulas, 6.800 se clasificaron como inválidas y 300 fueron denegadas.

De acuerdo con los últimos datos disponibles a 29 de febrero de 2020, por nacionalidades, los ciudadanos procedentes de Polonia (639.200), Rumania (543.200) e Italia (340.800) son los que han presentado el mayor número de solicitudes, seguidos de Portugal (265.900) y España (203.900).

En los últimos 12 meses, las solicitudes de ciudadanía por parte de ciudadanos de la UE se han mantenido bastante estables en 49.480, tras los incrementos después de 2016. Las solicitudes realizadas por ciudadanos no pertenecientes a la UE aumentaron un 8% en 2019 hasta la cifra de 124.958.

Fuente:“EU Settlement Scheme Statistics, February 2020. Experimental Statistics”, Home Office, (19.03.20).

 Comercio exterior

Reino Unido aspira a que sus exportaciones representen el 35% del PIB después de abandonar la Unión Europea, incrementando las relaciones comerciales con el resto del mundo. Con este fin, el Department for International Trade (DIT) lanzo en agosto de 2018 una nueva estrategia de apoyo (en colaboración con con otros partners públicos y privados) a la exportación para las empresas británicas. El documento está basado en la estrategia industrial, la agenda comercial y la política exterior del Gobierno.
https://www.gov.uk/government/publications/export-strategy-supporting-and-connecting-businesses-to-grow-on-the-world-stage

Impacto del Brexit

Sector aeroespacial: Aunque el régimen arancelario que aplicaría Reino Unido en el caso de un Brexit sin acuerdo no contempla aplicar tarifas arancelarias en este sector, la salida desordenada de la UE podría producir disrupciones de suministros en cadenas de valor altamente integradas con otros países de la UE. Aunque sin consecuencias tan graves, el escenario de un Brexit ordenado también ocasionaría problemas: con el Reino Unido fuera del mercado único y el Tribunal Europeo de Justicia, la relación UE-RU conllevará nuevos procedimientos y una divergencia en los estándares que perjudicará a la que lo que hoy es una cadena de suministro integrada y rápida.

Airbus, que cuenta con cuatro plantas en el país y 400 empresas proveedoras, advirtió el 21 de junio de 2018 que podría abandonar el Reino Unido si el país sale del mercado único y la unión aduanera de la UE sin un acuerdo transitorio. Como miembro de la Unión Europea, el Reino Unido tiene influencia significativa en el establecimiento de normas y reglamentos de aviación, tanto a nivel global como regional. Junto con la Administración Federal de Aviación (FAA) de los Estados Unidos, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) es una de las principales agencias que impulsa el desarrollo de las normas de seguridad. Al salir de la UE, el Reino Unido tendría que seguir las mismas normas europeas de seguridad descritas por la EASA, pero perdería la capacidad de moldear su desarrollo.

Por otro lado, el fin de la libre circulación de personas podría significar también el fin de la posición de Reino Unido como centro de excelencia en la fabricación de las alas de los aviones de Airbus. España (que ensambla todas las colas horizontales) podría aprovechar esa oportunidad para desempeñar ese papel de mayor importancia al que viene aspirando desde hace tiempo.

Sector automoción: El alto nivel de integración de la cadena de suministro con la UE y su alta dependencia de inversión extranjera hacen que este sector sea uno de los más afectados por la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Si no se negociase un acuerdo preferencial, Reino Unido aplicará las tarifas que ha propuesto para el caso de Brexit sin acuerdo, que contemplan un arancel para los vehículos del 10%. España se vería afectada puesto que la automoción es el principal capítulo de la exportación española a Reino Unido: los vehículos automóviles (incluyendo los componentes), representaron el 26,8% del total exportado en 2018. De hecho, el impacto del Brexit a partir de la celebración del referéndum se ha notado en las exportaciones en este sector, siendo el sector cuyas exportaciones han evolucionado más desfavorablemente a partir de la segunda mitad de 2016. Por su parte, los componentes de automoción -incluyendo motores- no recibirían arancel, para evitar costes asociados a la importación de los fabricantes británicos, dada lo altamente integrada que está la cadena de suministro entre RU y la UE.

En lo que se refiere a las barreras no arancelarias, la intensificación de los trámites aduaneros podría materializarse en el análisis exhaustivo del cumplimiento de los componentes y vehículos importados con la nueva regulación que entraría en vigor en RU lo que afectaría negativamente a un sector que opera con el sistema de "Just in Time". Incluso con un acuerdo comercial con la UE, el Reino Unido perderá poder de influencia en la regulación del sector y deberá implementar una nueva regulación sobre controles de calidad y seguridad que se homogenicen con los europeos y así agilizar los controles de aduanas. Ni siquiera en el caso de que el Reino Unido firmase un acuerdo de libre comercio que evitase los aranceles, la industria británica esquivaría los controles de aduanas para aplicar el procedimiento de reglas de origen en este sector.

Sector farmacéutico: El régimen arancelario que aplicaría Reino Unido en el caso de un Brexit sin acuerdo no contempla aranceles en este sector. Sin embargo, en ausencia de un acuerdo comercial amplio que contemple la plena equivalencia en aspectos regulatorios, el Brexit supondrá un aumento de controles que podrían poner en juego la fluidez de la cadena de suministro.

Además, el Brexit podría tener implicaciones significativas en la investigación médica con ensayos clínicos en los que tradicionalmente participaban pacientes británicos. Esto afectará tanto a los proyectos de investigación en curso como a los futuros, que deberán cumplir con múltiples reglamentos.

Si Reino Unido quedase fuera de la AEM (agencia que se ha trasladado ya desde Londres a Amsterdam), dejaría de tener acceso a las autorizaciones para comercializar fármacos en todo el territorio comunitario que emite este organismo a modo de ‘pasaporte’ para poder exportar libremente a países de la UE. Reino Unido tendría que regular domésticamente aspectos como la verificación de fármacos y los ensayos clínicos.El sector farmacéutico británico podría resentirse si no se consigue una equivalencia absoluta entre los estándares de Buenas Prácticas de Fabricación y de Distribución vigentes en el Reino Unido con los de la UE, o si la UE deja de reconocer como válidas a las personas cualificadas de Reino Unido que establece la legislación comunitaria como responsables del control de los lotes fabricados e importados.

Sector tecnológico: El impacto del Brexit sobre este sector se va a centrar en las barreras no arancelarias, concretamente a las relacionadas con la regulación del sector. En este sentido, el Mercado Único Digital (MUD), la estrategia de la Comisión Europea para remover barreras en el comercio online en la UE, es un elemento clave. Su adopción por el Reino Unido tras su salida de la UE será uno de los aspectos fundamentales en el desarrollo futuro del comercio electrónico entre Reino Unido y la UE. En este sentido el Reino Unido ha implementado ya dos elementos del MUD, la nueva normativa comunitaria GDPR (General Data Protection Regulation), que regula la transmisión de datos (el 75% de los flujos internacionales de datos de Reino Unido se producen con la Unión Europea) y al Directiva de Servicios de Pago (PSD2), clave para el sector Fintech.

En un sector basado en el conocimiento y en los servicios, el acceso al talento es crucial. El Brexit pone en cuestión la libre circulación de personas y por tanto hace peligrar el flujo de talento extranjero canalizado hacia el Reino Unido. El Reino Unido es el primer destino europeo para los trabajadores extranjeros que se desplazan para trabajar empresas tecnológicas. Los trabajadores extranjeros representan actualmente el 18,4% del empleo en el sector digital.

La incertidumbre sobre el Brexit y el proceso negociador ha tenido un cierto impacto negativo en la inversión dirigida al sector, aunque Reino Unido y Londres siguen siendo líderes europeos en la captación de capital en este sector. Sin embargo, las startups británicas perderían acceso a otro tipo de financiación oficial proveniente de organizaciones europeas como EASME y su programa HORIZON.

Sector financiero: los efectos de la salida de Reino Unido del Mercado Único se resumen en dos efectos principales: uno inmediato, la relocalización de entidades debido a la pérdida de los pasaportes, y otro a más medio plazo: la posible pérdida de actividades denominadas en euros, principalmente la compensación (clearing). Además Reino Unido ha perdido la sede de la Autoridad Bancaria Europea, que se ha trasladado a París.

En lo que se refiere al primer efecto, en el momento en que Reino Unido deje de ser parte del Mercado Único, las entidades radicadas en este país perderán los pasaportes bancarios (passporting rights); derechos que permiten a entidades financieras de cualquier país comunitario operar en toda la UE (en algunos casos incluso en la EEA) sin necesidad de autorizaciones individuales de cada estado miembro. Son casi 5.500 las entidades registradas en Reino Unido que utilizan estos derechos para operar en otros países de la UE, lo que suma un total de 336.421 pasaportes. Algunas actividades financieras dependen en mayor grado que otras de los pasaportes bancarios. La más afectada es la banca, donde hay más tradición de pasaportes, seguido por la gestión de activos y por último, la correduría de seguros. Muchas entidades ya se están preparando para la salida de RU del Mercado Único y están trabajando en su relocalización a diferentes ciudades de la UE para abrir subsidiarias que permitan acogerse a los pasaportes comunitarios. Frankfurt, seguida de Dublín, Amsterdam, Luxemburgo y Paris, parece estar liderando la carrera por acoger a las entidades que deciden relocalizarse. No obstante, ninguna ciudad parece encaminada, por el momento, a convertirse en el nuevo hub financiero europeo.

La segunda gran incógnita que surge a raíz del Brexit se refiere a las actividades denominadas en euros, en particular a las actividades de compensación (clearing). El Brexit pone en duda si estas actividades podrán permanecer en Londres, fuera ya no solo de la Eurozona, sino de la UE (y por tanto, puede que fuera de la supervisión del BCE) o si se obligará a su traslado a la UE. El mayor freno a trasladar la actividad desde Londres a Frankfurt o París es la falta de capacidad de estos centros europeos para gestionar una actividad de semejante volumen. Deutsche Börse (Frankfurt) y su entidad de clearing Eurex han liderado la ofensiva para captar este negocio. En julio de 2018 anunciaron que la mitad de su actividad de clearing se realiza ya en Frankfurt a través de Eurex, aunque este traslado de actividad no ha supuesto relocalización alguna de puestos de trabajo desde Londres.
 

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