Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Según el FMI, Georgia ha sido en 2021 la economía número 127 por volumen de PIB. Su deuda pública en 2021 fue de 9.675 MUSD, que representa el 54,2% del PIB.A pesar del severo daño que la economía nacional sufrió a razón de la guerra civil, Georgia —con la ayuda del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial— ha hecho avances económicos sustanciales desde 1995, incrementando el ritmo del crecimiento del producto interior bruto y reduciendo la inflación. Sin embargo, la tendencia creciente de producción se vio interrumpida en 2020 con las restricciones de movilidad y la reducción del turismo originados por la pandemia, que han provocado la mayor contracción de la producción desde la década de 1990, con una recesión económica del 6,2% en 2020.

La economía georgiana ha girado tradicionalmente alrededor del turismo, el cultivo de cítricos, té y uvas; la minería extractiva del manganeso y el cobre además de un pequeño sector industrial que produce vino, metales, maquinaria, químicos y textiles.

El país importa una gran parte de la energía que requiere, incluyendo gas natural y petróleo. Su única fuente importante de energía es la energía hidroeléctrica.

La economía experimenta un déficit presupuestario que se ha visto agravado por las ayudas proporcionadas por el gobierno a familias y empresas durante la pandemia.

Georgia está fijando sus esperanzas para una recuperación a largo plazo en el desarrollo de un corredor internacional de transporte a través de puertos clave en el mar Negro como Poti y Batumi.

El déficit comercial cada vez mayor, la inflación, los continuos problemas con la evasión tributaria y la corrupción, y las incertidumbres políticas opacan el cuadro económico a corto plazo. Sin embargo, la demanda acumulada y la capacidad productiva resiliente han dado lugar a un crecimiento excepcionalmente alto y generalizado en el segundo trimestre de 2021 (29,8% interanual).

Por contribución al PIB, el sector de la agricultura ha ido disminuyendo su peso progresivamente hasta alcanzar el 6,5% del PIB en 2019. Sin embargo, en 2020 esta cifra ha aumentado a un 7,3% por la contracción del resto de la economía durante la pandemia.

Con relación al sector industrial (donde se incluye el sector energético), este sector aporta menos de la mitad que el sector servicios en la contribución al PIB. En los últimos cinco años el índice no ha variado mucho, contribuyendo en 2020 un 21,2%al PIB. Las manufacturas contribuyen con el 9,3% en 2020, seguido de la construcción con un 7,6%. 

Tradicionalmente es el sector servicios el que aporta el mayor porcentaje al PIB siendo del 59,1% en 2020. Las categorías de comercio con un 13% y actividades inmobiliarias con un 10,2% son las que mayor peso tienen del sector servicios.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

CUADRO 2A: PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD

PIB por sectores y subsectores de origen 2018 2019 2020
Contribución al PIB % % %
Sector Primario 6,8 6,5 7,3
Agricultura, pesca y silvicultura 6,8 6,5 7,3
Sector Secundario 19,9 20,3 21,2
Minería y extracción de crudo 1,0 1,2 1,7
Manufacturas 8,8 8,9 9,3
Electricidad, gas, producción de vapor, distribución y suministro 2,2 2,0 2,0
Abastecimiento de agua, tratamiento y eliminación de desechos 0,7 0,7 0,5
Construcción 7,2 7,5 7,6
Sector Terciario 60,2 60,8 59,1
Comercio 12,1 12,5 13,0
Transporte y almacenaje 5,5 5,8 5,4
Hostelería y hoteles 4,0 4,5 2,4
Informática y telecomunicaciones 2,4 2,7 2,8
Seguros y finanzas 5,3 4,4 4,4
Actividades inmobiliarias 9,9 10,0 10,2
Actividades profesionales, científicas y técnicas 2,3 2,3 2,0
Actividades administrativas y servicios auxiliares 1,1 1,2 0,7
Administración pública y defensa, seguridad social 6,5 6,1 6,5
Educación 3,9 3,8 4,3
Actividades de servicios sociales y de salud humana 3,7 3,6 3,9
Artes, entretenimiento y recreación 2,7 3,1 2,7
Otras actividades de servicios 0,8 0,7 0,7
Producción del PIB Total 86,9 87,6 87,6
Impuestos netos sobre los productos y la importación 13,1 12,4 12,4
Total Interior Bruto 100 100 100
Fuente: National Statistics Office of Georgia
Última actualización: febrero de 2022

 

Por componentes de gasto, se observa una importante caída en la contribución de las exportaciones al PIB en el año 2020, habiendo registrado ese mismo año un déficit comercial del 19,3% del PIB. El déficit de la balanza de pagos se ha visto enormemente afectado como consecuencia del shock de demanda exterior provocado por la pandemia COVID. De igual manera, en el año 2020 destaca la contribución del consumo local a la economía del país, alcanzando la cifra de 95,4% del total del PIB, principalmente impulsado por el consumo privado. También destaca la reducción, en los últimos años, de la formación bruta de capital en aportación al PIB, pasando del 28,1% en 2018 al 23,9% en 2020.

CUADRO 2B: PIB POR COMPONENTES DEL GASTO

PIB por componentes de gasto 2018 2019 2020
Gasto del PIB (porcentaje) % % %
Consumo 82,5 83,7 95,4
Consumo privado 66,7 66,8 78,5
Instituciones sin ánimo de lucro 2,7 1,8 2,2
Consumo público individual 5,0 5,2 5,6
Consumo público colectivo 8,2 8,0 9,1
Proporción de ahorro bruto 28,1 25,3 23,9
Formación bruta de capital fijo 25,1 24,0 22,4
Variación de stocks 3,0 1,3 1,5
Balanza comercial -10,6 -9,0 -19,3
Exportaciones de bienes y servicios 50,6 54,8 37,3
Importaciones de bienes y servicios -61,2 -63,8 -56,6
PIB total 100 100 100
Fuente: National Statistics Office of Georgia
Última actualización: febrero de 2022

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Georgia es un país de ingresos medianos altos, con una pequeña economía emergente que permitió la transición a un modelo basado en la economía de mercado tras la independencia de la Unión Soviética en 1991. Depende en gran medida del sector servicios para el crecimiento. La “Revolución Rosa” de 2003 marcó un punto de inflexión en Georgia al alejarse de Rusia y acercarse a la UE y EEUU, con una política económica mucho más liberal, mejorando el clima de negocios y comenzando una etapa de gran crecimiento económico (el PIB se multiplica por 4 en 9 años).

El gobierno sigue un programa de gasto público para desarrollar los principales sectores de la economía: agricultura, energía hidroeléctrica, turismo y transporte. Los principales objetivos son la reducción de la pobreza y el desempleo.

Crecimiento económico. La contracción del PIB real en 2020 fue del -6,2% debido principalmente a la crisis ocasionada por el coronavirus y con ello el colapso en la llegada de turistas. Según fuentes del FMI el crecimiento del PIB en 2021 se recupera pudiendo alcanzar el 7,7% de crecimiento positivo. Los sectores que mostraron mayor dinamismo fueron el de manufacturas, transporte y almacenamiento, artes, entretenimiento, comercio, hostelería y actividades financieras y de seguros. Por otro lado, el sector de la construcción registra una regresión. Las previsiones de crecimiento del PIB según el FMI en 2002 y 2023 podría alcanzar el 5,8 % y el 5,5% respectivamente. El FMI sigue recordando la necesidad de continuar con las reformas estructurales.

Desempleo. Las políticas económicas sólida aplicadas por Georgia han ayudado a reducir significativamente el desempleo en los últimos años. La tasa de desempleo disminuyó constantemente entre 2010-19. Sin embargo, tras la pandemia inició una subida considerable hasta situarse en el 22,5% de la población activa en 2021, según fuentes del EIU.

Política fiscal. El déficit presupuestario aumentó drásticamente al pasar del 3,4% en 2019 al 9,8% del PIB en 2020, para mitigar los efectos económicos negativos de la pandemia. El gobierno implementó una serie de medidas de estímulo fiscal por un total aproximado de 3.400 millones de lari (1.100 MUSD, lo que representó el 6% del PIB). En 2021 se aplican políticas de gasto expansivo; sin embargo, se corrige ligeramente el déficit presupuestario situándose, descendiendo al 5,8 % del PIB. Para 2022 se pronostica un déficit presupuestario del 4,2 % del PIB, según fuentes del EIU. 

Reservas oficiales.El Banco Central sigue una política de incremento de las reservas, de manera que el país pueda afrontar shocks externos con facilidad. De este modo, las reservas oficiales mantienen una senda creciente en los últimos tres años pasando de 2.520 MUSD en 2015 a 4.077 MUSD a finales de septiembre2021.

La política monetaria se centra en el control de la inflación, que en 2020 volvió a repuntar hasta el 5,2% del PIB, con un sistema de tipo de cambio flexible. El Banco Central de Georgia (BC) para controlar las presiones inflacionistas aumenta en 110 puntos el tipo de interés de referencia durante el año 2021 hasta el 10,5% a finales del año. Según el EIU se espera que el BNG endurezca su política monetaria y que vuelva a subir los tipos en 2022. El LARI, moneda de Georgia, depende fuertemente de la estabilidad financiera de sus principales socios comerciales (Rusia, Turquía y Azerbaiyán). Con la política monetaria actual más restrictiva el lari se ha fortalecido en 2021.

Estructura de la economía. El Índice Doing Business 2020 del BM sitúa a Georgia en el puesto 2 de 190 países en cuanto a la facilidad para establecer en Georgia ocupa el puesto 12 de 178 países en el Índice de Libertad Económica 2021.

Balanza de pagos.Georgia mantiene un déficit por cuenta corriente crónico y elevado, si bien con tendencia a disminuir por el buen comportamiento que presenta el sector exterior en los últimos años. No obstante, y debido a la crisis sanitaria provocada por el COVID, el déficit por cuenta corriente pasó del 5,5% del PIB en 2019 al -12,3% del PIB en 2020. Se resiente la balanza de servicios fruto de la disminución de ingresos por turismo (en un 80%) y las remesas de emigrantes (en un 40%). En 2021 la balanza por cuenta corriente sigue siendo deficitaria, aunque registraría una ligera mejoría descendiendo al 9% del PIB con un valor de -1.621 MUSD, según datos del EIU. Las remesas de emigrantes se recuperan en 2021 con valores de 623.000 MUSD según las últimas estadísticas disponibles. No es el caso del turismo que tardara un año más en recuperarse.

Balanza de bienes.Según los datos de ITC, las exportaciones totales de Georgia descendieron un 5% y las importaciones un 16% en 2020, alcanzando los 2.554 MUSD y 6.143 MUSD respectivamente con un déficit comercial por valor de -3.589 MUSD. En 2021 la balanza comercial podría empeorar, se registra un déficit de -3.107 MUSD en el periodo enero-septiembre de 2021.

Los principales países clientes en 2020 fueron China (18,7%), Rusia (16,1%), Bulgaria (12,2%), Turquía (7%) y Ucrania (5,1%). Los principales productos exportados fueron: minerales y cenizas (33,45%), bebidas alcohólicas y no alcohólicas (18,4%), Hierro y Acero (10,7%), frutas y frutos secos (6,1%), perlas y metales preciosos y semipreciosos (4,5%) y Fertilizantes (2,8%). Hay que destacar el avance de China como cliente de las exportaciones de Georgia.

Los principales proveedores en 2020 fueron Turquía (20,5%), Rusia (14,3%), China (10,9%), Azerbaiyán (8,3%), Ucrania (5,5%) y Alemania (4,8%). Los principales productos importados por Georgia fueron: combustibles minerales (16%), reactores nucleares, calderas, etc. (10,2%), equipamiento y máquinas eléctricas (7,2%), productos farmacéuticos (5,5%) y plásticos (4,2%).

En el comercio con la UE, tanto las exportaciones como las importaciones con Georgia han disminuido entre 12-25% en 2020. Los flujos comerciales entre GE y la UE representaron el 25% del total en 2020, manteniendo esta tendencia en 2021. 

Inversión Directa Extranjera (IDE).La IDE ha constituido una decisiva fuente para financiar el elevado y permanente déficit por cuenta corriente. La IDE recibida en Georgia cae drásticamente un 53% en 2020 con un volumen de 617 MUSD. Los principales inversores fueron Reino Unido (50%), Países Bajos (28%), Turquía (17,5%) y USA (15%). Por sectores la IED hay que destacar el sector financiero (65%), minería (16%) inmobiliario (12%) y sector industrial (11%). Para 2021 las cifras preliminares de Geostat sobre IDE en Georgia son de 728 MUSD. 

Programas del Fondo Monetario Internacional (FMI). En 2014 el FMI aprobó un acuerdo stand by de tres años con Georgia por 136 M$, si bien tan solo el 80% fue desembolsado ya que existieron desacuerdos en política fiscal y supervisión bancaria. El 12.4.2017 el FMI apruebaun nuevo programa Extended Fundó Facility (EFF) para Georgia por un importe de 297,5 MUSD (210,4 MDEG), lo que supone el 100% de la cuota de Georgia en el FMI, durante 4 años. El programa se centra fundamentalmente en dos aspectos: (i) apoyo al Gobierno en su programa de reformas estructurales (educación, capital humano, infraestructuras); (ii) consolidación fiscal a medio plazo. El FMI realiza en abril de 2021 la octava revisión del programa de reformas económicas de Georgia, en el marco del EFF. La inversión total en el marco de este acuerdo ascendería a los 687 MUSD. En sus conclusiones, el Fondo felicita al país caucásico por el buen control de la pandemia.

CORONAVIRUS: La pandemia producida por el coronavirus a partir de marzo de 2020 ha producido un impacto significativo en la economía de Georgia. El gobierno de Georgia aprobó el 1.4.2020 un paquete de apoyo de GEL 2.000 Mll (aprox 580 Meur, el 4% del PIB) que se centra en la sustitución de importaciones y en el apoyo a la industria local. El programa incluye medidas fiscales, financieras y sociales para ayudar a los ciudadanos y empresarios a hacer frente a los efectos del COVID-19. 

Además, las instituciones económicas y financieras internacionales como la UE, FMI, ADB, BM, AIIB, y agencias nacionales, anunciaron medidas financieras de urgencia para combatir los efectos del coronavirus sobre la economía y la balanza de pagos. Georgia recibiría más de 1.000 de MUSD en concepto de ayudas.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2018 2019 2020 2021
PIB
PIB (MUSD precios corrientes) 17.600 17.480 15.890 17.850
Tasa de variación real (%) 4,8 5,0 -6,2 7,7
Deflactor (%) 4,4 5,2 7,3 -
INFLACIÓN
Media anual (%) 2,6 4,9 5,2 9,3
Fin de período (%) 1,5 7,0 2,4 13,1
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) 7,1 7,2 8,5 9,5
Fin de período (%) 7,0 9,0 8,0 10,5
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (en miles de personas) 3.729,6 3.723,5 3.716,9 3.728,6
Población activa (en miles de personas) 1.605,2 1.572,8 1.523,7 1.592,0
%Desempleo s/ población activa 19,2 17,6 18,5 19,5
SALDO PRESUPUESTARIO
En %PIB  -2,6 -3,4 -9,8 -5,8e
DEUDA PÚBLICA
En MUSD 6.934 6.800 6.420 9.675
En %PIB 39,4 38,9 40,4 54,2
EXPORTACIONES DE BIENES
En MUSD 2.538 2.700 2.555 -
% Variación respecto al período anterior 8 6 -5 -
IMPORTACIONES DE BIENES
En MUSD 7.193 7.399 6.143  
% Variación respecto al período anterior -8 3 -17 -
SALDO B. COMERCIAL
En MUSD -4.655 -4.699 -3.588 -
En % de PIB -23,4 -21,3 -19,9 -
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
En MUSD -1.189,8 -956,9 -1.962,3 -1.285,7 (Q3)
En % de PIB -6,8 -5,5 -12,3 -
DEUDA EXTERNA
En MUSD 17.326 18.757 20.089 -
En % de PIB 98,4 107,3 126,4 -
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
En MUSD (precios corrientes) 2.435 2.462 2.435 -
En % de exportaciones de bienes 95,9 91,2 95,3 -
RESERVAS INTERNACIONALES
En MUSD 3.289 3.506 3.910 4.272
En meses de importación de b. y s. 5,5 5,7 7,6 -
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
En MUSD 1.317,1 1.335,8 572,0 728,4
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
Media anual  2,53 2,82 3,11 3,22
Fin de período 2,68 2,87 3,28 3,10
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL EURO
Media anual 2,99 3,16 3,55 3,81
Fin de período 3,07 3,21 4,02 3,50

Fuentes: FMI-International Monetary Fund; BM-Banco Mundial; GEOSTAT-National Statistics Office of Georgia; BNG-Banco Nacional de Georgia.
Última actualización: febrero 2022

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Principales objetivos de política económica

Desde 2005, el Gobierno de Georgia ha emprendido una serie de reformas que han llevado al país a mejorar considerablemente su posición, como así se recoge en la publicación anual Doing Business, del Banco Mundial. En 2005 ocupaba la posición 112ª en el ranking de países, mientras que en la edición de 2020 Georgia se ha clasificado en el puesto 7 (con una puntuación de 83,7) de los 190 países a la hora de valorar la facilidad para realizar negocios. Según el informe, Georgia destaca en los apartados de comenzar un negocio, registrar una propiedad y el comercio transfronterizo mientras que, por el lado contrario, la resolución de insolvencias, el cumplimiento de los contratos y el manejo de los permisos de construcción son sus valores más negativos.

Las reformas que se están llevando a cabo tienen como objetivo mejorar la competitividad internacional de Georgia y ofrecer un entorno adecuado para los negocios. Además, mediante la lucha contra la corrupción y la reforma del sistema impositivo se ha querido aumentar la transparencia del Gobierno y su capacidad recaudadora, al tiempo que se disminuya la presión fiscal. Estas reformas, junto al proceso de privatizaciones, buscan potenciar el papel que desempeña el sector privado en el crecimiento económico de Georgia y racionalizar el gasto público. Además, el objetivo a largo plazo es conseguir un sector público de reducidas dimensiones que esté guiado por el principio de eficacia, que se debería limitar a diseñar políticas y financiar la provisión por el sector privado de determinados bienes y servicios públicos.

La política económica y fiscal está ligada al Programa respaldado por el FMI: estrategia de consolidación fiscal, metas de inflación con la independencia del Banco Central, la acumulación de reservas, el ajuste externo con el apoyo de la flexibilidad del tipo de cambio, y la mejora de la competitividad.

Por otro lado, mediante el Acuerdo de Stand-By con el Fondo Monetario Internacional, se pretende contrarrestar los efectos del descenso en la inversión extranjera directa en Georgia. De esta manera se asegura la financiación en un momento en que el déficit público crece, tanto por el aumento de gasto como por la reducción de la recaudación. Junto a este, se encuentra el acuerdo EFF (Extended Fund Facility) con el FMI aprobado 2017 y revisado por última vez en 2020 (se decidió extender a 3 años). El EFF se estableció para ayudar a países con desequilibrios de pago debido a problemas estructurales, un crecimiento lento o una débil balanza de pagos. Es un gran refuerzo para los gastos en salud y protección social derivados de la COVID-19 entre otros.

Los choques externos y tensiones regionales potenciales crean riesgos a la baja en sus perspectivas económicas: El elevado déficit comercial de Georgia y de la deuda externa crean elevadas necesidades de financiación; las exportaciones y las remesas son muy vulnerables a los desequilibrios regionales y a la desaceleración de la demanda de los países de la UE. Un déficit de financiación externo podría conducir al Lari a la depreciación, lo que podría socavar la estabilidad que proveen los elevados préstamos en USD y de divisas.

A pesar de estos riesgos, hay oportunidades en la economía georgiana, gracias al atractivo entorno de negocios de Georgia, para los estándares tanto mundiales y regionales, y el DCFTA junto al Acuerdo de Asociación (EUR-Lex) con la UE crea nuevas oportunidades de inversión. El acuerdo de libre comercio con Rusia sigue en pie (aunque se puede ver afectado por la situación entre Rusia y Ucrania a 25 de febrero de 2022). El éxito en la transición democrática también podría resultar atractivo para los inversores extranjeros.

Por último, el 8 de diciembre de 2021 se aprobó una estrategia de 5 años para Georgia con el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD). En dicho acuerdo se mantiene la estrategia del acuerdo previo (2016-2021) y se marcan tres prioridades estratégicas:1) mejorar la productividad y la resiliencia económica a través de la financiación y una mayor competitividad; 2) promover la igualdad de oportunidades mediante una mayor inclusión y desarrollo territorial equilibrado; y 3) agilizar la transición verde con mejores políticas y mayores inversiones. 

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Previsiones macroeconómicas

Según el FMI, las perspectivas de crecimiento a corto plazo han mejorado considerablemente, pero se espera que la producción se mantenga por debajo del nivel anterior a la pandemia. Suponiendo que se acelere la vacunación y que el turismo sufra un repunte continuo, se pronostica una fuerte recuperación en forma de V apoyada por un importante crecimiento del crédito. Se espera que la brecha de producción (output gap) se cierre en 2023, más rápido de lo que se había previsto anteriormente. Sin embargo, las tasas de crecimiento previstas a medio plazo siguen indicando que la producción no alcanzará el nivel anterior a la pandemia.

Según Economist Intelligence Unit (EIU), a pesar de la subida de precios, se prevé que la recuperación económica continúe durante 2022 con un 5,2% de crecimiento del PIB, siendo el consumo privado y las exportaciones los principales motores del crecimiento. Según las previsiones del FMI el PIB crecería en 2022 al 5,8%.

En relación con la inflación y acorde a la estricta política de control de precios ejecutada por el Gobierno, el FMI espera que las presiones inflacionistas disminuyan el próximo año.

Respecto al desempleo se estima que haya alcanzado el máximo en 2021 (alrededor del 20%) para seguir una senda descendente hasta el 18% en 2022-23.

Se prevé para 2021 que el déficit público disminuya al 2,6% del PIB en 2023, manteniéndose en esos niveles hasta 2026. Las previsiones del Fondo Monetario Internacional estiman una deuda pública del 53,6% del PIB en 2022, el 52,1% PIB en 2023 y alcance el 50,7% en 2024. 

En sus previsiones el FMI alerta del riesgo que provoca la incertidumbre política que podría aumentar la volatilidad del lari, socavar la inversión y la confianza, y obstaculizar los esfuerzos de reforma estructural. Además, la institución alerta de que siguen existiendo importantes vulnerabilidades externas. Una mayor depreciación del lari podría aumentar la presión inflacionista y amenazar la estabilidad financiera, dado el elevado nivel de dolarización.

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Política fiscal y presupuestaria

Política Fiscal

Tras la llegada al poder de Mikheil Saakashvili, en 2004 se inició un proceso de reformas de política fiscal destinadas a luchar contra la corrupción, establecer un sistema de contabilidad sólido y potenciar la transparencia del Gobierno. Se introdujo el Manual de Estadísticas de Finanzas Públicas (GFSM) y el marco de gasto a medio plazo (MTEF). Las reformas se recogen en el Nuevo Código Presupuestario de Georgia que se aprobó por el parlamento en 2009 y entró en vigor en 2010, con la regulación para el sistema presupuestario, tanto a nivel central como local; la simplificación del sistema impositivo con la reducción del número de impuestos y la disminución de algunos tipos impositivos.

El Gobierno georgiano ha priorizado los programas sociales y nuevas políticas y programas, como: la sanidad universal; la educación preescolar gratuita; aumento de las pensiones y beneficios sociales; exención del impuesto a rentas más bajas y, por otra parte, los programas agrícolas. Las autoridades georgianas están comprometidas con la sostenibilidad fiscal a través de políticas prudentes, basadas fundamentalmente en controlar el gasto corriente y fortalecer la inversión pública.

Georgia siguiendo las recomendaciones del FMI, tiene por objetivo reducir el déficit público mediante una mejora de los ingresos y control del gasto corriente, priorizando el gasto social, y al mismo tiempo estimulando la inversión pública. Así desde 2016 Georgia ha llevado a cabo una política fiscal eficiente reduciendo su déficit público del 1,6% del PIB en 2016 al 0,9% del PIB en 2018. No obstante, en 2019 hay un cambio de tendencia registrándose un déficit del 3,3% del PIB y del 9,2% en 2020, a causa de la crisis por COVID-19.

La crisis sanitaria mundial causó una contracción del 6,2% en la economía de Georgia en 2020 y un aumento del desempleo, producto de las restricciones a la movilidad y la consecuente caída del turismo. En el pico de la pandemia se perdieron más del 8% de los puestos de trabajo y los salarios cayeron un 11% interanual en términos reales. Como respuesta, el gobierno implementó una serie de medidas fiscales para brindar ayudar a los hogares y empresas más afectados, que representaron el 3,2% del PIB y agudizaron el déficit fiscal. 

Con el sólido aumento de las exportaciones y la recuperación del turismo, la economía georgiana se ha recuperado tras la crisis, alcanzando un crecimiento del 7,7% y superando el nivel de producción de 2019. Sin embargo, la inflación alcanzó un 12,8 % interanual en agosto, reflejando en gran medida los aumentos de los precios de los servicios públicos, los precios más altos de los productos básicos y coste de los insumos, pero se espera que disminuya rápidamente en 2022 a medida que estos efectos temporales desaparezcan.

La política fiscal en 2021 se mantiene contractiva, pero según las recomendaciones del FMI, ésta debería ajustarse a medio-plazo para lograr una consolidación fiscal, con una reducción del déficit y la deuda pública. Se espera que la recuperación del turismo contribuya a reducir el déficit por cuenta corriente a un 5,5% en 2026 y que será financiado por IED. 

Además, la reforma educativa integral debe complementarse con políticas rentables del mercado laboral, para hacer frente al desempleo arraigado, así como con atención a la evolución de las acciones para atraer IED, diversificar las exportaciones y aumentar la productividad.

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Política monetaria

Política Monetaria 

De acuerdo con el artículo 41 de la Ley orgánica del Banco Central de Georgia (NBG), el Ministerio de Hacienda de Georgia, antes de presentar los presupuestos al Parlamento debe llevar a cabo consultas con el NBG.

La política monetaria de Georgia está orientada principalmente a la contención de la inflación con una política de tipo de cambio flexible. Otro de los objetivos es el de reducir la dolarización de la economía, a través de incentivar la financiación a largo plazo en LARI (moneda de Georgia) y de desincentivar la financiación en divisa extranjera.

Las autoridades continuarán mejorando el entorno monetario y financiero a través del fortalecimiento del sistema de gestión de crisis, apoyando el desarrollo de los mercados de capital y a través de la desdolarización de la economía. Las autoridades se han comprometido a implementar ambiciosas reformas estructurales y a promover el sector privado a través de la mejora del marco de los negocios, promoviendo la diversificación económica y la creación de trabajos.

Según el FMI, la política monetaria mantiene una senda adecuada. El objetivo de inflación, apoyado por el régimen de libre flotación del tipo de cambio, está siendo efectivo y dando resultados, por lo que los esfuerzos por fortalecer el marco monetario deben continuar. El Banco Central de Georgia debe continuar con la estabilidad de precios y salarios, el control de las condiciones monetarias y financieras y el mantenimiento de una posición monetaria adecuada. Para mantener las expectativas de inflación controladas, el FMI recomienda que Georgia implemente una política monetaria restrictiva en 2021.

El tipo de interés de referencia fue del 9% y del 8% al finalizar el 2019 y 2020 respectivamente. El tipo de cambio, tanto en términos reales como nominales, permanecieron estable en esos años. En marzo de 2021, el NBG endureció la política monetaria, presionando a la baja el ritmo de crecimiento crediticio y volviendo a subir el tipo de interés de referencia en 150 puntos básicos y fijándolos en un 10,5% a finales de 2021, el mayor nivel desde 2008.
El crédito siguió creciendo durante la crisis, pero a tipos de cambio constantes se desaceleró al 7,7% (interanual) en marzo antes de recuperarse en el segundo trimestre a pesar del endurecimiento de las tasas.

En general, el LARI (moneda de Georgia) depende fuertemente de la estabilidad financiera de sus principales socios comerciales (Rusia, Turquía y Azerbaiyán) que en el periodo 2015-2017 registraron fuertes turbulencias económicas, lo que motivó que el lari se depreciara más de un 50% frente al dólar.

 

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Georgia, situada al suroeste de Asia, en la costa este del Mar Negro y al sur de la cordillera del Cáucaso, tiene frontera con Armenia (164 km), Azerbaiyán (322 km), Rusia (723 km) y Turquía (252 km). La franja costera de Georgia (Mar Negro) tiene una extensión de 310 km.

El país tiene 3.728.600 habitantes, de los cuales 2.215.600 viven en las zonas urbanas y 1.512.900 en zonas rurales (censo 2021) y la esperanza de vida de 73,8 años (2019).La renta per cápita fue de 4.810 USD en 2021.

Para el periodo 2019-23 se estimaba que el crecimiento del PIB se situaría en el 4,6%, continuando la senda de crecimiento anterior, pero la pandemia del coronavirus provocó un 6,2% de decrecimiento en el año 2020. Sin embargo, hemos visto recuperación económica en 2021 (7,7% de crecimiento) y se espera que la economía siga la senda del crecimiento en los próximos años.

Georgia ha experimentado una positiva evolución en su economía, pero todavía necesita acometer reformas estructurales que, al ser uno de los objetivos del programa a medio plazo, le permitan incrementar el crecimiento económico y hacerlo más inclusivo, para crear empleo y al tiempo reforzar su política monetaria con su tipo de cambio flexible, el mantenimiento de sus reservas de moneda extranjera y el techo de inflación (que alcanzó el 9,3% en 2021).

Permanecen ciertas vulnerabilidades estructurales en el sector financiero (elevada dolarización, liquidez a corto plazo y elevada concentración bancaria), notables desigualdades económicas y regionales, el desafío de una población con la vista puesta en la emigración y una baja tasa de natalidad.

Además, la moneda georgiana se ve afectada por el comportamiento de la lira turca y el rublo ruso. Las principales barreras estructurales al crecimiento son el nivel de pobreza de alrededor del 20% (a pesar de recientes reducciones), una población rural del 41% y una economía sumergida del 53%.

Georgia participa y es parte del International Finance Corporation que ha apoyado y promovido mejoras en el sector de energías renovables y de infraestructuras hidroeléctricas.

Las autoridades gubernamentales presentaron, en julio de 2021, un plan de desarrollo que abarca 12 grandes áreas, y cubren el apoyo a la pequeña empresa, la atracción de inversiones, políticas de desarrollo específicas e indicadores cuantitativos en cada área clave que el país debería alcanzar para 2025 y 2030.

Además, el gobierno, en cooperación con donantes internacionales, están llevando a cabo una revisión exhaustiva de las políticas sociales y laborales. También se han comprometido con importantes reformas en el sector energético, continuando con los avances en liberalización del mercado energético y la separación entre la generación de energía y la transmisión.

El desarrollo del mercado de capitales también ha sido reconocido como una prioridad. Además, el gobierno defiende que siguen trabajando en acuerdos de libre comercio con Corea del Sur, Israel y otros países, lo que debería aumentar las oportunidades de desarrollo del sector privado.

Doing business

Las posiciones y la puntuación que obtiene Georgia en 2021 en los principales índices internacionales son:

Índice Ranking Score
Transparencia/nivel de corrupción 45/180 55/100 (siendo 0 más corrupto)
Libertad económica 26/180 72/100 (mayormente libre)
Doing business 7/190 83,7/100 (siendo 100 más fácil)

 

El país tiene las siguientes calificaciones de rating (Standard & Poor: BB-; Moody’s: Ba3; Fitch: B+) y el Foro Económico Mundial le adjudicó el puesto 74 entre 141 países como economía más competitiva en el índice de competitividad global (2019).

Coronavirus

El primer caso de la pandemia de COVID-19 en Georgia inició el 26 de febrero de 2020. A fecha del 24/02/2022, las autoridades han reportado 1.907.207 casos confirmados y 29.441 fallecidos.

A fin de contener la propagación de COVID-19, las autoridades introdujeron un régimen especial de cuarentena del 21 de marzo al 10 de mayo, que incluía cierres de fronteras, cuarentena de ciudadanos que regresaban, prohibición de reuniones masivas, restricción de movimientos nacionales, cierre de puntos de venta, aeropuertos y centros de transporte, distanciamiento social y desinfección de espacios públicos.

La pandemia del COVID-19 ha castigado duramente a la economía georgiana. Las restricciones a la movilidad, el cese repentino de las llegadas de turistas internacionales y la debilidad de la demanda externa provocaron una contracción económica de un 6,2% en 2020. Se estima que la tasa de pobreza aumentó en 5,4 puntos porcentuales. La crisis ejerció presión sobre los equilibrios fiscales y exteriores provocando que el déficit fiscal y la deuda pública se elevaran por encima de los niveles previstos. En 2020, el gobierno lanzó un paquete de apoyo cuantificado en 3.500 millones de GEL que incluía: descuentos fiscales a empresas y trabajadores, préstamos subvencionados a familias y pequeñas empresas, posibilidad de reestructuración de deuda para todas las entidades, recursos financieros a largo plazo para negocios, programas de desarrollo para agricultura y mecanismos de devolución de IVA.

Por tanto, el plan se dividió en dos partes principales: asistencia a los ciudadanos y asistencia a las empresas. Los sectores que más ayuda han recibido son el turismo y la agricultura. La financiación externa ha sido imprescindible para llevar a cabo las medidas de apoyo puesto que el presupuesto asignado era insuficiente, lo que ha llevado a un retraso en la implementación.

Análisis de riesgo

Según COFACE se pueden resumir las fortalezas y debilidades de Georgia en los siguientes puntos.

Fortalezas

  • Resistencia a las fluctuaciones económicas regionales
  • Entorno empresarial relativamente bueno y en proceso de mejora
  • Potencial turístico, agrícola, minero e hidroeléctrico (casi autosuficiente en electricidad)
  • Apoyo internacional, en particular de la UE y del FMI
  • Numerosos acuerdos comerciales, incluso con la UE y China
  • Posición geográfica estratégica entre Asia Central, Rusia, Europa y Turquía (punto de paso de petróleo y gas del Mar Caspio)

Debilidades

  • Pequeña economía muy abierta sensible a las condiciones regionales
  • Déficit comercial estructural: falta de tradición industrial, escasa diversificación y poco valor de las exportaciones
  • Elevada dependencia del turismo (27% del PIB, incluidas las actividades directas e indirectas, 29,5% de los puestos de trabajo, 36% de los ingresos de exportación en 2019)
  • Sistema bancario muy dolarizado (63% de los depósitos y 55% de los préstamos en 2020)
  • Pobreza rural significativa en un contexto de desempleo, subempleo y formación inadecuada
  • Mala gobernanza (corrupción, sistema judicial politizado)
  • Baja diversificación económica, débil actividad manufacturera (9% del PIB en 2020) y baja productividad en la agricultura (7% del PIB, 20% de la mano de obra en 2020)
  • Vulnerabilidad a la división entre el gobierno prooccidental y los bloques de oposición prorrusos.
  • Relaciones tensas con Rusia debido a la situación en las regiones autoproclamadas independientes de Abjasia y Osetia del Sur (18% del territorio), ocupadas por fuerzas militares rusas

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