Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

El PIB a precios corrientes alcanzó los 68.258 millones de dólares en 2019. Se puede analizar su estructura por tres vías: oferta (los sectores), demanda (consumo, inversión y sector exterior) y rentas. En Ghana no hay datos para analizar la participación de las rentas del capital y del trabajo en la renta nacional de modo que el análisis que sigue se limita a la oferta y la demanda. Para un análisis completo de los datos disponibles, se recomienda acudir a la web del Ghana Statistical Service, donde trimestralmente se publican datos de la contabilidad nacional.

El siguiente gráfico muestra los datos actualizados del año 2018, último año del que disponemos de datos confirmados por la GSS. Desde el punto de vista de la oferta, se observa que el sector primario tiene un papel destacado, indicador de un país en vías de desarrollo, aunque la tendencia de los últimos años es decreciente en favor del sector secundario y de servicios. 

distribución PIB Ghana 2020

 

Fuente: elaboración propia a partir de datos de Ghana Statistical Service (GSS). Actualización: marzo 2020

 

Tal y como se aprecia en la tabla, pese a que el sector primario sigue reflejando una posición bastante destacada con un 19,7%, rasgo de país en vías de desarrollo, como se comentaba anteriormente, se observa una disminución constante del sector durante los últimos años. Hay que recalcar que la minería, al igual que ocurre con otros países, no se contabiliza como parte del sector primario.

El subsector más trascendente dentro del sector primario en Ghana es el sector del cacao.

El sector secundario lo componen la industria, la energía, la construcción y, en países como Ghana, la minería. En línea con lo anterior, el aumento del peso en los últimos años del secundario no debe llevar a confusión: Ghana no se está "industrializando", sin perjuicio de que, efectivamente, la industria manufacturera haya crecido significativamente, aunque desde un punto de partida muy bajo. La pujanza del secundario en este país se debe a la explotación de los hidrocarburos y ésta, a su vez, ha sido uno de los principales motores la economía ghanesa en los últimos tiempos.

Las claves en el sector terciario son el transporte y el comercio. Ghana es una economía de mercaderes. Sin embargo, buena parte de la emergente clase media ghanesa trabaja en las telecomunicaciones y los servicios financieros. Destaca, aunque aún con una pequeña proporción, el aumento constante de gasto en educación y salud.

En cuanto al análisis de la demanda, el crecimiento actual viene impulsado principalmente por la demanda interna, tanto en su vertiente de gasto en consumo final como de formación bruta de capital. Es decir, Ghana crece porque se consume y se invierte. Este último punto entronca con el análisis por el lado de la oferta: se está invirtiendo en actividades extractivas y construcción, que son los sectores que hemos visto que están impulsando el crecimiento. Buena parte de la inversión son edificios e infraestructuras (en lugar de en bienes de equipo), de modo que la construcción ha aumentado su peso en el valor añadido bruto del secundario, y la mayor parte de la inversión extranjera directa (que es clave en la formación bruta de capital) se dedica al sector extractivo. 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD

Y POR COMPONENTES DEL GASTO (%)

2015 2016 2017 2018
POR SECTORES DE ORIGEN        
PRIMARIO 22,1 22,7 21,3 19,7
AGRICULTURA 14,8 16,2 15,4 14,5
GANADERÍA 3,7 3,3 3,0 2,7
PESCA 1,5 1,4 1,2 1,0
SILVICULTURA 2,1 1,8 1,7 1,5
SECUNDARIO 34,6 30,6 32,7 34,0
MINERÍA 10,4 8,5 10,9 13,6
INDUSTRIA MANUFACTURERA 12,4 12,1 11,3 11,3
CONSTRUCCIÓN 9,3 7,6 8,2 7,1
ELECTRICIDAD 1,8 1,8 1,8 1,5
AGUA 0,7 0,7 0,6 0,5
TERCIARIO 43,2 46,7 46,0 46,3
FINANZAS 5,8 6,8 5,0 4,2
SECTOR INMOBILIARIO 1,3 1,7 2,3 2,2
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA 3,2 3,3 3,3 3,3
COMERCIO 12,4 14,1 14,0 15,2
HOTELES, BARES Y RESTAURANTES 3,5 3,7 3,9 3,8
TRANSPORTE 6,0 6,6 7,2 7,5
COMUNICACIONES 2,2 2,2 2,1 2,4
EDUCACIÓN 3,8 3,5 3,4 3,2
SALUD 2,1 2,0 2,1 2,1
OTROS SERVICIOS 2,9 2,9 2,7 2,5
TOTAL 100,0 100,0 100,0 100,0
POR COMPONENTES DEL GASTO        
CONSUMO 81,2 80,3 77,4 81,6
   Consumo privado 71,371,368,372,1
   Consumo público 9,99,09,09,5
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 30,728,422,115,7
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 32,632,536,237,2
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 44,638,239,438,4
DISCREPANCIA ESTADÍSTICA -1,82,02,75,6
TOTAL 100,0 100,0 100,0100,0
Fuente: GSS
Última actualización: marzo 2020
       

 

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Ghana es un referente para el continente africano. Desde 1984 la economía ha crecido todos los años a tasas positivas y elevadas (crecimiento medio superior al 5%), especialmente durante el periodo 2007-2013 cuando el PIB creció a una media del 8,3%. Traspasó el umbral de la renta media-baja en 2010 (a causa del crecimiento y a causa del cambio de la contabilidad nacional al SCN-93). Además, cuenta con una clase media formada, sus instituciones son más estables, es democrática y es menos corrupta que otros países de la zona.

Sin embargo, en 2014 el país se encontraba en una situación insostenible (déficit público y exterior muy elevados, caída en los precios de las materias primas, aumento de los tipos de interés de la Fed), lo que le llevó a firmar un programa con el FMI en abril del 2015 por 3 años (que se ampliaría hasta 2019).

Sin lugar a dudas, el contraste entre la situación económica antes y después del programa es notable. En el 2019 los principales indicadores han conseguido significativos logros:

  • El crecimiento del PIB se ha recuperado de las cifras registradas en el periodo 2014-2016 (por debajo del 4%), acelerándose hasta el 7% en 2019. Se prevé que el crecimiento se mantenga sobre el 5% en el medio plazo, impulsado por el sector extractivo (oro, petróleo, gas).
  • El déficit fiscal ha disminuido de forma ostensible: pasando de 10,1% del PIB en 2014 a 7% en 2019, si bien es cierto que más de 2 pp. se deben al coste de las ayudas públicas en los sectores energético y financiero, muchas de las cuales serían medidas puntuales de acuerdo con las autoridades locales. De hecho, el fuerte ajuste fiscal de estos años ha llevado a que el país haya pasado a experimentar un superávit primario que se espera que se mantenga en los próximos años. La ratio deuda / PIB ha ido en aumento en los últimos años hasta llegar al 63,1% en 2019 (sin perjuicio de que la ratio disminuyera por motivos estadísticos: el cambio de base en 2019 incrementó el denominador).
  • La inflación, que llegó a superar el 15% en el periodo 2014-2016 ha seguido una senda descendente, resultado de una política monetaria estricta y del cese del recurso del Gobierno a monetizar el déficit. En 2019, la inflación se sitúa en un 7,8%, dentro del objetivo establecido por el Banco Central.
  • Asimismo, un notable crecimiento de las exportaciones ha permitido una reducción del déficit por cuenta corriente a un 3,1% del PIB en 2019. Los descubrimientos de petróleo y gas, junto con el aumento del precio del oro han favorecido este resultado.

Pese a esta mejora del cuadro macroeconómico, el país sigue enfrentándose a diversos retos:

  • Las reservas no logran alcanzar los 3 meses de importaciones y además se encuentran en descenso: de 2,8 meses en 2017, han pasado a 2,7 en 2018 y 2,4 en 2019. Y lo anterior a pesar de que las reservas recibieron un fuerte impulso por la emisión en marzo de 2019 de un Eurobono de 3.000 millones de dólares.
  • Pese al mayor control de la inflación, la depreciación del cedi respecto al dólar se ha acelerado durante 2019, perdiendo un 12,9% de su valor en términos relativos. Esto, a su vez, podría deberse a la menor capacidad del Banco Central de intervenir en el mercado cambiario dado el cada vez menor stock de reservas.
  • Las empresas públicas se encuentran en una situación precaria, especialmente las del sector energético. Por ello, se emitió un bono para pagar los atrasos millonarios de la deuda que registraban y se ha creado un organismo encargado de supervisarlas. Sin embargo, ante la falta de medidas drásticas, la situación financiera de las State Owned Entreprises sigue descontrolada.
     

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS  2016 2017 2018 2019
PIB
PIB (MUSD a precios corrientes) 55.010 58.99765.55668.258
Tasa de variación real (%) 3,7 8,4 6,3 7,0
Tasa de variación nominal (%) 19,2 19,3 17,1 16.2
INFLACIÓN
IPC media anual (%) 17,5 12,4 9,8 7,7
IPC fin de período (%) 15,4 11,8 8,0 7,8
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) 26212016
Fin de período (%) 25,5 20,0 17,0 16,0
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x 1.000 habitantes) 28.208 28.300 29.600 30.200
Población activa (x 1.000 habitantes) n.d. n.d. n.d. n.d.
% desempleo/población activa n.d. n.d. n.d. n.d.
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB -9,3 -6,0 -6,4 -5,6
DEUDA PÚBLICA
en M USD 31.271 33.805 38.678 43.071
en % de PIB56,8 57,359,0 63,1
EXPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD 11.137 13.836 14.943 15.372
% variación respecto a período anterior 7,5 24,2 8,0 2,9
IMPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD 12.910 12.684 13.134 13.207
% variación período anterior -4,1 -1,8 3,5 0,6
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD -2.098 1.151 1.8092.165
en % de PIB -3,8 2,0 2,8 3,2
SALDO CUENTA CORRIENTE
en MUSD -2.553 -2.003 -2.044 -2.122
en % de PIB -6,4 -3,4 -3,1 -3,1
DEUDA EXTERNA
en MUSD 18.88919.372 18.792 21.501
en % de PIB32,0 29,6 28,7 32,1
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en MUSD 1.516 1.944 2.700 4.018
en % de exportaciones de b. y s.  10,7 11,2 14,6 26,1
RESERVAS INTERNACIONALES
en MUSD 5.8675.491 5.317 5.116
meses de importación de b. y s. 3,2 2,82,7 2,4
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en MUSD 2.241 3.367 3.097n.d.
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual 3,91 4,45 4,60 5,21
fin de período 3,92 4,52 4,82 5,53

Fuente: FMI, Banco de Ghana
Última actualización marzo 2020
 

 

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Principales objetivos de política económica

El Gobierno del NPP incluía en su programa de gobierno un ambicioso plan de reindustrialización para atajar las grandes lacras de la economía: el desempleo y los bajos estándares de vida. Uno de estos planes es el denominado "un distrito, una fábrica". Teniendo en cuenta que existen 216 distritos del país, se trata sin duda de un objetivo que es poco probable se pueda cumplir en esta legislatura. Además, para conseguir este objetivo es imprescindible contar con una serie de infraestructuras de las que, a día de hoy, el país carece.

Otro de los grandes programas es el denominado “Planting for Food and Jobs Programme” cuyo objetivo es disminuir la dependencia en la importación de alimentos y mejorar la balanza comercial.

También puede destacarse la iniciativa “One Village-One dam” cuyo objetivo último es evitar la dependencia del agua procedente de la lluvia

El Gobierno ha indicado que uno de sus principales objetivos es mejorar el clima de negocios, para así impulsar al sector privado. Los avances en esta materia no han sido destacables, ya que se está aplicando una política de "contenido local" en diversos sectores como la minería, el petróleo, las aduanas y el tráfico marítimo. Tampoco se ha modificado la Ley de Inversiones Extranjeras, que supone una barrera a la llegada de inversiones del exterior y puede limitar la transferencia de conocimientos y la innovación. 

Alcanzar la estabilidad macroeconómica es otro de los pilares de la política económica del Gobierno, probablemente muy influído por los compromisos adquiridos con el FMI. En este sentido, en los últimos años el Gobierno ha realizado un esfuerzo de consolidación fiscal, que se ha centrado en mayor medida en un recorte de los gastos que en un aumento de los ingresos públicos. El déficit público ha ido moderándose en los últimos años, aunque también ha influído la aceleración del crecimiento económico. 

Para hacer frente a las necesidades de financiación del sector público, el Gobierno ha reducido la monetización por parte del Banco Central y la financiación concesional (en línea con otro de sus lemas: "Ghana beyond aid") para recurrir cada vez más a los mercados. Esto ha tenido como consecuencia un mayor coste de financiación pero también una reducción de la inflación y la emisión de una señal positiva hacia el exterior. 

 

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Previsiones macroeconómicas

Todos los años los presupuestos ghaneses contienen la previsión gubernamental sobre cuatro variables el año siguiente: crecimiento del PIB real, inflación, saldo público y reservas. El Gobierno no acierta sobre ninguna de las cuatro variables desde 2012 incluido. Tampoco lo han hecho otros analistas (FMI, BAfD, EIU). Además rara vez coinciden las previsiones. Y ni a corto ni a medio plazo.

En consecuencia, lo más prudente es no dar cifras. Si, por algún motivo, alguien necesita imperiosamente darlas, aun a sabiendas de que luego no se parecerán a la realidad, que acuda a los datos del FMI y, en especial, a las "consultas del artículo IV" ("Article IV Consultation-Staff Report"), que son la descripción más completa de la economía local (más completa, no más real).

Con todo, todas las fuentes apuntan a que Ghana está por la senda de la recuperación ortodoxa de todos sus indicadores económicos: el déficit público se está reduciendo y lo mismo puede decirse del déficit por cuenta corriente, con una reducción importante, favorecido por las exportaciones de oro, petróleo y cacao. Menor déficit exterior repercute en una moneda más estable y en una caída importante de la inflación

El FMI prevé un escenario a medio plazo favorable, con un crecimiento en torno al 5% que se apoyaría fundamentalmente en el sector petrolífero. También se espera que el déficit público se estabilice alrededor del 5% y que la inflación siga cayendo hasta el 6%. Las reservas internacionales se quedarían en unos 2 meses de importaciones e incluso podrían aumentar en función de cómo evolucionen las exportaciones de gas y petróleo. 

No obstante, hay diversos riesgos que, en caso de materializarse, podrían poner en peligro dichas previsiones. Por ejemplo, mayores dificultades a la hora de refinanciar la abultada deuda pública (externa y doméstica) o una caída en los precios de las materias primas.

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Política fiscal y presupuestaria

La política fiscal es el talón de Aquiles macroeconómico de Ghana. Hay problemas de técnica presupuestaria y de ciclo electoral; en concreto, cada año electoral se descontrola el gasto y a continuación hay que poner el freno.
Ghana arrastra desde hace años sustanciosos déficits fiscales. En 2013 y en 2014 superaron el 10,5% del PIB. Con el rescate del FMI, y la disciplina correspondiente, el déficit se ha ido corrigiendo, pero sigue siendo elevado. 

Ingresos

Hasta las recientes reformas, uno de los rasgos básicos de la economía ghanesa era que el Estado recaudaba muy poco: un 15% del PIB frente al 20 y el 25% de media en los países de su entorno. Poco a poco Ghana se ha ido normalizando: ahora se encuentra sistemáticamente por encima del 20%. Ha habido dos claves en esta evolución positiva: la revisión de la contabilidad nacional y el aumento de la presión fiscal (llamado, eufemísticamente, movilización de recursos). La "movilización de recursos" se ha aplicado mediante la ampliación de la base fiscal (eliminando exenciones tributarias previas y extendiendo tributos y cargas), aumentando tipos y creando nuevos impuestos. Además, ya en la legislatura empezada en 2013 se procedió a revisar todos los impuestos, lo que ha continuado hasta la fecha. 

 ingresos Ghana 2020

Fuente: Ministerio de Finanzas de Ghana

Todavía el petróleo no es una fuente importante de ingresos públicos, pero cada vez lo es más gracias al aumento de la producción: en 2019, se espera que el Estado recaude en torno a 1.100 millones de dólares por ese concepto (1,6% del PIB). Dada la volatilidad de estos ingresos, las estadísticas se presentan muchas veces haciendo abstracción del sector de los hidrocarburos. Merece la pena destacar en este punto que el mero hecho de que Ghana publique datos sobre ingresos procedentes del petróleo es una medida de buen gobierno que la aleja de otros países africanos.

La mayor fuente de ingresos son los impuestos indirectos (IVA, aranceles, etc.), lo cual ya es indicativo de la estructura fiscal del país. Por IVA se recauda más que por IRPF o IS; por aranceles, casi lo mismo que por IRPF. Más o menos, por cualquiera de estos conceptos se ingresa el doble que por la AOD o el petróleo. La importancia de la imposición indirecta es común a muchos países menos desarrollados: es más sencillo gravar mercancías en la frontera que crear un sistema moderno basado en impuestos directos.

Con el paso de los años, apenas ha variado la composición de los ingresos; probablemente el mayor cambio sea la pérdida de importancia de las aportaciones de los donantes y la subida de los ingresos derivados de los impuestos especiales y del IVA.

Una de las principales preocupaciones del Gobierno es la movilización de recursos Actualmente se recauda poco dinero vía impuestos, ya que un número importante de la población no contribuye a las arcas públicas. Ghana necesita una mejor regulación para controlar la actividad económica. 

Sin duda , una de las razones de la baja recaudación de impuestos es la poca confianza que tiene la población en sus dirigentes a razón del elevado índice de corrupción. El ghanés medio siente que los impuestos no se usan para ofrecer mejoras sociales y esta realidad desanima aún más el deseo de contribuir.

Gastos

El Estado ghanés al tener mayores gastos que ingresos tiene margen de maniobra reducido, así que resulta fundamental para la consecución de proyectos “venir con la financiación debajo del brazo” (más aún en el actual momento coyuntural que obliga al Gobierno restringir la concesión de la garantía soberana). La afirmación de que en Ghana se gasta mucho proviene, pues, no de considerar que su nivel de gasto sobre el PIB es exagerado, sino de la comparación con lo que ingresa. Simplemente el Estado ghanés gasta más de lo que se puede permitir.

El Estado ghanés necesita una reforma profunda. A los salarios e intereses de la deuda pública se dedica gran parte del presupuesto. Se puede más o menos afirmar que entre salarios e intereses se va casi el 60% del gasto corriente. Buena parte del resto del gasto corriente tampoco puede ser gestionado libremente porque hay obligaciones legales. Así pues, queda un escaso margen para el gasto discrecional, lo que obliga a acudir a la ayuda exterior para acometer nuevos proyectos. 
  

gastos estado Ghana 2020

Fuente: Ministerio de Finanzas de Ghana

Los atrasos en los pagos son un problema: el Estado y las empresas públicas ghanesas pagan tarde, lo cual, en un país en el que el interés nominal de los préstamos supera el 20%, es muy preocupante. Pese a los esfuerzos de los últimos gobiernos para reducir los atrasos, el problema aún persiste.

Saldo presupuestario

Al ser relativamente altos los gastos y escasos los ingresos, el país incurre en déficit público. Además, en Ghana el déficit público contribuye a agrandar el déficit corriente; el país sufre, pues, de déficits gemelos (fiscal y corriente), razón por la cual una de las claves para ayudar a detener la depreciación del cedi ha de ser el control de las cuentas públicas.

En Ghana el déficit público expulsa al gasto privado, ya que buena parte de su financiación se realiza mediante los bancos locales. La dinámica en las últimas décadas ha sido la siguiente: el Estado necesita dinero, acude a los bancos, éstos prefieren prestar al Estado que a inversores privados y el Banco de Ghana a su vez presta a los bancos para que éstos puedan hacerlo al Gobierno. Al final, el déficit es monetizado y genera inflación, por lo que actuando sobre el déficit se atajan varios problemas macroeconómicos (mayor estabilidad del cedi, menores tipos de interés y mayor vida media de la deuda en circulación, lo que libera fondos para préstamos al sector privado).

El FMI insistió mucho en este aspecto, lo que llevó a que en 2016 se aprobara una ley que limita la financiación del Estado por el Banco de Ghana a un máximo del 5% de los ingresos públicos, con el compromiso de ir prescindiendo gradualmente de esa vía de financiación (algo que se ha cumplido en los últimos años).

Deuda pública

El siguiente gráfico es muy ilustrativo para analizar el nivel, la evolución y la composición de la deuda pública ghanesa. Hasta la última condonación, en 2006, la deuda pública de Ghana estaba en manos fundamentalmente de acreedores extranjeros (barra roja). La condonación redujo el nivel y cambió la composición: como se puede ver, desde aquel año la deuda está dividida a partes más o menos iguales entre tenedores extranjeros y nacionales. Esto es el resultado de la monetización del déficit de la que se viene hablando: el Banco de Ghana imprime dinero para que los bancos comerciales adquieran la deuda del Estado, así que estos se convierten en los principales acreedores. Con todo, en los últimos años, el Gobierno ha logrado colocar importantes emisiones de eurobonos, lo que ha permitido reforzar sus reservas de divisas, aunque a un coste financiero elevado. En general, la elevada ratio deuda/PIB (63,1% en 2019) implica que la carga de intereses a la que debe hacer frente el Estado ghanés es muy cuantiosa, impidiendo que puedan destinarse recursos a otros fines. Si bien la cifra pueda no parecer muy elevada a primera vista (sobre todo si se compara con los ratios que presentan los principales países desarrollados) hay que tener en cuenta dos cuestiones: (i) la ratio cayó unos 10 puntos porcentuales en 2019 debido al cambio de base de la contabilidad nacional que incrementó el valor del PIB por motivos estadísticos (por ello, es recomendable ver la evolución de la deuda en términos nominales) y (ii) un elevado porcentaje de la deuda está en manos de no residentes (deuda externa) y está denominada en moneda extranjera, lo que deja al país muy expuesto en caso de que se produzca una brusca depreciación del cedi.
 

Deuda pública Ghana 20

Fuente: Bank of Ghana, FMI 

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Política monetaria

Política monetaria

El Banco de Ghana es orgánicamente independiente, pero claramente se alinea con el Gobierno en la consecución de sus objetivos de política económica. Se trata de uno de los pocos bancos centrales de países menos desarrollados con un objetivo de inflación, aunque, en la práctica, no ha sido capaz de lograr la credibilidad buscada y de su falta de ambición se ha derivado la necesidad de establecer tipos de interés reales altísimos.

Los principales problemas estructurales de la política monetaria ghanesa están íntimamente relacionados con la política fiscal. Son los siguientes:

1) La monetización (directa o indirecta) del déficit. Ya se ha explicado anteriormente: el Estado gasta más de lo que ingresa y financia buena parte de esa brecha con préstamos de los bancos comerciales, que lo obtienen a su vez del banco central, creando inflación.

2) El bloqueo parcial del canal crediticio. La política monetaria se transmite con dificultad al lado real de la economía: los bancos no prestan tanto a las empresas y particulares como querría el Banco de Ghana (a pesar del control que tiene el Estado sobre el sistema financiero) y desde luego no lo hacen a tipos cercanos al de referencia, El crédito al sector privado representa en Ghana un porcentaje del PIB mucho más reducido que en otros países de África subsahariana (no llega al 15%, frente a una media que roza el 20%). Las empresas de la Asociación de Industrias Ghanesas citan siempre los problemas de crédito (acceso y/o coste) como una de las principales trabas a la hora de hacer negocios, muy por encima de otros problemas como la falta de suministro eléctrico. Además, el acceso al crédito es dual: mucho más fácil para las grandes empresas que para las PYMEs, muchas de las cuales quedan directamente fuera del sistema financiero formal. Las razones por las que no prestan son fundamentalmente dos: el efecto expulsión y el porcentaje de préstamos incobrables.

a) Efecto expulsión. las necesidades de financiación del Estado son tan grandes y el ordenamiento y la práctica jurídica mercantil tan primarios, que al final los bancos prefieren prestar al Estado que al sector privado, de modo que éste se queda sin crédito o afronta unos tipos elevados.

b) Préstamos incobrables. El porcentaje de préstamos incobrables en Ghana es elevado debido a las deficiencias en el marco regulatorio, a la mala información que proporcionan los prestatarios y al funcionamiento del sistema financiero y los tribunales de justicia. Para cubrirse ante un impago, los bancos no han bajado los tipos de interés de los préstamos tan rápido como el banco central ha bajado los tipos de referencia en los últimos años, por lo que la brecha es significativa y ha “aislado” a los prestatarios de los impulsos del banco central.

3) La depreciación del cedi. Las razones estructurales de la tendencia natural del cedi son fáciles de explicar: una inflación muy alta y mayor que la de sus socios y el déficit corriente. Eso da lugar a que la moneda se haya ido depreciando año a año, alternando periodos de crisis cambiarias con otros de mayor estabilidad de la moneda. La depreciación del cedi respecto al dólar fue especialmente virulenta en 2014, de hasta un 40%. Esta depreciación del cedi frente a las principales divisas internacionales, incrementa la deuda pública ghanesa ya que una gran parte de la misma está denominada en dólares, y repercute en la inflación al ser un país muy dependiente de las importaciones.

 

 

 

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Navegar por las diferentes políticas ghanesas puede ser complicado. En cualquier caso, aunque las políticas y anuncios se suceden, es innegable que ni este Gobierno ni el anterior muestran ningún celo liberalizador o privatizador. No hay defensa de la competencia.

El discurso político ghanés aparece cargado de conceptos proteccionistas como "contenido local" y el "apoyo a las industrias locales". En 2013 se promulgó la primera ley de contenido local, para la industria de los hidrocarburos, que ha generado mucho malestar en la comunidad internacional. No solamente la norma puede tener efectos negativos sobre una industria naciente (que además es pequeña), sino, sobre todo, causa alarma en relación con la deriva futura que podría tener la política microeconómica: ahora son los hidrocarburos, mañana probablemente las telecomunicaciones y, seguramente, la minería. Desde 2017 se habla de la posibilidad de aprobar una nueva ley de petróleo "downstream" para aumentar la participación de empresas locales en el sector, aunque a día de hoy no se ha materializado. También hay que destacar la ley de inversiones exteriores ("la ley del GIPC") que el anterior Gobierno aprobó en 2013 y que subió los umbrales para creación de empresas; pese a ser criticada por el actual Gobierno cuando estaba en la oposición, no ha sido modificada a lo largo de esta legislatura. 

 

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