Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

 

 

El PIB a precios corrientes alcanzó los 51.619 millones de dólares en 2018. Se espera que en el año 2019 crezca ritmos en torno al 8-9% y supere los 56.000 millones de dólares. Se puede analizar su estructura por tres vías: oferta (los sectores), demanda (consumo, inversión y sector exterior) y rentas. En Ghana no hay datos para analizar la participación de las rentas del capital y del trabajo en la renta nacional de modo que el análisis que sigue se limita a la oferta y la demanda. Para un análisis completo de los datos disponibles, se recomienda acudir a la web del Ghana Statistical Service, donde trimestralmente se publican datos de la contabilidad nacional.

El siguiente gráfico muestra los datos actualizados del año 2017, último año del que disponemos de datos confirmados por la GSS. Desde el punto de vista de la oferta, se observa que el sector primario tiene un papel destacado, indicador de un país en vías de desarrollo, aunque la tendencia de los últimos años  es decreciente en favor del sector secundario y de servicios.

 

 

Distribución sectorial PIB GHANA 2017

Distribución sectorial del PIB en Ghana (2017). Fuente: elaboración propia a partir de datos de Ghana Statistical Service (GSS).Actualización: junio 2019

 

Tal y como se aprecia en la tabla, pese a que el sector primario sigue reflejando una posición bastante destacada con un 18,3%, rasgo de país en vías de desarrollo, como se comentaba anteriormente, se observa una disminución constante del sector durante los últimos años. Un descenso de más de tres puntos porcentuales, de los que destacan el descenso en la agricultura y la silvicultura. Hay que recalcar que la minería, al igual que ocurre con otros países, no se contabiliza como parte del sector primario.

El mercado más trascendente dentro del sector primario en Ghana es el sector del cacao.

El sector secundario lo componen la industria, la energía, la construcción y, en países como Ghana, la minería. En línea con lo anterior, el aumento del peso en los últimos años del secundario no debe llevar a confusión: Ghana no se está "industrializando", sin perjuicio de que, efectivamente, la industria manufacturera haya crecido significativamente, aunque desde un punto de partida muy bajo. La pujanza del secundario en este país se debe a la explotación de los hidrocarburos (que se recogió en la contabilidad nacional en 2012). La extraordinaria evolución reciente de la economía ghanesa se debe a la construcción y a la minería.

Las claves en el sector terciario son el transporte y el comercio. Ghana es una economía de mercaderes. Sin embargo, buena parte de la emergente clase media ghanesa trabaja en las telecomunicaciones y los servicios financieros. 

Destaca, aunque aún con una pequeña proporción, el aumento constante de gasto en educación y salud.

· Ninguna descomposición permite ver la importancia del sector público.

· Finalmente, se debe mencionar que en 2012 el PNUD presentó un informe que incidía en un asunto mencionado antes y que se suele obviar: el deterioro medioambiental le cuesta a Ghana un 9,5% de su PIB anualmente. En la contabilidad nacional se observa que el valor añadido bruto de la silvicultura y la pesca han caído desde 2008, con ligeras oscilaciones anuales. La deforestación, la sobreexplotación pesquera, la contaminación de las aguas por la minería descontrolada, la falta de saneamiento, etcétera, generan más pérdidas que los beneficios de todos los sectores extractivos, oro y petróleo incluidos.

En cuanto al análisis de la demanda, el crecimiento actual viene impulsado principalmente por la demanda interna, tanto en su vertiente de gasto en consumo final como de formación bruta de capital. Es decir, Ghana crece porque se consume y se invierte (En España, actualmente, por el contrario, son las exportaciones las que tiran de la economía). Este último punto entronca con el análisis por el lado de la oferta: se está invirtiendo en minas y construcción, que son los sectores que hemos visto que están impulsando el crecimiento. Buena parte de la inversión son edificios e infraestructuras (en lugar de en bienes de equipo), de modo que la construcción ha aumentado su peso en el valor añadido bruto del secundario, y la mayor parte de la inversión extranjera directa (que es clave en la formación bruta de capital) se dedica al sector extractivo.

Se trata de una economía fuertemente dependiente de la evolución de la demanda interna, con la minería y la construcción como motores sectoriales principales, y un incipiente sector de petróleos,  que sufre grandes problemas medioambientales y carencias estructurales las cuales lastran el sector primario, el subsector manufacturero y determinados servicios.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD

Y POR COMPONENTES DEL GASTO (%)

2014 2015 2016 2017
POR SECTORES DE ORIGEN        
PRIMARIO 21,5 20,2 18,9 18,3
AGRICULTURA 16,8 15,7 14,5 14,2
GANADERÍA 1,2 1,2 1,2 1,1
PESCA 1,2 1,0 1,1 1,2
SILVICULTURA 2,3 2,3 2,1 1,9
SECUNDARIO 26,5 26,6 24,3 25,5
MINERÍA 8,0 5,4 4,3 5,9
INDUSTRIA MANUFACTURERA 4,9 5,1 2,1 4,5
CONSTRUCCIÓN 12,7 14,8 13,7 13,7
ELECTRICIDAD 0,4 0,6 1,1 1,0
AGUA 0,5 0,7 0,5 0,5
TERCIARIO 52,0 53,2 56,8 56,2
FINANZAS 8,4 7,4 9,4 8,8
PROPIEDAD DE VIVIENDA 3,6 4,0 4,0 4,1
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA 5,4 5,0 5,4 5,4
COMERCIO 5,6 6,4 6,4 6,3
HOTELES, BARES Y RESTAURANTES 5,6 6,2 5,9 5,8
TRANSPORTE 12,3 13,0 13,3 12,8
COMUNICACIONES 2,3 2,4 3,3 3,6
EDUCACIÓN 3,6 3,8 4,0 4,3
SALUD 1,1 1,1 1,4 1,5
OTROS SERVICIOS 4,1 3,9 3,7 3,5
TOTAL 100,0 100,0 100,0 100,0
POR COMPONENTES DEL GASTO        
CONSUMO 90,7 92,8 92,7 n.d.
   Consumo privado 81,3 83,1 83,6 n.d.
   Consumo público 9,4 9,7 9,1 n.d.
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 17,9 14,5 13,6 n.d.
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 39,5 45,5 41,0 n.d.
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 49,0 55,1 48,2 n.d.
DISCREPANCIA ESTADÍSTICA 0,9 2,3 0,9 n.d.
TOTAL 100,0 100,0 100,0 n.d.
Fuente: GSS
Última actualización: junio 2019
       

 

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Ghana es sin duda un referente para el continente. La primera década del siglo XXI fue muy buena: durante 2007-2013 el PIB creció a una media del 8,3%. Traspasó el umbral de la renta media-baja en 2010 (a causa del crecimiento y a causa del cambio de la contabilidad nacional al SCN-93). Cuenta con una clase media formada, sus instituciones son más estables, es democrática y es menos corrupta que otros países de la zona.

En 2014 se experimentó la misma situación que en 2012 (política fiscal expansiva con política monetaria contractiva), pero en un contexto internacional menos favorable por los menores precios del oro y por los cambios que se sucedieron en las políticas monetarias de los países desarrollados, especialmente en Estados Unidos. La situación a mitad de 2014 era insostenible, lo que llevó a firmar un Programa con el FMI en abril del 2015 a 3 años (que se ampliaría hasta 4 por el cambio de Gobierno), con un desembolso de cerca de 920 millones de dólares.

Sin lugar a dudas, la puesta en práctica del programa ha experimentado una significativa mejora en la economía. En el 2018 los principales indicadores han conseguido significativos logros:

-         el crecimiento se ha recuperado de las cifras registradas en 2015 y 2016 de un 3,5% a un 8,4% en 2017, y un 6,3% en 2018. Se prevé un crecimiento del 8,8% en 2019.

-         el déficit fiscal ha disminuido de forma ostensible: pasando de 10,1% en 2014 a 6,4% en 2018, estando previsto que se reduzca al 5,6% en 2019. De hecho, el fuerte ajuste fiscal de estos años ha llevado a experimentar un superávit primario del 0,1%. La caída en el ratio deuda/PIB ha pasado del 73,4 registrado en 2016 a un 70,3 en 2018. Se prevé que para el 2019 la deuda alcance un 62%, sobre todo por el la nueva base estadística que ha incrementado el denominador.

-         La inflación ha seguido disminuyendo desde el 15,4 en 2016 hasta el 11,8% en diciembre de 2017, resultado de una política monetaria estricta y del cese del recurso del Gobierno a financiar el déficit con emisión de moneda. La última cifra es otra nueva disminución hasta el 8% en 2018. En los últimos datos de 2019 se sitúa ya en el 9,1%.

-         Asimismo, un notable crecimiento de las exportaciones ha permitido una reducción del déficit por cuenta corriente a un 3,2% en 2018. El petróleo y el gas han favorecido este resultado.

-         Las reservas no logran alcanzar los 3 meses de importaciones, si bien desde 2017 rondan esa cifra.

El cedi se ha depreciado un 11% durante 2018. Se prevé una depreciación de un 9% para el 2019. El Banco de Ghana lo justifica por el desequilibrio entre importaciones y exportaciones, reflejado en una mayor demanda de dólares.

La clave del desarrollo económico ghanés descansa en mantener el ajuste fiscal lo que abundará en la credibilidad en la economía y permitirá seguir la senda de disminución de la deuda. El Gobierno ha adoptado varias medidas para el marco fiscal en 2018, de forma que se pretende mantener un 2% de superávit primario, lo que sería suficiente para reducir la vulnerabilidad que produce los niveles aún altos de la deuda y permitirá devolver los atrasos.

Otra muestra del compromiso del Gobierno es la firma de un MOU con el Banco de Ghana prohibiendo la monetización del déficit.

Dado el escaso margen en minorar los gastos, la clave es la movilización de los ingresos, y en ello el Gobierno ha aprobado varias medidas para ampliar la base fiscal y tiene otra batería más para aprobar en julio. Sin estas medidas no podrá haber ajuste fiscal dado el estrecho margen en los gastos. Estas medidas van más allá del programa del FMI y pretenden mostrar el compromiso de atajar el talón de Aquiles de esta economía.

El Gobierno también está haciendo frente a la delicada situación de las empresas públicas, especialmente las de Energía. Se emitió un bono para pagar los atrasos millonarios de la deuda que registraban. Por otro lado, también se van a introducir mejoras en la gestión de tesorería para zanjar la acumulación de deudas. También se ha creado un organismo encargado de supervisar las State Owned Enterprise (SOE). Con todo, la situación de las SOEs es aún muy precaria, ya que hasta la fecha no se ha hecho nada al respecto. Este es sin duda, otro talón de aquiles del Gobierno de Ghana.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS  2016 2017 2018 2019*
PIB
PIB (MUSD a precios corrientes) 42.788 47.015 51.619 68.258**
Tasa de variación real (%) 3,7 8,4 6,3 8,8
Tasa de variación nominal (%) 9,1 9,9 9,8 4,7
INFLACIÓN
IPC media anual (%) 17,5 12,4 9,8 9,1
IPC fin de período (%) 15,4 11,8 8,0 8,7
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) 25,50 21,00 20,00 17,00
Fin de período (%) 25,50 20,00 17,00 16,00
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x 1.000 habitantes) 28.208 28.300 29.600 30.200
Población activa (x 1.000 habitantes) n.d. n.d. n.d. n.d.
% desempleo/población activa n.d. n.d. n.d. n.d.
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB -9,3 -6,0 -6,4 -5,6
DEUDA PÚBLICA
en M USD 31.406 33.757 36.288 42.320
en % de PIB 73,4 71,8 70,3 62,0
EXPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD 11.137 13.752 13.889 15.670
% variación respecto a período anterior 7,5 23,5 1,0 12,8
IMPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD 12.910 12.684 13.664 13.863
% variación período anterior -4,1 -1,8 7,7 1,5
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD -2.098 1.068 1.779 1.807
en % de PIB -4,9 2,3 3,4 3,2
SALDO CUENTA CORRIENTE
en MUSD -2.553 -2.643 -2.677 -2.035
en % de PIB -6,4 -5,8 -5,4 -2,9
DEUDA EXTERNA
en MUSD 19.417 19.615 18.222 21.501
en % de PIB 41,3 38,0 35,3 31,5
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en MUSD 1.625 2.471 4.322 3.172
en % de exportaciones de b. y s. 19,3 7,3 5,4 4,3
RESERVAS INTERNACIONALES
en MUSD 4.862 5.491 5.909 5.631
meses de importación de b. y s. 3,5 2,8 2,4 2,7
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en MUSD 2.241 3.367 3.097 3.431
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual 3,91 4,45 4,60 5,35
fin de período 3,92 4,52 4,82 5,35

Fuente: FMI, Banco de Ghana
Última actualización junio 2019
2019*: Los datos son estimaciones del FMI

** Cambio de la base del PIB en 2019

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Principales objetivos de política económica

El Gobierno del NPP incluía en su programa de gobierno un ambicioso plan de reindustrialización para atajar las grandes lacras de la economía: el desempleo y los bajos estándares de vida. Uno de estos planes es el denominado un distrito una fábrica, teniendo en cuenta que existen 216 distritos del país. Se trata sin duda de un objetivo que es poco probable se pueda cumplir al menos en esta legislatura. Pero, además, para conseguir este es imprescindible contar con las infraestructuras necesarias, lo que conlleva a su vez inversiones millonarias.

Otro de los grandes programas es el denominado “Planting for Food and Jobs Programme” cuyo objetivo es disminuir la dependencia en la importación y mejorar la balanza comercial, que a su vez depende de la puesta en práctica exitosa de la iniciativa “OneVillage-One dam” cuyo objetivo último es evitar la dependencia del agua procedente de la lluvia

También el nuevo Gobierno tiene como objetivo mejorar el clima de negocios, como condición previa para espolear al sector privado en quien confía sacará adelante al país. Sin duda, hay mucho que mejorar al respecto y no se ven claros signos aún, ya que está aplicando política de contenido local en los sectores del petróleo, aduanas y tráfico marítimo.

El nuevo Gobierno reconoció al poco de llegar al poder la deuda de las empresas públicas energéticas de 2.500 millones de dólares. A finales de 2017 se emitió un bono de 1.000 M$ para atajar la deuda. Seguierán sucesivos emisiones hasta la totalidad de la deuda, previsiblemente durante 2018 .

El Gobierno parece comprometido, en línea con su compromiso de consolidación fiscal con el FMI, en limitar los gastos. El Presupuesto para 2018 recoge medidas para revisar y controlar la nómina de los funcionarios, si bien serán limitados ya que es muy previsible la oposición de los sindicatos. Otras prioridades de gasto se centran en promover el sector privado, especialmente con planes como el de “Un Distrito una Fábrica”. Otro de los grandes objetivos, respaldado por el FMI es lograr una mayor recaudación fiscal. Los escasos éxitos alcanzados hasta la fecha han obligado al ejecutivo a lanzar una nueva batería de medidas que habrá de debatir el Parlamento en la segunda mitad de 2018. 

La reducción de la inflación no es más que un reflejo de ambas medidas de política fiscal y monetaria: consolidación fiscal, no recurso a la monetización y política monetaria restrictiva, lo que con todo ha permitido una bajada muy sustancial de los tipos de interés del 28% en 2014 a un 17%.

 

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Previsiones macroeconómicas

Todos los años los presupuestos ghaneses contienen la previsión gubernamental sobre cuatro variables el año siguiente: crecimiento del PIB real, inflación, saldo público y reservas. El Gobierno no acierta sobre ninguna de las cuatro variables desde 2012 incluido. Tampoco lo han hecho otros analistas (FMI, BAfD, EIU). Además rara vez coinciden las previsiones. Y ni a corto ni a medio plazo.

En consecuencia, lo más prudente es no dar cifras. Si, por algún motivo, alguien necesita imperiosamente darlas, aun a sabiendas de que luego no se parecerán a la realidad, que acuda a los datos del FMI y, en especial, a las "consultas del artículo IV" ("Article IV Consultation-Staff Report"), que son la descripción más completa de la economía local (más completa, no más real).

Con todo, todas las fuentes apuntan a que Ghana está por la senda de la recuperación ortodoxa de todos sus indicadores económicos: el déficit público se está reduciendo y lo mismo puede decirse del déficit por cuenta corriente, con una reducción importante, favorecido por las exportaciones de oro, y petróleo, cuya subida de precio en los mercados internacionales ha mejorado la relación de intercambio, y algo menos por el cacao.

Menor déficit exterior repercute en una moneda más estable y en una caida importante de la inflación. De hecho, tras un periodo de fuerte depreciación del cedi, la cotización de la moneda local parece haber encontrado cierta estabilidad en 2019, un aspecto que sin duda se ha visto influido positivamente por la mejora de las perspectivas macroeconómicas, la reducción del déficit exterior y la menor inflación.

El Banco Mundial es especialmente optimista con el desempeño económico ya que augura que Ghana será el país que más crezca en 2019 a una tasa del 8,3%.

 

 

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Política fiscal y presupuestaria

La política fiscal es el talón de Aquiles macroeconómico de Ghana. Hay problemas de técnica presupuestaria y problemas de ciclo electoral; en concreto, cada año electoral se descontrola el gasto y a continuación hay que poner el freno.
Ghana arrastra desde hace años sustanciosos déficits fiscales. En 2013 y en 2014 superaron el 10,5% Con el rescate del FMI, y la disciplina correspondiente, pareció un primer momento, que el anterior Gobierno Mahama, logró la reducción del déficit público a un cerca del 5,5% que el FMI recoge en su último informe correspondiente a la tercera revisión del Programa (septiembre 2016) . Sin embargo, los datos desplegados por el nuevo Gobierno sitúan la cifra al 8,7%. Esta diferencia parece haberse debido a un desvío de gastos de cerca de 1.600 MUSD, comprometidos en el último trimestre de 2016 por el anterior Gobierno.
El Gobierno se enfrenta a un complejo encaje de bolillos para conseguir su previsión de crecimiento para 2017 del 6,3%, consiguiendo el objetivo simultáneo de alcanzar el 6,5% de déficit público. Estas previsiones se compaginan con el anuncio de la eliminación de varios impuestos y la rebaja de otros tantos, a la vez que se pretende lanzar una serie de ambiciosas iniciativas, como la construcción de una fábrica por distrito y la ejecución de grandes planes de infraestructuras.

Ingresos

Para estimular la inversión y dar pauta económicas:
• Descuentos fiscales para posicionar a Ghana como un eje (hub) de educación superior
• Conceder incentivos fiscales a jóvenes empresarios menores de 35 años que comienzan sus propios negocios en función de las personas empleadas
• Revisar los actuales umbrales del IRPF para permitir que los que cobren el salario mínimo no tengan que pagar este impuesto
• Introducir un Procedimiento de Comunicación Voluntaria en la Ley de Ingresos de la administración para condonar deudas a aquellos que voluntariamente declaren deudas pendientes.
• Ampliación del National Fiscal Stabilisation Ley (NFSL) y Special Import Levy (SIL) hasta finales de 2019.

Hasta las recientes reformas, uno de los rasgos básicos de la economía ghanesa era que el Estado recaudaba muy poco: un 15% del PIB frente al 20 y el 25% de media en los países de su entorno. Poco a poco Ghana se ha ido normalizando: ahora se encuentra sistemáticamente por encima del 20%. Ha habido dos claves en esta evolución positiva: la revisión de la contabilidad nacional y el aumento de la presión fiscal (llamando, eufemísticamente, movilización de recursos). La "movilización de recursos" se ha aplicado mediante la ampliación de la base fiscal (eliminando exenciones tributarias previas y extendiendo tributos y cargas), aumentando tipos y creando nuevos impuestos. Además, ya en la legislatura empezada en 2013 se procedió a revisar todos los impuestos, lo que ha continuado hasta la fecha. El Gobierno está implantando grandes reformas fiscales como estímulo a las empresas y a la economía
 

Principales ingresos del Estado ghanés 2018

Fuente: Ministry of Finance of Ghana

Todavía el petróleo no es una fuente importante: desde el comienzo de las extracciones en 2011 hasta ahora el Estado ha recaudado una media de 550 millones anuales. (1,4% del PIB; 6,6% de los ingresos públicos). Este montante fue menos de lo previsto debido a la escasa producción del Jubileo, lo cual constituyó un factor importante en el descontrol del déficit. Dada la volatilidad de estos ingresos, las estadísticas se presentan muchas veces haciendo abstracción del sector de los hidrocarburos. Merece la pena destacar en este punto que el mero hecho de que Ghana publique datos sobre ingresos procedentes del petróleo es una medida de buen gobierno que la aleja de otros países africanos.
La mayor fuente de ingresos son los impuestos indirectos (IVA, aranceles, etcétera), lo cual ya es indicativo de la estructura fiscal del país. Por IVA se recauda más que por IRPF o IS; por aranceles, casi lo mismo que por IRPF. Más o menos, por cualquiera de estos conceptos se ingresa el doble que por la AOD o el petróleo. La importancia de la imposición indirecta es común a muchos países menos desarrollados: es más sencillo gravar mercancías en la frontera que crear un sistema moderno basado en impuestos directos.
Una parte decreciente de los ingresos públicos procede de las aportaciones de los donantes. El apoyo presupuestario directo (multi-donor budget support, MDBS,) es la forma de cooperación preferida por el Gobierno ghanés, pero desde 2011 está cayendo como consecuencia de la situación del país; de hecho, en 2013 la UE retuvo el apoyo presupuestario -64 millones de euros- y ha retenido hasta octubre de 2015 la ayuda de 2014, haciéndola depender de los compromisos que asumiera el gobierno con el FMI, y muy en particular, en la erradicación de las nóminas fantasmas.
Como se puede ver en el siguiente gráfico, estructuralmente apenas ha variado la composición de los ingresos; probablemente el mayor cambio sea la pérdida de importancia de las aportaciones de los donantes y la subida de los ingresos derivados de los impuestos especiales y del IVA.
Una de las principales preocupaciones del Gobierno es la movilización de recursos Actualmente se recauda poco dinero vía impuestos, ya que un número importante de la población no contribuye a las arcas públicas. Ghana necesita una mejor regulación para controlar la actividad económica. Por ello el ministro de finanzas Ken Ofori Atta prometía a comienzos de 2018 desarrollar una nueva ley de impuestos para aumentar los ingresos públicos. Sin embargo, hasta la fecha la recaudación extra ha sido mínima. De ahí, que el Gobierno esté trabajando en otra batería de medidas que presentará al Parlamento a finales de julio de 2018.
Sin duda , una de las razones de la baja recaudación de impuestos es la poca confianza que tiene la población en sus dirigentes a razón del elevado índice de corrupción. El ghanés medio siente que los impuestos no se usan para ofrecer mejoras sociales y esta realidad desanima aún más el deseo de contribuir. Cabe mencionar aquí que en aras de ampliar la base fiscal y por tanto la recuadación el Gobierno aprobó una ley de amnistía fiscal “Tax Amnesty Act, 2007” con el objetivo de sumar contribuyentes. Esta Ley permite a los contribuyentes declarar cualquier delito fiscal que pudieran haber cometido sin repercutirles condena ninguna, pero consiguiendo de este modo que figurasen en el sistema recaudatorio, para así en adelante ser gravados y aumentar con ello la recaudación nacional. El periodo para solicitar la amnistía fiscal y registrarse en GRA (Ghana Revenue Authority), la hacienda ghanesa, es limitado, termina el 31 de agosto de 2018.
 

Principales componentes de los ingresos del estado ghanés 2012-2018
 Fuente: Ministry of Finance of Ghana


Gastos
El Estado ghanés al tener mayores gastos que ingresos tiene margen de maniobra reducido, así que resulta fundamental para la consecución de proyectos “venir con la financiación debajo del brazo”. Más aún en el actual momento coyuntural que obliga al Gobierno a no conceder garantía soberana.
La afirmación de que en Ghana se gasta mucho proviene, pues, no de considerar que su nivel de gasto sobre el PIB es exagerado (hasta 2012, en torno al 20% del PIB y desde 2014, casi el 30%), sino de la comparación con lo que ingresa. Simplemente el Estado ghanés gasta más de lo que se puede permitir.
. El Estado ghanés necesita una reforma profunda. A los salarios e intereses de la deuda pública se dedica gran parte del presupuesto. Se puede más o menos afirmar que entre salarios e intereses se va casi el 60% del gasto corriente. Buena parte del resto del gasto corriente tampoco puede ser gestionado libremente porque hay obligaciones legales. Así pues, queda un escaso margen para el gasto discrecional, lo que obliga a acudir a la ayuda exterior para acometer nuevos proyectos. No es de extrañar, pues, que generar capacidad de maniobra fiscal sea prioritario para el Gobierno, lo cual pasa por tres acciones: depuración de las listas de empleados públicos, crecimiento económico y aumento de la presión fiscal.
La negociación con el FMI ha puesto como precondición la eliminación de empleados ficticios, el nuevo Gobierno está realizando campañas de registro de empleados públicos, en las cuales los empleados deben acudir a una oficina de registro en un periodo dado. Los empleados que no acuden a este registro son eliminados de las listas y no se les abona la nómina. Los subsidios, en particular los derivados del petróleo, son una polémica constante entre el Gobierno, la opinión pública y el FMI. La factura que pagaba en 2012 por este concepto el Estado era tal (más de 500 millones de USD), que a pesar de ser año electoral, el Gobierno tuvo que reducirlos en enero para obtener una renovación del apoyo del FMI. Ya en 2014 se hicieron inasumibles a causa de la depreciación de la moneda, ya que el Estado fija el precio de la gasolina en cedis pero tiene que seguir comprándola en el exterior en dólares. De momento, el hundimiento de los precios del petróleo mantiene la situación estable, pero cuando el precio recupere su rango habitual y se una a las recientes subidas de tasas decretadas por el Gobierno a principios de 2016 (y que ya generaron polémica y manifestaciones) es probable que la situación se deteriore.
Para 2018 estas son las siguientes medidas de gastos.
El Gobierno revisará el sistema de pagos para atraer y mantener personal cualificado en el sector público. Se acelerará el despliegue del Human Resource Management Information System que cubrirá a toda la administración pública.
También se asegurará el pago de los salarios a través del Electronic Salary Payment Validation.
 

 

 principales gastos 2.pequeño

 Fuente: Ministry of Finance of Ghana

Los atrasos en los pagos son un problema: el Estado y las empresas públicas ghanesas pagan tarde, lo cual, en un país en el que el interés nominal de los préstamos supera el 25%, es muy preocupante.. Eliminar los atrasos se convirtió en una de las prioridades del Gobierno de Atta-Mills, tanto por su volumen como por sus efectos en la credibilidad fiscal, y a este fin se dedicaron los ingresos por las emisiones de bonos (de 2011. Sin embargo, continúa siendo un problema recurrente.
Saldo presupuestario
Al ser relativamente altos los gastos y escasos los ingresos, el país incurre en déficit público. Además, en Ghana el déficit público contribuye a agrandar el déficit corriente; el país sufre, pues, de déficits gemelos (fiscal y corriente), razón por la cual una de las claves para ayudar a detener la depreciación del cedi ha de ser el control de las cuentas públicas.
En Ghana el déficit público expulsa al gasto privado, ya que buena parte de su financiación se realiza mediante los bancos locales. El Estado necesita dinero, acude a los bancos, éstos prefieren prestar al Estado que a inversores privados y el Banco de Ghana a su vez presta a los bancos para que éstos puedan hacerlo al Gobierno. Al final, el déficit es monetizado y genera inflación, por lo que actuando sobre el déficit se atajan varios problemas macroeconómicos; de ahí que, entre otras cosas, el control del déficit a principios de la legislatura del 2012 contribuyera a frenar la depreciación del cedi, lo cual a su vez contribuyó a ralentizar la inflación. La contención de la inflación tuvo tres efectos positivos sobre el control del déficit: al fijar las expectativas inflacionistas en niveles más bajos, se detuvo durante un tiempo la depreciación del cedi, por lo que los inversores extranjeros encontraron más atractivas las emisiones ghanesas y demandaron una menor prima; como consecuencia de lo anterior, bajaron los tipos de interés nominales y la carga de intereses de la deuda; y, por último, al haber una estrategia anti inflacionista medianamente creíble, los inversores han aceptado emisiones a medio plazo, de modo que el Estado no se ve en la obligación de refinanciarse continuamente, por lo que los bancos locales disponen de más fondos para prestar al sector privado. Desde 2014, desgraciadamente, el cuadro es justo el contrario. El FMI insistió mucho en este aspecto, pero el Gobierno de Mahama a mediados de 2016 aprobó una ley donde se permite que el Gobierno se financie por el Banco de Ghana hasta un 5% del déficit.
Deuda pública
El siguiente gráfico es muy ilustrativo para analizar el nivel, la evolución y la composición de la deuda pública ghanesa. Hasta la última condonación, en 2006, la deuda pública de Ghana estaba en manos fundamentalmente de acreedores extranjeros (barra roja). La condonación redujo el nivel y cambió la composición: como se puede ver, desde aquel año la deuda está dividida a partes más o menos iguales entre tenedores extranjeros y nacionales. Esto es el resultado de la monetización del déficit de la que se viene hablando: el Banco de Ghana imprime dinero para que los bancos comerciales adquieran la deuda del Estado, así que estos se convierten en los principales acreedores. Con todo en 2015 y en 2016 el Gobierno ha conseguido colocar hasta la sexta emisión de eurobonos desde 2007 por valor de un millardo de dólares, eso sí a un 10,75%. La gran demanda internacional de estos eurobonos, unidos a su empleo en la refinanciación de la deuda doméstica con vencimiento a corto plazo, redujo el volumen de deuda doméstica del 30,5% del PIB en 2014 al 29% en 2015 y en 2016 se incrementó al 33,90%. La deuda pública total de Ghana a finales de 2017 se sitúa en el 68% del PIB. El Fondo Monetario Internacional advierte de la situación de riesgo en la que Ghana se sitúa, pudiendo llegar al punto en que no sea capaz de responder a la deuda. Estos altos índices traen consigo otros problemas como puede ser el alto interés que el Estado ghanés tiene que pagar para poder seguir endeudándose.
 

Deuda pública de Ghana 2019

Fuente: FMI

Uno de los principales objetivos del programa del FMI es la contención de la deuda pública. La deuda pública en 2017 alcanzó un 73% y a un 70,3 en 2018. Se prevé que para 2019 la deuda alcance un 62%. Esta cifra es el resultado de cambios en la contabilidad nacional, por la que el PIB ha aumentado su valor anual. Siendo el denominador de muchos indicadores, la deuda está también afectada. Incluso con esta rebaja por actualizaciones estadísticas, esta cifra en sí es aún preocupante, ya que las características de la economía ghanesa aconsejan ratios inferiores al 60%. 

 

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Política monetaria

El Banco de Ghana es orgánicamente independiente, pero claramente se alinea con el Gobierno en la consecución de sus objetivos de política económica aunque el Banco de Ghana es de los pocos bancos de países menos desarrollados con un objetivo de inflación. En la práctica no ha sido capaz de lograr la credibilidad buscada y de su falta de ambición se ha derivado la necesidad de tipos de interés reales altísimos. De hecho, sería conveniente que el Banco modificara su política y la hiciera más acorde con la que se ha practicado o practica en otros países (por ejemplo, anunciando objetivos a medio plazo en lugar de anuales o mejorando su transparencia).

Los principales problemas estructurales de la política monetaria ghanesa están íntimamente relacionados con la política fiscal. Son los siguientes:
1) La monetización del déficit. Ya se ha explicado anteriormente: el Estado gasta más de lo que ingresa y le pide a los bancos comerciales el dinero para pagar sus deudas, que lo obtienen del banco central, el cual "imprime" dinero fresco, creando inflación.
2) El bloqueo parcial del canal crediticio. La política monetaria se transmite con dificultad al lado real de la economía: los bancos no prestan tanto a las empresas y particulares como querría el Banco de Ghana (a pesar del control que tiene el Estado sobre el sistema financiero) y desde luego no lo hacen a tipos cercanos al de referencia, El crédito al sector privado representa en Ghana un porcentaje del PIB mucho más pequeño que en otros países de la zona y del Áfricasubsahariana (no llega al 15%, frente a una media que roza el 20%, y disminuye o se muestra estable mientras que la tendencia general es al alza). Las empresas de la Asociación de Industrias Ghanesas citan siempre los problemas de crédito (acceso y/o coste) como una de las primeras trabas a la hora de hacer negocios, muy por encima de otros problemas como la falta de suministro eléctrico. Además, el acceso al crédito es dual: mucho más fácil para las grandes empresas que para las pymes, muchas de las cuales quedan directamente fuera del sistema financiero formal. Las razones por las que no prestan son fundamentalmente dos: el efecto expulsión y el porcentaje de préstamos incobrables.
a) Efecto expulsión. las necesidades de financiación del Estado son tan grandes y el ordenamiento y la práctica jurídica mercantil tan primarios, que al final los bancos prefieren prestar al Estado que al sector privado, de modo que éste se queda sin crédito o afronta unos tipos elevados.
b) Préstamos incobrables. El porcentaje de préstamos incobrables en Ghana es elevado debido a las deficiencias en el marco regulatorio, a la mala información que proporcionan los prestatarios y al funcionamiento del sistema financiero y los tribunales de justicia. Para cubrirse ante un impago, los bancos no han bajado los tipos de interés de los préstamos tan rápido como el banco central ha bajado los tipos de referencia en los últimos años, por lo que la brecha es significativa y ha “aislado” a los prestatarios de los impulsos del banco central.
3) La depreciación del cedi. Las razones estructurales de la tendencia natural del cedi son fáciles de explicar: una inflación muy alta y mayor que la de sus socios y el déficit corriente. Puesto que no parece que se estén poniendo en marchas las medidas para atajar ni uno ni otro, los operadores deben contar con que en Ghana se producirán recurrentemente crisis cambiarias, que serán seguidas de periodos de mayor o menos estabilidad de la moneda. La depreciación fue especialmente virulenta en 2014, de hasta un 40%, y sufrió una gran volatilidad durante el primer semestre de 2015. La moneda ha ido depreciandose año a año. En 2018 se depreció un 11%. Se prevé que para el 2019 se deprecie un 9%. A junio de 2019 se cambia ya 1 euro por 6 cedis. Esta depreciación del cedi frente a las principales divisas internacionales, incrementa la deuda pública ghanesa ya que una gran parte de la misma está denominada en dólares, y repercute en la inflación al ser un país muy dependiente de las importaciones. 

 

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Navegar por las diferentes políticas ghanesas puede ser complicado. En cualquier caso, aunque las políticas y anuncios se suceden, es innegable que ni este Gobierno ni el anterior muestran ningún celo liberalizador o privatizador. No hay defensa de la competencia.

El discurso político ghanés aparece cargado de conceptos proteccionistas como "contenido local" y el "apoyo a las industrias locales". En 2013 se promulgó la primera ley de contenido local, para la industria de los hidrocarburos, que ha generado mucho malestar en la comunidad internacional. No solamente la norma puede tener efectos negativos sobre una industria naciente (que además es pequeña), sino, sobre todo, causa alarma en relación con la deriva futura que podría tener la política microeconómica: ahora son los hidrocarburos, mañana probablemente las telecomunicaciones y, seguramente, la minería. En 2017 se presentó al Parlamento una nueva ley de petróleo "downstream" que pretende excluir la participación de las empresas extranjeras en el sector si bien sin efectos retroactivos. También la ley de inversiones exteriores (la ley del GIPC) que el anterior Gobierno aprobó en 2013 y que subió los umbrales para creación de empresas, el nuevo Gobierno con su discurso a favor del sector privado a reformar la ley para convertir al país más "business friendly".

En particular, estos son los nuevos programas que quiere desarrollar el Gobierno durante 2018:

Programa Akufo-Addo para la Transformación Económica (AAPET)

Este programa a través de la movilización y conjugación de inversiones, públicas, privadas y PPP modernizará y transformará la agricultura, desarrollará conexiones y acelerará la industrialización de la economía, desarrollando importantes proyectos de infraestructuras que apoyarán las zonas agrícolas y la agenda industrial del Gobierno.

El programa tiene previsto:

• Fomentar las inversiones en el plan • Planting for Food and Jobs
• Eliminar tasas en algunos equipos y maquinaria de procesamiento agrícola
• Apoyar el desarrollo de start-ups de la agroindustria a través del establecimiento de una facilidad que otorgue financiación subvencionada
• Establecer un fondo de 400M GHC para financiar agricultura sostenible y seguros agrícolas.

 

Iniciativas para el sector financiero

Con el fin de lograr un sector financiero eficiente con instrumentos de financiación innovadores y a largo plazo que apoyen el desarrollo económico, el Gobierno diseñará diseñará una nueva estructura financiera a través de:

• Lanzamiento del nuevo banco nacional de desarrollo, con capacidad para movilizar capital privado haia la transformación agrícola e industrial entre otras.
• Reestructurar el “Ghana infrastructure Investment Fund” (GIIF) con la capacidad de movilizar capital extranjero para el desarrollo de infraestructuras críticas usando un modelo del sector privado
• Mejorar la capacidad del “Ghana Exim Bank” para apoyar la exportación desde los sectores agrícolas e industriales

Iniciativas para el sector energético

El Gobierno quiere que el recibo de la luz se mantenga a un precio asequible para los consumidores, especialmente el sector industrial y las pymes. Para ello pretenden hacer reformas durante dos años. Para aliviar el recibo de los más pobres la actual clasificación en 4 tramos se reducirá a consumidores “lifeline” y consumidores non-lifeline. El Gobierno recomendará a PURC reducciones en las tarifas eléctricas.
 

Por tanto, parece que el nuevo gobierno de Akufo-Ado está yendo en la dirección correcta: está atajando la deuda de las empresas públicas energéticas con la emisión de bonos, quiere modificar la ley de inversiones para hacer el país "business friendly", está determinado en industrializar el país con varios programas como el de Un distrito, una fábrica...No queda más que esperar que esta nueva política se traduzca en un auténtico respaldo al sector privado

 

 

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