Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Según el Banco de Guatemala, los sectores de la economía que más aportaron al PIB en 2019 fueron el comercio (18% del PIB), la agricultura, ganadería, caza, silvicultura, pesca (9,7%), las actividades inmobiliarias (9%).

Guatemala es todavía una economía con gran dependencia de la agricultura y tiene un importante porcentaje de sus tierras destinadas a la producción forestal. Los cultivos de café, azúcar, banano (plátano), palma africana y cardamomo son especialmente pujantes y la ganadería bovina, que fue muy importante en su momento está en proceso de recuperación.

La actividad de explotación de minas y canteras tiene una participación de 0,8% en el PIB y en 2019 experimentó un descenso de alrededor del 36% en 2018 debido principalmente a la suspensión de las operaciones de la minera San Rafael. Guatemala produce petróleo y minerales metálicos (oro, plata y níquel), aunque existen un alto potencial en este sector, pues hay contratos de exploración pendientes de concretar y algunas actividades mineras que no han podido desarrollarse. En 2019 se recuperó con una tasa de crecimiento del 7,9%.

Se estima que la industria manufacturera ha experimentado un crecimiento del 3,1% en 2019, similar al registrado el año anterior y ligeramente inferior al total de la economía.

El sector de la construcción que aporta el 4,4% al PIB, ha sido tradicionalmente un sector con un crecimiento superior al resto, generando un efecto multiplicador en el resto de sectores de la actividad económica (entre ellos el sector eléctrico, la seguridad privada, el saneamiento de aguas y transporte). La tasa de variación positiva fue del 8,3%, muy superior a la del año anterior. Cabe destacar una creciente construcción de edificaciones por parte del sector privado, derivada de la mayor demanda del mercado y de los precios más estables de los materiales de construcción.

El valor agregado del comercio al por mayor y al por menor tiene una participación de 18% en el PIB, con una tasa de crecimiento positiva de 3,6%, prácticamente igual que la registrada el año anterior.

Las actividades inmobiliarias con un peso relativo de 9% del PIB, mantuvo un crecimiento de superior a la media del 4,5%, en línea con la evolución del año anterior, como consecuencia de una mayor oferta de viviendas nuevas destinadas a alquiler.

Las actividades financieras y de seguros es un sector en claro auge en el país, con un peso relativo de 3,8% y con una tasa de crecimiento superior a la media de la economía de más del 7%. Guatemala dispone de un sistema financiero relativamente importante que no se ha visto afectado por los vaivenes internacionales ni la coyuntura política tan inestable. Los principales bancos comerciales del país figuran entre los primeros en solvencia, rentabilidad y volumen de la región centroamericana.

El sector de información y comunicaciones que aporta el 4,7% creció un 3,1% en 2019.

El sector del transporte y almacenamiento con un peso relativo de 2,7% en la economía, protagonizó un crecimiento de 3,1% en 2019, por debajo del año anterior y de la media de la economía. Aunque Guatemala desempeña un creciente rol como punto de entrada de productos importados. El comportamiento de estos sectores estuvo influenciado por la moderada aceleración de la economía mundial, una leve subida de la demanda externa y por el incremento de la demanda interna.

En cuanto al sector de suministro de electricidad, agua y servicios de saneamiento que aportan un 2,8% al PIB, es el único sector que ha tenido una caída del 0,6%. Esto se debe a las menores inversiones que desde mediados de la década se venían haciendo en el sector de generación eléctrica que crearon una importante oferta de recursos energéticos que redujo las licitaciones para cubrir la demanda y a pesar de la necesidad de ampliar las redes de agua corriente y saneamiento, en especial en las zonas ubicadas en el interior del país.

Las actividades de enseñanza y servicios de salud con un peso del 3,5% y 2,4% respetivamente tuvieron crecimientos dispares del 1,1% y 4,5% respectivamente.

Las actividades de servicios administrativos y las actividades profesionales con una participación del 3,5% y 2,5% respectivamente crecieron por encima de la media en un 4,7% y 5,4% respectivamente.

En lo que concierne a otras actividades de servicios con una participación de 4% en el PIB, la tasa de crecimiento de 2,1% es resultado del moderado crecimiento de la demanda intermedia de las actividades industriales y agropecuarias.

Por último, en lo que respecta a la actividad de la administración pública y defensa, con un peso relativo del 4% del PIB, tuvo un 2,4% de crecimiento. El estado es pequeño y con muy poca capacidad de inversión.

En cuanto al PIB por componentes del gasto, destaca sobre todas las partidas del consumo privado que representa el 88%. Respecto a las otras partidas, la formación bruta de capital fijo supuso un 14,4% del PIB, la variación de existencias un 1,6%, el consumo público un 10%, las exportaciones un 20,3% y las importaciones un 34,3% del total.

En 2019 las importaciones y exportaciones han experimentado un aumento del 1,1% y 1,8% respectivamente. 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD Y POR COMPONENTES DEL GASTO (%) 2016 2017 2018 p/ 2019 pr/
POR SECTORES DE ORIGEN
Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca 9,9% 9,9% 9,8% 9,7%
Explotación de minas y canteras 1,7% 1,2% 0,8% 0,8%
Industrias manufactureras 14,3% 14,2% 14,2% 14,1%
Suministro de electricidad, agua y servicios de saneamiento 2,8% 2,9% 2,9% 2,8%
Construcción 4,2% 4,2% 4,3% 4,4%
Comercio al por mayor y al por menor; mantenimiento y reparación de vehículos 18,1% 18,1% 18,0% 18,0%
Transporte y almacenamiento 2,7% 2,7% 2,7% 2,7%
Actividades de alojamiento y de servicio de comidas 2,9% 2,9% 3,0% 3,0%
Información y comunicaciones 4,6% 4,7% 4,7% 4,7%
Actividades financieras y de seguros 3,7% 3,7% 3,7% 3,8%
Actividades inmobiliarias 8,8% 8,8% 8,9% 9,0%
Actividades profesionales, científicas y técnicas 2,4% 2,4% 2,5% 2,5%
Actividades de servicios administrativos y de apoyo 3,5% 3,5% 3,5% 3,5%
Administración pública y defensa; planes de seguridad social de afiliación obligatoria 4,0% 4,0% 4,0% 4,0%
Enseñanza 4,0% 4,0% 3,9% 3,8%
Actividades de atención de la salud humana y de asistencia social 2,4% 2,4% 2,4% 2,4%
Otras actividades de servicios 4,0% 4,0% 4,0% 4,0%
 Impuestos netos de subvenciones a los productos 6,0% 6,1% 6,2% 6,3%
TOTAL 100% 100% 100% 100%
POR COMPONENTES DEL GASTO
CONSUMO 98% 98% 98% 99%
Consumo Privado 88% 88% 88% 88%
Consumo Público 10% 10% 10% 10%
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 14% 14% 14% 14%
Var. existencias 0% 0% 0% 1%
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 22% 22% 21% 20%
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 34% 34% 34% 34%
TOTAL 100% 100% 100% 100%
 Fuente: Banco de Guatemala    p/ Cifras preliminares y py/ Cifras proyectadas   Última actualización: mayo 2020

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La economía de Guatemala depende significativamente del ciclo estadounidense por medio de las exportaciones, la entrada de inversión y las remesas de emigrantes. Así, la buena marcha de la economía estadounidense los últimos años ha permitido que el país haya podido mantener cifras de crecimiento estables. El Gobierno mantiene una política fiscal conservadora y una política de endeudamiento prudente, así como una política monetaria que busca cumplir con la meta de inflación (entre el 3% y el 5%), con un tipo de cambio flexible que facilita el ajuste económico. Pese a esta solidez macroeconómica, casi el 60% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, con una tendencia ascendente en los últimos 15 años.
 
PIB: El Banco Central de Guatemala (Banguat) estima que en 2019 el crecimiento real del PIB fue del 3,8%, 6 décimas por encima del crecimiento del año anterior, gracias al dinamismo del consumo privado y a una ligera recuperación de la inversión. Las remesas superaron en 2019 el 13% del PIB, y su continuo crecimiento (13,4% en 2018 y 13,1% en 2019) se encuentra detrás del buen comportamiento del consumo privado.  
 
En 2020, las medidas adoptadas para paliar el impacto de la epidemia de Covid-19 tendrán un impacto notable sobre la actividad económica de Guatemala. El FMI prevé un crecimiento real del PIB del -2% para 2020 y del +5,5% para 2021 y el Banco Mundial estima una caída del PIB del 1,8% en 2020 y un crecimiento del +4,4% en 2021. El Banguat, por su parte, ha previsto una contracción del PIB de entre el 1,5% y el 3,5% para 2020, que daría paso a un crecimiento positivo de entre el 2% y el 4% en 2021. 
 
La mayoría de organismos especializados coinciden en que, durante la actual crisis sanitaria, los factores externos podrían tener un impacto negativo superior sobre la economía guatemalteca que los internos. Así, la recesión económica que experimentará Guatemala en 2020 se deberá en mayor medida al empeoramiento de la relación real de intercambio por el descenso en los precios internacionales de diversas commodities exportadas por Guatemala y al descenso en los flujos de inversión internacionales debido a la incertidumbre a nivel mundial. No obstante, determinadas características de este país, como su ortodoxia macroeconómica y fiscal, su elevado porcentaje de población joven, o incluso la gran incidencia de la economía informal, incrementan su capacidad de adaptación a la situación actual y reducen los riesgos. Prueba de ello es que el FMI espera que Guatemala sea la economía menos afectada en la región por la crisis sanitaria del Covid-19. En esta línea, el Gobierno de Guatemala se apresuró en marzo en adoptar una amplia batería de medidas que incluyen ayudas a las familias más desfavorecidas, una ampliación de los recursos sanitarios, una reducción de los tipos de interés de referencia del banco central, y una ampliación en los plazos para hacer frente a las obligaciones tributarias. Las actividades económicas no esenciales han estado siempre permitidas -con la excepción de la restauración y el transporte público-, si bien se ha exigido que se cumplan una serie de condiciones de prevención e higiene.
 
Más allá de la actual coyuntura económica, Guatemala ha experimentado en los últimos años un descenso en su crecimiento potencial debido fundamentalmente a dos factores. Por un lado, y a pesar de haberlo ratificado, Guatemala no ha aplicado en la práctica el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre los derechos de los pueblos indígenas. Este Convenio obliga a realizar consultas no vinculantes entre la población indígena antes de la ejecución de proyectos que puedan afectar al territorio de dicha población. La no aplicación en la práctica de dicho Convenio ha supuesto que los tribunales guatemaltecos paralicen algunos proyectos de inversión, principalmente en el sector minero y de generación de electricidad. Por otro lado, las investigaciones de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y sus repercusiones sobre la estabilidad política incrementaron las dudas de los inversores internacionales sobre el país, y redundaron en una paralización en la adjudicación de proyectos de la Administración guatemalteca que lastró claramente los niveles de inversión pública. Así, la Formación Bruta de Capital Fijo ha pasado de un 19,1% del PIB en promedio entre 2001 y 2008, a un 14,7% del PIB desde el año 2009. La finalización del mandato de la CICIG en septiembre de 2019 y, en especial, la llegada del nuevo gobierno en enero de 2020, podría dar paso a un cambio en esta tendencia.
 
Inflación: La inflación se situó en 2019 en el 3,4%, y para 2020 el FMI proyecta una inflación del 1,8% en línea con el descenso en la actividad económica. A 31 de julio de 2020, no obstante, la inflación interanual ascendía al 2,88% según el Banguat.
 
Sector externo: Las exportaciones experimentaron un crecimiento del 1,8% en 2019, mientras que las importaciones crecieron el 1,1% durante el mismo periodo. Este hecho, unido a la mayor entrada de remesas (aumentaron un 13,1% en 2019, superando los 10.508 M$), condujo a un superávit de la balanza por cuenta corriente del 2,4% a pesar del déficit comercial. 
 
Para 2020, el Banguat ha previsto una contracción de las exportaciones del 10% y de las importaciones del 9%. Las remesas de emigrantes crecerían un 1%. Entre enero y agosto de 2020, no obstante, las remesas han registrado un crecimiento interanual del 2,2%, recuperándose de la contracción registrada entre marzo y mayo con crecimientos interanuales del 9,2% en junio, del 13,8% en julio y del 7,1% en agosto.
 
La inversión extranjera directa creció apenas un 0,4% en 2019 para situarse en los 998 M$ en 2019, una cifra muy inferior a los 1.442 M$ de 2014. 
 
La posición externa de Guatemala es relativamente sólida en la actualidad, con un nivel de reservas monetarias internacionales elevado. En particular, las reservas monetarias internacionales crecieron casi un 16% en 2019, hasta situarse en 14.789 M$, equivalentes a 8,9 meses de importaciones.
 
Sector público: En lo referente a las cuentas públicas, en el año 2019 el déficit público aumentó ligeramente hasta el 2,2% del PIB, frente al 1,8% de 2019. Para 2020 el Banguat prevé que el déficit público aumente hasta el 6% del PIB como consecuencia del descenso en la actividad provocado por la crisis sanitaria. El proyecto de presupuesto de 2021, presentado al Congreso el 2 de septiembre, implicaría un déficit de en torno al 5% del PIB.
 
Deuda pública: La deuda pública total acabó el año 2019 en niveles muy moderados, del 26,6% del PIB, en línea con las cifras de 2014, cuando ascendía al 24,8%. No obstante, la deuda total sobre los ingresos públicos totales rozaba el límite de lo prudente, al situarse en torno al 237%, siendo el valor crítico 250%. A día de hoy la deuda pública podría haber sobrepasado ya el 30% del PIB, y el proyecto de presupuesto de 2021 contempla la financiación del 32% del gasto vía deuda. Así, a finales de 2021 la deuda pública supondría el 34% del PIB y el 284% de los ingresos públicos totales previstos en el proyecto de presupuesto.
 

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

INDICADORES ECONÓMICOS 2016 2017 2108 2019
PIB
PIB (M$ a precios corrientes) 66.227 71.787 73.305 76.887
Tasa de variación real (%) 2,7% 3,0% 3,2% 3,8%
Tasa de variación nominal (%) 6,9% 8,4% 2,1% 7,4%
INFLACIÓN
Media Anual (%) 4,45% 4,42% 3,75% 3,70%
Fin de período (%) 4,23% 5,68% 2,31% 3,41%
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) 2,98% 2,75% 2,75% 2,75%
Fin de periodo (%) 3,00% 2,75% 2,75% 2,75%
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x 1000) 16.548 16.924 17.302 17.690
Población activa (x 1000) 6.809 6.749 7.022  
% Desempleo 2,4 2,3 2,8 2,8
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB -1,1% -1,4% -1,9% -2,3%
DEUDA PÚBLICA INTERNA
en M$ 8.603 9.843 10.923 11.327
en % de PIB 13,0% 13,7% 14,9% 14,7%
EXPORTACIONES DE BIENES
en M$ 10.449 10.982 10.970 11.176
% variación -2,12% 5,10% -0,11% 1,88%
IMPORTACIONES DE BIENES
en M$ 17.003 18.390 19.674 19.882
% variación -3,62% 8,16% 6,98% 1,06%
SALDO B. COMERCIAL
en M$ -6.077 -6.810 -7.996 -7.972
en % de PIB -9,2% -9,5% -10,9% -10,4%
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en M$ 637 804 595 1.854
en % de PIB 1,0% 1,1% 0,8% 2,4%
DEUDA PÚBLICA EXTERNA
en M$ 8.016 8.183 8.225 9.106
en % de PIB 12% 11% 11% 12%
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en M$ 699 821 706 806
en % de exportaciones 6,7% 7,5% 6,4% 7,2%
RESERVAS INTERNACIONALES BRUTAS
en M$ 9.160 11.770 12.756 14.789
en meses de importación de bienes 6,5 7,7 7,8 8,9
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en M$ 1174 1130 994 998
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual 7,58 7,33 7,50 7,68
fin de período 7,53 7,33 7,72 7,69
Fuente: Banco de Guatemala www.banguat.gob.gt
Úntilma actualización: Mayo 2020

 

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Principales objetivos de política económica

Los principales objetivos de política económica se centran en atender los dos principales retos económicos en el país: atender los desafíos locales (pobreza, jóvenes que no estudian ni trabajan, necesidades en territorios, degradación ambiental) y aprovechar oportunidades globales (mercado global, cadenas globales de valor, mundo digital). Para lograrlo, deberán de incrementar la inversión pública y privada y la carga tributaria algo que tendrá repercusiones en la deuda pública y el déficit de la cuenta corriente, pero principalmente en el aumento de la tasa del PIB, sin arriesgar la estabilidad macroeconómica.

Una de las primeras acciones de la Política Económica radica en la Estrategia de Dinamización de la Economía Local, un Plan de Inversión en Infraestructura para la Urbanización y un Plan de Atracción de Inversiones en Sectores Estratégicos.

El Viceministerio de Desarrollo de la Mipyme es el responsable del impulso del desarrollo económico y local, facilitando por ejemplo los encadenamientos productivos. El Viceministerio de Inversión y Competencia deberá de garantizar la seguridad jurídica de las inversiones reforzando el marco legal con medidas como, por ejemplo, la Iniciativa de Ley de Competencia, cuya aprobación por el Congreso está pendiente, y la implementación de la Agenda Nacional de Competitividad. Y el Viceministerio de Integración y Comercio Exterior es el responsable de fomentar el aprovechamiento de los tratados comerciales en vigor y reforzar la integración regional, trabajando, por ejemplo, en el establecimiento técnico de la Unión Aduanera con Honduras y El Salvador. 

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Previsiones macroeconómicas

Debido a incertidumbre relativa a los cambios políticos y sociales que el país ha estado experimentando desde 2015 las Perspectivas económicas podrían ser mejores en términos generales. Las principales autoridades monetarias y económicas del país destacan una incidencia relativamente negativa de la situación política del país en su desarrollo económico a lo que se ha unido el impacto de la crisis provocada por la pandemia del covid-19.

El comportamiento de varios indicadores de corto plazo de la actividad económica en mayo 2020 como el índice Mensual de la Actividad Económica, las remesas familiares, las importaciones, las exportaciones, la ejecución del gasto público, los agregados monetarios y el crédito bancario al sector privado han mostrado un comportamiento que hacen considerar que la economía se contraerá entre el 0,5% y el 2% este año, según sea el BANGUAT, BID, FMI o BM. Aún así es uno de los mejores comportamientos entre los países de la región centroamericana, todos muy dependientes de la evolución de la crisis en EEUU.

Los pronósticos y expectativas de inflación continúan ubicándose a la baja, tanto para 2020 como para 2021. 

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Política fiscal y presupuestaria

POLÍTICA FISCAL

Dada la urgencia de financiar proyectos gubernamentales en favor del desarrollo de la sociedad (educación, salud, empleo, seguridad, vivienda, infraestructuras...), la necesidad de aumentar la recaudación fiscal, así como la capacidad administrativa del Estado para ejecutar proyectos, se encuentran entre los asuntos de debate más imperantes en Guatemala en materia económica.

Guatemala presenta una estructura fiscal relativamente frágil por diversas razones. Sus ingresos fiscales se encuentran entre los niveles más reducidos (10,6% del PIB) de toda Latinoamérica. Este hecho responde, entre otros factores, al gran tamaño de la economía sumergida, que se estima supera el 70% del PIB, y al elevado fraude fiscal. El ingreso público total se completa con otros ingresos provenientes de donaciones y capital por un total de 3.961 MQ (0,7% del PIB). En segundo término, los gastos públicos corrientes son proporcionalmente elevados: equivalen a un 10,8% del PIB y representan el 80% de los gastos públicos totales. Por el contrario, los gastos de capital, con una mayor incidencia sobre la productividad de la economía, son muy reducidos (2,8% del PIB).

Sin embargo, cabe destacar que la prudencia mantenida a la hora de aprobar gastos de capital ha supuesto que los déficits públicos sean bastante moderados. El déficit público en 2019 se cerró en el 2,3% del PIB.

Para financiar los desequilibrios fiscales, el gobierno ha recurrido a emisiones de deuda domésticas y a préstamos de instituciones financieras multilaterales. En los últimos años, también se han producido emisiones de bonos del Estado en los mercados internacionales.

La deuda pública guatemalteca es reducida (26,8% del PIB en 2019) y además en los últimos seis años apenas se ha incrementado. El bajo nivel de endeudamiento público es el principal aspecto en el que se han fijado las Agencias de Calificación para atribuir a Guatemala sus relativamente positivos “ratings” crediticios actuales. También influyen favorablemente la posibilidad de contar con el apoyo de las instituciones financieras multilaterales y el fácil acceso al mercado doméstico e internacional de bonos.

No obstante, hay dos cuestiones menos positivas a tener en cuenta sobre la situación presupuestaria de Guatemala. En primer lugar, la ratio deuda pública / ingresos públicos es elevada, situándose en la actualidad en torno al 228%. En segundo término, algo más de la mitad de la deuda pública está contraída en dólares, lo que hace al país más vulnerable a una posible apreciación de la moneda estadounidense.

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Política monetaria

POLÍTICA MONETARIA

En Guatemala la implementación de la política monetaria, cambiaria y crediticia se fundamenta en un esquema de metas explícitas de inflación (EMEI), fijadas por el Banco Central, que desde 2013 se ha establecido que debe mantenerse entre el 3% y el 5%. Estos EMEI incorporan el compromiso de la autoridad monetaria de utilizar las facultades que la ley le otorga para alcanzar la estabilidad en el nivel general de precios.

El compromiso del Banco Central con la estabilidad de precios permite que sean mucho más claras las señales en los mercados, que los precios relativos sean más estables y que se reduzca la incertidumbre a mediano plazo, permitiendo moderar las expectativas de inflación de los agentes económicos. Todo esto intenta generar un clima propicio para lograr mayores niveles de inversión, productividad y desarrollo financiero.

La efectividad del EMEI se basa en cuatro pilares fundamentales:

  1. La aplicación de un régimen de flexibilidad cambiaria, el cual permite implementar una política monetaria autónoma e independiente.
  2. La credibilidad en las actuaciones del Banco Central.
  3. La independencia instrumental, que permite disponer de herramientas efectivas de política monetaria con una relación estable respecto de la inflación.
  4. La rendición de cuentas, la transparencia y la comunicación, que permiten fortalecer la credibilidad del banco central.

Fue con la aprobación de la Política Monetaria, Cambiaria y Crediticia en 2005, cuando se concretaron por primera vez los propósitos de adoptar un esquema de metas explícitas de inflación. Bajo este nuevo esquema, la implementación de la política monetaria ha sido consistente, con un régimen de tipo de cambio flexible, con el uso de instrumentos de control monetario indirecto (operaciones de estabilización monetaria, privilegiando las decisiones de mercado), así como con el fortalecimiento de la transparencia en las actuaciones del Banco Central.

Tipos de interés

La tasa de interés ha ido cambiando en función de las prioridades marcadas por las autoridades y la circunstancia económica. En los últimos años se ha venido reduciendo hasta alcanzar el nivel vigente en la actualidad (junio 2020) en el 1,75%.   

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Entre las medidas estructurales adoptadas, es importante señalar el papel del Plan Nacional de Desarrollo K'atun Nuestra Guatemala 2032 aprobado en 2014. Dicho plan busca a largo plazo acelerar el crecimiento económico, reducir la pobreza y la desnutrición, garantizar la seguridad alimentaria, la conservación y uso sostenible de los bosques, entre otros. Los cinco ejes del Plan son los siguientes: Guatemala urbana y rural, Bienestar para la gente, Riqueza para todas y todos, Recursos naturales hoy y para el futuro, y el Estado como garante de los derechos humanos y conductor del desarrollo.

A nivel coyuntura, el Gobierno que tomó posesión en enero de 2020, tiene un plan de gobierno que se compone de cinco pilares:

  • Economía, Competitividad y Prosperidad: busca lograr el objetivo de un mayor crecimiento económico y el aumento significativo de las fuentes de empleo sostenible.
  • Desarrollo Social: alcanzar el objetivo de atender de manera directa y efectiva a los más pobres, impulsando compensadores sociales efectivos y focalizados;
  • Gobernabilidad y Seguridad en Desarrollo: persigue mejorar la gobernabilidad del país para una convivencia en paz y armoniosa, que permita condiciones adecuadas de inversión.
  • Estado Responsable, Transparente y Efectivo: pretende administrar de manera efectiva y transparente las instituciones del Estado para ponerlas al servicio de los ciudadanos.
  • Relaciones con el Mundo: Asegurar el aprovechamiento de las relaciones internacionales, para que además de las buenas relaciones diplomáticas mejore el orden del comercio internacional, turismo, inversión y el trato a nuestros migrantes.

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  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex