Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

 

Por sectores de origen, la agricultura mantiene un peso importante sobre el PIB, llegando al 13,14% en el año 2017. Minería y extracción de petróleo y gas supusieron un 7.57% del PIB indonesio. La industria se sitúa cerca del 20,16% y la electricidad en el 1,19%. La construcción mantuvo un peso superior al 10% del PIB total a precios corrientes en los últimos años, mientras que el sector servicios supone casi más del 40% de la economía.

En cuanto al PIB por el lado de los componentes de gasto, el consumo supuso un 66,4% del total en 2017. La formación bruta de capital fijo tiene un peso del 32,16% tras consolidar su recuperación con respecto al descenso de los niveles en años anteriores. Por último, cabe destacar que la contribución de la demanda externa ha vuelto a ser negativa durante 2017 tras el dato positivo de 2016.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB POR SECTORES DE ORIGEN
(en %, con precios corrientes) 2013 2014 2015 2016 2017
1. Agricultura 13,36 13,34 13,49 13,45 13,14
2. Minería y Extracción P&G 11,01 9,83 7,65 7,21 7,57
3. Industria 21,03 21,08 20,97 20,51 20,16
4. Serv. Electricidad, gas y agua 1,11 1,26 1,21 1,22 1,26
5. Construcción 9,49 9,86 10,21 10,38 10,37
6. Serv. Comercio y hostelería 13,53 13,7 13,57 16,11 15,86
7. Serv. Transporte y comunicaciones 7,5 7,92 8,54 8,14 9,21
8. Serv. Financieros, inmob. y a emp. 7,36 7,39 7,66 8,72 8,75
9. Otros servicios (admón, sociales) 10,52 10,34 11,04 10,01 9,81
TOTAL 100 100 100 100 100

Fuente: BPS Indonesia. Última actualización: Julio 2018.    

PIB POR COMPONENTES DE GASTO
(en %, con precios corrientes) 2013 2014 2015 2016 2017
CONSUMO 55,6 66,7 66,8 67,01 66,4
- CF Hogares 55,6 57,5 57,05 57,56 56,1
- C. Público 0,1 9,1 9,75 9,45 9,1
FBCF 32,3 32,6 32,8 32,57 32,2
- Construcción 27,5 27,6 24,66 24,48 ND
- Bienes Equipo 4,8 3,3 3,27 2,94 ND
VAR. EXISTENCIAS 0,0 1,99 1,38 1,73 1,3
CONTRIBUCIÓN D.EXTERNA -1,8 -1,2 -1,32 0,98 -1,1
Exportaciones Bienes y Servicios 23,3 23,63 19,53 19,08 20,4
Importaciones Bienes y Servicios 25,1 24,42 20,85 18,31 19,2
TOTAL 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0

Fuente: BPS Indonesia. Última actualización: Julio 2018.

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Resumen

Indonesia fue uno de los países de la región que más sufrió la crisis asiática de 1998, con una drástica caída del crecimiento del PIB (-13,1%), pero tras su superación el crecimiento económico has sido muy dinámico. Desde el año 2000, el crecimiento anual medio ha sido superior al 5%, con un mínimo de 3,6% en 2001 y un máximo de 7,4% en 2008. El PIB per cápita ha pasado de 856$ en el año 2000 a 3.858$ en 2017.

Hoy en día Indonesia está clasificado como país emergente de renta media-baja por el Banco Mundial, es el cuarto país más poblado del mundo, y la décima economía del mundo y cuarta de Asia en términos de paridad del poder adquisitivo. La economía goza de una notable estabilidad macroeconómica, la inflación se mantiene controlada, las cuentas públicas están saneadas, y el déficit por cuenta corriente se encuentra en niveles sostenibles. El mayor reto de la economía Indonesia en la actualidad es la creación de puestos de trabajo para absorber su joven y creciente población, mejorar la distribución de riqueza y desarrollar un sistema de bienestar social, lo que precisará de una reforma fiscal que consiga aumentar los ingresos públicos. A este reto se suma la necesidad a corto-medio plazo de evitar el contagio de las crisis que actualmente están sufriendo algunas economías emergentes como Turquía y Argentina. La Rupia está sufriendo presiones depreciatorias contra el dólar y el euro a la vez que ha aumentado el déficit por cuenta corriente, lo que ha llevado a la Ministra de Finanzas a limitar la entrada de ciertas importaciones mediante tres tipos de medidas: impuestos adicionales a las importaciones de más de 1.100 bienes de consumo, prohibición temporal de 6 meses a las importaciones de bienes de capital a las empresas publicas de Electricidad y Petróleo PLN y PERTAMINA, y por último la obligación de mezclar el combustible diésel con 20% de biofuel.  

Principales variables

Crecimiento económico: estable entorno al 5% desde 2014, se ha situado en 5,05% en 2017. El Banco Mundial  esperaba un 5,1% para 2017 y un 5,3% para 2018, gracias al empuje de la inversión en infraestructuras y las exportaciones, mientras que el crecimiento del consumo se ha estabilizado en torno al 5%. Esta tasa es ligeramente a años anteriores debido a la caída del precio de las materias primas de las que Indonesia tiene dependencia, de la desaceleración mundial y especialmente de China como importante socio comercial.

Inflación: controlada dentro de los márgenes marcados por el Banco de Indonesia (4% en 2016 y 3,5% en 2018, con desviación ±1%), en diciembre de 2017 la inflación fue de 3,61%. Contrasta con las elevadas tasas registradas en 2013 y 2014 con cifras superiores al 8% debido a la subida del precio de los combustibles en aquellos años.  

Sector exterior: la cuenta corriente es deficitaria desde 2012, en 2017 el déficit registrado fue de -1,7% del PIB (-17.293 M$), y ha aumentado hasta -3% del PIB (-8.000 M$) en el segundo trimestre de 2018. La principal partida generadora de déficit  son las rentas primarias (-29.647 M$ en 2017) debido a la elevada remuneración al capital extranjero,  y en mucha menor medida el déficit en la balanza de servicios (-7.863 M$). Existe un superávit comercial de bienes creciente (18,892M$ en 2017, +23% vs 2016), que se ha conseguido mediante un mayor crecimiento de las exportaciones que de las importaciones. Este último año supone un cierto cambio de tendencia, ya que el comercio exterior de bienes deja de reducirse, como venía pasando desde 2012. La balanza de productos energéticos de gas y petróleo es negativa desde 2011, año en que Indonesia, a pesar de tener amplias reservas de gas y petróleo, pasa a ser importadora neta (-7.300 M$ en 2017). 

Finanzas públicas: déficit público relativamente estable en torno al 2,5% entre 2015 y 2017, con una carta tendencia al alza en 2017 debido a menor recaudación de los ingresos frente a lo previsto. Eldéficit en 2017 se ha situado por debajo del límite del 3% fijado por las autoridades y el tono de la política fiscal ha sido neutro. La deuda externa sigue una senda ligeramente creciente, pero se mantiene controlada por debajo del 30% del PIB. A finales de 2014, el Gobierno de Jokowi redujo  los subsidios al precio de los combustibles (subidas del precio de combustibles de 30%) lo que ha permitido limitar las importaciones de energía y dotar mayores ingresos públicos para inversión en infraestructuras.  Posteriormente, el bajo precio internacional del petróleo le ha permitido un nuevo ahorro de subsidios, pero aún no se ha alcanzado el objetivo de establecer unos precios de combustibles revisables en función del precio internacional y el tipo de cambio.

Tipo de cambio y reservas: la rupia se mantuvo relativamente estable frente al dólar estadounidense a lo largo de 2016 y 2017, tras 3 años de fuertes depreciaciones. En 2018 se ha reiniciado la senda depreciatoria. El régimen cambiario es flexible, si bien el Banco de Indonesia (BI) interviene en momentos puntuales para evitar una excesiva volatilidad de la Rupia a corto plazo. Por otra parte, las reservas internacionales han crecido gradualmente en los últimos años, en junio de 2018 se han situado en los 119.839 millones $.

Política monetaria: el éxito en el control de la inflación ha permitido una cierta política monetaria expansiva en 2016 y 2017, lo que se tradujo en bajadas sucesivas de los tipos de interés desde niveles superiores al 7% al 4,25%. Además a partir de agosto de 2016 se sustituyó el anterior tipo oficial del Banco de Indoensia (BI) por el tipo de recompra a siete días (reverse repo rate) como referencia de la política monetaria, a fin de conseguir trasladar los aumentos de liquidez de forma más directa al mercado de dinero y a la economía. En 2018 las condiciones monetarias se han visto modificadas por las subidas de tipos en Estados Unidos y las presiones depreciatorias sobre la rupia, que han forzado al BI a aumentar los tipos 125 puntos básicos en loq ue va de año. El tipo actual a septiembre 2018 es de 5.5%.

Calificación crediticia: grado de inversión otorgado a la deuda de Indonesia:  

  •     S&P: BBB - con perspectiva estable
  •     Moody's: Baa3 con perspectiva positiva (mejorada en marzo 2107)
  •     Fitch: BBB (estable) (mejorada en diciembre 2017)

Perspectivas (FMI): positivas, se espera un crecimiento de 5,6% a medio plazo gracias al empuje de la demanda interna, y una inflación controlada en torno a 3,5%, déficit por cuenta corriente ha crecido en 2018 desde niveles de 2% hasta 3% pero se mantiene en niveles sostenible. Posibles riesgos al alza de una subida de precio de materias primas. El principal riesgo a nivel doméstico es la falta de ingresos públicos por insuficiente recaudación de impuestos y mayores necesidades de financiación. 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2013 2014 2015 2016 2017
PIB
PIB (Mill. $, a precios corrientes) 912.524 890.815 860.854 932.256 1.015.539
Tasa de variación real (%) 5,6 5,0 4,37 5,03 5,07
IPC junio          
Media anual (%) 5,90 6,4 7,25 3,45 3,81
IPC diciembre          
Fin de periodo (%) 8,37 8,4 3,4 3,0 3,61
TIPO DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN
Media anual (%) 6,5 7,5 7,5 4,75 4,25
Fin de periodo (%) 7,5 7,75 7,5 4,75 4,25
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (miles) 247.500 252.164 255.462 258.705 263.991
Población Activa (miles) 121.192 122.000 122.380 125.443 127.110
Desempleo (%) 4,34 4,05 4,51 4,12 3,49
DÉFICIT PÚBLICO
Saldo presupuestario (%) -2,3 -2,25 -2,58 -2,46 -2,5
DEUDA PÚBLICA
Deuda en Mill. $ 238.944 230.880 231.368 243.623 ND
Deuda en % de PIB 26,2 26 26,8 27,8 29,2
EXPORTACIONES DE BIENES
Exportaciones en Mill. $ 182.568 176.292 150.284 145.186 168.810
Variación sobre el periodo anterior (%) -3,9 -3,44 -14,8 -3,95 16,27
IMPORTACIONES DE BIENES
Importaciones en Mill. $ 186.631 178.178 142.695 135.652 157.405
Variación sobre el periodo anterior (%) -2,6 -4,53 -19,9 -4,94 16,03
SALDO COMERCIAL (Export FOB, Import CIF)
Saldo en Mill. $ -4.064 -1.886 7.589 12.100 11.405
Saldo en % de PIB -0,4 -0,2 0,9 1,3 1,1
SALDO B. C/C
Saldo en Mill. $ -28.450 -26.232 -17.760 -16.300 -17.293
Saldo en % de PIB -3,1 -3,0 -2,1 -1,7 -1,7
DEUDA EXTERNA
Deuda externa en  Miles de Mill. $ 264,1 292,5 310,7 312,8 335,4
Deuda externa en % de PIB 29,0 32,9 36,1 34,0 33,0
RESERVAS INTERNACIONALES
Reservas en Mill. $ 99.387 111.862 107.708 116.400 130.215
Reservas en meses importaciones bys 5,5 6,4 6,8 7,1 7,0
INVERSIÓN DIRECTA RECIBIDA
IDE neta en Mill. $ 23.282 25.121 19.779 4.542 22.078
TC FRENTE AL DÓLAR
Medio anual 9.929 11.970 13.457 13.307 13.385
Fin de periodo 12.189 12.442 13.795 13.321 13.357

Fuentes: Bank Indonesia, BPS, BM, IMF. Última actualización: Julio 2018.

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Principales objetivos de política económica

El Presidente del Gobierno, Joko Widodo, ha marcado como objetivo alcanzar una tasa de crecimiento del PIB del 7%. Para ello, ha desarrollado un Plan Nacional de Desarrollo a Medio Plazo (2015-19), continuación del existente Masterplan 2010-2021, basado en tres pilares: desarrollar las infraestructuras, incrementar el valor añadido de la industria local y atraer más inversión extranjera.

El plan de infraestructuras del Gobierno implica una inversión de 430.000 millones de dólares y espera generar importantes oportunidades en los próximos años. Con ello se desea mejorar las conexiones entre islas, en particular marítimas, construyendo o mejorando 24 puertos principales y otros pequeños. Respecto a las carreteras, se plantea un objetivo de 1.000 nuevos kilómetros de autopistas. Además, existen numerosos proyectos en el ámbito ferroviario.

En el ámbito de la energía, el objetivo es alcanzar un grado de electrificación del 97%. Existe un plan de construcción de nuevas plantas de generación hasta un total de 35.000 MW, con sus correspondientes líneas y subestaciones. Las tecnologías de generación más utilizadas son carbón y gas, y en menor medida energías renovables. 

En relación con los mercados de bienes y servicios, se anunciaron paquetes de desregulación desde septiembre de 2015 hasta mayo de 2016, con la agilización de trámites y reducción del número de licencias, especialmente en los sectores intensivos en mano de obra y captación, siendo un punto de partida positivo sobre el que profundizar para una mayor liberalización facilitando una moderación de precios y mayor eficiencia en los mercados. En 2017, el gobierno anunció otro paquete de política económica destinado a impulsar la inversión y la mejora de la logística en el país, con medidas como la reducción de costes para los proveedores, la reducción en la restricción de productos y el refuerzo de la autoridad de la ventanilla única INSW, entre otras.

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Previsiones macroeconómicas

Para el año 2018 el Banco Mundial espera un crecimiento del 5,2%, tras la revisión a la baja realizada en junio de 2018 desde el 5,3% previsto anteriormente. Esta corrección se fundamenta en la incertidumbre generada por la guerra comercial a nivel global y a las fluctuaciones en el tipo de cambio que el país está experimentando. A largo plazo, el FMI espera niveles de crecimiento continuados de hasta el 6,5% hasta el año 2022, que consoliden la expansión económica. A pesar de la relativa desaceleración, el motor del crecimiento económico seguirá siendo el dinamismo del consumo interno, responsable del 56% del crecimiento en 2017, y en menor medida la inversión.


En los últimos años el gobierno ha apostado por reforzar la ejecución presupuestaria con una política fiscal expansiva, y un mayor gasto público para incentivar la actividad económica. Las Instituciones Financieras Internacionales, por su parte, han mostrado su preocupación por la ausencia de modificaciones en el presupuesto del país tras las variaciones en el precio de los combustibles y la caída del tipo de cambio.


El déficit presupuestario, que en 2017 se cerró con un 2,5%, podría verse ampliado durante este 2018 debido a la caída del tipo de cambio, que afecta de forma muy negativa a las importaciones estatales de petróleo refinado. Por su parte, la inflación se ha situado en 3,12% en junio de 2018, dentro del objetivo marcado en el 3,5%±1% para el presente ejercicio. Estos niveles suponen un éxito significativo tras la fuerte inflación alcanzada en 2013 y 2014.


En términos de valor, el déficit por cuenta corriente ha revertido en 2017 su tendencia positiva, incrementándose ligeramente frente a los niveles de 2016. En porcentaje con respecto del PIB no se ha producido un cambio relevante, debido principalmente al aumento del PIB de forma paralela al aumento del déficit por cuenta corriente.


Por último, la inversión directa exterior continúa expandiéndose, favorecida en parte por los paquetes de medidas emitidos por el gobierno durante 2016 y 2017, y la esperada continuidad de estas reformas. 

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Política fiscal y presupuestaria

La prioridad presupuestaria de Indonesia sigue siendo la inversión en el desarrollo de las infraestructuras, de acuerdo con el Masterplan de Expansión del Crecimiento y Desarrollo de Indonesia 2011-2025 y el Programa de Desarrollo a medio plazo 2015-2019. A pesar de los ambiciosos planes, el desarrollo no ha sido el esperado hasta la fecha, por la falta de un marco adecuado y de una adecuada financiación y ejecución presupuestaria.

El país cuenta con una relativa estabilidad fiscal y monetaria. En los presupuestos de los últimos años han ido aumentando las partidas dirigidas al gasto social, reflejo de una de las prioridades del Gobierno de reducir la pobreza y proteger a los más desfavorecidos. En cuanto a los subsidios en el ámbito energético, éstos se han ido reduciendo en los últimos años debido a las medidas proteccionistas del presidente Widodo. El gasto público de estos subsidios en 2017 supuso 97.6 trillones de rupias (7.2 mil millones de dólares). En 2016 el Parlamento aprobó los presupuestos del estado para 2017, basados en un crecimiento económico previsto del 5,1%, una inflación prevista del 4%, una producción de petróleo esperada de 815.000 bpd y una previsión del tipo de cambio medio de 13.300 rupias por dólar. En cuanto al sistema impositivo, que cuenta con una reducida capacidad recaudatoria, por debajo del 13% del PIB, las autoridades han señalado el objetivo de transformar la DG de Impuestos del Ministerio de Finanzas en una Agencia Tributaria independiente con mayor capacidad de acción que apoye un mayor desarrollo impositivo.

Los presupuestos del estado para 2018 incluyen un objetivo de déficit fiscal de 2.19% del PIB nacional, inferior al 2.92 % del PIB establecido en el presupuesto estatal 2017 revisado (cifra que está cerca del límite legal de 3 % PIB). A pesar de los cambios que se han producido recientemente, como el aumento en el precio del petróleo y el valor de subvenciones, así como en el tipo de cambio de la rupia indonesia, el Gobierno de Indonesia ha decidido no modificar los presupuestos para 2018. La tasa de crecimiento económico del país está orientada al 5.3 % anual en el presupuesto inicial. Sin embargo, considerando que el crecimiento del PIB en el Q1-2018 de Indonesia solo alcanzó 5.06 %, y que no se espera que la cifra del Q2 muestre una aceleración significativa, se espera que la cifra de crecimiento del PIB alcance el 5.2% anual.

Por otro lado, el gobierno indonesio lanzó su ambicioso programa de amnistía fiscal en julio de 2016. Los objetivos del programa eran mejorar el cumplimiento tributario en Indonesia, aumentar los ingresos tributarios del gobierno y alentar la repatriación de activos extraterritoriales (guardados en secreto en los llamados paraísos fiscales, usando empresas ficticias en las que los inversores pueden disfrutar de bajas tasas impositivas) en Indonesia. El programa estaba diseñado para operar durante nueve meses. El objetivo era ver la repatriación de 1.000 billones de IDR (aprox. 76 mil millones de dólares) en fondos que actualmente están ocultos en el extranjero. Se esperaba que las declaraciones de impuestos generaran IDR 165 billones (aprox.12.5 mil millones de dólares) en ingresos estatales adicionales. El resultado fue la recaudación de 114 billones de rupias, por debajo de su objetivo de 165 billones. Pero según datos de la Oficina de Impuestos de Indonesia, menos de un millón de indonesios se unieron al programa. Para Indonesia, este número significa que la evasión fiscal sigue siendo desenfrenada, lo que implica que el gobierno pierde ingresos fiscales muy necesarios.

Respecto a la deuda pública, y completando el apartado 3.11, hay una clara orientación a financiar el déficit con bonos, siendo previsible una reducción de deuda bilateral exterior en años venideros. Existe también intervención en el mercado de divisas para suavizar la evolución del tipo de cambio, así como compra de deuda pública en el mercado secundario por parte del Banco de Indonesia, permitiendo mayor liquidez y profundidad de los mercados de deuda. No obstante, se ha producido un cierto deterioro en el tipo de cambio frente al dólar estadounidense. Según datos de abril de 2018, la rupia indonesia se aproxima a 14,000 rupias por dólar estadounidense, la posición más débil de la moneda desde mediados de diciembre de 2015. La rentabilidad del bono a diez años descendió a principios de 2015 hasta el 7,25% y en 2018 ha alcanzado el 7,76%.

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Política monetaria

En el ámbito monetario, el objetivo del Banco de Indonesia es lograr una relativa estabilidad de precios, con un objetivo de inflación del 3,5 +/-1% buscando al mismo tiempo un adecuado funcionamiento del canal del crédito para un crecimiento económico sostenible. El Banco de Indonesia utiliza diversos mecanismos como la fijación del tipo de intervención, gestión de liquidez, intervención en los mercados cambiarios (lograr una evolución estable y evitar presiones inflacionistas por el lado de las importaciones, procedentes de la evolución del precio de productos básicos) y control de las entradas de capital extranjero. Desde mediados de 2013 el Banco de Indonesia ha venido incrementando el tipo de intervención para hacer frente a las tensiones inflacionistas y éste ha pasado del 5,75% a finales del 2012 al 7,75% a finales de 2014, volviendo a reducirse desde entonces. Actualmente se sitúa en 4,25%.

También se han reforzado las medidas de supervisión del sistema financiero y de control de capitales. Existe una elevada liquidez en el sistema financiero, no adecuadamente canalizada hacia el sector real. Es deseable una mejora de la política crediticia y de la ratio de eficiencia bancaria. El Banco de Indonesia está impulsando recomendaciones de cara al sector, que faciliten el acceso a la financiación a través de agencias gubernamentales, junto a iniciativas de educación financiera y de impulso y desarrollo de la "financiación islámica" (cumpliendo los preceptos de la Sharia), así como la adopción de tecnologías.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Existen factores positivos que apuntan hacia la continuidad del crecimiento económico en el medio plazo, como el tamaño del mercado interno y del país en la región, el crecimiento de la clase media y consumidora y del poder de compra, los diferentes tipos de recursos naturales y los planes de desarrollo por las necesidades de inversión en infraestructuras para reducir los cuellos de botella existentes mejorando la conectividad y disminuyendo los costes de transporte.

Según el Informe Global de Competitividad del World Economic Forum de 2017-2018, Indonesia ocupa el puesto número 41. Destaca en apartados como estabilidad macro, tamaño del mercado, salud y educación primaria, frente a posiciones más bajas en infraestructuras, instituciones, educación superior, desarrollo financiero, eficiencia en el mercado de bienes, y peores posiciones en eficiencia de la fuerza de trabajo o base tecnológica (que contrasta con una relativamente buena posición en innovación).

No obstante, en el contexto actual el panorama no está exento de desafíos. Los principales riesgos son externos, incluida una reversión de las entradas de capital (por la volatilidad financiera mundial o la incertidumbre en torno a las políticas monetarias y fiscales de los EE. UU.), un menor crecimiento en China y tensiones geopolíticas. El impacto de estos shocks podría ser amplificado por la fuerte dependencia del sector fiscal y corporativo del financiamiento de no residentes (61 % y 33 % de la deuda total, respectivamente). Por el lado positivo, el crecimiento global y los precios de los productos básicos podrían ser más fuertes de lo esperado. Los riesgos internos incluyen la falta de ingresos tributarios, mayores necesidades de financiamiento fiscal debido a las tasas de interés más altas, la incertidumbre política en el período previo a las elecciones presidenciales de 2019 y los desastres naturales.

Desde organismos internacionales como el Banco Mundial se señala la conveniencia de impulsar mejoras en capital humano y sector educativo, capital tecnológico e infraestructuras, mejoras de eficiencia en los sectores productivos, reducción de riesgos y concentración en los sectores extractivos y mejoras en transparencia que impulsen las medidas anti-corrupción existentes. El objetivo es reforzar las bases de un crecimiento económico sólido que permita mayor dinamismo con aumentos del PIB superiores al 7% para acercarse al crecimiento potencial y evitando las trampas en que pueden incurrir los países de renta media por el importante crecimiento de su población.

Entre los programas actuales del Gobierno destaca la prioridad de los planes anunciados para el impulso de las infraestructuras (energía, transporte, medio ambiente) debiendo mostrar a lo largo de la legislatura su compromiso con un marco de adecuado de licitación, financiación y garantías para el avance de los proyectos. Es deseable que se materialicen los planes propuestos y canalizar el gasto público hacia una inversión productiva, como puede ser en educación y formación para el impulso de la productividad, una de las prioridades del Gobierno actual. 

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  • Movilidad Internacional
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