Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Desde la perspectiva de la demanda, el consumo es el principal componente de una economía particularmente abierta al exterior, en la que destacan por su magnitud relativa las exportaciones e importaciones. Desde una perspectiva sectorial, los servicios tienen un peso preponderante.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB por sectores de origen2015201620172018
Agricultura, ganadería y pesca2.2882.5372.6652.322
Industria y construcción92.73898.203106.098106.966
Distribución, transporte y comunicaciones53.69356.54160.86770.668
Admón. pública, educación y sanidad28.54929.59930.21331.519
Otros servicios63.93768.33472.31676.513
Impuestos menos subsidios18.87020.13720.86721.538
Total260.258273.238292.971312.464

Datos en millones de euros. Fuente: CSO Ireland. Última actualización: 16-08-2019 

Año PIB por componentes del gasto
C K G X-M
M€ Cambio (%) M€ Cambio (%) M€ Cambio (%) M€ Cambio (%)
2015 93.172 3,61% 64.382 50,80% 26.829 1,42% 73.153 64,13%
2016 96.908 4,01% 97.645 51,67% 27.780 3,54% 42.353 -42,10%
2017 98.505 1,65% 67.400 -30,97% 28.869 3,92% 94.624 123,42%
2018 101.427 2,97% 73.973 9,75% 30.720 6,41% 107.695 13,81%

Fuente: CSO Ireland. Última actualización: 16-08-2019

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Evolución reciente: principales magnitudes macroeconómicas:

La economía irlandesa viene experimentando una recuperación vigorosa e intensa en creación de empleo. En 2015 el PIB aumentó un 26,3% y el PNB lo hizo un 18,7%, si bien estos registros merecen una explicación específica que se proporciona a continuación. En 2016 el PIB creció un 5,1% y el PNB un 9,6%, mientras que en 2017 el PIB creció un 7,2% y el PNB un 6,6%. En 2018 el PIB creció un 8,2 % y el PNB un 6,5%.

De acuerdo con la explicación proporcionada por el Ministerio de Finanzas irlandés, las excepcionales cifras de crecimiento registradas en 2015 se deben en gran medida a la actividad de un reducido número de grandes multinacionales y son el reflejo de una serie de factores excepcionales con un limitado impacto en la actividad de la economía irlandesa. Los principales canales a través de los cuales estos factores impactan en el PIB son tres. El primero, el 'contract manufacturing', se da cuando multinacionales domiciliadas en Irlanda contratan la producción de bienes a terceros situados en el extranjero, y cuando estos productos son vendidos computan como exportaciones irlandesas. El segundo factor es la relocalización en Irlanda de activos relacionados con la propiedad intelectual o con las patentes, lo que reduce la importación de royalties. El tercer factor sería el incremento de la importación de aviones para la realización de actividades de ‘leasing’ internacional, que genera un incremento sustancial de ingresos que no se acompaña de una creación de empleo significativa.

De hecho, el Instituto Nacional de Estadística irlandés ha desarrollado un nuevo indicador del tamaño de la economía irlandesa, denominado Ingreso Nacional Bruto Modificado (GNI modificado o GNI*, por sus siglas en inglés), que elimina los efectos de la globalización que distorsionan el PIB irlandés, pretendiendo así reflejar una imagen más certera de la situación económica del país. Cabe resaltar que el PIB seguirá siendo el indicador oficial de la actividad económica, mientras que el GNI modificado se utilizará como un indicador complementario.  

El elemento singular más destacable de la evolución reciente de la economía irlandesa viene siendo la fuerte creación de empleo. Tras una situación previa a la crisis que podía considerarse de pleno empleo (en 2007 la tasa de paro se situaba en el 4,6%), la tasa de desempleo se disparó hasta cerca del 15% para empezar a disminuir a partir de la segunda mitad de 2012. El crecimiento del empleo ha venido siendo notable y se ha visto acompañado de una caída de la tasa de paro, que ha disminuido desde algo más del 15% en los primeros meses de 2012 hasta el 5,3% en diciembre de 2018. La creación de empleo lo es fundamentalmente a tiempo completo y afecta a la mayoría de los sectores. En suma, la economía irlandesa se aproxima de nuevo a una situación de pleno empleo estimado en un 5%.

El motor de la recuperación económica fue en un principio el sector exterior, mientras que la aportación de la demanda interna fue inicialmente negativa debido al proceso de consolidación fiscal y de desapalancamiento de los hogares. Sin embargo, desde 2014 la aportación al crecimiento de la demanda interna viene siendo sustancial.

En cuanto a la demanda externa, las exportaciones de mercancías se vieron afectadas en 2013 por la expiración de patentes en el sector farmacéutico, que redujo sustancialmente las exportaciones de productos médicos y farmacéuticos, pero el denominado 'patent cliff' se ha superado y las exportaciones han experimentado un crecimiento notable favorecidas por el robusto crecimiento de Estados Unidos y Reino Unido, los dos principales socios comerciales de Irlanda. El crecimiento de las importaciones también ha venido siendo importante debido a la naturaleza intensiva en importaciones del consumo y la inversión. 

Desde 2013, Irlanda registra superávit por cuenta corriente, que en 2018 se situó en el 9,1% del PIB. No obstante, esta cifra debería interpretarse con precaución habida cuenta de que podría estar distorsionada por la presencia de un pequeño número de compañías re-domiciliadas en Irlanda.

En los años de crisis económica, la desaceleración en la actividad, la contracción del consumo privado, el incremento del desempleo y la caída de los salarios, tanto públicos como privados, redujeron las presiones sobre los precios. La inflación medida por el IPC armonizado fue negativa en 2009 y 2010, y pasó a ser positiva entre 2011 y 2014 (si bien inferior a la media de la UE). Entre diciembre de 2018 y el mismo mes del año anterior, fue del 0,7%.

Las finanzas públicas se vieron gravemente afectadas por el fuerte deterioro de la actividad económica durante la crisis. El estallido de la burbuja inmobiliaria puso de manifiesto que una estructura impositiva excesivamente dependiente del sector de la construcción se había aplicado a la financiación de gastos permanentes. A esto habría que añadir los gastos asociados a la recapitalización y reestructuración del sector financiero, que ascendieron al 40% del PIB irlandés. El proceso de consolidación fiscal ha permitido equilibrar el presupuesto en 2018 (0,1% de superávit).

La deuda pública siguió una trayectoria ascendente hasta 2013, cuando se situó en el 123,2% del PIB. En 2018 fue del 63,6% del PIB y se estima que seguirá disminuyendo en lo sucesivo gracias a la generación de superávits primarios.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOSAño 2015Año 2016Año 2017Año 2018
PIB
PIB nominal (M€)262.833271.684297.131324.038
Tasa de variación real (%)25,23,78,18,2
INFLACIÓN
Promedio anual enero-diciembre (%)-0,300,40,5
TASA DE PARO
% Desempleo sobre población activa8,87,56,25,3
DÉFICIT PÚBLICO
en % de PIB-1,9-0,7-0,30
DEUDA PÚBLICA
en % de PIB76,873,568,564,8
EXPORTACIONES DE BIENES
En M€112.407119.292122.785140.706
% variación respecto a período anterior21,46,12,914,6
IMPORTACIONES DE BIENES
En M€70.11174.23782.95692.042
% variación respecto a período anterior12,85,911,710,9
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en M€11.556-11.3731.45734.292
en % de PIB4,4-4,20,510,6
DEUDA EXTERNA
en M€2.274.4952.233.2432.179.6942.398.584
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA RECIBIDA
en M€196.36335.60746.670-23.785

Fuentes: CSO Ireland, Department of Finance, Central Bank of Ireland, National Treasury Management Agency

Última actualización: 06-09-2019 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Principales objetivos de política económica

La política económica del Gobierno de Irlanda se basa en los siguientes puntos: 

- Reforma del sector bancario. Tras la crisis por la que Irlanda necesitó ser rescatada y acabó en la nacionalización total o parcial de todas las entidades financieras irlandesas, el Gobierno tiene como prioridad el saneamiento de su sistema financiero.

- Plan de acción por el empleo. Una de las prioridades del Gobierno es la creación de empleo en sectores diferentes a aquellos que alimentaron el mercado de trabajo en los años previos a la crisis, para ello se plantea una serie de medidas de apoyo e incentivación de la creación de puestos de trabajo.

- Fomento de las exportaciones. Desde el Gobierno y sus agencias se fomenta y trata de facilitar el desarrollo de la vertiente exportadora de las empresas en la búsqueda de nuevos mercados.

- Apoyo a la pequeña y mediana empresa. El Gobierno es consciente de la importancia del pequeño empresario como eje fundamental del entramado empresarial nacional y fuente de creación de empleo. Por ello, desarrolla una serie de medidas encaminadas, sobre todo, a facilitar el acceso al crédito.

- Investigación, innovación y atracción de IED. La política del Gobierno favorece la investigación y desarrollo comercial de patentes con un programa bien diseñado y ejecutado de interrelaciones entre la esfera científica y la empresarial, especialmente en aquellas áreas más proclives al desarrollo tecnológico. Por otro lado, el Gobierno está claramente enfocado a la atracción de inversión extranjera directa a través de facilidades de introducción y regímenes fiscales ventajosos.

Construcción. Los sectores preferentes son: energías renovables, desarrollo informático, financiero, turismo y agropecuario. En cuanto a infraestructura pública, la estrategia a largo plazo queda recogida en el programa Project Ireland 2040, que busca fomentar el desarrollo, competitividad y conectividad de la economía irlandesa de forma sostenible.

Vivienda. El Gobierno está ayudando a autoridades locales, promotores y demás agentes a crear un marco que permita solventar uno de los principales problemas del país. En este sentido, el presupuesto asignado para el programa de vivienda en 2019 ha sido de 2.300 millones de euros, de los cuales 1.250 millones se destinarán a vivienda social (10.000 nuevas casas).

- Brexit. Ante la incertidumbre generada por la posible salida sin acuerdo por parte de Reino Unido de la Unión Europea, el Gobierno ha elaborado un Plan de Contingencia que ayude a minimizar el impacto negativo que dicho escenario supondría en la economía irlandesa. Se dirige de forma prioritaria a empresas y sectores vulnerables, como puedan ser el agroalimentario, farmacéutico y aquellos con gran exposición a intercambios comerciales con el país británico. 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Previsiones macroeconómicas

Las últimas previsiones de la Comisión Europea de julio de 2019 contemplan un crecimiento del 4,0% del PIB en 2019 y del 3,4% en 2020 (European Economic Forecast Summer 2019, Comisión Europea, julio 2019).

Asimismo, según este documento, el incremento del Índice de Precios al Consumo armonizado sería en 2019 del 1,1% y del 1,3% en 2020.

El crecimiento del empleo en 2019 sería del 2,8%, por lo que la tasa de paro media anual disminuiría hasta situarse en el 5,2%. En 2020, las cifras serían del 2,2% y 5,0%, respectivamente (Budget 2019 Economic and Fiscal Outlook, Department of Finance, octubre 2018).

El déficit público previsto para 2019 es el 0,0% del PIB (0,3% en 2020), y la deuda pública, que está en una senda decreciente, se situaría en el 61,4% del PIB (56,5% en 2020).

Finalmente, se prevé un superávit en la balanza por cuenta corriente del 11,7% del PIB en 2019 y del 11,5% en 2020.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política fiscal y presupuestaria

En relación con la política fiscal, es necesario resaltar que el 28 de noviembre de 2010 Irlanda firmó un Programa de Ayuda Financiera con la UE, el FMI y el BCE, por el que se instrumentó una ayuda de 85.000 millones de euros entre 2011 y finales de 2013 (50.000 millones de euros para financiar el presupuesto y 35.000 millones para financiar a los bancos). 

Los recursos se prestaron con la condicionalidad de implementar una serie de reformas estructurales, entre ellas una reforma del procedimiento presupuestario y un ajuste fiscal equivalente a un 9% del PIB con vistas a situar el déficit por debajo del 3% en 2015.

El proceso de consolidación fiscal se ha ajustado a lo dispuesto en el Programa y se ha reforzado el marco regulador de la política fiscal. Así, el déficit público se situó a finales de 2015 en torno al 1,5% del PIB (0,7% en 2016) y la deuda pública en el 97% del PIB (72,8% en 2016). Los datos más recientes situaron en 2018 el déficit público en -0,1% y la deuda pública en un 64% del PIB (Budget 2019 – Economic and Fiscal Outlook, Department of Finance, abril 2019).

Además de aplicar rigurosamente las medidas dispuestas en el Programa, Irlanda ha enfocado sus esfuerzos a renegociar su deuda pública, con éxito en los casos de las 'promissory notes' (pagarés emitidos para rescatar al extinto Anglo Irish Bank) y de la ayuda concedida por la UE y el FMI en el marco del Programa de Ayuda Financiera.

La estricta aplicación del Programa de Ayuda Financiera se tradujo en mejoras en el acceso al mercado por parte del Gobierno y de los bancos, y permitió a la economía irlandesa volver a una senda de crecimiento económico con una notable creación neta de empleo y abandonar el Programa de Ayuda Financiera a su término, el 15 de diciembre de 2013, de forma 'limpia' (sin solicitar una línea de crédito a la que recurrir en caso de experimentar dificultades para financiarse en los mercados).

De esta forma, las agencias de rating han elevado la calificación de la deuda irlandesa (S&P a A+, Fitch a A+ y Moody's a A2) y los bonos a 10 años se emiten a tipos históricamente bajos.

La notable evolución de la economía (y las modificaciones estadísticas de cómputo del PIB en el marco de la UE) han permitido al Gobierno presentar unos presupuestos para 2019 que contemplan un aumento de gasto público por tercer año consecutivo. En materia impositiva, los cambios más significativos se producen en el impuesto sobre la renta (ampliación del límite superior en el tramo general), IVA (aumento del 9% al 13,5% en actividades turísticas) e impuestos especiales (tabaco). Los incrementos de gasto lo son en mayor medida en gasto corriente pero también aumentan los gastos de capital, sobre todo en construcción, energía y comunicaciones. En 2019 se incrementan las partidas de gasto corriente y de capital con respecto a 2018, también se eleva la proporción de gasto de capital y disminuye la proporción del gasto corriente. En este sentido, cabría señalar que el Gobierno, en el marco del Project Ireland 2040, ha anunciado el National Development Plan 2018-2027, un ambicioso programa que prevé la inversión de 116.000 millones de euros durante los próximos diez años y que se destinará a mejorar ámbitos clave de la economía irlandesa de forma sostenible, como la red de transportes, infraestructuras, educación o sanidad.

Por otro lado, junto a los presupuestos de 2015, el Gobierno presentó una hoja de ruta para el impuesto de sociedades, con el objeto de proporcionar a las empresas una información clara de los ajustes necesarios para cumplir con los requerimientos internacionales (OCDE) y de los incentivos que garanticen que Irlanda siga siendo un país muy atractivo para la inversión extranjera. Una de las principales medidas aplicadas fue la abolición del denominado 'Double Irish', que permite a las empresas instalarse en Irlanda y tributar en otros paraísos fiscales. El cambio legal entró en vigor el 1 de enero de 2015 para las nuevas empresas; y para las ya instaladas en Irlanda se contempla un período transitorio hasta 2020. 

 

Volumen y composición del gasto público:

COMPOSICIÓN DEL GASTO PÚBLICO          
TIPO DE GASTO 2016 2017 2018 2019 Variación (2018-2019)
CORRIENTE 61.285 63.045 65.290 67.695 3,68%
Gasto sujeto a votación parlamentaria* 51.475 53.495 55.595 59.260 6,59%
Gasto no sujeto a votación parlamentaria** 9.810 9.550 9.695 8.435 -13,00%
CAPITAL 4.875 5.630 6.410 8.430 31,51%
Gasto sujeto a votación parlamentaria 3.780 4.535 5.330 7.300 36,96%
Gasto no sujeto a votación parlamentaria 1.095 1.095 1.080 1.130 4,63%
TOTAL 66.160 68.675 71.700 76.125 6,17%

Datos en millones de euros

Fuente: budget.gov.ie. Última consulta: 19-08-2019

* Hace referencia al gasto que tiene cada año cada uno de los ministerios del Gobierno y que se vota en el Parlamento.
** Hace referencia a gasto no discrecional cargado directamente al Tesoro.

 

La estructura del gasto público corriente.

En 2019, la gran mayoría del gasto público corriente se destinará a: Protección Social (27%), Sanidad (22%), Educación (14%) y Servicio de la Deuda y Pagos a la UE (13%). 

 

MINISTERIO 2018 2019 Variación 
Protección Social 20.420 20.630 1,03%
Sanidad  15.980 17.110 7,07%
Educación 10.230 10.770 5,28%
Servicio de la Deuda y Pagos a la UE 9.980 10.130 1,50%
TOTAL  73.100 76.900 5,20%

Datos en millones de euros. Fuente: whereyourmoneygoes.gov.ie. Última consulta: 06-09-2019

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política monetaria

Como miembro del euro, la política monetaria de Irlanda queda supeditada al Banco Central Europeo, actuando el Banco Central de Irlanda como una más de las diecinueve sucursales nacionales.

En este sentido, el objetivo de la política monetaria común es la estabilidad de precios, manteniendo la inflación en un nivel inferior, aunque próximo, al 2% a medio plazo. La labor del Banco Central de Irlanda se centrará fundamentalmente en identificar riesgos que puedan amenazar dicho objetivo de inflación, tanto a corto como a largo plazo.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Tras un crecimiento económico sin precedentes en los quince años previos a la crisis, a partir del segundo semestre de 2007 comenzó una severa contracción en la economía. La crisis fue el producto del estallido de la burbuja inmobiliaria y la vulnerabilidad del sistema financiero.

En diciembre de 2010 Irlanda firmó un Programa de Ayuda Financiera con la UE, el FMI y el BCE, por el que se instrumentó una ayuda de 85.000 millones de euros entre 2011 y finales de 2013 (50.000 millones de euros para financiar el presupuesto y 35.000 millones para financiar a los bancos).

La estricta aplicación del Programa de Ayuda Financiera se tradujo en mejoras en el acceso al mercado por parte del Gobierno y de los bancos y permitió a la economía irlandesa volver a una senda de crecimiento económico con creación de empleo y abandonar el Programa de Ayuda Financiera a su término, el 15 de diciembre de 2013.

En los últimos años Irlanda se ha distinguido como el país de la UE con la mayor tasa de crecimiento.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex