Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Por el lado de la oferta de la economía, hay que destacar una estructura del Valor Añadido Bruto (VAB) en la que el sector servicios alcanzó el 56,1% del total de la economía en 2020, el sector industrial  el 41,0%, la construcción casi el 2,1% y el sector primario el  0,9%. Observando la evolución reciente de los últimos años se constata una pérdida de peso relativo del sector industrial, especialmente del manufacturero en favor del sector servicios. Sin embargo, con motivo de la pandemia, esa tendencia se quiebra en 2020. El incremento de la producción en el sector farmacéutico-químico ha sido tan intensa en 2020, que ni siquiera la expansión de la producción de servicios informáticos y telecomunicaciones ha evitado el incremento del peso relativo del sector industrial en la economía. Hasta 2020, la  mayor importancia en la economía del sector servicios, se debía, sobre todo, a la pujanza en la actividad de las EM de servicios instaladas en Irlanda, en especial, desde 2015, con los servicios relacionados con la informática y las  tecnologías de la información y comunicación (TICs). En efecto, el VAB de este sub-sector ha pasado de representar el 9,5% del VAB total de la economía en 2016, al casi el 15% en 2019, el 16,5% en 2020, siete puntos de incremento y un valor añadido de casi 60 m.m. de  euros generados (más del doble que en 2016). El sector agrícola, menos afectado por la pandemia, pero con una tendencia a ser cada vez menos importante en términos relativos, ha casi mantenido su peso relativo en 2020 respecto a 2017. El sector de la construcción, más afectado negativamente en 2020, baja del 2,5 al 2,1%.

Por el lado de la demanda, los agregados macroeconómicos de gasto muestran una evolución estable del consumo privado, hasta 2019, con una caída muy brusca en 2020, del -9,8%. El consumo público, con una tendencia claramente al alza en los últimos años, se incrementa fuertemente en 2020, en un 12,6%, por los gastos públicos llevados a cabo para paliar lo negativos efectos de la pandemia covid-19. Sinembargo, las tasas de variación de la Formación bruta de capital (FBK) y las importaciones de bienes y servicios, son muy altas y variables, por las actividades impredecibles y por volúmenes muy importantes de las empresas multinacionales.

El desproporcionado efecto de la actividad de las EM en la economía irlandesa se aprecia también en unas tasas de variación anuales altas y variables de la FBK y de las importaciones de bienes y servicios, aunque coinciden las tasas muy altas de variación de estas dos variables en los mismos años (la FBK suma al PIB y las importaciones restan). El peso relativo de la FBK sobre el PIB también es desproporcionado respecto a un país normal (casi iguala, y en 2019 supera, el peso del consumo interno)., y esto se debe, de nuevo, a la actividad de las EM. También se debe a las EM las altas y bajas tasas de variación de las importaciones de bienes y servicios. Como se ve en el cuadro la evolución de las importaciones ha compensado la evolución de las inversiones extranjeras (y su contribución en la variación de la FBK). Una parte muy importantes de las importaciones de bienes de Irlanda no cruzan físicamente la frontera irlandesa, pero necesitan ser contabilizadas en los agregados macroeconómicos que conforman el PIB. La evolución de las exportaciones de bienes y servicios es menos variable, pero también hay un montante importante de exportaciones de bienes atribuidas en las EM residentes que no salen físicamente de Irlanda (lo que se llamará contract manufacturing cuando se analice más adelante la balanza comercial de bienes).

Por último, si se ajusta el PIB por las rentas de factores nacionales obtenidas en el exterior y por las rentas de factores extranjeros obtenidas en Irlanda, de nuevo, la actividad de las EM determina un saldo negativo neto muy importante, de entre 50 y 80 mil millones de euros, como retribución a los factores de producción extranjeros en Irlanda (rentas de inversión directa y en cartera, casi en su totalidad). Como resultado, en Irlanda, su RNB representaba sólo entre un 82% del PIB, en 2016, y un 77% en 2020, mientras que en España, y en otros países este porcentaje está en torno al 100%. Está discrepancia entre la generación de gasto, renta (y producción) entre los nacionales y extranjeros en la economía irlandesa ha ido en aumento, como se ve en los últimos años, a favor de la producción, renta y gasto por las empresas extranjeras, tendencia que se ha acentuado en 2020, año en que la actividad de la EM ha sido determinante en el crecimiento del PIB, 5,9 % en términos reales según la estimación de octubre 2021 del borrador de presupuestos del gobierno para 2022. Sin embargo, la producción nacional y la renta nacional se estima que hayan caído más bruscamente, con una caída de la demanda interna ajustada (por las operaciones de las EM que no afectan a la economía real irlandesa en la FBK) del -5,6%.

La CSO y el ESRI, creen que el PIB, 356,5 m.m. de euros en 2019 y 377,4 m.m. de euros en 2020, como denominador en el cálculo de los porcentajes respeto al PIB de variables macro-económicas como el déficit público, deuda pública, saldo de la balanza por cuenta corriente, y numerador en el producto per cápita, dan unos valores distorsionados de esos ratios en comparación con otros países de la UE, incluso con una población semejante a la de Irlanda, como Finlandia o Dinamarca. En efecto, ese valor no representa bien la actividad económica real dentro de las fronteras de Irlanda, sobrevalora la producción y renta de la economía irlandesa. Así, en primer lugar, es más cercana a la realidad económica la producción o renta nacional. Pero además, las autoridades afinan más, y a la RNB o PNB, se le hace un ajuste por la depreciación del stock de capital, para obtener valores netos. El stock de capital de la economía irlandesa está muy incrementado por el traslado a Irlanda del valor en balance de la Propiedad Intelectual (PI) de las EM que se  relocalizan en Irlanda.

Así, por ejemplo,en un cálculo de ESRI para 2018, en Quarterly Economic Commentary, Autumn 2020, que parte de un PIB de 324 m.m. de euros, se que da en un PNN de 150 m.m., después de sustraer al PIB a precios de mercado 21 m.m. de impuestos indirectos y 80 m.m. por depreciación (obteniendo el PIN a precios de los factores) y sustrayendo al este PIN otros 83,5 m.m. por rentas en forma de beneficios de las EM, y añadiendo casi 8 m.m. de euros de ingresos por el impuesto de sociedades. Los beneficios de estas EM escasamente repercuten en la economía irlandesa, aunque se calcula que representan el 80% de la recaudación total por el impuesto de sociedades en Irlanda. De manera que un valor del PIB 324 m.m. pasa a ser 150 m.m. de PNN. La diferencia en otros países entre estas dos magnitudes es mucho menor. El ajuste por depreciación es muy alto y se debe a que las EM han relocalizado sus balances en Irlanda que tienen en su activos valores muy altos de PI. Depreciación de uso de capital PI se elimina para obtener el PNN.

Se entiende también, que el numerador de la renta por habitante deba ser no el PIB (que include partidas enormes por depreciación y por rentas de factores extranjeros en Irlanda) sino una medida de PNN o Renta nacional neta (GNI), que, por ejemplo, en 2020 era la mitad del valor del PIB aproximadamente. Sin esta actividad de las EM, que empieza a ser notoria a principio de la década del 2000, y que se incrementa a partir de 2015 con la relocalización en Irlanda de pocas pero muy importantes empresas tecnológicas que aportan su balance de capital y rendimiento de la propiedad intelectual,la pergencia entre el PIB y el PNN se incrementa (Ver: Understanding recent trends in the Irish Economy, John Fizgerald, Autumn Quarterly Economic Commentary, ESRI). En una economía pequeña y abierta como la irlandesa, la renta de los factores internacionales en este país son muy altas, derivadas de movimientos de inversión y/o de establecimiento de las EM . En los últimos 20 años los agregados macro y de la balanza de pagos, sobre todo la cuenta financiera, han sido muy difícil de interpretar. 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

Sectores VAB y PIB (m.m) precios constantes 2017 2018 2019 2020
Agricultura, ganadería y pesca 2,8 2,6 3,2 3,2
Industria: 105,4 116,4 119,4 145,8
-Manufacturas 100,6 111,5 114,1 140,4
Construcción 7,3 8,0 8,4 7,6
Servicios: 175,1 191,2 202,3 200,4
-Información y comunicación 33,6 42,4 51,5 58,6
-Distribución, transporte y comunicaciones 35,2 36,8 37,8 30,5
-Admón. pública, educación y sanidad 33,2 34,0 35,2 35,3
-Servicios financieros y seguros 15,4 16,8 16,0 14,6
-Otros servicios 57,7 61,2  61,8  61,4
Valor Añadido Bruto(VAB) precios constantes. 290,6 318,2 333,3 357,0
+Impuestos menos subsidios  21,1  21,8  23,2  20,4
=PIB a precios constantes. 311,7 340,0 356,5 377,4
PNB, producto nacional bruto 247,0 262,3 275,6 284,9
+subsidios-impuestos  1,1  1,2  1,1  1,2
=RNB renta nacional bruta 248,1 263,5 276,7 286,1
Cambio en estructura sectorial sobre VAB %Agro %Indus. %Constr. %Serv.
2017 1,0 36,3 2,5 60,2
2020 0,9 41,0 2,1 56,1

 Fuente: CSO, Statistical Yearbook of Ireland, National Accounts, publicado en octubre 2021.

 

Componentes PIB (m.m.) precios corrientes 2017 2018 2019 2020
Consumo privado 99,5 105,4 111,1 100,2
Consumo público 31,0 32,8 36,9 40,4
Formación bruta de capital 98,7 92,1 191,1 147,7
Variación existencias 4,2 1,0 3,9 4,7
Exportaciones de bienes y servicios 359,7 401,0 456,1 488,9
Importaciones de bienes y servicios 294,0 307,9 443,5 405,8
Producto interior bruto precios corrientes 296,9 326,0 356,5 372,9
+/-rentas netas con el exterior -62,5 -74,7 -81,0 90,2
= Producto nacional bruto (PNB) p.corrientes 234,7 251,4 275,6 282,6
Variaciones anuales % componentes PIB.
Consumo privado 3,3 5,9 5,4 -9,8
Consumo público 6,0 5,7 9,5 12,6
Formación Bruta de Capital 2,1 -6,7 107,4 -22,7
Exportaciones de bienes y servicios 9,6 11,5 13,7 7,2
Importaciones de bienes y servicios 2,8 4,7 44,1 -8,5
Producto interior bruto. 9,9 9,8 9,3 4,6

Fuente: CSO Ireland, Quarterly National Accounts, Quarter 2, 2021, table 3.2, publicado 2-9-2021.

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

1.-Introducción.

El Gobierno de Irlanda y el Fondo Monetario Internacional han coincidido en publicar en la primera quincena de octubre 2021 las  nuevas estimaciones macroeconómicas y de las cuentas públicas, a través del informe Budget 2022 Economic and Fiscal Outlook y del informe sobre las Perspectivas Económicas Mundiales (World Economic Outlook, WEO) el, respectivamente.Es buen momento para comparar los datos económicos y sobre el déficit y deuda públicas de Irlanda en ambos informes. En el WEO el FMI utiliza siempre el PIB como denominador para la información en porcentajes del déficit público, la deuda pública y el saldo de la balanza por cuenta corriente. También se refiere a la variación del PIB real para informar sobre el crecimiento de la economía irlandesa. El documento Budget 2022 del Gobierno irlandés, utiliza la Renta Nacional Bruta ajustada (RNB*) en lugar del PIB.

En el último informe del artículo IV del FMI sobre Irlanda, de junio 2021, se distingue entre el valor del PIB y el valor de la Renta Nacional Bruta ajustada (sin empresas multinacionales, EM), como calcula la Oficina Central de Estadísticas (Central Statistics Office, CSO) de Irlanda. A este agregado macroeconómica se refiere el Gobierno y el Banco Central de Irlanda cuando habla de Gross National Income adjusted (GNI*), siendo esta última aproximadamente entre un 50% y un 60 % del PIB, dependiendo de los años. Los valores del PIB sobrevaloran el tamaño real de la economía irlandesa, sobre todo a partir de 2015, porque las operaciones de las EM inflan el valor de varios componentes de su PIB: la Formación Bruta de Capital (por la domiciliación en Irlanda de activos de la propiedad intelectual de las EM), el valor de sus exportaciones de bienes (por el “contract manufacturing”) y el valor de sus exportaciones de servicios (por los contratos de leasing de aviones). Estamos ante una economía dual en la que los vínculos entre el sector indígena y el sector del capital extranjero son limitados, con unas diferencias de productividad muy altas a favor de este último (ver Foreign Direct Investment Qualities Assessment of Ireland , OECD 2020 ), que emplea directamente un 10/12% de la población activa y un 8% indirectamente (según el informe  de IDA Irlanda Driving Recovery and Sustainable Growth 2021-2024, agencia equivalente a Invest in Spain), pero es el origen de alrededor del 45 % del Valor Añadido Bruto de la economía.

2.-Crecimiento y agregados económicos.

El 12 de octubre de 2021 se ha hecho público por el Gobierno de Irlanda la Propuesta de Presupuestos del Estado para 2022. El documento “Budget 2022 Economic and Fiscal Outlook”ofrece información oficial del Gobierno sobre datos económicos y presupuestarios para el período 2020-2023. El cuadro macroeconómico que sirve de base para la elaboración de los presupuestos del Estado para 2022, contenido en el documento citado, estima ahora un crecimiento real del PIB del 15,6% para 2021 y del 5,5% para 2022. Esta nueva estimación supone un alza muy significativa en las previsiones de crecimiento para 2021, respecto a las estimaciones de antes del verano del propio Gobierno y de los organismos internacionales. El fuerte crecimiento esperado para 2021 del PIB, sucede a un crecimiento revisado también al alza desde el +3,4% al 5,9% para 2020. En el informe de octubre 2021 World Economic Outlook, WEO, del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la economía mundial, acepta el 5,9% de crecimiento para 2020, y estima un crecimiento para 2021, un poco menor respecto a lo previsto por las autoridades irlandesas, el 13,0% y 3,5% para 2022.

Estas cifras tan positivas se basan en un incremento extraordinario de las exportaciones netas, debido a las operaciones de las empresas multinacionales (EM), con sede en Irlanda, sobre todo, las biofarmacéuticas-químicas y las tecnológicas. La aportación de las exportaciones netas al crecimiento del PIB real, en 2021, supondrá nada menos que 13,4 puntos porcentuales. La demanda interna aportará 2,5 puntos, lo que nos lleva al 15,6% de crecimiento (con el ajuste de -0,3 por variación de existencias). Los datos para el 2020 han sido de 9,5 puntos de exportaciones netas, -2,5 puntos de la demanda interna y 0,3 por variación de existencias, lo que resulta en una tasa de crecimiento del 5,9%.En 2021, el consumo privado pasa de una caída del -10,8% en 2020 respecto a 2019, a un incremento del 6,8% en 2021, respecto a 2020. Esta mejora se intensificará en 2022 con un incremento estimado del 9,6%. Por el contrario, el consumo público que se incrementó en 2020 en un 10,9%, sólo subirá un 2,3% en 2021 respecto a 2020 y se reducirá en un 1,8% en 2022 respecto a 2021. La inversión, que cayó, en un -3,6% en 2020, subirá un 4,0% en 2020 y un 6,4% en 2022.

El PIB irlandés alcanzará los 428,7 m.m. de euros en 2021 (más de un tercio del PIB español, con solo 5 millones de habitantes), 372,8 en 2020 y 460.1 en 2022, según las estimaciones que acompañan a la Propuesta de Presupuestos para 2022. Como se ha dicho, las fuentes oficiales irlandesas, Gobierno, Departamento de Finanzas, Oficina Central de Estadística y el Banco Central, creen que el tamaño real de la economía irlandesa viene medido mejor por la Renta Nacional Bruta excluyendo operaciones EM, que se contabilizan en el cálculo del PIB, pero que no afectan a la economía doméstica indígena. Para 2021 el valor de la RNB* se estima en 222,9 m.m. de euros, es decir, un 52% del PIB; en 2020 en un 56% y en 2022 en un 52% también (página 14, table 3, del documento citado). Esto no pasa con otros países, en los que su PIB y su RNB casi coinciden o varían en menos del 5%.

En conclusión, más allá de las desorbitadas cifras del PIB y su evolución (que indicarían que el 2020 habría sido un año de intenso crecimiento económico, el único de entre los países avanzados, como figuran en las tablas del WEO), las autoridades irlandesas presentan sus cuentas presupuestarias anuales sobre la base de un crecimiento de la economía que viene dado por la evolución de la RNB*, de la demanda interna (ajustada por la inversión de las EM) y que fue del -4,9% en 2020 (verdadera medida de la recesión interna) y que se estima que crezca en un 5,2% en 2021 y un 6,5% en 2022.

3.-Distorsiones en el cálculo de la BCC y su presentación en porcentaje del PIB.

Respecto a la balanza por cuenta corriente (BCC), el cuadro macroeconómico mencionado da una cifra de superávit del +10,6% de la RNB* para 2021; +11,5% para 2020 y +9,2% para 2022 (en lugar de utilizar el PIB como denominador). Pero hay más, el propio saldo de la BCC se ajusta por las operaciones de las EM que afectan a las balanzas de bienes y servicios y de rentas, dando como resultado la llamada BCC modificada, y los porcentajes mencionados. Sin embargo, los datos sobre la BCC del WEO son: un déficit del -2,7% del PIB para 2020, +11,1% en 2021 y + 8,8% en 2022. Es conocida la dificultad de calcular e interpretar los saldos de la BCC en Irlanda, ya que los saldos se mueven bruscamente en función de las operaciones de las EM, que afectan a todas las balanzas que componen la BCC: de bienes, de servicios y de rentas, que son imprevisibles y conocidos con mucho retraso.

Esto sucede también con la cuenta financiera y el cálculo de la posición de inversión neta internacional/net international investment position, NIIP. De modo que, aun siguiendo el manual del FMI para la elaboración de la balanza de pagos irlandesa, la información que ofrece está sometida a continuas revisiones que hacen imposible utilizar de manera razonable esta información en el análisis económico coyuntural (ver último Informe Económico y Comercial de Ofecomes Dublín, diciembre 2020). De la misma manera que el FMI incluye un cuadro para explicar la diferencia entre el valor del PIB y de la RNB en Irlanda, podría intentar explicar los problemas en la elaboración de la balanza de pagos en Irlanda debido a la imprevisible actividad de las EM, que genera transacciones por volúmenes de miles de millones de euros entre residentes y no residentes.

4.-Tasas de paro con definición OIT y tasas ajustadas por el covid-19.

Respecto a las cifras de paro el gobierno irlandés estima una tasa media de desempleo ajustada por el covid (que incluye a los beneficiarios de subvenciones por desempleo por el covid) del 16,8% en 2021, fue del 19,2% en 2020. En la medición estándar de la tasa de paro, según la definición de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), la economía irlandesa pasó de apenas el 5% a finales de 2019 a un 7% en 2020, y se estima una tasa del 7,8% a finales de 2021. En 2022, el gobierno irlandés predice que la tasa de paro covid y la tasa de paro estándar-OIT convergerán, cifrando la tasa de paro en el 7,2% en media anual para 2022, un 6,5% para diciembre 2022. Los daños causados por la perturbación covid durarán, y solo se prevé en 2025 reducir la tasa de paro al nivel de 2019. Los datos del FMI-WEO octubre 2021 son de 5,8% para 2020, 7,8% para 2021 y 7,0% para 2022.

5.-La variación de precios medida por el IPC y el PCD.

La inflación, medida por la variación del índice de precios al consumo armonizado, alcanzará una tasa media del 2,3% en 2021 y del 2,2% en 2022. Las tasas medias de inflación anuales de los últimos años fueron: +0,9% en 2019, +0,5% en 2018 y 0,4% en 2017. El FMI-WEO, estima una inflación para Irlanda del 1,9% en 2021 y la misma tasa en 2022. El último dato disponible ha elevado la variación interanual del IPC en octubre de 2021 al 5,1%. Sin embargo, a menudo las autoridades irlandesas calculan el Personal Consumption Deflator (PCD) que incluye también la evolución del precio de los alquileres. La tasa de variación anual de este indicador de precios ha estado siempre por encima de la variación del IPC. Así, en el Budget 2021 Economic and Fiscal Outlook el Gobierno irlandés estima un crecimiento de este indicador del 3,4% en 2021 y del 3,3% en 2022. La oficina de estadística CSO calcula que en los últimos años este indicador de precios ha superado en un 30% a los precios medidos por el IPC en Irlanda.

6.-Déficit y deuda públicas medidas en términos del PIB y de la RNB*.

Por lo que se refiere a las finanzas públicas, el borrador de Presupuestos 2022 estima un déficit del sector público del -5,9% de la RNB* para 2021 (de nuevo, se refiere a este agregado macroeconómico nacional y no al PIB) y del -3,4% para 2022. En 2020 fue del -8,8%. El déficit estimado ahora para 2021, de 13.225 millones de euros, es bastante menos que el previsto, que se acercaba a los 18.415 millones de déficit de 2020. Para el próximo año el déficit se pretende reducir a 8.260 millones. A partir de 2023 se espera un resultado cercano al equilibrio entre los ingresos y gastos públicos. El cálculo del déficit público estructural es especialmente complejo e incierto en Irlanda debido a las distorsiones mencionadas en el cálculo del PIB y su evolución, y así lo reconocen las autoridades.
Esta evolución tan favorable de las cuentas públicas en 2021, se basan en una recaudación estimada de 93,1m.m. de euros, 41,8% de la RNB*. Se estima un incremento de la recaudación por los impuestos directos del 14,5% y de los indirectos del 11,5%, respecto a 2020. Gran parte del incremento de la recaudación está relacionada con la actividad de las empresas multinacionales, sectores biofarmacéutico y servicios TICs.

El nivel de deuda pública bruta alcanzará en 2021 el 106,2 % de la RNB* con una subida de casi 20 m.m. de euros respecto a 2020. El nivel de deuda neta (restando de la bruta las posiciones de liquidez del sector público) alcanzó a finales de 2020 el 89,3% de la RNB*, (RNB* de 201,4 m.m. de euros en 2020); se estima en el 90,4% en 2021 y en el 88,2% en 2022. En los cuadros del Fiscal Monitor octubre-2021 del FMI se publica el porcentaje de deuda pública sobre el PIB de sus países miembros, y para Irlanda el nivel estimado de deuda pública sobre el PIB es del 50%, tanto en 2021 como en 2022., subiendo al 52 % en 2023. Por las razones mencionadas estos porcentajes carecen de significación real para la economía irlandesa. 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

    

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2017 2018 2019 2020
PIB nominal 297.131 324.038 356.100 372,8
- Tasa de variación real (%) 9,1 8,5 5,6 5,9
INFLACIÓN
 % variación anual media IPC 0,4 0,5 0,9 -0,3
TASA DE PARO
 % s/. población activa 6,7 5,8 5,0 7,0
DÉFICIT PÚBLICO
en % de PIB -0,3 0,1 0,5 -5,0
DEUDA PÚBLICA
en % de PIB 67,8 63,5 57,4 59,5
EXPORTACIONES en M€
De bienes*** 197.824 211.444 225.944 244.809  
De servicios 161.831 188..454 230.152 244.069
IMPORTACIONES en M€
De bienes*** 88.705 102.312 107.828 99.856
De servicios 205.323 204.799 335.776 305.968
SALDO BALANZA CUENTA CORRIENTE
en M€ **** 1.457 19.617 -70.772 -9.892
en % de PIB 0,5% 6,0 -19,9 -2,6

Fuentes: CSO Ireland, Statistical Yearbook of Ireland 2021 (publicado octubre 2021) , Quarterly National Accounts Q1 2021 (publicado junio 2021). 

*El valor nominal del PIB de la tabla es el resultado de aplicar las normas internacionales en la elaboración de las cuentas nacionales y la balanza de pagos. Es la cifra oficial del PIB y la que utiliza la Comisión Europea, el FMI o la OCDE. También es la base para el cálculo de la aportación de Irlanda al presupuesto de la UE. Las autoridades irlandesa estiman que sobrevalora la actividad económica real de su economía nacional entre un 40 y un 50 por ciento, según los años, sobre todo a partir de 2015, debido a la distorsión que suponen las operaciones de las EM localizadas en Irlanda en las estadísticas sin corresponder, muy a menudo, a una actividad real sobre el terreno.El Valor Añadido Bruto de los años recientes ha sido en más del 40% es originado por las EM.

 **tasa de paro definición Organización Internacional del Trabajo (OIT), que es la tasa oficial y la que utilizan las organizaciones internacionales del apartado anterior. 

***Las cifras de exportaciones corresponden a las compras y ventas de residentes en Irlanda a extranjeros, hayan cruzado físicamente la frontera irlandesa o no, y por estos valores se computan como parte de la demanda externa neta en el cálculo del PIB. En los cuadros, más adelante en este informe, en que se estudia la balanza comercial de bienes con detalle de productos y socios comerciales, las cifras, son más bajas, ya que corresponden a bienes que cruzan físicamente las fronteras irlandesas, y no meramente que son comprados o vendidos por residentes en Irlanda. Ver CSO, Explaining Ireland Trade Balance.Los valores de las exportaciones de bienes que sí cruzan la frontera se pueden ver  en International Trades CSO, National Accounts Q2, 2021.

****Estos cambios anuales tan bruscos de la balanza por cuenta corriente, no corresponden a ningún patrón, ya que están determinados por la actividad aleatoria de las empresas multinacionales.

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Principales objetivos de política económica

El gobierno ha respondido con una política económica contracíclica a la crisis del covid-19, con el objetivo de minimizar sus efectos sobre el empleo y las rentas de asalariados, de los autónomos y los ingresos de las pequeñas y medianas empresas. Para ello ha expandido el gasto público y el déficit público se ha incrementado, si bien se partía de una posición muy buena a principios de 2020 para hacerlo. Ya con anterioridad a la crisis sanitaria del covid-19, el sistema sanitario era uno de los talones de aquiles de la economía. Otro sector con deficiencias estructurales es el sector de la vivienda, con precios muy altos de compra de vivienda y de alquiler, para la renta media de los irlandeses. El empleo de las multinacionales y sus altos salarios  han empujado el coste de la vidad y precios al alza. Por último, el país sigue contando con unas infraestructuras físicas, carreteras, ferrocarril-metro, puertos, aeropuertos, que necesitan más inversión.Un objetivo de las autoridades es hacer frente a estos problemas, que forman parte del debate público cotidiano, con las políticas y la inversión necesarias.

El plan Proyecto Irlanda  2040, de 2018,  trata de impulsar la infraestructuras físicas de comunicación en todo el país y en las áreas las urbanas, que permanecen retrasadas respecto al progreso general del país desde los años 90s. En el otoño de 2021 el gobierno ha acordado y hecho público el Plan Nacional de Desarrollo  (National Development Plan 2021-2020) que trata de actualizar e impulsar los objetivos de inversión del plan de 2018. El nuevo plan tiene una previsión de inversión pública de 165 m.m. de euros en el período 2021 a 2030, lo que implica una inversión pública  media anual del 5% de la RNB*. Otro objetivo importante de las autoridades está relacionado con la transición ecológica a una economía descarbonizada. También en el otoño de 2021, el gobierno ha hecho público su Plan de Acción Climática: Cimate Action Plan 2021: Securing Our Future. En este plan se reiteran los objetivos de reducción de emisiones en un 50% en 2030 y de alcanzar en 2050 la neutralidad en las emisiones (emisiones netas cero). Para ello se actuará sobre los edificios ya existentes incrementando su eficiencia energética, se electrificará, en todo lo posible, el transporte público y privado, se  expandirá la producción de energías renovables, hasta alcanzar el 80% en 2030 , sobre todo la eólica, y se reducirán las emisiones de gases del sector agropecuario en un 20-30% para 2030.

Por otra parte, es objetivo del gobierno también el apoyo a las empresas domésticas para su integración en los ecosistemas tecnológicos y farmacéuticos de las EM,  para enraizar, en lo posible, los efectos externos positivos de la presencia de las EM, en el tejido productivo doméstico.Otros objetivos de política son extender los beneficios sociales a las escuelas, familias y al uso de  transporte público. En política de empleo, el gobierno es consciente de que algunos tipos de empleo desaparecerán definitivamente con la pandemia y quiere redirigirlos a hacia empleos en sectores con futuro. El apoyo a startups y empresas innovadoras es una prioridad. Se apuesta decididamente por el l teletrabajo con incentivos fiscales a empresas y empleados. 

Por último, el gobierno tiene siempre presente el objetivo de la estabilidad macrofinanciera del país, después de la negativa experiencia de la crisis 2008-13, que determinó que Irlanda fuera rescatada con un programa de ajuste y financiación de la UE y el FMI. 

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Previsiones macroeconómicas

Las perspectivas de futuro son buenas, pero existen riesgos a tener en cuenta, como los siguientes:

a) La aparición de una nueva variante del covid-19 resistente a las vacunas que obligue a reintroducir controles a la movilidad de las personas.

b) El Brexit/Protocolo de Irlanda del Norte, sigue siendo un riesgo importante, aunque menos percibido que hace un año, a pesar de las dificultades con el Reino Unido sobre la materia. La desviación de comercio hacia otros países de la UE es apreciable, pero aún sigue dependiendo Irlanda de importaciones de bienes intermedios del Reino Unido.

c) El reciente acuerdo sobre la fiscalidad internacional respecto a las empresas multinacionales. Irlanda ha aceptado, finalmente, un tipo efectivo del impuesto de sociedades del 15% para las empresas multinacionales que facturan a partir de 750 millones de euros. El gobierno estima una minoración anual de ingresos tributarios de 2.000 millones de euros anuales, por el desincentivo que se supone para la inversión extranjera directa elevar el tipo del 12,5% actual al 15%. Además, está pendiente el acuerdo para la implementación, del primer pilar del consenso OCDE, sobre la erosión de bases imponibles y la relocalización de beneficios, más allá del tipo del 15% (segundo pilar)

d) Una inflación más elevada y persistente como consecuencia de la presión de la demanda embolsada durante el tiempo de restricciones por la pandemia, agravada por las distorsiones de oferta y las rupturas en las cadenas de valor mundiales, el incremento del precio del precio de la energía y los efectos de segunda vuelta sobre salarios y precios de una mayor inflación esperada.

e)La desglobalización creciente, el desacuerdo sobre el futuro de la OMC, el incremento del proteccionismo económico y comercial. Estos son factores que perjudican, de manera especial, a un país pequeño y muy integrado en la economía mundial, como Irlanda.. Irlanda es un país muy expuesto a la ruptura de las cadenas de valor globales, especializada en la prestación de servicios de alto valor añadido en la última fase de la cadena, aunque tal ventaja no es de la economía indígena, sino del sector de capital extranjero de EM.

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Política fiscal y presupuestaria

Política fiscal. Las cuentas públicas del  gobierno de Irlanda están afrontando los retos presupuestario de la crisis sanitaria, económica y social, derivada de la pandemia covid-19, desde marzo 2020. El punto de partida era una  situación muy saneada alcanzada en los últimos años, desde que terminó el plan de rescate de 2011-13. Lo últimos cuatro años se han cerrado con unos saldos de ingresos y gastos públicos cercanos al equilibrio,en promedio. Esto está permitiendo que el gobierno pueda encarar la presente crisis con una expansión del gasto.Frente a un superávit público del 0,3% del PIB en 2019, el año 2020 se prevé cerrarlo con un déficit del 5% déficit, que se prevé  en 2021 que supere ligeramente el 3%. 

La  expansión del gasto público en 2020 alcanzó los 103,3 m.m. de euros, rompiendo la tendencia de los últimos años de reducción del gasto público en porcentaje del PIB, que llegó en 2019 a menos del 25%. Por lo que se refiere a los ingresos, también han venido decreciendo en los últimos años en porcentaje del PIB hasta el casi el  25% en 2019. Los ingresos de 2020 alcanzaron  la suma de 84 m.m. de euros, solo  4 m.m. de euros menos que en 2019. Para 2021 está previsto volver a la cifra de ingresos de 89 m.m. de euros de 2019.

Los supuestos con que el gobierno ha elaborado los presupuestos para 2022 responden a la coexistencia de dos perturbaciones simultáneas sobre la economía irlandesa para el próximo año: mantenimiento de restricciones a la actividad económica a causa del covid-19  y el Brexit. El Brexit es malo para la economía irlandesa, en cualquier caso, pero la implementación del  BREXIT sin acuerdo,  concentraría la mayor parte de su efecto negativo en 2022 limitando la recuperación de la economía.

SECTOR PÚBLICO: Saldo, Ingresos y Gastos, en m.m. de euros
  Saldo   % Pib Ingresos % Pib Gastos % Pib
2015 -5,4 -2,0 71,0 27,0 76,4 29,1
2016 -2,1 -0,8 73,7 27,3 75,8 28,1
2017 -1.3 -0,4 76,9 25,9 78,2 26,3
2018 0,1 0,0 83,1 25,5 83,0 25,5
2019 1,1 0,3 88,1 24,7 87,1 24,4
2020 -18,8 -5,0 84,5 22,7 103,3 27,7

Fuente: CSO, Government Income and Expenditure (publicado 16-07-2021), Table 2.

Los gastos sociales prácticamente estancados en valor nominal, y en clara disminución como porcentaje del PIB en los últimos años, se incrementarán en 2020 hasta cerca de los 40 m.m de euros; para 2021 están presupuestados 38,3 m.m. euros. Irlanda es un país de la UE que no tiene un sistema nacional público de salud que cubra a toda la población.
La evolución de los ingresos tributarios en 2020 y en 2021 reflejan una buena evolución de los impuestos recaudados sobre la producción y las importaciones, así como sobre la renta, a pesar de la pandemia, ya que la mayoría de los desempleados o subsidiados con el covid-19 corresponden a empleados de empresas indígenas con rentas bajas. Esta favorable evolución de la recaudación impositiva, está, pues, relacionada con la actividad de las EM.

SECTOR PÚBLICO: PARTIDAS PRINCIPALES DE INGRESOS Y GASTOS M.M. euros
  2015 2016 2017 2018 2019 2020
INGRESOS 71,0 73,7,8 76,9 83,1 88,1 84,5
-Impuestos 62,9 65,7 69,4 75,2 80,5 80,0
- Contribuciones sociales 12,1 12.9 13.7 14,6 15,8 15.7
- Venta de bienes y servicios 4.6 4,6 4,6 4,9 4,9 4,2
GASTOS 76,4 75,8 78,2 83,0 87,1 103,3
- Compensaciones de empleados 19,4 19.9 21,1 22,1 23,4 24,6
- Beneficios sociales 27,9 27,9 28,6 29,4 30,64 38,1
- Compra bienes y servicios 28,0 29,3 31,0 32,8 35,9 40,4
Pro-memoria: PIB 262,8 270,1 296,9 326,0 356,5 372,9

Fuente: CSO, Government Income and Expenditure (publicado 16-07-21), Table 3.

El FMI, en su último informe del art.IV sobre Irlanda de junio 2021, estimaba unos ingresos del 23,4% del PIB para 2020 y de 22,1% para 2021. Por lo que se refiere a los gastos, la estimación era de 28,4% para 2020 y 27,7% del PIB para 2021. El déficit público sería del 5% del PIB para 2020 y del 5,6% para 2021. El FMI estima un valor del PIB para 2020 de 366,5 m.m. de euros  y de 391,1 m.m. de euros para 2021. Estas cifras, con la información disponible en octubre de 2021, habrán de corregirse con un alza mayor del PIB en 2020-2021 y un gasto público menor en esos años, y un déficit público menor, como se ha comentado anteriormente.

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Política monetaria

Política monetaria.Como miembro de la zona euro, la política monetaria de Irlanda es la de la zona euro. Ha entregado su autonomía monetaria a las decisiones del Eurosistema (BCE y gobernadores de los países miembros de la zona euro), en el que participa el Banco Central de Irlanda, con un peso relativo en función de la población de la república irlandesa y de PIB. En 2020, el PIB irlandés ha seguido expandiéndose y ha alcanzado más de un tercio del PIB español, siendo la población de España más de nueve veces la población de Irlanda. Como resultado de todo ello, la clave de capital de Irlanda en el Banco Central Europeo es de 1,3772 % y la de España de 9,6981% (es decir, siete veces más).

El objetivo de la política monetaria común es la estabilidad de precios, manteniendo la inflación, a medio plazo, en un nivel inferior, aunque próximo, al 2%. Desde su constitución como país independiente en 1921, Irlanda sólo ha tenido una política monetaria autónoma desde el 31 de marzo de 1979 hasta el 31 de enero de 1998, menos de 10 años.Hasta marzo de 1979 la libra irlandesa (punt, en gaélico) tenía un paridad de uno a uno con la libra esterlina, por lo tanto, el Banco de Inglaterra tomaba las decisiones. Irlanda también participó en el sistema monetario europeo (SME), desde el principio en marzo de 1979. En septiembre de 1992, la crisi del SME dio lugar a la salida de la libra esterlina del SME, la punt permaneció, aunque hubo de devaluarse, en un 10% respecto a su paridad central, a finales de enero de 1993.  Irlanda ha sido también país fundador del euro, desde su lanzamiento el uno de enero de 1999. Como en el caso de España, pocos años después, se vió perjudicada por unos tipos de interés oficiales del Eurosistema demasiado bajos, durante el boom de su economía, previos al estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008. Ahora también se beneficia de la protección que supone el Eurosistema para la estabilidad monetaria y financiera de la zona euro y cada uno de sus miembros.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Una breve perspectiva histórica de la economía irlandesa permite entender mejor su situación actual. Hasta finales de los 50s, Irlanda no participó en la reconstrucción, ayuda y apertura europea. En los años 60s comenzó a crecer intensamente y comenzó a dejar de ser una economía básicamente agrícola. En 1973 se incorpora a la CEE con el Reino Unido y Dinamarca. La crisis del petróleo vuelve a empeorar la marcha de la economía, siendo un país muy dependiente de esta materia prima.

El 13 de marzo de 1979 comienza a operar el SME, un régimen de tipo de cambio fijo, pero ajustable, e Irlanda participa en el desde el principio. La esterlina se queda fuera.La paridad de uno a uno de la libra irlandesa con la británica se suspende el 31 de marzo de 1979, paridad que se mantuvo desde la independencia de Irlanda,incluso después de la salida de la Commonwealth en 1948 y la declaración de república en 1949. Durante los años 80s, después de la segunda crisis del petróleo, el crecimiento de la economía es bajo, terminando la década con tasas de paro muy elevadas, media anual del 18%. Desde su entrada en la CEE irlanda fue beneficiaria neta de los Fondos Estructurales y uno de los países miembros con un nivel de renta per cápita más bajo.

Desde principios de los 90s la economía vuelve a crecer con cierta intensidad, pero la tasa de paro no baja del 15%. Sin embargo, a partir de 1995 comienza un período de muy intenso de crecimiento, a tasas reales del PIB cercanas del 10% anual acumulativo, manteniéndose la inflación en el 2,5%. El desempleo baja, y la tasa de paro se reduce 10 puntos porcentuales hasta el 4,5% en 2000. Resultó ser un fenómeno tan destacable, que se habló del "tigre celta", refiriéndose al éxito de Irlanda, y por analogía a los tigres asiáticos. Después de la adopción del euro, siguió creciendo hasta el año 2007, si bien a una tasa real, aproximadamente la mitad, 5,5%. La tasa de paro se mantuvo hasta 2007 por debajo del 5%, a pesar de la fuerte inmigración neta que tuvo lugar.

Irlanda fue unos de los primeros países afectados por  la crisis financiera causada por las hipotecas sub-prime y la pródiga financiación del boom inmobiliario por los bancos comerciales.En efecto, en 2008 ya se produce una recesión económica con una caída del PIB real del 4%, que continúa en 2009, con otra caída adiciona, de casi el 5%.La tasa de paro se triplica en 2010 respecto a 2007, y la economía entra en un período de tasas de inflación negativas o cercanas al 0%, que dura hasta hoy. Los problemas de financiación de los bancos y del sector público se agudizan y el país tiene que ser rescatado de tipos de interés muy altos, de insolvencias bancarias y de alto endeudamiento público con un plan en el que participan la UE, el BCE y  el FMI. En diciembre de 2010 Irlanda firmó un Programa de Ayuda Financiera (PAF) por el que se instrumentó una ayuda de 85.000 millones de euros entre 2011 y finales de 2013 (50.000 millones de euros para financiar al sector público y 35.000 millones para financiar a los bancos). Fue país protagonista de la crisis de la deuda soberana que afectó también a Grecia y Portugal, y a España e Italia.

Planificación fiscal con las "beps"  (base erosion and profit shifting). Desde 2014, Irlanda entra de nuevo en un ciclo expansivo, con tasas de crecimiento por encima del 5%, ajustadas por la distorsión en los datos del cálculo del PIB, que supone la actividad de las empresas multinacionales (EM) que se domicilian en Irlanda,sobre todo, a partir de 2015. Un tipo impositivo de sociedades, 12,5%, y, sobre todo, las facilidades para la planificación fiscal de las EM USA, marcan la evolución de la economía y las finanzas públicas de la República de Irlanda en el último sexsenio. Las EM se aprovechan de las diferentes normas fiscales, entre UE y los USA, relativas al impuesto de sociedades y a la determinación de la residencia fiscal de las EM. En la UE la empresa paga impuestos donde tiene la sede en la que se toman las decisiones de control y gestión, mientras que según la legislación USA, la empresa tiene su sede y es residente en el país en el que está jurídicamente registrada. Las EM dicen cumplir con las normas fiscales de la UE, de USA y de los países donde operan. La falta de un acuerdo global de los gobiernos sobre la imposición a la actividad empresarial de las EM es lo que facilita la “planificación fiscal" de estas EM. Modificaciones de las normas fiscales nacionales  unilaterales no resuelven el problema general de fondo. En 2017, con la administración Trump, se rebajó el impuesto de sociedades del 35% al 15,5% para estas compañías, pero tuvo poco impacto en las decisiones de éstas. Desde el punto de vista USA, no hay evasión de impuestos, sino un embolsamiento de rentas y beneficios de sus EM en el exterior, que cuando se repatrían pagarán impuestos.

En este contexto, La Comisión Europea estima que Apple ha recibido subvenciones del gobierno irlandés por valor de más de 13.500 millones de euros, por el ahorro de impuestos de esta empresa USA al domicialiarizarse en Irlanda. El Tribunal de Justicia de la UE no ha dado la razón a la Comisión y ésta ha recurrido. Que las EM paguen impuestos donde de verdad desarrollan su actividad real es el objetivo de las negociaciones multilaterales en la OCDE. Un acuerdo que cierre vías de escape de las EM con las beps, es considerado, por el FMI y la Comisión Europea, como un riesgo mayor para la economía irlandesa (Ireland art. IV Consultation Report, IMF june 2021). El Tax Plan publicado por el Tesoro USA en abril de 2021, si es aceptado por el legislativo USA, puede significar el punto de inflexión en un acuerdo en la OCDE sobre tributación internacional de las EM. Irlanda, de momento, junto con otros países pequeños de la UE, cuestiona la propuesta del G-7 para un tipo impositivo de sociedades mínimo del 15% para las EM. Hay que recordar que en la UE se requiere la unanimidad en materia impositiva. El FMI, en el informe mencionado, indica que Irlanda tiene otros muchos atractivos para la inversión extranjera, más allá del incentivo fiscal, y es optimista sobre el futuro crecimiento de la economía irlandesa, aún en un escenario de acuerdo internacional sobre beps y el tipo mínimo del 15,0%. 

En el otoño de 2021, Irlanda, finalmente, ha aceptado, en el marco de la OCDE, el acuerdo para elevar al 15% el tipo impositivo del impuesto de sociedades y discutir la erosión de bases impositivas y el desplazamiento de beneficios bajo el principio de la tributación de las multinacionales en la jurisdicción donde llevan a cabo su actividad. Irlanda sigue prefiriendo el status quo actual, y ha indicado que para ella el 15% sería el tipo máximo que puede aceptar. El gobierno está también pendiente de si el Congreso USA aprueba el acuerdo alcanzado en la OCDE/G-20 sobre fiscalidad internacional, y está preparado para la discusión sobre los detalles pendientes para su implementación, en su caso.

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