Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Antes de la aparición de las regulaciones restrictivas contra Irán, el país atravesaba un periodo de crecimiento notable. Durante la primera década del 2000 se creció a un ritmo del 5% de media, con años creciendo por encima del 8%. En el año 2012, año en el que la UE endurece notablemente su régimen de sanciones, Irán termina entrando en recesión, con una caída del 7,7%.
 
Con el levantamiento de las sanciones anteriores y la posterior apertura de la economía iraní, el PIB retomó el crecimiento, como se muestra en el siguiente cuadro, no obstante en 2018 y con la reimposición de las sanciones americanas contra este país, la variación del PIB ha caído notablemente:
 
PIB DE IRÁN (Millones de USD)
 
2017
2018
EIU estimates 2019
EIU forecasts
2020
PIB
460.976
421.526
513.754
498.627
Variación PIB
3,8
-4,9
-9,2
-1,6
 
 Fuente: EIU- Enero 2020
 

 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

POR SECTORES DE ORIGEN
Marzo 14-15 (%)
Marzo 15-16 (%)
Marzo 15-17 (%)
Marzo 17-18 (%)
Petróleo
13,6
9.4
12,3
13,5
Agricultura
10
10,8
10
9,8
Industria, minería y utilidades
26,9
24,5
22,7
22,6
Construcción
7,6
6,3
5,2
5,1
Servicios
51
57,3
57,1
56,2
TOTAL
100
100
100
100
POR COMPONENTES DEL GASTO
100
100
100
100
CONSUMO
56,9
63
62.7
71
Consumo Privado
46,3
50,3
49,4
47,6
Consumo Público
10,3
12,7
13.3
13.4
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO
26,1
22,7
20,3
19,7
EXPORTACIÓN NETA DE BIENES Y SERVICIOS
1,7
0,5
1,6
1,1
Fuente: "Economic Trends" Banco Central de Irán.

 

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Irán es un país con colosales recursos naturales en la esfera energética y minera, que, en teoría, le permiten gozar de una gran autosuficiencia. El posicionamiento geográfico del país es también privilegiado, rodeado de un gran número de países fronterizos. Las prácticas restrictivas internacionales contra Irán frenaron el desarrollo potencial del país hasta que se levantaron las sanciones mediante la firma del Acuerdo Nuclear.
Este hecho le permitió a Irán tener un crecimiento muy importante en 2016, 2017 y 2018 en que la reimposición de sanciones por parte EE.UU. en agosto y noviembre de ese último año, frenaron su crecimiento y su economía comenzó a entrar en recesión.
 
A continuación se resume la evolución económica en los años anteriormente señalados:
 
La Economía en 2016 y 2017:
 
El Gobierno consiguió estabilizar y hacer crecer la economía. Como consecuencia, la inflación (de dos dígitos durante más de dos décadas) se fue reduciendo desde la toma del poder de Rouhani (9% en 2016, según FMI), aunque repuntó ligeramente hasta el 9,9% en 2017 (según FMI). 
 
En 2017, según FMI, el PIB de Irán creció un 3,5% (5,6%, según Economic Intelligence Unit- EIU por sus siglas en inglés) y se pudo constatar que era la economía que estaba creciendo con mayor intensidad en toda la región. Todos los sectores de la economía contribuyeron al crecimiento del PIB, en mayor o menor medida, sobresaliendo el sector servicios, la industria petrolera y la agricultura.
  
La Economía en 2018:
 
Según el EIU, las estimaciones para 2018, antes de producirse la salida de EE.UU. del Acuerdo Nuclear, señalaban un crecimiento de PIB en términos reales de 4,2%,.Pero, lamentablemente todas estas excelentes previsiones se volatilizaron por ciertos factores internos que veremos y muy especialmente como consecuencia del tremendo impacto económico y la incertidumbre creada tras el anuncio de la salida de EE.UU.
 
El 9 de abril, como consecuencia de dicho anuncio se desatan movimientos especulativos internos  contra el Rial   y se produce una fuerte caída del Rial en el mercado libre regulado .El Gobierno decide, en ese momento, unificar los tipos de cambio oficial y el de mercado libre regulado. Para mantener un tipo de cambio fijo y sobrevaluado, las autoridades tuvieron que imponer restricciones cambiarias (para apertura de Créditos Documentarios, turismo).
 
No obstante, al cerrarse el mercado libre regulado,  floreció el mercado negro con una pujanza extraordinaria, devaluándose paulatinamente el Rial tras el 8 de mayo (salida de EE.UU. del Acuerdo) hasta cambiarse el Euro a 230.000 Riales en septiembre de 2018. Posteriormente, la masiva intervención del Banco Central llevó la cotización del Rial al entorno de los 170.000 Riales /€ y las autoridades desistieron de unificar el tipo de cambio oficial y libre.
 
Previendo un déficit creciente de las principales divisas, el Gobierno adoptó medidas crecientemente restrictivas y estableció 4 listas de productos para las importaciones, según su importancia : la lista 1 para productos estratégicos/ cambio preferencial; listas 2 y 3 productos normales/cambio de mercado y lista 4 productos “innecesarios” de importación prohibida ( 1.220 códigos arancelarios)
   
Como consecuencia de todo ello, distintas fuentes estimaron que el crecimiento cayó desde un positivo 5,5% a un -4% en 2018 , mientras la tasa de inflación había aumentado un 30% y el crecimiento de las demás variables empeoró a lo largo de 2018 en un: -33/(consumo privado), 0%( consumo del Gobierno),- 74% (inversión fija pública), -57%( exportación de bienes y servicios) y -62%(importación de bienes y servicios).
 
La Economía en 2019:
 
Tras las últimas sanciones norteamericanas de noviembre de 2018 y las posteriores de 2019 (acero y hierro, fundamentalmente), la economía siguió una fuerte tendencia de desaceleración que se reflejó en una caída del PIB en términos reales del 9, 2 % y que se ha venido a sumar a la caída del 4% de 2018.
 
Lógicamente, esta creciente recesión se produjo tanto por la caída muy importante de los ingresos por petróleo, recurso significativo para el impulso de la economía y el empleo,  como por el cierre de muchas empresas iraníes o por la salida de empresas internacionales en sectores críticos de la economía y por el fuerte incremento de la inflación que ha afectado a la demanda de consumo. La exportación de crudo, generadora de divisas y propulsora de la inversión pública, pasó de 2,5 millones de b/d de exportación a 0,5 millones b/d con una reducción del 80% de la exportación, parándose todos los proyectos públicos.
 
En definitiva, este impacto tan negativo, cuyo origen fue la reintroducción de sanciones por parte de EE.UU., se vio reflejado en las principales variables: consumo privado (-6%),consumo público(-3%), formación bruta de capital (-7,5%), exportación de bienes y servicios (-27,5%) e importación de bienes y servicios ( -26%). Al tiempo, la tendencia inflacionista siguió con toda virulencia y alcanzó su pico con su pico + 52 % en mayo de 2019 en relación con el mismo periodo del año anterior (los alimentos vieron incrementar sus precios un 70%).
 
La Economía en los primeros meses de 2020:
El Año Nuevo Persa comienza el 20 de marzo, por lo que hasta el 21 de marzo de junio no habrá datos del primer semestre, pero sí podemos asegurar que la tendencia será muy negativa y la crisis económica se intensificará, muy especialmente como consecuencia del impacto del COVID-19 que ha paralizado el país y su actividad económica y sin apenas conexiones aéreas o terrestres con el exterior. Las autoridades han facilitado algunas líneas de crédito a las empresas y subvenciones a las personas más desfavorecidas. Pero la realidad, si se cumple la predicción del FMI, es que la economía iraní caerá un 6%.

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

INDICADORES ECONÓMICOS
DATOS ECONÓMICOS
2016
2017
2018
2019
Evolución del PIB (%)
4,5
2,6
-4,9
 - 9,2*
PIB por habitante ($ a valores de PPP)
20.150
21.011
20.189 *
18,529*
PIB absoluto (M.$)
425.403
460.976
421.526 *
513.754*
IPC (%)
7,2
8
18
40,8 *
Tipo de interés de referencia (%)
-
 -
-
 -
Desempleo (%)
12,4
12,1
14,5 *
15,8 *
Total Exportaciones (M$/ FOB- año fiscal iraní)
83,978
98.142
94.583*
63.966*
Exportaciones de la UE (miles de €)
8,198
10,672
8,731
3,969 (ene-nov)
Importaciones (M$/ FOB-año fiscal iraní)
63,135
75.546
72.524*
58.237*
Importaciones de la UE (miles de €)
5,510
10,121
9,459
646 (ene-nov)
IED recibida (M$)
-
-
-
 -
IED emitida (M$)
-
-
-
 -
Saldo por cuenta corriente (% PIB)
4,17
3,5
6,4
7
Reservas exteriores (M $)
133,701
132,551
108,28
86,269
Saldo presupuestario (% PIB)
-
-2.5%
-2.4%
 -2.7%
Deuda externa (M$/) plazo
5,97
6,76
6,32
5,58*
% servicio de la deuda/exportaciones
nd
 nd
nd
nd
Tamaño sector público (% PIB)
60
60
60
60

 

Fuente: Banco Central de Irán/FMI/ EIU/ Banco Mundial/ A.E.A.T

* = previsión EIU

 

 
 
 
 

 

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Principales objetivos de política económica

Programa Económico del Gobierno

Las dos reformas estructurales más importantes, incluidas en el programa económico del Gobierno, son las privatizaciones y la eliminación de subsidios.

Las privatizaciones.

En Irán en torno al  60% del PIB se genera en el sector público. Con el III Plan Quinquenal de Desarrollo el Gobierno iraní arrancó su plan de privatizaciones y actualmente, en el marco del VI Plan  Quinquenal de Desarrollo, que acaba en marzo de 2022, están incluidos nuevos planes para seguir disminuyendo el tamaño del sector público, mediante la aplicación del correspondiente programa de privatizaciones.

La eliminación de subsidios.

La gestión de la economía en Irán estaba muy distorsionada por los subsidios, que equivalían aproximadamente al 20% del PIB en 2010. Siguiendo las recomendaciones del FMI, desde finales de 2010, las autoridades iniciaron una política de reducción de subsidios que, dada su importancia en el PIB, se ha está diluyendo. El plan empezó con la eliminación gradual del subsidio dedicado a los siguientes productos y servicios: la gasolina, diésel, gas natural, gas natural licuado, electricidad, agua, trigo, harina, arroz, leche, azúcar, aceites comestibles y los servicios postales,  de ferrocarril y de aviación. En cualquier caso se trata de una política a medio plazo, cuyo impacto sobre las capas más pobres trata de suplirse con pagos directos a las economías domésticas más desfavorecidas

IVA

Otro objetivo importante del Gobierno es la generalización de la aplicación del  impuesto sobre el valor añadido, finalmente introducido a finales del 2008, a pesar de la resistencia del sector comercial. La tasa del IVA es del 9%, desde que aumento en marzo de 2015, habiéndose mantenido estable hasta la fecha, y un porcentaje mayor para el  tabaco y cigarrillos (15%) y la gasolina (30%). La ley del IVA establece la introducción simultánea de tasas municipales del 1,5% con carácter general, del 3% para cigarrillos y del 10% para gasolina y keroseno. Inicialmente, todos los exportadores, importadores y negocios con una cifra de ventas anuales de 300.000 dólares están sometidos al IVA. La ley del IVA fue aprobada por el Consejo del Discernimiento.

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Previsiones macroeconómicas

Los objetivos prioritarios de la política económica  que se fijó el Gobierno de Rouhani, antes de la salida de EE.UU. del Acuerdo Nuclear, fueron:
 
- El mantenimiento a corto plazo de la estabilidad macroeconómica para ayudar al proceso de reforma económica y social.
 
- la apuesta por la apertura hacia el exterior, tratando de traer financiación e inversión extranjera que les permitiera financiar proyectos en los sectores estratégicos.
 
- Una transición más profunda hacia una economía de mercado, destinada a aumentar el crecimiento y fortalecer al sector privado.
 
- Ayudar a la creación de empleo, y el fortalecimiento del sector financiero.
 
Consecuencia de esta política, en 2017, según EIU, el PIB de Irán creció un 5,6% y se pudo constatar que era la economía que estaba creciendo con mayor intensidad en toda la región. Todos los sectores de la economía contribuyeron al crecimiento del PIB, en mayor o menor medida, sobresaliendo el sector servicios, la industria petrolera y la agricultura. En cuanto al empleo, cabe mencionar que la tasa de desempleo se situó en el 11,7% en 2017.
 
Con estos  cuatro objetivos y los buenos resultados económicos que iba consiguiendo el Gobierno de Rouhani, en 2017 el FMI alabó su política económica por haber impulsado un  crecimiento económico  “asombroso” en Irán.
 
A pesar de estos éxitos económicos, se podría decir de forma breve que los principales problemas visibles de la economía en 2017 y 18 fueron  su escasa capacidad de generar empleo y alta capacidad de generar inflación, detrás de los cuales se esconden una concatenación de problemas estructurales muy serios que pasamos a analizar.
 
Este es un país en el que la tasa desempleo no parecía excesivamente alta (10 %), pero al analizar los datos de esos años se observa que un alto porcentaje de los jóvenes, hasta un 25%, población que supone el 40 % de la población de 80 millones de habitantes, está en paro y un porcentaje no desdeñable de la población está "subempleada " con salarios bajos.
 
Y detrás de la escasa generación de empleo, encontramos la escasa financiación que se ha estado  movilizando  hacia la inversión productiva del país. En efecto, los recursos financieros de familias y empresas ( el ahorro interno) se han canalizado , en gran parte , hacia los depósitos bancarios que han estado ofreciendo hasta el 22 al 25% de rentabilidad-banca mal gestionada, en parte con grandes pérdidas, que trata de captar pasivo, pagando intereses estratosféricos- en lugar de hacerlo hacia la inversión productiva. El Gobierno obligó a los bancos, por ello, a bajar los tipos de interés.
 
Por otro lado, los recursos generados por el Gobierno, derivados del petróleo e impuestos, aparte de ir a financiar su política exterior y subvenciones subsistentes de todo tipo de épocas anteriores que, en parte, han estado condicionados a la evolución del precio del crudo en los mercados internacionales y este  ha solido estar, al realizar sus previsiones “macro”, por debajo del precio fijado en los Presupuestos generales del Estado, es por ello, que el Gobierno ha convertido la financiación exterior en prácticamente obligatoria a la hora de adjudicar contratos (aparte de querer comprometer, con ello, a las empresas extranjeras con el país por temor a una posible vuelta a las sanciones).
 
El segundo gran problema detrás del cual ha habido, a su vez, una serie de problemas de tipo estructural es, sin duda, la inflación.
 
Esta ha estado alimentada, en parte, por un política monetaria muy expansiva del BCI, en parte por la especulación interna contra la propia moneda que ha generado, a su vez, pingües beneficios a los “especuladores” y la consiguiente y creciente depreciación del tipo de cambio más en el mercado libre que en el oficial.
 
Con todo y a pesar de sus principales problemas estructurales, Irán, según todas las previsiones, iba a seguir en la senda de crecimiento a una tasa por encima de la región en 2018  y presentar un balance económico realmente bueno, pero la salida de EE.UU. del Acuerdo Nuclear (8 de mayo) ha tenido un impacto muy negativo sobre todas las variables “macro” de la economía iraní en 2018 y en 2019 serán lógicamente peores.
 
En efecto, el crecimiento, según datos de la EIU, cayó  desde un positivo  5,5% a un -4% en 2018 , mientras la tasa de inflación ha aumentado un 30%  y el crecimiento de las demás variables empeoró a lo largo de 2018 en un: -33% (consumo privado), 0% (consumo del Gobierno),- 74% (inversión fija pública), -57%( exportación de bienes y servicios) y -62% (importación de bienes y servicios).
 
Tras las últimas sanciones de noviembre de 2018 y las posteriores de 2019 (acero y hierro, fundamentalmente, en 2019 la economía ha seguido una fuerte tendencia de desaceleración que se ha reflejado en una caída del PIB en términos reales del 9, 2 % (EIU) y que se ha venido a sumar a la caída del 4% de 2018.
 
Lógicamente, esta creciente recesión se ha producido tanto  por la caída muy importante de los ingresos por petróleo, recurso significativo para el impulso de la economía y el empleo, como  por el cierre de muchas empresas iraníes  o la salida de empresas internacionales en sectores críticos de la economía o por el fuerte incremento de la inflación.
 
Esta situación queda reflejada en la evolución de las siguientes variables:
 
·         Le exportación de crudo, generadora de divisas y propulsora de la inversión pública,  ha pasado de 2,5 millones de b/d de exportación a 0,5 millones b/d, lo que significa una reducción del 80% de la exportación. De hecho, todos los proyectos públicos están absolutamente parados.
 
·         Sectores importantes en la economía iraní como el de la automoción que representa el 10% del PIB han sido severamente castigados. El de la automoción, por las sanciones directas, ha sufrido una caída en su producción del 25%  entre Octubre de 2019 y mismo mes del año anterior. Pero no ha sido el único, porque la industria ha tenido un retroceso del 16, 3% y la agricultura del 6,5%.
 
·         En definitiva, este  impacto tan negativo, cuyo origen es la reintroducción de sanciones por EE.UU., se ha visto reflejado en las principales variables: consumo privado(-6%),consumo público (-3%), formación bruta de capital (-7,5%), exportación de bienes y servicios (-27,5%) e importación de bienes y servicios ( -26%)
 
·         Por su parte, la tendencia inflacionista ha seguido con toda virulencia, alcanzando  la tasa de inflación general su pico del 52 %  en mayo de 2019 en relación con el mismo periodo del año anterior (los alimentos vieron incrementar sus precios un 70%). Tras moderarse en noviembre de este año en su negativa evolución (27% de aumento sobre el mismo mes de 2018), la decisión del Gobierno de aumentar fuertemente los precios de la gasolina –origen, junto con otras causas, de las manifestaciones y de  los altercados en muchas ciudades de Irán-, las tendencias inflacionistas subsisten.
 
 
Dados los recursos naturales, la estructura económica, el tejido empresarial y el nivel de capacitación de los cuadros iraníes, este país tiene un alto potencial de crecimiento, pero, sin duda, la reimposición de las sanciones por parte de EE.UU. ha tenido un efecto muy negativo, especialmente con respecto a dos ámbitos muy importantes de la economía iraní: la venta de crudo al exterior (en torno al 50% del PIB)  que ha caído desde 2,5 millones de b/d a 0,5 millones y la salida forzada de las grandes empresas extranjeras que estaban trabajando en sectores clave de la economía (petróleo, gas, petroquímica, automóvil, etc.), sin contar el grave perjuicio que el resto de las sanciones va a provocar en el crecimiento económico de Irán. Como consecuencia de todo ello, se estima que el crecimiento  va seguir siendo negativo en 2020, aunque no tan fuerte como en 2019 por el efecto escalón.
 
El mantenimiento  del Acuerdo Nuclear por parte de la UE, sin duda de gran importancia política, no sé ha revelado, sin embargo, de momento importante en el campo económico, pero, en nuestra opinión, es tremendamente importante su mantenimiento por razones políticas, de seguridad de la región y porque la UE debe seguir siendo fiel a los compromisos económicos que firmó y que, por las razones que conocemos, no ha podido mantener.
 
Subsisten dos temas de enorme importancia  para el Gobierno de Irán en el plano económico: que Europa retome las importaciones  de crudo  y que se restablezcan las relaciones bancarias, ambos de casi imposible cumplimiento.
 
En el primer caso, las autoridades insisten, aunque en el fondo saben que en una economía de mercado como la europea no sé puede obligar a las grandes empresas compradoras a importar crudo iraní.
 
En el segundo caso, el cierre de los canales bancarios, como consecuencia de las sanciones de EE.UU., parecía que el INSTEX podría llegar a dar cierto juego para el comercio entre Irán y Europa, pero este mecanismo , aparte del retraso que lleva en su puesta en marcha, no podrá ser  una buena respuesta a los intercambios, salvo que se habilite un mecanismo de pagos y financiación entre las dos partes, en lugar de constreñirse a mero instrumento de  compensación tipo barter, como está actualmente diseñado.
 
Mientras tanto el comercio entre España e Irán, al igual que lo que sucede al resto de nuestros socios comunitarios, en el periodo de enero a octubre de 2019 y comparando con el mismo periodo del año anterior, se observa que las cifras de comercio bilateral se han reducido drásticamente. Nuestras exportaciones (194,8 M€) han caído un 69% y nuestras importaciones (83,2 M€) han disminuido un 96,6%. La tasa de cobertura ha  pasado a ser positiva (234,2%) aumentando en 208 puntos porcentuales.  Y, no obstante, en los sectores no sancionados subsisten interesantes oportunidades, si el exportador da con la tecla  bancaria adecuada.

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Política fiscal y presupuestaria

El presupuesto iraní está dominado por los ingresos del petróleo, que, hasta el embargo petrolífero de 2012, contribuían con un porcentaje superior al 60% de los ingresos públicos totales.
 
La ley presupuestaria iraní para el año 1399 del calendario persa (marzo 2020-marzo 2021) se ve altamente afectada por la reducción de los ingresos generados por la exportación del crudo iraní, la devaluación de la moneda local y el considerable aumento de la tasa de inflación. Está previsto un total de 150 mil millones de $ de ingresos diversos (incluidos los 3.4 mil millones de $ generados por la venta del crudo y un sorprendente total de 14.5 mil millones de $ generados por la tributación).
 
EIU, en su informe de Enero de 2020 prevé que el déficit presupuestario pase de un 5.7% del PIB en 2018/19 a un 6.3% del PIB en 2020/21.
 
 

 

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Política monetaria

Según establece la Ley Bancaria y Monetaria, el Bank Markazi o Banco Central de Irán (BCI) es la máxima autoridad monetaria del país; siempre en coordinación con los principios y políticas establecidos por el Ministerio de Economía y Finanzas. El Bank Markazi determina la política crediticia que debe seguir la banca nacional, regula las reservas y transacciones de oro y Divisas y la entrada y salida de la moneda local, el rial; y  controla las casas de cambio, donde se realiza el intercambio entre las divisas convertibles y la moneda nacional, al precio de mercado.
 
La política monetaria del Banco Central está encaminada a frenar la inflación, mal endémico de Irán, contra el que resulta difícil luchar debido a los condicionamientos políticos que afectan a la Autoridad Monetaria.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Una cuestión importante en materia de reformas estructurales es el compromiso del Gobierno iraní de acabar con los subsidios generales. El principal objetivo de esta reforma es reducir el despilfarro de las mercancías y servicios subsidiados que son los siguientes:  gasolina, diésel, gas natural, gas natural licuado, electricidad, agua, trigo, harina, arroz, leche, azúcar, aceites comestibles y los servicios de ferrocarril, aviación y postales. Desde el año 2011, el pueblo iraní se ha estado beneficiando de una cuota mensual para compensar los precios exorbitados resultantes de las subidas de los productos subsidiados.
 
En la segunda mitad del año 2012, el efecto perverso de este programa sobre la inflación obligó al Gobierno a suspender temporalmente su aplicación. Desde 2013, el nuevo Gobierno de Rohani está fomentando la renuncia voluntaria de las familias menos necesitadas al derecho del subsidio. Sin embargo, el Gobierno decidió en 2014 avanzar en una retirada de subsidios más rápida, en productos como la gasolina y los alimentos, lo que ha llevado a gran parte de las familias con sueldos medios y altos a ver reducidos sus asignaciones mensuales.
 
En la actualidad, casi 78 millones iraníes reciben un subsidio directo en forma de transferencia a sus cuentas bancarias, equivalente a 455.000 Riales para cada persona.
 
Tras el aumento del precio de la gasolina (en noviembre de 2019) en el marco del Plan de Reforma de los Subsidios en Irán, se les paga otra ‘ayuda en efectivo’ a casi 60 millones de personas:

Tipo de familias
Subsidio (Riales)
Una persona
550.000
Dos personas
1.030.000
Tres personas
1.380.000
Cuatro personas
1.720.000
Más de cinco personas
2.050.000

 
Últimamente, el Parlamento iraní ha aprobado la fusión de ambos subsidios, y como consecuencia a partir del año 1399 del calendario iraní  (que comienza el 20 de marzo de 2020), los casi 78 millones de ciudadanos con derecho al subsidio directo, recibirán 720.000 Rls cada mes.

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