Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

  

 

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD Y POR COMPONENTES DEL GASTO (%)

 

2015

 

2016

 

2017

 

2018

 

2019

 

AGROPECUARIO

30,2

31,1

34,8

34,1

 

34,2

AGRICULTURA

23

24,2

28,5

27,7

 

27,8

GANADERÍA

4,7

4,6

4,2

4,1

 

4,0

SILVICULTURA Y PESCA

1,9

1,8

1,6

1,8

 

1,8

 

INDUSTRIAL

17,3

17,9

16,8

16,4

16,2

MINERÍA

0,9

0,9

0,8

0,8

 

0,7

MANUFACTURAS

9,4

9,3

8,1

7,8

 

7,5

CONSTRUCCIÓN

4,9

5,1

5,6

5,5

 

5,6

ELECTRICIDAD Y AGUA

2,2

2,6

2,4

2,4

 

2,4

 

SERVICIOS

46,2

44,8

42,3

43,1

43,2

TRANSPORTE, COMUNICACIONES Y ALMACENAMIENTO

8,1

8,1

7,4

8,1

 

8,5

COMERCIO

7,5

7,2

7,4

7,5

 

7,6

HOSTELERIA

0,8

0,7

0,7

0,8

 

0,7

FINANZAS

6,8

7,1

6,8

6,3

 

6,0

INMOBILIARIO

7,6

7,6

7,0

7,0

 

6,9

ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

4,3

3,9

3,4

3,4

 

3,6

OTROS SERVICIOS

9,8

9,15

8,3

8,7

 

8,6

IMPUESTOS

6,3

6,2

6,1

6,4

6,4

 

TOTAL

 

100,0

 

100,0

 

100,0

 

100,0

100,0

 

POR COMPONENTES DEL GASTO

CONSUMO

92,9

91,8

94,5

95,5

95,6

  Consumo Privado

78,1

78,1

80,9

81,6

 

81,6

  Consumo Público

14,1

12,9

12,9

13,1

 

13,1

 NPISH

0,8

0,7

0,8

0,8

 

0,9

FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO

21,6

17,6

18,3

17,3

 

16,8

  Var. existencias

-0,1

0,6

0,8

0,7

 

0,6

EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS

16,6

14,3

13,2

13,2

 

12,0

IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS

-27,6

-23,4

-24,2

-23,0

 

-21,4

 

TOTAL

 

100,0

 

100,0

 

100,0

 

100,0

100,0

Fuente: Kenya  Bureau of Statistics y Banco Mundial
Última actualización: junio 2020

 

 

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Producto Interior Bruto

En 2018, el crecimiento del PIB se situó en el 6,3%, recuperándose tras el largo período electoral y de la sequía sufrida en años anteriores. A esto se sumó el buen comportamiento de otros sectores como el de los servicios, especialmente los de transporte, información y comunicaciones y los relacionados con el turismo. La tasa de crecimiento se situó en el 5.4% en 2019 siendo de nuevo los servicios los que más crecieron, en particular los subsectores de transportes, distribución, financiero e información y comunicaciones.

En 2020 la crisis provocada por la COVID-19 provocó que la economía keniana se contrajera un 0,1%. Esta caída fue el resultado de la disrupción a nivel mundial de las cadenas de suministro (debido al fuerte peso de las importaciones de suministros de China); la contracción de los mercados destino de la exportación de Kenia (fundamentalmente la UE) y el colapso en los ingresos del sector servicios en particular la restauración, la hostelería y el sector educación (1). Los datos disponibles indican también un fuerte impacto negativo sobre el sector manufacturero. A finales de 2020 y principios de 2021 Kenia inició una lenta recuperación, que se observa en el comportamiento positivo de indicadores como el de la demanda externa de productos de la floricultura, el sector transportes, los pagos móviles o el número de matriculaciones de vehículos. Esta recuperación fue frenada por la necesidad de adoptar medidas extraordinarias en 2021 a causa de la tercera ola del COVID-19, aunque acorde a las previsiones del FMI esto no debería frenar la vuelta a la senda del crecimiento.

Política monetaria y precios

Tras la fuerte aceleración de la tasa de inflación en 2017 que se situó en el 8%, consecuencia del encarecimiento de los precios de los alimentos debido a la escasez de lluvias y el alza en los precios eléctricos, en 2018 estos factores actuaron de manera contraria y la tasa de variación de los precios se redujo hasta el 4,7%, aumentando len 2019, hasta situarse en el 5,2%.

En noviembre de 2019, el Parlamento aprobó la eliminación de los límites a los préstamos de la banca comercial (“interest rate cap”), a iniciativa del Presidente. Con esta decisión, la política monetaria retomó su efectividad como instrumento de intervención y el Comité de Política Monetaria del Banco Central de Kenia redujo el tipo de interés de referencia en dos reuniones consecutivas hasta situarlo en el 8,25%.

En 2020 la menor demanda ha permitido controlar el aumento de los precios, situándose en ese año la inflación en el 5,3%, dentro de la horquilla objetivo del Gobierno (5% (+/- 2,5%). El impacto económico del COVID- 19 ha ocasionado desde marzo de 2020 sucesivas intervenciones de emergencia del Banco Central. En particular, abaratando y ampliando los límites de las transacciones por móvil, ampliando los plazos de los préstamos de la banca hasta un año a economías domésticas y empresas, reduciendo el tipo de interés de referencia (hasta situarlo en el 7%) y el coeficiente de reservas bancario (desde el 5,25% al 4,25%), y ampliando la duración de los contratos de repos de 28 a 91 días de cara a mantener el acceso a liquidez de la banca comercial durante más tiempo.

 

 Las estimaciones del FMI  para el 2021 son que la inflación en Kenia alcanzará el 5%.

 

Finanzas públicas

 

El déficit público creció en 2020 hasta situarse en el 7.8% frente al 7,7% de 2019 y sigue sin resolverse el problema crónico de la insuficiente recaudación impositiva desde 2014. Éste se atribuye a factores tales como: los cambios estructurales de la economía keniana en favor de la agricultura, sector “pobre” en recaudación impositiva en comparación con otros como el manufacturero; los cambios discrecionales en los impuestos directos que han erosionado la base impositiva mediante deducciones y vacaciones fiscales para zonas económicas especiales y zonas francas; un aún amplio sector informal; y la caída de los ingresos por impuestos directos frente a los indirectos. De cara a revertir esta tendencia, en 2018 se introdujeron reformas impositivas en los impuestos directos e indirectos.

 

En abril de 2020, se aprobó la Tax Amendment Bill 2020. Para amortiguar el impacto de la pandemia el gobierno aplicó medidas temporales fiscales de emergencia por el lado de los impuestos y de los  gastos.  Se redujo el tipo del IVA del 16 al 14 %, el tipo máximo sobre la renta y sobre sociedades del 30  al 25%  y el tipo sobre el volumen de ventas para las PYMES del 3 al 1%. Esto se complementó con recursos adicionales del presupuesto sumplementario para el año fiscal 2019/20 para gastos sanitarios y sociales (via transferencias a grupos vulnerables) y se aceleraron las devoluciones del IVA y pagos pendientes a empresas para apoyar los problemas de liquidez de las mismas. En diciembre de 2020 el gobierno estableció un sistema de garantía de créditos para las PYMEs con un capital inicial de 10 millones de USD. Las gran mayoría de las medidas impositivas de apoyo se han eliminado a 1 de enero de 2021.

 

En la planeada la Tax Amendment Bill 2020 junto con las medidas impositivas de emergencia también se introdujeron medidas estructurales para ampliar la base impositiva eliminando exenciones tributarias en el IVA y en el impuesto de sociedades costosas y complejas para el sistema tributario keniano. Todo este conjunto de medidas ha evitado un mayor crecimiento del déficit público en 2020.

 

La deuda pública de Kenia ha pasado de representar el 62,1% del PIB en 2019 al 65,8% en 2020 y se estima un nuevo  incremento en 2021 hasta alcanzar el 70,6% del PIB. La deuda pública resulta de elevados déficits públicos resultado de elevados gastos del pasado en proyectos de infraestructura y del impacto económico negativo  de la pandemia.  Aproximadamente la mitad de la deuda pública corresponde a acreedores externos y el endeudamiento es en su mayoría en términos (semi)-concesionales.

 

En octubre de 2019, a propuesta del Ejecutivo, el Parlamento aprobó cambios en la Public Financial Management Act de 2015 suprimiendo el techo de deuda pública del 50% del PIB en términos de valor neto actualizado y sustituyéndolo por un techo absoluto de 9 trillones de chelines kenianos (86 millardos USD).

 

Sector Exterior

El sector exterior ha registrado mejoras significativas desde 2017 en las balanzas comercial, por cuenta corriente y de capitales. El déficit por cuenta corriente se redujo desde el 7,2% de 2017 hasta el 5,7% en 2018, y 5,8% del PIB en 2019.  En 2019 Kenia mantuvo su superávit de balanza de pagos y las reservas internaciones aumentaron, situándolas en términos de meses de cobertura de importaciones en 6,1. En el segundo trimestre de 2020  se inició una recuperación de la balanza comercial debido al crecimiento de exportaciones y caída de las importaciones resultado de la contracción de la demanda interna y los menores precios del petróleo. A lo anterior se añadió el mantenimiento de las remesas de emigrantes que tienen un fuerte peso en la balanza por cuenta corriente. El colapso de los ingresos por turismo no obstante se mantiene. Las estimaciones para 2020 sitúan el déficit por cuenta corriente en el 4,8%  y las reservas internacionales en 4,6 meses de importaciones.

El Banco Central de Kenia efectuó una compra mensual de 100 M de USD de marzo a junio de 2020 para fortalecer sus reservas internacionales y hacer frente a la posible volatilidad e incertidumbres de los mercados internacionales resultado de los efectos del COVID 19. 

En 2019 la deuda externa de Kenia se situó en el 31,5%  del PIB y en el 2020 aumentó hasta el 35,6%. El 40% de la deuda externa es de acreedores multilaterales y el 33% de bilaterales. De esta última un 63%  corresponde a acreedores no miembros del Club de París, fundamentalmente China. Tras años de crecimiento la deuda externa en términos comerciales ha descendido hasta situarse en el 26%  de la deuda externa total a finales de 2020. Los eurobonos representan el 70% de la deuda comercial y los créditos sindicados el 27%. El nuevo análisis DSA del FMI de marzo de 2021 confirma que la deuda de Kenia es sostenible aunque el riesgo es alto.



[1] El cierre de centros de educación de marzo de 2020 a enero 2021 se trasladó a una fuerte reducción en horas de enseñanza y en salarios pagados al profesorado

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

 

 

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS

 

 

 

2017

 

 

 

2018

 

 

 

2019

 

 

2020

 

PIB

PIB (MUSD a precios corrientes) (1)

78.900

87.800

95.410

99.200

Tasa de variación Real % (1)

4,8

6,3

5,4

-0,1

 

INFLACIÓN

Media anual (%) (1)

8

4,7

5,2

5,3

Fin de período (%) (1)

4,5

5,7

5,8

5,6

 

TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL

Media anual (%) (3)

10

9,5

9

7,2

Fin de período (%) (3)

10

9

8.5

7

 

EMPLEO Y TASA DE PARO

Población (x 1.000 habitantes) (2)

50.221

51.393

52.574

53.771

Población activa (x 1.000 habitantes) (2)

24.401

23.058

23.879

23.739

% Desempleo sobre población activa (2)

2,7

2,6

2,6

3

 

DÉFICIT PÚBLICO

% de PIB (1)

7,8

7,4

7,7

7,8

 

DEUDA PÚBLICA

en MUSD (1)

44.894

52.856

59.250

65.333 

en % de PIB

56,9

60,2

62,1

65,8

 

 

 

EXPORTACIONES DE BIENES, FOB

en MUSD (1)

5.801

6.088

5.872

6.061

% variación respecto al período anterior

1,81

4,95

-3,55

2,78

 

 

 

IMPORTACIONES DE BIENES, FOB

en MUSD (1)

15.987

16.289

16.551

14.410

% variación respecto al período anterior

13,29

1,89

1,61

-12,92

 

SALDO B. COMERCIAL

en MUSD (1)

-10,186

-10,201

-10,679

-8,349

en % de PIB

12,91%

11,62%

11,19%

8,44%

 

SALDO B. CUENTA CORRIENTE

en MUSD (1)

-5.685

-5.048

-5.541

-4.564

en % de PIB

-7,2%

-5,7%

-5,8%

-4,6%

 

DEUDA EXTERNA

en MUSD (1)

22.723 

26.779 

30.054 

35.347 

en % de PIB

28,8

30,5

31,5

35,6

 

SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA

en MUSD (2)

1.551

2.770

4.473

-

en % de exportaciones (1)

15

19,5

31,9

26,5

 

 Reservas internacionales

en MUSD (1)

7.100

8.100

9.100

8.300

en meses de importación de bienes y servicios (1)

4,3

4,8

6,1

4,6

 

INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA

en MUSD (4)

1.404

1.139

1.098

717

 

TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR

Media anual

102,6

101,3

101,9

106,5

Fin de período (3)

103,1

101,8

101,3

109,0

Fuente: (1) FMI, (2) Banco Mundial, (3) Central Bank of Kenya, (4) UNCTAD, 

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Principales objetivos de política económica

El gobierno de Kenia ha diseñado para el ejercicio 2021-2022 un programa presupuestario que contempla un gasto de 3.030.000 MKSH, siguiendo dos líneas generales: continuar con el proceso de consolidación fiscal que inició en el pasado, y controlar el impacto económico del Covid-19 aplicando un programa de estímulo económico. Además, se priorizan las inversiones para lograr los objetivos de la Agenda Big Four (manufactura para la creación de empleos, seguridad alimentaria y nutricional, cobertura universal de salud y viviendas asequibles), y la creación de un entorno empresarial propicio para todos los agentes facilitadores de dicha agenda, para lo cual se destinan 142.100 MKSH.

INGRESOS: el gobierno espera que la tributación ascienda a 2.040.000 MKSH, un ligero aumento comparado con los 1.892.600 MKSH del año anterior. En el año fiscal que nos ocupa, continuarán las medidas fiscales estrictas para recaudar fondos que se iniciaron en el año anterior.

GASTOS: apuestan por mantener el nivel de gasto público y los préstamos gubernamentales para el año fiscal 2021/22, alcanzando 3.030.000 MKSH MKSH, de losque el 66% es destinado a gastos recurrentes, con un importante capitulo para atender las necesidades de servicio de la deuda, que supondrá el 35% de los gastos corrientes. Los gastos de desarrollo e inversión supondrán el 22,1% del gasto total.

El DÉFICIT PÚBLICO proyectado en el presupuesto para el año fiscal 2021/2022 es del 7,5% del PIB (929.700 MKSH), una reducción frente al 7,8% del PIB del año anterior. Se espera financiar este déficit con financiación externa (884.400 MKSH) e interna (658.500 MKSH). El resto se financiaría mediante préstamos concesionales, semiconcesionales y de proyecto.

SECTORES ECONÓMICOS: Destaca la educación, a la que se asigna un importe de 589.301 MKSH del total presupuestado. Otros sectores que toman gran parte del presupuesto son: Seguridad Nacional (294.500 MKSH), Carreteras (182.500 MKSH), Sanidad (121.100 MUSD), Protección del Medioambiente, Aguas y Recursos Naturales (99.800 MKSH), Energía (71.900 MKSH) (De ellos 50.100 KSH para proyectos de transmisión y distribución de la electricidad y 11.300 para desarrollo de energía geotérmal) e Igualdad, reducción de la pobreza y empoderamiento de mujeres y jóvenes (65.436 MKSH).

En el sector de las Infraestructuras de transporte, el presupuesto contempla el desarrollo de varios proyectos, entre los que destaca el desarrollo del puerto de Mombasa, al que se destinaran 7.500 MUSD; la construcción de LAPPSET, que recibirá 7.500 MKSH y la rehabilitación y construcción del sistema de cercanías de Nairobi que contará con una partida presupuestaria de 1.300 MKSH. Además también se dedican fondos a la construcción y expansión de aeropuertos y la rehabilitación de líneas MGR.

En el sector energético la mayoría del gasto, 50.100 MKSH, será destinado al aumento del acceso a la electricidad. Por su parte en el del agua se ha priorizado la extensión del acceso al agua corriente y alcantarillado, contando con una partida de 38.000 MKSH

En cuanto a los objetivos de política económica a medio plazo destaca la Agenda “Big Four”, que se hizo pública en enero de 2018 y detalla los planes económicos del gobierno para la legislatura recién iniciada.  Se basa en cuatro pilares que ha denominado los “Big Four”, que son los siguientes: sector manufacturero, cobertura sanitaria, vivienda y seguridad alimentaria y nutricional de toda la población. La agenda “Big Four”, supone la mayor apuesta del gobierno para dar una nueva perspectiva al país e impulsar el desarrollo económico, y se diseñó para ser el legado del presidente Uhuru Kenyatta en el país.

Por último, el documento "Kenya Visión 2030" marca la pauta de la política keniana de desarrollo a largo plazo, cuyo objetivo es transformar Kenia en un país de renta media, creando una nación próspera y globalmente competitiva. Esta "Visión" está anclada en tres pilares: económico, social, y de gobernanza política.

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Previsiones macroeconómicas

Con un PIB de 99.200 M USD en 2020 y, a pesar de un desplome del crecimiento, que paso del 5,4 a contraerse un 0,1, Kenia se encuentra en el grupo de economías más dinámicas y resilientes del continente, siendo la más diversificada de la región. A medida que la pandemia dificultó la recaudación de la base de ingresos, quedó expuesto el panorama negativo de los riesgos financieros de Kenia.

El FMI prevé que en 2021 Kenia se recupere de la situación generada por el COVID-19 alcanzando un crecimiento del PIB del 6,3%.

Así pues, las grandes necesidades brutas de financiación, que incluyen la amortización de la deuda externa y la necesidad de refinanciar un gran volumen de deuda interna a corto plazo han hecho que la agencia de calificación Fitch cambiase en junio de 2020 la perspectiva de crédito soberano de Kenia a "negativa" desde una perspectiva anterior de "estable". 

 

El entorno empresarial ha visto una intensa mejora en los últimos años que  sitúa al país solo por detrás de Mauricio, Ruanda y Marruecos en el continente africano en el índice “Ease of Doing Business” del Banco Mundial y se encuentra en el puesto 56 a nivel mundial. 

A medio y largo plazo, Kenia puede ser un área emergente, con una actividad económica no dependiente de la exportación de materias primas sino centrada en el sector terciario que si bien ya contribuye cerca de un 45% al PIB aún se encuentra por debajo de los niveles de otras economías emergentes (superiores al 60%).

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Política fiscal y presupuestaria

La política fiscal está condicionada por la necesidad de mantener la inversión pública en los grandes proyectos de infraestructura al tiempo que reducir el elevado déficit público. Existe ya un consenso generalizado sobre la necesidad de contener el gasto público y recortar gastos ineficientes. Los últimos años muestran que es más difícil generar el  consenso social y parlamentario para aumentar la recaudación impositiva que viene siendo muy inferior a lo proyectado y ofrece aún importantes oportunidades para aumentar los ingresos públicos. Entre estas oportunidades destacan de acuerdo con el FMI la eliminación de exenciones y el aumento de los tipos del IVA .

De cara a revertir esta tendencia a la baja de los ingresos impositivos en  2018 se introdujeron reformas impositivas en los impuestos directos e indirectos que hubieron de suavizarse al chocar con la oposición popular y parlamentaria. En abril de 2020 se aprobó una reforma más profunda para impulsar la recaudación impositiva a medio plazo a través de la Tax Ammendment Bill 2020. También se añadieron medidas de alivio fiscal  para atenuar los efectos del  COVID 19 que se trasladaron a reducciones en los tipos marginales de varios impuestos y a exenciones del  impuesto sobre la renta para rentas inferiores a 24.000 chelines. En diciembre de 2020 se revirtieron algunas de las medidas fiscales tomadas en abril, situándose el VAT y el Corporate Income Tax en los tipos anteriores del 16% y 30% respectivamente.

 

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Política monetaria

La ejecución de la política monetaria es responsabilidad del Central Bank of Kenya (CBK) cuyo Presidente es nombrado directamente por el Presidente de la República. El objetivo marcado para la política monetaria es preservar la estabilidad de precios, conjugándola con el apoyo a los objetivos de crecimiento y empleo del Gobierno.

Siguiendo las recomendaciones del FMI, el CBK tiene previsto en el futuro próximo establecer un objetivo “oficial” de crecimiento de la inflación como guía de su política monetaria, pero no se ha fijado aún una fecha para su implementación.

 Aunque actúa también mediante operaciones en mercado abierto y a través de variaciones en el nivel de reservas que exige mantener a los bancos comerciales, el principal instrumento utilizado es la fijación de un tipo de interés de referencia, “Central Bank Rate”, cuyo nivel se revisa en las reuniones mensuales que celebra su Monetary Policy Committee y cuyas variaciones se supone repercuten en los tipos aplicados por la banca en sus operaciones de préstamo, influyendo así en los niveles de actividad económica.

 La política monetaria recuperó en 2019 su efectividad como instrumento de impacto económico con la eliminación de los controles sobre los tipos aplicables a los préstamos por la banca comercial adoptada en 2016.

El Comité de Política Monetaria del Banco Central de Kenia, acordó reducir el tipo de interés de referencia en noviembre de 2019, pasando de 9,0 a 8,5%, y en enero de 2020 hasta situarlo en el 8,25%. La crisis del COVID19 ha llevado desde Marzo de este año a sucesivas intervenciones de emergencia del  Banco Central, entre otras reduciendo el tipo de interés de referencia hasta situarlo en el 7%.

 

 

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

La agenda económica del gobierno o “ Big Four” para los cinco años de legislatura se hizo pública en enero de 2018 con el objetivo de impulsar el desarrollo económico y social en cuatro áreas de actuación:  

1-      Sector manufacturero: Las actuaciones en este sector buscan incrementar la contribución al PIB del sector manufacturero del 9% actual al 15% en 2022, creando más de 1.000.000 de puestos de trabajo.

2-       Seguridad alimentaria y nutricional de la población. Dirigida a aumentar los ingresos medios de los agricultores en un 34%, reducir en un 27% la malnutrición en niños por debajo de 5 años; reducir la inseguridad alimentaria en un 50%, aumentar en un 48% la contribución del sector agrícola al PIB y reducir en un 47% el coste de los alimentos como porcentaje de los ingresos en el hogar.

3-       Cobertura sanitaria universal.  Cobertura sanitaria para el 100% de la población (actualmente se sitúa en el 36%) para el año 2022, mediante la reconfiguración del fondo público de seguros y la reforma de su funcionamiento, y alentando la inversión privada en el sector para conseguir seguros a coste asequible.

4-       Vivienda. El objetivo es construir al menos 500.000 nuevas viviendas en las principales ciudades del país y con ello la creación de 300.000 nuevos puestos de trabajo y aumento de la contribución del sector al PIB hasta un 14%.

 

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

La agenda económica del gobierno o “ Big Four” para los cinco años de legislatura se hizo pública en enero de 2018 con el objetivo de impulsar el desarrollo económico y social en cuatro áreas de actuación:  

1-      Sector manufacturero: Las actuaciones en este sector buscan incrementar la contribución al PIB del sector manufacturero del 9% actual al 15% en 2022, creando más de 1.000.000 de puestos de trabajo.

2-       Seguridad alimentaria y nutricional de la población. Dirigida a aumentar los ingresos medios de los agricultores en un 34%, reducir en un 27% la malnutrición en niños por debajo de 5 años; reducir la inseguridad alimentaria en un 50%, aumentar en un 48% la contribución del sector agrícola al PIB y reducir en un 47% el coste de los alimentos como porcentaje de los ingresos en el hogar.

3-       Cobertura sanitaria universal.  Cobertura sanitaria para el 100% de la población (actualmente se sitúa en el 36%) para el año 2022, mediante la reconfiguración del fondo público de seguros y la reforma de su funcionamiento, y alentando la inversión privada en el sector para conseguir seguros a coste asequible.

4-       Vivienda. El objetivo es construir al menos 500.000 nuevas viviendas en las principales ciudades del país y con ello la creación de 300.000 nuevos puestos de trabajo y aumento de la contribución del sector al PIB hasta un 14%.

 

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