Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

En 2020, el sector de servicios suponía el 62,2 % del PIB; el sector industrial y minería el 27,4%; el de la construcción el 5,8%; el de electricidad, gas y agua el 2,5%; y el de agricultura y pesca el 2%.

Según los datos disponibles hasta septiembre de 2021, el sector servicios supuso un 62,4% del PIB, el sector manufacturero un 27,7%, la construcción un 5,6%, la electricidad, gas y agua un 2,1% y el sector agropecuario y la minería un 2,2%.

La característica más relevante de la estructura productiva de la economía coreana es el peso de su actividad industrial, superior al habitual entre los países más desarrollados de la OCDE. La industria coreana está dominada por los grandes conglomerados industriales conocidos como chaebol, de estructura compleja, que son los pilares de la economía (generan más del 60% del PIB) y de las exportaciones.

El sector industrial es muy relevante para la economía del país, teniendo la industria pesada una gran relevancia en el mismo. Corea era, en octubre de 2021, el sexto mayor productor mundial de acero según la World Steel Association. Corea del Sur es uno de los líderes mundial del sector de las tecnologías de la información y de la comunicación y el sector supuso para el país el 10,8% del PIB en 2019. La producción de semiconductores con origen en Corea representó el 18,4% del mercado mundial en 2020, mostrando un crecimiento muy elevado en los años anteriores. En el sector del automóvil, Corea fue el quinto mayor productor mundial en 2020.

El tamaño del sector servicios es menor que en otros países de la OCDE, pero está aumentando en importancia. Mantiene unas tasas de crecimiento de la productividad muy por debajo de la del sector industrial, consecuencia de un exceso de regulación administrativa, de falta de competencia, de una cierta atomización empresarial y de unas tasas de inversión en innovación muy inferiores a las del sector industrial. El sector del turismo supuso, en 2019, algo más del 5% del total del empleo, con alrededor de 1,4 millones de puestos. No obstante, y a raíz del impacto de la pandemia, esta cifra ha disminuido hasta los 1,3 millones.

 El empleo en el sector agrícola pasó de un 16% en 1989 a un 5,7% a septiembre de 2021 y, en ese mismo período, la superficie cultivada se redujo de más del 20% hasta aproximadamente el 14 %. El sector ha pasado de abastecer el 70,8% de las necesidades alimenticias del país en 1989 a un 45% en 2020. El principal producto es el arroz, seguido de los vegetales, el repollo, la cebolla, las frutas (mandarina, melón, manzana, etc.), entre otros. Por lo que respecta a la pesca, aunque la población que se dedica a ella se ha visto claramente reducida en las últimas décadas, su producción en toneladas presenta un claro crecimiento apoyándose sobre todo en la acuicultura.

 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

PIB 2016 2017 2018 2019 2020 2021*
POR SECTORES DE ORIGEN % % % % % %
AGROPECUARIO 2 2 2 1,9 2,0 2,1
MINERÍA   0,2 0,1 0,1 0,1 0,1 0,1
MANUFACTURAS 28,8 29,5 29,2 27,8 27,4 27,7
CONSTRUCCIÓN 5,7 6 5,9 6 5,8 5,6
ELECTRICIDAD GAS Y AGUA 2,8 2,4 2,1 2,2 2,5 2,1
SERVICIOS 60,5 60 60,7 62 62,2 62,4
TOTAL 100 100 100 100 100 100
POR COMPONENTES DEL GASTO % % % % % %
CONSUMO 63,2 62,9 64,1 65,8 64,4 64,3
    Consumo Privado 48 47,5 48 48,6 46,4 46,2
    Consumo Público 15,2 15,4 16,1 17,3 18,0 18,1
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 29,7 31,5 30,4 29,8 31,1 31,8
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 40,1 40,9 41,6 39,8 36,4 40,6
(-) IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 33,5 36,2 37 36,9 31,9 36,6
TOTAL 100 100 100 100 100 100

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La República de Corea mantiene unos fundamentos económicos sólidos, así como un colchón fiscal y externo, que han contribuido a mantener la estabilidad macroeconómica y la capacidad de adaptación de su economía. Según datos de la OCDE, en los últimos años con carácter previo a la crisis derivada de la pandemia COVID-19, la economía coreana venía creciendo, a tasas superiores al 2%, concretamente, entre 2015 y 2019, a un promedio del 2,8%. No obstante, además de ciertos problemas estructurales que viene arrastrando su economía (disminución de productividad y competitividad; envejecimiento de la población; y limitaciones de las redes de protección social), y afectado por la guerra comercial iniciada en 2018 entre EE.UU. y China, el ritmo de crecimiento se situó por debajo del ritmo experimentado antes de la crisis financiera mundial de 2008, aunque por encima de la media de otros países desarrollados.

En 2020, Corea del Sur registró una disminución del 0,9% del PIB. La economía coreana no experimentaba una contracción desde la crisis financiera asiática, en 1998 (-5,1%). Sin embargo, la cifra de 2020 pone de manifiesto la fortaleza económica del país, teniendo en cuenta el impacto de la pandemia sobre el conjunto de economías desarrolladas. De acuerdo con las primeras estimaciones del Banco de Corea, en 2021 el crecimiento del PIB fue del 4,0%, respaldado por la gradual normalización de las restricciones por la COVID-19 y la fuerte demanda exterior.

Ante la crisis actual, la economía coreana está demostrando una gran resiliencia por tres principales razones principales:

1.    la rapidez y eficacia de la respuesta sanitaria en donde sus medidas fueron dirigidas a objetivos identificados y concretos, sin impedimentos a la movilidad interior y, por tanto, con limitada interrupción de la actividad productiva en el interior del país.

2.       la solidez de sus fundamentos económicos en el momento del surgimiento de la pandemia.

3.       contundencia de las medidas de política monetaria, fiscal y macrofinanciera aplicadas.

Los puntos de apoyo fundamentales para el mantenimiento de la competitividad de la industria siguen siendo el altísimo nivel educativo de su fuerza laboral y la inversión en I+D+i, capítulo este último al que Corea dedica la segunda mayor proporción del PIB en el mundo (4,6%), tras Israel (4,9%).

La política económica del Presidente Moon se centró entre 2017 y 2019 en el crecimiento de los ingresos de la población (“income led growth”), articulándose a través de aumentos del salario mínimo, la mejora de los niveles de protección social, ayudas directas a los pequeños comercios, y medidas legales que limitan el tiempo máximo de trabajo permitido a 52 horas semanales, incluyendo las extraordinarias.

 A partir de 2020, el gobierno añadió otro eje principal denominado como "crecimiento innovador", fomentando la aplicación de las nuevas tecnologías en las industrias existentes y en los servicios, y promoviendo el desarrollo y la aplicación de la IA, el Big Data, las redes 5G, la robotización, la digitalización y la inversión en I+D en nuevas industrias. A esto se une el impulso dado a los temas medioambientales a través del compromiso gubernamental, asumido en octubre de 2020, en ser una economía sin emisiones de carbono para el año 2050, así como la aprobación, en julio de 2020, del Korean New Deal, con horizonte a 2025. Este programa, que prevé desembolsar en el período un monto por valor de 191.000 mill. $, y que fue actualizado en julio de 2021 bajo el nombre del Korean New Deal 2.0, impulsará numerosos proyectos en colaboración con el sector privado. En concreto, el Gobierno ha asignado cerca de 29.000 mill. $ a tal efecto, de los cuales cerca del 40% se corresponden con inversiones en el marco del principal pilar medioambiental Green New Deal (11.400 mill. $), seguido del Human New Deal (más de un tercio del total que se destina al fortalecimiento del Estado del bienestar, y del empleo vinculado al desarrollo de nuevas tecnologías) y Digital New Deal (algo más de un cuarto del total).

El gobierno lleva a cabo una política fiscal expansiva desde 2017 que se ha visto reforzada para luchar contra la crisis adoptando medidas que alcanzaron el 16,1% del PIB en 2020 y con la aprobación, en marzo y julio de 2021, de paquetes de ayudas adicionales por valor del 2% del PIB (OCDE, 2021). En diciembre de 2021, el Gobierno anunció un nuevo paquete de ayudas, el séptimo en dos años, orientado a aliviar la situación de las pequeñas empresas y autónomos, por valor de 3.600 mill. $. Por su parte, en el contexto del actual repunte de la inflación, la política monetaria del Banco de Corea será menos acomodaticia con el paso del tiempo. Aunque se espera que la economía coreana continúe su sólido crecimiento, la inflación continuará por encima del nivel objetivo del 2% en 2022.

El saldo presupuestario del gobierno central, que presentó superávit durante 20 años hasta 2019, se ha ido deteriorando debido a los incrementos del gasto practicados por la Administración Moon desde 2017.  A cierre de 2021, y con el presupuesto para el ejercicio 2022 aprobado, la cifra de déficit público anota 54.100 trillones de wones (algo más de 45.110 mill. $), por lo que se estima supere el 2,5% del PIB para el año 2021, en contraste con el saldo negativo del 2,2% de 2020. En noviembre de 2021, la tasa de participación en el mercado de trabajo fue del 63,1% y la tasa de desempleo se situó en el 2,6%. En el cómputo total de 2021, el índice de precios al consumo aumentó hasta alcanzar un 2,5% más con respecto al año 2020, que se atribuye al aumento de la demanda interna, los problemas de las cadenas de suministro y aumentos de los precios de materias primas a nivel mundial. En 2021 el KRW se está manteniendo estable, presentando una media anual de 1.354 KRW por euro.

El sector exterior siguió contribuyendo positivamente al crecimiento económico. El saldo positivo de la balanza corriente se mantuvo cerca del 5% del PIB en los últimos años, salvo la disminución hasta el 3,6% de 2019. El saldo por cuenta corriente aumentó hasta el 4,6% del PIB en 2020 debido a la fortaleza de las exportaciones de tecnología, y a una reducción del déficit de servicios causada por las restricciones de viaje. En 2021, estos factores continúan jugando un papel sustancial, por lo que, según datos del Banco de Corea y FMI, se espera que el saldo se sitúe en torno al 4,8% en 2021. En octubre de 2021, el FMI estimaba que, para el año 2021, el ahorro bruto de la economía coreana alcanzará el 36,8% del PIB (frente al 36,5% del año anterior), nivel considerable que se sitúa por encima de la inversión interna bruta, que se estima del 32,8% (frente al 31,9% en 2020).

El nivel de reservas exteriores alcanzó un récord a finales de 2021, hasta los 463.118 mill. $ (458.323 excluyendo oro), y se ha encontrado en aumento desde la crisis de 2008, lo que ofrece un control prudencial importante.

En 2020, Corea ocupó el décimo puesto en el comercio internacional en términos de balanza comercial (séptimo mayor exportador y noveno mayor importador mundial de mercancías, respectivamente). La política comercial de Corea se centra actualmente en la negociación de acuerdos comerciales con Malasia, Mercosur, Rusia, México y la revisión del acuerdo con Filipinas. Tiene en vigor 17 Acuerdos de Libre Comercio (ALC) con 57 países; incluyendo la UE, EE.UU., China y la ASEAN. La puesta en marcha del “Regional Comprehensive Economic Partnership” (RCEP) en noviembre de 2020 permite a Corea, cuya economía es muy dependiente del sector exportador, afianzar y expandir su presencia en la zona y, asimismo, reducir su dependencia exportadora de China y EE.UU. Este acuerdo tendrá efectos significativos sobre industrias clave para el país, como la automovilística, el acero o el sector químico. Además, se espera que este acuerdo ayude a contrarrestar algunas de las consecuencias económicas negativas de la pandemia. 

El Ministerio de Economía y Finanzas de Corea prevé que el crecimiento económico se situará en 2021 en el 4,0%, motivado por el empuje de la demanda interna, así como de las exportaciones, particularmente de semiconductores. Asimismo, este organismo estima para 2021 un superávit en la cuenta corriente de 84.228 mill.$ debido al mejor comportamiento de las exportaciones y la mejora del saldo de la cuenta de servicios. Por su parte, en enero de 2022, el FMI estima que la economía coreana habría crecido un 4% en 2021, aunque a diferente ritmo en función de los sectores y con un alto grado de incertidumbre acerca del proceso de normalización en la situación derivada de la pandemia COVID-19.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2016 2017 2018 2019 2020 2021
PIB 1      
PIB (miles de mill. $) 1.500 1.623 1.725 1.651 1.638 1.703*
Tasa de variación real (%) 2,9 3,2 2,9 2,2 -0,9 4,0*
Tasa de variación nominal (%) (KRW) 5,0 5,5 3,4 1,4 0,4 7,0*
PIB por habitante (precios corrientes USD)2 29.280 31.600 33.432 31.936 31.638 35.195*
INFLACIÓN 1      
Media anual (%) 1,0 1,9 1,5 0,4 0,5 2,5
Fin de período (%) 1,3 1,4 1,3 0,7 0,4 3,7
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL 2
Media anual (%) - - - - - -
Fin de período (%) 1,25 1,5 1,75 1,25 0,5 1,0
EMPLEO Y TASA DE PARO  1
Población (x 1.000 habitantes)5 51.269 51.422 51.629 51.779 51.836 51.745*
Población activa (x 1.000 habitantes) 27.418 27.748 27.895 28.186 28.012 28.528*
% Desempleo sobre población activa 3,7 3,7 3,8 3,8 3,9 3,7
DÉFICIT/SUPERÁVIT PÚBLICO 2 
% de PIB (Saldo general) 1,6 2,2 2,6 0,4 -2,2 -2,9*
% de PIB (Superávit Primario) 0,8 1,2 2,1 -0,1 -2,9 -3,3*
DEUDA PÚBLICA  2      
Neta en % del PIB 9,7 9,6 9,6 11,7 17,4 20,8*
Bruta en % de PIB 41,2 40,0 40,0 42,1 47,9 51,3*
EXPORTACIONES DE BIENES  3
en miles de mill. $ 495 574 605 542 512 644
% variación respecto al período anterior -5,9 15,8 5,4 -10,4 -5,5 25,8
IMPORTACIONES DE BIENES 3 
en miles de mill. USD 406 478 535 503 468 615
% variación respecto al período anterior -6,9 17,8 11,9 -6,0 -7,1 31,5
SALDO B. DE BIENES 1
en miles de mill. $ 89 96 70 39 44 29
en % de PIB 5,9 5,9 4,0 2,4 2,7 1,7*
SALDO B. CUENTA CORRIENTE 1 
en miles de mill. $ 97,9 75,2 77,5 59,7 75,3 81,3*
en % de PIB 6,5 4,6 4,5 3,6 4,6 4,8
DEUDA EXTERNA 1
en miles de mill. $ 382 412 441 467 545 610*
en % de PIB 25,5 25,4 25,6 28,3 33,3 35,8
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA 2
en miles de mill. $ 38,5 36,1 53,2 53,1 n. d n. d.
en % de exportaciones de b. y s. 7,5 6,3 8,8 9,8 n. d n. d.
RESERVAS INTERNACIONALES  2
en miles de mill. $ (ex -oro) 366 384 399 404 438 4581
en meses de importación de b. y s. 8,8 7,9 7,5 8,0 9,8 n. d.
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA (EMITIDA) 4
en miles de mill. $ 40,7 45,0 51,4 64,5 57,1 45,3*
TIPO DE CAMBIO  1
fin de periodo € 1.267,6 1.279,2 1.279,2 1.297,4 1.338,2 1.342,3
fin de período USD 1.208,5 1.071,4 1.118,1 1.157,8 1.088,0 1.185,5
Fuentes: 1Banco de Corea; FMI (WEO/Article IV Consultation); 3KITA (Korea International Trade Association); 4Korean Exim Bank (Agencia de Crédito a la Exportación de Corea); 5 KOSIS (Servicio de Información Estadística de Corea)
*estimación n. d.: no disponible

 

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Principales objetivos de política económica

Los distintos gobiernos de la República de Corea han mantenido durante décadas como objetivo común el crecimiento por encima de otras consideraciones. Un tema central de esta estrategia ha sido el mantenimiento de la competitividad exportadora de su industria y la aplicación de políticas de oferta, financiera, fiscal, monetaria, y de tipo de cambio orientadas hacia este fin.

Desde 2017, las grandes líneas de los objetivos iniciales del Presidente Moon Jae-in se centraron en:

1.    Crecimiento de la renta, bajo la teoría del “income-led-growth”. Incrementar la renta disponible de las familias y estimular la creación de empleo de calidad en el sector privado; facilitar la contratación de jóvenes; subidas del salario mínimo, aumento en la protección del empleo, consolidar el máximo de 52 horas laborables semanales; contener el gasto de las familias en vivienda, salud, educación, transporte y comunicaciones; fortalecer la red de protección social y el crecimiento inclusivo. 

 

2.    Crecimiento basado en la innovación: aumentar el gasto en I+D; contribuir a la reestructuración de la industria y facilitar el aprovechamiento de la Cuarta Revolución Industrial, impulsar la innovación en el sector financiero, los servicios, la agricultura, pymes, facilitar la creación de startups, fortalecer la competitividad de la construcción naval y de la industria del automóvil; reformar el mercado de trabajo y promover los mercados exteriores. 

 

3.    Mantener una política fiscal fuertemente expansiva. Mantener la estabilidad macroeconómica y gestionar los riesgos externos.  

 

4.    Abordar los desafíos de medio y largo plazo, como el envejecimiento de la población (mantener planes financieros y fiscales sostenibles; promover la participación de la mujer en el trabajo y la natalidad).

 En mayo de 2020, el Presidente Moon renovó sus principales objetivos añadiendo: 

 

1.    Mantener a la República de Corea como una potencia digital líder a nivel mundial creando motores de crecimiento futuro en tres industrias principales de alta tecnología: semiconductores de sistemas, bio-salud y automóviles eléctricos y autónomos. 

 

2.    Mejorar la red de seguridad laboral ampliando significativamente la aplicación del seguro de desempleo e implementando un programa de apoyo al empleo. 

  

3.    El “Korean New Deal”, una nueva estrategia industrial y de crecimiento a medio y largo plazo, cuenta con una financiación de aproximadamente 191.000 mill. $ hasta 2025, de los cuales, más del 70% provendría del sector público. El objetivo principal es hacer de la transformación sostenible y digital, la inteligencia artificial y las infraestructuras de red (5G), como motor del crecimiento a medio plazo, de la recuperación del empleo de calidad y de a atracción de la inversión extranjera. Otras áreas que se verían favorecidas son las infraestructuras, las energías renovables o la cultura. Se ofrecerán incentivos fiscales a las empresas que aumenten su inversión por encima de la media de los tres últimos años. 

 

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Previsiones macroeconómicas

A fecha de elaboración de este informe, el Banco de Corea estima que el PIB habría crecido un 4% en 2021. La previsión de crecimiento para 2022 era del 3,1%. Por su parte, la inflación alcanzó un promedio del 2,5% en 2021 y se prevé de un 2,2% para 2022. En cuanto al mercado de trabajo, la cifra de desempleo descendió, levemente, hasta el 3,7% en 2021 y lo hará hasta el 3,6% en 2022, gracias a una modesta recuperación en los servicios. El Banco de Corea pronostica que el superávit de la balanza por cuenta corriente habría aumentado en 2021 en comparación con el del año anterior como resultado de la mejora del saldo de la cuenta de servicios y del saldo de la cuenta de ingresos primarios, mientras que el superávit se reducirá en 2022 al aumentar el déficit de la cuenta de servicios. 

PREVISIONES MACROECONÓMICAS BANCO DE COREA
  2021 2022
PIB (cambio interanual, %) 4,0 3,1
Inflación (%) 2,5 2,2
Desempleo (%) 3,7 3,6
Saldo Cuenta corriente (mill $) 92.000 81.000

 La OCDE, en diciembre de 2021, estimaba que el crecimiento habría alcanzado el 4% en 2021 y pronosticaba que el crecimiento alcanzará un 2,8% para el 2022 (recorte de una décima con respecto al anterior pronóstico de septiembre), destacando el buen comportamiento de las exportaciones y los estímulos fiscales en 2021.

Por otro lado, en su última previsión, de enero de 2022, el FMI también estimaba que el crecimiento fue del 4% en 2021, y preveía que este año el crecimiento se moderará hasta el 3%.

PREVISIONES MACROECONÓMICAS FMI*
  2021 2022
PIB (cambio interanual, %) 4,0 3,0
Inflación (%) 2,2 1,7
Desempleo (%) 3,8 3,7
Saldo Cuenta corriente (mill $) 81.281 79.751
Saldo Público (% de PIB) -2,9 -2,8
Deuda Pública (% de PIB) 51,3 55,1
* WEO enero 2022 y octubre 2021

 

En general, estas cifras, son consecuencia directa de la resiliencia que ha sabido mostrar Corea ante esta crisis. En cuanto a las amenazas para el crecimiento económico futuro, a corto plazo la principal procede del desarrollo de la pandemia a nivel mundial, y, por tanto, de la evolución de los principales socios comerciales del país. También influirán en los próximos años el posible incremento del proteccionismo comercial, las disputas comerciales entre EE.UU. y China y la creciente competencia en los mercados internacionales en industrias con un peso importante en la economía coreana (electrónica de consumo, semiconductores, construcción naval). En el ámbito interno, en el plano financiero, merece atención el elevado nivel de deuda de los hogares.

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Política fiscal y presupuestaria

Tanto el FMI, como la OCDE, vienen sugiriendo que el Gobierno de Corea mantenga la política fiscal expansiva, acentuada bajo el mandato del Presidente Moon, y haga un uso más discrecional de la misma, a la vista de los retos estructurales a los que se enfrenta: el envejecimiento de la población, el descenso en el crecimiento de la productividad, la falta de una red social efectiva (el gasto social es menos de la mitad de la media de la OCDE) que lleva a la población a mantener un nivel de ahorro bruto muy elevado reduciendo con ello la proporción del consumo privado en el gasto.

Según el FMI, el reducido nivel de deuda pública (alrededor del 40% del PIB en los años previos a la pandemia; cerca del 48% en 2020; se espera que supere ligeramente la barrera del 50% a cierre de 2021) y los bajos tipos de interés, posibilitan mantener la sostenibilidad de las cuentas públicas. En este sentido, la administración del Presidente Moon incluyó en el presupuesto de 2018 una ampliación del gasto por valor de 11 billones de wones (0,7% del PIB) que incluyó mayores subsidios para los jóvenes en busca de empleo, beneficios para jóvenes y desempleados, transferencias para la población de avanzada edad, e incentivos para la contratación. La revisión prevista del marco fiscal incluyó subir el tipo marginal para los dos tramos más altos de renta en un 2%, elevar el tipo aplicable a las empresas en el impuesto de sociedades cuya base imponible supere los 300.000 mill. de wones (275 mill. $) desde el 22% al 25%.

El saldo fiscal del gobierno había sido tradicionalmente superavitario hasta la llegada de la pandemia, que provocó que, en 2020, se registrara un déficit público, relativamente reducido, del 2,2% del PIB, en contraste con los saldos positivos del 0,4% y 2,6%, en 2019 y 2018, respectivamente. El Banco de Corea, así como el FMI, pronostican que el déficit continuará por encima del 2% en el medio plazo, e irá reduciéndose paulatinamente.

Efectivamente, ante el brote del COVID-19 y su impacto en la economía, las autoridades han reaccionado con medidas de estímulo de carácter fiscal en apoyo a pymes y microempresas, así como en ayudas directas a las familias, y en apoyo a algunas industrias principales (líneas aéreas, marina mercante, construcción naval, automóvil, maquinaria, electricidad, y telecomunicaciones).También se han adoptado medidas destinadas a la estabilización de los mercados financieros, apoyando la liquidez y el acceso a financiación para las empresas.

El Ejecutivo coreano ha adoptado medidas de contingencia que alcanzaron el 16,1% del PIB en 2020 y, en marzo y julio de 2021, de la aprobación de paquetes adicionales por valor del 2% del PIB (OCDE, 2021). En diciembre de 2021, el Gobierno anunció un nuevo paquete de estímulo, el séptimo en dos años, orientado a aliviar la situación de las pequeñas empresas y autónomos, por valor de 3.600 mill.$. Otro elemento clave de la política del gobierno es el aumento del gasto en I+D previsto en el presupuesto de 2020 del 10,8% de media anual entre 2020 y 2022.

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Política monetaria

El Banco de Corea, responsable de la política monetaria, tiene como objetivo prioritario la estabilidad de los precios, que instrumenta mediante la política de crédito y monetaria.

En julio de 2019, y ante los síntomas de ralentización económica, el Banco de Corea rebajó los tipos de interés desde el 1,5% hasta el 1,25%, principalmente por el retroceso de las exportaciones, las medidas proteccionistas aplicadas al comercio entre los principales socios comerciales de Corea, EEUU y China y al riesgo añadido por la disputa política y comercial con Japón.

Durante 2020 se produjeron dos nuevas rebajas del tipo de interés ante el impacto del COVID-19, situándose a finales de mayo en el 0,5%. Otras medidas adoptadas por el Banco de Corea frente a la crisis del COVID-19 han sido contratar un swap de divisas con la Reserva Federal de EE. UU. por un total de 60.000 mill. $; y ampliar a partir de finales de mayo la Facilidad de Préstamo a Pymes en dificultades (intermediada por bancos) hasta los 35 billones de wones (26.000 mill.. €).

Ante la mejora de la situación económica y el miedo a la formación de una burbuja en el sector inmobiliario, Corea incrementó los tipos a partir de agosto de 2021, hasta alcanzar el 1,25% en enero de 2022. Uno de los principales factores que ha alimentado este cambio de signo en la política monetaria es el elevado nivel de deuda de los hogares (de alrededor del 103% del PIB a diciembre de 2021).

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Por lo que respecta a las reformas estructurales, las reformas que se han ido anunciando han tenido un grado de aplicación efectiva limitada, siendo sin embargo necesarias para intentar mantener su posición entre las economías más competitivas del mundo ante la ralentización del crecimiento de la productividad del trabajo y de la Productividad Total Factorial, junto con las que atañen al problema del rápido envejecimiento de la población y el descenso de la población activa. Las recomendaciones del FMI para Corea en relación con las reformas estructurales se centran prioritariamente en el ámbito de la desregulación en los mercados de productos, en la liberalización en la legislación de la protección para el empleo, y en el aumento del gasto en cuidado de niños o de otro tipo de políticas encaminadas a incrementar la participación de la mujer en el mercado de trabajo. Con un menor grado de prioridad se señala la reforma de la estructura impositiva en el sentido de aumentar la cuota de la imposición al consumo, y la puesta en marcha de políticas activas de empleo enfocadas en los jóvenes.

La OCDE por su parte recomienda en el ámbito de las reformas estructurales enfocarse en la regulación del sector servicios para impulsar el crecimiento de la productividad, donde se mantiene una brecha de productividad con respecto a la industria, que ha venido creciendo a un ritmo débil de alrededor del 1% desde principios de la presente década. Por otra parte, teniendo en cuenta el envejecimiento de la población y la reducción de la población en edad de trabajar, son necesarias reformas para impulsar el empleo de las mujeres, de los jóvenes y de las personas de mayor edad, al igual que luchar contra la dualidad del mercado de trabajo, que a su vez favorecería un crecimiento socialmente más inclusivo.

En 2021, Corea obtuvo el 23º puesto en competitividad global de entre 64 países según el The International Development Center (IMD), la misma posición que el año anterior. 

El World Economic Forum (WEF) mejoró en 2019 la calificación absoluta de la economía coreana en términos de competitividad, elevándola desde el puesto 25 al 13 entre las 140 economías estudiadas. Corea obtiene la máxima calificación en estabilidad macroeconómica y la considera líder en el desarrollo de infraestructuras de alta tecnología y en adopción de tecnología. Es la segunda economía más innovadora (aunque años anteriores ostentaba el primer puesto), por detrás de Alemania. Si bien el gasto en I+D es el más alto del mundo junto a Israel en relación con el PIB (4,6% y 4,9%, respectivamente), Corea no está entre los primeros países de empresas innovadoras. Adicionalmente, se considera una importante debilidad el escaso grado de participación laboral de la mujer, a pesar de su elevado grado de cualificación y formación.

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