Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

En 2020, el sector de servicios suponía el 62,2% del PIB; el sector industrial y minería el 27,4%; el de la construcción el 5,8%; el de electricidad, gas y agua el 2,5%; y el de agricultura y pesca el 2%.

En el primer trimestre del año 2021, el sector servicios supuso un 62,1% del PIB, la industria y la minería un 27,7%, la construcción un 5,7%, la electricidad, gas y agua un 2,4% y la agricultura y pesca un 2,1%.

La característica más relevante de la estructura productiva de la economía coreana es el peso de su actividad industrial, superior al habitual entre los países más desarrollados de la OCDE. La industria coreana está dominada por los grandes conglomerados industriales conocidos como chaebol, de estructura compleja, que son los pilares de la economía (generan más del 60% del PIB) y de las exportaciones.

El sector industrial es muy relevante para la economía del país, teniendo la industria pesada una gran relevancia en el mismo. Corea era, en enero de 2021, el sexto mayor productor mundial de acero según la World Steel Association. Corea del Sur es uno de los líderes mundial del sector de las tecnologías de la información y de la comunicación y el sector supuso para el país el 10,8% del PIB en 2019. La producción de semiconductores con origen en Corea representó el 23,6% del mercado mundial en 2018, mostrando un crecimiento muy elevado en los años anteriores. En el sector del automóvil, Corea fue el séptimo mayor productor mundial en 2018.

El tamaño del sector servicios es menor que en otros países de la OCDE, pero está aumentando en importancia. Mantiene unas tasas de crecimiento de la productividad muy por debajo de la del sector industrial, consecuencia de un exceso de regulación administrativa, de falta de competencia, de una cierta atomización empresarial y de unas tasas de inversión en innovación muy inferiores a las del sector industrial. El sector del turismo supuso el 4,5% del total del empleo.

El empleo en el sector agrícola pasó de un 16% en 1989 a un 4,3% en 2019 y, en ese mismo período, la superficie cultivada se redujo en un 25,7%. El sector ha pasado de abastecer el 70,8% de las necesidades alimenticias en 1989 a un 48,9% en 2017. El principal producto es el arroz, seguido de los vegetales, el repollo, la cebolla, las frutas (mandarina, melón, manzana, etc.), etc. Por lo que respecta a la pesca, aunque la población que se dedica a ella se ha visto claramente reducida en las últimas décadas, su producción en toneladas presenta un claro crecimiento apoyándose sobre todo en la acuicultura.

 

 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

PIB 2015 2016 2017 2018 2019 2020
POR SECTORES DE ORIGEN %  % % % % %
AGROPECUARIO 2,2 2 2 2 1,9 2,0
MINERÍA   0,1 0,2 0,1 0,1 0,1 0,1
MANUFACTURAS 29 28,8 29,5 29,2 27,8 27,4
CONSTRUCCIÓN 5,4 5,7 6 5,9 6 5,8
ELECTRICIDAD GAS Y AGUA 2,7 2,8 2,4 2,1 2,2 2,5
SERVICIOS 60,6 60,5 60 60,7 62 62,2
TOTAL 100 100 100  100 100 100
POR COMPONENTES DEL GASTO %  % % % %  
CONSUMO 63,6 63,2 62,9 64,1 65,8 64,4
    Consumo Privado 48,5 48 47,5 48 48,6 46,4
    Consumo Público 15,1 15,2 15,4 16,1 17,3 18,0
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 29 29,7 31,5 30,4 29,8 31,1
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 43 40,1 40,9 41,6 39,8 36,4
(-)IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 36,1 33,5 36,2 37 36,9 31,9
TOTAL 100 100  100 100 100 100
Fuente: Banco de Corea  

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La República de Corea mantiene unos fundamentos sólidos y un colchón fiscal y externo que han contribuido a mantener la estabilidad macroeconómica y la capacidad de adaptación de su economía. Su economía venía creciendo antes de la actual crisis muy por debajo de sus mejores años, pero todavía por encima de la media de otros países avanzados. Los puntos de apoyo fundamentales para el mantenimiento de la competitividad de la industria siguen siendo el altísimo nivel educativo de su fuerza laboral y la inversión en I+D+i, capítulo este último al que Corea dedica la mayor proporción del PIB en el mundo.

La economía coreana está mostrando una gran resiliencia ante esta crisis y ello por tres razones principales: 1. la rapidez y eficacia de la respuesta sanitaria en donde sus medidas fueron dirigidas a objetivos identificados y concretos, sin impedimentos a la movilidad interior y, por tanto, con limitada interrupción de la actividad productiva en el interior del país. 2. la solidez de sus fundamentos económicos en el momento del surgimiento de la pandemia. 3. la contundencia de las medidas de política monetaria, fiscal y macrofinanciera aplicadas.

La política económica del Presidente Moon se centró hasta 2019 en el crecimiento de los ingresos "income led growth" de la población que se articula a través de aumentos del salario mínimo, la mejora de los niveles de protección social, ayudas directas a los pequeños comercios, y medidas legales que limitan el tiempo máximo de trabajo permitido a 52 horas semanales, incluyendo las extraordinarias. A partir de 2020, se ha añadido otro eje principal que el gobierno denomina de "crecimiento innovador", fomentando la aplicación de las nuevas tecnologías en las industrias existentes y en los servicios, y promoviendo el desarrollo y la aplicación de la IA, el Big Data, las redes 5G, la robotización, la digitalización y la inversión en I+D en nuevas industrias. A esto se une el impulso dado a los temas medioambientales a través del “Korean New Deal” que, con un horizonte hasta 2025, impulsará un amplio número de proyectos en colaboración con el sector privado, si bien su grado de aplicación real dependerá de la voluntad política de los gobiernos y de las dificultades que vayan apareciendo, y que incluye también un pilar sobre el fortalecimiento del empleo y del estado del bienestar; así como a través del compromiso asumido a finales de octubre de ser una economía neutral en emisiones de carbono para el año 2050. El Korean New Deal también incluye nuevas medidas para reducir los obstáculos a los costes de entrada y de la puesta en marcha, así como la simplificación de normativas que son complejas y así crear un entorno más favorable para la inversión de nuevas empresas en industrias emergentes como la biotecnología. Estas reformas junto con la reducción de obstáculos facilitarían el crecimiento de empleo en el sector servicios,

El gobierno lleva a cabo una política fiscal expansiva desde 2017 que se ha visto reforzada para luchar contra la crisis adoptando medidas que alcanzaron el 16,1% del PIB en 2020 y con la aprobación en marzo de 2021 de un nuevo paquete de ayudas. Por su parte, el Banco Central continúa con su política monetaria acomodaticia.

La economía cerró 2020 con una caída del 1% del PIB, cifra muy positiva teniendo en cuenta el impacto económico que la pandemia ha tenido sobre la mayoría de las economías desarrolladas. Sin embargo, en el primer trimestre del 2021 el PIB experimentó un incremento del 1,6%.

El saldo presupuestario del gobierno central, que ha presentado un superávit durante los últimos 20 años hasta 2019, se ha ido deteriorando debido a los incrementos del gasto practicados por la Administración Moon desde 2017. La tasa de participación en el mercado de trabajo en el primer trimestre del año 2021 es del 63% y la tasa de desempleo se situó en el 4,9%. En mayo de 2021 el índice de los precios creció un 0,1% respecto al mes anterior y un 2,6% respecto al mismo mes del año 2020. En 2021 el KRW se está manteniendo estable, cerrando el primer trimestre de este año en los 1.324,19 KRW por euro.

El sector exterior siguió contribuyendo positivamente al crecimiento. El saldo de cuenta corriente aumentó al 4,6% del PIB en 2020 desde el 3,6% de 2019 debido a las fuertes exportaciones de tecnología y a una reducción del déficit de servicios causadas por las restricciones de viajes. Las perspectivas apuntan a una recuperación en el 2021 con un crecimiento del PIB real proyectado del 3,6%, respaldado por la gradual normalización de las restricciones por la COVID19 y la demanda exterior. Para el año 2021, el ahorro bruto de la economía alcanzará el 36,6% del PIB (frente al 33,5% del año anterior), por encima de la inversión interna bruta, que se estima del 32,8% (un 3% mayor respecto al año anterior).

El nivel de reservas exteriores (excluyendo oro) a finales del año 2020 alcanzó los 443.098 mill.$ y a mayo de 2021 había aumentado hasta los 456.458 mill.$, lo que ofrece un control prudencial importante.

Corea ocupa actualmente el noveno puesto mundial en el comercio internacional. La política comercial de Corea se centra actualmente en la negociación de los acuerdos con Malasia, Mercosur, Rusia, México y la revisión del acuerdo con Filipinas. Tiene en vigor ALC con 57 países; incluyendo la UE, EE.UU., China y la ASEAN. La puesta en marcha del “Regional Comprehensive Economic Partnership” (RCEP) en noviembre de 2020 permite a Corea, cuya economía es muy dependiente del sector exportador, afianzar y expandir su presencia en la zona y, asimismo, reducir su dependencia exportadora de China y EE.UU. Este acuerdo tendrá efectos significativos sobre industrias clave para el país, como la automovilística, el acero o el sector químico. Además, se espera que este acuerdo ayude a contrarrestar algunas de las consecuencias negativas de la pandemia causadas en la economía del país.

Los principales problemas estructurales de la economía coreana se encuentran en la ralentización de algunas industrias tradicionales como el automóvil o el acero, la baja productividad del sector servicios y del gran número de pequeñas empresas, el rápido envejecimiento de la población o algunas ineficiencias en el mercado de trabajo. 

El Ministerio de Economía y Finanzas de Corea prevé que el crecimiento económico se situará en 2021 en el 4,2%, gracias al tirón de la demanda interna y las exportaciones, particularmente de semiconductores. Se prevé que para este año la inflación se sitúe en el 1,2% a pesar de la subida de los precios del petróleo y con un superávit en la cuenta corriente de 67.400 mill$ debido al crecimiento de las importaciones. El FMI estima que la economía coreana crecerá un 3,6% en 2021 aunque a diferente ritmo según los sectores y con un alto grado de incertidumbre que depende de la velocidad de normalización en la situación de la COVID-19.

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2016 2017 2018 2019 2020
PIB 1    
PIB (miles de mill. $) 1.500 1.623 1.725 1.651 1.638
Tasa de variación real (%) 2,9 3,2 2,7 2 -1
Tasa de variación nominal (%) (KRW) 5,0 5,5 3,4 1,4 0,4
PIB por habitante (precios corrientes USD) 29.394 31.734 33.564 32.114 31.880
INFLACIÓN 1    
Media anual (%) 1 1,9 1,5 0,4 0,5
Fin de período (%) 1,3 1,4 1,3 0,7 0,4
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL 2
Media anual (%) - - - - -
Fin de período (%) 1,25 1,5 1,75 1,25 0,5
EMPLEO Y TASA DE PARO  1    
Población (x 1.000 habitantes) 51.218 51.362 51.606 51.709 51.780
Población activa (x 1.000 habitantes) 27.418 27.748 27.895 28.186 28.012
% Desempleo sobre población activa 3,7 3,7 3,8 3,8 4,1
DÉFICIT/SUPERÁVIT PÚBLICO 2     
% de PIB (Saldo general) 1,6 2,2 2,6 0,4 -2,8
% de PIB (Superávit Primario) 0,8 1,2 2,1 -0,1 -3,3*
DEUDA PÚBLICA  2    
Neta en % del PIB 9,7 9,6 9,6 11,4 18,23*
Bruta en % de PIB 41,2 40 40 42,2 48,61*
EXPORTACIONES DE BIENES  3    
en miles de mill. $ 495 574 605 542 512
% variación respecto a período anterior -6,1 16 5,4 -10,4 -5,5%
IMPORTACIONES DE BIENES 3     
en miles de mill. USD 406 478 535 503 468
% variación respecto a período anterior -6,9 17,7 11,9 -6 -7,0%
SALDO B. DE BIENES 1    
en miles de mill. $ 116 113 110 80 82
en % de PIB 7,7 7,0 6,4 4,9 5,0
SALDO B. CUENTA CORRIENTE 1     
en miles de mill. $ 97,9 75,2 77,5 59,7 75,3
en % de PIB 6,5 4,6 4,7 3,6 4,6
DEUDA EXTERNA 1    
en miles de mill. $ 382 412 441 467 545
en % de PIB 25,5 25,4 25,6 28,2 33,3
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA 2    
en miles de mill. $ 38,5 36,1 53,2 53,1* N.D
en % de exportaciones de b. y s. 7,5 6,3 8,8 9,8* N.D
RESERVAS INTERNACIONALES  2    
en miles de mill. $ (ex -oro) 366 384 398 404 443
en meses de importación de b. y s. 8,7 7,8 7,4 8,0 11,3
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA (EMITIDA) 4    
en miles de mill. $ 40,3 44,9 51,4 64,3 54,9
TIPO DE CAMBIO  1    
fin de periodo € 1.267,60 1.279,20 1.279,20 1.297,40 1.338,24
fin de período USD 1.208,50 1.071,40 1.118,10 1.157,80 1.088,00
Fuentes: 1Banco de Corea; FMI (WEO/Article IV Consultation); 3KITA (Korea International Trade Association); 4Korean Exim Bank (Agencia de Crédito a la Exportación de Corea)  
Nota: *estimaciones del FMI

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Principales objetivos de política económica

Los distintos gobiernos de la república de Corea han mantenido durante décadas como objetivo común el crecimiento por encima de otras consideraciones. Un tema central de esta estrategia ha sido el mantenimiento de la competitividad exportadora de su industria y la aplicación de políticas de oferta, financiera, fiscal, monetaria, y de tipo de cambio orientadas hacia este fin. Otros objetivos de la administración económica del país han permanecido en un segundo plano de importancia.  

Las grandes líneas de los objetivos iniciales del presidente Moon, Jae-in en 2017 se centraron en:

1.    Crecimiento de la renta, bajo la teoría del “income-led-growth”. Incrementar la renta disponible de las familias y estimular la creación de empleo de calidad en el sector privado; facilitar la contratación de jóvenes; subidas del salario mínimo, aumento en la protección del empleo, consolidar el máximo de 52 horas laborables semanales; contener el gasto de las familias en vivienda, salud, educación, transporte y comunicaciones; fortalecer la red de protección social y el crecimiento inclusivo. 

 

2.    Crecimiento basado en la innovación: aumentar el gasto en I+D; contribuir a la reestructuración de la industria y facilitar el aprovechamiento de la Cuarta Revolución Industrial, impulsar la innovación en el sector financiero, los servicios, la agricultura, pymes, facilitar la creación de startups, fortalecer la competitividad de la construcción naval y de la industria del automóvil; reformar el mercado de trabajo y promover los mercados exteriores. 

 

3.    Mantener una política fiscal fuertemente expansiva. Mantener la estabilidad macroeconómica y gestionar los riesgos externos.  

 

4.    Abordar los desafíos de medio y largo plazo, como el envejecimiento de la población (mantener planes financieros y fiscales sostenibles; promover la participación de la mujer en el trabajo y la natalidad).

 

En mayo de 2020, el presidente Moon renovó sus principales objetivos añadiendo: 

1.    Mantener a la República de Corea como una potencia digital líder a nivel mundial creando motores de crecimiento futuro en tres industrias principales de alta tecnología: semiconductores de sistemas, bio-salud y automóviles eléctricos y autónomos. 

 

2.    Mejorar la red de seguridad laboral ampliando significativamente la aplicación del seguro de desempleo e implementando un programa de apoyo al empleo. 

 

3.    El “Korean New Deal”, una nueva estrategia industrial y de crecimiento a medio y largo plazo, cuenta con una financiación de aproximadamente 118.300 mill. € hasta 2025, de los cuales el 71,3% provendría del sector público. El objetivo principal es hacer de la transformación digital, la inteligencia artificial y las infraestructuras de red (5G) el motor del crecimiento a medio plazo, de la recuperación del empleo de calidad y la atracción de la inversión extranjera. Otras áreas que se verían favorecidas son la cultura, las infraestructuras y las energías renovables. Se ofrecerán incentivos fiscales a las empresas que aumenten su inversión por encima de la media de los tres últimos años. 

 

 

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Previsiones macroeconómicas

El Banco de Corea estima en su última previsión (mayo de 2021) que el PIB crecerá un 4% en 2021 y un 3% en 2022. Por su parte, la inflación está previsto que alcance un 1,8% en 2021 y un 1,4 en 2022. En cuanto al mercado de trabajo, la cifra de desempleo se  bajará hasta el 3,9% en 2021 y al 3,8% en 2022, gracias a una modesta recuperación en los servicios. El Banco de Corea pronostica que el superávit de la balanza por cuenta corriente de este año disminuya en comparación con el año pasado debido a la disminución del superávit de la cuenta de bienes.

 

PREVISIONES MACROECONÓMICAS BANCO DE COREA

 

2021

2022

PIB (cambio interanual,%)

4,0

3,0

Inflación (%)

1,8

1,4

Desempleo (%)

3,9

3,8

Saldo Cuenta corriente (mill $)

70.000

65.000

 

La OCDE revisó al alza en su última previsión, publicada en mayo de este año, el crecimiento de la economía coreana. La Organización estima que el crecimiento alcanzará el 3,8% en 2021 y un 2,8% para el 2022, gracias al buen comportamiento de las exportaciones.

Por otro lado, el FMI ha revisado en abril de 2021 su última previsión de crecimiento, hasta el 3,6%. Esto supone un incremento de 0,5 puntos porcentuales con respecto a la anterior estimación, de enero, gracias al mejor comportamiento de las exportaciones y los estímulos fiscales. El FMI estima que en 2022 el crecimiento se modere hasta el 2,8%.

PREVISIONES MACROECONÓMICAS FMI*

 

2021

2022

PIB (cambio interanual, %)

3,6

2,8

Inflación (%)

1,3

0,85

Desempleo (%)

4,6

4,1

Saldo Cuenta corriente (mill $)

76.617

74.678

Saldo Público

-2,9

-2,4

Deuda Pública

53,1

57,2

* WEO abril 2021

 

En general, estas previsiones, mejores que para el resto de las economías avanzadas, son consecuencia directa de la resiliencia que ha sabido mostrar Corea ante esta crisis, motivada fundamentalmente por tres razones:

  1. La rapidez de la respuesta sanitaria, su eficacia y que las medidas fueron dirigidas a objetivos identificados y concretos, sin impedimentos a la movilidad y por tanto con limitada interrupción de la actividad productiva en el interior del país.
  2. La solidez de sus fundamentos económicos en el momento del surgimiento de la pandemia y en particular su margen de actuación fiscal.
  3. La contundencia de las medidas de política monetaria, fiscal y microfinanciera aplicadas. 

En cuanto a los riesgos, el principal procede de la evolución de la pandemia a nivel mundial, y, por tanto, de la evolución de los principales mercados socios y en el comercio internacional; así como el potencial empeoramiento del proteccionismo comercial, de las disputas comerciales abiertas y la creciente competencia en los mercados internacionales debido al acortamiento en las diferencias tecnológicas entre industrias. En el ámbito interno, en el plano financiero, merece atención el elevado nivel de deuda de los hogares. 

 

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Los distintos gobiernos de la república de Corea han mantenido durante décadas como objetivo común el crecimiento por encima de otras consideraciones. Un tema central de esta estrategia ha sido el mantenimiento de la competitividad exportadora de su industria, y la aplicación de políticas de oferta, financiera, fiscal, monetaria, y de tipo de cambio orientadas hacia este fin. Otros objetivos de la administración económica del país han permanecido en un segundo plano de importancia.

Las grandes líneas de los objetivos iniciales del presidente Moon, Jae-in se centraron en el crecimiento de la renta y el crecimiento basado en la innovación, manteniendo una política fiscal expansiva y la estabilidad macroeconómica. Además, la administración Moon ha puesto en el centro de su agenda el abordar desafíos de largo plazo como el envejecimiento de la población. En 2020, el presidente Moon renovó sus principales objetivos añadiendo un eje entorno a la economía digital, la mejora de la red de seguridad laboral y lanzando el “Korean New Deal”. Todas estas líneas se desarrollan con mayor profundidad en el apartado 3.13 de este informe.

La administración del presidente Moon ha adoptado una política fiscal más expansiva que sus antecesores. Llevó a cabo en 2018 una ampliación significativa del gasto que incluía mayores subsidios para los jóvenes en busca de empleo, beneficios para los niños y los desempleados, transferencias para los mayores e incentivos para el empleo para las empresas, así como medidas por el lado de los impuestos afectando a los tramos más altos del impuesto de la renta y elevando el tipo aplicable en el impuesto de sociedades a las empresas que superaran determinado valor en su base imponible, entre otras medidas.

En agosto de 2019, el gobierno volvió a aumentar su propuesta de presupuesto para 2020, dentro del plan fiscal 2019-2023, en el que se fija garantizar la solidez fiscal a la vez que continuar buscando la innovación y la inclusión social.


Sin embargo, ante el brote del COVID-19 y su impacto en la economía, las autoridades han tenido que reaccionar con medidas de estímulo de carácter fiscal de mayor cuantía en apoyo a pymes y microempresas, así como en ayudas directas a las familias, y en apoyo a algunas industrias principales (líneas aéreas, marina mercante, construcción naval, automóvil, maquinaria, electricidad, y telecomunicaciones).
También se han adoptado medidas destinadas a la estabilización de los mercados financieros, apoyando la liquidez y el acceso a financiación para las empresas.

Hasta el momento se han aprobado cuatro aportaciones de gastos extraordinarios en 2020 y una en 2021 lo que conducirá a que la deuda pública alcance un 48,2%.

Otro elemento clave de la política del gobierno es el aumento del gasto en I+D previsto en el presupuesto de 2020, del 10,8% de media anual entre 2020 y 2022. El gobierno deberá establecer un plan de consolidación fiscal a medio plazo.

En relación con la política monetaria, el Banco de Corea tiene como objetivo prioritario la estabilidad de los precios, que instrumenta mediante la política de crédito y monetaria. Sus directrices emanan del Comité de Política Monetaria compuesto por el Gobernador del Banco, que ejerce la presidencia, un especialista designado por el Gobernador, un representante del Ministerio de Estrategia y Finanzas, un representante de la Comisión de Servicios Financieros, un representante de la Cámara de Comercio e Industria, y otro representante de la Federación de Bancos Coreanos.

Su función no es exclusivamente controlar la inflación, sino que actúa dentro de los términos de política económica que fija el propio Comité. En los últimos años y hasta la llegada de la pandemia, la preocupación mayor había sido compatibilizar el crecimiento de la economía con la inflación y el mantenimiento del empleo. 

Durante 2020 se han producido dos rebajas del tipo de interés ante el impacto del COVID-19, primero a mediados de marzo del 1,25% al 0,75%, y más tarde a finales de mayo hasta el 0,5%. Otras medidas adoptadas por el Banco de Corea frente a la crisis del COVID-19 han sido facilitar cantidades ilimitadas de liquidez a las entidades financieras hasta por lo menos noviembre, fijando el techo de los tipos de interés en el 0,85%; contratar un swap de divisas con la Reserva Federal de EE. UU. por un total de 60.000 mill. $; y ampliar a partir de finales de mayo la Facilidad de Préstamo a Pymes en dificultades (intermediada por bancos) hasta los 35 billones de wones (26.000 mill. €).

Por lo que respecta a las reformas estructurales, las reformas que se han ido anunciando han tenido un grado de aplicación efectiva limitada, siendo sin embargo necesarias para intentar mantener su posición entre las economías más competitivas del mundo ante la ralentización del crecimiento de la productividad del trabajo y de la Productividad Total Factorial, junto con las que atañen al problema del rápido envejecimiento de la población y el descenso de la población activa. Las recomendaciones del FMI para Corea en relación con las reformas estructurales se centran prioritariamente en el ámbito de la desregulación en los mercados de productos, en la liberalización en la legislación de la protección para el empleo, y en el aumento del gasto en cuidado de niños o de otro tipo de políticas encaminadas a incrementar la participación de la mujer en el mercado de trabajo. Con un menor grado de prioridad se señala la reforma de la estructura impositiva en el sentido de aumentar la cuota de la imposición al consumo, y la puesta en marcha de políticas activas de empleo enfocadas en los jóvenes.

La OCDE por su parte recomienda en el ámbito de las reformas estructurales enfocarse en la regulación del sector servicios para impulsar el crecimiento de la productividad, donde se mantiene una brecha de productividad con respecto a la industria, que ha venido creciendo a un ritmo débil de alrededor del 1% desde principios de la presente década. Por otra parte, teniendo en cuenta el envejecimiento de la población y la reducción de la población en edad de trabajar, son necesarias reformas para impulsar el empleo de las mujeres, de los jóvenes y de las personas de mayor edad, al igual que luchar contra la dualidad del mercado de trabajo, que a su vez favorecería un crecimiento socialmente más inclusivo.

En 2020, Corea obtuvo el 23º puesto en competitividad global de entre 64 países según el The International Development Center (IMD), la misma posición que el año anterior.

El World Economic Forum (WEF) mejoró en 2019 la calificación absoluta de la economía coreana en términos de competitividad, elevándola desde el puesto 25 al 13 entre las 140 economías estudiadas. Corea obtiene la máxima calificación en estabilidad macroeconómica y la considera líder en el desarrollo de infraestructuras de alta tecnología y en adopción de tecnología. Es la segunda economía más innovadora (aunque años anteriores ostentaba el primer puesto), por detrás de Alemania. Si bien el gasto en I+D es el más alto del mundo junto a Israel en relación con el PIB, Corea no está entre los primeros países de empresas innovadoras. Considera una importante debilidad el escaso grado de participación laboral de la mujer, a pesar de su elevado grado de cualificación y formación.

 

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