Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

El Banco Mundial estima que el sector agropecuario supuso el 32,5% del PIB en el año fiscal 2011-12, lo que refleja la importancia de estas actividades en la economía del país. Sin embargo, el peso de este sector se ha reducido paulatinamente en los últimos años, hasta el 22,5%  sobre el PIB en el año fiscal 2019-20.

De acuerdo a la OMC, la productividad laboral en este sector es inferior a la del resto de sectores económicos, probablemente debido a la escasa mecanización de las labores y a un uso limitado de capital en explotaciones pequeñas y poco productivas. Los cultivos principales son el arroz, el maíz, las legumbres, la caña de azúcar y el algodón. Myanmar es un exportador neto de productos alimentarios.

El sector industrial en el año fiscal 2019-20 supuso el 36% del PIB. Este tipo de actividades son las que mayor crecimiento han experimentado en términos de aportación al PIB, ya que en el año fiscal 2009-10, este sector suponía tan sólo el 24,5% del PIB.

El sector servicios supuso el 41,9% del PIB en el año fiscal 2011-12, cifra que se ha mantenido prácticamente constante a lo largo de los últimos cuatro años fiscales, siendo un 42,1% en 2019-20. Myanmar es un importador neto de servicios. Entre las principales actividades de servicios figuran el comercio, el transporte y las comunicaciones. En general, durante la última década ha tenido lugar un proceso de liberalización y apertura al capital extranjero en el sector servicio, anteriormente participado por empresas públicas de manera monopolística.

Si se analiza la estructura del PIB por componentes del gasto, se estima que la mayor parte deriva del gasto de las familias  (67,8% en el año fiscal 2017-2018), apoyado por la estabilidad del mercado de trabajo.

La inversión (público y privada) se estima que supusp el 32,7% del PIB en el año fiscal 2017-18, término cuya importancia en la composición del PIB de Myanmar ha ido aumentado de forma progresiva desde el 19% inicial en el año fiscal 2009-10. Finalmente, la aportación de la demanda externa ha sido hasta el momento negativa, debido a la dependencia tecnológica, y a la necesidad de importar bienes de equipo y de consumo.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 
PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD Y POR COMPONENTES DEL GASTO (%) (F) 2014 2015       2016       2017 2018 2019
AGROPECUARIO 29,9 28,9 24,9 23,4 22,3 22,5
INDUSTRIAL 29,7 30,0 34,9 35,5 36 36
MINERÍA 1,0 1,1 1,0 1,0 1,4 n.d.
MANUFACTURAS 17,7 18,3 22,7 23,2 21,9 n.d.
CONSTRUCCIÓN 5,6 5,1 6,4 6,3 5,4 n.d.
ELECTRICIDAD Y AGUA 5,4 5,5 4,8 5,1 7,3 n.d.
SERVICIOS 40,5 41,1 40,2 41,1 41,7 42,1
TRANSPORTE, COMUNICACIONES Y ALMACENAMIENTO 13,5 13,9 13,7 13,5 14,6 n.d.
COMERCIO 19,9 19,9 19,7 20,8 18,4 n.d.
FINANZAS 0,3 0,3 0,3 0,3 0,5 n.d.
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA 3,8 3,7  3,5 3,5 3,9 n.d.
OTROS SERVICIOS 3,0  3,5  3,0 3,0 4,3 n.d.
TOTAL 100  100 100 100 100 100
     
CONSUMO 72,6 71,9 69,4 67,8 n.d. n.d.
Consumo Privado n.d.  n.d  n.d n.d. n.d. n.d.
Consumo Público n.d.  n.d  n.d n.d. n.d. n.d.
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 31,4 33,9 32,8 32,7 n.d. n.d.
Var. existencias 0,4 0,3 0,9 0,9 n.d. n.d.
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 18,1 19,5 18,3 20,5 n.d. n.d.
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS -22,5 -25,6 -21,4 -21,9 n.d. n.d.

 
Fuente: Ministerio de Planificación y Finanzas de Myanmar -Organización Central de Estadísticas, Banco Asiático de Desarrollo, Banco Mundial- Myanmar Economic Monitor, Fondo Monetario Internacional- Artículo IV.

Última actualización: Julio de 2020

 

 

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Cómo consecuencia de la situación derivada del golpe de estado y de la epidemia del COVID, la evolución económica del país ha sido desastrosa, con una caída del PIB en 2021 estimada por el FMI en el 18%  (el BM la cifra entre el 17 y el 18%, el BAsD en el 13%... Para el año 2022 las estimaciones prevén un estancamiento (el FMI estima  un crecimiento del 1%, el Banco Mundial en el 0,1%). El FMI estima que la economía de Myanmar será en 2022 un tercio menor que la hubiera sido si no hubiera habido la epidemia del COVID  ni el golpe de estado). Hay que tener en cuenta que Myanmar es uno de los países más pobres de Asia, con una renta per cápita de unos 1.272 dólares en 2019 (US$ a precios actuales),  según las cifras del Banco Mundial, por lo que caídas como la ocurrida agravan una situación de por sí ya preocupante, dada la mala distribución de la renta en el país. Los niveles de renta per cápita se sitúan por detrás de países como Laos y Camboya.
 
La fuerte depreciación de la moneda nacional de Myanmar, el kyat, que ha sufrido una depreciación en el año fiscal 2020-2021 del 25% con relación al dólar estadounidense, se ha traducido en un fuerte aumento de los precios de las importaciones y una subida de la inflación general, lo que está afectando particularmente a las clases más desfavorecidas de la sociedad, aunque los productos básicos han mantenido razonablemente los precios. La fuerte subida de los carburantes, cuyo precio en Myanmar se ha multiplicado por tres en el último año, ha hecho que prácticamente todos los bienes , incluidos los alimentos, hayan tenido subidas considerables de precios. La situación actual de conflicto más o menos generalizado, con crecientes disrupciones de la logística de suministro de las escasas industrias del país,  y de salida y distribución de la producción agraria en los mercados nacionales y para la exportación, hacen prever un estancamiento de la situación económica, y con un riesgo de deterioro elevado si la situación de seguridad empeorara de forma significativa.
 
 La economía de Myanmar, como consecuencia del aislamiento del exterior en la segunda mitad del siglo XX, y de las sanciones impuestas a los distintos gobiernos militares, se ha mantenido en un nivel de desarrollo bajo en todo el siglo XX. En el siglo XXI  el país experimentó un proceso acelerado de apertura al exterior, con su adhesión a ASEAN, y con la entrada de elevados flujos de inversión exterior, y el apoyo decidido de las agencias de cooperación internacional. Esto se tradujo en un periodo de fuertes tasas de crecimiento de la economía a partir del año 2000, con crecimientos superiores a dos dígitos hasta el año 2010, y posteriormente con tasas de crecimiento elevadas hasta la aparición de la crisis del COVID, y en 2021, con el golpe de estado y el establecimiento de la Dictadura militar, con la que el país sufre un fuerte retroceso económico y social:
 
Tasas de crecimiento recientes del PIB en Myanmar (datos de World Bank)

2015
3,3 %
2016
10,5%
2017
5,5%
2018
6,4%
2019
6,7%
2020
3,2%
2021
-18%

Estructura de la Economía:
La estructura de la economía de Myanmar es un ejemplo de una economía en desarrollo con un peso muy elevado del sector primario, un sector secundario relativamente fuerte por el peso de las industrias extractivas, y un sector terciario creciente paro todavía lejos del peso que tiene el sector en las economías  desarrolladas.
En el caso de Myanmar el sector primario representaba el 32,5% del PIB en 2011, mientras que en 2020 el peso relativo del sector en el PIB  había bajado al 22,5% todavía muy elevado, pero decreciente. La agricultura representa para Myanmar la primera fuente de empleo, ya que se estima viven de la agricultura 22 millones de personas, y representa el 10% de todas las exportaciones de Myanmar.  Los principales subsectores son el forestal y la pesca. Este último representa el 3,5% del PIB, da sustento a 2 millones de familias y representa el 2% del empleo total del país.
De acuerdo a la OMC, la productividad laboral en este sector es inferior a la del resto de sectores económicos, probablemente debido a la escasa mecanización de las labores y a un uso limitado de capital en explotaciones pequeñas y poco productivas. Los cultivos principales son el arroz, el maíz, las legumbres, la caña de azúcar y el algodón.
El sector secundario es especialmente relevante en Myanmar, que es un país rico en recursos mineros,  y en particular de hidrocarburos, que constituyen sus principales productos de exportación (representan el 32,2% del total de exportaciones). El sector secundario representó el 36,9% del PIB en 2020, con las manufacturas industriales representando el 23,2 % del PIB,  la minería el 6,4%, y la construcción el 7,3% del PIB.   industrial en el año fiscal 2019-20 supuso el 36% del PIB.
El sector servicios supuso el 41,9% del PIB en el año fiscal 2011-12, cifra que se ha mantenido prácticamente constante a lo largo de los últimos cuatro años fiscales, siendo un 42,1% en 2019- 20. Myanmar es un importador neto de servicios. Entre las principales actividades de servicios figuran el comercio, el transporte y las comunicaciones. En general, durante la última década ha tenido lugar un proceso de liberalización y apertura al capital extranjero en el sector servicio, anteriormente participado por empresas públicas de manera monopolística.
Igualmente, hay que tener en cuenta que Myanmar sólo se ha abierto al turismo en la última década, y tímidamente (en 2019 recibió 5 millones de turistas internacionales), pero sus atractivos turísticos son innegables y deberían asegurar un futuro muy prometedor. La crisis del COVID, primero, y la crisis política del golpe de estado, han llevado a que desde 2020 el sector haya sufrido a un parón casi total de actividad.
 
Comercio Exterior de Myanmar.
El total de exportaciones (FOB) de Myanmar en 2020 fue de US$ 17.681 millones, mientras que en 2021 el volumen de exportaciones se ha reducido a US$ 15.334 millones, una caída del 13,27%.
Los principales productos exportados por Myanmar son:
1.- Gas Natural Licuado:11,8% del total de exportaciones
2.- Gas Natural (sin licuar): 11,7% del total de exportaciones
3.- Tubos, cátodos y perfiles de Cobre: 4,4% del total de exportaciones
4.- Piedras preciosas o semipreciosas: 4,3% del total de exportaciones
5.- Legumbres: 4,2% del total de exportaciones.
Los principales clientes de estas exportaciones son: China (31,8% de las exportaciones; Tailandia (17,99% de las exportaciones); Japón (7,92%); USA (4,61%); Alemania (3,54%).España ocupa el 8º lugar como cliente de Myanmar, con un volumen de compras US$ 720,6 millones.
El total de Importaciones (CIF) de Myanmar en 2020 fue de US$ 19.050 millones, mientras que en 2021 ha sido de US$ 14.677 millones, una reducción del 22,95%.
En cuanto a los productos importados en Myanmar, los principales son:
1.- Petróleo y derivados: 18,6% del total de importaciones
2.- Tejidos (85% sintéticos): 3,6% del total de importaciones
3.- Aceites y grasas vegetales: 2,22% del total de importaciones
4.- Medicamentos: 2,0% del total de importaciones
5.- Preparaciones alimenticias: 1,5% del total de importaciones.
 
Los principales países proveedores de esas importaciones, son: China (con el 34.64% de cuota); Singapur (con el 18,22%); Tailandia (con el 11,8%); Malasia (con el 5,08%); Indonesia (con el 4,87%). España ocupa el puesto 32 entre los proveedores a Myanmar, con un  volumen de ventas de unos US$ 20,47 millones en 2021.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS20172018201920202021*
PIB
PIB (MUSD a precios corrientes) (F)61.45067,14168,76079.85261.538*
Tasa de variación real (%) (F)5,8%6,4%6,8%3,2%-18%
Tasa de variación nominal (%) (F)    11,4%1,2%13,4%8,39%-9.99%
INFLACIÓN
Media anual (%) (N)4,66,98,65,712,4*
Fin de período (%) (N)4,56,88,88,612,64*
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) (F)1010101010
Fin de período (%) (F)1010101010
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x 1.000 habitantes) (F)51.92452.40352.88553.37054,409
Población activa (x 1.000 habitantes) (F)23,91424.32023.82023.00422.466
% Desempleo sobre población activa (F)1,60,90,51,12,2*
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB (F)-2,86-3,4-3,91-5,8-6,8*
DEUDA PÚBLICA
en M USD (F)23.56926.95726.06331.91433.840*
en % de PIB (F)38,47%40,42%38,75%42,4%55,1%*
EXPORTACIONES DE BIENES
en MUSD (F)11.67314.88317.06017.68115.364
% variación respecto al período anterior (F)2,1%27,5%14,6%3,6%-13,1%
IMPORTACIONES DE BIENES
en MUSD (F)15.69618.69418.08619.05014.686
% variación respecto al período anterior (F)-7,2%19,1%-3,39%5,3%-22,9%
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD (F)-4.023-3.811-1.026-1.369 678
en % de PIB (F)-6,5%-5,6%-1,49%-1,7%1,0 %
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en MUSD/M€ (F)-4.002-3.155275-3.276 246
en % de PIB (F)-6,5%-4,70,4-4,10,4
DEUDA EXTERNA
en MUSD (F)8.80012.70017.70019.60019.100
en % de PIB (F)13,521,228,831,827,9
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en MUSD (F)643,74523,7798,45681,51842,65
en % de exportaciones de b. y s. (F)4,63,65,74,64,9
RESERVAS INTERNACIONALES
en MUSD (F)4.2274.3505.1415.4625.607
en meses de importación de ByS (F)3,12,93,23,63,5
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en MUSD (N)2.175,024.083,843.278,104.002,421.800
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual (N)1.0351.211,001.234,81.360,31.850
fin de período (N)1.0271.216,001.357,71.551,52.035

 

Fuente: Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Banco Asiático de Desarrollo, Banco Central de Myanmar, Ministerio de Planificación y Finanzas de Myanmar- Organización Central de Estadísticas.

Última actualización: Junio de 2020

Nota: A la hora de analizar los datos económicos de Myanmar, se ha podido comprobar que las distintas organizaciones internacionales y fuentes gubernamentales ofrecen datos que varían significativamente, lo que dificulta su conciliación. Además, otra dificultad añadida es la diferencia en la unidad de análisis. Así, dependiendo de la fuente utilizada, los datos se muestran en año fiscal o en año natural. Aunque se ha realizado un esfuerzo por unificar los criterios de valoración, no ha sido posible presentar los datos económicos en la misma unidad de análisis. Para paliar lo anterior, en el presente informe se ha indicado que el dato económico está calculado conforme al año natural con el símbolo (N), y conforme al año fiscal con el símbolo (F). El año fiscal en Myanmar se extiende de octubre a septiembre.

 

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Principales objetivos de política económica

En agosto del 2016, el nuevo Gobierno de la NLD presentó un documento denominado "Economic Policy of the Union of Myanmar" donde se establecen 4 objetivos que su política económica debía conseguir, detallando 12 iniciativas sobre las cuales se basaría la política.

Estos cuatro objetivos son: apoyar la reconciliación nacional y el establecimiento de una Unión democrática, unida y federal; alcanzar un desarrollo económico equilibrado entre los diferentes Estados y Regiones; y crear oportunidades para una juventud capaz y cualificada; alcanzar un sistema económico que permita la participación, innovación y esfuerzo de sus ciudadanos. Las políticas o iniciativas sobre las que debería basarse incluyen reformas en materia fiscal y monetaria, educativas, construcción de infraestructuras, reforma del mercado laboral, agrícola, defensa de la competencia, propiedad intelectual y fomento de la inversión, protección del medio ambiente y desarrollo sostenible de las ciudades, profundizar en las relaciones con los países de la ASEAN...

Las reformas iniciadas desde el anterior gobierno han permitido incrementar tanto la inversión doméstica como extranjera. El FMI se ha pronunciado a este respecto argumentando la necesidad de gestionar este aumento de flujos de capital con prudencia, priorizando la inversión productiva frente a la especulativa. Además, considera que el sector bancario necesita apoyarse en un marco regulatorio prudencial para permitir la construcción de un mercado de crédito profundo y estable. Además, las autoridades del país se han fijado como objetivo fortalecer el marco de la política de actuación del Banco Central para así controlar la masa monetaria y sus repercusiones en la inflación, y la gestión de los flujos de capital extranjeros. Durante el año 2018 y 2019 se han producido importantes reformas liberalizadoras del sector financiero, como es la autorización de operar a bancos extranjeros con agentes locales, la concesión de préstamos a empresas de Myanmar y la participación de capital extranjero en bancos locales; y en otros sectores fundamentales para mejorar la eficiencia de la economía del país, como los seguros o la distribución. Por otro lado, el gobierno publicó en febrero de 2018 la "Myanmar National Development Policy", la cual introduce los Objetivos de Desarrollo Sostenible en las prioridades de su política de desarrollo económico y engloba una serie de estrategias y planes de desarrollo en 5 objetivos engarzados en tres pilares: paz y estabilidad, integración económica y protección del medio ambiente. Para el desarrollo de los mismos, durante el 2019 se creará el Project Bank, cuyo objetivo es mejorar la planificación y jerarquía de los proyectos y dar publicidad a estos a través de una plataforma digital. Finalmente, el FMI recomienda que la política fiscal busque la consecución de éstos pero garantizando a la vez la sostenibilidad de la deuda pública junto a la reducción del recurso a la financiación por parte del Banco Central.

A lo largo del año 2018 y 2019 se han ido aprobando y entrando en vigor leyes relacionadas con la protección de la propiedad intelectual, el sistema tributario y la apertura del sectores clave, como seguros, distribución o servicios financieros, así como la revisión de la tarifa del sector eléctrico. Como se indicó anteriormente, uno de los objetivos principales del gobierno es alcanzar la electrificación universal del país en 2030, ya que actualmente solo la mitad de la población tiene acceso a este recurso.

Durante el año 2020, estos objetivos han tenido que amoldarse a la gestión del impacto económico del Covid-19 en las relaciones económicas del país, tanto a nivel interno como internacional. Para formular las políticas necesarias para este objetivo, el Gobierno publicó el “Covid-19 Economic Response Plan”, que establece una serie de políticas a corto y medio plazo, en materia fiscal, monetaria, comercial, de inversión y de redistribución económica, que influirán en la gestión económica del país en los próximos años. Se estima dicho plan en un 3% del PIB.

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Previsiones macroeconómicas


PREVISIONES DE CRECIMIENTO DEL PIB

Organismo

2019-20

Fondo Monetario Internacional

1,8%

Economist Intelligence Unit

n.d

Banco Asiático de Desarrollo

1,8%

Banco Mundial

0,5%

Banco Central de Myanmar

4,1%

Última actualización: julio 2020

Las previsiones de crecimiento económico de Myanmar realizadas por los distintos organismos- FMI, BM, BASD-  pronostican una caída drástica en la tasa de crecimiento de Myanmar debido al impacto económico del Covid-19, situándose entre el 0,5% y el 1,8% para el año 2019-2020, siendo uno de los pocos países de la ASEAN en mostrar tasas positivas para este año. Esto supone una reducción respecto a años anteriores de más de cinco puntos porcentuales.

En cuanto a las previsiones económicas a medio y largo plazo, según un el Banco Asiático de Desarrollo, el Banco Mundial y el FMI , Myanmar podría seguir siendo una de las economías de más rápido crecimiento en Asia y mantener cifras de crecimiento en torno al 6-7% anual a partir del año 2020-21, considerando disipados los efectos económicos del Covid-19, para convertirse así, en 2030, en un país de ingreso per cápita medio, siempre y cuando pueda superar importantes desafíos de desarrollo mediante la aplicación de reformas que afecten a sus instituciones políticas y económicas e incluya a su población. No obstante, estas perspectivas se han ido revisando a la baja respecto al 8% que se estimaba en años anteriores para el mismo período.

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Política fiscal y presupuestaria

Como parte de las reformas para la modernización e integración internacional de la economía del país, la prioridad del ejecutivo de Myanmar es reducir la pobreza y perseguir la consecución de los ODS, a través del incremento del gasto en educación, sanidad e infraestructuras. Para ello, sería necesario mejorar el margen fiscal, difícil en Myanmar debido a que la relación entre PIB e ingresos fiscales es actualmente de las más bajas del mundo (6% del PIB). Sin embargo, tanto el BM como el FMI destacan una infraejecución del presupuesto recurrente por parte del Gobierno de Myanmar, sobre todo en el gasto en capital debido a limitaciones en la capacidad de la Administración; que compensa la débil recaudación fiscal a la hora de contabilizar el déficit público. Para el año 2019/2020, se presupuestó un déficit del 5,9% del PIB, aunque el finalmente ejecutado suele alcanzar algo más de la mitad de lo presupuestado. 

No obstante, se espera que la respuesta al impacto económico del Covid-19 afecte al presupuesto público, debido a una caída en la recaudación fiscal por la reducción de la actividad económica y la implementación de medidas fiscales, como moratoria en el pago de impuestos; y en la recaudación no fiscal, derivado de la reducción de los precios internacionales de gas. Se espera que, si se mantiene el gasto presupuestado, el déficit alcance un 11% del PIB, aunque teniendo en cuenta los problemas de ejecución este se podría situar en un 7-8% del PIB. Además, el plan de contingencia económica del gobierno (Covid-19 Economic Relief Plan- CERP) incluye un impacto fiscal adicional del 3% del PIB, lo que ampliaría el déficit final.

Myanmar viene desarrollando una transición destacable en la diversificación de las fuentes de financiación del déficit público. Así, mientras que en el año 2015/2016 el recurso a la monetización suponía el 60% de la financiación del déficit, se espera que en el año 2019/2020 alcance el 12%, y se ha establecido como uno de los objetivos del Ejecutivo la finalización del recurso a la monetización en 2020/2021. El desarrollo del mercado de bonos y letras del Tesoro está permitiendo la posibilidad de financiar el déficit público de manera más sostenible. Finalmente, la AOD y el acceso a créditos concesionales por parte de sus socios de cooperación seguirá siendo una fuente de financiación fundamental para el gobierno en los próximos años. El CERP, no obstante, contempla un aumento final del recurso a la monetización del déficit que apoye el impulso fiscal contemplado en el plan, retrasando el objetivo del fin a este recurso, y se prioriza la aprobación y atracción de financiación oficial en términos concesionales (hasta 2.000 MUSD- 356,5 MUSD del FMI). También se impulsarán reformas fiscales que permitan aumentar la capacidad recaudatoria del gobierno, y la restructuración del gasto público presupuestario.

Para poder cumplir con estos objetivos de crecimiento y bienestar social, los esfuerzos pre-Covid-19 ya se centraban en las siguientes reformas fiscales y de gobernanza pública: reforzar la movilización de ingresos por impuestos, mejorar la credibilidad y ejecución del presupuesto público, reformar y mejorar la eficiencia de las empresas públicas, establecer un marco estable para la articulación de Alianzas Público-Privadas en el necesario desarrollo de las infraestructuras del país, reformar el sistema de tarificación de la electricidad, cuyo subsidio supone una de las principales cargas al presupuesto público. Cabe destacar una serie de reformas tomadas en 2019 en esta línea: el anuncio un aumento del 70% de media de la tarifa eléctrica, primera subida en 5 años; la puesta en marcha del Project Bank, que informará sobre el Plan de Inversión Pública del gobierno, la puesta en marcha de la digitalización del sector público; y reformas impositivas, como el desarrollo del IVA, la declaración individual de la renta, la reducción de exenciones y amnistías fiscales, etc...

Finalmente, la senda de crecimiento de la deuda pública se considera sostenible, en torno al 20% del PIB y se espera continúe fluctuando alrededor de ese nivel.

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Política monetaria

En referencia a la política monetaria, debe destacarse nuevamente que hasta el año 2013, Myanmar no tuvo un Banco Central autónomo e independiente. Fue con la ley del 11 de julio de 2013, Ley del Banco Central, cuando se otorgó mayor autonomía a esta entidad y se garantizó su independencia del Ministerio de Finanzas. No obstante, tanto el Banco Mundial como el FMI en recientes informes instan a la reducción de la financiación del déficit público a través del CBM y seguir profundizando en su independencia. Como se ha indicado anteriormente, el Gobierno de Myanmar ha establecido el año 2020/2021 como fecha límite para la finalización del recurso de la monetización. Esto permitirá dar mayor credibilidad a la política monetaria y reducir considerablemente la inflación. No obstante, como se ha indicado antes, las políticas económicas de respuesta ante el impacto del Covid-19 contemplan la financiación del déficit a través de este recurso, por lo que se espera se retrase esa fecha.

El objetivo principal de la política monetaria en Myanmar es el control y estabilidad de precios. Para lograrlo, el Banco Central de Myanmar (BCM) lleva a cabo la supervisión de la oferta monetaria y el control de la liquidez. Igualmente establece el tipo máximo para los préstamos, el mínimo para los depósitos y el tipo de descuento, efectuando revisiones de periodicidad trimestral.

De acuerdo a las conclusiones del FMI en su consulta del Artículo IV de 2020, la economía de Myanmar, que ha sufrido de exceso de liquidez en los últimos años, ha conseguido su absorción, mediante la introducción de coeficientes de reservas recalibrados y la intensificación de las subastas de depósitos por parte del CBM, consiguiendo una cierta estabilidad de los agregados monetarios y el tipo de cambio. De esta forma, el FMI considera oportuno relajar la política monetaria debido a la reducción de la inversión observada durante ese año, los aún elevados tipos de interés (13%) y exigentes requisitos en la determinación del colateral en los créditos. Además, valora positivamente las reformas llevadas a cabo por el Gobierno de Myanmar, como es el avance hacia un mecanismo de mercado en la determinación de los tipos de interés, el establecimiento de un nuevo tipo de interés (16%) para préstamos sin colateral y la apertura gradual de la actividad bancaria al capital extranjero. Considera también la necesidad de avanzar en la mejora de la formulación y comunicación de la política monetaria, profundizar en la liberalización gradual de los tipos de interés de la banca comercial, crear límites superiores e inferiores al tipo de interés a corto plazo, y mejorar y profundizar en los instrumentos de política monetaria a disposición del CBM. Una de las principales medidas para mitigar el impacto económico del Covid-19 ha sido la reducción de los tipos de interés en 3 puntos porcentuales, siendo actualmente del 5% para depósitos, 10% para créditos con colateral y 14,5 % para créditos sin colateral.

El mantenimiento de un tipo de cambio flexible es un aspecto crítico para Myanmar para absorber los shocks externos y construir un nivel adecuado de reservas internacionales. El FMI recomienda que las intervenciones en el mercado de divisas estén destinadas a suavizar la volatilidad excesiva, en vez de centrarse en lograr una trayectoria determinada de los tipos de cambio. Asimismo, los bancos públicos deben ser animados a participar en la subasta de divisas y en el comercio interbancario, a fin de incrementar la profundidad del mercado. El Gobierno de Myanmar está avanzando de manera favorable hacia un mecanismo de mercado en la determinación del tipo de cambio, como puede reflejar la aprobación de la regulación del nuevo sistema en febrero de 2019, lo que otorga mayor transparencia y certidumbre en el mecanismo.

FMI reconoce que se ha realizado un progreso significativo en el fortalecimiento de la regulación y supervisión bancaria, pero hay muchos aspectos pendientes de ser regularizados. Tras la promulgación de la Ley de Entidades Financieras, que introduce la aplicación de los criterios de Basilea, el FMI recomienda al BCM agilizar la emisión e implementación de normas de prudencia bancaria para salvaguardar la estabilidad financiera del país. De acuerdo a la valoración de esta institución, el rápido crecimiento del crédito en Myanmar en los últimos años, podría haber debilitado los balances bancarios, con una elevada exposición al sector inmobiliario sobrevalorado en estos balances y la práctica del mantenimiento indefinido de cuentas al descubierto de sus clientes. No obstante, el sector está llevando a cabo un proceso de restructuración en este sentido, el cual se valora positivo aunque los riesgos de que muchas instituciones no puedan superarlo existen. Además, se ha establecido una moratoria para la cumplimiento de los requisitos por parte de los bancos como medida para mitigar el impacto del Covid-19. Finalmente, el FMI recomienda profundizar en la creación de planes de contingencia ante riesgo sistémico y de mecanismos de resolución bancaria.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Debido a su historia reciente, Myanmar tiene que hacer frente a una serie de desafíos políticos y económicos para alcanzar sus objetivos de transición hacia un sistema de gobierno democrático y de desarrollo económico inclusivo y sostenible.

Para ello, desde el plano político, los retos son múltiples. En primer lugar, el país desea alcanzar paz y cohesión social tras décadas de conflicto entre el Ejército y las distintas Organizaciones Étnicas Armadas, que se extiende hasta la independencia del país respecto a Reino Unido debido a una configuración territorial conflictiva entre la etnia mayoritaria bamar y el resto. El conflicto se alimenta de la disputa sobre la gestión y reparto de la explotación de los recursos naturales del territorio que abarca Myanmar (petróleo y gas, minerales y piedras preciosas, forestales, hidráulicos…). La solución a la cual apuntan las diferentes Organizaciones Étnicas Armadas es el avance hacia un mayor federalismo político y económico del país. No obstante, esto choca con la visión centralista del Gobierno, fundamentalmente del Ejército, que todavía forma parte activa de este. Así, en segundo lugar, el país se encuentra en un proceso de transición del modelo político tras décadas de Juntas Militares. La Constitución del 2008 abrió la puerta a esta transición hacia un gobierno democrático civil, aunque reserva puestos de poder al Ejército, como es su cuota en el Parlamento y las tres carteras que sustenta. Esto implica la necesidad de incluir al Ejército en la toma de decisiones de configuración del Estado, como la modificación de la Constitución, garantizando así ciertos intereses políticos y económicos heredados de la Junta Militar. En tercer lugar, una de las herencias del modelo pasado es la elevada corrupción y opacidad del Gobierno. A pesar de ello, esto está siendo uno de los principales avances en el proceso de transición al crearse en 2014 la Anti-Corruption Commission. Desde entonces, se ha observado una mejora en su Índice de Control de Corrupción del Banco Mundial del -1.5% en 2011 al -0,5% actual. Por último, el Gobierno civil se enfrenta al desafío de rendición de cuentas en materia de violaciones de Derechos Humanos y derecho humanitario internacional denunciado por la comunidad internacional, encabezada por NN.UU., siendo las acometidas contra la etnia rohingya la cuestión más discutida, aunque el resto de grupos étnicos también han sido objeto de las mismas.

Desde el plano económico, y en base al político, Myanmar tiene por delante el desafío de transitar a un sistema económico inclusivo y sostenible. Así, el modelo político del país ha permitido la creación de una red empresarial clientelar- cronies- bajo el abrigo de las diferentes Juntas, consecuentemente heredada tras el inicio de la transición política del país. Además, el Ejército cuenta con su entramado empresarial propio (MEHL/MEC), especialmente relevante en sectores como la minería, la logística portuaria o la manufactura de alcohol, el cual ha sido señalado por NN.UU. como fundamental para su propia independencia respecto al gobierno civil y la violación de Derechos Humanos y del derecho humanitario internacional. Estas empresas son ubicuas en la economía del país, aunque las diferentes reformas económicas llevadas a cabo en la última década, como la relajación de las restricciones a la IED o la aprobación de la primera ley de defensa de la competencia, están abriendo la puerta a nuevas empresas independientes de esta herencia empresarial. Por otro lado, cabe destacar la relevancia del comercio ilícito y de mercancías ilegales en el país, debido a sus limitaciones de capacidad de implementación y regulación, dando pie a un tráfico fluido de falsificaciones, drogas, recursos forestales, animales exóticos, etc… lo que, a su vez, aviva la situación de conflicto del país al involucrar a los diferentes grupos armados. Además, el conflicto armado prolongado es un factor relevante que afecta negativamente al desarrollo económico y al crecimiento y sostenibilidad de la actividad privada por parte de PYMES entre diferentes regiones. Por último, la informalidad de la economía es muy relevante, estimándose en torno al 30-40% de la economía, lo que supone una pérdida importante de recursos para el sector público y sus planes de desarrollo.

Finalmente, otro aspecto fundamental para el futuro del país es el desarrollo de infraestructuras. Sin embargo, Myanmar se enfrenta a la dificultad de atraer inversión extranjera privada para estos costosos proyectos. Este problema se deriva de la propia inestabilidad política, de las dificultades para conocer el verdadero riesgo de la inversión dada la opacidad de la información nacional, junto a los episodios anteriores de mora de la administración central y la falta de garantía soberana ofrecida por el Gobierno a proyectos de inversión privada. Con el objetivo de mejorar la inadecuada red de transportes y superar la falta de suministro de energía, el BAsD considera que la inversión pública en infraestructuras debería aumentar desde la asignación actual del 1% del PIB, hasta el 3-4% del PIB, para apoyar contundentemente el desarrollo económico del país. Igualmente, esta institución considera prioritario conseguir un crecimiento inclusivo, garantizando el acceso de la población rural (70% del total) al mercado, a través de la creación de oportunidades y trabajos,  así como a los servicios básicos con la construcción de hospitales y escuelas.

En términos generales, Myanmar representa un país de gran atractivo para la inversión extranjera por su riqueza de recursos naturales y materias primas; su potencial para el desarrollo de proyectos de energías renovables, especialmente en el campo de energía hidroeléctrica; su mano de obra joven y de bajo coste; su posición estratégica entre dos gigantes económicos como son China e India; y la posibilidad de beneficiarse de los planes de integración regionales desarrollados en el Sudeste Asiático, como es el caso de la ASEAN Economic Community, en la que Myanmar pasará a formar parte como miembro de pleno derecho y deber a partir del 2019. Hasta la fecha, DICA ha promocionado tres sectores de inversión: manufacturas, pues son actividades demandan un gran número de empleos; desarrollo de infraestructuras, haciendo hincapié en la urgencia de estos proyectos para el incipiente desarrollo económico y comercial del país; y  agricultura, por su importancia en términos de empleo de mano de obra. No obstante, la nueva Ley de Inversiones introduce más sectores de promoción, conteniendo 20 en total, como se verá más adelante.

Pese a este atractivo, los inversores interesados en Myanmar señalan varios escollos en sus actividades, como las dificultades para encontrar terrenos aptos para uso industrial. Dentro de las ciudades, especialmente en Yangón, la oferta de terrenos es escasa y el precio muy alto, mientras que servicios básicos como  el suministro de agua y electricidad son precarios o inexistentes fuera de las ciudades principales. A esta escasez de terrenos se le une la problemática derivada de la ausencia de registro de propiedades de bienes raíces y la especulación del suelo, así como problemas en el cumplimiento de los contratos, la incertidumbre en la negociación o la dificultad en la obtención de crédito, tal y como se expresa en el Doing Business del 2019 para Myanmar.

Otro de los obstáculos a los que se enfrentan los inversores es la escasez de mano de obra cualificada. El desarrollo de programas educativos y de aprendizaje técnico es crucial para mejorar la formación del capital humano. El talento del país ha emigrado en búsqueda de mejores oportunidades y los que retornan, son contratados por las grandes multinacionales, capaces de ofrecer atractivos salarios, más elevados que los que pueden ofrecer las empresas locales o el sector público local. Como resultado, los salarios para los empleados cualificados myanmareños han experimentado un alza considerable.

La incapacidad institucional y la opacidad en cuanto a la transparencia en la adjudicación de licencias, preocupan también a los inversores. Igualmente, la inestabilidad de la red eléctrica impide el desarrollo de inversiones que son de máxima importancia para apoyar el desarrollo de las infraestructuras del país, como es caso de las plantas de fabricación de acero y cemento, que dependen de un suministro constante de energía.

Por otro lado, el sistema multilateral de comercio ofrece grandes oportunidades para los bienes producidos en Myanmar. Hasta el momento, la política comercial de Myanmar está muy orientada a los países del bloque ASEAN y a China, Corea del Sur, Japón, gracias a los acuerdos de libre comercio de ASEAN con estos países. No obstante, Myanmar es beneficiario del esquema EBA (Everything but Arms) de la UE, restablecido en 2013, por lo que las exportaciones de Myanmar gozan de exenciones arancelarias al entrar en el mercado europeo, a diferencia de las provenientes de Tailandia, India o China. Esto supone una ventaja clara de mayor competitividad y supone un factor de especial atractivo a la hora de competir con otros países de la región por la atracción de inversión extranjera. 

La política exterior viene marcada por las relaciones con China y Japón y sus grandes proyectos de infraestructuras, articulándose el proyecto chino en el noroeste del país, a través del China Myanmar Economic Corrridor, y japonés en el sureste del país, a través del Greater Mekong Region. No obstante, existen voces discordantes sobre la influencia negativa de estos grandes proyectos de inversión con el proceso de transición democrática del país y la rendición de cuentas en la violación de Derechos Humanos y del derecho humanitario internacional denunciado por la comunidad internacional, encabezada por NN.UU.

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