Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

En el análisis de la evolución del PIB hay que tener en cuenta que México fue el país latinoamericano más afectado por la crisis en 2009, tanto por su dependencia del ciclo económico de EEUU como por factores internos, unido a una política fiscal que, con poco margen, no pudo estimular la economía. Es por ello que el PIB disminuyó en términos reales un 6,5% en 2009, la mayor caída en décadas. No obstante, ya desde finales de 2009 y durante todo el 2010, se observó una tendencia creciente, que hizo cerrar 2010 con un aumento del PIB del 5,5%. Este aumento vino empujado principalmente por el crecimiento de la actividad industrial de EE.UU. que hizo reactivar las exportaciones mexicanas. En 2011, El Producto Interno Bruto registró un crecimiento del 3,9%, lo que fue calificado por la mayoría de los analistas como una prueba de la solidez de la economía mexicana frente al deterioro del entorno global y la incertidumbre en los mercados financieros vivida durante todo el año. En 2012, México mantuvo un ritmo de crecimiento similar a 2011, a pesar de la volatilidad en los mercados internacionales marcada por la incertidumbre en la zona euro y en EEUU. De hecho, la economía mexicana presentó una expansión significativa, 3,9%, si tenemos en cuenta las adversas condiciones internacionales. El año 2013, por su parte, fue el año de las grandes reformas pero también un año de muy poco crecimiento, 1,1%, claramente insuficiente para aumentar el bienestar de la población y combatir la pobreza. De hecho, ha sido el año de menor crecimiento económico desde 2009 y muy por debajo del objetivo inicial del 3,5% establecido en los Criterios Generales de Política Económica para 2013. En el año 2014, el Producto Interno Bruto de México aumentó un 2,1% a tasa anual real, también lejos del rango inicial de estimación del 3,5-4%. En el año 2015, creció un 2,5%, un dato muy positivo dada la coyuntura internacional del momento, aunque insuficiente para las necesidades del país y en 2016 creció un 2,3%, también positivo pero lejos de las previsiones iniciales (2,6-3,6%). En 2017 México creció un 2 % en 2017, dato que está en el rango más bajo de las previsiones iniciales del Ejecutivo (entre 2 y 3%) y lejos del 5% que esperaba el ejecutivo como resultado de las reformas aprobadas.                                                                                                                                                                                                                                                                  
Por sectores económicos, el sector primario aporta aproximadamente el 3,4% del PIB nacional, el secundario el 29,9%, destacando el peso de la industria manufacturera que explica el 54% de este porcentaje mientras que la construcción y la minería tienen un peso de 24% y el 17,4% del sector secundario respectivamente, y el sector terciario aporta el 60,9% en el que destacan el comercio, los transportes y los servicios inmobiliarios.
Por actividades económicas, las actividades primarias crecieron un 3,3% y las terciarias un 3% en 2017, en cambio, las secundarias perdieron un 0,6%. El sector terciario de la economía fue, al igual que en 2015 y en 2016, el principal motor de la economía.
El sector industrial, que representa una tercera parte del PIB total, tuvo un estancamiento anual explicado por la recesión de la industria minera que acumula ya más de dos años en contracción. La industria manufacturera es la única que mantiene una tendencia positiva dentro de este sector, con un crecimiento anual del 2,9% por encima del crecimiento promedio nacional del 2%.
Fuentes: INEGI. Notas de prensa sobre evolución trimestral del PIB.
http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/cn/  http://www.beta.inegi.org.mx/app/saladeprensa/noticia.html?id=4080
La suma del sector primario, secundario y terciario no es 100 % por ajustes de impuestos.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

 

PIB
  20162017% total% variación real
PRODUCTO INTERNO BRUTO A PRECIOS DE MERCADO. (Millones de pesos  2013).17.791.45718.153.796 2
     Impuestos a los productos763.281 806.859  
     Valor Agregado bruto a precios básicos17.028.17717.346.936  
POR SECTORRES    
    Primario 561.358  579.688 3,4 3,3 
    Secundario  5.392.2785 .68.545  29,9 -0,6
    Terciario11.052.509 11.405.82 60,9  3
OFERTA Y DEMANDA GLOBAL. (Millones de pesos corrientes)    
    Producto Interno Bruto20 099 594 21 766 928 71,6  8,29
    Importación de Bienes y Servicios 7 859 1048 638 299 28,4  9,9
 Oferta-Demanada global27 958 698 30 405 227  100 8,75
    Consumo Privado13 164 335 14 262 601 46,9  8,34
    Consumo Público2 436 363  2 569 2358,4 5,4 
    Formación Bruta de Capital Fijo4 609 364 4 864 609  165,5 
    Variación de Existencias 163 211173 870  0,57 6,5
    Exportación de Bienes y Servicios7 461 454 8 245 324  21,11 10,5
    Discrepancias Estadísticas 123 971289 588  N.AN.A 
OFERTA Y DEMANDA GLOBAL. (Millones de pesos de 2013)    
   Producto Interno Bruto 17 791 45718 153 796 73,7  2
   Importación de Bienes y Servicios6 099 460  6 492 524 26,3 6,4
Oferta-Demanda Global23 890 917 24 646 319  100 3,2
   Consumo Privado11 835 772  12 190 461 49,5 3
   Consumo Público 2 131 2852 133 969 8,7 0,1 
   Formación Bruta de Capital Fijo 3 784 078 3 726 751 15,1-1,5 
   Variación de Existencias 159 080153 136  0,6N.A 
   Exportación de Bienes y Servicios 6 114 7776 349 335 25,8  3,8
   Discrepancias Estadísticas - 134 07692 667  0,4 N.A

 N.A No Aplica

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Las perspectivas sobre la evolución económica de México, que eran muy positivas al inicio de sexenio, dieron un giro de 180 grados hace más de un año con la toma de posesión de Trump en EEUU y las medidas proteccionistas anunciadas por su administración. A estos factores se unieron la re-negociación del TLCAN y la incertidumbre  que se ha vivido a lo largo del proceso electoral que ha concluido en julio de 2018 que han  hecho que el nerviosismo se haya percibido, de manera creciente, tanto en la clase empresarial como en el gobierno, mientras las expectativas para 2018  continúan siendo inciertas  a pesar de que los datos de crecimiento para los últimos trimestres han sido algo mejores a los esperados. Con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, que será el nuevo presidente de México para el período 2018-2024, se abre una nueva etapa y habrá que esperar a su toma de posesión para conocer en detalle su proyecto económico y si hace efectivos sus compromisos de campaña como la revisión de algunas de las reformas. Por ahora, los mercados han reaccionado con tranquilidad.

Haciendo un balance, debemos señalar que México ha sido en los últimos años un país sin grandes desequilibrios macro-económicos, con crecimiento económico sostenido incluso en el difícil entorno internacional actual, solvencia financiera (tanto por sus reservas, como por su acceso al crédito internacional) y buen comportamiento de los principales equilibrios macro-económicos, (niveles aceptables, hasta ahora, de inflación y de tipo de interés, aunque ambos mostraron durante 2017 una tendencia al alza, de desempleo, de la balanza por cuenta corriente,  déficit público y deuda).

Sin embargo, está viviendo una situación coyuntural complicada en la que confluyen muchos factores y que preocupa cada vez más al ejecutivo, entre ellos, la presión sobre las finanzas públicas asociada al desplome de los precios del petróleo en los últimos años (aunque se esté recuperando ahora) y caída de su producción (1,94 millones de barriles diarios en promedio en 2017 la producción más baja desde 1980);  la volatilidad en los mercados financieros; la depreciación del peso frente al dólar que ya empieza a trasladarse a la inflación (6,77% en 2017, su nivel más alto desde 2009); la desaceleración de la economía mundial, el ritmo en el que aumentarán las tasas de interés en EEUU (la última subida en junio de 2018 al rango 1,75-2%) , la nuevas políticas proteccionistas anunciadas por el presidente Trump (aranceles al acero 25% y aluminio 10% que afectan desde el 1 de junio de 2018 también a México y Canadá, sus socios en el) y muy especialmente, la incertidumbre sobre la re-negociación del TLCAN.

El Ejecutivo ha estado tomando algunas medidas desde hace tiempo para hacer frente a esta complicada coyuntura internacional aplicando recortes al gasto en los últimos tres años y anunciados para 2018 (un 0,4% del PIB); interviniendo en el mercado cambiario vendiendo dólares, estableciendo coberturas cambiarias y subiendo el  tipo de interés de referencia que se sitúa ahora en el 7,75%, su mayor nivel desde abril de 2009, entre otros. Sin embargo, y aunque los  analistas han recibido positivamente esta combinación de ajustes en la política fiscal y monetaria a pesar de que conlleven cierta desaceleración de la economía, nada parece suficiente para frenar los efectos que las decisiones que tomará el presidente Trump tendrán sobre la economía mexicana. La revisión del TLCAN, las medidas proteccionistas anunciadas (“America First”) y las decisiones de cancelar inversiones en México de algunas empresas americanas como Ford, constituyen factores de riesgo adicionales para la evolución de la economía mexicana por la integración de las cadenas productivas y por ser EEUU el destino del 80% de la exportación mexicana y origen de más de la mitad de la Inversión Extranjera Directa. El ejecutivo está trabajando con la iniciativa privada en las negociaciones del TLCAN y buscando impulsar la diversificación de su comercio exterior y la atracción de inversión extranjera.

  •   PIB. México creció 2 % en 2017. Este dato puede ser valorado como positivo en la coyuntura internacional actual aunque está en el rango más bajo de las previsiones iniciales del  Ejecutivo (entre 2 y 3%)  y lejos del 2,9% de 2016 y del 5% que esperaba el ejecutivo como resultado de las reformas aprobadas. Por trimestres: I 3,3%, II 1,8%, III 1,6% y IV 1,5%. Por grandes áreas de actividad el sector primario y terciario han registrado crecimientos del 3,3 y 3,0% respectivamente mientras que en el sector secundario (-0,6% global) destacan la caída de la actividad petrolera (-10,3%) y crecimiento del 2,9% en la industria manufacturera. Las previsiones de crecimiento del Ejecutivo para 2018 se sitúan entre el 2 y 3%, aunque el FMI ha elevado su pronóstico del 1,9% inicial al 2,3% en enero y la OCDE de 2,2 a 2,5% en junio. Los datos del primer trimestre de 2018 estiman un crecimiento del 1,1% respecto al trimestre anterior, por debajo de la expectativa de los analistas que se situaba en el 1,3% y 2,3% en relación con el primer trimestre de 2017 . Es evidente que nos encontramos en un entorno de bajo crecimiento e incertidumbre.
  •  Inflación. En 2017 la inflación se situó en el 6,77%, por primera vez en 9 años fuera del rango objetivo del Banco de México, entre el 2 y 4%, y duplicando prácticamente el dato de cierre de 2016, 3,36%. El traslado a la inflación de la depreciación del peso frente al dólar, que hasta ahora no había sido notorio, y la subida de las gasolinas etc. explican parte importante de este aumento de la inflación a lo largo del año. En cualquier caso, el Banco de México estima que durante 2018 la tendencia será a la baja esperando una confluencia con el rango objetivo (2-4%) a finales de año o principios de 2019.  De hecho, la inflación anual en mayo se ha situado en 4,51%, ya muestra una importante desaceleración en los precios por quinto mes consecutivo y es la más baja de los últimos 16 meses.
  • Desempleo.-  La tasa de desempleo se sitúa en niveles cercanos al 3,5%. Sin embargo, estas cifras no son representativas, ya que esconden importantes tasas de subempleo y empleo informal que siguen siendo problemas estructurales (empleo informal en torno al 60%). Último dato disponible: 3,14% primer trimestre de 2018. 
  • El tipo de interés de referencia se sitúa en el 7,75%, lo que representa su mayor nivel desde abril de 2009.   Durante 2017, al igual que en 2016, Banxico tuvo que anticiparse y/o reaccionar a las decisiones de la FED y subir tipos de interés en cinco ocasiones (febrero, marzo, mayo, junio y diciembre, 150 puntos base en total) frente a las tres veces que lo hizo la reserva estadounidense (marzo, junio, diciembre, entre 1,25 y 1,50%) y también lo ha hecho en febrero  y junio de 2018 quedando en el nivel de 7,75%. Los aumentos de los tipos de interés han tratado de contener la volatilidad del mercado cambiario (el dólar llegó a cotizarse en máximos históricos por encima de los 21 pesos a principios de 2017 y ha superado los 20 pesos en momentos puntuales de enero y junio de 2018, , lo que contrasta con los 13 pesos de enero de 2014) y el incremento de la inflación (6,77% en 2017). A pesar de los buenos datos de inflación de principio de 2018 el Banco de México sigue observando volatilidad en los mercados financieros y considera que persisten riesgos económicos y geopolíticos que no le permite, por ahora, relajar su política monetaria. Cabe señalar que el tipo de interés se situaba al cierre de 2015 en el mínimo histórico (3,3%) y a finales de 2016 en el 5,75%.
  • Tipo de Cambio: El dólar se cotizó a cierre de 2017 en 19,6629 pesos habiendo recuperado un poco de terreno frente a los máximos históricos a los que se cotizó en enero, por encima de 21,50 pesos /dólar, aunque durante el año ha habido mucha volatilidad en el mercado de cambios.  De hecho, en enero el Banco de México tuvo que recurrir (como lo hizo también en 2016) a un sistema de intervenciones discrecionales en el mercado cambiario para contener la depreciación de la moneda. Además, ofrece desde el 6 de marzo de 2017 coberturas cambiarias a las instituciones financieras, un nuevo mecanismo para estabilizar el mercado cambiario que se une a la batería de medidas puestas en práctica hasta este momento (subastas, intervenciones, coberturas) para garantizar la estabilidad de la moneda. A pesar de la volatilidad del mercado cambiario que se mantiene, el aceptable nivel de reservas (172.465 MUSD a cierre de 2017) y la disponibilidad de una línea de Crédito Flexible en el FMI (renovada en noviembre de 2017 unos 88.000MUSD) protegen, por el momento, la economía frente a shocks externos. Hay que señalar que el dólar se cotizó al cierre de 2016 en 20,62 pesos acumulando una depreciación de poco más del 19% adicional a la depreciación del 17% registrada en 2015. El peso estaba fuertemente ligado al dólar pero se vio especialmente afectada por la apreciación de la moneda estadounidense y ha sido la moneda emergente que más se ha depreciado desde noviembre de 2014.  En lo que va de 2018 (al 22 de junio) el tipo de cambio promedio se sitúa en 19,0299 pesos por dólar y acumula una apreciación de 46 centavos (+2,64%).
  • A cierre de 2017 las reservas internacionales se situaban en 172.465 millones de dólares. 173.172 millones de dólares al 15 de junio de 2018.
  • El déficit fiscal de México es relativamente bajo. En 2017, por primera vez desde 2008,  logró un balance primario superavitario equivalente al 1,4% del PIB mientras que el déficit público tradicional se situó en el 1,1% del PIB. Hay que tener en cuenta que el peso del sector público en el PIB es de aproximadamente el 20%, el más bajo de América y uno de los más bajos del mundo. Sus niveles de ingresos son bajos y dependen en gran medida (aproximadamente 30% en años anteriores, 20% desde 2016) de los recursos derivados del petróleo. Los recursos petroleros están disminuyendo abruptamente, tanto por la baja producción que arrastra México desde hace algunos años, como por la caída coyuntural de los precios internacionales del petróleo, lo que ha obligado al Gobierno a anunciar cinco recortes del gasto desde 2015.
  • El Presupuesto de gastos aprobado para 2018 asciende a 5.279.667 millones de pesos lo que equivale a 23,1 % del Producto Interno Bruto (PIB) previsto para el próximo año. Esto significa una disminución del gasto de 0,9 puntos PIB respecto de lo que se espera gastar en 2017 y de 4,4 puntos del PIB por debajo de lo gastado en 2016. El presupuesto aprobado mantiene las inercias de presupuestos anteriores, sin cambios estructurales. Las áreas con mayores incrementos en el presupuesto han sido el Instituto Nacional Electoral (53,3%), Tribunal Federal de Justicia Administrativa (13,1%), Comisión Nacional de los Derechos Humanos (12,2%), Defensa Nacional (11,4%), Marina (13,4%), Provisiones Salariales y Económicas (13,2%) y la Comisión Federal de Electricidad (12,4%). Por el contrario, aquellos que tienen una reducción real mayor son: Oficina de la Presidencia de la República (-5,7 %), Hacienda y Crédito Público (-6,0%), Turismo (-5,3 %) y las ADEFAS (-27,8%); el resto de las reducciones fueron menores al 5,0%, en términos reales. http://ciep.mx/presupuesto-de-egresos-de-la-federacion-2018/
  • Deuda: México había mantenido niveles moderados de deuda pública, no llegaba al 40% del PIB en 2012 sin embargo, había experimentado un rápido crecimiento en los últimos años y se estimaba que podría superar el 50% en 2017, lo que preocupaba especialmente al Ejecutivo y a las agencias calificadoras. Finalmente el dato de cierre de 2017 ha sido algo más favorable, ya que  la deuda neta del Sector Público Federal (gobierno federal +empresas productivas del estado+ banca de desarrollo) se situó en el 46,5% del PIB (10.088.979 Millones de pesos) de los que el 29 % del PIB corresponden a deuda interna y 17,5% del PIB a deuda externa. Cabe señalar que en marzo de 2107 el Banco de México entregó a Hacienda el mayor remanente de operación de la historia, 321.000 millones de pesos (1,5%PIB) de la que, al menos el 70%, se utilizó para la amortización de la deuda pública lo que también ha contribuido a la mejora de los datos de deuda pública este año. En cualquier caso, México tiene una sólida posición crediticia al contar con una “Línea de Crédito Flexible” con el FMI por 88.000 MUSD y con reservas internacionales que superan los 173.000 MUSD (junio de 2018), además los mercados internacionales siguen confiando en la solidez de sus finanzas públicas.  De hecho, en julio de 2017 S&P elevaba a “estable” la perspectiva de la calificación soberana de México y así lo ha hecho, también Moody´s en abril de 2018.
  • El déficit comercial de México en 2017 fue de 10.875 millones de dólares, por debajo de los 13.125 MUSD de 2016. En 2017 se ha registrado una cifra record de exportaciones (409.494 MUSD) con un crecimiento del 9,5% en relación con 2016  y también han registrado un importante aumento 8,6% las importaciones (420.369 MUSD). México es el 13 exportador y el 12 importador a nivel mundial (por delante de España). México ha conseguido dar gran valor añadido a la composición de su exportación en la que, tradicionalmente, había tenido mucho peso el petróleo (actualmente: manufacturas, 89,0%, productos petroleros, 5,8%, agropecuarias, 3,9% y extractivas, 1,3%). El destino de sus exportaciones sigue manteniéndose muy concentrado en EEUU (80%), a pesar de su extensa red de tratados comerciales.
  •  La balanza por cuenta corriente registró en 2017 un déficit de 19.354  millones de dólares equivalente al 1,7% del PIB cifra menor a la de 2016 (2,2%).  El déficit de la balanza comercial  también ha disminuido pasando de 13.123 millones de dólares a 10.990 millones de dólares, a lo que hay que añadir el déficit en la cuenta de servicios (9.785 MUSD), pero sobre todo en la balanza de renta (déficit superior a 27.000 MUSD- contabiliza pago neto de intereses, dividendos repatriados, etc…), a pesar del superávit de la balanza de transferencias (unos 29.000MUSD gracias a las remesas). En la cuenta financiera de la balanza de pagos destacamos la cifra de Inversión Extranjera directa por 30.346MUSD similar a la del año previo.  También se produjo un descenso en los flujos de inversión en cartera. Los datos de comercio del primer trimestre sitúan las exportaciones en 105.589 MUSD  y las importaciones en 107.017 MUSD registrando crecimientos del 11,4% y 9,78% respectivamente en relación con los datos del mismo periodo de 2017. Por último, en el primer trimestre de 2018 la cuenta corriente ha registrado un déficit de 6.941 millones de dólares, equivalente el 2,3% del PIB, y un déficit en la cuenta de capitales de 24 MUSD. 
  •  IED. La UNCTAD colocó a México en el puesto 15 en el ranking de países receptores de IED a nivel mundial, pero predice que escalará posiciones en los próximos años aunque habrá que ver cómo afectan a las cifras de inversiones las medidas proteccionistas de Trump. La IED se ha situado en 2017  como la primera fuente de divisas, superando a la exportación petrolera (23.608 MUSD) y las remesas (28.771 MUSD), tradicionalmente las primeras. México recibió en concepto de IED 29.695 MUSD en 2017, cifra similar a la de 2016, aunque lejos de los 48.786MUSD de 2013, record histórico de que se explica, en gran medida, por algunas operaciones atípicas (venta de Modelo en 2013 y retiro de AT&T de América Móvil en 2014). La IED acumulada en lo que va de sexenio, con los datos preliminares del primer trimestre de 2018, es de 181.790 MUSD que supera ampliamente la meta establecida de 157.000 millones a falta de los datos completos de 2018. La inversión extranjera directa acumulada entre 1999 y el primer trimestre de 2018  asciende a 512.762 MUSD, siendo el primer inversor EEUU (249.911 MUSD, 48,7% del total) y España el segundo (61.724 MUSD, 12,03% del total). 
  • Calificación riesgo país estable.- S&P que mantiene una calificación de BBB+ otorgada a México en 2013 pero en julio de 2017 mejoró  la perspectiva de “negativa” (establecida en agosto de 2016) a “estable”. Fitch, por su parte mantiene también la calificación BBB+  con perspectiva estable confirmada en marzo de 2018. Por último, en febrero de 2014, Moody´s mejoró la calificación de la deuda soberana de México de BAA1 a A3 con perspectiva estable, a finales de marzo de 2016 rebajó la perspectiva de “estable” a “negativa” por la debilidad de la economía local, así como por la coyuntura externa y la ha vuelto a situar en “estable” ratificando la nota A3 en abril de 2018. 
  • Paquete económico 2018: En los Criterios Generales de Política Económica se prevé un crecimiento del PIB de entre el 2 y el 3% en 2018, la inflación en el 3% en línea con la meta del Banco de México y un tipo de cambio promedio de 18,10 dólares, mientras mantiene el objetivo de lograr un superávit primario del 0,9% del PIB en 2017 y un déficit público del 2,0% del PIB. Estas previsiones se  irán ajustando a lo largo del año.
  • Política Comercial: México ha experimentado una verdadera transformación desde que entró en vigor el TLCAN en enero de 1994, sin duda, el acuerdo comercial más relevante del país, ya que EEUU y Canadá son origen de más del 50% de sus importaciones y destino de más del 80% de sus exportaciones. Cabe señalar que en agosto de 2017 inició el proceso de re-negociación del acuerdo.  Esta re-negociación preocupa especialmente a México aunque las autoridades se han mostrado esperanzadas en una negociación constructiva.  Destaca también la entrada en vigor del  TLCUEM en 2000. A más de 16 años de su entrada en vigor ambas partes acordaron que debía ser adaptado a la nueva realidad económica, haciéndolo  comparable a los nuevos tratados negociados, tanto por México, como por la Unión Europea, por lo que iniciaron las negociaciones para su modernización en 2016 y habiendo llegado a un “principio de acuerdo” en abril de 2018. Quedaría ahora la redacción y conclusión del texto legal final y la aprobación por parte de los congresos de los países firmantes para que el nuevo texto entre en vigor.  Por otro lado, México ha mostrado en los últimos años un especial interés por la Cuenca del Pacífico destacando el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) que fue reajustado tras la salida de EEUU (Tratado Integral y Progresista de Asociación Trans-pacífico TPP-11) y que se firmó en marzo de 2018 y entrará en vigor 60 días después de la fecha en la que, al menos, seis signatarios, hayan cumplido con los trámites legales en sus respectivos países. El Senado de México fue el primero en ratificar el TPP el 24 de abril de 2018.  En definitiva, el Gobierno mexicano ha desarrollado en las últimas décadas una intensa labor de integración comercial que se concreta en 10 TLC-s con más de 40 países y un nivel de apertura comercial superior al 60%, por encima del de muchos países europeos. 

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

Cuadro 2: PRINCIPALES INDICADORES
ECONÓMICOS
2014201520162017
PIB
PIB (MUSD a precios corrientes) estimación
INEGI PIB anual aplicando cambio promedio
1.282.0301.189.5101.044.5041.042.712
PIB (MUSD a precios corrientes) estimación FMI1.297.8501.144.3341.046.0021.149.236
Tasa de variación real (%)2,12,52,32
Tasa de variación nominal (%) (1)5,85,17,026,6
INFLACIÓN
Media anual (%)4,022,72,826,03
Fin de período (%)4,082,133,366,77
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) cetes a 28 días2,993,134,146,69
Fin de período (%) cetes a 28 días2,743,055,167,17
Tasa de interés interbancaria a un día
del Banco de México. Fin de período (2)
3,5

3,25

6,75

7,25
EMPLEO Y TASA DE PARO (INEGI)(3) 
Población (x 1.000 habitantes)120.205121.486122.500123.500
Población activa (x 1.000 habitantes)52.10853.80954.03454.700
% Desempleo sobre población activa4,384,23,93,4
DÉFICIT PÚBLICO

% de PIB (sin Pemex)

% de PIB (con Pemex)

0,3

2,30

1,1

3,2

1

3,5

 

1,1

DEUDA PÚBLICA
en MUSD (interna + externa) BRUTA490.751489.963479.193537.968
en % de PIB (cálculo aproximadode la SHCP).40,643,247,946,5
EXPORTACIONES DE BIENES (4) 
en MUSD397.535380.772373.930409.494
% variación respecto al período anterior4,6-4,12-1,89,5
IMPORTACIONES DE BIENES (4) 
en MUSD411.581395.232387.064420.369
% variación respecto a período anterior4,9-1,9-2,18,6
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD-2.573-14.375-13.134-10.875
en % de PIB aprox.-0,18-1,25-1,3-0,9
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en MUSD-24.846-32.381-27.858-18.831
en % de PIB-2,1-2,82-2,7-1.6
DEUDA EXTERNA (5) 
en MUSD (pública y privada)426.393511.143412.033437.366
en % de PIB (cálculo de la SHCP)34,137,837,230,4
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en MUSD TOTAL38.68136.93544.50243.769
amortizaciones32.17830.39536.62635.270
intereses6.5036.5407.8768.499
en % de exportaciones de b. y s.9,69,811,9

 

10,67 

 

 

RESERVAS INTERNACIONALES
en MUSD193.088176.353178.025172.802
en meses de importación de b. y s. aprox.5,65,35,094,93
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en MUSD22.56828.38226.73929.695
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual13,3015,8818,6818,91
fin de período14,7417,2420,6319,66

Última actualización: julio 2018. * Total Ajustada

Fuentes: Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEGI). Datos de empleo (INEGI-ENOE); deuda y finanzas públicas SHCP “Informe sobre la situación económica, finanzas públicas y deuda pública”. Datos de Balanza de Pagos, tipo de cambio, tipos de interés y reservas internacionales del Banco de México. Datos de Inversión, Secretaría de Economía.

Notas: (1) La tasa de variación nominal calculada por el INEGI.

(2) El Banco de México utiliza, oficialmente, desde el 21 de enero de 2008, un nivel objetivo para los tipos de interés de financiación interbancaria como instrumento de política monetaria en sustitución de “el corto” (saldo objetivo diario para las cuentas corrientes de la banca en el banco central) utilizado hasta ese momento.

(3) Las cifras calculadas por el INEGI para ocupación y empleo, están basadas en las estimaciones de población de la CONAPO (con base en los resultados del Conteo de Población y Vivienda 2005), que difieren de los últimos resultados del Censo de Población y Vivienda 2010

 (4) Los datos de exportación e importación consignados en la tabla corresponden con los datos de la Balanza de Pagos del Banco de México y difieren ligeramente de los datos de ProMéxico que se utilizan para el desglose por países y productos de la balanza comercial.

(5) Deuda externa: datos de la SHCP.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Principales objetivos de política económica

Tras las elecciones del 1 de julio de 2018, hay una nueva administración al cargo de Andrés Manual López Obrador que tomará posesión el 1 de diciembre de 2018. Es hasta esa fecha cuando se sabrá los principales objetivos de la política económica del gobierno entrante. 

La Administración liderada por Enrique Peña Nieto (2012-2018) se marcó como principal objetivo de su política económica la de impulsar las reformas estructurales que necesitaba el país en sectores estratégicos.

Así, promovió en 2012, en cuanto tomó posesión,  la firma, por parte de los tres principales partidos políticos del país (PRI, PAN y PRD), de un documento al que se denominó “Pacto por México” en el que se comprometieron a impulsar diferentes medidas y reformas pendientes en el país, en lo que puede calificarse como el acuerdo político más relevante que se haya firmado en México en décadas. Esta agenda de consenso recogía acuerdos en cinco grandes rubros: 1.- Sociedad de Derechos y Libertades; 2.-Acuerdos para el crecimiento Económico, el empleo y la competitividad; 3.-Acuerdos para la Seguridad y Justicia; 4.-Acuerdos para la Transparencia, Rendición de Cuentas y Combate a la Corrupción y 5.- Acuerdo para la Gobernabilidad Democrática.

En el capítulo “crecimiento económico” destacaban la asunción de compromisos concretos para favorecer una competencia efectiva en sectores como el de telecomunicaciones y energía y el compromiso de una reforma hacendaria.

Así, la política ha jugado un papel fundamental en el inicio de la transformación en Mexico al sumar acuerdos con partidos distintos al gobernante en un contexto democrático. Desde 1997 no había habido amplias mayorías parlamentarias en México lo que dificultó alcanzar los consensos y coaliciones necesarias para promover una agenda de temas tan fundamentales como las reformas estructurales. Si bien tampoco ahora hay una mayoría en el Congreso, el hecho de que todos los partidos con representación en el Congreso firmaran el Pacto por México permitió sacar adelante una agenda llena de cambios legislativos.

En este sentido, se han aprobado importantes reformas estructurales en la administración actual, más de 11, entre las que destacamos, la energética y la de telecomunicaciones (que permiten, entre otros, la participación de la inversión privada en energía, sector reservado hasta entonces al estado, así como la participación extranjera en todas las actividades del sector telecomunicaciones, salvo radiodifusión con un máximo del 49%, así como regulación de los agentes preponderantes) que favorecerán que México alcance plenamente de su potencial económico.

También se ha presentado un ambicioso Plan Nacional de Infraestructuras 2013-2018 que recogía 743 proyectos en sectores como energía, telecomunicaciones, agua, salud, turismo etc. con una inversión estimada de 7,7 billones de pesos (recursos públicos+privados) aunque algunos proyectos se han cancelado o pospuesto fruto de los recortes presupuestarios anunciados en los últimos años.

En los Criterios Generales de Política Económica se prevé un crecimiento del PIB de entre el 2 y el 3% en 2018, la inflación en el 3% en línea con la meta del Banco de México y un tipo de cambio promedio de 18,10 dólares, mientras mantiene el objetivo de lograr un superávit primario del 0,9% del PIB en 2017 y un déficit público del 2,0% del PIB. Estas previsiones se irán ajustando a lo largo del año aunque por el momento no ha habido correcciones.

Fuente: Paquete Económico y Presupuesto. http://www.gob.mx/hacienda#reformas

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Previsiones macroeconómicas

 No cabe duda de que las perspectivas de la actividad económica mundial continúan siendo inciertas y México no está al margen de esta situación. En ese sentido, se están produciendo periódicamente ajustes en las expectativas de la mayoría de los organismos internacionales y analistas privados.

El año 2017 fue año complicado para la economía mexicana y todo parece indicar que 2018 no será mejor en caso de que se materialicen los riesgos latentes en 2017: impasse generado por las elecciones generales en julio de 2018, la baja producción de petróleo, la renegociación del TLCAN y la imposición de aranceles a mercancías por parte de EEUU, la subidas de tipos de la Reserva Federal, la desaceleración del Indicador Global de la Actividad Económica, sobre todo en el sector terciario (servicios) y secundario (manufacturas) hasta ahora motores de la economía.

El Ejecutivo y el Banco de México mantienen un rango del crecimiento para la economía mexicana del 2-3% a cierre de año. El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima el crecimiento en 2018 del país en un 2,3% y en 3% en 2019. Por el momento, de acuerdo a la estimación oportuna publicada por el INEGI, el PIB creció un 1,1% en el primer trimestre de 2018 con datos ajustados por estacionalidad, destacando sobre todo el dinamismo de la demanda externa, favorecido por el aumento de la producción industrial en EEUU y la recuperación del consumo interno. No obstante, y pasado ya el cierre del primer semestre del año, el factor coyuntural que más preocupa en este momento es la renegociación del TLCAN. Uno de los grandes activos de México y un factor que siempre ha jugado a su favor ha sido que su economía y su crecimiento están profundamente ligados a los de EEUU, primer mercado de la exportación mexicana 80% y primer inversor extranjero en México, de ahí el nerviosismo por la posible salida de EEUU del acuerdo. Pese a factores como el TLCAN y las elecciones, el marco macroeconómico del país es estable.

En los Criterios Generales de Política Económica 2018 se prevé un crecimiento del PIB de entre el 2 y el 3% en 2018, la inflación en el 3% en línea con la meta del Banco de México y un tipo de cambio promedio de 18,10 dólares, mientras mantiene el objetivo de lograr un superávit primario del 0,9% del PIB y un déficit público del 2,0% del PIB. Estas previsiones se irán ajustando a lo largo del año. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ya ha entregado al Congreso los Precriterios Generales de Política Económica 2019 en el que mantiene el rango de crecimiento del 2% y 3% para 2018 y del 2,5% 3% para 2019.

A pesar de las dificultades, del complicado entorno internacional y de los insuficientes datos de crecimiento, no cabe duda de que México, la segunda economía de Latinoamérica, se encuentra en una situación de razonable estabilidad, con una gestión macroeconómica sólida y coherente, sin desequilibrios macroeconómicos, con una notable apertura comercial y a la inversión y con expectativas favorables a medio plazo si los efectos de las reformas aprobadas se van materializando y no hay cambios en su relación bilateral con EEUU para que, como en otras muchas ocasiones, puede arrastrar a la economía mexicana con su crecimiento.
 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política fiscal y presupuestaria

El déficit fiscal de México es relativamente bajo, 1,1% del PIB, que se compara favorablemente con el 3,5% del PIB en 2015 y el 2,6% de 2016 y es menor a la meta del 2,9% del PIB contenida en los Criterios Generales de Política Económica 2017. Además en 2017 se consiguió un superávit primario del 1,4% del PIB, el primero desde 2008. Hay que tener en cuenta que el peso del sector público en el PIB es de aproximadamente el 20%, el más bajo de América y uno de los más bajos del mundo. Sus niveles de ingresos son bajos y dependen en gran medida (aproximadamente un 30% en años anteriores, 20% en 2017) de los recursos derivados del petróleo. Estos recursos petroleros han venido disminuyendo en los últimos años, tanto por la baja producción que arrastra México desde hace algunos años como por la caída coyuntural de los precios internacionales del petróleo, lo que ha obligado al Gobierno a anunciar varios recortes del gasto desde 2015.

En 2017, los ingresos presupuestarios sumaron 4.947.160 millones de pesos, cifra superior en un 1,8% real anual a la de 2016, si no se considera el Remanente de Operación de Banco de México y la aportación patrimonial del Gobierno Federal a las empresas públicas Pemex y CFE. Considerando éstos últimos los ingresos se redujeron un 3,7%. Los ingresos tributarios alcanzaron los 2.854.799 millones de pesos, un 1% menor a la recaudación del año anterior. Los ingresos petroleros mostraron una disminución real anual del 1,1% que, pese a que los precios del petróleo y del gas LP se recuperaron a lo largo del año, no lograron compensar la caída en la producción de petróleo del 9,7%.

Durante 2017, se registró un déficit del Sector Público de 238.472 millones de pesos, una reducción de 265.336 millones de pesos respecto a 2016 e inferior en un 1,1% en términos reales. Como resultado de un manejo adecuado de la política presupuestaria y en un marco de consolidación fiscal, el gasto público se ubicó en 5.177.597 millones de pesos, superior en 321.811 millones a lo aprobado en el Presupuesto pero inferior en un 8,7% a 2016. El desvío del gasto en relación a lo presupuestado se debió principalmente a las aportaciones al Fondo de Desastre Naturales que el Ejecutivo tuvo que realizar tras el sismo del 19 de septiembre. También se destaca el aumento del coste financiero de la deuda pública, un 6,3% por la evolución del tipo de cambio y de los tipos de interés. El presupuesto se elaboró con una estimación de 42 dólares por barril de petróleo gracias a las coberturas contratadas por la administración (38 dólares por barril) y 4 dólares por barril que aportaría el Fondo Petrolero en caso de que fuera necesario.

El Presupuesto de Gasto aprobado para 2018 asciende a 5.279.667 millones de pesos lo que equivale al 23,1 % del PIB previsto para 2018. Las áreas con mayores incrementos en el presupuesto han sido el Instituto Nacional Electoral, por ser 2018 un año electoral (53,3%), Tribunal Federal de Justicia Administrativa (13,1%), Comisión Nacional de los Derechos Humanos (12,2%), Defensa Nacional (11,4%), Marina (13,4%), Provisiones Salariales y Económicas (13,2%) y la Comisión Federal de Electricidad (12,4%). Por el contrario, aquellos que tienen una reducción real mayor son: Oficina de la Presidencia de la República (-5,7 %), Hacienda y Crédito Público (-6,0%), Turismo (-5,3 %) y las ADEFAS-Adeudos de Ejercicios Fiscales Anteriores (-27,8%); el resto de las reducciones fueron menores al 5,0%, en términos reales. http://www.transparenciapresupuestaria.gob.mx/work/models/PTP/Home/PEF2018/PEF_2018.pdf

Desde principios de 2017 el Gobierno Federal ha tenido que hacer frente a los riesgos de una merma en las finanzas públicas generados por la evolución durante 2016 de los mercados cambiario y petrolero. En este sentido, aunque México ha mantenido niveles moderados de deuda pública y no llegaban al 40% del PIB en 2012, cerró el año 2017 con un nivel de deuda pública neta del 46,5% del PIB, e incluso se temió que en algún momento del año se pudiera romper la barrera del 50%. En cualquier caso, México tiene una sólida posición crediticia al contar con una “Línea de Crédito Flexible” con el FMI por 86.000 MUSD y con reservas internacionales que superan los 172.000 MUSD (diciembre de 2017), además, los mercados internacionales siguen confiando en la solidez de sus finanzas públicas. Cabe señalar que en marzo de 2107 el Banco de México entregó a Hacienda el mayor remanente de operación de la historia, 321.000 millones de pesos (1,5%PIB) de la que, al menos el 70%, se utilizó para la amortización de la deuda pública o reducir el déficit presupuestario. En 2018 , sin embargo, esta situación no se ha dado y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) no ha recibido los recursos por remanentes de operación del Banco de México. 
 

Más información:  

 

  

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política monetaria

Desde hace más de una década, la política monetaria de México, enfocada a preservar la inflación dentro del rango del 3% +- 1% junto con una política fiscal prudente, ha permitido avanzar significativamente en el control de la inflación.

Como consecuencia de la complicada coyuntura internacional vivida durante 2016 y 2017, a la que ya nos hemos referido, de los periodos de alta volatilidad en los mercados financieros, del comportamiento de la moneda mexicana que cambió considerablemente las expectativas de inflación, el Banco de México tuvo que hacer diversos ajustes en su política monetaria con la finalidad de contrarrestar las presiones inflacionarias, evitar contagios al proceso de formación de precios en la economía, anclar las expectativas de inflación y reforzar el proceso de convergencia de la inflación hacia la meta del 3%. Así, el Banco Central fue incrementando su tipo de referencia en 2016, 2017 y 2018 para situarlo en un 7,75%, lo que contrasta con el 3% en el que se situaban a finales de 2015.

Por ahora, la coyuntura internacional sigue en un situación complicada marcada por la posibilidad de un ritmo de normalización de la política monetaria más rápido en las economías más avanzadas con subidas de tipos y la amenaza latente de inicio de guerras arancelarias. Esto, aunado a la incertidumbre en torno a la renegociación del principal tratado de comercio que México tiene firmado, el TLCAN, están sometiendo el peso a presión y podrían de nuevo obligar al Banco de México a intervenir bien vía subastas o bien vía subida de tipos de referencia que eviten efectos de segundo orden en el proceso de formación de precios y refuerce la tendencia descendente de la inflación general anual hacia su meta.

Fuentes:
http://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-discursos/publicaciones/informes-periodicos/anual/indexpage.html

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

México, estratégicamente situado en el norte del continente americano con una frontera de más de 3.000 Km. con Estados Unidos y con un mercado de aproximadamente 123 millones de habitantes (de los que alrededor del 29% tienen menos de 14 años), es la decimoquinta economía del mundo y segunda de Iberoamérica con un PIB en 2017 de 1.212.831 millones de dólares, según el FMI. Por otro lado, es un país perteneciente a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) desde 1994 y uno de los principales destinos para la inversión extranjera en el continente americano. Además, a lo largo de los últimos 20 años, México ha vivido un acelerado proceso de internacionalización de su economía y normalización de su vida política, logrando significativos avances en materia de estabilidad económica y consolidación fiscal.

Sin embargo, México sigue arrastrando importantes desigualdades sociales y regionales; reducidos niveles de crecimiento que le sitúan muy lejos de otros países emergentes con los que se le compara, una gran dependencia del presupuesto en los ingresos petroleros y falta de competencia en sectores estratégicos que se irán corrigiendo gracias a las reformas, entre otros. Varias administraciones han tratado de impulsar en México reformas estructurales que contribuyeran a solucionar esos desequilibrios con resultados, siempre, insuficientes, por la imposibilidad de lograr los consensos necesarios a nivel político.

Por este motivo es de destacar que el 2 de diciembre de 2012, un día después de la toma de posesión del presidente (ahora saliente) Enrique Peña Nieto, los principales partidos políticos del país firmaron el llamado “Pacto por México”, documento en el que PRI, PAN y PRD se comprometieron a impulsar la aprobación de diferentes medidas y reformas. Esta agenda de consenso recogía acuerdos en cinco grandes rubros: 1.- Sociedad de Derechos y Libertades; 2.-Acuerdos para el crecimiento Económico, el empleo y la competitividad; 3.-Acuerdos para la Seguridad y Justicia; 4.-Acuerdos para la Transparencia, Rendición de Cuentas y Combate a la Corrupción y 5.- Acuerdo para la Gobernabilidad Democrática. En el capítulo “crecimiento económico” compromisos concretos para favorecer una competencia efectiva en sectores como el de telecomunicaciones y energía y el compromiso de una reforma fiscal también denominada "hacendaria". El texto completo del “Pacto por México” se puede consultar en: http://www.presidencia.gob.mx/wp-content/uploads/2012/12/Pacto-Por-México-TODOS-los-acuerdos.pdf

En poco más de seis años, gracias, en parte, al “Pacto por México”, se han aprobado en el país reformas estructurales de gran calado en sectores clave como telecomunicaciones y energía (que están permitiendo, entre otros, la participación de la inversión privada en energía, sector reservado hasta ahora al estado, así como la participación extranjera en todas las actividades del sector telecomunicaciones, salvo radiodifusión con un máximo del 49%, así como la regulación de los agentes preponderantes) y en materia fiscal, laboral y educativa, entre otros. No cabe duda de que se ha producido un cambio sustancial en la arquitectura legal sobre la que se sustenta la actividad económica del país que todos los analistas han valorado muy positivamente y que posibilitará, a medio plazo, que México crezca por encima del 5% y que se produzca un relevante incremento en los flujos de inversión extranjera que recibe el país.

Además, en los últimos dos sexenios, México ha puesto en marcha dos importantes programas de infraestructura (2006-2012; 2013-2018), consciente de la necesidad de mejorar la calidad de su infraestructura. El Programa Nacional de Infraestructura presentado por el presidente Enrique Peña Nieto para el periodo 2014-2018 recogía 743 proyectos (prácticamente el 50% en el sector energético) y estimaba una inversión de 7,7 billones de pesos (aprox. 600 mil millones de USD), de los cuales, el 60%, provendrá del sector público. Esta cifra de inversión representa un 87% más de recursos que los 4,1 billones de pesos invertidos en infraestructuras en el periodo 2007-2012. Se estimó que esta inversión generaría un crecimiento adicional del PIB entre el 1,8% y el 2% así como una generación de 350.000 empleos por año. No obstante, el Ejecutivo ha estado tomando algunas medidas desde hace tiempo para hacer frente a esta complicada coyuntura internacional aplicando recortes al gasto en todos los años desde 2015 y anunciados también para 2018 que han supuesto las suspensiones y cancelaciones de algunos de los proyectos contemplados inicialmente, como el tren de Querétaro o el Transpeninsular. Uno de los proyectos más importantes de infraestructura que se mantienen y por el que se apuesta desde el Ejecutivo es la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México. No obstante, habrá que estar pendientes de los nuevos programas en materia de infraestructura y de reformas que presente el nuevo gobierno de Andres Manuel Lopez Obrador (saliente de las urnas en julio 2018 aunque tomará posesión en diciembre de 2018) .
 

Más información:
https://www.gob.mx/presidencia/acciones-y-programas/programa-nacional-de-infraestructura-2014-2018
http://www.aeropuerto.gob.mx/
http://reformas.gob.mx/

Por otro lado, también es de interés consultar el Plan Nacional de Desarrollo (documento que cada administración debe presentar obligatoriamente en los primeros seis meses de mandato) en el que se recogen los objetivos nacionales, las estrategias y las prioridades de cada Ejecutivo. El Plan Nacional de Desarrollo del presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018) se puede consultar en : http://pnd.gob.mx/
 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex