Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

En el análisis de la evolución del PIB hay que tener en cuenta que México fue el país latinoamericano más afectado por la crisis en 2009, tanto por su dependencia del ciclo económico de EEUU como por factores internos, unido a una política fiscal que, con poco margen, no pudo estimular la economía. Es por ello que el PIB disminuyó en términos reales un 6,5% en 2009, la mayor caída en décadas. No obstante, ya desde finales de 2009 y durante todo el 2010, se observó una tendencia creciente, que hizo cerrar 2010 con un aumento del PIB del 5,5%. Este aumento vino empujado principalmente por el crecimiento de la actividad industrial de EE.UU. que hizo reactivar las exportaciones mexicanas. En 2011, El Producto Interno Bruto registró un crecimiento del 3,9%, lo que fue calificado por la mayoría de los analistas como una prueba de la solidez de la economía mexicana frente al deterioro del entorno global y la incertidumbre en los mercados financieros vivida durante todo el año. En 2012, México mantuvo un ritmo de crecimiento similar a 2011, a pesar de la volatilidad en los mercados internacionales marcada por la incertidumbre en la zona euro y en EEUU. De hecho, la economía mexicana presentó una expansión significativa, 3,9%, si tenemos en cuenta las adversas condiciones internacionales. El año 2013, por su parte, fue el año de las grandes reformas pero también un año de muy poco crecimiento, 1,1%, claramente insuficiente para aumentar el bienestar de la población y combatir la pobreza. De hecho, ha sido el año de menor crecimiento económico desde 2009 y muy por debajo del objetivo inicial del 3,5% establecido en los Criterios Generales de Política Económica para 2013. En el año 2014, el Producto Interno Bruto de México aumentó un 2,1% a tasa anual real, también lejos del rango inicial de estimación del 3,5-4%. En el año 2015, creció un 2,5%, un dato muy positivo dada la coyuntura internacional del momento, aunque insuficiente para las necesidades del país y en 2016 creció un 2,3%, también positivo pero lejos de las previsiones iniciales (2,6-3,6%). En 2017 México creció un 2 % en 2017, dato que está en el rango más bajo de las previsiones iniciales del Ejecutivo (entre 2 y 3%) y lejos del 5% que esperaba el ejecutivo como resultado de las reformas aprobadas.    En 2018, creció un 2%. Aunque se trata de una cifra aún provisional, de confirmarse, el dato estaría por debajo de los pronósticos de mercado y de los organismos internacionales y en la parte más baja del rango estimado por el Banco de México, entre 2 y 2,5%. Los datos trimestrales de crecimiento interanual registrados han sido de 1,4% en el primero, 2,6% en el segundo, 2,6% en el tercero y 1,8% en el cuarto. La economía mexicana perdió fuerza en el último trimestre de 2018, ante la debilidad del sector industrial (creció sólo un 0,2%), lo que confirma, según los analistas un mayor enfriamiento de la actividad económica para 2019. Con este dato México habría registrado un crecimiento del 2% durante dos años consecutivos, 2017 y 2018, lo que puede ser valorado como positivo en la coyuntura internacional actual aunque está lejos del 2,9% de 2016. En el presupuesto 2019, se estima que la economía crecerá entre 1,5 y 2,5% aunque la Secretaría de Hacienda ha reconocido que ve algunos riesgos que impedirán conseguir un crecimiento del 2% o superior este año, como una disminución en los ingresos petroleros, la volatilidad de los precios, un lento ejercicio del gasto por ser inicio de sexenio y un menor crecimiento en EEUU.

                                                                                                                                                                                                                                                          
Por sectores económicos, el sector primario aporta aproximadamente el 3,4% del PIB nacional, el secundario el 29,9%, destacando el peso de la industria manufacturera que explica el 54% de este porcentaje mientras que la construcción y la minería tienen un peso de 24% y el 17,4% del sector secundario respectivamente, y el sector terciario aporta el 60,9% en el que destacan el comercio, los transportes y los servicios inmobiliarios.

Por actividades económicas, las actividades primarias crecieron un 3,3% y las terciarias un 3% en 2017, en cambio, las secundarias perdieron un 0,6%. El sector terciario de la economía fue, al igual que en 2015 y en 2016, el principal motor de la economía. Aunque todavía no hay cifras oficiales de cierre de 2018, las preliminares indican que el sector primario creció un 2,3%, las secundarias prácticamente no crecieron un 0,2% y las terciarias, un 2,8% confirmando la tendencia de los últimos años.

El sector industrial, que representa una tercera parte del PIB total, tuvo un estancamiento anual explicado por la recesión de la industria minera que acumula ya más de dos años en contracción. La industria manufacturera es la única que mantiene una tendencia positiva dentro de este sector, con un crecimiento anual del 2,9% por encima del crecimiento promedio nacional del 2%.
Fuentes: INEGI. Notas de prensa sobre evolución trimestral del PIB.https://www.inegi.org.mx/temas/pib/

 
La suma del sector primario, secundario y terciario no es 100 % por ajustes de impuestos.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

 

PIB
  20162017% total% variación real
PRODUCTO INTERNO BRUTO A PRECIOS DE MERCADO. (Millones de pesos  2013).17.791.45718.153.796 2
     Impuestos a los productos763.281 806.859  
     Valor Agregado bruto a precios básicos17.028.17717.346.936  
POR SECTORRES    
    Primario 561.358  579.688 3,4 3,3 
    Secundario  5.392.2785 .68.545  29,9 -0,6
    Terciario11.052.509 11.405.82 60,9  3
OFERTA Y DEMANDA GLOBAL. (Millones de pesos corrientes)    
    Producto Interno Bruto20 099 594 21 766 928 71,6  8,29
    Importación de Bienes y Servicios 7 859 1048 638 299 28,4  9,9
 Oferta-Demanada global27 958 698 30 405 227  100 8,75
    Consumo Privado13 164 335 14 262 601 46,9  8,34
    Consumo Público2 436 363  2 569 2358,4 5,4 
    Formación Bruta de Capital Fijo4 609 364 4 864 609  165,5 
    Variación de Existencias 163 211173 870  0,57 6,5
    Exportación de Bienes y Servicios7 461 454 8 245 324  21,11 10,5
    Discrepancias Estadísticas 123 971289 588  N.AN.A 
OFERTA Y DEMANDA GLOBAL. (Millones de pesos de 2013)    
   Producto Interno Bruto 17 791 45718 153 796 73,7  2
   Importación de Bienes y Servicios6 099 460  6 492 524 26,3 6,4
Oferta-Demanda Global23 890 917 24 646 319  100 3,2
   Consumo Privado11 835 772  12 190 461 49,5 3
   Consumo Público 2 131 2852 133 969 8,7 0,1 
   Formación Bruta de Capital Fijo 3 784 078 3 726 751 15,1-1,5 
   Variación de Existencias 159 080153 136  0,6N.A 
   Exportación de Bienes y Servicios 6 114 7776 349 335 25,8  3,8
   Discrepancias Estadísticas - 134 07692 667  0,4 N.A

 N.A No Aplica

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, nuevo presidente de México para el período 2018-2024, se abre una nueva etapa en la que la cancelación de algunas de las reformas estructurales aprobadas en la anterior administración a pesar de que organismos como la OCDE habían señalado que México requería profundizar en las mismas para garantizar a medio plazo un crecimiento sostenido, una orientación diferente de las políticas públicas, y una desaceleración global de la actividad podrían afectar la evolución de la economía mexicana.
 
La nueva administración presentó el pasado 15 de diciembre su Paquete Económico 2019 en el que estima que la economía crecerá entre el 1,5 y el 2,5% y que cerrará el año con el tipo de cambio del dólar en 20 pesos, la inflación en el 3,4 %, la deuda total del país en el 45,3% (bajando 0,4 puntos porcentuales), la tasa de interés de referencia en el 8,3% y el superávit primario del 1% del PIB. El Ejecutivo ha estimado el precio promedio del barril de petróleo en 55 dólares para elaborar el presupuesto en el que se contemplan ingresos presupuestales totales de 5,83 billones de pesos (291.900 MUSD. 5.838.059,7 millones de pesos) 6,3% por encima del de 2018. Algunos analistas estiman que diversos supuestos en base a los que se han elaborado los presupuestos son difíciles de cumplir. Entre ellos, un aumento estimado del 11% en el nivel de recaudación vía impuestos (no está claro que se puede cumplir con medidas como la rebaja del IVA y el impuesto de sociedades en la frontera que se han anunciado) y un incremento del 6% en los ingresos provenientes de la venta del petróleo (también complicado porque tanto la producción como la exportación cumulan varios años de caídas importantes), entre otros.
 
Haciendo un balance, debemos señalar que México ha sido en los últimos años un país sin grandes desequilibrios macro-económicos, con crecimiento económico sostenido incluso en el difícil entorno internacional actual, solvencia financiera (tanto por sus reservas, como por su acceso al crédito internacional) y buen comportamiento de los principales equilibrios macro-económicos, (niveles aceptables, hasta ahora, de inflación y de tipo de interés, aunque ambos mostraron durante 2017 y en el caso de los tipos de interés también en 2018 una tendencia al alza, de desempleo, de la balanza por cuenta corriente, déficit público y deuda).
 
Sin embargo, se ha vivido una situación coyuntural complicada, que se mantiene al inicio de este nuevo sexenio y en la que confluyen muchos factores, entre ellos, la presión sobre las finanzas públicas asociada al desplome de los precios del petróleo en los últimos años (aunque se esté recuperando ahora) y caída de su producción (1,81 millones de barriles  de crudo diarios en promedio en 2018 la producción más baja desde 1980); la volatilidad en los mercados  financieros;  la depreciación del peso frente al dólar,  trasladada a la inflación (6,77% en 2017, su nivel más alto desde 2009 aunque 2018 ha cerrado en  4,83%); la desaceleración de la economía mundial, el aumento de las tasas de interés en EEUU (la última subida en diciembre de 2018 al rango 2,25-2,50%), las nuevas políticas proteccionistas  anunciadas  por  el  presidente  Trump   (aranceles   al   acero 25% y aluminio 10% que afectan desde el 1 de junio de 2018 también a México y Canadá, y muy especialmente, la incertidumbre sobre la aprobación del T-MEC (TLCAN) en el Congreso de EEUU. Tras la firma del acuerdo por  los presidentes de los tres países en noviembre de 2018, éste debe ser ratificado por los tres Congresos con el objetivo de entrar en vigor a partir de 2020. Mientras dure ese proceso, las reglas del TLCAN seguirán vigentes, pero preocupa que tras las elecciones celebradas en noviembre de 2018 en EEUU y la nueva mayoría demócrata que pide, entre otros, reformas en la legislación laboral mexicana para dar el visto bueno al acuerdo, la aprobación se retrase. El Ejecutivo anterior tomó algunas medidas para tratar de hacer frente a esta coyuntura internacional como recortes al gasto en los últimos cuatro años, ajustes en la política fiscal y monetaria (vendiendo dólares en el mercado cambiando y subiendo tipos de interés que se sitúan ahora en el 8,25%, la tasa más alta de los últimos años) etc., pero la administración actual no ha hecho ningún anuncio en este sentido. 
 
·         Proyectos Prioritarios: En el presupuesto aprobado para 2019 también se identifican los proyectos prioritarios de esta nueva administración, aunque aún no se ha publicado el Plan Nacional de Infraestructura 2018-2024, que cada administración presenta al principio de su mandato Así, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) contempla destinar 711.434 millones de pesos al gasto de inversión pública, lo que significaría un crecimiento de 6,4%, en términos reales y respecto del presupuesto aprobado en el 2018 y representa el 2,9% del Producto Interno Bruto (PIB). Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) concentran 47% de la inversión total, con un monto de 335.545 millones de pesos, lo que significa un crecimiento de 30%, en términos reales respecto de lo que se le aprobó en el 2018. Pemex tendrá un gasto en inversión por 273.069 millones de pesos, lo que significará un incremento de 28%; mientras que la CFE tendrá 62.475 millones de pesos, esto es 36% más de lo que se le aprobó para este año. Entre los proyectos de inversión del sector energético se encuentra la nueva refinería Dos Bocas en Tabasco, que tendría recursos por 50.000 millones de pesos, dentro los cuales, se considera la asignación para los estudios de pre-inversión para definir alcance, tiempo y costo. La licitación de esta refinería ha sido publicada en marzo no exenta de polémica porque se ha invitado a participar exclusivamente a 4 empresas extranjeras que ya han sido investigadas en otras ocasiones por actos de corrupción e irregularidadesEn el proyecto de presupuesto para la Secretaría de Energía sorprendió un incremento de 11 veces su presupuesto en comparación con el año en curso, con una propuesta de otorgar 27.299 millones de pesos de los que 25.000 millones corresponden a la previsión para que el gobierno realice una aportación patrimonial a Pemex para fortalecer su posición financiera. Otros proyectos de inversión que serán prioritarios para la administración de López Obrador son el Tren Maya, el cual tendrá recursos por 6.000 millones de pesos este año y la modernización y rehabilitación de la infraestructura aeroportuaria y de conectividad al que se destinan 18.000 millones de pesos de los que 15.000 millones son para la modernización de la base aérea de Santa Lucía, 900 millones de pesos para el corredor transísmico y de acuerdo con información del Portal de Transparencia, para la conservación de infraestructura de caminos rurales y carreteras en los estados de Oaxaca y Veracruz se contará con un presupuesto por 2.900 millones de pesos. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes es la que más recursos destinará a la inversión con 55.658 millones de pesos. Sin embargo, este monto representa una reducción de 26%, respecto del presupuesto asignado en 2018. El proyecto de presupuesto del 2019 no propone nuevos proyectos de infraestructura bajo el esquema de Asociaciones Público Privadas (APP), sin embargo, la Secretaría de Hacienda expone que se continuará con el desarrollo de los proyectos autorizados por la Cámara de Diputados antes del 30 de junio del 2018. Así, para 2019, los 23 proyectos APP aún vigentes en los sectores de comunicaciones y transportes, salud, seguridad, hidráulico y turismo contarán con una asignación de 5.028 millones de pesos para el pago de los servicios que suministran al sector público. Dicha asignación representa 13,5% de la estimación del monto máximo anual de gasto programable para los proyectos de APP con recursos presupuestarios. Las empresas están a la espera de que se conozcan los detalles del plan de infraestructuras pero anuncios como que será la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) quien ejecute los trabajos de construcción de las pistas y la terminal de Santa Lucía y que no se aprobará ningún proyecto nuevo en la modalidad de APP (Asociación Público Privada) en 2019 preocupan a las empresas del sector.
 
  
  • PIB. México creció 2% en 2018. El dato se sitúa  por debajo de los pronósticos de mercado y de los organismos internacionales y en la parte más baja del rango estimado por el Banco de México, entre 2 y 2,5%. Los datos trimestrales de crecimiento interanual registrados han sido de 1,4% en el primero, 2,6% en el segundo, 2,6% en el tercero y 1,8% en el cuarto. La economía mexicana perdió fuerza en el último trimestre de 2018, ante la debilidad del sector industrial (creció sólo un 0,2%), lo que confirma, según los analistas un mayor enfriamiento de la actividad económica para 2019. Con este dato México habría registrado un crecimiento del 2% durante dos años consecutivos, 2017 y 2018, lo que puede ser valorado como positivo en la coyuntura internacional actual aunque está lejos del 2,9% de 2016. Las previsiones del ejecutivo, del banco de México y de los organismos internacionales se fueron ajustando a la baja a lo largo de 2018.  En el presupuesto 2019, se estima que la economía crecerá entre 1,5 y 2,5% aunque la Secretaría de Hacienda ha reconocido que ve algunos riesgos que impedirán conseguir un crecimiento del 2% o superior este año, como  una disminución en los ingresos petroleros, la volatilidad de los precios, un lento ejercicio del gasto por ser inicio de sexenio y un menor crecimiento en EEUU. De hecho, el Banco de México anticipa que el crecimiento del primer trimestre de 2019 podría ser negativo y ha bajado (28 de febrero) su estimación de crecimiento para 2019 al rango 1,1-2,1% desde el 1,7-2,7% que tenía previsto inicialmente. También han bajado su estimación de crecimiento  los 43 analistas que periódicamente consulta el Banco de México quedando el promedio en el 1,9% frente al  2,2% de noviembre.  
  • Inflación. En 2018 la inflación se situó en el 4,83%, por debajo de las expectativas de los analistas y lejos del 6,77% registrado en 2017, aunque sigue estando fuera del rango objetivo del Banco de México, entre 2 y 4%. El traslado a la inflación de la depreciación del peso frente al dólar, que hasta 2017 no había sido notorio, y la subida de las gasolinas etc. explican parte importante de este aumento de la inflación a lo largo de 2017, con lo que este indicador se situó por primera vez en 9 años fuera del rango objetivo del Banco de México. Durante 2018, tal y como se esperaba, se confirmó una tendencia a la baja  aunque el objetivo de confluencia con el rango objetivo (2-4%) posiblemente se confirme a finales de febrero de 2019 ya que al cierre de la primera quincena se situaba en el 3,89%.  
  • Desempleo.- La tasa de desempleo se sitúa en niveles cercanos al 3,5%. Sin embargo, estas cifras no son representativas, ya que esconden importantes tasas de subempleo y empleo informal que siguen siendo problemas estructurales (empleo informal en torno al 60%). Último dato disponible: 3,6% en diciembre de2018.
  • El tipo de interés de referencia se sitúa en el 8,25%, regresando al máximo nivel histórico registrado en 2008. Durante 2018, al igual que en los años previos, Banxico tuvo que anticiparse y/o reaccionar a las decisiones de la FED y subir tipos de interés en febrero, junio, noviembre y diciembre de 2018 quedando en el nivel de 8,25%. La FED subió su tipo de interés el 26 de septiembre de 2018 (2,0-2,25%) y aunque en septiembre Banxico dejó sin cambios su tasa, tomó la decisión de elevarla un 0,25% en noviembre. La FED volvió a subir sus tipos el 19 de diciembre ubicándola en 2,25-2,50%, y el Banco de México decidió subir 25 puntos básicos, hasta 8,25% actual. Los aumentos de los tipos de interés han tratado de contener la volatilidad del mercado cambiario (el dólar llegó a cotizarse en máximos históricos por encima de los 21 pesos a principios de 2017 y superó los 20 pesos en momentos puntuales de enero, junio y noviembre de 2018, lo que contrasta con los 13 pesos de enero de 2014) y el incremento de la inflación (6,77% en 2017, aunque ha cerrado 2018 en 4,83%). A pesar de los buenos datos de inflación durante 2018 y principios de 2019 el Banco de México sigue observando volatilidad en los mercados financieros y considera que persisten riesgos económicos y geopolíticos que no le permite, por ahora, relajar su política monetaria. Cabe señalar que el tipo de interés se situaba al cierre de 2015 en el mínimo histórico (3,3%) y a finales de 2016 en el5,75%.·Al 27 de febrero de 2019 el tipo de cambio se situaba en 19,2201 pesos por dólar.

  • Tipo de Cambio: El dólar se cotizó a cierre de 2018 en 19,6829 pesos, dato muy similar al de cierre de  2017 (19,6629 pesos), habiendo recuperado terreno a lo largo del año y lejos de máximos por encima de los 20 pesos por dólar registrados en momentos puntuales de junio, noviembre y diciembre, aunque ha sido un año de mucha volatilidad en el mercados de cambios al igual que 2017. De hecho,  en 2017 el Banco de México tuvo que recurrir (como lo hizo también en 2016) a un sistema de intervenciones discrecionales en el mercado cambiario para contener la depreciación de la moneda, en más de una ocasión y, además, ofrece desde el 6 de marzo de 2017 coberturas cambiarias a las instituciones financieras, un nuevo mecanismo para estabilizar el mercado cambiario que se une a la batería de medidas puestas en práctica hasta este momento (subastas, intervenciones, coberturas) para garantizar la estabilidad de la moneda. A pesar de la volatilidad del mercado cambiario que se mantiene, el aceptable nivel de reservas (174.793 MUSD al 31 de diciembre de 2018) y la disponibilidad de una línea de Crédito Flexible en el FMI (renovada en noviembre de 2017 unos 88.000MUSD) protegen, por el momento, la economía frente a shocks externos. El peso estaba fuertemente ligado al dólar pero se vio especialmente afectado por la apreciación de la moneda estadounidense y fue la moneda emergente que más se depreció en 2015 (17%) y 2016 (19%) para registrar ligeras ganancias en 2017 y 2018.  Al 20 de marzo de 2019 el tipo de cambio se situaba en 18,9098 pesos por dólar. La apreciación de la moneda mexicana en las últimas semanas es resultado de un debilitamiento generalizado del dólar estadounidense  y de la estimación de los analistas de que no habrá subidas en el tipo de interés en EEUU en 2019 .

  • A cierre de 2018 las reservas internacionales se situaban en 174.793 millones de dólares. Al 15 de marzo de 2019 se situaban por encima del dato de cierre de 2018 en 176.045 Millones de dólares y representa su mayor nivel desde diciembre de 2016.

  • El déficit fiscal de México es relativamente bajo. En 2018, por segundo año consecutivo se logró un balance primario superavitario equivalente al 0,6% del PIB. Hay que tener en cuenta que el peso del sector público en el PIB es de aproximadamente el 20%, el más bajo de América y uno de los más bajos del mundo. Sus niveles de ingresos son bajos y dependen en gran medida (aproximadamente 30% en años anteriores, 20% desde 2016) de los recursos derivados del petróleo. Los recursos petroleros están disminuyendo abruptamente, tanto por la baja producción que arrastra México desde hace algunos años, como por la caída coyuntural de los precios internacionales del petróleo, lo que ha obligado al Gobierno a anunciar cinco recortes del gasto desde 2015.
  • El  Presupuesto de gastos aprobado para 2019 asciende a 5.814.292 millones de pesos. Esto significa un incremento del gasto del 6% respecto a lo aprobado en 2018.  Así, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) contempla destinar 711.434 millones de pesos al gasto de inversión pública, lo que significaría un crecimiento de 6,4%, respecto del presupuesto aprobado en el 2018. Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tienen un presupuesto conjunto de 899.300 millones de pesos, lo que representa un incremento real de 11,1% respecto a 2018. Se propone destinar a proyectos de inversión de Pemex, 273.069 millones de pesos, lo que representa un incremento de 33,5% respecto a lo aprobado en 2018. En el caso de CFE, se destinarán 17.400 millones de pesos adicionales. El presupuesto también contempla programas orientados al bienestar social y la igualdad, para lo que destina 3,3 billones de pesos, un 6% más que en el presupuesto de 2018. Se propone, además, la ejecución de 29 proyectos de infraestructura, entre los que destacan los de movilidad ferroviaria como el Tren Maya (6.000 millones de pesos, el Tren México-Toluca (3.000 millones de pesos) y la ampliación de la Línea 9 del Metro de Ciudad de México (1.500 millones de pesos), sector aeroportuario (18.000 millones de pesos) , etc
  • Deuda: México había mantenido niveles moderados de deuda pública, no llegaba al 40% del PIB en 2012, sin embargo, había experimentado un rápido crecimiento en los últimos años y se estimaba que podría superar el 50% en 2017, lo que preocupaba especialmente al Ejecutivo y a las agencias calificadoras. Finalmente el dato de cierre de 2017 fue algo más favorable, ya que la deuda neta del Sector Público Federal (gobierno federal +empresas productivas del estado+ banca de desarrollo) se situó en el 46,5% del PIB (10.088.979 Millones de pesos) de los que el 29 % del PIB correspondieron a deuda interna y 17,5% del PIB a deuda externa. Los datos preliminares de 2018 son similares para una deuda neta del sector público federal del 46% del Pib  ( 29,2% del Pib interna y 16,8% del Pib externa). Cabe señalar que en marzo de 2107 el Banco de México entregó a Hacienda el mayor remanente de operación de la historia, 321.000 millones de pesos (1,5%PIB) de la que, al menos el 70%, se utilizó para la amortización de la deuda pública lo que también ha contribuido a la mejora de los datos de deuda pública ese año. En cualquier caso, México tiene una sólida posición crediticia al contar con una “Línea de Crédito Flexible” con el FMI por 88.000 MUSD y con reservas internacionales que superan los 176.000 MUSD (marzo de 2019), además los mercados internacionales siguen confiando en la solidez de sus finanzas públicas. De hecho, en julio de 2017 S&P elevaba a “estable” la perspectiva de la calificación soberana de México porentender que la evolución de la deuda está siendo positiva y así lo ha hizo, también Moody´s en abril de 2018. Aunque también hay que tener en cuenta que en noviembre de 2018 HR y Fitch rebajaron su perspectiva de “estable” a “negativa” tras la cancelación del aeropuerto y algunas medidas anunciadas por el nuevo Ejecutivo y que Fitch rebajó en febrero de 2019 la calificación crediticia de Pemex desde BBB+ a BBB-, situándola cerca del “grado especulativo” manteniendo la perspectiva “negativa” y en marzo Standard&Poors bajó de estable a negativa la perspectiva de la deuda soberana de México que se mantiene en BBB+. http://www.secciones.hacienda.gob.mx/work/models/estadisticas_oportunas/com
  • El déficit comercial de México en 2018 fue de 13.882 millones de dólares, por encima de los 10.968MUSD de 2017, aunque estas cifras son preliminares y sujetas a correcciones. En 2018 se registró una cifra record de exportaciones 450.572 MUSD con un crecimiento del 10% en relación con el año previo, e importaciones por 464.277 MUSD que también han registrado un aumento significativo 10,4% en relación con 2017. México es el 13 exportador y el 12 importador a nivel mundial (por delante de España). México ha conseguido dar gran valor añadido a la composición de su exportación en la que, tradicionalmente, había tenido mucho peso el petróleo (actualmente: manufacturas, 89,0%, productos petroleros, 5,8%, agropecuarias, 3,9% y extractivas, 1,3%). El destino de sus exportaciones sigue manteniéndose muy concentrado en EEUU (80%), a pesar de su extensa red de tratados comerciales. Se han publicado datos preliminares para 2018 con exportaciones record por 450.572 MUSD (10% por encima de las del año previo) e importaciones por 464.277 MUSD (10,4% por encima de las de 2017) para un saldo deficitario de 13.882 MUSD. 
  •  La balanza por cuenta corriente registró en  2018 un déficit de 22.186 MUSD equivalente al 1,8% del PIB, por encima de los 19.401 millones de dólares de 2017 (1,7% del PIB), aunque por debajo de la cifra de 2016 (2,2%). Estas cifras son aún preliminares y sujetas a cambios. El déficit de la balanza de bienes ha pasado de 10.990 MUSD en 2017 a 13.882 MUSD en 2018, a lo que hay que añadir el déficit en  la cuenta de servicios (8.705MUSD por debajo del nivel de 2017, 9.817 MUSD), pero sobre todo en la balanza de renta-ingreso primario (déficit superior a 32.000 MUSD- contabiliza pago neto de intereses, dividendos repatriados, etc…),a pesar del superávit de la balanza  de transferencias-ingreso secundario (unos 32.378MUSD gracias a las remesas recibidas que ascendieron a 33.470 MUSD). La cuenta de  capital fue deficitaria en 65 MUSD destacando en su composición  y la cuenta financiera registró un endeudamiento neto de unos 35.000 MUSD. En la cuenta financiera de la balanza de pagos destacamos la cifra de Inversión Extranjera directa por 31.604USD ligeramente por debajo del año previo 32.091 MUSD.http://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/balanza-de-pagos/%7BA65604E9-3B54-BF9A-281B-470E86B9176D%7D.pdf

  • IED.   La UNCTAD colocó a México en el puesto 15 en el ranking de países receptores de IED a nivel mundial, pero predice que escalará posiciones en los próximos años aunque habrá que ver cómo afectan a las cifras de inversiones las medidas proteccionistas de Trump y las medidas impulsadas por la actual administración de México. La IED recibida por México en 2018 fue de 31.604 MUSD (cifras aún preliminares) ligeramente por debajo de la cifra de 2017 (32.091MUSD) y se situó como segunda fuente de divisas por detrás de las remesas (más de 33.000 MUSD). La cifra de IED de 2018 es muy positiva aunque está lejos de los 48.786MUSD de 2013, record histórico de que se explica, en gran medida, por algunas operaciones atípicas (venta de Modelo en 2013 y retiro de AT&T de América Móvil en 2014). La IED acumulada en el último sexenio 2012-2018 está por encima de los 200.000 MUSD, por tanto supera ampliamente la meta establecida de 157.000 millones.    La inversión extranjera directa acumulada 1999 y 2018 asciende a 539.868,4 MUSD , siendo el primer inversor EEUU (259.995 MUSD, 48,2% del total) y España  el segundo (65.269MUSD,            12,1%   del       total). Por sectores destaca el manufacturero al que se dirige el 48,8% de la IED recibida en el período 1999-2018 seguida por los servicios financieros que explican el 14,2% del total. 

  • Calificación riesgo país estable.- S&P que mantiene una calificación de BBB+ otorgada a México en 2013 pero mejoró, en julio de 2017, la perspectiva de “negativa” (establecida en agosto de 2016) a “estable”. Fitch, por su parte mantiene también la calificación BBB+ con perspectiva “negativa” desde noviembre de 2018. Por último, en febrero de 2014, Moody´s mejoró la calificación de la deuda soberana de México de BAA1 a A3 con perspectiva estable, a finales de marzo de 2016 rebajó la perspectiva de “estable” a “negativa” por la debilidad de la economía local, así como por la coyuntura externa y la volvió a situar en “estable” ratificando la nota A3 en abril de 2018. De todos modos las calificadoras coinciden en que se está produciendo cierto deterioro en el balance de riesgos del perfil crediticio de México debido a la incertidumbre que genera las políticas públicas del nuevo ejecutivo , la forma en la que se están tomando las decisiones y las señales negativas que se están enviando a inversores y mercados.
  • Política Comercial: México ha experimentado una verdadera transformación desde que entró en vigor el TLCAN en enero de 1994, sin duda, el acuerdo comercial más relevante del país, ya que EEUU y Canadá son origen de más del 50% de sus importaciones y destino de más del 80% de sus exportaciones. Cabe señalar que en agosto de 2017 inició el proceso de renegociación del acuerdo y que en agosto de 2018 se llegó a un principio de acuerdo entre EEUU y México al que después se incorporó Canadá. La firma del acuerdo se materializó a finales de noviembre de 2018 en Buenos Aires pero los textos deben ser sometidos a la aprobación de los Congresos de los tres países para su entrada en vigor.Destaca también la entrada en vigor del TLCUEM en 2000. Tras más de 16 años de vigencia ambas partes acordaron que debía ser adaptado a la nueva realidad económica, haciéndolo comparable a los nuevos tratados negociados, tanto por México, como por la Unión Europea, por lo que iniciaron las negociaciones para su modernización en 2016, habiendo llegado a un “principio de acuerdo” en abril de 2018. Queda ahora la redacción y conclusión del texto legal final y la aprobación por parte de los congresos de los países firmantes para que el nuevo texto entre en vigor. Por otro lado, México ha mostrado en los últimos años un especial interés por la Cuenca del Pacífico destacando el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) que fue reajustado tras la salida de EEUU (Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico TPP-11) y que se firmó en marzo de 2018 y entrará en vigor 60 días después de la fecha en la que, al menos, seis signatarios, hayan cumplido con los trámites legales en sus respectivos países. El Senado de México fue el primero en ratificar el TPP el 24 de abril y el 30 de diciembre de 2018 ha entrado en vigor para los primeros seis países que lo ratificaron, entre ellos, México. En definitiva, el Gobierno mexicano ha desarrollado en las últimas décadas una intensa labor de integración comercial que se concreta en 10 TLC-s con más de40 países y un nivel de apertura comercial superior al 60%, por encima del de muchos países europeos.

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

Cuadro 2: PRINCIPALES INDICADORES
ECONÓMICOS
2014201520162017
PIB
PIB (MUSD a precios corrientes) estimación
INEGI PIB anual aplicando cambio promedio
1.282.0301.189.5101.044.5041.042.712
PIB (MUSD a precios corrientes) estimación FMI1.297.8501.144.3341.046.0021.149.236
Tasa de variación real (%)2,12,52,32
Tasa de variación nominal (%) (1)5,85,17,026,6
INFLACIÓN
Media anual (%)4,022,72,826,03
Fin de período (%)4,082,133,366,77
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) cetes a 28 días2,993,134,146,69
Fin de período (%) cetes a 28 días2,743,055,167,17
Tasa de interés interbancaria a un día
del Banco de México. Fin de período (2)
3,5

3,25

6,75

7,25
EMPLEO Y TASA DE PARO (INEGI)(3) 
Población (x 1.000 habitantes)120.205121.486122.500123.500
Población activa (x 1.000 habitantes)52.10853.80954.03454.700
% Desempleo sobre población activa4,384,23,93,4
DÉFICIT PÚBLICO

% de PIB (sin Pemex)

% de PIB (con Pemex)

0,3

2,30

1,1

3,2

1

3,5

 

1,1

DEUDA PÚBLICA
en MUSD (interna + externa) BRUTA490.751489.963479.193537.968
en % de PIB (cálculo aproximadode la SHCP).40,643,247,946,5
EXPORTACIONES DE BIENES (4) 
en MUSD397.535380.772373.930409.494
% variación respecto al período anterior4,6-4,12-1,89,5
IMPORTACIONES DE BIENES (4) 
en MUSD411.581395.232387.064420.369
% variación respecto a período anterior4,9-1,9-2,18,6
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD-2.573-14.375-13.134-10.875
en % de PIB aprox.-0,18-1,25-1,3-0,9
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en MUSD-24.846-32.381-27.858-18.831
en % de PIB-2,1-2,82-2,7-1.6
DEUDA EXTERNA (5) 
en MUSD (pública y privada)426.393511.143412.033437.366
en % de PIB (cálculo de la SHCP)34,137,837,230,4
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en MUSD TOTAL38.68136.93544.50243.769
amortizaciones32.17830.39536.62635.270
intereses6.5036.5407.8768.499
en % de exportaciones de b. y s.9,69,811,9

 

10,67 

 

 

RESERVAS INTERNACIONALES
en MUSD193.088176.353178.025172.802
en meses de importación de b. y s. aprox.5,65,35,094,93
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en MUSD22.56828.38226.73929.695
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual13,3015,8818,6818,91
fin de período14,7417,2420,6319,66

Última actualización: julio 2018. * Total Ajustada

Fuentes: Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEGI). Datos de empleo (INEGI-ENOE); deuda y finanzas públicas SHCP “Informe sobre la situación económica, finanzas públicas y deuda pública”. Datos de Balanza de Pagos, tipo de cambio, tipos de interés y reservas internacionales del Banco de México. Datos de Inversión, Secretaría de Economía.

Notas: (1) La tasa de variación nominal calculada por el INEGI.

(2) El Banco de México utiliza, oficialmente, desde el 21 de enero de 2008, un nivel objetivo para los tipos de interés de financiación interbancaria como instrumento de política monetaria en sustitución de “el corto” (saldo objetivo diario para las cuentas corrientes de la banca en el banco central) utilizado hasta ese momento.

(3) Las cifras calculadas por el INEGI para ocupación y empleo, están basadas en las estimaciones de población de la CONAPO (con base en los resultados del Conteo de Población y Vivienda 2005), que difieren de los últimos resultados del Censo de Población y Vivienda 2010

 (4) Los datos de exportación e importación consignados en la tabla corresponden con los datos de la Balanza de Pagos del Banco de México y difieren ligeramente de los datos de ProMéxico que se utilizan para el desglose por países y productos de la balanza comercial.

(5) Deuda externa: datos de la SHCP.

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Principales objetivos de política económica

En las elecciones generales celebradas del 1 de julio de 2018, resultó vencedor Andrés Manuel López Obrador, del partido MORENA, que tomó posesión el 1 de diciembre de 2018 para el período 2018-2024.

Así como la anterior administración de Enrique Peña Nieto (2012-2018) se marcó como principal objetivo de su política económica la de impulsar las reformas estructurales que necesitaba el país en sectores estratégicos y para ello impulsó un programa de reformas, el actual equipo tiene como objetivos, entre otros, iniciar una completa transformación del país (denominada la cuarta transformación), luchar contra la corrupción y estimular el crecimiento hasta un 6% cuando termine el mandato en seis años a través de ciertos mecanismos con un fuerte componente social contemplados en el Plan de Nación 2018-2024:

  • Aumentar el salario mínimo. La propuesta es incrementarlo 15,6% cada año, para al final del sexenio llegar a los 171 pesos diarios, más la inflación que se haya generado en el periodo.
  • Apoyos económicos para adultos mayores y jóvenes. Propone una pensión universal para todos los adultos mayores, 1.500 pesos al mes. Becas para jóvenes que no estudian ni trabajan  de 3.600 y 2.400 pesos mensuales, a 300.000 jóvenes al año. El objetivo de estos apoyos es integrar a estos jóvenes al ámbito laboral y escolar.
  • Congelar los precios de las gasolinas en términos reales. Esto significa que los precios de este combustible no pueden subir más que el índice de inflación general en México.
  • Disminuir el IVA en frontera. Con el objetivo de incrementar el consumo en esta zona, el proyecto del candidato electo contempla pasar ese impuesto de 16% a 8%.
  • No aumentar impuestos. Esta propuesta implica mantener el Impuesto sobre la Renta en un tope de 35% y el IVA en 16%.
  • Mantener la autonomía del Banco de México
  •  Mantener el TLCAN (que se denominará USMCA o T-MEC)
  • Programa de Infraestructura 2018-2024.
  • Programas sociales de apoyo a los jóvenes, a los mayores etc.
  • Precios garantizados para algunos granos y productos agrícolas.
  • El Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 que se conocerá en abril de 2019.
  • Reforzar PEMEX y CFE. Etc. 

 

 

 

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Previsiones macroeconómicas

 No cabe duda de que las perspectivas de la actividad económica mundial continúan siendo inciertas y México no está al margen de esta situación. En ese sentido, se están produciendo periódicamente ajustes en las expectativas de la mayoría de los organismos internacionales y analistas privados.

El Ejecutivo y el Banco de México mantienen un rango del crecimiento para la economía mexicana del 1,5-2,5% a cierre de 2019. El Fondo Monetario Internacional (FMI) sin embargo ha bajado la estimación de crecimiento en 2019 al prever una caída en la inversión privada situándolo en un 2,1% y un 2,2% en 2020.Igualmente, el Banco Mundial también ha ajustado a la baja su estimación para 2019, al situarla en un 2% y, para 2020, en un 2,4%.A pesar de las dificultades, del complicado entorno internacional y de los insuficientes datos de crecimiento, no cabe duda de que México, la segunda economía de Latinoamérica, se encuentra por el momento en una situación de razonable estabilidad, con una gestión macroeconómica sólida y coherente, sin desequilibrios macroeconómicos, con una notable apertura comercial y no hay cambios en su relación bilateral con EEUU para que, como en otras muchas ocasiones, puede arrastrar a la economía mexicana con su crecimiento. 

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Política fiscal y presupuestaria

El déficit fiscal de México es relativamente bajo, 1,1% del PIB, que se compara favorablemente con el 3,5% del PIB en 2015 y el 2,6% de 2016 y es menor a la meta del 2,9% del PIB contenida en los Criterios Generales de Política Económica 2017. Además en 2017 se consiguió un superávit primario del 1,4% del PIB, el primero desde 2008 y en 2018, por segundo año consecutivo, se logró un balance primario superavitario equivalente al 0,6% del PIB. Hay que tener en cuenta que el peso del sector público en el PIB es de aproximadamente el 20%, el más bajo de América y uno de los más bajos del mundo. Sus niveles de ingresos son bajos y dependen en gran medida (aproximadamente un 30% en años anteriores, 20% en 2017) de los recursos derivados del petróleo. Estos recursos petroleros han venido disminuyendo en los últimos años, tanto por la baja producción que arrastra México desde hace algunos años como por la caída coyuntural de los precios internacionales del petróleo, lo que ha obligado al Gobierno a anunciar varios recortes del gasto desde 2015.

En 2018, los ingresos presupuestarios sumaron 5.113.103millones de pesos, cifra superior en 334.812 millones de pesos a 2017., Como resultado de un manejo adecuado de la política presupuestaria y en un marco de consolidación fiscal, el gasto público se ubicó en 5.592.192 millones de pesos. El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, la medida más amplia de balance del sector público, (SHRFSP) fue del 44,8% del PIB.

El Presupuesto de gastos aprobado para 2019 asciende a 5.814.292 millones de pesos. Esto significa un incremento del gasto del 6% respecto a lo aprobado en 2018. Así, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) contempla destinar 711.434 millones de pesos al gasto de inversión pública, lo que significaría un crecimiento de 6,4%, respecto del presupuesto aprobado en el 2018. Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tienen un presupuesto conjunto de 899.300 millones de pesos, lo que representa un incremento real de 11,1% respecto a 2018. Se propone destinar a proyectos de inversión de Pemex, 273.069 millones de pesos, lo que representa un incremento de 33,5% respecto a lo aprobado en 2018. En el caso de CFE, se destinarán 17.400 millones de pesos adicionales. El presupuesto también contempla programas orientados al bienestar social y la igualdad, para lo que destina 3,3 billones de pesos, un 6% más que en el presupuesto de 2018. Se propone, además, la ejecución de 29 proyectos de infraestructura, entre los que destacan los de movilidad ferroviaria como el Tren Maya (6.000 millones de pesos, el Tren México-Toluca (3.000 millones de pesos) y la ampliación de la Línea 9 del Metro de Ciudad de México (1.500 millones de pesos), sector aeroportuario (18.000 millones de pesos) , etc

Desde principios de 2017 el Gobierno Federal ha tenido que hacer frente a los riesgos de una merma en las finanzas públicas generados por la evolución durante 2016 de los mercados cambiario y petrolero. En este sentido, aunque México ha mantenido niveles moderados de deuda pública y no llegaban al 40% del PIB en 2012, cerró el año 2017 con un nivel de deuda pública neta del 46,5% del PIB, e incluso se temió que en algún momento del año se pudiera romper la barrera del 50%, lo que no ocurrió. Los datos preliminares de 2018 son similares para una deuda neta del sector público federal del 46% del Pib ( 29,2% del Pib interna y 16,8% del Pib externa). En cualquier caso, México tiene una sólida posición crediticia al contar con una “Línea de Crédito Flexible” con el FMI por 86.000 MUSD y con reservas internacionales que superan los 173.000 MUSD (noviembre de 2018), además, los mercados internacionales siguen confiando en la solidez de sus finanzas públicas. Cabe señalar que en marzo de 2107 el Banco de México entregó a Hacienda el mayor remanente de operación de la historia, 321.000 millones de pesos (1,5%PIB) de la que, al menos el 70%, se utilizó para la amortización de la deuda pública o reducir el déficit presupuestario. En 2018 , sin embargo, esta situación no se ha dado y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) no ha recibido los recursos por remanentes de operación del Banco de México.
 

 Más información:  

 

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Política monetaria

Desde hace más de una década, la política monetaria de México, enfocada a preservar la inflación dentro del rango del 3% +- 1% junto con una política fiscal prudente, ha permitido avanzar significativamente en el control de la inflación.

Como consecuencia de la complicada coyuntura internacional vivida durante 2016 y 2017, a la que ya nos hemos referido, de los periodos de alta volatilidad en los mercados financieros, del comportamiento de la moneda mexicana que cambió considerablemente las expectativas de inflación, el Banco de México tuvo que hacer diversos ajustes en su política monetaria con la finalidad de contrarrestar las presiones inflacionarias, evitar contagios al proceso de formación de precios en la economía, anclar las expectativas de inflación y reforzar el proceso de convergencia de la inflación hacia la meta del 3%. Así, el Banco Central fue incrementando su tipo de referencia en 2016, 2017 y 2018 para situarlo en un 8,25%, lo que contrasta con el 3% en el que se situaban a finales de 2015.

Por ahora, la coyuntura internacional sigue en un situación complicada marcada por la posibilidad de un ritmo de normalización de la política monetaria más rápido en las economías más avanzadas con subidas de tipos y la amenaza latente de inicio de guerras arancelarias. Esto, aunado a la incertidumbre en torno a la renegociación del principal tratado de comercio que México tiene firmado, el TLCAN, están sometiendo el peso a presión y podrían de nuevo obligar al Banco de México a intervenir bien vía subastas o bien vía subida de tipos de referencia que eviten efectos de segundo orden en el proceso de formación de precios y refuerce la tendencia descendente de la inflación general anual hacia su meta.

Fuentes:
http://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-discursos/publicaciones/informes-periodicos/anual/indexpage.html

 

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

México, estratégicamente situado en el norte del continente americano con una frontera de más de 3.000 Km. con Estados Unidos y con un mercado de aproximadamente 123 millones de habitantes (de los que alrededor del 29% tienen menos de 14 años), es la decimoquinta economía del mundo y segunda de Iberoamérica con un PIB en 2018 de 1.199.264 millones de dólares, según estimación del FMI, a falta de los datos oficiales de cierre de 2018. Por otro lado, es un país perteneciente a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) desde 1994 y uno de los principales destinos para la inversión extranjera en el continente americano. Además, a lo largo de los últimos 20 años, México ha vivido un acelerado proceso de internacionalización de su economía y normalización de su vida política, logrando significativos avances en materia de estabilidad económica y consolidación fiscal.

Sin embargo, México sigue arrastrando importantes desigualdades sociales y regionales; reducidos niveles de crecimiento que le sitúan muy lejos de otros países emergentes con los que se le compara, una gran dependencia del presupuesto en los ingresos petroleros y falta de competencia en sectores estratégicos que se irán corrigiendo gracias a las reformas, entre otros. Varias administraciones han tratado de impulsar en México reformas estructurales que contribuyeran a solucionar esos desequilibrios con resultados, siempre, insuficientes, por la imposibilidad de lograr los consensos necesarios a nivel político.

La nueva administración, al cargo desde el pasado 1 de diciembre, ha introducido un fuerte componente social en su programa de gobierno. Aunque todavía no se ha presentado un plan de desarrollo formal y detallado de cada uno de los programas hay ciertas dudas entre los analistas de mercado sobre la eficiencia con la que será ejecutado el gasto público.

 

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  • Movilidad Internacional
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