Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

La estructura de la oferta nicaragüense ha permanecido prácticamente invariable durante los últimos años, es decir, los sectores económicos que componen la oferta han tenido pesos más o menos constantes en el PIB durante los últimos años.

En 2019, la caída del PIB estuvo determinada principalmente por la menor producción en las actividades de construcción (- 38,1%), intermediación financiera (-16,6%), pesca y acuicultura (-14,5%), comercio (-9,0%), y transporte y comunicaciones (-7,7%), cuyo efectos fueron amortiguados por el crecimiento de las actividades de explotación de minas y canteras (14,7%), pecuario (4,8%), agricultura (3,7%) y la recuperación de la actividad de hoteles y restaurante (3,4%), observada a partir del segundo trimestre del año.

Las actividades de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca aportan el 15,9% del PIB. De este monto, el 52,4% corresponde a las actividades agrícolas, especialmente a la producción de granos básicos, café y azúcar, aunque también son importantes la producción de banano, frijol, maní, ajonjolí y tabaco. Otro 35,2% corresponde a las actividades pecuarias y el 12,3% restante se divide, a partes prácticamente iguales, entre las actividades pesqueras y acuícolas y las de silvicultura. El comportamiento de la agricultura ha sido positivo (3,7%) gracias al mejor comportamiento en la producción de los cultivos de café, frijol, caña de azúcar, arroz y soya, principalmente. La pesca y acuicultura cayó un 14,5%, debido a la disminución en la producción de camarón y en la captura de pescado que compensaron el mejor comportamiento en la captura de camarón y langosta.

El sector de explotación de minas y canteras representa el 1,7% del PIB y en 2019 ha tenido un comportamiento positivo con una tasa de crecimiento del 14,7%.

Sin embargo, el sector construcción que representa el 1,7% tuvo una caída de más del 38%.

El sector manufacturero aporta el 15,5% del PIB. De especial relevancia son la manufactura textil (26% del total de la industria), las industrias de carnes y pescados (12%) y las de bebidas (11%). La industria manufacturera creció 0,2% en 2019, gracias a incrementos en la producción de aumento en la producción de maquinaria y equipo, lácteos, carnes y pescados, productos químicos, textiles, bebidas y a pesar del peor comportamiento de la producción de derivados de petróleo, tabaco, productos de papel, impresos y artículos análogos, productos no metálicos, azúcar y otros productos alimenticios..

Dentro del sector terciario destaca la importancia del comercio (9,9%), hoteles y restaurantes (2,8)% que sin embargo en 2019 tuvieron un comportamiento dispar el comercio cayó un 9% mientras que los hoteles y restaurantes mejoraron un 3,4%. El sector de transporte y comunicaciones, con un 8,5% del total y el de la propiedad de vivienda, con 7% son también muy importantes.

La administración pública y defensa representan el 6,3% del PIB total  y tuvieron un ligero incremento del 0,5% en 2019.

Por el lado del gasto, el principal componente del PIB es el consumo, que se desagrega en consumo individual y colectivo y que suman más del 86%. El gasto cayó según datos oficiales casi un 5% en 2018 y casi un 6% según estimaciones de FUNIDES en 2019. Por otro lado, destaca la formación bruta de capital, que solo representa el 23%, tras sufrir una caída de más del 21% la inversión privada y de más de un 7% la pública. FUNIDES estima que estas variables descendieron en un 27% y 1% respectivamente en 2019. En su conjunto la demanda interna ha sufrido un descenso que supera el 8%, sólo compensada parcialmente por la demanda externa que creció en torno al 2% en 2019. El actual escenario de recesión encuentra sus orígenes en la crisis socio-política que comenzó en abril de 2018 en Nicaragua.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB (por Sectores de Actividad y Componentes del Gasto) 2016 2017 2018 p 2019 e*
POR SECTORES DE ORIGEN %/PIB %/PIB %/PIB %/PIB
Impuestos netos a productos 9,6% 9,5% 8,8% 8,3%
Agricultura 7,0% 7,2% 7,7% 8,3%
Sector Pecuario 4,7% 5,1% 5,1% 5,6%
Silvicultura 0,9% 0,9% 0,9% 0,9%
Pesca y Acuicultura 1,0% 1,0% 1,2% 1,1%
Explotación de minas y canteras 1,5% 1,4% 1,5% 1,7%
Industrias Manufactureras 14,5% 14,2% 14,9% 15,5%
Construcción 2,9% 3,0% 2,7% 1,7%
Electricidad  1,7% 1,5% 1,7% 1,7%
Agua 0,6% 0,6% 0,6% 0,7%
Comercio 11,5% 11,5% 10,5% 9,9%
Hoteles y Restaurantes 2,9% 3,2% 2,6% 2,8%
Transporte y Comunicación 8,8% 8,9% 8,8% 8,5%
Servicios de intermediación financiera 3,6% 3,6% 3,6% 3,1%
Propiedad de Vivienda 6,7% 6,6% 6,8% 7,0%
Administración pública y Defensa 5,7% 5,8% 6,0% 6,3%
Enseñanza 3,8% 3,8% 4,0% 4,2%
Salud 2,3% 2,3% 2,5% 2,6%
Otros servicios 10,2% 9,9% 10,1% 10,0%
TOTAL 100,0% 100,0% 100,0% 100,0%
         
POR COMPONENTES DEL GASTO %/PIB %/PIB %/PIB %/PIB
GASTO CONSUMO INDIVIDUAL 77,4% 76,5% 78,1% 80,1%
GASTO CONSUMO COLECTIVO  7,4% 7,2% 7,3% 7,7%
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 31,2% 29,9% 23,9% 17,1%
EXPORTACIONES NETAS DE BIENES Y SERVICIOS -16,0% -13,7% -9,3% -4,9%
TOTAL 100,0% 100,0% 100,0% 100,0%
Fuente: www.bcn.gob.ni
p preliminar
e* estimado
Última modificación: mayo 2020
https://www.bcn.gob.ni/estadisticas/sector_real/produccion/index.php

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

El desempeño macroeconómico de Nicaragua hasta la crisis política que empieza en abril de 2018 fue de los mejores de Centroamérica, con un crecimiento robusto durante siete años consecutivos, y las perspectivas para el 2018 eran originalmente favorables. No obstante, la crisis política cambió drásticamente las perspectivas económicas, al generar unos niveles de incertidumbre e inestabilidad social que han redundado en un descenso de los niveles de consumo y en especial de inversión, tanto extranjera como nacional. A esta situación hay que sumarle el impacto negativo de la crisis económica provocada por la pandemia del Covid-19, así como la aprobación de la NICA Act por parte de EEUU y, en menor medida, las sanciones de la Unión Europea en mayo de 2020.

 

PIB.- Para 2018 se proyectaba un crecimiento real del PIB del 4,7%, pero el conflicto político obligó al Banco Central de Nicaragua (BCN) a revisar estas cifras. Así, el BCN estima que el PIB real se contrajo un 4% en 2018 y un -3,9% en 2019.

 

En 2020, el BCN había previsto que el PIB crecería entre el 1% y el 2%, pero la pandemia obligó a revisar las previsiones. El FMI proyectó en abril 2020 que la contracción de la economía se situaría en torno al -6%, y ha revisado la caída al -5,4% en octubre. El BCN estima que la caída del PIB será del 4,5%. El comportamiento de la economía durante 2020 se ha visto favorecido por la positiva evolución de las exportaciones y de las remesas, que han permitido sostener en cierta medida la demanda interna. Además, la decisión del gobierno de Nicaragua de no adoptar medidas de distanciamiento físico entre la población no parece haber tenido un gran impacto sobre el número de infectados y fallecidos. De hecho, de acuerdo con los datos de la Universidad John Hopkins los fallecidos en octubre de 2020 se sitúan por debajo de 200, datos que deben tomarse con la cautela a la que obliga la falta de pruebas realizadas. 

 

No se espera que la producción alcance su tasa de crecimiento potencial en los próximos años, aún bajo el supuesto de que se resuelva la crisis política próximamente, algo que tampoco parece probable. El PIB a precios corrientes en 2019 se estima en torno a los 12.520,9 millones de US$ (inferior a los niveles de 2016 a pesar de la elevada inflación) y el PIB per cápita en torno a los 1.918 US$, uno de los más bajos del continente. El PIB per cápita cayó un 6,2% en 2018 y un 5,1% en 2019.

 

Inflación.- De acuerdo con el BCN, el IPC creció un 3,9% en 2018 y un 6,1% en 2019, la tasa más alta en cinco años. El FMI ha proyectado que la inflación alcanzará el 4% en 2020.

 

Sector público.- El presupuesto de 2019 tuvo que ser ajustado a la baja como también lo fue el de 2018. Pese a ello, el déficit público alcanzó el 3,9% del PIB en 2018, y el FMI estima que se situó en el 2,2% del PIB en 2019 y que alcanzará el 4,2% en 2020.

 

El FMI ha estimado que la deuda pública de Nicaragua aumentó del 44,2% del PIB en 2017 al 47,8% en 2018 y al 51% en 2019. En febrero estimaba que terminaría 2020 en el 52,4% del PIB, y no ha actualizado su previsión desde entonces para tener en cuenta el impacto de la crisis sanitaria. Según el BCN, la deuda pública del país en el segundo trimestre de 2020 ascendía a 7.516,5 millones de US$, de la que el 85,1% es deuda externa. Se trata de niveles moderados que se han visto favorecidos por la condonación de parte de la deuda en el marco de la iniciativa HIPC.

 

Resulta preocupante el déficit de la Seguridad Social, que se ha incrementado considerablemente desde abril de 2018 como consecuencia del aumento del desempleo y de la economía informal. El número de afiliados se ha reducido en un 23,9% desde diciembre de 2017, lo que ha llevado al gobierno a realizar reformas en la seguridad social mayores aún que las que originaron las primeras revueltas de 2018: una subida en la cuota que pagan las empresas y los empleados de 3,5 y 0,75 puntos porcentuales, respectivamente, un aumento en la cantidad de tiempo cotizado necesario para disfrutar de la pensión y, finalmente, una reducción de hasta un 30% de los montos de las nuevas pensiones.

 

Para intentar compensar la merma de ingresos el gobierno ha emitido bonos públicos, recurrido a préstamos bilaterales (del Gobierno de Taiwán) y multilaterales (del BCIE) y, sobre todo, aprobado una reforma fiscal en 2019. La reforma aumentó los impuestos sobre la renta y sociedades a los principales contribuyentes y amplió la base impositiva del Impuesto Selectivo de Consumo. Asimismo, se eliminaron exenciones en el IVA, se anunciaron aumentos de las tasas aeroportuarias para la exportación de bienes y se introdujeron cambios en el cálculo de los impuestos a las importaciones de bebidas. La reforma ha generado mayores ingresos como porcentaje del PIB (pasaron del 24,5% en 2018 al 27,1% en 2019, de acuerdo con el FMI), aunque sobre un PIB menguante. Por el lado de los gastos, además de la reducción en la cuantía de las nuevas pensiones, se ha producido un pronunciado descenso en los gastos de capital del sector público. 

 

Sector exterior.- El crecimiento estable de las remesas y una pronunciada caída en las importaciones, debida a la menor renta disponible, causaron una mejora de la cuenta corriente en 2019, cuyo saldo alcanzó un superávit del 1,5% del PIB, según el FMI. Sin embargo, este efecto fue compensado por la salida de capitales. En meses recientes la salida de capitales se ha desacelerado y los bancos han mejorado su posición de liquidez. 

 

De acuerdo con el BCN, las remesas alcanzaron los 1.501 millones de US$ (12,6% del PIB) en 2018. En 2019 crecieron un 12,1%, hasta alcanzar los 1.682 millones de US$ (14,1% del PIB), y entre enero y agosto de 2020 alcanzaron los 1.186 millones de US$, un 9% más que en el mismo periodo de 2019. Las remesas procedentes de España (14,3%) ocupan en lo que va de año el tercer lugar, por detrás de EE. UU. (59,8%) y Costa Rica (15,1%).

 

Respecto a la fuga de depósitos que tuvo lugar desde el inicio de la crisis política, entre abril de 2018 y mayo de 2019 fue equivalente a 1.765 millones de US$, un 32% de los depósitos totales. En contra de lo esperado, esta tendencia no complicó a defensa del sistema cambiario de Nicaragua, basado en un crawling peg o sistema de minidevaluaciones diarias del córdoba respecto al dólar preanunciadas por parte del BCN. Además, desde agosto de 2019 los depósitos han vuelto a crecer y también se ha revertido la tendencia al descenso de las reservas internacionales del BCN, de forma que en septiembre de 2020 superan ya los niveles previos a la crisis de abril de 2018 (2.907,6 millones de US$ frente a 2.782,3 millones de US$ en enero 2018).

 

De acuerdo con el FMI, las importaciones de bienes cayeron un 17,9% en 2018 y un 6,7% en 2019. Entre enero y agosto de 2020 han caído un 2,7%. Las exportaciones de bienes crecieron un 0,9% en 2018 y un 0,3% en 2019. Entre enero y agosto de 2020 han crecido un 8,6% gracias al aumento de los volúmenes (3,3%) y sobre todo de los precios (5,3%). 

 

Finalmente, la inversión extranjera directa se redujo en un 30% en 2018, para situarse en 1.056 millones de US$. Con datos oficiales del primer semestre de 2019, la IED se redujo un 25%, hasta situarse en 364 millones de US$. Además, en 2019 se redujeron considerablemente los recursos de cooperación.

 

Desempleo.-  Según el BCN, en 2018 se perdieron más de 158.000 empleos formales, lo que situó la tasa de desempleo en el 5,4%, frente al 3,7% de 2017. En 2019 se perdieron casi 29.000 empleos formales más, situando la tasa de desempleo en el 5,6% (6,1% de acuerdo con el FMI, que estima que cerrará 2020 en el 10,6%). Hasta agosto de 2020 se habían destruido 20.500 empleos formales adicionales, lo que significa que desde 2017 se ha destruido el 23,9% del empleo formal total de la economía. Además, según el BCN el subempleo asciende hasta el 47,5%.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

INDICADORES ECONÓMICOS 2016 2017 2018 2019
PIB
PIB (M$ a precios corrientes) 13.286 13.844 13.118 12.431
Tasa de variación real (%) 4,6 4,7 -3,8 -3,9
Tasa de variación nominal (%) 9,8% 4,2% -5,2% -5,2%
INFLACIÓN
Media Anual (%) 3,1 5,7 3,9 6,1
Fin de período (%) n.d. n.d. n.d. n.d.
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) 12,6% 12,9% 12,6% 12,9%
Fin de periodo (%) n.d. n.d. n.d. n.d.
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (millones) 6,3 6,4 6,5 6,6
Población activa (millones) 2,9 3,0 3,1 3,2
% Desempleo 3,70 6,20 2,50 5,50
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB -1,3 -2,1 3.9 2,2
DEUDA PÚBLICA INTERNA
en M$ 889 941 936 940
en % de PIB 6,7% 6,8% 7,1% 6,8%
EXPORTACIONES DE BIENES
en M$ 2019 sept 2.226 2.548 2.517 2.027
% variación -2,3% 9,8% -2,3% 1,8%
IMPORTACIONES DE BIENES
en M$ 2019 sept 5.362 6.092 5.200 3.521
% variación -0,3% 3,6% -0,3% -12,3%
SALDO B. COMERCIAL
en M$ -3.136 -3.544 -2.683 -1.494
en % de PIB -23,6% -25,6% -20,5% -12,0%
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en M$ 2019 1er Tr -871 -675 83 195
en % de PIB 6,6% 4,9% 0,6% 1,6%
DEUDA PÚBLICA EXTERNA
en M$ 5.042 5.546 5.947 6.057
en % de PIB 38% 40% 45% 49%
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en M$ 189 224 249 n.d.
en % de exportaciones de b. y s. 5,0% 5,4% 5,0% n.d.
RESERVAS INTERNACIONALES BRUTAS
en M$ 2.448 2.758 2.261 2.398
en meses de importación de bienes 5,48 5,43 5,22 6,13
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en M$ 2019 a Junio 1.430 1.510 1.056 364
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual 28,6 30,1 31,6 32,8
fin de período 29,3 30,8 32,3 33,8
Fuente: Banco Central de Nicaragua. Última actualización: Mayo 2020
http://estadisticas.cepal.org/cepalstat/PerfilesNacionales.html?idioma=spanish

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Principales objetivos de política económica

Además del Programa Nacional de Desarrollo Humano 2018-2021, donde se establecen determinadas prioridades económicas y sociales, la política económica de Nicaragua viene marcada por el Programa Económico Financiero 2017-2021  (PEF) que establece las políticas fiscal, monetaria, cambiaria y comercial necesarias para alcanzar determinados objetivos de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), tipo de cambio e inflación.

El principal objetivo del PEF es  la generación de riqueza y reducción de la pobreza como elementos aglutinadores del desarrollo económico y social de la nación. Para cumplir este objetivo, el PEF procura alcanzar tasas de crecimiento económico sostenido y baja inflación, en un contexto de sostenibilidad de las finanzas públicas, de las cuentas externas y de estabilidad macroeconómica global, como condición para atraer inversiones privadas y cooperación de gobiernos e instituciones financieras internacionales que estimulen la economía y generen empleos productivos.

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Previsiones macroeconómicas

A comienzos de 2018, el FMI pronosticaba un crecimiento del PIB de entre 4,5% y 5%, promovido por el auge de las exportaciones agrícolas, las remesas y el turismo, pero tras el estallido de la crisis sociopolítica en Nicaragua, el Banco Central de Nicaragua ha cifrado en un 3,8% la caída del PIB en el año 2018 y del -3,9% en el  2019.

Para 2020 el principal desafío identificado por el FMI era conseguir la estabilidad macroeconómica y financiera. Para ello, será esencial la implementación de políticas para restablecer la confianza del sector privado y evitar el deterioro en la calidad de los activos, la contracción del crédito y las salidas de depósitos. 

No obstante, dada la crisis sanitaria provocada por el Covid-19 el FMI pronostica una caída del PIB del 6% para este año. Por su parte, el Banco Mundial prevé una caída del PIB del 4,3%. Y organismos como The Economist adelantan que la pandemia amenaza con empujar a Nicaragua a su depresión económica más profunda desde la década de 1980.

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Política fiscal y presupuestaria

Dentro del Programa Económico-Financiero 2016-2020, el apartado fiscal establece que la política fiscal estará orientada a garantizar la estabilidad financiera del sector público, asegurando el financiamiento de los programas y proyectos principalmente los dirigidos a la reducción de la pobreza. Asimismo, se mejorará la calidad y el nivel de la inversión en capital humano e infraestructura, a fin de aumentar la productividad de la economía.

Para lograr lo anterior, el Gobierno Central continuará fortaleciendo la recaudación de ingresos y la modernización de la administración tributaria y aduanera, mejorando la efectividad y calidad del gasto y, administrando de forma prudente la deuda pública. Asimismo, se mantendrán y adecuarán los programas de subsidio, priorizando los de mayor impacto y rentabilidad social, a la vez que fomentará la inversión privada en sectores prioritarios como: energía y minas, industria, comunicaciones y turismo, que ayuden a aumentar la capacidad productiva del país.

En este sentido, el déficit del sector público combinado, después de donaciones, se estimaba se mantendría estable al proyectarse 2,0% del PIB en 2017 hasta alcanzar 1,3% del PIB para 2020. Sin embargo, el sector fiscal durante el año 2018 presentó tensiones reflejadas en tres acontecimientos: la focalización de subsidios en febrero, el esfuerzo por mejorar las finanzas públicas con la reforma de pensiones en abril, que tuvieron que revertirse y la reforma del Presupuesto General de la República (PGR) en agosto, para salvaguardar la sostenibilidad de las finanzas públicas frente a la reducción de los ingresos tributarios causada por la disminución de la actividad económica. Así, si bien la política fiscal procuró continuar contribuyendo a la estabilidad macroeconómica y a la sostenibilidad de las finanzas públicas, el FMI estima que el déficit del Sector Público no Financiero (SPNF) se ha situado en el 2,2% del PIB en 2019 y que, teniendo en cuenta el impacto de la pandemia del COVID-19, alcanzará el 4,4% en 2020. 

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Política monetaria

La Ley Orgánica del Banco Central de Nicaragua (Nº 732), de agosto de 2010, establece que el Banco Central de Nicaragua determinará y ejecutará la política monetaria y cambiaria, en coordinación con la política económica del Gobierno a fin de contribuir al desarrollo económico del país, atendiendo en primer término el cumplimiento del objetivo fundamental del Banco. Este objetivo fundamental es la estabilidad de la moneda nacional y el normal desenvolvimiento de los pagos internos y externos.

En relación al régimen cambiario, desde enero de 1993 ha prevalecido en Nicaragua un régimen de minidevaluaciones diarias preanunciadas, modalidad conocida como “crawling peg”, mediante el cual la devaluación del Córdoba con respecto al USD se conoce con anticipación. Este tipo de régimen condiciona las actuaciones del Banco Central, que se dirigen principalmente a cumplir una meta de acumulación de reservas internacionales para asegurar una cobertura propicia ante posibles shocks internos y/o externos.

Según el Fondo Monetario Internacional, el sistema de “crawling-peg” debe mantenerse en los próximos años de cara a asegurar la estabilidad de su moneda, y recomienda que Nicaragua base su política monetaria en la acumulación de reservas internacionales suficientes a través de operaciones en los mercados abiertos.

En el ámbito financiero y bancario, la situación del sistema bancario es estable ya que se han implementado normas para la regulación de capitales mínimos requeridos para hacer frente a los riesgos.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Todas las iniciativas económicas de las autoridades nicaragüenses, entran dentro del Plan Nacional de Desarrollo Humano 2018-2021 que busca transformar el país, en un contexto nacional de estabilidad macroeconómica y cohesión social. La estrategia del plan está construida con base en 19 ejes cuyo propósito es atender las necesidades de transformación productiva y social del país que incluyen 34 áreas temáticas y 233 objetivos:

  1. DESARROLLO SOCIAL.
  2. EDUCACIÓN TÉCNICA, TECNOLOGÍAS Y CONOCIMIENTO.
  3. EQUIDAD DE GÉNERO
  4. JUVENTUD Y ADOLESCENCIA
  5. COMUNIDADES INDÍGENAS Y AFRODESCENDIENTES.
  6. TRABAJO Y PROSPERIDAD
  7. DESARROLLO SOCIOPRODUCTIVO
  8. POLÍTICA MONETARIA Y FINANCIERA
  9. POLÍTICAS FISCALES Y ADUANERAS
  10. POLÍTICAS AMBIENTALES Y DE PROTECCION DE LOS RECURSOS NATURALES
  11. INFRAESTRUCTURA
  12. VIVIENDAS FAMILIARES.
  13. PROMOCIÓN Y FACILITACIÓN DE LAS INVERSIONES
  14. DESARROLLO LOCAL
  15. DESARROLLO URBANO
  16. GESTIÓN DE RIESGO FRENTE A DESASTRES Y CALAMIDADES
  17. SEGURIDAD SOBERANA
  18. CAMBIO CLIMÁTICO Y
  19. FINANCIAMIENTO 

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