Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

En primer lugar, se ha de mencionar la distinción que el Instituto de Estadística de Noruega hace entre el PIB mainland y el PIB total. En el primero, no se incluyen las actividades relacionadas con las exploraciones de petróleo y gas natural. De esta forma, se trata de ofrecer una cifra más representativa de la actividad global de la economía noruega.

 El consumo privado y público se mantienen estables como porcentaje del PIB, situándose en el 45,1% y 24,5% respectivamente en 2019. Lo mismo ocurre con la formación de capital fijo, que supuso un 28,1% del PIB en 2016, un 27,8 % en 2017, un 27,3% en 2018 y un 29% en 2019. Así pues, las principales variaciones en la composición del PIB se producen en las exportaciones netas (exportaciones totales menos importaciones totales). No obstante, se ha de recordar que el valor total de las exportaciones es muy volátil, pues depende fuertemente del precio del petróleo.  

En cuanto a la composición por sectores, el sector de las manufacturas es el que presenta mayor importancia en el país. Debido a la política proteccionista que se ha llevado durante los últimos años, el consumo interno de productos nacionales es robusto. El segundo sector por importancia es el de la construcción, que ha aumentado su importancia como porcentaje del PIB total en un 0,5 % durante los últimos cuatro años. Detrás de este aumento se encuentra el incremento poblacional que está sufriendo el país y el movimiento de personas hacia los principales núcleos urbanos. El sector del petróleo y el gas natural es el que presenta una mayor variación como porcentaje del PIB, situándose en 2019 como el tercer sector más importante. A pesar de ser el mayor exportador de petróleo en Europa, Noruega presenta un fuerte tejido empresarial, que hace que el PIB sea menos susceptible a los cambios en el precio de sus abundantes recursos naturales. El resto de los componentes del PIB se mantienen estables, lo que evidencia la estabilidad de la política económica. 

 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 COMPONENTES DEL GASTO 2016 2017 2018 2019
Consumo privado 45,6 % 44,7 % 43,4 % 45,1 %
Consumo público 24,4 % 24 % 23,4 % 24,5 %
Formación bruta de capital fijo 28,1 % 27,8 % 27,3 % 29 %
Exportaciones 35,1 % 36,3 % 38,4 % 36,8 %
Importaciones 33,5 % 32,8 % 32,6 % 35,3 %
Exportaciones netas 1,6 % 3,5 % 5,8 % 1,5 %
PIB Mainland 86,9 % 84,7 % 82,3 % 85,9 %
PIB Total 100 % 100 % 100 % 100 %

Fuente: Statistics of Norway  

POR SECTORES DE ORIGEN 2016 2017 2018 2019
Manufacturas 14,3 % 14,3 % 14,1 % 14,3 %
Construcción 10,3 % 10,4 % 10,4 % 10,8 %
Extracción de gas y petróleo 10,2 % 11,0 % 12,3 % 10,1 %
Distribucion (Retail) 8,1 % 7,9 % 7,7 % 7,9 %
Sanidad y trabajo social 7,8 % 7,7 % 7,6 % 7,8 %
Administración pública y defensa 6,1 % 6,2 % 6,0 % 6,2 %
Información y comunicación 4,5 % 4,5 % 4,4 % 4,6 %
Actividades cientificas y técnicas 4,4 % 4,4 % 4,4 % 4,6 %
Transporte 4,6 % 4,6 % 4,4 % 4,5 %
Actividades financieras y de seguros 4,2 % 4,2 % 3,9 % 3,9 %
Otros sectores 25,3 % 24,8 % 24,8 % 25,3 %
TOTAL 100 % 100 % 100 % 100 %

Fuente: Instituto de Estadística Noruego (Statistics Norway)

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Noruega ha venido manteniendo un crecimiento constante durante los últimos años y la mayoría de sus indicadores han seguido mostrando la buena salud de la que goza esta economía nórdica. El PIB ha venido creciendo alrededor del 2% anual (2,3% en 2017, 1,3 en 2018 y 1,2 en 2019). Las previsiones de la OCDE para los próximos dos años indicaban también un crecimiento del PIB entorno al 2%. Sin embargo, la crisis económica como consecuencia de la pandemia de la COVID-19 va a suponer una importante reducción del crecimiento del PIB difícil de estimar, pero las últimas previsiones de los analistas del DNB, principal banco noruego, consideran que la economía noruega ya ha llegado al fondo y se recuperará relativamente pronto si se sigue abriendo la economía y se refuerza con un mayor gasto público. En el primer semestre de 2020, la economía noruega sufrió una caida del 5,1 % con respecto al periodo anterior. El tipo de interés se ha bajado al 0% en el mes de mayo, y, probablemente, se mantendrán así hasta el 2023. Para 2020 el Banco Central Noruego prevé una pérdida del PIB Mainland del 5,9%, que recuperaría un 5% en 2021, para seguir creciendo un 3,8% en 2022 y 1,6% en 2023. Por su parte, el FMI en su último WEO de 12 de junio prevé una disminución del PIB del - 6,3% para 2020 con un aumento del 2,9% para 2021 si se consigue superar la crisis del coronavirus.

La inflación pasó del 1,6% en 2017 al 3,5% en 2018, pero se ha contenido alrededor del 1,4% en 2019. El objetivo del Banco Central Noruego es mantener la inflación cerca del 2%. La inflación ha sido del 1,4% en el primer semestre de 2020, y es previsible una pronunciada inflación en los siguientes meses de 2020, como consecuencia de la fuerte depreciación de la corona noruega y de la bajada de los tipos de interés. El FMI estima un crecimiento del IPC del 2,4% para 2020.

La tasa de desempleo es tradicionalmente baja: 4% en 2017; 3,7% en 2018 y de 3,9% en 2019. Tras alcanzar un máximo del 10,6 % en marzo de 2020, la tasa de desempleo se situaba en junio de 2020 en un 5,1%.

Noruega cuenta con una gran ventaja, y es que dispone de grandes recursos naturales, en relación a su escasa población. Los principales son la energía hidroeléctrica, la pesca, los recursos forestales, minerales y, sobre todo, el sector de los hidrocarburos (petróleo y gas). Noruega se sitúa en la actualidad como el tercer país exportador de crudo del mundo. El incremento de las exportaciones de estos productos en los últimos años y el aumento del consumo interno, derivado de una mayor riqueza, han sido los pilares que han sustentado el reciente modelo de crecimiento económico noruego. También es cierto que la excesiva dependencia de las exportaciones de hidrocarburos (62,2% de las exportaciones noruegas totales en 2018 y 55,5 % de las importaciones españolas de Noruega en 2019), hace que la exportación total varíe en función de la fluctuación del precio de los hidrocarburos, lo que convierte esta fortaleza que protege a Noruega de crisis en una debilidad que varía inversamente proporcional al precio de los hidrocarburos.

En los últimos años, la moneda se ha depreciado considerablemente con respecto al euro, a consecuencia de la bajada del precio del petróleo, por lo que el tipo de cambio ha sido de 9,60 coronas por euro en 2019. En 2020, debido a la crisis económica causada por la COVID-19, la corona noruega ha sufrido una fuerte depreciación, llegando a superar el tipo de cambio entre ambas divisas las 13 coronas por euro, por lo que el Banco Central Noruego decidió intervenir en el mercado de divisas para estabilizar la situación. Noruega cuenta con importantes reservas exteriores, por lo que tiene capacidad de intervenir con influencia en el mercado de divisas. No obstante, dicha intervención ha sido excepcional, sin tener precedente en los últimos años. En agosto de 2020, el tipo de cambio se ha estabilizado alrededor de las 10,61 coronas por euro.

El mayor motivo de preocupación actual se centra en la evolución del precio del petróleo. El Barril de Brent estuvo cotizando alrededor de los 60-65 USD a finales del 2019, pero la situación de pandemia creada por la COVID-19 y la guerra de precios entre Rusia y Arabia Saudí provocaron la caída del precio a 22 USD por barril en el mes de marzo, su precio más bajo desde 2002. Desde ese momento, el precio del petróleo se ha recuperado hasta los 35 dólares por barril a finales de mayo de 2020. Estos precios hacen peligrar la viabilidad económica de muchas de las explotaciones offshore del país, y ponen en riesgo la inversión en el sector. Por este motivo, el gobierno aprobó un paquete de ayuda para las empresas del sector, que tiene como objetivo el mantenimiento del nivel de inversión en 2020. No obstante, los precios de los futuros de petróleo parecen indicar que los inversores no esperan una recuperación de los precios previos a la crisis de la COVID-19 en los próximos meses. En el útimo mes, los precios del barril de Brent se sitúan alrededor de los 40 a 43$.

El gobierno decidió el mantenimiento en 2017 y 2018 de los tipos de interés en el 0,50%, y el establecimiento de una política fiscal más expansiva, basada en la inversión pública en planes de infraestructura y el estímulo al consumo mediante reducciones fiscales, política que se ha extendido al 2019. En 2019, debido a la coyuntura económica positiva, el tipo de interés subió hasta el 1,5%. Sin embargo, en mayo de 2020, a causa del parón económico provocado por la crisis de la COVID-19, el Banco Central Noruego ha reducido el tipo de interés al 0%, donde parece que se mantendrá por bastante tiempo.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

CUADRO 1: PRINCIPALES INDICADORES MACROECONÓMICOS

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS  2016 2017 2018 2019
PIB
PIB (M€ a precios corrientes) [2] 333.471 353.136 367.894 359.109
Tasa de variación real (%) PIB [2] 1,1 2,3 1,3 1,2
PIB per cápita (€, precios corrientes) 63.690 66.950 69.230 67.040
 
INFLACIÓN
Variación media interanual (%) [1] 3,5 1,6 3,5 1,4
 
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) [1] 0,55 0,5 0,57 1,15
Fin de período (%) [1] 0,5 0,5 0,75 1,5
 
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (Millones habitantes) [2] 5,258 5,296 5,328 5,367
Población activa (Millones habitantes) 2,638 2,647 2,694 2,724
Tasa de actividad (% sobre población en edad de trabajar) 67,0 66,7 67,5 67,8
Tasa de desempleo (% final periodo) 4,3 4 3,7 3,9
 
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB (superávit) [2] 11,83 14,28 20,93 18
 
DEUDA PÚBLICA
en M€ [2] 124.098 133.639 144.844 145.641
en % de PIB [2] 37,1 37,8 39,4 40,6
 
EXPORTACIONES DE BIENES
en M€ [2] 80.903 92.593 103.933 91.742
% variación respecto al período anterior [2] -10,02 14,91 15,49 -9,37
 
IMPORTACIONES DE BIENES
en M€ [2] 67.712 73.371 74.023 76.689
% variación respecto al período anterior[2] 2,20 8,79 3,8 6,37
 
SALDO B, COMERCIAL
en M€ [2] 13.291 19.222 29.910 15.023
en % de PIB [2] 3,99 5,44 8,13 4,19
 
SALDO B, CUENTA CORRIENTE
en M€ [2] 14.851 16.304 26.829 14.221
en % de PIB [2] 4,45 4,62 7,15 3,96
 
RESERVAS INTERNACIONALES
en M€ [2] 65.489 68.593 69.088 66.577
 
POSICIÓN INVERSIÓN DIRECTA
Inversión en Noruega M€ [2] 138.253 130.651 131.359 n,d,
Inversión Noruega en el extranjero 184.611 180.012 182.918 n,d
 
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL EURO
media annual (EUR/NOK) [1] 9,29 9,33 9,60 9,85
fin de período (EUR/NOK) [1] 9,09 9,84 9,95 9,86

Fuentes: [1]Banco Central Noruego (Norges Bank) y [2]Instituto de Estadística Noruego (Statistics Norway).            

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Principales objetivos de política económica

La política económica noruega se puede calificar de continuista. El Gobierno sigue manteniendo el control de las grandes empresas noruegas (Equinor, Telenor, Norsk Hydro y DnB NOR); y la propiedad total de Statkraft (generación hidroeléctrica), Statnett (transmisión de electricidad) y Statskog (bosques nacionales). También se continúa dando prioridad a los programas sociales y de integración, así como a las políticas de transporte, educación y sanidad.
Una de las líneas de actuación más destacadas en los últimos años ha sido la insistencia en las políticas de innovación, materializadas por entidades como Innovation Norway. Esta línea se enmarca dentro del deseo de desarrollo más profundo del sector no petrolífero de la economía, para evitar que el país padezca la denominada “enfermedad holandesa”. En este sentido, se ha tratado de mantener una política comercial proteccionista, con el fin de mantener el tejido industrial local y reducir la sensibilidad del PIB del país al precio de los hidrocarburos.
El gobierno actual ha reformado paulatinamente la economía del país, realizando cambios contenidos en cuestiones concretas. Se ha producido una reducción en los impuestos, y se han llevado a cabo planes de ahorro y austeridad en servicios públicos no esenciales. En el horizonte se encuentra la liberalización parcial de ciertos sectores de la economía, como el transporte ferroviario.
La prioridad en política económica continúa siendo la reducción de la dependencia en el sector de los hidrocarburos mediante el fomento del resto de sectores de actividad (acuicultura, energías alternativas, etc.) En la Feria ONS 2016 y en la de 2018 se ha podido ver como el sector de hidrocarburos tiende a ver al sector de energía eólica como un posible sustituto de su actividad en el futuro. Uno de los principales indicadores de esta tendencia es el cambio de denominación de Statoil, que ha pasado a denominarse Equinor.

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Previsiones macroeconómicas

Como ya s ha venido mencionando, el crecimiento económico del  país se encuentra fuertemente ligado al precio del petróleo. El objetivo del gobierno ha sido reducir la dependencia de la economía de esta materia prima, contar con una inflación cercana al 2 % y una tasa de desempleo baja. Asimismo, se mantiene una política proteccionista, para evitar el fenómeno denominado “síndrome holandés”, por el cual el desarrollo de un sector especifico (en el caso de Noruega, el de los hidrocarburos) causa un fuerte descenso en otros sectores de la economía.

Desde el año 2016, Noruega ha venido elaborando unos presupuestos expansionistas,  centrados  tanto en el lado del gasto en  la fuerte previsión de inversión en infraestructuras y, por el lado de los ingresos, en  la reducción de tipos impositivos de los principales impuestos.

Con la presentación del presupuesto nacional de 2018, el gobierno declaró que la economía noruega había sobrepasado la crisis, por lo que se trazó un plan para que el crecimiento económico se produzca gracias al sector privado. Para ello, se han reducido los tipos en los impuestos de la renta y sociedades, así como en los impuestos especiales. En el presupuesto para 2019 se ha seguido una línea continuista con los mismos objetivos que en el presupuesto anterior.

En los últimos presupuestos disponibles, el gobierno ha mostrado como su principal objetivo mantener la estabilidad económica, reducir el desempleo (especialmente entre los trabajadores con baja cualificación) y reducir la dependencia del petróleo. De igual forma, se realiza una fuerte inversión en energías renovables, con el fin de garantizar el bienestar en el país una vez se acaben el petróleo y el gas natural. La diversificación de  la estructura económica es uno de los principales objetivos del Gobierno.

Las previsiones económicas del presupuesto para el año 2020  presentaban un crecimiento aproximado de la economía del 3,8 % para el año 2020 y del 2,3 % para el 2021.  La proyección del resto de variables económicas también resulta positiva. La crisis económica, como consecuencia de la Pandemia del COVID 19 ha trastocado todas estas previsiones. Para 2020 se espera una disminución del PIB de entre el 6 y el  8% según la OCDE, que remontaría al +1,2  en 2021. Los presupuestos han vuelto a ser revisados para incluir los estímulos a la economía para apoyar a empresas, PYMES y desempleados. estos estímulos van a suponer un 4% del Fondo de pensiones del país.

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Política fiscal y presupuestaria

Dentro del sector público noruego, hay que diferenciar entre las cuentas públicas del Gobierno y las cuentas de las empresas participadas por el Estado. En adelante nos centraremos en las cuentas públicas del Gobierno, compuestas por el gobierno central y los gobiernos municipales.

En diciembre de 2019, el gobierno noruego aprobó el presupuesto para 2020. Este presupuesto estimaba unos ingresos totales de 1,45 billones de coronas (146.800 millones de euros), un 4,27 % más que en el ejercicio del año anterior. Los gastos presentan un aumento estimado del 4,42% en términos nominales respecto a 2019, situándose en 1,44 billones de coronas (146.420 millones de euros).

El déficit estructural no-petrolífero (no incluye los ingresos directos del petróleo ni las transferencias del retorno en la inversión del Fondo de Pensiones) se situaría en 241.000 millones de coronas en 2018 (8.400 más que en 2019), inferiores al 3 % del valor estimado del Fondo de Pensiones Global del gobierno noruego. Se cumple así la regla fiscal de limitar el déficit al 3 % del valor del fondo. La transferencia de este sería por una cuantía similar con el fin de cuadrar el presupuesto. El superávit consolidado (Presupuestos Generales y Fondo Global), ascendería a 255.200 millones de coronas, cifra superior a la de 2019. El balance total, teniendo en cuenta los gastos de la administración local, sería un superávit del 6,6 % del PIB, inferior al de los dos años anteriores (8,2% en 2018 y 6,8 % en 2019).

En marzo de 2017, la regla del 4% pasó a ser del 3% (parte del Fondo que puede detraerse para suplir el déficit presupuestario del Estado, por considerarse que es equivalente a la rentabilidad anual del mismo).

En líneas generales, la orientación de política fiscal en los últimos años ha sido expansiva, tanto por el lado del gasto como por el de los ingresos. En 2018 se aprobó el mantenimiento de la política expansiva y se enfatizó en la disminución de los impuestos indirectos. Por su parte, los presupuestos de 2019 mantuvieron la misma tendencia, con un claro énfasis en la reducción de la imposición fiscal. En 2020, se empieza a señalar el fin de la política fiscal expansiva, con el fin de poder reaccionar ante posibles adversidades futuras en la economía.

La economía noruega se caracteriza por disfrutar de un amplio margen de maniobra frente a otros países gracias a los importantes ingresos derivados del sector de los hidrocarburos. Gran parte de los beneficios que obtienen las cuentas públicas son reinvertidos en el Fondo Global de Pensiones Noruego. Se trata de un fondo de inversión público, gestionado por la institución independiente NBIM y que, hoy en día, es el mayor fondo soberano de inversión del mundo. Desde su creación en 1998 y hasta el año 2019, el Fondo ha presentado una rentabilidad anual bruta del 6,1%, situándose en el 4,1 % al descontar la inflación. El beneficio en activos de renta variable fue del 7,9%, frente a un beneficio del 4,1% en los activos de renta fija y un 10% de beneficio en inversiones inmobiliarias. La cartera de inversiones se componía a finales de 2019 en un 70,8% de activos variables, en un 26,5% de fijos y en un 2,7% de activos inmobiliarios. El valor total del fondo se situó a finales de 2019 en 10,09 billones de coronas (1,02 billones de euros).  En lo respectivo a la inversión en España, a finales de 2019 el fondo contaba con una inversión de 117.220 millones de coronas en renta variable (11.884 millones de euros) y 51.554 millones de coronas en renta fija (5.227 millones de euros).

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Política monetaria

Noruega mantiene la libre fluctuación de su divisa (la corona noruega) en los mercados internacionales. El tipo de cambio se mantiene relativamente estable con respecto a las principales divisas mundiales. Las principales variaciones se producen debido a los cambios en los precios del petróleo.

En los últimos años, la moneda se ha depreciado considerablemente con respecto al euro, a consecuencia de la bajada continuada del precio del petróleo. En el año 2016, el tipo de cambio con respecto al euro se situó en 9,29 coronas por euro, sufriendo un ligero descenso hasta situarse en las 9,33 coronas por euro en 2017. En los dos últimos años, la corona ha subido una pronunciada depreciación, por lo que el tipo de cambio ha sido de 9,60 coronas por euro en 2018 y 9,85 coronas por euro en 2019. A comienzos del año 2020, debido a la crisis económica causada por el brote de COVID-19, la corona noruega sufrió su máxima depreciación histórica. El tipo de cambio entre ambas divisas supero las 13 coronas por euro, por lo que el Banco Central Noruego se planteó la posibilidad de intervención en el mercado de divisas para estabilizar la situación.

En marzo de 2016, el Banco Central Noruego anunció una bajada de los tipos de interés hasta situar el tipo de interés de referencia en el 0,50 %, con el fin de reactivar la economía ante los bajos precios del petróleo. El tipo de interés se mantuvo en 2017, y se elevó en el año 2018 hasta el 0,75 %. En el año 2019, debido a la coyuntura económica positiva, el tipo de interés se subió hasta el 1,5 %. En el año 2020, el tipo de interés se bajó hasta el 0,25 % en una reunión de emergencia del Banco Central Noruego, debido al parón económico causado por la crisis del COVID-19. Posteriormente , en el mes de mayo 2020 ,el tipo de interés se redujo al 0% y se espera que se mantenga en este nivel al menos hasta el 2022.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Uno de los programas más importantes del Gobierno es el nuevo Plan de Transportes 2018-2029. Este Plan incrementa en un 50% las dotaciones presupuestarias de los próximos 10 años en materia de transportes. El gasto anual en las diferentes modalidades de transporte en esta década se situará en 77.748 millones de coronas noruegas (7.900 millones de euros), lo que supone un incremento del 37 %. La mayor inversión se realizará en carreteras, con una dotación de 44.669 millones de coronas anuales. En segunda posición, se sitúa la inversión en infraestructuras ferroviarias, con un total anual de 26.578 millones de coronas. En lo relativo a otras infraestructuras, destacan la construcción de un nuevo aeropuerto en la ciudad de Mo i Rana y la relocalización del aeropuerto de Bodø.

Programa económico del Gobierno

El Programa económico del actual Gobierno incluye las siguientes cuestiones centrales, al margen de los principios generales:

- Uso de parte de los ingresos del petróleo en inversión en conocimiento e infraestructuras, a la vez que permite una bajada de impuestos.

- Diversificación de la economía para reducir su dependencia de la industria del petróleo. En este sentido, el documento incluye una especial atención a sectores como el naval o el turismo, en los que se pretende un mayor desarrollo con medidas concretas (mayor crédito a la exportación del sector naval, mejora de la formación, suavizar las medidas medioambientales que afectan al turismo como la limitación en parques naturales o pesca turística).

- Reforma impositiva, con el objetivo de reducir los impuestos, se han reducido los impuestos en 25.000 millones de coronas noruegas (2,540 millones de euros). Por otra parte, se ha realizado una reducción de los impuestos sobre la renta del 28 % al 22%. Asimismo, el impuesto sobre el patrimonio se ha reducido en 7.000 millones de coronas noruegas (710 millones de euros). Además, también se han disminuido los impuestos sobre la actividad empresarial en 6.400 millones de coronas (650 millones de euros). Otro de los principales puntos de reforma fiscal ha sido la abolición del impuesto sobre sucesiones. En los presupuestos para el año 2020, se propone un incremento del 5% en el impuesto sobre las emisiones de CO2, así como la abolición de las excepciones contenidas en la ley.

- En materia de política comercial se habla de forma general sobre una mejora de los acuerdos existentes, más colaboración con la UE y mejorar el acceso al mercado noruego de los países en desarrollo. De forma concreta, se indica que se incrementarán las cuotas de importación libre de aranceles para productos agrarios. En este sentido se abrieron negociaciones con la UE para la apertura del mercado de productos agroalimentarios, que concluyeron en el año 2017 con una sustancial reducción de las barreras al comercio de los mismos.

- Aun indicando que se mantendrá una importante presencia del Estado en la propiedad de muchas empresas, el gobierno contempla una privatización gradual para mejorar la competitividad de las empresas y aumentar la participación del sector privado en el total de la economía.

- En política de inversión (Fondo Soberano), se pretende potenciar las inversiones en países en desarrollo (actualmente se cuenta con un Fondo específico que invierte en estos países). Asimismo, se ha realizado un análisis exhaustivo de la sostenibilidad y la ética empresarial de las compañías en las que se invierte. En este sentido, el fondo soberano ha dejado de invertir en empresas que tengan elevadas emisiones de CO2 o que trabajen con combustibles fósiles.

- Se presta especial atención a la reducción de la carga burocrática, mejora de las plataformas públicas on-line, simplificación de procesos administrativos y mayor descentralización, además de una mayor desregulación de la economía en general. De forma concreta, se plantea la posibilidad de apertura los domingos de ciertas empresas y establecimientos.

- En cuanto al sistema financiero se incluye un aumento de los requerimientos de capital de la banca (sin cuantificar), con el objetivo de fortalecer y aumentar la estabilidad del sector.

- El apartado de innovación se destaca como pilar fundamental del desarrollo del país y en la estrategia de diversificación. En este caso, se apunta hacia una mayor presencia del Estado, ofreciendo garantías a las empresas, se simplifica la legislación de licitaciones públicas para favorecer a pymes y empresas innovadoras y se potencia la agencia de promoción estatal Innovation Norway.

- Son también relevantes los planes en materia de infraestructuras, con la creación de un Fondo para infraestructuras (carreteras y ferrocarril) de 100.000 millones de coronas (12.500 millones de euros) para proyectos en los próximos 5 años, a la vez que se aumentan los presupuestos en un 50% para el transporte dentro de las ciudades. La financiación de estos planes será posible mediante los beneficios del Fondo de Pensiones Global.

En resumen, la planificación económica se encuentra en el centro de la política general del gobierno, apostando por una liberalización parcial de la economía. La ejecución del plan por parte del gobierno se ha visto limitada a la necesidad de apoyo de partidos minoritarios..

En los presupuestos para el año 2019, tras la mejora que sufrió la economía en años anteriores, se realiza una leve restructuración de la economía para mantener el crecimiento del sector privado y la reducción fiscal. La bajada de impuestos siguió, por tanto, en el centro del plan económico del gobierno noruego. Por otra parte, se enfatiza en la necesidad de seguir implementando políticas medioambientales que aseguren la sostenibilidad de la actividad empresarial en el país.

Presupuesto para 2020 y medidas de acción para la crisis del COVID-19

En los presupuestos aprobados para el año 2020, el gobierno ha mostrado una línea continuista. Concretamente, el foco sigue siendo mantener la estabilidad económica que presenta el país, reducir el desempleo de los trabajadores con baja cualificación y continuar la transición hacia una economía menos dependiente del petróleo. En lo respectivo a la inversión, se enfatiza en el mantenimiento y la construcción de nuevas infraestructuras de transporte, para lo cual se asigna un presupuesto de 75.400 millones de coronas noruegas (7.650 millones de euros).

A mediados de marzo de 2020, el virus COVID-19 se expandió a Noruega causando una crisis sanitaria en el país. Las medidas restrictivas en la actividad empresarial junto con una fuerte reducción de la demanda global y una drástica caída del precio del petróleo han propiciado una recesión en la economía. Un elevado número de empresas se encuentran en situación crítica, por lo que el gobierno ha activado un plan de actuación valorado en 66.600 millones de coronas noruegas. Se prevé que este plan de acción junto con la bajada en los ingresos fiscales cree un desajuste de 111.200 millones de coronas en los presupuestos de este año. No obstante, las previsiones del impacto económico que pueda tener la pandemia de COVID-19 en el país aún no son fiables, al desconocerse la duración de la crisis sanitaria. No se descarta la aprobación de más medidas fiscales expansivas si la situación de emergencia se prolonga en el tiempo y para ellos se han revisado los presupuestos al alza, en el lado del gasto para dar empuje a la actividad económica.

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