Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Por sectores de actividad, los servicios aportan el 61,4% del PIB, la industria el 30,3% y el sector agrícola el 8,3%. Dentro de los servicios destacan el comercio y la reparación de bienes (18,9%) y los servicios inmobiliarios (12,7%). La industria manufacturera ( 8,3%) absorbe la inmensa mayoría del PIB industrial, siendo residual la aportación de sectores muy visibles como el minero (0,8%). La agricultura explica la mayor parte del PIB agrícola, que supone apenas un 8,3% del PIB pero absorbe aún el 23,2% de la población ocupada. El sector servicios es el mayor proveedor de empleo en el país (57,2%), mientras que la industria absorbe sólo un 19,4% de los trabajadores.

Por componentes de gasto, el consumo privado explica el 75% del PIB, el público apenas el 12,7% y la inversión el 25,5% (cifras muy inferiores a lo necesario para el desarrollo del país). Las exportaciones e importaciones de bienes y servicios representan el 30,1% y 40,1% del PIB, respectivamente, valores muy inferiores a los de hace una década.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD Y POR COMPONENTES DEL GASTO (%)

2017

2018

2019

POR SECTORES DE ORIGEN

 

 

 

AGROPECUARIO

9,7

9,3

8,3

AGRICULTURA, GANADERÍA Y SILVICULTURA

8,4

8,0

7,1

PESCA

1,2

1,3

1,2

INDUSTRIAL

30,4

30,7

30,3

MINERÍA

0,8

0,8

0,8

MANUFACTURAS

19,5

19,1

18,3

CONSTRUCCIÓN

7,0

7,7

8,1

ELECTRICIDAD Y AGUA

3,1

3,1

3,2

SERVICIOS

59,9

60,0

61,4

TRANSPORTE, COMUNICACIONES Y ALMACENAMIENTO

6,1

5,9

5,9

COMERCIO

18,5

18,5

18,9

FINANZAS

8,2

8,4

8,9

INMOBILIARIO

13,2

12,8

12,7

ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

4,1

4,5

4,9

OTROS SERVICIOS

9,8

9,8

10,0

TOTAL

100,0

100,0

100,0

POR COMPONENTES DEL GASTO

 

 

 

CONSUMO

84,7

85,7

87,3

   Consumo Privado

73,5

73,8

74,6

   Consumo Público

11,2

11,9

12,7

FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL

25,1

26,9

25,5

   FBCF

25,0

26,8

26,3

   Var. existencias

0,1

0,2

-0,7

EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS

31,0

31,7

30,1

IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS

40,9

44,4

42,1

DISCREPANCIA ESTADÍSTICA

0,0

0,0

-0,8

TOTAL

99,9

99,9

100,0

Fuente: BSP, PSA
Ultima actualización: 05/08/20

 

 

 

 

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Hasta la irrupción del COVID-19, Filipinas gozaba de una envidiable tasa media de crecimiento del 5,8% entre 2009 y 2019, que incluso llegó a acelerarse en el lustro previo a la pandemia (6,4%Y/Y). Por primera vez en más de 30 años, en 2020 se registró una recesión del -9,6%, la mayor de toda la región. Para 2021 el FMI augura una cierta recuperación (+6,5/7,5%), aunque lejos todavía de los niveles de renta precrisis.

Por el lado de la demanda, en 2020 el consumo privado experimenta una abrupta caída (-7,9% Y/Y en 2020), pero continúa siendo la principal partida del PIB con un 73,7% del total. El gasto público, en aras de paliar el impacto de la pandemia, experimentó un notable crecimiento del 10,4% hasta suponer el 15,2% del PIB. Por su parte, la inversión sufre una profunda contracción del -35,8%, En un escenario de estancamiento del comercio internacional, tanto las exportaciones (-16,7%Y/Y) como las importaciones (-21,9%Y/Y) experimentaron descensos sin precedentes,

Por el lado de la oferta, al sector primario en 2020 experimenta un inapreciable descenso (-0,2% Y/Y. El sector industrial presenta la mayor contracción (-13,1% Y/Y), principalmente por la paralización de la construcción (-26% Y/Y). En cuanto al sector servicios, éste finaliza su senda de crecimiento y presenta la primera caída en los últimos años (-9,1% Y/Y).

La consecuencia inmediata de la paralización de la economía se ha reflejado en el mercado laboral. La tasa de ocupación tocó mínimos al situarse en el 87,9%. El desempleo alcanzó cotas inexploradas desde abril de 2005, elevándose hasta el 10,3% de la población (4,5 millones de filipinos). Además, la tasa de subempleo creció hasta el 16,2%.

La tasa de inflación, por su parte, arrojó en el conjunto de 2020 una tasa media del 2,6%, apenas 10 pb por encima de la registrada el año anterior. No obstante, en los dos últimos meses del año se registró un aumento de la inflación por encima del 3%, alcanzando el 3,5% en diciembre. El Banco Central ha ido disminuyendo los tipos hasta el 2% para permitir fluir al crédito y frenar el impacto económico de la pandemia del COVID-19

El tipo de cambio se ha apreciado ligeramente, sobre todo frente al dólar (49,62 PHP/USD en 2020 vs 51,79 PHP/USD en 2019). La apreciación del peso frente al euro fue más suave (56,57 PHP/EUR en 2020 vs 57,99 PHP/USD en 2019).  

Por lo que se refiere a la política fiscal, las cuentas públicas acusan el mayor aumento anual del déficit público hasta la fecha (-7,6%). Las medidas de estímulo fiscal necesarias para superar la pandemia provocaron un incremento de la deuda pública hasta el 53,5% del PIB, El déficit financiero estuvo soportado mediante préstamos locales y extranjeros por valor de 45 mil millones de euros, además de 9.200 millones de euros del Banco Central de Filipinas ya saldados en el mes de diciembre. Para 2021, el techo del déficit se ha establecido en el 8,9% del PIB y la deuda pública en el 57%

La balanza de pagos cerró el año 2020 con un superávit histórico de 12.979 M€, un 3,6% del PIB. Del análisis del 2020 puede observarse un mayor crecimiento de la cuenta corriente (35,4% con respecto al 2019), fruto del descenso más acusado de las importaciones que de las exportaciones. la balanza de pagos registró un superávit por cuenta corriente del 3,6% del PIB.

Las remesas tan solo experimentaron una contracción del -0,1% Y/Y (25.564 M$), por lo que siguen manteniéndose como una fuente de financiación clave para la economía filipina. La deuda externa, por su parte, escaló hasta el 27,2% en el cuarto trimestre del año. La inversión extranjera directa descendió un -10,8% hasta diciembre de 2020 (5.800 M$ en 2020 vs 6.500 M$ en 2019).

En este contexto, la nueva ley CREATE (Corporate Recovery and Tax Incentives for Enterprises Act), supone una bajada del impuesto de sociedades al 20% para pymes y al 25% para empresas extranjeras, así como diversos incentivos fiscales a la inversión extranjera. Destaca asimismo la nueva ley de servicios públicos que, pendiente de aprobación, posibilitaría la propiedad extranjera del 100% en los suministros públicos, donde anteriormente se exigía un 60% de propiedad filipina.

Filipinas era antes de la pandemia una de las economías con mejores fundamentos y perspectivas de la región. Sin embargo, La recuperación económica de Filipinas no será posible hasta que se consiga vacunar a un porcentaje sustancial de la población. Se estima que se producirá en la segunda mitad de 2022.

En términos estructurales, el crecimiento potencial de Filipinas (alrededor del 6%) está limitado por la carencia de infraestructuras. Por ello, el Presidente Duterte ha centrado su política económica en un aumento significativo de la inversión en infraestructuras que se materializa en el programa “Build, Build, Build” o BBB. En 2020 el Gobierno invirtió en infraestructuras 14.000 M€ del presupuesto nacionallo que equivale al 4,5% del PIB El ejecutivose ha marcado el objetivo de destinar 22.600 M€ en 2021, un 5,4% del PIB (la mayor partida presupuestaria),

Los otros grandes lastres para el crecimiento filipino son Las restricciones a la inversión extranjera, que hace que los grandes grupos locales se conviertan en intermediarios necesarios, y el coste y disponibilidad de la electricidad (la segunda más cara de Asia después de Japón) debido a la falta de competencia en la fase de generación y en el monopolio de demanda en la distribución.

 

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

  

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS

2017

2018

2019

Ultimo dato

PIB

PIB (M$ a precios corrientes)

328.482

346.852

376.837

82.225 (T2-2020)

Tasa de variación real (%)

6,9

6,3

6,0

-16,5 (T2-2020)

Tasa de variación nominal (%)

9,4

10,3

6,9

-14,6 (T2-2020)

INFLACIÓN

Media anual (%)

2,9

5,2

2,5

2,5 (Junio 2020)

Fin de período (%)

2,9

5,1

2,5

2,5 (Junio2020)

TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL

Media anual (%)

3,50

5,00

4,89

3,63 (Julio 2020)

Fin de período (%)

3,50

5,25

4,50

2,75 (Julio 2020)

EMPLEO Y TASA DE PARO

Población (x 1.000 habitantes)

104.200

105.800

107.300

108,0 (T1-2020)

Población activa (x 1.000 habitantes)

42.776

43.445

44.707

41,0 (Abril 2020)

% Desempleo sobre población activa

5,7

5,3

5,1

17,7 (Abril 2020)

DÉFICIT PÚBLICO

% de PIB

-2,1

-3,1

-3,4

-1,7 (Ene-Mar 2020)

DEUDA PÚBLICA

en M$

131.983

138.483

149.282

179.368 (Jun 2020)

en % de PIB

40,2

39,9

39,6

48,1 (Jun 2020)

EXPORTACIONES DE BIENES (BP)

en M$

51.814

51.985

53.382

11.666 (T1-2020)

% variación respecto a período anterior

21,2

0,3

2,7

-4,3 (T1-2020)

IMPORTACIONES DE BIENES (BP)

en M$

92.029

102.958

99.848

21.912 (T1-2020)

% variación respecto a período anterior

17,6

11,9

-3,0

-10,3 (T1-2020)

SALDO B. COMERCIAL

en M$

-40.215

-50.972

-46.466

-10.245 (T1-2020)

en % de PIB

-12,2

-14,7

-12,3

-12,5 (T1-2020)

SALDO B. CUENTA CORRIENTE

en M$

-2.143

-8.773

-464

92 (T1-2020)

en % de PIB

-0,7

-2,5

-0,1

0,1 (T1-2020)

DEUDA EXTERNA

en M$

73.098

78.960

83.618

81.421 (Abril 2020)

en % de PIB

23,3

22,8

22,2

21,4 (T1 2020)

SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA

en M$

7.309

8.116

8.443

2.777 (Ene-Abr 2020)

en % de exportaciones de b. y s.

6,2

6,6

6,5

8,9 (T1 2020)

RESERVAS INTERNACIONALES

en M$

81.570

79.193

87.840

93.470 (Junio 2020)

en meses de importación de b. y s.

8,3

7,3

8,2

40,0 (Junio 2020)

INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA

en M$

10.256

9.949

7.647

553 (T1-2020)

TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR

media anual

50,40

52,66

51,79

50,48 (Julio 2020)

fin de período

50,39

52,77

50,76

49,47 (Julio 2020)

Fuente: BSP, NSCB, NSO, FMI, BM
Ultima actualización: 02/09/20

 

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Principales objetivos de política económica

Entre los principales objetivos de la Administración del Presidente Duterte destaca la implementación progresiva de una reforma fiscal así como una mejora en la recaudación de impuestos (a través de, entre otros, la afloración de bases impositivas) y la persecución del fraude. Además, otros puntos incluidos en su agenda socioeconómica son fomentar la competitividad y la inversión extranjera directa mediante la reducción de las restricciones existentes para empresas extranjeras en determinados sectores; y mejorar los programas de protección social, incluyendo el programa gubernamental CCT (Conditional Cash Transfer).

Una de las prioridades de la Administración es el desarrollo de las infraestructuras, en particular mediante el incremento del gasto público en infraestructuras, aunque dejando también lugar a las participaciones público-privadas (PPP), hasta alcanzar, al menos, un 7% del PIB. Con ello se pretende estimular la economía del país y, al mismo tiempo, dotar al país de una mejor red de infraestructuras y comunicaciones. Principalmente se está trabajando en la red de carreteras, ferrocarriles y aeropuertos.

La actual administración está abierta al esquema “Unsolicited proposal” (UP). El PPP Center cerró 2019 con 42 proyectos en su cartera en diferentes estados de desarrollo, concurso e implementación. La mayoría de las UP corresponden al sector de transportes, como por ejemplo el nuevo Aeropuerto Internacional de Manila en Bulacan, la construcción del East-West Rail Project o el proyecto híbrido para la expansión del Aeropuerto Internacional de Clark.
 

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Previsiones macroeconómicas

En 2019, el crecimiento del PIB real fue del 6%, mientras que la tasa nominal alcanzó el 6,9%. En 2020, el impacto de la pandemia global de COVID-19 y el consiguiente cierre de la mayor parte del país provocarán una contracción, estimada entre el -4,4% y el -6,6%. En el primer semestre la economía se presentó un crecimiento negativo del 9%, debido principalmente a un desastroso segundo trimestre con una caída récord del 16,5%, coincidiendo con una cuarentena que se ha extendido desde marzo hasta junio. Se tratará de la primera recesión registrada en la economía filipina desde la crisis financiera del Sudeste Asiático de los años 90. El FMI (WEO, junio de 2020) estima una contracción severa del -3,6% en 2020, con un repunte del 6,4% en 2021. Las estimaciones del Banco Mundial y del Banco Asiático de Desarrollo (BAsD) son similares, mientras que las  del banco británico HSBC son más pesimistas como puede comprobarse en la tabla. 

 

PREVISIONES DE CRECIMIENTO DEL PIB

Organismo

2020

2021

Fecha de la predicción

FMI

-3,60%

6,40%

Junio de 2020

Banco Mundial

-1,90%

6,20%

Junio de 2020

ADB

-3,80%

6,50%

Junio de 2020

HSBC

-9,60%

5,70%

Agosto de  2020

NEDA

De -4,4% a -6,6%

De 6,5% a 7,5%

Agosto de 2020

Fuente: FMI, BM, ADB, EIU, HSBC, NEDA
Ultima actualización: 11/08/20

El potencial de crecimiento de Filipinas es, en todo caso, muy elevado. Con sus más de 100 millones de habitantes, jóvenes en su inmensa mayoría, podría ser una economía emergente en pocos años. Goldman Sachs incluye a Filipinas entre los "Next Eleven" (once países con mayor potencial), y el HSBC considera que Filipinas estará en 2050 entre las 16 mayores economías del mundo (hoy es la 33 ª en términos de PIB nominal). Ello requerirá, sin embargo, tasas de crecimiento más elevadas (de por lo menos un 7%), que no podrán mantenerse de forma sostenida si Filipinas no acomete las numerosas reformas estructurales pendientes.

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Política fiscal y presupuestaria

La escasez de ingresos públicos hace que las cuentas públicas de Filipinas hayan sido tradicionalmente deficitarias, salvo en el período 2006-2008. El déficit público en 2019 fue del -3,4% del PIB. 

El presupuesto de 2019 alcanza los 73.964 millones USD (3,661 billones de PHP), un incremento del 10,1% con respecto al año anterior. El Ministerio de Educación repite como principal beneficiario, con 665.100millones de PHP, seguido por el Ministerio de Obras Públicas y Autopistas (con 465.200 millones). En tercer lugar, repite el Ministerio de Interior y Gobiernos locales con 230.400 millones de PHP. 

En cuanto a las regiones, las asignaciones que más crecen son las dirigidas a la National Capital Region y a Mindanao. Concretamente la región XI será la que experimente un mayor crecimiento, un 70,6%. 

Concretamente, hay diversas partidas que destacan. Este presupuesto destina más de 52.000 millones de pesos para el programa de acceso gratuito a la educación terciaria y las becas y asistencia financiera a los estudiantes. Además, se asignan 531.600 millones de pesos para el programa de instalaciones educativas básicas, las convocatorias de profesores y asistencia educativa. Destacan asimismo los 173.500 millones de pesos destinados a la Policía Nacional, así como los 816.200 millones para el programa Build, Build, Build de gasto en infraestructuras (estos 816.200 millones suponen aproximadamente el 4,2% del PIB, acercándose al objetivo del Gobierno de gastar en torno al 7% del PIB en infraestructuras). Además, se asignan 32.300 millones específicamente para la región autónoma del Mindanao musulmán o BARMM, recientemente pacificada y lastrada por unas de las mayores tasas de pobreza del país.

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Política monetaria

La política monetaria en Filipinas corre a cargo del Banco Central de Filipinas (Bangko Sentral de Pilipinas o BSP), que goza de autonomía en el ejercicio de sus funciones. Su objetivo es "mantener la estabilidad de precios para lograr un crecimiento equilibrado y sostenible de la economía", y además garantizar la supervisión y estabilidad del sistema financiero.

El Banco Central define un objetivo de inflación en términos de IPC para un período de tres años (3,0% ±1% para el período 2018-2020). Para lograr estos objetivos se vale de instrumentos de política monetaria como las operaciones de mercado abierto (repos y repos inversos, compras directas y swaps de divisas), los depósitos a plazo, los créditos al sistema bancario y el coeficiente de reservas.

La gestión macroeconómica del Banco Central de Filipinas ha sido en general muy acertada y prudente, y en el ámbito regulatorio está adoptando valientes medidas para prevenir futuras crisis financieras, como la imposición a los bancos de requisitos de capital de Basilea III, anticipándose a muchos países desarrollados.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Recientemente, se ha llevado a cabo en Filipinas una Reforma Fiscal Integral (TRAIN, Tax Reform for Acceleration and Inclusion). Esta nueva ley, aplicable desde enero de 2018, supone una reducción del impuesto de la renta personal, la simplificación de los impuestos de sucesiones y donaciones, el aumento de los impuestos sobre el valor añadido y sobre ciertos productos como el tabaco o los automóviles. Asimismo, bajo esta misma reforma fiscal, se ha introducido un nuevo paquete llamado TRABAHO (Tax Reform for Attracting Better and Higher Quality Opportunities Bill) que propone reducir gradualmente el impuesto de sociedades y racionalizar los incentivos a la inversión corporativa. Además, la ley CITIRA (Corporate Income Tax and Incentives Reform Act) supondría una batería adicional de incentivos tanto fiscales como no fiscales para facilitar la inversión y actividad empresarial. No obstante, la pandemia global de COVID-19 suscitó un cambio en la administración económica del Gobierno, de tal manera que el nuevo Secretario de NEDA, Karl Chua, ha sustituido CITIRA con una nueva ley: CREATE o Corporate Recovery and Tax Incentives for Enterprises Act¸pendiente de aprobación en el Senado a julio de 2020. CREATE recoge el testigo de CITIRA y destaca por las bajadas impositivas del impuesto de sociedades que colocarían al país en la media de ASEAN y no por encima, como estaba hasta ahora. Filipinas tiene una posición destacadamente baja en los indicadores de facilidad para hacer negocios del Banco Mundial (95, ligera mejoría frente a 2019), y la ley CREATE pretende revertir esta situación promocionando la inversión extranjera y facilitando la recuperación de las empresas tras la cuarentena, sobre todo PYMEs. 

Además, se está realizando un ejercicio de revisión de la Constitución que incidirá en las limitaciones a la inversión extranjera, aunque esté descartada la liberalización de la propiedad del suelo La ley de Servicios públicos (House Bill 78) pendiente de aprobación por el Senado y el presidente, supondría la apertura a la propiedad extranjera plena de sectores anteriormente vedados como telecomunicaciones, transporte terrestre y marítimo, energía o alcantarillado.

Otra reforma urgente es la del sector eléctrico. Contrariamente a lo que se sostiene habitualmente, los elevados precios de la electricidad en Filipinas (los segundos más caros de Asia después de Japón) no se derivan de la inexistencia de subvenciones (la tarifa está subvencionada en tramos de bajo consumo), ni de los contratos de los años 90 (prácticamente extinguidos o renegociados), ni de un ineficiente sistema de distribución, sino de la inexistencia de un mercado eléctrico mayorista donde compitan los generadores y adquirentes de electricidad. El actual mercado mayorista al contado (WESM) convive con las ofertas de generación de electricidad anteriormente firmadas, y negociadas bilateralmente en contratos a largo plazo (PPA – Power Purchase Agreements) con grandes empresas que ostentan el monopolio de distribución (y por tanto de demanda de electricidad) en las distintas zonas geográficas, lo que les permite fijar precios arbitrarios. Existe en el mercado la comisión reguladora del mercado eléctrico (la Energy Regulatory Commission o ERC) cuya principal misión es la de garantizar que en el mercado los precios se hayan sometido a un Competitive Selection Process (CSP), tal y como marca la ley, afectando tanto a proyectos convencionales como renovables.

La liberalización del mercado ASEAN hace que estas reformas estructurales se vuelvan aún más urgentes, a riesgo de perder competitividad frente al resto de países miembros. Asimismo, la propia ASEAN está imponiendo diversas normas a los diferentes Estados Miembros en aras de un perfeccionamiento de la integración económica prevista.

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